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Asunto:NoticiasdelCeHu 264/02 - Entrevista a Bassols Batalla
Fecha:Miercoles, 29 de Mayo, 2002  03:34:02 (-0300)
Autor:Humboldt <humboldt @............ar>

Maíz

 

Entrevista a Ángel Bassols Batalla

 

 

 

La Geografía juega un papel

 

 

extraordinariamente

 

 importante...”

 

MERIDIANO, en México, tuvo el halago de acceder a una entrevista al reconocido geógrafo Ángel Bassols Batalla. En dos charlas consecutivas, llevadas a cabo en el mes de agosto de 1995, el eminente investigador mexicano pasó revista a un sinnúmero de tópicos que consideramos un aporte de excepcional valor. La personalidad de Bassols Batalla, su locuacidad, su apasionamiento por la Geografía, transformaron a estas entrevistas en un verdadero monólogo, sazonado con todo tipo de agudas apreciaciones. Representando a MERIDIANO, la Lic. Ana María Liberali tuvo el honor de ser la interlocutora del Dr. Bassols Batalla, que, gentilmente, se brindó como diligente anfitrión.

Con esta nota, la revista da inicio a una serie de encuentros con colegas que nos allegan sus experiencias desde sitios muy diferentes del mundo, en un intento por profundizar el conocimiento de las distintas realidades, el reconocimiento de los disímiles problemas, el enriquecimiento de nuestras perspectivas, tras el objetivo de la mejor comprensión del mundo que vivimos, comenzando por allanar las deficiencias de comunicación.

 


Soy Ángel Bassol Batalla, geógrafo mexicano, que tuvo la suerte de formarse primero con una inquietud natural casi de niño en la facultad de Geografía de la Universidad Nacional de México. Mi padre fue embajador de México en la Unión soviética. El fue un gran político mexicano. y acompañándolo a él tuve la oportunidad de acompañarlo en plena segunda guerra mundial a Moscú. Mi interés era acompañarlo, simplemente para estar con  él y con mis floridos 18 anos.

Soy el último de los mexicanos que queda vivo de los que estuvimos en esa gloriosa fecha del 9 de mayo de 1945, que en la Plaza Roja se celebro el fin de la Segunda Guerra Mundial. Después vino la guerra con Japón..

Lo que quiero decir es que me forme relativamente bien, dado la circunstancias de un extranjero que en dificultades para entrar a las universidades soviéticas entonces, por lo que me considero un hombre feliz, porque yo estuve en la buena época de la Universidad de México y en la buena época de la Unión Soviética, en la euforia de la victoria, en el triunfo de un pueblo unido que luchaba por reconstruir ese país que había quedado devastado en su parte occidental.

En fin, lo importante es que yo tuve los mejores profesores soviéticos de entonces; los que habían construido la Unión Soviética. Porque la Geografía entre paréntesis jugo un papel sumamente importante en la construcción de lo que fue la Unión Soviética. Eso es independiente de ideologías. Porque obviamente los geógrafos fueron vinculados al proceso de descubrimiento de los recursos naturales, del aprovechamiento de los recursos, las fundación de las nuevas regiones económicas, que permitieron como es bien conocido, que se sumaran en esa tremenda contienda. Y ahora, muchos años de distancia se advierte que sin ese esfuerzo gigantesco de descubrir de lo que eran los Urales, la Siberia, el Asia Central, quizás no hubieran podido ganar esa tremenda guerra. El mundo -entre paréntesis- no tiene idea de lo que fue esa guerra, esa contienda. Fue la decisiva de este siglo, obviamente. Y además, salvó no sólo a la Unión Soviética sino a toda la humanidad del esclavisamiento total de la raza humana por los llamados arios.

Yo me considero un hombre que se formó bien en aquella época; pero aquello fue el principio nada más.

Después regresé a México en 1950 y desde entonces empecé a trabajar. Trabajé en diversos aspectos que no voy a describir, pero sí le voy a decir a Ud. que fueron varios. Trabajé en Ferrocarriles nacionales, trabajé en la dirección de Geografía que hacía la cartografía mexicana de entonces, no había el famoso SIC que es muy basto y da mucha información estadística, por lo menos mapas y demás. Y entonces me tocó ver como en 1950, todavía México no tenía base de información, no digamos de geógrafos preparados.

                     

 

IMPORTANCIA DE LA GEOGRAFÍA

 

Entonces, yo no me vinculé con los geógrafos de inmediato porque por diversos problemas no entré al Instituto de Geografía, sino al Instituto de Investigaciones Económicas donde estoy. Yo aquí entonces empecé en el año 1959; para esto ya había hecho dos exploraciones, que quizás sean mis mayores aportaciones a la Geografía mexicana. Dos exploraciones en la Península de Baja California durante cuatro meses con biólogos con los que hicimos y publicamos dos libros ya agotados actualmente. Ahí ya me empecé a formar.

Cuando entré aquí al Instituto de Investigaciones Económicas noté obviamente la falta tanto aquí como cuando empecé a dar clase en la Facultad de Economía de los conocimientos geográficos, de la vinculación entre la teoría de la Economía y la Geografía económica, social, política.

 Puedo decir que allí hicimos una lucha larga entre varios geógrafos que estabamos dando clase allí de Geografía económica de México, extranjera, en fin, para implantar nuevas formas de ver la Geografía respecto a la Economía.

Los economistas estuvieron muy reacios. No se consolidado bien allí. Es más, le puedo decir a Ud. por algo que viene al caso de que recientemente incluso quitaron ya la Geografía Económica de la carrera de Economía, cosa que es grave. Yo me opuse obviamente y perdido. Algún día se verá ese error y se tratará de enmendar, me imagino.

Lo que  puedo sintetizar es que la Geografía, al revés de lo que estaba Yo leyendo en algún trabajo de estos días, en lugar de considerarse a mi modo de ver en crisis total y sin ninguna misión que jugar, para mi al contrario, la Geografía como nunca tiene ahora importancia. Tiene importancia por lo que está pasando en el mundo. Y el que no tenga esa posibilidad de penetrar a los procesos, y a las estructuras y la historia creo Yo que no entiende nada de lo que está pasando; cosa que sucede hasta con los economistas.

Creo que nuestra misión primordial es por un lado tratar de ayudar a los estudiantes para que comprendan la situación del mundo actual desde el punto de vista geográfico, político, económico y también de la Naturaleza, por qué no? Yo no quiero desligar al aspecto de la Geografía Física que en realidad es biológico, física, etc. con el mundo del hombre y de las actividades económicas.

Por otro lado hice varios libros de texto porque creí y hoy finalmente estoy convencido que mientras no haya libros de textos nuestros estamos copiando lo de otros países que tienen otras condiciones, y aunque la teoría geográfica es aplicable en muchos lados del mundo, no es copiable, no se puede copiar. Y Yo insisto, y se lo digo entre comillas, de que hay que crear una geografía del Tercer mundo, de los problemas nuestros, no de los problemas de Francia, de Canadá y los EE.UU. que son otros. Esos hay que conocerlos. Y Yo soy uno de los individuos que en la Universidad han tratado de ayudar para que se creen especialistas de la geografía de los Estados Unidos, de Europa, de Japón, de la antigua Unión Soviética, China y de la América Latina obviamente.

Le puedo decir que falta mucho por hacer. Estamos todavía muy desconectados. Estamos todavía muy en las vaguedades...de la  América del Sur, que cosa es?, pues nadie sabe qué cosa es Brasil, qué cosa es la Argentina? Son cosas generales. ...que si Buenos Aires por allá, ... si están los Andes por allí., pero en la comprensión de los países de América Latina en general? Pues le aseguro a Ud. que Guatemala existe, igual de Cuba. Hay gente que no conoce lo que es Cuba, muchas veces ni aunque haya ido.

 

 

LA GEOGRAFÍA HOY EN MÉXICO

 

El Colegio de Geografía de México se fundó apenas en 1941 dentro de la Facultad de Filosofía y Letras y ahí continúa. Pero hubo muchos problemas al respecto. Fue a caer en Filosofía por un pleito entre los que querían que estuviera en la parte de Ciencias y los que querían que fuera de Filosofía, que tampoco está bien localizada allí. De hecho le puedo agregar –entre paréntesis también- que ya en los últimos cuarenta años hemos intentado que esa carrera salga de la Facultad de Filosofía. Hace 15 años incluso había estado aprobado el cambio, la salida total de esta carrera para fundar una Facultad de Geografía en la Universidad Nacional Autónoma de México. No se logró. No se logró porque nos vino la crisis económica en 1982, y ahí se enterraron todas las ilusiones; ya no digamos los paradigmas. Hasta las ilusiones de la vida diaria...

Entonces dentro de la UNAM, continúa ese esquema. Hay un Instituto de Geografía, hay un Colegio de Geografía y luego estamos regados varios geógrafos en distintos lugares trabajando en diversos aspectos.

Le puede decir que en México anda en más de 1000  geógrafos titulados, pero muchos están desvinculados de la investigación directa, están más bien en docencia, en secundarias, preparatorias (anteriores a la universidad), algo en educación superior...

Afortunadamente se han formado acá en la Facultad de Geografía de Guadalajara que es grande, importante, otra Facultad en Toluca, Estado de México y después hay normales superiores en la preparación de profesores, importantes también, con alguna especialidad en Geografía, en Monterrey y en algunas otras ciudades, pero falta mucho por hacer. Yo diría que apenas se está empezando para lograr esa especialización que le decía a Ud. con una facultad o con una cosa propia de geógrafos, que es como se puede lograr. Pero ahora con la crisis actual no se puede ...

Cuando empezó la crisis económica, ahí se acabó toda idea de la formación de una Facultad de Geografía en la Capital, que hubiera sido por lo menos una nueva etapa.

Entonces, decía que hay mucha desvinculación, no tenemos una editorial geográfica. Prácticamente, sólo donde trabajamos podemos publicar, donde uno tiene más oportunidades, lo digo por mí porque he hecho una obra diversificada; pero lo jóvenes están en una situación muy difícil. No tienen donde publicar. Es más, nosotros fundamos un par de revistas, ya se acabaron, “Posición” era una de ellas.

Todo está con dificultades muy graves, pero principalmente, no tanto por desorientación de lo que es la Geografía sino porque no hay dinero, porque no hay con que editar, no hay con qué moverse; ya hasta los viajes de campo son difíciles. Quién, va a pagar?, quién pone el autobús?, quién paga la gasolina?

La verdad es que se puede hacer muy poco, porque tengo que pedir por todos lados. Se dificulta mucho la enseñanza. Pero el que esté dedicado a eso, bueno debe seguir.

Yo me dediqué más a la investigación.

Dentro de mis libros, los que Yo podría destacar como más importantes, fueron primero de carácter teórico respecto a regionalización socioeconómica. Publiqué en 1967 un libro de teoría que está superagotado, que se llama “La división económica regional de México”.

Después me metí en la cosa aplicada; entonces traté de hacer, impulsar -y lo logré hasta cierto punto, sin terminarlo bien-, trabajos de campo, trabajos directos sobre la región. No sobre microregiones. Nunca me interesó la investigación del archivo. A mi interesa los fenómenos, los problemas sociales, económicos, políticos, cómo se gestan las estructuras. Y eso lo hicimos a nivel macro.

Publicamos el norte y el noreste de México como regiones económicas. El Noroeste de México también, las Guastecas (región del oriente mexicano). Publicamos sobre la región del Yucatán, Tehuantepec, la costa de Chiapas, no donde están ahora los problemas armados, sino la costa que es otra zona. Y recientemente publicamos ya como remate histórico de tantos años de trabajo el centro del país, la zona metropolitana de la ciudad de México, que es un libro que según he oído ya se agotó. De manera que como se dice por acá, que nos ayude la virgencita de Guadalupe para hacer una segunda edición, cosa que veo bien difícil. Ya no hay papel. El papel está también por las nubes. Éste se importa de Canadá, no todo pero buena parte; entonces es carísimo.

Yo no diría que los geógrafos no tenemos ninguna participación en la vida del país; la tenemos. De hecho le voy a decir que en estos momentos soy candidato para el premio nacional de ciencia. Si creo que pudiéramos hacer mucho más si hubiera otro ambiente, un ambiente de utilismo, un ambiente de cierta estabilidad económica.

 

LA UNIVERSIDAD Y LOS CENTROS DE ESTUDIOS REGIONALES

 

De la UNAM, le diría que es gigantesca como Ud. lo sabe con más de 250.000 alumnos incluyendo preparatorias. Juega un papel muy importante porque es polifacética Todas las grandes profesiones están aquí, excepto algunas en el Politécnico, más técnicas. Ahora se están fundando universidades tecnológicas en México que van a ayudar mucho al nivel medio. otras universidades pedagógicas también se han fundado. Pero la UNAM sigue teniendo un papel preponderante a nivel nacional, aunque le debo decir que en el año 50, no le exagero si le digo que no había más de 10 universidades en el interior del país vinculadas al poder público. Ahora son más de 50, es decir, todos los estados tienen su universidad, también hay centros de estudios.

Con respecto a los centros de estudios regionales, hay unos 15 en el país: los de la frontera norte, los de Jalisco, , en total si se ha avanzado. Falta mucho de metodología, de como guiar las investigaciones. No tenemos- me refiero a geógrafos en general-, una participación importante en el Estado Mexicano. Yo nunca me preocupé, porque desde que tuve uso de razón vi las debilidades del estado mexicano y sus desviaciones políticas, por lo tanto no me interesó colaborar, pero sí he sido crítico y digamos divulgador de muchas cosas, de los problemas regionales del país. La UNAM nos ayudado mucho y Yo creo que debe recalcarse esto, pero falta mucho por hacer en cuanto a las cosas prácticas.

 

 

EL MÉXICO ACTUAL

 

Las cosas prácticas se han visto estorbadas- como le insinuaba hace un momento-, por los cambios de política económica.

Si Ud. quiere colaborar en el desarrollo regional actualmente cuando el estado neoliberal no aporta nada, no le importa nada, porque incluso ya ha abdicado de sus propios deberes como de la dirección de la economía, del desarrollo regional, etc. qué podemos esperar?, qué planificación puede haber?, nada, esto es ir al garete, y sobre todo ahora si nos metemos en la cuestión de la globalización con mayor razón. Ya estamos sujetos a muchas directrices que vienen de afuera, que vienen directamente del Banco Mundial, del Fondo Monetario, y ¿entonces qué?

¿De qué sirve la utopía de que nuestras regiones estén bien balanceadas?, de que el norte no crezca demasiado y el sur no se estanque?, que el centro no viva estas monstruosidades de la ciudad de México que Ud. ha visto en estos días? Esto no le envidia ya nada a Bombay, Calcuta, El Cairo y a cualquier ciudad del tercer mundo más miserable.

En fin, veo muchas dificultades para el progreso del país desde el punto de vista racional, que es al que nosotros nos interesa. No cualquier desarrollo. El desarrollo más o menos, que impulse a las regiones atrasadas, a los núcleos de población más abandonados, a los trabajadores que ven su nivel de vida cada vez más pobre. En fin, lo veo bien difícil, pero eso no nos hace pesimistas.

Para mí, ligando las cosas con las de carácter mundial, los problemas socioeconómicos de México están ligados a las crisis mundiales. No tengo tiempo, ni creo que a ustedes les interese mucho mi versión de las crisis mundiales. Eso nos llevaría también mucho tiempo. Pero sí presenté en La Habana algunas ideas sobre el hecho de que las crisis se están actualmente acentuando, en lugar de lo que mucha gente cree. Este fin de siglo va a estar no sólo lleno de problemas económicos, sino también de violencia, de sangre, de disgregación de países, de rompimientos de estructuras, desgraciadamente, ojalá fuera otra la situación!

¡Ojalá tuviéramos que contemplar bucólicamente las regiones hermosas!

Y entonces con la crisis de México, que a mi modo de ver tiene las dos vertientes como muchos otros países de la América Latina. Por un lado una crisis de vertiente histórica que viene de la época colonial, que no nos permitió como sabemos estructurar bien el interior de nuestro países. Las estructuras siempre estuvieron ligadas a la economía colonial de España, de Inglaterra, de Francia, y ahora de Estados Unidos; por lo tanto, posibilidad real de crear una economía mexicana, digamos ideal o más o menos lo que debe ser, no fue posible.

Dentro de esa cuestión histórica, también hay otros factores. Por un lado desde luego, la Revolución Mexicana que ustedes conocen de 1910, trató de cambiar situaciones de ese tipo: el latifundismo, la propiedad extranjera directa de la tierra, que había millones de hectáreas en el norte de México, petróleo, etc., se quedó trunca. No se puede decir que cumplió con sus propósitos.

Vino después la guerra mundial, el enriquecimiento de la burguesía mexicana a través de la guerra mundial y la desviación de las políticas a favor de las clases populares, de las regiones deprimidas, que a ninguna de esas gente de ese tipo le interesa. Vino la superconcentración en las grandes ciudades. Y aquí tenemos la zona metropolitana, no confundir con la ciudad de México con por lo menos 17 o 18 millones, algunos hablan ya de más, que en su momento era inevitable obviamente ese crecimiento industrial de la ciudad de México, no sólo como centro político, sino como centro económico financiero y demás. Ahora resulta lo contrario: un amontonamiento de gente que no tiene nada que hacer. Ya no hay empleo. Hay por lo menos 10 millones de gentes sin empleo, cuando el año pasado no pasaban de 2. Se ha quintuplicado en número de gente sin empleo. Sin ninguna seguridad social, porque esa gente que ya no paga el seguro social no le dan nada. No hay seguro aquí contra el desempleo ni nada, entonces hay comercio informal, delincuentes.

Otro factor sería ese cambio en las políticas. Hubo momentos previos a la segunda guerra en que algo se utilizó de ese llamado “auge”, del `40 al 68 o 70. El desarrollo estabilizador se lo llamó. Entonces si se hicieron carreteras, obras de riego muy buenas, grandes centrales eléctricas. Todo eso está paralizado. No hay posibilidad de inversión ya.  Después de eso viene la última crisis, a partir de 1976 en nuestro caso. Después hubo una recurva en el 82 con el petróleo y luego ya la caída.

Y esa caída nos afectado enormemente la estabilidad del país. Ha provocado incluso problemas de violencia que se conocen y ha imposibilitado estructurar bien la economía nacional e incluso regionalmente.

Diría -por otro lado- que la economía mexicana en cierto sentido está menos mal que otras de América Latina obviamente por lo que ya tenía hecho, sino estaría muy abajo de los peores países africanos, de miseria, de pobreza y de atraso.

En fin, nos salvó el intento de la Revolución Mexicana y el cierto auge que hubo en la posguerra. Después para abajo.

 

 

EL FUTURO Y LAS DIFICULTADES

 

Ojalá que todo esto tenga vías de solución. Lo veo difícil obviamente porque por lo menos habría que considerar tres factores sin abundar en detalle porque los datos no los tengo a mano.

Por un lado, una deuda gigantesca que anda ya incluyendo todo en 182 mil millones de dólares. Algo tremendo. No a pagar pronto, pero se debe. Esto es para mí de lo más grave.

Se conjuró la debacle económica del país ahora, pero no se impide que estemos en situación peor, porque ya ve usted los datos de que la moneda se vino abajo y de que realmente sostiene a México en este momento el préstamo del gobierno americano, obviamente del tesoro, y préstamos del Fondo Monetario. Todo eso ha apuntalado lo queda del peso. Y mas bien que el peso es la economía. Mientras no se salga de esta situación de deuda grande por los dos lados tanto lo a mediano como a largo plazo, Yo veo muchas dificultades.

En segundo se ha configurado una situación de transición política que no está todavía muy avanzada, donde comienza a cobrar vigor la división en partidos políticos, las votaciones que antes eran muy complicadas y amañadas. Actualmente tienen cierta viabilidad. Estamos viendo el día de hoy el triunfo del partido nacional de derecha allá en las Californias. Esto sí indica que sí hay una apertura política, pero que desgraciadamente las regiones atrasadas como Chiapas y otras no se mejoran con eso.

Y luego, esa situación de desigualdad económica entre las regiones, afecta obviamente a las más atrasadas. Y no me refiero sólo a Chiapas, sino a buena parte del México indígena, donde todavía hay 8 o 10 millones de indígenas que quedaron relegados desde la época colonias a sus montañas y a sus bosques. Casi ni la Revolución Mexicana los benefició, excepto con algunos hechos concretos, pero el resto quedó abandonado y ahora están viéndose los resultados de esto.

Y diría que el problema demográfico de México sigue latente. No soy maltusiano ni neomalthusiano, ni creo que sea esa la razón de la pobreza de los pueblos, de ninguno, ni del más miserable, ni del más poblado como India. No es un problema de cantidad de población. Es un problema de políticas, de a dónde va la inversión y a quién beneficia en grande o pequeño. Pero si hay un crecimiento todavía fuerte. Estamos llegando ya a los 100 millones, de los cuales hay 65 o 70 millones en las ciudades. Y usted podría decir que con eso se mejora el nivel de vida. Desde luego que no. El campesino que llega aquí no consigue empleo y no tiene más remedio que meterse en lo que para ustedes son las villas miserias, aquí las llamamos colonias populares. De tal manera que las ciudades son islotes de riqueza frente a mares de pobreza como ya se ha dicho muchas veces. Para mi no es solución que la gente venga a las ciudades. Las industrias están paralizadas. Nuestras están la mitad en declive en lugar de estar subiendo. Claro que tienen la salida de la cuestión informal; que si venden zapatos, venden su cuerpo; hay de todo. Pero eso no es solución; eso es salida inmediata. Como país Yo no lo veo por ahí sino que esto está empeorando la situación.

Los problemas ambientales por lo tanto, son literalmente gigantescos. Usted que ha estado en estos días acá en México tiene que haber visto que hay una gran cantidad de gente literalmente enferma. No es un problema hipotético. Está enferma de asma, enfermos los niños, enfermos los ancianos. Enfermos con los pulmones ya tronados y el corazón le falla más rápido de lo que debe ser.

Esta cuenca de México es prácticamente cerrada. Es una trampa mortal. No es el caso de Río que tiene enormes problemas, o de Buenos Aires. Allí está el aire del mar que llega y  que arrasa lo que sea. Aquí en cambio estamos como en Cubatao.

Digamos entonces que el problema ambiental exclusivamente en la zona metropolitana de la ciudad de México, es literalmente tremendo. No se puede resolver con los medios actuales.

Hace poco vinieron los japoneses a ver solamente el problema de como invertir un poco para que se mejorara, talvés porque están poniendo aquí industrias y entonces les conviene que no se envenenen  tantos técnicos, y publicaron por ahí sus estudios; y dicen que por lo pronto deben invertirse unos 15 mil millones de dólares ya para el medio, para combatir la contaminación. Y los del gobierno les dijeron  ¿y de dónde los sacamos?

No hay posibilidad. Esto no quiere decir que no se hagan esfuerzos. Hay una reglamentación sobre la cuestión del tránsito. Hay días que descansan los automóviles. Eso no es solución completa. Las industrias quedan allí. No se pueden sacar porque no hay modo de hacerlo.

El agua presenta cada vez mayor problema. No alcanza, hay que traerla de zonas bien alejadas, cuesta ya un ojo de la cara cada metro cúbico y hay zonas de la ciudad donde ya es muy irregular la cuestión del agua. Si bien no estamos con el calor perpetuo de la zona tropical pero si tenemos calor y épocas de frío, por lo tanto se necesitaría que todos dispusieran de agua cosa que ya no es.

La vivienda es otro problema. En mucho se ha tratado no de resolver pero sí de lanzar con la invasión de tierra. Las pocas tierras cercanas a la ciudad de México dedicadas a la agricultura, se siguen perdiendo por la invasión de tierras por gente profesional, como también se ve en San Pablo y en otras ciudades donde hay gente que se dedica nomás a eso. Son negociantes de la invasión de tierras. No es sólo la pobreza, es que ellos hacen negocios que es distinto, aprovechando una situación.

No le veo Yo tampoco solución a eso, porque las leyes son flexibles y no se cumplen como debiera ser. Lo mismo sucede en Monterrey (la antigua capital industrial de México), con grandes problemas, ahora también ya debilitada, pero tiene algo más de tres millones de habitantes. Guadalajara con casi 4 millones que está en problemas ya muy serios.

Se ha cuantificado que esto se debe en un 70% a los automóviles más que por la industrias. Pero cualquiera que sea el origen, pues es lo mismo porque de todos modos van a seguir los automóviles creciendo y aquí se advierte eso a pesar de la crisis por la disponibilidad de recursos de cierto grupo de clase media.

 

 

UN PROBLEMA ADICIONAL:

LA GLOBALIZACIÓN

 

Finalmente, a la globalización la veo como un problema de la nueva época; no sólo económico, no sólo social, no sólo tecnológico, sino global, total de integración de un mundo, pero a mi modo de ver dirigido, comandado por las compañías transnacionales, cuyos intereses son los que mandan.

Entonces, la globalización no esta redundando en beneficio de los pequeños países, sino de los mismos de donde se originan los capitales.

Eso no quiere decir que no haya fenómenos diversos. No podría extenderme ahora en esto porque también llevaría mucho tiempo. Sólo quiero decir que por un lado el tratado de reconversión con Estados Unidos, obviamente aquí mucha gente se oponía a él. Yo lo veía como algo inevitable, no era una cuestión de oponerse o no oponerse, era un problema de la propia globalización, de los bloque, de todo eso. ¿Hasta dónde nos convenía?, ese era otro problema. Esa disparidad entre ese enorme crecimiento de Estados Unidos que además tiene sus crisis recurrentes y nosotros como país pobre y además con esta crisis. Entonces muchos problemas no se han resuelto ni creo que se vayan a resolver con el Tratado de Libre Comercio.

Ese préstamo del Tesoro de Estados Unidos no fue para inversión productiva, sino simplemente para que la moneda no se viniera más abajo. Y eso no sirve para el desarrollo.

¿Quién va a invertir ahora, el Estado?; más debilitado no puede estar. Ya no tiene qué vender, está en quiebra en algunos aspectos. Ya no tiene ni la banca que se había nacionalizado. Ahora está al garete. En el sector privado, cada vez vienen más bancos extranjeros, cosa inevitable, pero que con el mejor funcionamiento van a dominar pronto todo el espectro de la cuestión financiera.

La quiebra del financiamiento del campo. Usted habrá visto en los periódicos que hay protestas de gente que ya no quiere pagar intereses. Esto es atentar contra el propio sistema capitalista, porque ¿de qué otra forma se sostiene si no es que le pagan rédito por lo que prestó? Si usted no paga, no le prestan. Y se está a punto de que la gente no pueda recibir ningún préstamo, ni en el campo ni en la pequeña empresa. No tienen con qué pagar.

 

Por otro lado hay una crisis industrial también, en parte porque -aunque se ha aumentado la exportación y eso es muy cierto-, no son de la industria básica, sino de la industria semibásica , o de materias primas o de maquiladoras; de trabajar para exportar. Ésta está principalmente en la frontera.

Yo estoy estudiando actualmente la zona fronteriza, sus problemas en parte. Más bien yo lo tomo desde el punto de vista histórico, pero también llego a desembocar en eso. La maquiladora da empleo y eso es lo menos malo. Algo da. Toda esa gente que llega a la frontera para pasar al otro lado y no puede pasar. ¿A dónde va? Por lo menos tiene una opción de trabajar en esas plantas. Hay una gran movilidad de mano de obra en esas plantas. Salen y entran como locos, no hay nada seguro, pero así está la cosa.

 

 

UN FINAL ABIERTO

 

Finalmente, pienso que el nuevo orden internacional regido por las compañías internacionales no va a solucionar los problemas del tercer mundo. Pero tal vez, podría haber -un tanto hipotéticamente-, medidas que se pudieran utilizar. Una de ellas es obviamente la unión del Tercer Mundo en defensa de sus derechos. Nada más que ahí uno se topa con la realidad de nuevo, tan fuerte como una pared. ¿Quién va a ayudar al Tercer Mundo? No seamos tontos, ¿quién es ese mago? Si hasta el movimiento aquel de los países no alineados ya entró en quiebra; desgraciadamente.

Esto refuerza mi tesis de que el problema del Tercer Mundo además de problemas coyunturales, es un problema estructural del pasado que se arrastra. No que nuestra economía sea colonial, obviamente; sino que 180 años después sigue con los mismos problemas con otros dueños y otros jefes. Entonces ni siquiera hay mecanismos para solucionar problemas.

Como la historia no es una línea ni de para arriba ni para abajo sino de zig zag; ya vendrán otros tiempos en los que Tercer Mundo tome conciencia de sus posibilidades reales, maduren dentro de él las fuerzas económicas, políticas, sociales que defiendan lo que representan, que es la inmensa mayoría de la humanidad, e impongan -no puede ser por la buenas-, tiene que ser por imposición económica.

Yo tengo varios trabajos por ahí en donde he escrito sobre la lucha por los recursos naturales. Esos es importantísimo. No sólo por el agua fronteriza, y de sus ríos y demás, sino también por el hecho obvio de que los países del Tercer Mundo, son todos buenos productores de la mayoría de las materias primas que consume el mundo rico. Y ahí está la gran arma para el futuro. Pero claro no como se hizo con el petróleo que fracasó. Tal vez fue prematuro. Eso no fue bien hecho, pero tendrán que encontrarse nuevas formas en que el Tercer Mundo defienda realmente sus recursos, sus niveles de vida de su población, sus derechos.

Y eso sólo se logrará, creo yo, en una nueva etapa histórica que no se cuándo llegue, pero que está en los ciclos. Ciclos de subida, ciclos de bajada. pues tendrá que haber en un ciclo de subida, en el ciclo de mediano o largo en el que hay nueva reconstitución de las fuerzas económicas mundiales y en el que comience a bosquejarse una salida a los pobres países del Tercer Mundo; mientras no le veo muchas posibilidades inmediatas Pero eso no quiere decir que sea pesimista ni creo que por eso la Geografía no juegue un papel decisivo. Para mí, la Geografía juega un papel extraordinariamente importante.

 

 

PARA TERMINAR:

UN COMPROMISO CON LA GEOGRAFÍA

 

Para terminar, quisiera decirle que después de mis estudios en la Unión Soviética, estudié en Francia, donde hice mi doctorado, de manera que yo tengo una preparación un tanto más amplia. Yo no fui de formación socialista, sino sólo al principio, porque yo además sabía a que país pertenecía. Si yo me hubiese formado como geógrafo al estilo soviético, yo no tendría nada que hacer. Me hubiese dedicado a vender zapatos en alguna esquina. Yo me formé ahí, pero yo realmente me hice en Francia, con el doctorado en la  Universidad de Alta Bretaña; que si bien es otra estructura social, es el mismo sistema capitalista. Ahí pude ver los problemas de la planificación en Francia y en general en Europa, las nuevas tendencias, las nuevas ideas. que a mí me ayudaron mucho. Luego yo he estudiado en India, he estudiado en Japón y en parte en Estados Unidos también; por eso es que tengo una formación un tanto más amplia. Por eso es que me atrevo a decir que los geógrafos pesimistas hacen mucho mal a la Geografía actualmente. Yo me los encuentro todos los días y no tienen fe. No tienen deseos de aportar cosas. Se han hundido un poco en la rutina, un poco en la pequeña cosa de la vida personal. Esto no puede ser. Nosotros tenemos que salir al amplio campo de colaborar y que trabajen en Argentina, en México, en India. Estar cumpliendo un papel. Todos los que organizan congresos, todos los que publican, todos los que hablan, todos los docentes, todos tenemos algo que decir. Pero aquí en México hay mucha desunión. Esto lo digo entre nosotros; hay falta de colaboración entre los geógrafos. Y esto no es bueno para el futuro de la Geografía como tal. Lo primero que revela es que ni siquiera se conoce que está pasando. Y lo que está pasando en una de sus expresiones es netamente geográfica y hay que entenderla a través de lo que decía al principio: de los procesos, de las estructuras que se están creando que claro cambian a través del tiempo.

Finalmente quiero terminar diciéndole que la Argentina puede jugar un papel extraordinariamente importante en el futuro de la América Latina y en general del Tercer Mundo. Es un país que no solamente es grande sino que también es rico, diversificado y que tiene las grandes riquezas de la Pampa. Y las grandes riquezas de las cercanías a los mares fríos. Todo ese litoral, todo ese interior y que bien aprovechado todo aquello en otro tipo de forma puede dar mucho. Hay que tener la conciencia de la gran riqueza de Argentina, de la gran posibilidad para el futuro pero en otras condiciones mundiales.

México también es un país relativamente rico, pero en estas condiciones de crisis poco se puede esperar. ¡Ojalá fuera esto pasajero!

A la unión de la América Latina la veo muy difícil mientras no cambien las estructuras, mientras no cambie el nuevo orden económico internacional a favor de los poderosos. Pero no quiero tampoco negarme a pensar en las salidas. Éstas dependen de cambios, dependen de transformaciones, no de hipótesis. Dependen de las realidades de los pueblos, de las economías a nivel mundial. La utopía que también se ha derrumbado en muchos aspectos. El ambiente internacional lo ahoga, casi lo mata y a algunos ya los mató como la Unión Soviética. Creo, por lo tanto, que las salidas que están habiendo en China por ejemplo, en Vietnam, Corea y en la propia Cuba, son las únicas salidas que tenían. De otro modo no podían aspirar dentro de un medio mundial que no les es favorable al antiguo sistema de construcción de un nuevo orden social. Eso no quiere decir que abandonen sus ideales, ni su forma de ver las salidas en el mundo sino que vean que los ciclos tienen fuerzas de todos lados. Es mundial, desgraciadamente.

Habría que ver hasta donde los ciclos económicos realmente rigen a los ciclos sociales y a los movimientos de todo tipo, populares o no, o nada más son de carácter económico.

Yo soy de los que creen que a los ciclos económicos los acompañan los ciclos sociales, los políticos, e incluso los ciclos culturales. Habría que profundizar mucho ahí, creo que falta mucho por hacer, porque ahora hay que hacer nuevas interpretaciones.

 


 

El doctor Bassols Batalla es Profesor Emérito del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional Autónoma de México, tiene más de cuarenta libros publicados, además de un sinnúmero de artículos, ha dictado numerosas conferencias y es ex presidente de la Asociación de Geógrafos Profesionales de México.

 

El resultado de esta entrevista es fruto de una transcripción textual que respeta fielmente la expresión oral del Doctor Bassols Batalla.

 

 

Extraído de MERIDIANO – Revista de Geografía. Edición del Centro de Estudios Alexander von Humboldt, Buenos Aires, Marzo de 1996; pp. 11-18.