Inicio > Mis eListas > humboldt > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 2901 al 2920 
AsuntoAutor
348/04 - SEMINARIO Humboldt
III Conferencia Ge VDC
349/04 - Irak: 'Ge Humboldt
350/04 - Consenso Humboldt
351/04 - PANEL INS Humboldt
352/04 - PRESENTAC Humboldt
353/04 - ALTITUD A Humboldt
354/04 - Rutas de Humboldt
Geografia Criolla VDC
355/04 - LA DINAMI Humboldt
Re: NoticiasdelCeH dante
Fw: NoticiasdelCeH Pedro An
356/04 - El precio Humboldt
357/04 - El mapa g Humboldt
358/04 - La más gr Humboldt
359/04 - Los acont Humboldt
360/04 - "Hay que Humboldt
361/04 - La global Humboldt
362/04 - Sobre la Humboldt
364/04 - Acto Home Humboldt
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
Noticias del Cehu
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 3111     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:NoticiasdelCeHu 350/04 - Consenso de Buenos Aires I y II
Fecha:Viernes, 19 de Marzo, 2004  16:47:34 (-0300)
Autor:Humboldt <humboldt @............ar>

NCeHu 350/04

 

 


 

CONSENSO DE BUENOS AIRES I Y II

La Tercera Vía entre nosotros

 


 

El neoliberalismo no se instaló en un solo acto. Primero fueron voces aisladas, solitarias, que en los años de la segunda posguerra clamaban por reemplazar la lógica de "emulación" entre el capitalismo y el socialismo por la imposición lisa y llana de los principios básicos del capitalismo: libertad absoluta para que las empresas ganen todo lo que puedan, en todos los espacios de la vida social.

Pero no eran escuchados. Tuvieron que esperar que la oleada de luchas populares latinoamericanas (de 1959 a 1973) asustara de tal modo a las burguesías nativas, y sus aliados imperialistas, para que los Pinochet, los Bordaberry y los Videla se hicieran cargo del estado.

Fue recién allí que las brutales ideas de privatizar las empresas estatales, desregularizar la actividad económica y derribar las barreras aduaneras, flexibilizar el trabajo y colocar al negocio mafioso/financiero en el centro de la escena pudieron aplicarse a fondo.

Fue bastante después, después de que el modelo se extendiera a la Gran Bretaña de la Tahtcher y los EE.UU. de Reagan, que se reunieron en la ciudad de Washington un puñado de economistas para redactar el famoso Consenso que lleva su nombre.

La década del 80, la década perdida según la CepalL, y sobre todo la década del 90, tienen su marca en el orillo: la exclusión social de millones, la desocupación y la falta de educación, salud, vivienda y vida digna de millones de latinoamericanos mientras se acumulaban montañas de divisas que alimentaban los giros por ganancias, royalties y los pagos de la deuda externa. Solo por este rubro, se envían anualmente casi 250 mil millones de dólares desde el Tercer Mundo hacia los países centrales del capitalismo cuando con solo 80 mil millones de dólares anuales, invertidos consecuentemente por una década, podrían desaparecer todos los flagelos sociales populares. La imposición del Consenso de Washington fue uno de los primeros logros de la virtual dictadura del pensamiento único que, no solo se adjudicó el derecho de modelar nuestras razones y nuestros sentidos, sino que se considera con derecho de decidir cómo y hasta qué punto se puede ser opositor en el siglo 21° .

Los ingleses del siglo 19° tenían una frase a medida: la oposición de su Majestad y no a su Majestad, eso es exactamente el pensamiento progresista de nuestros días en América Latina, y una prueba teórica de ello son los llamados Consensos  de Buenos Aires (CBA), una prueba de praxis política (para decirlo en un estilo caro a los redactores de estos papeles) es el pago de la deuda que acaba de realizar Kirchner.

La primera señal de molestia fue la rebelión indígena de Chiapas (1/01/94), justo en el día que se firmaba el acuerdo de anexión económica de México y Canadá a los EE.UU. Luego siguieron Venezuela, Colombia, Brasil, Bolivia, Ecuador y nuestra propia Argentina, que entró en esta historia con su diciembre de 2001, una de las causas principales de la deslegitimación final del ideario neoliberal en toda Nuestra América.

Una parte de los que habían apoyado el modelo con las dos manos, peronistas y radicales argentinos, por mero ejemplo, y una parte de los que habían luchado contra él, pero fueron cooptados por el Mito Conservador de que no hay vida fuera del capitalismo realmente existente (globalizado, concentrado, financiarizado, asesino, etcétera), se propusieron encontrar un camino intermedio; pero no entre el capitalismo y el socialismo, como había predicado Perón en los 60, sino entre el modelo de capitalismo neoliberal y el modelo de capitalismo distributivo.

En diciembre de 1997, convocados por Jorge Castañeda, el autor mexicano de La utopía desarmada que luego fue canciller del derechista Fox e impulsor de la vergonzosa expulsión de Fidel de su país, y Roberto Mangabeira Unguer, un profesor universitario de llegada directa al entonces jefe de relaciones internacionales del PT de Brasil, y hoy alto funcionario presidencial, Marco Aurelio. En largas parrafadas, no exentas de excelentes razones éticas y morales, se proclamaba como horizonte del cambio social un supuesto capitalismo neoliberal regulado, con perdón de la lógica formal y la teoría marxista. El capitalismo mundial es un producto social de larga historia, de hecho la Conquista de Nuestra América es su acto fundacional, y cada momento de él se explica por la historia que le precede; no es que uno pueda "elegir" en que capitalismo quiere vivir.

Si repasamos el curso de lo actuado por algunos de los principales protagonistas del CBA I: Ricardo Lagos, como presidente de Chile, o Chacho Alvarez y Freddy Storani en el gobierno de De la Rúa, verificaríamos que el capitalismo es inescindible y su forma actual de desempeño es la neoliberal por más ilusiones progresistas que haya habido en separar el continuismo económico (lo bueno del neoliberalismo) de la corrupción y la represión (lo malo de éste), también podríamos confirmar aquel aserto que dice que el centro... es un lugar de transito hacia la derecha.

¿Cómo resumir en pocas palabras el sentido esencial del llamado CBA de 1997? Pues con el cuentito popular del sí, pero no. Sí, vamos a pagar la deuda, pero no con el hambre del pueblo; no vamos a permitir que los fondos buitres se queden con el dinero del pueblo, pero sí vamos a honrar la deuda...El CBA de 1997 o Uno se fue diluyendo en la medida que Lagos y De la Rúa confirmaron el carácter continuista de sus administraciones, pero el espíritu del Consenso no desapareció y siguió actuando como verdadero "Programa latinoamericano del Progresismo" que aun sin poder mostrar espacios reales para sus ilusiones reformistas supo aprovechar el declive del neoliberalismo, resultante de las luchas populares, y nuestra incapacidad de gestar alternativas verdaderas. O como dijo Evo Morales: los latinoamericanos somos buenos para tumbar gobiernos, pero malos para reemplazarlos. Así se hicieron de un espacio importante en el gobierno de la alianza antineoliberal que encabezó el PT de Brasil y vienen haciendo de "muleta izquierda" para sostener el gobierno de Kirchner/Lavagna, sobre cuyo continuismo sobran razones: pago de la deuda, firma con el FMI, presupuesto, tropas a Haití, aliento a la contra venezolana, y varios etcéteras...

Fueron el sector de Tercera Vía del gobierno brasileño y el "progresismo" argentino quienes impulsaron la firma del Segundo Consenso de Buenos Aires, el 16 de octubre de 2003, con el mismo nombre y con algunos de los principales protagonistas repitiendo el mismo discurso, pero ahora con el traje y corbata (y no es una figura literaria) del funcionarado del Mercosur. No se trata de hacer nombres, aunque se podría recordar que uno de los principales operadores del CBA1, Marco Aurelio, es ahora asesor de Lula en el tema del Mercosur; que Eduardo Sigal, entonces operador de Chacho y su contacto con la "izquierda" del movimiento popular latinoamericano, es ahora uno de los negociadores argentinos en el tema. Pero más que los nombres repetidos, lo que vale es el discurso repetido. Ahora se escribieron veinte apotegmas (como veinte eran las verdades peronistas) que se deben leer en sintonía con lo escrito en 1997. De todo ello vamos a citar solo dos frases, y es bastante. Para despejar dudas escribieron negro sobre blanco: "puede convenir la privatización de empresas publicas, a condición de utilizar las ganancias consiguientes para abatir la deuda pública interna y reducir los intereses pagados por el gobierno -y por los agentes privados- a niveles internacionales", lo de "abatir la deuda" sí que suena duro ¿no?; y sobre el Alca habían escrito en octubre de 2003: "llevar las negociaciones a una conclusión exitosa y equilibrada al 1º de enero de 2005" a lo que agregaron, como corresponde a gente tan "progresista", el pedido de que el Alca necesita "ajustes para acomodar aspiraciones y preocupaciones de todos los países". Textual y exacto. Privatizan, pagan, claudican, pero siempre con un tono de queja y un dejo de molestia que es insólitamente aplaudido como valentía política por quienes seguramente ignoran que es el estricto cumplimiento de un programa ya trazado. Hay un dicho popular que dice que el que avisa no traiciona, se puede acusar al gobierno de Kirchner de cualquier cosa, pero nadie debería sorprenderse de su papel en la reunión de Miami sobre el Alca (fijaron fecha de acuerdo para enero de 2005 y pidieron "ajustes") o por el pago de los últimos 3.000 millones de dólares, cifra que seguramente para los gobernantes es compatible con las necesidades del único crecimiento que a ellos les interesa, el de los empresarios y el capitalismo.

 

José Ernesto Schulman


Fuente: Lista de economista de izquierda (EDI), Argentina; 19 de marzo de 2004.