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Asunto:NoticiasdelCeHu 596/04 - CARACTERÍSTICAS FÍSICO-AMBIENTALES Y RIESGO S DE LA COMUNA DE LAMPA, REGIÓN METROPOLITANA DE SAN TIAGO, CHILE
Fecha:Sabado, 17 de Abril, 2004  01:00:04 (-0300)
Autor:Humboldt <humboldt @............ar>

NCeHu 596/04
 
 
 
 
 

CARACTERÍSTICAS FÍSICO-AMBIENTALES Y RIESGOS

DE LA COMUNA DE LAMPA, REGIÓN METROPOLITANA DE SANTIAGO, CHILE.

 

Francisco J. Ferrando A.

Geógrafo


INTRODUCCIÓN

El propósito a que se orienta el diagnóstico del medio ambiente de la I. Comuna de Lampa es identificar el grado de influencia que las componentes de éste tienen sobre la habitabilidad de los distintos espacios que la conforman, dados su especial contexto y configuración geográfico-física.

En suma, se trata de establecer la composición y las características estructurales y dinámicas de los siguientes componentes de su territorio: Geología, Geomorfología y Topografía, Hidrología y Clima, en relación con los distintos escenarios de amenaza que ellos por su naturaleza configuran.

Finalmente, y dados estos antecedentes y su confrontación con el uso actual y potencial de la superficie comunal en términos de la habitabilidad del territorio, se efectúan determinaciones y zonificaciones del nivel de riesgo a que, ante algunos procesos actualmente y potencialmente presentes, estan sujetas las areas urbanas y las obras de infraestructura existentes, así como otros sectores objetivados con estos mismos usos.

Como resultado del diagnóstico, se efectúan recomendaciones basadas en los resultados obtenidos, específicamente en relación con procesos de desbordes e inundaciones, y con procesos de remoción en masa como derrumbes y flujos de barro y detritos, mecanismos estos últimos que han comandado la evolución de las laderas en el pasado y que hoy en día siguen manifestándose en forma aleatoria en el tiempo. II.- OBJETIVOS

  • Describir y caracterizar las componentes fisico-ambientales de la comuna.

  • Establecer los escenarios de amenaza que su dinámica evolutiva representa.

  • Determinar los niveles de riesgo que se establecen en la interacción entre la dinámica natural y los usos del territorio comunal, tanto actuales como potenciales.

  • Presentar algunas recomendaciones emanadas del diagnóstico del medio ambiente físico y los conflictos surgidos con las formas que adopta su ocupación.

III.- METODOLOGIALa metodología se basa fundamentalmente en la detección, acceso y análisis de los estudios científicos existentes sobre las componentes geográfico-físicas a nivel tanto comunal como regional, así como sobre bases de datos no elaborados.

Se anexan a lo anterior las referencias a los estudios de riesgos en desarrollo por el Proyecto OTAS a nivel de la Región Metropolitana.

 

Sumando lo señalado a los conocimientos empíricos, actividades de terreno en el pasado reciente y referencias periodísticas, se establece un diagnóstico ambiental de la comuna en los aspectos indicados.

Para ello se ha elaborado la información recopilada y autogenerada, representando ésta sobre bases cartográficas regulares IGM y generando cartas temáticas básicas e interpretativas.

Finalmente, con todos estos antecedentes y mapas se ha preparado un informe descriptivo y explicativo, el cual contiene además las recomendaciones emanadas del estudio.IV.- COMPONENTES FISICO – AMBIENTALES

Se caracterizan en este capítulo las componentes geológica, geomorfológica, hidrogeomorfológica, climática e hidrológica de la comuna, con el objetivo de establecer una base de información ambiental a nivel comunal, y también como un antecedente básico para la comprensión del resultado de los estudios de riesgo que se presentan en el capítulo siguiente.4.1.- Antecedentes Geológicos

Las unidades geológico-estructurales que configuran el espacio de la Comuna de Lampa corresponden a la sección oriental de la Cordillera de La Costa por el W; las estribaciones meridionales del Cordón de Chacabuco por el N, y la sección occidental de la Depresión de Santiago por el E, en la cual se diferencian subunidades con el carácter de depresiones periféricas como la de Batuco.

Este conjunto, el cual forma parte de la franja occidental del continente, se ha manifestado muy activo e inestable desde hace aproximadamente 600 millones de años (Época Fanerozoica), puesto que en ella se concentró la actividad orogénica, manifestada en múltiples plegamientosy fallamientos acompañados de intrusiones.

En relación a la diferenciación morfoestructural del territorio, origen de los conjuntos señalados en relación con la cadena andina, se puede referenciar lo siguiente:

- Los rasgos orográficos actuales de la Cordillera de Los Andes son el producto de eventos geológicos recientes que se han superpuesto a la larga y compleja evolución geológica de cientos de millones de años, iniciada en el Paleozoico.

- Como consecuencia de los últimos movimientos de levantamiento de la cordillera andina, se verificaron desplazamientos verticales relativos entre bloques, los cuales determinaron la actual subdivisión de Los Andes, a la latitud de Chile central, en unidades morfoestructurales separadas entre sí por fallas normales de orientación N-S.

Estas son de W a E (Groeber, 1918):

a).-La Cordillera de La Costa, la cual consta principalmente de rocas paleozoicas, a las cuales se superponen discordantemente en su mitad oriental rocas más jóvenes.

b).-La Depresión Longitudinal, unidad que se manifiesta desde el extremo norte hasta los 27° S., donde se interrumpe reapareciendo a partir de los 33° S. El relleno de esta unidad deprimida se expresa en una serie de materiales sedimentarios cuaternarios que corresponden a gruesas acumulaciones de depósitos clásticos no consolidados.

c).-Los relieves correspondientes a la cordillera principal, más conocida como Cordillera de Los Andes, y hacia territorio argentino la Cordillera Frontal, precordilleras y depresiones que no es el caso caracterizar.

4.1.1.- Cordillera de La CostaEsta unidad, cuya altura máxima regional (2.200 mts.) se encuentra un poco al NW de la ciudad de Santiago, corresponde al cordón montañoso que limita la Depresión de Santiago por el oeste y presenta un ancho variable entre 30 y 50 kmts., cuyo frente oriental y, más específicamente comunal, presenta una topografía abrupta formada por cordones de cerros longitudinales constituídos por rocas mesozoicas y cenozoicas.

Las rocas de mayor distribución en el tramo regional de la Cordillera de La Costa y que conforman el llamado Basamento Cristalino, lo constituyen rocas metamórficas y rocas graníticas. A estas se agrega otra unidad de rocas cristalinas rígidas, la que intruye a las rocas paleozoicas y mesozoicas,y que tiene su mejor desarrollo en el sector oriental de la cadena costera entre los 33° y 34° de latitus S., donde se le conoce como el Batolito Central, de edad cretácica superior a terciaria inferior.

Los estudios cronológicos llevados a cabo por métodos isotópicos y radioactivos (Muñoz Cristi, 1962; Corvalán y Munizaga, 1972) confirman la edad paleozoica del batolito de la costa en el sector considerado, pero tambien ha sido sugerido que puede tratarse de un plutón complejo que incluye intrusivos de distintas edades (Cordani et al, 1976), cuya individualización es difícil de realizar (Corvalán y Charrier, 1993).

De acuerdo con el mapa geológico de Varela (1993), se identifican cuerpos intrusivos plutónicos mesozoicos a terciarios compuestos por granodioritas, tonalitas y adamelitas, andesitas y piroxenos, anfíbolas y pórfidos andesíticos y dacíticos.

Sobrepuestas a los cuerpos intrusivos indicados se encuentran conjuntos de rocas estratificadas sedimentario-volcánicas de edad Mesozoica a Terciaria, las que están compuestas por lavas, tobas y brechas andesíticas o riolíticas y, lutitas, conglomerados, areniscas y calizas (MTvs).

Este último conjunto de rocas se puede relacionar con la Formación Las Chilcas y el Miembro Ocoa de la Formación Veta Negra, ambas descritas y cartografiadas por H. Thomas ( 1958).

La Formación Las Chilcas es de edad Cretácico medio (Turoniano y Cenomaniano?) y está compuesta fundamentalmente por rocas volcánicas y sedimentarias continentales. Por su parte, el Miembro Ocoa de la Formación Veta Negra de edad Cretácico medio (Albiano?) esta compuesto por andesitas efusivas con fenocristales de feldespatos.

 

 

4.1.2.- Depresión Central

El área de la Comuna de Lampa comprende una sección nor-occidental menor de la depresión intermedia que se desarrolla desde la latitud de Santiago hacia el sur, y está limitada al N por el Cordón de Chacabuco. Corresponde a una cuenca tectónica del tipo graben, marginada tanto al E como al W por fallas longitudinales, tipificadas por la falla Pocuro que la limita con la cadena andina, y la falla Los Angeles que, entre otras, lo hace con la cadena costera. La actividad de algunas de estas fallas parece remontarse al Mioceno, aunque sismos como el del año 1985 generaron algunos centímetros de desnivelación, presumiblemente por desplazamientos menores en el plano de la primera de estas fallas.

El registro sedimentario de esta cuenca, que consiste en depósitos aluviales, fluvioglaciales, glaciales, corrientes de barro, lahares, etc., indica una acumulación clástica rápida durante el Plioceno-Pleistoceno, la que originó secuencias de 500 mts. a más de 2000 mts. de espesor.

De acuerdo con la información proveniente de sondajes y perfiles sísmicos y gravimétricos, el espesor de relleno de la cuenca aumenta progresivamente desde Santiago hacia el S lo que indica que, aparte de irregularidades topográficas menores, esta depresión se hundía hacia el sur.

El relleno, consistente en sedimentos muy gruesos, gruesos y finos, de muy mala selección en general y poco consolidados, representa un ambiente totalmente diferente al de la Cordillera de La Costa o la de Los Andes, tanto desde el punto de vista geológico como en cuanto a su comportamiento ante solicitaciones sísmicas.

A lo anterior se agregan las diferencias hidrogeológicas, dado que los materiales de la Depresión constituyen en general buenos acuíferos a diferencia de los conjuntos litológicos de ambas cordilleras, distinguiéndose incluso varios niveles de napas de distinto comportamiento.

 

4.2.- Antecedentes Geomorfológicos

4.2.1.- Las Unidades Geomorfológicas PrincipalesLos límites de la Comuna de Lampa incluyen sectores correspondientes a los relieves orientales de la Cordillera de La Costa por el W, a estribaciones del Cordón de Chacabuco por el N, y a formas depositacionales cuaternarias por el E. En ellas y en sus zonas de contacto se ha inscrito una red de drenaje que ha disectado y modelado diferencialmente el paisaje.

La disposición de estas unidades obedece a controles estructurales, los cuales además de comandar el escurrimiento superficial han generado desniveles locales dando origen además de los relieves agradados, a depresiones. Con ello se ha influído en los procesos de sedimentación y relleno, y en las condiciones hidrogeológicas.

 

 

4.2.1.1.- Las vertientes orientales de la Cordillera de la Costa y los talwegs.Las vertientes de la cordillera de la costa que corresponden a la sub cuenca del Estero Lampa, afluente del río Mapocho, al igual que todo su contexto regional han evolucionado sobre los materiales de dos tipos de unidades estructurales: Las formaciones de cobertura, de naturaleza detrítico-volcánica, y el batolito, de naturaleza granítica. La primera sobreyace al segundo en un estilo monoclinal con buzamiento hacia el este, de modo que las laderas son a la vez residuales y conformes, y en este caso pueden aparecer como de flanco de valle pasivo. Las formas de excavación sobre la cara oriental del cordón costero generan vertientes de flanco de valle activo, las que pueden ser discordantes e indiferenciales.

Las formas de excavación más severas en este frente montañoso son los grandes alvéolos, cuya superficie es de varias decenas de kilómetros cuadrados: el alvéolo de Chicauma tiene 8 km. de fondo por 10 de ancho; el de Lipangue, 10 de fondo por 8 de ancho. La disección afecta en ellos tanto a la cobertura como al batolito, de modo que las vertientes alveolares estan excavadas en estos dos tipos de rocas.

Las vertientes superiores son de pendientes fuertes y en juego con las inferiores presentan una concavidad generalizada. Desde el punto de vista de la tendencia a la erosión, se trata de vertientes de flanco de valle activo. En la leyenda aparecen bajo la rúbrica de alvéolo, término que tácitamente les atribuye el carácter de activas, propiedad que no se superpone cartográficamente para no recargar la simbología.

La existencia de los alvéolos hace que aparezcan, especialmente hacia la parte alta del frente montañoso, las vertientes residuales. Estas se manifiestan como formas heredadas de la vertiente pre-alveolar. Interfluvios residuales y vertientes alveolares caracterizan pues, el frente montañoso de esta parte de la cordillera de la Costa.

Mientras los interfluvios residuales tienen las características de vertiente de flanco de valle pasivo, las vertientes alveolares se manifiestan como activas. Sus caracteres rocosos y la abundante cantidad de detritos de base de vertiente revela una importante actividad morfogenética en el Cuaternario, opuesta a la aparente pasividad de la vertiente residual. Esta mayor actividad, aunque más restringida, parece continuar en la actualidad.

En lo concerniente a la acción fluvial, en las partes altas de los perfiles longitudinales el lecho de erosión está incidido en el fondo del valle, sin acomodación a depósitos laterales o longitudinales. Esto se nota también en los alvéolos en relación con las disecciones de los colectores en sus cursos superiores. Aguas abajo en cambio, aparecen con frecuencia lechos torrenciales, tanto en los alvéolos como en los valles, especialmente en la cuenca del estero de Tiltil y de Lampa. En este último -aguas arriba de Lampa- también aparecen meandros libres en su amplio lecho detrítico.

Por lo tanto, mientras en los cursos superiores hay muestras de retroacción positiva, en los inferiores aparecen signos de retroacción negativa. Debido a esto, en las condiciones actuales es poco probable el paso de sedimentos gruesos aguas abajo de los sectores de balance negativo, dejando vía sólo a las fracciones finas.

 

 

Hay asociaciones geomorfológicas que generan sistemas muy característicos de esta parte de la subcuenca del Estero Lampa. En los alvéolos los sistemas constan de las siguientes partes, de arriba hacia abajo: la cuenca de recepción con retroacción positiva, los lechos torrenciales, los conos torrenciales y el glacis de derrame terminal o distal.

Las cuencas más pequeñas constan de una cuenca de recepción, el lecho y el cono torrencial. Por su parte, los colectores principales de la cuenca del Lampa y Tiltil reciben la influencia de los conos torrenciales laterales con tendencia a la retroacción negativa.4.2.1.2.- La depresión intermontana

La parte intermontana correspondiente a la cuenca del Mapocho, de la que forma parte la cuenca de Lampa, puede subdivirse en dos secciones separadas por una línea diagonal que pasa aproximadamente por los cerros de Renca y Pudahuel. Se trata de las secciones septentrional y central de la depresión de Santiago. La meridional corresponde a la cuenca del Maipo. Dada el área de estudio, corresponde referirse a la sección septentrional.4.2.1.3.- Sección septentrional: el borde occidental de la depresión y las formas de contacto

El borde occidental de la depresión corresponde al contacto con el pie del abrupto frente oriental de la cordillera costera, el que aunque aparentemente carente de lineamientos tectónicos notables de dirección N-S, debe corresponder a un frente de línea de falla modificado por al erosión. Estructuralmente, el contacto se realiza con vertientes conformes, cuya base es ahogada por la sedimentación del fondo. Estas vertientes tienden a hacer juego con los monoclinales de Batuco y Polpaico, separados de la montaña occidental por lo que Araya (1985) llama la fractura de Tiltil-Lampa.

Por lo tanto, no es de extrañar que las formas de contacto más comunes sean conos caóticos. Estos son muy importantes en los alveólos, revelando aportes sedimentarios considerables en el Cuaternario. Como se indicó previamente, en los alvéolos puede haber paso desde los conos a los glacis de derrame, así como se ve en la carta geomorfológica para la salida del alvéolo de Lipangue.

Al N de la fractura del valle del Mapocho, la escarpa facetada del borde oriental de la depresión de Santiago está ausente, y el contacto entre la media montaña y el fondo de la depresión es identado en alveolaciones y carece de indicaciones tectónicas guías fácilmente discernibles.

La media montaña, casi inexistente frente a la escarpa de falla de Santiago, avanza aquí unos 20 km. hacia el W. Esta diferencia, que parece deberse a que la fracturación N-S es reemplazada aquí por un sistema NE-SW y otra componente WNW-ESE, se marca tambien en las formas de contacto.

Entre Chacabuco y Chicureo, tres géneros de formas hacen juego en el contacto entre montaña y fondo de depresión:

- los conos caóticos,

- los glacis de derrame y,

- los glacis coluviales. Los conos caóticos

Estos sólo aparecen como formas correlativas a cuencas de drenaje bien desarrolladas. Contienen abundantes bloques, abombamientos separados por talwegs y comúnmente presentan un desarrollo edáfico que sustenta la vegetación natural. Aguas abajo dan paso a glacis de derrame.Los glacis de derrame

Se caracterizan por el predominio de sedimentos finos. Los materiales más gruesos son subangulosos y difícilmente pasan del tamaño de la grava. Los suelos son más profundos y de tendencia pesada, indicando condiciones de drenaje inferiores a las de los suelos de los conos; la presencia de texturas arcillosas da tal adhesividad al suelo, que éste se vuelve muy duro y compacto al secarse. Estos presentan una pedregosidad media a abundante del tamaño de la gravilla, pero siempre englobada en abundante material fino.

Estas características permiten establecer que algunas facies podrían corresponder a glacis de ahogamiento. Los glacis coluviales

En el caso de glacis de derrame que no tienen conexión con conos caóticos, ellos están naturalmente ajenos al desarrollo de cuencas de drenaje importantes y aparecen como el producto de la arroyada de varias vertientes, como ocurre en el sector de Peldehue.4.2.1.4.- Depresión Periférica de Polpaico

En el borde septentrional de la provincia de Chacabuco aparece una depresión entre el cordón de igual nombre y los monoclinales de Polpaico. Ella está orientada en la dirección de la fracturación general para esta parte (NE-SW). Así, se infiere que el tipo de contacto entre montaña y fondo de depresión es aquí en depresión periférica. La fractura directriz de ésta separa un paisaje de monoclinales de media o baja montaña que se destaca al sur de ella.4.2.1.5.- Formas de contacto y Balance de Disección

Una serie de glacis marca el contacto entre los cordones montañosos y el fondo de esta depresión. Esta franja de contacto se divide en dos secciones: la oriental ocupada por glacis de derrame y la occidental, por una terraza aluvial aparentemente de menor pendiente que el glacis.

El cuerpo del glacis es rico en gravilla y arena. Las gravas que también están representadas se pueden interpretar como facies de escurrimiento concentrado. Los sedimentos finos están estructuradas en lentes largos y delgados, revelando la acción de posibles arroyadas concentradas. El suelo en esta parte es relativamente delgado.

En la parte oriental del glacis presenta bastante adaptación del drenaje concentrado actual a la morfología, y la incisión de los talwegs es muy leve, lo que permite suponer que en edad reciente la retroacción fue negativa, aunque en el presente hay una suave tendencia a la retroacción positiva a neutra.

Por su parte en la terraza occidental, profusamente ocupada por campos de cultivos, la incisión fluvial es más manifiesta y se puede hablar de un balance reciente de carácter positivo.4.3.- Aspectos Hidrogeomorfológicos

Cuatro unidades geomorfólogicas componen el fondo de la sección septentrional: el cono regular del río Colina, el glacis de ahogamiento distal de Colina, la superficie palustre de la fosa de Batuco y el llano de inundación aluvial de Lampa.

El cono regular del río Colina tiene su ápice en Peldehue y se extiende hacia el SW por unos 10 a 12 km. Su superficie se caracteriza por contener suelos evolucionados y bien aprovechados agrícolamente. El drenaje sobre esta superficie parece ser relativamente bueno.

Este cono da paso hacia el SW y el W a un abanico de materiales finos de muy baja pendiente y mal drenaje, al cual se puede calificar como glacis de ahogamiento. Se trata de una superficie limosa, con tendencia al hidromorfismo en los suelos, los cuales también se comportan como suelos salinos. Este glacis se pone en contacto con el fondo palustre de la fosa de Batuco por el norte y con el llano de inundación fluvial de Lampa por el W.

El nivel de terraplenamiento palustre de Batuco está inserto en lo que se ha dado en llamar Fosa de Batuco, por ser éste un sector muy deprimido y prácticamente endorreico. Ello se traduce en ambientes lagunares, cuyos residuos han generado un área palustre muy planiforme y donde aún hay tendencia a la formación de lagunas someras cuando los inviernos son lluviosos, como ocurre junto a los restos de la laguna de Batuco. Como puede esperarse, la superficie está constituida por suelos sumamente hidromorfos, habiendo muchos restos de pantanos.

El llano de inundación aluvial de Lampa se organiza al sur del pueblo del mismo nombre. Se trata de una extensa superficie de canales anastomosados, cuyo funcionamiento se realiza a través de muchos canales de desborde y de algunos derrames de desborde.

Se trata de un área de amplia divagación del escurrimiento concentrado en una superficie en que la constitución del terreno es más o menos parecida a la del glacis de ahogamiento. Abunda el material fino con una proporción importante de limo. El haz de canales anastosomados es rechazado hacia el este por el glacis de derrame de Lipangue.

En esta parte de la cuenca, el drenaje está muy acondicionado por las características del fondo. En el cono del Colina, sólo en la parte superior (proximal) el río está incidido. Aguas abajo, y sobre todo en el glacis, hay falta de definición de las líneas de drenaje, que son muy divagantes, lo que también ocurre en el llano de inundación aluvial de Lampa. Todo hace pensar en una retroacción negativa manifiesta en el balance de disección.

Se está, pues, en presencia de una cuenca con mal drenaje y deprimida. Tricart & Michel (1964), indican que esta parte septentrional se caracteriza por un hundimiento importante, lo que explica la configuración disectada de sus márgenes, debido a que las fallas recientes están en profundidad y sepultadas por los sedimentos. (Tricart et al., 1965).

El relleno más potente y alto parece ser sin duda el correlativo a la cuenca del Colina, cuyo cono de deyecciones -en cierto modo abombado- parece el responsable del aumento de la depresión en la fosa de Batuco, por un efecto de barrera de cono aluvial y de glacis. 4.4.- El Clima de Lampa

4.4.1.- Antecedentes climáticos de LampaLa comuna de Lampa se extiende aproximadamente entre los paralelos 33º 10’ y 33º 25’ de latitud sur, ocupando parte del sector noroccidental de la cuenca de Santiago. Por su parte, la cuenca de Santiago ocupa una posición mediterránea limitada por los cordones montañosos que la rodean.

Su ubicación geográfica explica un régimen hídrico particular, con veranos cálidos y secos e inviernos fríos y precipitaciones concentradas en cuatro meses aproximadamente, lo que viene a reforzar la condición de semiaridez existente dentro de esta área de transición climática.

El régimen térmico e hídrico de esta zona tiene las siguientes características:

  • Temperatura media anual de 18,2º C con una temperatura máxima mensual registrada en Enero y Diciembre de 38º y 35º C respectivamente.

  • Las temperaturas mínimas se concentran en los meses de invierno Junio, Julio, Agosto y Septiembre, llegando hasta los –4º C en los meses de Julio y Agosto.

  • Un período con precipitaciones de aproximadamente cuatro meses y un total anual para el año 1998 de 84,2 mm.

  • Según cifras entregadas por la estación de medición meteorológica Embalse Rungue para 1998, la humedad relativa es de 47,1% con una máxima registrada en Junio.

A continuación se presentan los registros de temperaturas y precipitaciones de 1998 y Enero y Febrero 1999 pertenecientes a la Estación Meteorológica Embalse Rungue (Latitud 33º 01’ sur; Longitud 70º 54’ oeste; Altitud 750 m.s.n.m), y los correspondientes a precipitaciones de los años 1971 y 1972 en la estación de Til-Til (Latitud : 33º 06’ sur; Longitud 70º 56’ oeste; Altitud 515 m.s.n.m), ambas pertenecientes al sistema de la Cuenca del Río Maipo, las que se consideran como representativas de la Comuna de Lampa: (la DGA no cuenta con mayor información que la aquí indicada para estas estaciones).ESTACIÓN METEOROLÓGICA EMBALSE RUNGUE

 

Temperaturas Medias Mensuales Período 1998-1999

Año

Ene

Feb

Marz

Abri

May

Jun

Jul

Ago

Sep

Oct

Nov

Dic

Anual

1998

23,0

21,9

19,2

18,5

18,5

12,0

10,5

12,9

15,0

17,7

18,7

21,5

18,2

1999

20,3

21,0

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Temperatura Máxima Media: 31,5

Temperatura Mínima Media: 2,6

Temperatura Anual Media: 18,2

 

Temperaturas Máximas Mensuales Período 1998-1999

Año

Ene

Feb

Marz

Abri

May

Jun

Jul

Ago

Sep

Oct

Nov

Dic

Anual

1998

38,0

34,6

32,0

33,0

28,5

25,5

25,3

30,0

30,0

32,8

33,4

35,8

38,0

1999

34,6

34,6

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Temperaturas Mínimas Mensuales Período 1998-1999

Año

Ene

Feb

Marz

Abri

May

Jun

Jul

Ago

Sep

Oct

Nov

Dic

Anual

1998

8,0

9,3

6,5

4,1

0,0

-1,4

-4,2

-4,2

0,1

2,6

4,0

7,2

-4,2

1999

6,0

7,4

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Precipitaciones Mensuales (mm) Período 1998-1999

Año

Ene

Feb

Marz

Abri

May

Jun

Jul

Ago

Sep

Oct

Nov

Dic

Total

1998

0,0

16,5

0,0

30,0

5,0

30,7

0,5

0,0

1,5

0,0

0,0

0,0

84,2

1999

2,9

0,0

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Humedad Relativa Media Mensual (%) Período 1998-1999

Año

Ene

Feb

Marz

Abri

May

Jun

Jul

Ago

Sep

Oct

Nov

Dic

Anual

1998

50,0

49,0

47,0

44,0

44,0

56,0

48,0

45,0

55,0

46,0

41,0

40,0

47,1

1999

44,0

44,0

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ESTACIÓN METEOROLÓGICA TIL-TIL

Precipitaciones Medias Mensuales (mm) Período 1971-1972

Año

Ene

Feb

Marz

Abri

May

Jun

Jul

Ago

Sep

Oct

Nov

Dic

Total

1971

 

 

 

 

 

 

 

17,3

3,0

2,5

0,0

0,0

22,0

1972

0,0

0,0

 

4,5

136,0

167,0

53,0

167,0

 

 

 

0,0

527,5

 

Estos datos, por su escasa representatividad en el tiempo, no permiten hacer una adecuada caracterización del clima en la comuna en estudio. Dado lo anterior, se establece una descripción basada en aspectos agroclimáticos.

 

4.4.2.- Antecedentes Agroclimáticos

De acuerdo a la clasificación Agroclimática de la región metropolitana, Lampa se considera un distrito en el Cordón Costero Oriental Norte, correspondiente al subsector Cordillera de La Costa. "Este cordón costero oriental norte está constituido por cerros alineados de norte a sur entre el río Aconcagua y el río Maipo, con alturas que superan los 2.000 metros en el extremo norte en que se une al cordón transversal de Chacabuco y disminuye notablemente hacia el sur donde no superan los 700 metros de altitud. En la cumbre de este cordón se delimita al distrito Cordillera de Tiltil – Lampa y ladera abajo, al distrito Cerros de Tiltil – Lampa.

Las temperaturas medias de los períodos cálidos en promedio son casi 1º C más bajas que las de los otros cordones costeros, siendo las temperaturas máximas del mes de Enero inferiores en 3º C, alcanzando a 17º C y 26º C, respectivamente.

Las temperaturas de invierno son también inferiores al cordón costero occidental y similares al cordón costero oriental al sur del Maipo. El período de receso vegetativo es de tres meses, el período libre de heladas de 7,5 meses y la acumulación de frío varía aproximadamente de 1.270 a 1.400 horas anuales al ascender hacia la cumbre. La acumulación térmica Octubre-Marzo es cercana a 1.100 grados días.

Por último, el déficit hídrico Octubre-Marzo es levemente inferior en la cumbre respecto a las laderas y los períodos seco y húmedo son de 8 y 4 meses respectivamente, igual que en el cordón occidental". (Atlas Agro Climático de Chile).

 

Parámetros Agroclimáticos Distritales Región Metropolitana

Distrito: Cerros Tiltil – Lampa

PLH

STV

TME

TMV

HRV

RSE

PH 20

PH 50

UH 50

UH 20

225

1070

26.3

17.5

60

600

01/05

01/06

01/09

01/10

PRV

HFA

TMJ

TMI

HRI

RSJ

DPS

DPH

ETPV

DHV

3

1277

3.0

9.0

75

150

8

4

160

880

Significado de abreviaturas de los parámetros:

PLH : Período libre de heladas; STV : Suma Térmica Septiembre-Febrero

TME : Tº máxima media Enero; TMV : Tº media Octubre-Marzo

HRV : Humedad relativa media del aire Octubre-Marzo;

RSE : Radiación Solar Enero; PH : Fecha Primera Helada

UH : Fecha Última Helada; PRV : Duración del Período de Receso Vegetativo

HFA : Horas de Frío Anuales; TMJ : Tº mínima media Julio

TMI : Tº media Junio-Agosto; HRI : Humedad relativa media del aire Junio-Agosto

RSJ : Radiación Solar de Julio; DPS : Duración del Período seco

DPH : Duración del Período Húmedo; DHV : Déficit Hídrico Octubre-Marzo

ETPV : Evapotranspiración Potencial Diciembre-Febrero

 

4.5.- Hidrología de la Comuna de Lampa

Complementariamente a los aspectos hidrogeomorfológicos señalados previamente, se presentan a continuación las características de la hidrología superficial de la comuna.

 

4.5.1.- Características Hidrológicas

La Comuna de Lampa, dada su localización dentro del sistema hídrico del Rio Maipo, subsistema del Rio Mapocho, inscribe en su territorio secciones intermedias de afluentes de este último provenientes del N y NE , los cuales nacen en los cordones que limitan la Provincia de Chacabuco con la V Región (Valle del Rio Aconcagua).

Sólo algunos microorganismos hidrológicos (esterillos) tienen su nacimiento al interior de los límites comunales. Estos, cuyo escurrimiento tiene un carácter ocasional a estacional en los mayores, presentan sus nacientes asociadas a los relieves de la cadena costera.

Por el extremo norte entran a la comuna de Lampa los esteros Polpaico y Chacabuco, los que realizan un corto recorrido con dirección sur para unirse y dar origen al Estero Lampa, el que atraviesa la comuna en forma sinuosa. En los 33º 14’ aproximadamente, éste se divide en dos brazos. El que se desprende con dirección E recibe el nombre de Estero Lela y es alimentado por las quebradas que nacen en los cerros Las Cañas y Quilhuica, y confluye con el estero Lampa al oriente del poblado homónimo.

Las principales quebradas del cordón costero que alimentan esporádicamente al estero Lampa son: Quebrada del Real, Quebrada de Corrales, Quebrada del Cepo, Quebrada honda, Quebrada El Almendro, Quebrada El Durazno y Quebrada El Espinalillo.

Desde el este y sureste ingresan a la comuna los esteros Colina y Las Cruces. En su recorrido intracomunal en sentido suroeste se encuentran con el estero Lampa, uniéndose a él en los 33º 23’ aproximadamente. Después de esta confluencia, el Estero Lampa continúa su trayecto con franca dirección sur.

Alimentado por la red de quebradas provenientes de la parte suroriental del cordón costero, emplazado en el occidente de la comuna, se forma el Estero Carén, el que se desplaza posteriormente hacia el sur en forma paralela al Estero Lampa, para finalmente desembocar en la laguna que lleva su nombre fuera de los límites de la comuna.

Entre las quebradas que lo alimentan se pueden considerar: Quebrada Los Colihues, Quebrada Las Catacumbas, Quebrada El Carrizo, Quebrada Las Cañas, Quebrada Piedras Blancas, Quebrada El Manzano y Quebrada El Sauce, todas latentes.

Desde el punto de vista cuantitativo, los datos de caudales son tan escasos y discontinuos como los climáticos. El Departamento de Hidrología de la DGA – MOP ante solicitud de información, sólo entregó algunos datos para el año 1998 del estero Polpaico en Chicauma y del estero Colina en Peldehue, a saber:

 

Estación estero Polpaico en Chicauma: Caudales Medios Mensuales 1998 (M3/Seg)

Codigo BNA: 05734001- 0

(Lat. 33°13’ S; Long. 70°55’ W; Altura 500 msnm)

ENE

FEB

MAR

ABR

MAY

JUN

JUL

AGO

SEP

OCT

NOV

DIC

AÑO

.109

.143

.168

-

-

-

-

-

-

-

-

-

.140

 

Estación Canal Colina en Peldehue: Caudales Medios Mensuales 1998 (M3/Seg)

Codigo BNA: 05735001- 6

(Lat. 33°11’ S; Long. 70°40’ W; Altura 860 msnm)

ENE

FEB

MAR

ABR

MAY

JUN

JUL

AGO

SEP

OCT

NOV

DIC

AÑO

3.95

1.95

1.32

1.08

.739

.720

.673

-

-

-

-

-

1.49

Tanto las estaciones fluviométricas como las meteorológicas han permanecido inactivas por largos períodos en el pasado reciente en la comuna de Lampa, por lo que estos datos anuales sólo tienen un valor ilustrativo de la realidad de los registros, y carecen de valor para análisis cuantitativos más profundos.

 

4.5.2.- Sector Laguna de Batuco

 

En la parte nororiental de la comuna se ubica el sector denominado Laguna de Batuco, emplazado al norte del poblado que lleva su mismo nombre. Esta área corresponde a una topografía deprimida en la que se origina un ambiente de lagunas someras que se forman y desaparecen siguiendo el ritmo de las precipìtaciones, recibiendo en años lluviosos el aporte directo de las lluvias así como de las quebradas provenientes del centro de la comuna y del oriente.

De dimensiones y ocurrencia muy variables, estas lagunas de profundidad escasa desaparecen al evaporarse sus aguas durante la larga estación seca y calida (8 meses) que caracteriza el clima local.

Cabe señalar respecto del pasado de este sector el que en el estudio de geología de Thomas (1958), se individualiza perfectamente la Laguna de Batuco y su entorno anegadizo (humedal), indicando con ello su existencia más estable en el pasado.

Los largos períodos de sequía y precipitaciones muy por bajo el promedio en la Región Metropolitana en las últimas décadas, salvo ocasionales años "lluviosos", habrían conducido además de la consecuente merma de caudales superficiales, a un descenso de la alimentación de las napas, por lo que el afloramiento de aguas subterráneas porque el nivel freático alcance la superficie de los sectores deprimidos es cada vez menos frecuente.

 

V.- LOS RIESGOS A NIVEL COMUNAL

Se analizan en este capítulo las situaciones de riesgo asociadas a procesos de remoción en masa de tipo gravitacional, y a desbordes de cauces e inundaciones, por ser estos los que han generado y siguen provocando el mayor impacto sobre los grupos sociales y la economía comunal. Para ello, se utilizan como antecedentes los resultados del Proyecto OTAS-Fase 2.

 

5.1.- Riesgo de Inundación

5.1.1.- Las inundaciones: caracteristicas generales:

Las Inundaciones corresponden a una consecuencia derivada de otros procesos de recurrencia interanual, como son las crecidas, sumado a condiciones de insuficiencia de los sistemas de evacuación (cauces naturales, sistemas de drenaje artificializados, colectores urbanos, etc.).

Al respecto de las crecidas, la recurrencia que presente una cuenca está asociada a la interacción de múltiples factores, a saber: las características del régimen pluviométrico y térmico, las características morfométricas que esta presente (alturas, forma, pendiente media, superficie, etc.), y el desarrollo del sistema de drenaje (densidad, frecuencia y jerarquía de la red hídrica), todos los cuales influyen en su torrencialidad, la velocidad de respuesta, el tiempo de concentración, y el volúmen de los caudales.

 

Considerando lo anteriormente expuesto, los procesos de desbordes que llevan a inundaciones son el resultado del desequilibrio existente entre el volúmen de aguas a evacuar en un determinado momento, y la capacidad de evacuación de los cauces o sistemas de drenaje.

En otros casos, cuando se trata de inundaciones o "salidas de madre" en condiciones de caudales "normales" (altas aguas medias), la causa suele encontrarse en la reducción de la sección de los colectores en forma artificial (angostamiento por urbanización, relleno por desechos, etc.), natural (sedimentación progresiva), o accidental (eventos que provocan obstrucción parcial o total) como son los deslizamientos de tierra, los derrumbes, la caida de árboles, el derrumbe de puentes, etc..

 

5.1.2.- Antecedentes históricos: Temporales e inundaciones en la region metropolitana entre 1957 Y 1992.

Con el objetivo de obtener una visión retrospectiva respecto de los temporales, situaciones de inundación, efectos y consecuencias que se han presentado en las últimas décadas en la Región Metropolitana, se incluye una sinopsis basada en 35 años de información, preparada en base a la recopilación de Urrutia y Lanza (1993).

Como se desprende de este registro, en el período referido han tenido lugar alrededor de 35 eventos que han provocado anegamientos de calles y pasoniveles, inundaciones de poblaciones, daño y destrucción de viviendas y obras de infraestructura, aislamiento de personas y localidades, pérdida de cosechas, etc., es decir en promedio, un proceso de esta naturaleza por año con volúminosas pérdidas económicas, ruina de familias y pérdida de vidas entre otras consecuencias.

Lo anterior deja en evidencia la alta recurrencia de estas situaciones por una parte, y la alta vulnerabilidad de los asentamientos a nivel local e intraurbano por otra. Si a lo anterior se suma la gran sensibilidad socio-económica de la mayor parte de los sectores afectados, no cabe duda de la necesidad de atender este problema con prioridad, gestión que requiere de una adecuada base de información en la que la cartografía juega un rol fundamental.

 

5.1.3.- El concepto de riesgo por inundaciones

Dado que se trata de un proceso de expresión espacial local y de caracter dependiente de otros factores y eventos, el riesgo al anegamiento ante precipitaciones abundantes y desbordes es directamente proporcional a las insuficiencias de los colectores naturales o artificiales, a las facilidades para apozamiento o concentración de las aguas dadas por la configuración del terreno, y a la exposición, e inversamente proporcional a la preparación o medidas de defensa que manifiesten los usos antrópicos del espacio.

La mayor probabilidad de ocurrencia de una inundación esta dada entonces por la conjugación de factores que la favorezcan, los cuales tienen que ver por una parte con características del medio fisico, en aspectos tales como topografía, permeabilidad, nivel de saturación, morfología y sección de los cauces, vegetación, etc., a lo cual habría que agregar el tipo de respuesta que manifiestan las cuencas dada su conformación (compacidad, pendiente, etc.).

 

FECHA

EVENTO

15-19 Mayo 1957

Anegamientos, Inundaciones y Derrumbes

Junio 1958

Temporal, Destrucción, Desbordes e Inundaciones

Junio 1962

Desbordes, Inundaciones, Derrumbes, Rodados

23-27 Julio 1965

Derrumbes e Inundaciones

8 Agosto 1965

Temporal, Derrumbes, Anegamientos

11 Agosto 1965

Temporal, Crecidas, Desbordes, Inundaciones, Destrucción, Anegamientos

15 Agosto 1965

Rodados, Anegamientos

16-19 Junio 1969

Lluvias, Desbordes, Inundaciones, Destrucción

Julio 1970

Lluvias/Nevadas, Desbordes, Inundaciones, Destrucción, Aislamientos

19-25 Junio 1971

Temporal, Destrucción, Nevazón , Inhabilitación

6-9 Mayo 1972

Temporal, Daños, Anegamientos

21-24 Mayo 1973

Temporal, Daños, Anegamientos

21-22 Mayo 1974

Aguacero, Inundaciones

25-30 Junio 1974

Temporal, Anegamientos, Aislamientos

1-3 Julio 1975

Crecidas, Desbordes, Inundaciones, Daños

2-5 Julio 1977

Temporal, Inundaciones, Aislamientos, Destrucción

20-22 Julio 1977

Temporal, Daños, Inundaciones, Derrumbes

23 Junio 1979

Temporal, Nevadas, Anegamientos

9 Febrero 1980

Temporal, Aludes, Desbordes, Inundaciones, Aislamientos

Abril 1980

Temporal, Daños, Anegamientos, Destrucción

6 Mayo 1981

Temporal, Daños, Inundaciones

12-17 Mayo 1981

Temporal, Daños, Inundaciones

30 Mayo 1981

Temporal, Daños, Inundaciones, Aluvión

12-17 Mayo 1982

Temporal, Inundaciones, Daños, Anegamientos, Destrucción

1-14 Junio 1982

Aguaceros, Nevadas, Inundaciones

25-28 Junio 1982

Aguaceros, Desbordes, Inundaciones

15 Julio 1982

Aguacero, Anegamientos, Daños

15-17 Julio 1986

Temporal, Nevadas, Desbordes, Inundaciones

9 Julio 1987

Aguacero, Inundaciones

18 Julio 1987

Aguaceros, Desbordes, Inundaciones

17 Julio 1990

Temporal, Nevazón, Daños, Anegamientos

28 Mayo 1991

Aguacero, Desbordes, Daños, Inundaciones

7-8 Mayo 1992

Aguacero, Inundaciones

17-27 Mayo 1992

Temporal, Inundaciones, Daños

1-10 Junio 1992

Temporal, Inundaciones, Aislamientos

Por la otra parte están los factores determinantes del desencadenamiento, los cuales con un carácter detonante pueden corresponder a situaciones atmósféricas en que se presenten y/o aunen precipitaciones prolongadas, precipitaciones intensas, fuerte acumulación nival seguida de altas temperaturas, etc., siendo las situaciones más críticas cuando penetran frentes cálidos y la cantidad de nieve acumulada en las altas cumbres es considerable.

La exposición está referida a un aspecto locacional que dice relación entre los usos del suelo y el área de influencia que el desarrollo de estos procesos puede alcanzar, es decir, el grado de confrontación real o potencial con el espacio antropizado.

Finalmente, la preparación o resistencia dice relación con la capacidad de este espacio antropizado para soportar los embates de estas manifestaciones hídricas, y ello depende del tipo de uso del suelo por una parte, y de los cálculos, diseños y materiales de las obras del hombre como son las de infraestructura, las industriales y las habitacionales. Por lo tanto, el mayor nivel de riesgo ante la manifestación de una Amenaza (Hazard), como es el caso de estos procesos, corresponde a usos del espacio u obras con baja resistencia y en exposición directa con la trayectoria y área de influencia de ellos.

 

5.1.4.- Metodologia específica

Durante el desarrollo del proyecto OTAS-RM, se llevó a cabo una amplia detección y recopilación de antecedentes, los cuales fueron sometidos a análisis por comparación (muchos estudios superpuestos) y validación en base a conocimiento tanto teórico como empírico. En función de los resultados obtenidos, se efectuó una selección de aquellos estudios y cartogramas a ser considerados en la confección de la carta temática correspondiente.

Al respecto, debe tenerse en cuenta que, si bien algunos de los estudios analizados establecen una suerte de tipología de áreas de riesgo en base a distintos criterios, como es el período de recurrencia histórico registrado, en otros casos sólo se representa en la cartografía sectores donde se han reconocido y/o producido en el pasado reciente estos procesos, indicándose su área de origen y la expresión espacial de su desarrollo.

En estos casos, se ha asumido que "la historia vuelve a repetirse", por lo que se ha supuesto que aquellos sectores donde se han registrado algunos procesos, éstos podrían volver a manifestarse.

Pero ello no significa necesariamente que no se puedan desarrollar en el corto o mediano plazo en otros sectores donde hasta la fecha han estado ausentes. La falta de antecedentes y estudios al respecto de las condiciones naturales, o su incremento por intervención antrópica presenta una limitante para la planificación preventiva.

Por lo tanto, para el caso de las inundaciones, las áreas que históricamente han sido afectadas son evidentemente las más expuestas a sufrir nuevamente este proceso, de no mediar cambios de magnitud mayor en la configuración topográfica del paisaje, lo cual es altamente improbable. Sólo es dable encontrar y de forma muy localizada algunas obras de protección de cauces.

En relación a la posición geomorfológica, este factor es considerado como fundamental en cuanto a la posibilidad de que distintas geoformas, según sean sus caracteristicas y altura, puedan ser alcanzadas por las aguas.

Desde este punto de vista, existen formas tales como los canales de estiaje y lechos menores que están casi permanentemente inundados, y en el otro extremo formas como laderas y lineas de cumbres que presentan una posibilidad nula de ser cubiertas por las aguas.

Entre ambos extremos se desarrollan formas tales como conos coluviales, terrazas fluviales bajas, medias y altas, conos de deyección, depresiones, etc., las cuales según su posición o relación con otras morfologías presentan una potencialidad diferencial de ser afectadas por este proceso.

Respecto del contexto hidrodinámico, se consideró a varios factores, los cuales fueron englobados bajo rangos de altura de nacientes. Estos factores dicen relación con el tamaño de las cuencas y la pendiente del curso principal, y con la diferenciación de las fuentes de alimentación.

En cuanto a la relación altura-tamaño, para este caso específico se determinó una alta correspondencia, lo que fue relacionado directamente con la superficie de captación de las precipitaciones, la diversidad de condiciones de permeabilidad que son posibles en una cuenca de mayor tamaño en relación a una menor, y en cuanto a la pendiente del curso de agua de mayor jerarquía (relación tamaño-pendiente) la cual es inversamente proporcional al tamaño de la cuenca, con lo que se disminuyen o atenúan gradualmente los pulsos de crecidas en las cuencas mayores.

En cambio en cuencas pequeñas, como las inscritas en los alvéolos, su tiempo de respuesta es mucho menor y los peaks de las crecidas suelen resultar mucho más marcados.

En cuanto a las fuentes de alimentación, bajo los 2.000 m.s.n.m. las precipitaciones son fundamentalmente líquidas, con un vaciamiento semi-inmediato regulado por la capacidad de retención y por la evapotranspiración. En la comuna en estudio, son escasos los sectores que por su altura registran eventualmente algunas precipitaciones nivales, por lo que su influencia en geración de inundaciones se considera despreciable.

Finalmente, se justifica el que no hayan sido consideradas variables cuantitativas tales como datos de temperaturas, precipitaciones y escorrentía, en el modelo metodológico desarrollado. Ello en primer lugar porque se trata de información de muy baja densidad a nivel del área de estudio y porque su extrapolación areal mediante modelos sólo tendería a homogeneizar lo que es claramente diferente, enmascarando realidades locales y, en segundo lugar, porque se trata de los factores detonantes o desencadenantes de procesos naturales que en ocasiones alcanzan magnitudes de amenaza, y cuya concurrencia es aleatoria.

 

5.1.5.- La Carta de Riesgo de Inundaciones

Considerando estos antecedentes, y recurriendo además a numerosas fuentes de información, revisión de estudios, etc., así como a entrevistas con funcionarios de municipalidades y ministerios, informes de prensa y un importante trabajo en terreno en el sector norte de la región con motivo de las inundaciones del invierno de 1997, las que tuvieron consecuencias catastróficas, se generó la Carta de Riesgos por Inundaciones.

Una fuente de gran valor, debido a que vino a suplir la escasez de información de inundaciones del sector rural, además de ser altamente contingente y actual fue el Consolidado de Emergencia en la Red Fluvial. R.M. Junio 1997 y el Informe de Emergencia de Vialidad. R.M. Junio 1997 , ambos de la Secretaría Regional Ministerial Metropolitana de Obras Públicas.

Los niveles de restricción que en esta carta se señalan indican la aptitud de los distintos sectores delimitados para un uso, toda vez que las inundaciones no sólo implican destrucción o deterioro, sino también problemas asociados a calidad de vida.

 

5.1.6.- Análisis de la carta de riesgo de inundación

Dado que este tipo de proceso es propio de sectores bajos, llanos, y de areas aledañas a cauces y canales, en la carta se excluye parte del sector montañoso de la comuna, con lo cual la información se centra en el área más expuesta que es el fondo de la depresión.

En los resultados de dicho trabajo, localizado en el fondo de la Depresión y parte del sistema de la Cordillera de la Costa, se observa que un gran sector de la comuna está expuesto a este tipo de situaciones con diferente grado de riesgo, el cual es una expresión de la mayor o menor probabilidad de ocurrencia de este proceso durante eventos lluviosos importantes.

Se visualiza, por ejemplo, la considerable ampliación del área con riesgo de inundación potencial alto del sector de la llamada "Laguna de Batuco" en sus márgenes inmediatos y una extensa prolongación hacia el sur de ésta, incluyendo sectores de El Almendral, Santa Inés y La Lagartija. Se incorpora también un área menor que se extiende al SW de Las Achiras y N de la Hacienda de Batuco, y otras más extensas en el sector de suelos salinos a ambos lados del camino a Lampa y a la salida del sector urbano metropolitano del trazado de la ruta 5 Norte, sector de La Montaña.

Caen bajo esta misma categoría de riesgo alto sectores como Estación Batuco, la ciudad de Lampa y el valle del estero homónimo entre ésta y la localidad de El Valle, hacia el N, así como hacia el oriente donde cubre una amplia superficie entre las localidades de Tamarindo y Renacer campesino (Canal Cerrillos). Finalmente, se ha incluído en esta categoría un sector menor ubicado al norte de la ruta G-16, a la altura de la localidad de Sol de Septiembre.

Con nivel de riesgo medio a sufrir inundaciones se clasifican amplias superficies comunales, principalmente vinculadas a los cauces y formas bajas asociadas de los esteros Colina y Lampa, incluyendo sectores de Villa Tegualda, Estación Colina, La Vilana, Tagueral, Los sauces, La primavera, Santa Herminia, y Crucero.

Con un nivel de riesgo bajo a ser afectadas por inundaciones se han señalado algunas áreas del sector NE de la comuna como Santa Sara de Batuco y El Molino, tambien los alrededores de Lo Pinto y Versailles - Santa Teresa, todos ellos asociados a la margen poniente de la Carretera 5 norte. Dentro de esta misma categoría también se clasifican los terrenos comprendidos entre ambos brazos del Estero Lampa entre O’Higgins por el N y La Primavera por el S. Finalmente, con este nivel bajo se encuentran amplios sectores correspondientes al Glacis de Lipangue (ver Carta Geomorfológica), donde se ubican localidades como El Maitén, Pedro Aguirre Cerda, El Chorrillo, Miraflores y el mismo Lipangue.

Tal como fuera indicado en estudios anteriores encargados por el municipio a la P. Universidad Católica, toda el área comunal asociada a la depresión tiene algún nivel de riesgo a sufrir inundaciones, ya sean por anegamiento asociado a lluvias directas o por sus efectos sobre los organismos hidrológicos, tanto naturales como artificiales, generando desbordes y las consecuentes inundaciones.

Sin embargo, si en las convenciones cartográficas del Proyecto OTAS se hubiese considerado una categoría de riesgo "Muy Bajo" por este concepto, muchos sectores ahora consignados como "Bajo" quedarían en la anterior, entre ellos los sectores medios y altos de los conos de deyección y los glacis.

 

5.2.- Riesgo por Remoción en Masa

En este subcapítulo se presentan aspectos relativos a las características de los movimientos en masa, su naturaleza, diferenciación y clasificación.

 

5.2.1.- Los Movimientos en Masa

Los fenómenos relacionados con el movimiento en masa de sedimentos, dentro de los cuales se incluyen los deslizamientos, las avalanchas o los aludes y las corrientes de detritos y de barro, son un tema de gran interés porque constituyen parte de los procesos físicos que modelan el paisaje y determinan la geomorfología de una región, así como también porque están estrechamente vinculados con la ocurrencia de catástrofes.

Estos fenómenos agrupan una amplia gama de procesos que conducen a la remoción y traslado masivo de suelo y/o regolito, hacia lugares más bajos y distantes del sector de origen. Existen diversas formas de clasificar estos fenómenos, dependiendo de la ciencia o disciplina que los haya estudiado.

La Federal Emergency Management Agency (FEMA, 1989) incluye dentro del término genérico "Landslide", que traducido literalmente significa "deslizamiento de tierra" a todo movimiento perceptible de suelo, roca y vegetación bajo influencia gravitacional, sea ésta de origen natural o antrópico. El deslizamiento se asocia con la falla de laderas ó taludes inestables producto de la acción humana o de factores naturales.

Por su parte, Varnes (1978) en Ayala (1993), proporciona definiciones que permiten clasificar los movimientos en masa, en las siguientes categorías:

1.- Movimientos súbitos o fallas de tierra, dentro de los cuales se incluyen los derrumbes, los desplomes o desprendimientos y los deslizamientos (rotacionales, traslacionales y en bloque).

2.- Los esparcimientos laterales de terreno debido a la licuefacción de suelos saturados no-cohesivos (arenas y limos) por efecto de movimientos sísmicos o cambios en la composición química en el agua contenida en los poros y constituyentes minerales del suelo.

3.- Los movimientos bajo las formas de flujos, escurrimientos o corrientes, dentro de los cuales se incluyen la reptación (movimiento imperceptiblemente lento de una ladera), los flujos o corrientes de detritos, las avalanchas de detritos, las corrientes de suelo o tierra, las corrientes de barro, los lahares y los deslizamientos de tierra subacuosos.

En el siguiente cuadro se aprecia una clasificación simplificada, adaptada de Varnes (op. cit.).

 

 

CLASIFICACION SIMPLIFICADA DE MOVIMIENTOS EN MASA

(Adaptada de VARNES, 1978, por M. Hermellin)

 

TIPO DE MATERIALES

TIPO DE MOVIMIENTO

ROCA

SUELOS (Ingeniería)

 

 

Predominio de material grueso

(> del 50%)

Predominio de material fino

CALIDAD DE DESPLOME (Desprendimientos)

Caídas de Roca

Caídas de Escombros

Caídas de suelo

 

DESLIZA-

Rotacionales

Deslizamientos rotacionales de roca

Deslizamientos rotacionales de escombros

Deslizamientos rotacionales de tierra

MIENTOS

Traslacionales

Deslizamientos Traslacionales de roca

Deslizamientos traslacionales de escombros

Deslizamientos traslacionales de tierra

FLUJOS

Flujos de Roca

Flujos de Escombros

Flujos de Lodo o Barro

COMPLEJOS

Combinación de varios tipos de movimientos

 

De acuerdo con la velocidad de generación, los movimientos se clasifican en flujos rápidos y lentos. Son flujos rápidos, los desplomes o desprendimientos, los deslizamientos, y los derrumbes, estos últimos variando desde secos (producen escombros de avalanchas) hasta húmedos o saturados (escombros aluviales). Los flujos lentos incluyen la reptación, la solifluxión y la formación de terracetas.

Por su parte, Hauser (op. cit.) establece la siguiente clasificación de los procesos de remoción en masa:

 

CLASIFICACION DE REMOCIONES EN MASA

(Hauser 1993)


- Barro (mud flows)

- Detritos (detritic flows)

-Flujos - Lahares

- Solifluxión y Reptación lenta (soil creep)

- Asoc. al colapso de Tranques de relave

- Laminares traslacionales

- Rotacionales

Remociones en - Deslizamientos - Multirrotacionales

Masa - Bloques rocosos (rock bloq slide)

- Detritos (debris slides)

- Desprendimientos (rock falls)

- Avalanchas (aludes)

- "Jökulhlaups" (aluvión por colapso de lago glacial)

- Subsidencias y Hundimientos

 

5.2.2.- Características de los Procesos de Remoción en Masa y Aluviones

La Federal Emergency Management Agency (FEMA, 1989) incluye dentro del término genérico "Landslide", que traducido literalmente significa "deslizamiento de tierra" a todo movimiento perceptible de suelo, roca y vegetación bajo influencia gravitacional, sea ésta de origen natural o antrópico.

El deslizamiento se asocia con la falla de laderas ó taludes inestables producto de la acción humana o de factores naturales tales como el clima, la erosión, la meteorización, los movimientos sísmicos, la sedimentación brusca en áreas deltaicas, las olas y las depresiones bruscas de niveles en ríos y estuarios por la acción de las mareas.

Desde un punto de vista agronómico-medio ambiental y más específicamente, del uso y conservación de suelos como recurso natural, el INDERENA (Ayala, 1984), proporciona una clasificación general de estos fenómenos dentro del contexto más amplio de los procesos de erosión y pérdida de suelos, a partir de la identificación de los agentes y factores condicionantes de estos procesos.

Dentro de los agentes están incluidos los elementos del medio físico que causan directamente la remoción, transporte y depositación de las partículas y conglomerados de suelo: la gravedad, el agua y el viento; también, otros agentes como el hielo y los microorganismos. Cuando predomina la gravedad y el agua como agentes del fenómeno, se habla propiamente de fenómenos de "remoción en masa".

La acción de los agentes puede ser incrementada o reducida por diversos factores que aceleran o retardan la ocurrencia de los fenómenos:

- Clima (precipitaciones, intensidad de las lluvias, frecuencia, duración y distribución de las estaciones secas y lluviosas);

- Suelo (estabilidad estructural, permeabilidad, porosidad, composición granulométrica, propiedades físico-químicas del suelo, etc);

- Relieve (pendiente, longitud de las laderas, forma y exposición de las mismas, etc);

- Formaciones geológicas en superficie (afloramientos rocosos, depósitos);

- Cobertura vegetal (existencia o carencia, tipo, cobertura); y

- El factor humano (efectos modificatorios cualitativos y cuantitativos del medio).

Según el mecanismo predominante que genera el movimiento de los suelos, se habla de fenómenos de tipo físico o de tipo químico, y según los agentes que predominan, de erosión hídrica, eólica y de fenómenos de remoción en masa, dominando en estos últimos el efecto de la gravedad y del agua.

De acuerdo con la velocidad de generación, los movimientos se clasifican en flujos rápidos y lentos. Son flujos rápidos, los desplomes o desprendimientos, los deslizamientos, y los derrumbes, estos últimos variando desde secos (producen escombros de avalanchas) hasta húmedos o saturados (escombros aluviales). Los flujos lentos incluyen la reptación, la solifluxión y las terracetas.

Atendiendo al comportamiento mecánico, Takahashi (1981), define los movimientos masivos de sedimentos como caídas, deslizamientos y flujos de conglomerados ó de sedimentos dipersos.

Tienen en común el que tanto las partículas sólidas como el fluido intersticial son movidos por la gravedad, de modo tal que la velocidad relativa entre la fase sólida y fluida en la dirección del desplazamiento de la masa, juega sólo un papel secundario.

Por contraste, en el flujo de un fluido propiamente tal, las fuerzas hidrodinámicas de sustentación y arrastre, debido a la existencia de velocidades relativas, son fundamentales para el transporte de las partículas sólidas individualmente.

Atendiendo al mecanismo dominante del movimiento, a las propiedades del fluido intersticial, a la velocidad de desplazamiento y a la distancia de recorrido, Takahashi (op.cit.) distingue cuatro categorías de movimiento en masa de sedimentos:

1.- Desprendimientos o caídas, deslizamientos y flujos de reptación en los cuales el movimiento se realiza con pequeña deformación interna, es decir, con un comportamiento más cercano a un sólido que a un fluido.

2.- Sturztrom o corrientes detríticas catastróficas o deslizamientos catastróficos en los cuales ocurre una desintegración inicial de la masa y los detritos escurren a lo largo de un valle casi horizontal a velocidades enormes.

3.- Flujos piroclásticos provocados por erupciones volcánicas.

4.- Flujos de detritos en los cuales las partículas son dispersadas dentro de una masa de agua o pulpa definidos. Las tres últimas categorías quedan incluidas dentro del grupo que denomina del "flujo gravitacional de sedimentos".

5.2.3.- Orientación de los estudios de riesgo por remoción en masa y metodología específica

Los estudios de riesgo por remoción en masa están orientados no sólo a indicar las áreas que han sido objeto de generación o proyección de flujos de diferente proporción de sólidos, asistidos o no por agua a nivel geológico reciente e histórico, sino tambien y principalmente a determinar aquellos sectores que dadas sus características pueden ser consideradas como fuente potencial de estos procesos.

Para este efecto se seleccionan parámetros indicativos de las condiciones de susceptibilidad de diferentes unidades espaciales a generar o sufrir este tipo de procesos. Estos incluyen una amplia gama, la que va desde fenómenos netamente gravitacionales hasta aquellos en que la masa presenta un alto grado de licuefacción y fluidez.

Dichos parámetros se refieren a las unidades geológicas, los hechos tectónicos, la exposición solar y las pendientes. Estos parámetros constituyen elementos permanentes del medio físico y generan, por lo tanto, diversas situaciones de proclividad a estos procesos también permanentes.

No se considera la componente detonante de los mismos, como son eventos sísmicos o pluviométricos en forma individual o conjunta, puesto que tanto su manifestación como su magnitud son impredecibles, y tambien por que está demostrado que las respuestas a diferentes montos, intensidades, duración y combinaciones de ellos suelen ser tambien muy distintas, variando entre ninguna reacción hasta manifestaciones extremas.

Lo importante es, por lo tanto, determinar y espacializar los sectores que reúnen las condiciones para generar o sufrir estos procesos con el objetivo de orientar planificaciones de uso o administración del territorio en el largo plazo, generando condiciones de seguridad permanentes y, por lo tanto, sin importar que dichos procesos de magnitud mayor puedan ocurrir hoy, mañana, en 50 o 100 años, o nunca.

Con este fin, la información geológica es analizada considerando la naturaleza de rocas y formaciones; el grado de fracturamiento, fallamiento y plegamiento; el grado de alteración hidrotermal; y la presencia de depósitos antiguos de remoción en masa. Mediante el análisis y la adecuada valoración de estas variables se genera una Carta del Grado de Erosión Geológica que se presenta.

Uno de los criterios, por ejemplo, dice relación con la determinación de las características del medio natural donde se produjeron remociones en el pasado y buscar dichas situaciones en otros sectores.

Los antecedentes relativos al grado de compromiso tectónico de las diferentes unidades espaciales, los cuales son obtenidos de información geológica existente más el análisis de imágenes satelitales, se analizan en función del grado de ingerencia en el desencadenamiento de movimientos de masa, ello dado que su presencia genera franjas de mayor inestabilidad en las rocas o formaciones producto de los procesos físicos y químicos registrados.

Considerando lo anterior, se definen franjas aledañas a estos accidentes naturales que representan una condición de mayor inestabilidad y menor resistencia (zona buffer de 600 mts. de ancho), quedando el resto de la superficie regional en una condición de amenaza nula a leve. De este modo se genera una Carta de Fragilidad Tectónica específica para este tipo de proceso.

La exposición es considerada como un elemento de síntesis natural de diferentes condiciones de humedad del suelo y desarrollo vegetacional, componentes ambas que generan condiciones diferenciales en cuanto a favorecer o restringir los movimientos del suelo o los desplazamientos de material clástico y de rocas.

Lo anterior dice relación con condiciones de Solana, semi-Solana, Umbría y semi-Umbría, y sus efectos sobre la temperatura, la evapotranspiración, la intercepción pluvial, el escurrimiento superficial y la infiltración y, en último término sobre el grado de evolución, textura y profundidad del suelo.

Definidos los cuatro rangos de exposición solar y su aplicación a la orientación preferencial de las laderas en la base topográfica, se genera una Carta de Exposición, tercera carta intermedia del modelo.

Finalmente, se consideran las pendientes producto de su estrecha relación con umbrales de desencadenamiento de diversos procesos que conllevan la erosión y movilización de materiales desde las vertientes. Al respecto existen diversos estudios que avalan los rangos de pendientes definidos, y que permiten generar la Carta de Pendientes, parte integrante fundamental en la configuración de la Carta de Amenaza Potencial a Remoción en Masa, la cual es el resultado de la integración de las cuatro cartas intermedias señaladas.

Para el proceso de integración o cruce de estas cuatro cartas es preciso determinar no sólo los rangos interiores en cada una de ellas (pesos relativos) sino también los pesos absolutos entre ellas. Esta determinación es basada en los resultados arrojados por diferentes estudios y experiencias nacionales e internacionales y su adaptación a nuestro contexto físico, y en el conocimiento directo del medio montañoso andino.

Considerando que el modelo desarrollado para esta carta presenta limitaciones en cuanto a que determina las áreas generatrices, pero no las áreas receptoras o de proyección y depositación de los flujos, una vez generada y presentada en pantalla sobre la base topográfica, son definidos y dibujados los sectores que podrían ser afectados más directamente considerando para ello los alcances de remociones anteriores, la dirección predominante de cauces, la orientación de las laderas y la pendiente de los sectores pedemontanos o de transición al fondo de la depresión en que se ubican los espacios intervenidos por el hombre.

Dicha carta se transforma, por lo tanto, en una Carta de Riesgo por Remoción en Masa cuando es superpuesta a la carta de uso actual y asentamientos humanos.

Sólo entonces quedan definidas las áreas, poblaciones, entidades urbanas, obras de infraestructura, etc., que se hayan localizadas en unidades espaciales con diferentes niveles de amenaza y que, por lo tanto están en las correspondientes situaciones de riesgo potencial.

Surgen de este modo diferentes situaciones resultado de los diferentes tipos de uso o no uso y los niveles de amenaza determinados, las que reflejan condiciones de riesgo tanto reales como potenciales. Develadas estas situaciones, la planificación de la administración y uso territorial podrá definir claramente las aptitudes de cada sector mediante los planes reguladores.

 

5.2.4.- La carta de riesgo por remoción en masa de Lampa

Ha diferencia de la carta de riesgo de inundación, este tipo de proceso se genera en los sectores montañosos, en sus laderas, y afecta tanto a éstas mismas como a los sectores de la depresión aledaños a estos relieves. La magnitud en que estas partes bajas pueden ser afectadas por la proyección de este tipo de procesos estará asociada a la magnitud de los mismos y al grado de contenido hídrico y granulometría que presenten.

En esta carta, resultado de la metodología señalada, se visualizan claramente los sectores de riesgo a este tipo de proceso, los cuales presentan estrecha relación, por una parte, con el control tectónico existente en la configuración física de la comuna, y por otra, con los sectores de cerros de fuerte pendiente y constitución geológica predominantemente asociada a las Formaciones Sedimentario-Volcánicas Cretácicas.

Así, la mayor parte de la superficie de los sectores montañosos a nivel comunal presentan un nivel de riesgo medio a generar y sufrir movimientos y evacuaciones de sus masas detríticas. Localmente, y por la congugación de corredores de fallas con los otros elementos geológicos y topográficos considerados, aparecen algunos sectores clasificados con nivel de riesgo alto.

 

En la carta se visualiza claramente también, la relación de sectores de riesgo medio con las áreas de los conos de deyección de los alvéolos de Chicauma, Lipangue y sectores intermedios, considerados como zonas de proyección de los flujos que se generen aguas arriba. En igual situación resultan los faldeos orientales de los cerros de Loma del Toro – Cerro Calbuco, donde algunos conos menores, más de tipo coluvial (gravitacionales), aparecen como áreas de riesgo alto por su fuerte pendiente y baja consistencia.

Por último, y en forma bastante localizada se distribuyen sectores de riesgo bajo en los sectores montañosos, producto de la concurrencia de predisposiciones y potencialidades minimas de todos los componentes del modelo. (Ver Carta de Riesgo por Remoción en Masa).

Se ubican dentro de esta misma categoría de riesgo bajo algunos sectores del valle del Estero Lampa al norte de la localidad del mismo nombre, así como los terrenos de la depresión que no están en contacto directo o en las inmediaciones de los sectores montañosos.

 

5.3.- Hechos y Consecuencias de la Manifestación de los Procesos en Estudio:

Ante el contexto hidro-morfodinámico tanto del sector montañoso como de los sectores bajos de la Comuna, y considerando el alcance que han tenido a nivel regional los últimos acontecimientos de aluviones y de inundaciones, toda la zona alta y media de los conos representan zonas de riesgo a los primeros, y gran parte de las zonas bajas a los segundos.

Es claro que un estudio de zonificación de áreas de riesgo por este motivo conlleva a la reducción de los costos que los desastres implican en todos los sentidos, tanto para las economias locales (Municipios) como para la región, dado que proyectos en desarrollo suelen descontinuarse por el desvío obligado de recursos económicos para atender estos funestos sucesos.

Es claro que el hombre no puede pretender poner freno a la naturaleza y sus mecanismos evolutivos, sino aprehender e internalizar este contexto dinámico en que vivimos, respetando con sus proyectos los caminos que ella ha trazado, y no interponiéndose ni cerrándole el paso, porque como la experiencia indica, perderemos la batalla a un alto costo.

Esto no quiere decir que ante la dinámica del medio natural nada podamos hacer. La planificación del uso del espacio debe incorporar la mecánica que la naturaleza registra, tomar las precauciones adecuadas y diseñar y aplicar medidas que conduzcan a la reducción de la intensidad de los procesos, a regular lo regulable, a eludir lo incontrolable, a incrementar la resistencia y disminuir la exposición a aquello que somos vulnerables, todo lo cual significa costos que deben ser considerados en todo proyecto para evaluar su factibilidad, primando un criterio de seguridad civil por sobre los intereses meramente económicos.

 

VI.- RESULTADOS

  • En el presente documento se entregan las características de las componentes fisico-ambientales del territorio de la Comuna de Lampa en base a los antecedentes existentes y disponibles.

  • Dicha caracterización ha permitido generar cartografías temáticas básicas que muestran espacializadamente la presencia de cada componente considerado en el espacio comunal.

  • Producto de dichos antecedentes y de la elaboración de aquellos aportados por el Proyecto OTAS-RM a nivel local, se establecen las condiciones de riesgo que presenta la comuna tanto a inundaciones como a remociones en masa.

  • El resultado de estos aportes se expresa en cartas temáticas para cada tipo de riesgo a nivel comunal, producto de lo cual se establece una clara zonificación del espacio de ésta en función de los niveles de intensidad distinguidos en cada caso.

 

VII.- RECOMENDACIONES

Producto de los resultados alcanzados, fruto de los antecedentes disponibles, queda de manifiesto la escasa disponibilidad de información hidrológica y climática a nivel local, ello debido a la discontinuidad en el funcionamiento de las estaciones existentes. En este sentido se considera de la mayor importancia que se establezca un convenio entre el municipio y la DGA-MOP, y/o la Oficina Meteorológica de Chile, para el activamiento y registro continuo de la información de precipitaciones, temperaturas y caudales (por exiguos que estos sean), datos básicos para una evaluación más profunda de estas componentes del contexto dinámico-físico, en tanto cuanto recursos naturales.

Aparece como recomendable, además, que los resultados de los estudios de riesgo y su expresión cartográfica, se constituyan en fuente básica de información para la planificación de los diferentes usos del territorio, dimensionamiento de las obras de infraestructura y de obras de protección, reestudio y rediseño del trazado de la red vial, así como para el estudio de un plan regulador comunal que establezca los usos recomendados y las medidas restrictivas, principalmente a la expansión urbana y a la instalación de industrias.

Finalmente, y con el objetivo de hacer más manejable la cartografía de riesgos que aquí se entrega, se recomienda llevarla a una escala de mayor detalle y definición, lo anterior considerando que la escala original de esta es 1:100.000. Para nivel comunal, se recomienda una escala 1:10.000, e incluso 1:5.000. De este modo, esta información se constituirá en una efectiva herramienta para el estudio de las situaciones locales surgidas del cruce de ella con los distintos usos del suelo, actuales y planificados, conducente a una planificación territorial sustentable.

 

VIII.- CONCLUSIONES

En función de los objetivos planteados, el estudio cumple con entregar la información básica y temático-interpretativa señalada, tanto en forma literal como cartográfica, estableciendo las bases para las zonificaciones de riesgo adscritas a los procesos naturales de mayor recurrencia e impacto, a excepción de los eventos telúricos.

Los productos generados permiten una clara visión y comprensión del contexto geológico y geográfico-fisico de la superficie de la comuna, así como para entender las situaciones de riesgo determinadas.

 

Esta información, debidamente comprendida y manejada, se constituye por si misma en herramienta básica para la planificación comunal bajo una óptica preventiva y de mejor destino de los recursos del municipio, resultado de una definición de aptitudes de uso del territorio acorde con la dinámica del medio natural.

 

 

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Ponencia presentada en el Primer Encuentro Internacional Humboldt. Buenos Aires, Argentina. Noviembre de 1999.