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Asunto:NoticiasdelCeHu 766/04 - GESTION AMBIENTAL Y GENERO: una perspectiva geo gráfica
Fecha:Viernes, 21 de Mayo, 2004  01:33:11 (-0300)
Autor:Humboldt <humboldt @............ar>

NCeHu 766/04
 
 

 

GESTION AMBIENTAL Y GENERO: una perspectiva geográfica

Tadeo, Nidia S.

Fedele, Marcela

Departamento de Geografía

Facultad de Humanidades

Universidad Nacional de La Plata


"No demos por sentado que la vida existe de forma más completa en

aquello que se piensa comúnmente como grande, que en aquello que

se piensa comúnmente como pequeño" (Woolf, V. 1966: 107)

 

 

 

Este trabajo aborda la temática ambiental desde un enfoque explícitamente social tratando de poner en evidencia las aportaciones de una geografía social crítica. En esta línea se sitúa el análisis de los impactos socioterritoriales que provoca el sector industrial y la actuación de determinadas fuerzas sociales que pretenden evitar el deterioro ambiental. Desde esta perspectiva se formulan conceptos que conducen a formas de análisis de realidades que, como la contaminación pueden presentarse de una manera sorprendentemente llamativa, encubriendo el carácter ideológico, político, cultural, económico de aquellos mecanismos que producen la degradación ambiental y repercuten negativamente en la salud y calidad de vida de la población. Tratamos de indagar sobre las relaciones Ambiente-Género desde una dimensión aun de escaso desarrollo en la investigación geográfica, que consiste en enriquecer la comprensión de la problemática ambiental , ampliando el marco en la que es situada, con frecuencia, por enfoques tradicionales. Y en un sentido más amplio queremos llamar la atención sobre el escaso interés que se presta a la interpretación de los problemas ambientales y su relación con la gestión ambiental a través de determinados actores sociales.

El análisis de la problemática ambiental desde un enfoque sociocultural requiere primeramente la construcción de un andamiaje conceptual.

Los estudios tradicionales sobre el entorno físico-biótico, que suele definirse como ambiente "natural"o "medio ambiente", se centran en un análisis que persigue investigar y comprender los cambios en el comportamiento del sistema natural que, generalmente, no incluye al mundo humano. Se describen situaciones cerradas como procesos peculiares, separados de los procesos económicos, culturales, políticos, en definitiva sociales. Se establece, en consecuencia, una distinción entre ambiente "natural" y la vida humana o bien se relativiza la acción que sobre aquél pueden ejercer las fuerzas socioculturales. Asímismo, la creencia "universal" sobre la aptitud que tienen las ciencias naturales para indagar sobre el ambiente "natural" no da lugar a un cuestionamiento de aquellas acciones humanas que explican el deterioro de la calidad de vida ambiental.

Estos enfoque inducen a un reduccionismo que es necesario evitar para dar paso a un concepto integrador y complejo que denominamos "ambiente". Comprende el ambiente "natural" transformado por la acción de los procesos sociales, sobreconstruyéndose con éstos en una permanente interrelación. En esa construcción del ambiente se manifiestan, también, las relaciones sociales de poder que tienen una incidencia de variable intensidad en las instituciones y diversas organizaciones, en sus intereses y sus acciones, afectando las formas de percibir, acceder y utilizar los recursos naturales, los estilos de desarrollo y la calidad de vida (1). Entendemos que el ambiente así conceptualizado es un producto social y como tal a de ser interpretado.

Acorde con este esquema la noción de gestión ambiental no coincidirá con el punto de vista técnico-operativo sino con una perspectiva sociocultural, que comprende las decisiones y las acciones de un conjunto de actores sociales (públicos y privados; individuales y colectivos) que pueden incidir de manera cualitativa y cuantitativamente sobre el ambiente, a la vez que reciben la influencia de las modificaciones que se generan en éste. Cada uno de los agentes implicados en la gestión del ambiente persiguen ciertos objetivos que se plasman en actividades afines.

Es posible distinguir varios tipos de agentes ambientales en relación con sus objetivos e intereses y con los elementos que utilicen para cumplimentar sus actuaciones: el sector público; el sector privado; la ciudadanía. Desde esta dimensión la gestión ambiental resulta de un conjunto de resposabilidades que se asigan a los diferentes agentes en la toma de decisiones respecto a los problemas ambientales, las que se llevarán a cabo a través de relaciones más o menos conflictivas, basadas en la legitimidad y en el poder relativo de los agentes (Bru, 1997).

La participación conjunta de los diversos agentes podrá variar de acuerdo con la repercusión que tenga el problema ambiental sobre el ámbito territorial. La dimensión de la escala puede estar en estrecha relación con la magnitud del fenómeno y, en consecuencia, con los agentes sociales (públicos y privados) interesados en intervenir. Es en la población del medio local donde la contaminación de origen industrial provoca efectos nocivos más intensos y visibles; la importancia de la proximidad y de la cotidianidad son fenómenos a considerar para dimensionar la magnitud de los conflictos ambientales . Sin embargo, esos conflictos que se generan en la escala local se expanden como elementos conflictivos abarcando la escala regional y responden a una concepción político-económica que determina las decisiones de efectuar ciertas implantaciones industriales. Dichas decisiones responden a las escalas nacional y global. Las relaciones de poder se ejercen desde diferentes posicionamientos. En la base de la escala aparecen los actores sociales directamente involucrados por los problemas ambientales y en el otro extremo de la escala se sitúan las grandes empresas transnacionales. En las escalas intermedias se posicionan diversos agentes públicos y privados.

 

LA CIUDADANIA: EL "TERCER SECTOR"

En situaciones límite, no atendidas por las estructuras institucionales tradicionales surge "el poder" de la desobediencia civil, con sus implicaciones de carácter político y económico (Pérez, 1994).

La importancia de la ciudadanía como agente ambiental se expresa ante una situación real de riesgo del ambiente, el cual se plantea como un fenómeno que afecta la calidad de vida familiar y del entorno comunitario, con los que se siente identificados.

Las formas de intervención de la ciudadanía se identifican con los denominados "movimientos problema", que, a su vez, se enmarcan en un movimiento vinculado a nuevos procesos de estructuración de las relaciones sociedad/estado; estas situaciones son propias de un momento en el que se persigue un cambio. Bobbio et al. (1985) lo califica como "crisis de la democracia".

Estos movimientos sociales, igualmente llamados "nuevos movimientos sociales urbanos", se fundan en alianzas coyunturales y espontáneas; presentan características bien definidas: su origen responde a un problema único; la movilización obedece a la presencia de una necesidad insatisfecha que afecta la vida cotidiana; carecen de un componente de clase. Los tres rasgos mencionados los distingue de los movimientos sociales tradicionales estructurados sobre la base de la clase social y con un fuerte contenido ideológico.

Sin embargo, los objetivos y valores de los nuevos movimientos sociales persiguen, como fin último, la satisfacción de demandas de carácter universal, como es la obtención de un desarrollo sostenible (2), elevar la calidad de vida y alcanzar la equidad social. Esto equivale a reflexionar sobre nuevas formas de plantear las relaciones sociedad/territorio, contemplando la transformación del modelo de desarrollo vigente- como el único y el más adecuado, impulsado de "arriba hacia abajo", ignorando las especificidades microespaciales y la realidad cotidiana- en un modelo ecológicamente sostenible y socialmente equitativo, capaz de viabilizar los proyectos generados de "abajo hacia arriba".

En suma, más allá de un cuestionamiento frente a un fenómeno de deterioro ambiental puntual existiría una demanda que se sitúa en el orden sociocultural y entre los procesos sociales es posible distinguir aquellos conflictos que cuestionan un orden hegemónico, señalando que algo nuevo está ocurriendo en el orden social con implicancias en lo territorial.

 

EL GENERO

Los estudios sobre la relación Ambiente-Género, son recientes, sobre todo en América Latina, y no existe aun consenso sobre cómo se relacionan estas dos nociones. La Geografía tradicional enfatizó el estudio del "papel del hombre en la transformación del medio". En los años ’80 ese planteamiento fue cuestionado por geógrafas feministas británicas en un simposio que se publicó como "Women’s Role in Chenging the Face of the Earth" (Monsen, 1984). Ese evento marcó el inicio de la perspectiva geográfica feminista sobre el estudio del ambiente. Si bien la bibliografía ya alcanza dimensiones importantes quedan todavía vacíos teóricos y permanece la necesidad de efectuar análisis profundos para conocer las formas de relación entre las dos nociones que se manifiestan en la región latinoamericana.

Si consideramos el concepto de género como una relación social, sin duda, esta forma parte del ambiente que, en un sentido amplio, es la expresión de un conjunto de relaciones, como ya mencionamos.

Desde la dimensión del género se ha planteado un modelo de gestión ambiental que reconoce nuevas facetas de la relación Sociedad/Ambiente; se funda en la noción de igualdad, no homogeneizadora, sino basada en el reconocimiento de la existencia y del valor de la diferencia (Bru, 1997). Este concepto se halla en la esfera del posmodernismo como pensamiento científico, pero a la vez comporta una práctica social. Si bien corresponde a un dominio complejo, con análisis que deben continuar, coincidimos con Bru (op.cit) expresando que podría esperarse que aquellos grupos de población que fueron subordinados y marginados a través de una visión particular de lo "humano" puedan obtener el reconocimiento del conjunto de la sociedad.

La construcción de un modelo de gestión ambiental que contemple la alteridad y la experiencia individual, desechando los principios del modelo de desarrollo hegemónico desde lo ambiental, constituirá una alternativa de cambio en la conceptualización Sociedad/Ambiente. Y en este sentido el concepto de ambiente incluirá también la vida cotidiana, que es sinónimo de lo "doméstico", de lo "reproductivo" , abarcando las salud y la calidad de vida de la población integrada a su entorno.

La cotidianidad tiene un potencial político importante, como una forma alternativa de gestión ambiental, en la que además se expresa la defensa de un modo de vida que ha sido construido por la comunidad.

Esta perspectiva establece un cambio de escala para el estudio de los problemas ambientales; privilegia la escala "micro" porque concierne al uso y gestión cotidiana de los recursos naturales. Y es precisamente desde esta valorización del ámbito cotidiano que surge una demanda a la crisis generalizada de confianza en las estructuras y autoridad del Estado.

En síntesis, surge la importancia de modificar el concepto estereotipado de ambiente apuntando a una definición alternativa capaz de reconocer, comprender y explicar los aportes específicos del género en el tratamiento de los problemas ambientales, teniendo en cuenta la relevancia social y política de la vida cotidiana, o sea la microescala.

La perspectiva de género aporta elementos fundamentales para la comprensión de la naturaleza, la orientación y el funcionamiento de las movilizaciones ciudadanas de carácter ambiental. Las mujeres tienen una activa participación, ya que forma parte de los roles de género que le asigna la sociedad.

En la década de los ’80 estos movimientos irrumpieron en Latinoamérica derribando algunas barreras domésticas de la vida cotidiana, valores y actividades. Se fueron desdibujando los límites de los espacios funcionalmente diferenciados.

A través de su identidad de género y uso del espacio los movimientos iniciados por las mujeres se volvieron temporalmente públicos. Si bien reconocen una activa participación de los hombres carecen de la imagen "androcéntrica" que muestran las asociaciones y reuniones políticas y ambientalistas.

El protagonismo de la mujer en estos movimientos no responde a una lógica de clases, sus objetivos e intereses consisten en trabajar por la preservación del ambiente, condición prioritaria para mejorar la calidad de vida de su familia y de la comunidad.

 

LOCALIZACION INDUSTRIAL EN EL GRAN LA PLATA

Tradicionalmente, los principios economicistas - basados en la relación costos/beneficios y en el lucro como principal objetivo de la producción – fueron decisivos para autorizar la implantación de las industrias en la región platense. El acceso o disponibilidad de agua, fuentes de energía, materia prima, mano de obra capacitada; la accesibilidad a los mercados, con una infraestructura vial y ferroviaria adecuada y, eventualmente la posibilidad de un puerto próximo para facilitar la exportación fueron los factores privilegiados para que el poder político-económico autorizara la radicación de establecimientos fabriles, durante largo tiempo, exponiendo a la población circundante a riesgos ambientales de gran intensidad.

El sector de mayor concentración industrial en el Gran la Plata, que está constituido por establecimientos contaminantes dentro del área urbana, densamente poblada, expande sobre ella las emisiones gaseosas, acentuadas por la acción de los vientos dominantes y por ciertos estados atmosféricos que son propios del clima de la región (Fig. 1).

La radiciación industrial fue aceptada sin una previa evaluación de su impacto sobre el ambiente, "dejando que se ‘internalicen’ los costos del deterioro en la calidad del entorno y sus consecuencias han sido no sólo la salud humana sino también la biodiversidad, la preservación de los paisajes, los monumentos históricos y valores culturales" (Catoggio, 1995:567).

Uno de los partidos de la región, Ensenada, es el que reúne la mayor concentración geográfica de capacidad petroquímica en el denominado eje portuario-industrial. Además la cercanía de un centro consumidor fue fundamental para la creación de la Destilería La Plata de YPF en terrenos del puerto, establecimientos que fue considerado como "el más grande, el más antiguo y el más moderno del país," con una producción muy diversificada. Posteriormente se completó con el Complejo Alquibenceno-Cumeno.

En la década del ’40 el Estado impulsó la creación de un polo petroquímico en las tierras bajas de Ensenada persiguiendo como objetivos la integración de la producción en un mismo sector, mediante la aplicación del principio de economía de escala. A partir de los años ’70 se extiende rápidamente (Fig 1) , como parte del proceso iniciado en las décadas anteriores de sustitución de importaciones, con la integración de capitales nacionales e internacionales para la fabricación de bienes de capital e intermedios, con una activa participación directa o indirecta del Estado.

Además del emplazamiento inadecuado de los establecimientos, el uso de teconologías de producción impropias, conjuntamente con la falta de tratamiento adecuado de materias primas y el vuelco de residuos fueron generando una contaminación atmósferica y acuática. La emisión de gases de hidrocarburos por pérdida o fuga, desde los más livianos, que forman el cáracterístico smog, hasta el benceno y coque, que provocan serias y numerosas enfermedades dan cuenta de una verdadera patología ambiental. Olivier (1992) también señala las consecuencias de la lluvia ácida en las viviendas construidas de chapa de cinc, fenómeno que se observa principalmente en las proximidades de la destilería.

El capital productivo no consideró los daños ambientales que se fueron generando; "la valorización de un territorio para los grupos industriales implica su desvalorización como espacio destinado a la reproducción social" (Laurelli y Bozzano, 1991: 30). En consecuencia, a la clásica ecuación económica costos/beneficios debe incorporarse el costo social por el estilo de desarrollo adoptado.

En suma, la situación ambiental descripta se traduce en una fuerte limitante para que la población actual alcance un desarrollo sostenible, fenómeno que comprometerá a las generaciones venideras si el fenómeno subsiste.

 

UN EJEMPLO DE GESTION AMBIENTAL LOCAL

Como un recorte de un estudio que está en ejecución mencionaremos a continuación un caso de gestión ambiental ciudadana.

En 1982, la Compañía Argentina Astra asociada con capitales japoneses y norteamericanos instaló en terrenos del puerto La Plata una planta de calcinación de coque residual de petróleo (COPETRO) (Fig 2), empleado para la obtención de ánodos, única productora del país. Una parte del producto obtenido es enviado a ALUAR (empresa que fabrica de aluminio, situada en Puerto Madryn), pero la mayor parte del producto se exporta.

La localización del establecimiento ofrece condiciones ventajosas para la elaboración del producto. La materia prima, coque crudo –material residual de destilería – es conducida desde las plantas de YPF y Shell, situadas en las inmediaciones, por la línea férrea existente (Fig 2). Dicho material es depositado continuamente por los vagones que lo transportan hacia los terrenos aledaños al establecimiento, formando elevados montículos. Las partículas de hollín se convierten en nubes más o menos intensas según la velocidad del viento predominante y se esparcen en las inmediaciones, cubriendo extensas superficies. Asímismo, las dos chimeneas-tolva correspondientes a dos hornos dejan escapar permanentemente gases residuales.

La planta COPETRO está enclavada en el área urbana de Ensenada, más precisamente en la vecindad del barrio CAMPAMENTO (Fig. 2), antiguo asentamiento que se originó a fines del siglo pasado cuando comenzaron las obras de construcción del puerto La Plata. Actualmente está compuesto de catorce manzanas con una población aproximada de 250 personas. Y es sobre esta población que la contaminación aérea se hizo sentir con toda intensidad desde la puesta en marcha de la fábrica. Una densa nube de carbón se fue asentando sobre las viviendas, las plantas, los animales ..., a la vez que se generaban trastornos en la salud de los habitantes, acentuados por la fuga de gases. Los vecinos más próximos comenzaron a padecer la contaminación sonora, ya que la planta es de producción continua, y además están expuestos a eventuales accidentes que ocurran en el interior de la fábrica.

Sin duda, el emplazamiento de esta industria constituye un factor de riesgo muy severo, en primer término para la población circundante y, en general, para los habitantes de la región platense. Se ha comprobado que las partículas de carbón de coque son cancerígenas y estudios efectuados por Catoggio (1992 y 1993) han demostrado que el efecto nocivo de esas partículas se incrementa con la suspensión en la atmósfera.

La situación de contaminación desencadenada por COPETRO modificó la cotidianidad de los habitantes del barrio CAMPAMENTO. Algunos informantes declaran que "cuando no estaba la fábrica vivíamos como en un paraíso (...); donde ahora está la arboleda de la parquización de COPETRO cada uno tenía un pedacito de terreno y ahí se hacía quinta y jardín. Teníamos la bomba sapo para sacar agua para el riego; los chicos tenían su canchita de futbol; también teníamos la alegría de tener el tren a pocos metros y nos íbamos a Constitución (...) Era una belleza, veíamos el río, la fiesta de los pescadores". Y agregan "este sector formaba parte del puerto y permanentemente pasaban los barcos petroleros y era simpático escuchar su sirena saludándonos cuando partían. También llegaban hasta aquí las competencias de veleros". Y concluyen "Ahora con este monstruo de vecino no vemos nada, es como una pantalla que impide la vista al río.... y muchas cosas hemos perdido además del paisaje; por ejemplo, nuestras casas no valen nada, nadie las quiere comprar. Varias familias con hijos pequeños fueron abandonando el barrio, y sus viviendas permanecieron desocupadas durante largo tiempo..."

Otros habitantes señalan: "el barrio fue perdiendo vida y ahora es un barrio muerto, es como si no existiera..."

La permanente inhalación de partículas de carbón de coque colocó a la población en estado de indefensión y convirtió a los vecinos en indicadores biológicos de la polución, con recurrentes afecciones oculares, problemas de las vías respiratorias y enfermedades de la piel.

Ante este episodio de conflicto que conduce al límite el barrio se transformó en una comunidad con significado social, de la que surgió una red de relaciones sociales, personales, emocionales, dando origen a la movilización de un grupo de vecinos. Desde el primer momento mostró una activa participación de mujeres, con el objetivo de solicitar a las instituciones públicas (Municipio de Ensenada, Salud Pública de la provincia), mediante peticiones por escrito, acompañadas de numerosas manifestaciones callejeras en Ensenada y La Plata, para que la empresa COPETRO dejara de contaminar el ambiente. Los reclamos administrativos realizados durante dos años no tuvieron respuestas positivas.

A mediados de los años ’80 el derecho ambiental carecía de los avances necesarios en el país, a diferencia de lo que ya ocurría en países europeos. Cualquier demanda que se entablara por un hecho de polución podía ser rechazada por falta de legitimidad.

Sin embargo, el movimiento vecinal logró finalmente iniciar acciones legales a la empresa COPETRO, en primer término por daños personales y, en segundo término por daños colectivos (lo ambiental). El primer juicio lo inició una mujer que vivía en las proximidades de la fábrica, de ocupación lavandera. Durante largo tiempo efectuó esa actividad en su casa y tuvo que abandonarla porque la ropa que colgaba en su patio se ensuciaba con el hollín proveniente de la fábrica.

En 1993, la justicia falló en primera instancia a favor de los demandantes del barrio CAMPAMENTO y no obstante la apelación por parte de la empresa se sancionaron medidas cautelares para que aquélla dejara de contaminar.

Se llegaron a cumplimentar algunas mejoras (cortinas de árboles, barreras semipermeables que cubren los montículos de coque crudo, aspiración continua de las calles internas de la planta...) pero sin que la polución desaparezca. El movimiento vecinal hoy "Asociación Campamento contra la Contaminación" mantiene la demanda que hizo a la justicia hace diecisiete años para que la planta no contamine más, pero solicitando además el cierre

definitivo de la misma. En las mediciones efectuadas por peritos expertos a pedido de la justicia se han obtenido valores de contaminación superiores a los parámetros normales.

Además, el derecho ambiental fue progresando en el país y sobre todo luego de la Cumbre de Río ’92. Los juicios entablados por la Asociación están hoy en la Suprema Corte de la Nación, luego de obtener un fallo favorable en tres instancias de la justicia en la provincia de Buenos Aires.

El movimiento vecinal tuvo mucha vitalidad desde el comienzo, el pequeño grupo de mujeres comprometidas fue creciendo en responsabilidad y organización. Además, no fue un hecho casual que una mujer iniciara el primer juicio a COPETRO , que se presentaba como un gigante poderoso frente a ciudadanos comunes, carentes de poder.

Algunas entrevistadas manifiestan: "durante años acudimos al Municipio y desde que iniciamos nuestra lucha muchos intendentes han pasado sin dar una solución a las peticiones. Antes de llegar a la justicia agotamos todos los recursos, recurriendo al poder público, a la instancia eclesiástica, a organismos de la salud pública... todos nos hicieron perder el tiempo. Pero decidimos continuar y nos conectamos con los medios de comunicación, la prensa local y la televisión, con el fin de informar a la población, no sólo local sino de la región porque los problemas de salud ocasionados por COPETRO nos afecta a todos". También declaran "dos años más tarde de iniciar nuestras demandas conseguimos el asesoramiento de dos abogados, y desde entonces recurrimos a ellos permanentemente".

Estas mujeres están convencidas de sus convicciones "la justicia es lenta pero no pensamos bajar los brazos. Detrás de nosotras viene la descendencia y hay que seguir luchando para erradicar la contaminación. Aunque no hay una estadística oficial nos hemos preocupado por investigar y sabemos que han aumentado las enfermedades cancerígenas y los trastornos pulmonares crónicos en toda la región".

 

CONSIDERACIONES FINALES

La gestión ambiental se inserta en las políticas tendientes a satisfacer las necesidades sociales y creemos que no existe un modo más competente para reflejar el interés de la comunidad que la participación. Negar a la población espacios concretos de participación en la construcción del ambiente en que vive y buscar su preservación puede generar una forma de desorden por impedir el ejercicio pleno a expresar sus ideas, sus intereses y a efectuar sus demandas por un ambiente sano. Aceptar espacios de participación para la gestión ambiental implica una distribución del poder y de la responsabilidad; un nivel de ejercicio de la democracia al cual, a veces se teme acceder.

El movimiento vecinal "Asociación barrio CAMPAMENTO" surgió "naturalmente" frente a un hecho de perturbación de la vida cotidiana. Desde un comienzo las mujeres asumieron una activa participación y compromiso (3). La vida y la identidad de las mujeres se configura en la cotidianidad, lo habitual y, con frecuencia, lo invisible. Desde su realidad cotidiana, por su función como educadora y protectora de la salud de la familia y del entorno comunitario las mujeres se organizan públicamente con demandas bien concretas dirigidas al Estados, sin tener respuestas satisfactorias, y luego denuncian el problema ante la justicia , y asisten a las audiencias exponiendo a los jueces su problema, y son entrevistadas por los medios de comunicación . Sus protestas están encaminadas hacia un hecho puntual, pero también van dirigidas a cuestionar el orden de las cosas vigente.

Las mujeres que integran la Asociación no tienen un elevado nivel de educación y carecen de experiencia política (no les interesa la política convencional y se sienten defraudadas por los políticos que se acercaron y les prometieron en vano ocuparse de la situación) y sus acciones significan un verdadero cuestionamiento a las formas usuales de hacer política. La experiencia cotidiana conduce a las mujeres a trascender los intereses del ámbito doméstico, el que adquiere categoría de público o político para lograr los objetivos previstos. De las entrevistas surge un sentimiento común, que es el de sentirse útil a la comunidad defendiendo un modo de vida saludable- del que disfrutaron antes de la instalación de la planta contaminante - y un ambiente sano.

Asímismo, a través de la lucha que estas mujeres han desplegado , a lo largo de tantos años de conflicto, se despierta un sentimiento de fortalecimiento personal que, a la vez, sirve para poner en evidencia la participación individual, social y política.

Por otro lado, el activismo desarrollado por las mujeres ante un problema ambiental que pone en riesgo la salud de su familia y la población de la región platense demuestra la importancia de incluir el ámbito doméstico en el concepto de ambiente. Su actitud crítica trasciende la identidad de género y resulta útil para diseñar formas alternativas de gestión ambiental con una revalorización simultánea de lo personal y lo colectivo; lo privado y lo público.

Finalmente, la relación Género-Ambiente contribuye a hacer visibles fenómenos que, aunque no se manifiestan desde una visión macroeconómica, dan cuentas de aspectos del "desarrollo" frecuentemente desconocidos.

 

NOTAS

(1) Calidad de Vida: es un concepto objeto de múltiples discusiones y presenta numerosas aristas. Es una noción fundamental que persigue la gestión ambiental del desarrollo. "Irrumpe en el momento en el que converge la masificación del consumo y la concentración de la abundancia, con el deterioro del ambiente, la degradación del valor de uso de las mercancías, el empobrecimiento de las mayorías y las limitaciones del Estado para proveer los servicios básicos a una población marginada de los circuitos de producción y el consumo" (Leff, 1994:60). Es importante analizar la percepción que tiene el sujeto de sus condiciones de existencia. A través de ella se puede generar una adaptación a situaciones impuestas o bien una movilización de protesta, demandando la satisfacción de necesidades fuera de las normas establecidas por los beneficios de la economía del mercado y la planificación nacional

(2) Desarrollo Sostenible: asegura la viabilidad de los ecosistemas locales y regionales a largo plazo, como así también el mantenimiento de su integridad biológica y genética, teniendo en cuenta la que explotación indiscriminada de los recursos naturales y su deterioro produce uno de los problemas ambientales prioritarios en numerosos contextos regionales, entre otros Amárica Latina, de la cual la Argentina forma parte.

(3) El movimiento ciudadano objeto de estudio también está formado por hombres. Uno de ellos es el presidente de la Asociación barrio CAMPAMENTO, y una mujer es la vicepresidenta. En las investigación que estamos llevando a cabo si bien focalizamos las cuestiones vinculadas con la identidad femenina, no descartamos el análisis de la identidad masculina; como un avance en los estudios de género recientemente incorporado también se persigue analizar las relaciones entre los géneros. El estado actual del estudio no nos permite presentar resultados al respecto.

 

 

BIBLIOGRAFIA

BOBBIO, ET AL. 1985. Crisis de la democracia. Barcelona, Ariel.

BRU, J. 1997. Medio Ambiente: Poder y Espectáculo. Barcelona. Icaria.

CATOGGIO, J. 1995. Impacto ambiental y sus consecuencias: patología del ambiente. En: GOIN, F y R. GOÑI (comp). Elementos de Política Ambiental. Honorable Cámara de Diputados. Provincia de Buenos Aires. La Plata.

GARCIA RAMON, M. D. 1992. Medi ambient, espai, paisatge y lloc. En: Traballs de Geografia, Nº 44, pp. 39-45. Departament de Ciènces de la Terra. Universitat de les Illes Balears. España.

HANSON, S. 1992. Geography and Feminism. Annals of the Association of American Geographers, 82(4). Pp. 569.586.

LAURELLI, E. Y R. BOZZANO. 1991. Nuevos escenarios tecnológicos y territorio. Los polos informático y petroquímico de Berisso y Ensenada. Revista Interamericana de Planificación. SIAP. Vol. XXIV, Nº 95, pp.66-95. Caracas. Venezuela.

LEFF, E. 1992. Cultura democrática, gestión ambiental y desarrollo sustentable en América Latina. ECOLOGIA POLITICA, Nº 4. ICARIA/FUHEN. Barcelona. España.

LEFF, E. 1994. Ciencias sociales y formación ambiental. Barcelona. Gedisa.

OLIVIER, S. 1992. Contaminación atmosférica y lluvia ácida. Mensajes Ecológicos, Nº 1. Foro Verde. Gonnet. La Plata.

PEREZ, J. 1994. Manual práctico para la desobediencia civil. Iruña/Pamela. España.

SARMIENTO, J. ET AL. 1996. Ambientalismo, espacio público y ciudadanía política. Rev.ESCENARIOS. Año I, Nº 2. Escuela de Trabajo Social. UNLP. La Plata.

WOOLF, V. 1966. Modern fiction. En Collected essays. Vol. 2. London. Hogarth.


Ponencia presentada en el Primer Encuentro Internacional Humboldt. Buenos Aires, Argentina. Noviembre de 1999.