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Asunto:NoticiasdelCeHu 377/04 - La Pesca, algo más que una simple actividad e xtractiva
Fecha:Martes, 23 de Marzo, 2004  22:15:18 (-0300)
Autor:Humboldt <humboldt @............ar>

NCeHu 377/04
La Pesca, algo más que una simple actividad extractiva.
O el negocio de la "merluza"
 
Dos artículos que ponen blanco sobre negro el real carácter de la llamada oleada "desreguladora" o "liberalizadora" de los noventa, los "felices", los "neoliberales", los años de la "deserción del Estado".
Cuotas, cupos, licencias, leyes "federales", decretos, "mafias" , conflictos "regionales" ,"externalidades" y hasta algunas "actividades concatenadas" ...., conforman el aquelarre de esta romántica y antiquísima actividad extractiva, convertida en todo un gran negociado.
 
"La sobrepesca y el otorgamiento de licencias al margen de las pautas establecidas por la ley, el peligro biológico de la especie más significativa del mercado y una fuerte antinomia entre empresas e incluso regiones del país configuraron un perfil de actividad, al menos, problemático"


Entrevista con el titular de Refundar, Luis Jaimes
Firmas pesqueras piden cuotas para la merluza hubbsi


Dicen que así lo establece la ley del sector

  • Jaimes, que representa a siete grandes empresas del sector, opinó que deben anularse los permisos irregulares
  • El ex funcionario dijo que los controles son deficientes 
  • Diecisiete fueron los subsecretarios que pasaron por la administración de la pesca durante los últimos 15 años. Y diecisiete también es el número que simboliza la desgracia en el mundo de los juegos de azar.

    Una analogía que no es pura casualidad, según el presidente de Refundar, Luis Jaimes, representante de los intereses de siete grandes empresas del sector, dos de las cuales son de capitales japoneses, una española, dos argentinas y dos con participación sudafricana. "En esencia, a principios de los 90 había 250 buques pesqueros y en 1999 ya existían 800; hubo una sobrecapitalización para pescar un recurso en vías de recuperación, como la merluza hubbsi", indicó Jaimes, que a través de Refundar reclama la aplicación de la ley federal de pesca y la nulidad de los permisos irregulares.

    La sobrepesca y el otorgamiento de licencias al margen de las pautas establecidas por la ley, el peligro biológico de la especie más significativa del mercado y una fuerte antinomia entre empresas e incluso regiones del país configuraron un perfil de actividad, al menos, problemático. "La conservación de un recurso no es una opción, sino una obligación de la administración, y las leyes están para ser cumplidas", sostuvo el titular de Refundar, a propósito de la ley federal de pesca, sancionada en 1997 y que hasta ahora nunca fue aplicada.

    Ese marco normativo, que rige esta actividad extractiva, propone la cuotificación de las capturas para evitar excesos. Sin embargo, las empresas que operan buques fresqueros, que elaboran el producto en tierra, alegan que las cuotas favorecerían la concentración de la actividad en la flota congeladora, que procesa el pescado a bordo. Además, estos empresarios, en su mayoría marplatenses, plantean el inconveniente de avanzar con la norma mientras subsisten las sospechas de corrupción e irregularidades en el otorgamiento de permisos.

    "El enfrentamiento entre las irregularidades y la aplicación de la ley es irreal, porque aquí el Estado, mediante una fuerte voluntad política, debería anular las licencias, como hizo la Corte Suprema con el caso Meller", señaló el especialista, que fue subsecretario de Pesca durante el gobierno de Raúl Alfonsín. Podría decirse que Jaimes se transformó en uno de los pocos funcionarios del área que logró mantenerse en el cargo por cinco años. Durante su administración, la Argentina firmó un convenio con Rusia y Bulgaria que permitió conocer la explotación de nuevas especies del litoral marítimo.

    - ¿No considera que la flota congeladora, que procesa el producto a bordo, ejerce una presión mayor sobre el recurso merluza?

    -La mayor presión no la ejerce una flota en particular, sino una determinada cantidad de barcos atrás del recurso durante mucho tiempo. Hay barcos fresqueros que poseen una gran capacidad de captura. Si se prohibiera mañana la actividad de los congeladores el recurso también correría riesgos biológicos. La ley sostiene que las flotas deben ser complementarias.

    -Actualmente existe un decreto que regula la operación de los congeladores para preservar el recurso merluza.

    -El decreto es un disparate. Han cometido una gran inequidad, porque es como decir que un equipo de primera no puede jugar más en su cancha porque lleva mucha gente. Eso se logró por la gran presión política de un sector que cree que la desocupación se arregla movilizando gente a la Plaza de Mayo.

    -¿Es posible aplicar la ley federal sin controles eficientes sobre la actividad?

    -Sin control no puede funcionar ningún sistema de administración. Y hoy el control es deficiente. Por ejemplo, el sistema en Mar del Plata es corrupto y lo manejan las huestes de un sector poco transparente.

    Importancia del sector

    La pesca comercial es responsable de exportaciones por 800 millones de dólares al año, unos 300 millones más que la carne vacuna. Aunque el país creció prácticamente de espaldas al litoral marítimo, por su fuerte tradición agroganadera, la actividad pesquera resulta de vital importancia para ciudades como Mar del Plata y Puerto Madryn, entre otras.

    -Muchos sostienen que la flota congeladora tiene grandes márgenes de capturas, pero que emplea poca mano de obra.

    -El congelador puede procesar el pescado a bordo porque tienen instrumentos de alta tecnología para obtener un producto de mayor valor en el mercado. Nadie quiere ser ineficiente en un mundo globalizado y competitivo. La manipulación de la pesca en tierra es como una fábrica de autos donde todavía se dobla la chapa a mano.

    Franco Varise


     

    El Gobierno promete aplicar la ley

  • El subsecretario de Pesca, Gerardo Nieto, prometió que antes de fin de año se completará la aplicación de la ley federal de pesca para lograr un ordenamiento de la actividad. Nieto justificó, además, la decisión de permitir que los barcos congeladores operen al norte del paralelo 48° Sur. "El objetivo es legalizar la situación existente de hecho por los amparos judiciales, que debemos acatar, y limitar el volumen de pesca de los congeladores", dijo el subsecretario. Respecto de la presión ejercida por Mar del Plata, opinó: "Quisieron quedarse con todo".


  • Fuente: diario La Nación, de Buenos Aires, Argentina; 22 de marzo de 2004.



     

    La pesca, uno de los negocios de Kirchner

  • DANIEL SIERRA


  • La Subsecretaría de Pesca estableció recientemente nuevos cupos de captura pesquera, especialmente del caladero de la codiciada merluza. Los nuevos porcentajes de extracción levantan las restricciones establecidas en 1997, cuando por la depredación de la especie –particularmente por parte de los grandes buques factorías– la merluza prácticamente desapareció de las costas del Mar Argentino.

    Las nuevas condiciones de la explotación de este enorme negocio, “que en un 90 por ciento (!) tiene como destino al mercado externo (y) que el año pasado exportó por unos 900 millones de dólares, el doble de los embarques de carnes vacunas” (!) (La Nación, 27/2), profundizaron el enfrentamiento entre los pulpos congeladores (grandes buques factoría que pescan y manufacturan el producto en alta mar) y la flota “fresquera”, que procesa el pescado en tierra.

    El nuevo reparto da a los congeladores “el 22,3 por ciento” (ídem) de las toneladas en juego, lo cual significa una “mejora de sólo 7 puntos en la participación de los barcos fresqueros” (ídem). Las fábricas flotantes podrán pescar todo lo que quieran operando “al sur del paralelo 48° Sur (a la altura de Santa Cruz), en contraposición con el decreto de emergencia dictado en 1999”. Al norte de ese paralelo, autoriza la operación de 40 buques congeladores a pesar de que todavía se mantiene en vigencia “el decreto 189/99 que relegó estos grandes barcos al sur de ese límite para preservar esta especie ictícola” (La Nación, 10/3). De esta manera, la ley blanquea la situación de unos 15 grandes buques que péscaban al norte del paralelo 48 mediante amparos judiciales. Antes de la promulgación de la ley, “el Estado había dejado caer judicialmente estos amparos y ahora les permite entrar en la zona vedada” (ídem).

    El representante de los “fresqueros” denuncia que “cada buque congelador puede pescar 15.000 toneladas de merluza al año; entonces con una asignación de 95.000 toneladas, según dispone la norma, quedarían unas 405.000 toneladas de capacidad ocisosa en las bodegas de estas 40 unidades (…) no resulta descabellado pensar que se pescarían, también, esas 405.000 toneladas” (ídem)

    En realidad, la medida de Kirchner es “una especie de blanqueo de la situación de los grandes barcos”, siendo que “muchos de los permisos de los congeladores fueron otorgados en forma irregular en los años noventa” (ídem), en la época menemista y bajo la responsabilidad de Felipe Solá (que era secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca) y del actual subsecretario de Pesca, Gerardo Nieto, que tuvo a su cargo la entrega de los permisos de pesca cuestionados y que es funcionario del área en la provincia de Santa Cruz desde hace ya más de dos décadas.

    Un negocio por el que vale
    la pena matar

    En forma paralela a este “blanqueo” estalló el escándalo de la empresa Conarpesa (un pulpo español), que apoyó económicamente las campañas de los Kirchner –particularmente la presidencial-. El grupo está acusado de dirigir la mafia pesquera y de haber mandado a matar a un competidor “fresquero”, asesinado a comienzos del 2003. Los vínculos de Conarpesa con Kirchner y la participación de los empresarios españoles en el asesinato fueron señalados por Elisa Carrió que, además, denunció al empresario peronista Héctor Antonio por su conexión con otra empresa española, Pescarfina (Ay! la gira española de Kirchner...). Esta mafia no sólo huele a pescado pútrido. Según La Nación, estos empresarios pesqueros forman parte de un entramado de “crimen”, “narcotráfico”, “presiones políticas y corrupción”.


    Fuente: semanario Prensa Obrera, n º 841, Buenos Aires, 17 de marzo de 2004.