Inicio > Mis eListas > humboldt > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 3141 al 3160 
AsuntoAutor
579/04 - LA REFORM Humboldt
580/04 - 1785-1786 Humboldt
581/04 - EN LA ESP Humboldt
582/04 - ESPECIALI Humboldt
583/04 - Deuda Ext Humboldt
584/04 - Presente Humboldt
585/04 - La Intifa Humboldt
586/04 - El gueto Humboldt
587/04 - " A la b Humboldt
590/04 - La pobrez Humboldt
596/04 - CARACTERÍ Humboldt
591/04 - Un país b Humboldt
592/04 - "El dere Humboldt
593/04 - El corder Humboldt
594/04 - Colombia, Humboldt
598/04 - ESPECIALI Humboldt
595/04 - Brasil : Humboldt
589/04 - ESPECIALI Humboldt
588/04 - AMBIENTE- Humboldt
597/04 - RECOMIENZ Humboldt
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
Noticias del Cehu
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 3364     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:NoticiasdelCeHu 595/04 - Brasil : San Expedito y el desncanto
Fecha:Sabado, 17 de Abril, 2004  00:16:56 (-0300)
Autor:Humboldt <humboldt @............ar>

NCeHu 595/04

 


Devoción por santo de desempleados en Brasil
.

 Matt Moffett
The Wall Street Journal


SÃO PAULO — Cuando el negocio de su esposo se vio golpeado por la brutal recesión del año pasado, Maria Aparecida Ferreira Pichirilo, un ama de casa de 44 años, salió en busca de empleo. Pero tras semanas de búsqueda, Pichirilo no obtuvo ni una sola oferta.

Mientras los rechazos se apilaban junto con las cuentas, Pichirilo le rezó a San Expedito, considerado por muchos brasileños como el santo patrón de las situaciones urgentes.

En poco tiempo recibió una llamada: una importante tienda necesitaba inmediatamente una vendedora. "Conseguir trabajo en estos tiempos en Brasil es casi un milagro", cuenta Pichirilo. La historia se diseminó. Silmeri da Silva, una de sus amigas, la acompañó recientemente a la capilla de San Expedito para rezar para conseguir el trabajo como vendedora de zapatos para el cual se había entrevistado. Con frecuencia, en esta época, los devotos que acuden a misa los domingos en la capilla llenan las calles del barrio de clase trabajadora de Jaçanã.

San Expedito, antes una figura poco conocida en la tradición de la Iglesia Católica, ha surgido como un objeto de devoción para un creciente número de brasileños. Y aunque el fenómeno reaviva el interés por la Iglesia en tiempos de auge del protestantismo evangélico, también provoca dudas espirituales entre algunos líderes católicos sobre quién fue realmente este hombre y qué valores representa.

Por todo Brasil, que cuenta con 125 millones de católicos, cunden estampas, carteles en las calles, altares improvisados y sitios de Internet con la imagen del santo: un soldado que carga una cruz con la palabra en latín "hodie", que significa "hoy", mientras pisotea un cuervo que tiene inscrita la palabra "cras", que quiere decir "mañana".

"Es el santo para las soluciones en tiempo real", dice Fernando Altemeyer, profesor de estudios religiosos de la Universidad Católica de São Paulo.

Altemeyer destaca que la gente que le reza a Expedito está "interesada en encontrar un apoyo frente a la actual incertidumbre de la economía global".

El santo no tuvo grandes adeptos hasta los 90, cuando Brasil abrió su economía al mundo. "Las malas estadísticas económicas ayudan a que se sumen más devotos de Expedito", dice Cecilia Mariz, académica de sociología de la religión. Hoy, con tasas de interés al consumidor del 150% y un desempleo del 20%, a Expedito lo invocan con frecuencia.



Tras dieciséis meses de asumir la presidencia, Lula es víctima de sus elevadas expectativas

Matt Moffett y Geraldo Samor
The Wall Street Journal


RÍO DE JANEIRO — Apenas cumplidos los 16 meses al frente de una presidencia que prometió reformar Brasil con un New Deal de tinte tropical, Luiz Inácio Lula da Silva se encuentra acosado por todos los frentes sin tener muchas respuestas.

Tiene que enfrentar una recuperación económica terriblemente lenta, un escándalo de corrupción y además una crisis de seguridad que ha forzado a la policía a montar una ofensiva de estilo militar contra los narcotraficantes en las pintorescas colinas de esta capital turística.

Si bien esos problemas son tan viejos como Brasil, Da Silva es víctima de las altas expectativas que él mismo creó con su retórica extravagante y el inspirador ejemplo de su propio ascenso de la pobreza a la presidencia.

La elección de Da Silva "representó la mayor esperanza de cambio por la vía democrática de las últimas décadas en América Latina", dice Jorge Eduardo Saavedra Durão, presidente de la Asociación Brasileña de Organizaciones No Gubernamentales.

Ahora son cada vez más los brasileños que se sienten traicionados. Por primera vez, los líderes de opinión brasileños se plantean la idea de que Da Silva no será reelegido para un segundo mandato en 2006. La aprobación de la gestión de Da Silva ha caído recientemente por debajo de la que tenía su predecesor, Fernando Henrique Cardoso, en el mismo momento de su presidencia.

La aprobación de la gestión de Da Silva cayó al 53% a finales de marzo, siete puntos por debajo de la obtenida por Cardoso en un momento comparable, y 16 puntos menos que la aprobación de Da Silva en diciembre.

El jueves, J.P. Morgan asestó otro golpe a Brasil al rebajar la calificación de la deuda del país. El banco dijo que "la coyuntura externa es menos favorable y el gobierno ha perdido una importante oportunidad para impulsar una agenda más positiva de reforma". La bolsa de São Paulo cayó el jueves un 2,6%. Los diferenciales de la deuda brasileña, medidos por el índice de J.P. Morgan, se incrementaron un 3,4%, y el valor de un bono global clave se desplomó a niveles no vistos desde octubre.

"En conjunto, no estamos ante un cuadro positivo. La población no cree que Brasil vaya a crecer [mucho] este año; piensa que hay un aumento de la violencia, que la pobreza está aumentando y hay menos personas que creen que subirán los ingresos", dice el experto en sondeos políticos brasileño Ricardo Guedes.

Debido a que la clase trabajadora brasileña siente una gran conexión emocional con Da Silva, también le exigen responsabilidades personales. A principios de esta semana, un desempleado de 30 años se prendió fuego frente al palacio presidencial, con el argumento de que estaba frustrado por no haber conseguido entrevistarse con el presidente.

Da Silva tuvo un arranque prometedor el año pasado al controlar un ataque especulativo a la divisa, gracias a una severa política monetaria y fiscal y un agresivo paquete de reformas legislativas.

El presidente ha buscado sustentar su éxito en la estabilización económica. "Si se miran las cifras macroeconómicas, se verá que las finanzas están en orden, que estamos reduciendo rápidamente las distorsiones provocadas por el gasto gubernamental de una forma en la que ningún otro gobierno lo ha sabido hacer en tan poco tiempo", declaró hace poco.

Pero este año las disputas acerca de la política económica dentro del Partido de los Trabajadores, el partido de Da Silva, y luego un escándalo que involucra a un ayudante del jefe de gabinete, Jose Dirceu, parecen haber paralizado al gobierno.

"Cuando se cuenta con un buen equipo de fútbol y se tiene un buen banquillo, se quita un jugador y se pone a otro, se quitan dos o tres y se regenera el equipo", dice Jorge Bornhausen, presidente del conservador Partido del Frente Liberal. "El presidente no tiene banquillo, el gobierno carece de planes y el equipo es débil".

La desorganización administrativa ha perjudicado el cacareado programa contra la pobreza que Da Silva lanzó para sacar la espina de la rígida política económica ortodoxa. "Lula fue elegido por las políticas sociales", dice Maurice Costin, un director de la Federación de Industrias en São Paulo. "Pero esos ministerios han sido inoperantes".

En medio de una apuesta por la austeridad que recorta los presupuestos del gobierno, Da Silva acordó pagar US$57 millones para comprar un avión presidencial en lugar de arrendarlo. Sorprendió aún más cuando eligió a Airbus en vez de la brasileña Empresa Brasileira de Aeronautica. El gobierno adujo que Embraer no posee aviones con la autonomía de vuelo de Airbus.


Fuente : www.wsj.com/Américas .