Inicio > Mis eListas > humboldt > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 2861 al 2880 
AsuntoAutor
313/04 - BECAS 200 Humboldt
314/04 - DESOCUPAC Humboldt
315/04 - CONVOCATO Humboldt
316/04 - BOLETÍN G Humboldt
(sin asunto) jsgeo
317/04 - SEMINARI Humboldt
318/04 - " La elev Humboldt
319/04 - Transgéni Humboldt
320/04 - ALCA: Mai Humboldt
321/04 - Neolibera Humboldt
V CONGRESO VENEZOL Luis San
322/04 - Seminario Humboldt
CURSO METODOLOGIA Institut
Ref. 318/04 - “La Humboldt
323/04 - MAESTRIA Humboldt
324/04 - PARTICIPA Humboldt
325/04 - CONFERENC Humboldt
326/04 - Choque de Humboldt
327/04 - Soberbia Humboldt
Busqueda-Relevamie VDC
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
Noticias del Cehu
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 3081     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:NoticiasdelCeHu Ref. 318/04 - “La estúpida idea de democratizar el FMI” (Slavoj Zizek).
Fecha:Viernes, 12 de Marzo, 2004  00:07:32 (-0300)
Autor:Humboldt <humboldt @............ar>

Ref. NCeHu 318/04
 
 

“La estúpida idea de democratizar el FMI” (Slavoj Zizek).

Un ejercicio de análisis del orden mundial.

 

La expresión del título pertenece a Slavoj Zizek en el reportaje aparecido en la edición del 10/03/2004 de La Nación y difundido por el Centro Humboldt a escasas horas de superarse (sic) aflojarse la tensión de Argentina con el FMI. Abona, desde la pedagogía del autor, el acuerdo de los desacuerdos. También le pertenece otro petardos mediáticos:  “EEUU, dice, debería intervenir más y mejor en el mundo” dado que, a diferencia de lo que sostenían los ecologistas, “piensa localmente y actúa globalmente”. Esta segunda expresión abona la política exterior del gobierno de Bush. A partir de ambas,  el texto ofrece un escenario propicio para analizar “zarpadas mundiales” con vista a algún buen manual (cualquier parecido con el memorable texto de Arturo Jauretche es pura casualidad). Las dos expresiones son interdependientes funcionalmente. Veamos.

La idea es estúpida, según Zizek, porque independientemente de que no podría funcionar (sic), los países desarrollados no lo permitirían. Para que pensar en como debería funcionar si es una apriori “ético” (aspecto jerarquizado por Zizek) que la democracia se opone a los intereses de los que tienen “la sartén por el mango y el mango también”? También podría ser estúpida por el simple hecho de que trasmutando su esquema organizativo dejaría de ser lo que es, es decir, una estructura transnacional emergente de los requerimientos de reproducción ampliada del capital a escala global. Son suposiciones. Zizek no fundamenta su apreciación.

No obstante, aunque ideales, hay opciones de transición. Podria pensarse, por ejemplo, en la posibilidad de transformar una sociedad por acciones (tal como funciona hoy el FMI), por una sociedad cooperativa, es decir, un voto por cada representante estatal en función no del “trabajo muerto” decantado en los circuitos financieros internacionales, sino por la cantidad de trabajo vivo actual y potencial de cada estado-nación. En tal perspectiva, las representaciones en el FMI serían proporcionales a la población, motivo por el cual, además de la justicia distributiva del poder democrático, contribuiría a resolver con cierto realismo o pragmatismo la imposibilidad de implementar la democracia directa que Zizek visualiza como una idea estúpida. Al fin y al cabo el FMI es una forma social de gestión de los recursos sociales globales. El problema radica en la forma de gestión globalizada y no en la  suspensión socializada  o supresión de los recursos.

Obviamente, sobre el tema las ideas son las que sobran. La cuestión radica en como derribar los muros locales y globales que levanta el capital en defensa de su despliegue mundial, con la finalidad de eludir su propensión estructural a recuperar sobre bases capitalistas las solidaridades orgánicas del feudalismo e instaurar, en el mediano y largo plazo (en años? en décadas?) otro período de oscuridad, no medieval, sino posmoderno: una suerte de “feudal-capitalismo mercantil monopólico”.

Zizek reconoce la propensión estructural señalada al referirse al “nuevo capitalismo autoritario”. Personalmente me inclino a pensar que, de darse, tendría bastantes cualidades comunes con el feudalismo y también con el “modo asiático de producción”: el carácter social (lo cual no es igual al carácter socialista de la tradición marxista) de las fuerzas productivas, lo cual incluye, la tierra en general en  tanto objeto y condición universal del trabajo y de la vida, una organización de gestión estatal centralista, vertical y autoritaria y la dependencia de los diferentes lugares “aldeanos” de las grandes obras de infraestructura: regadío (los grandes y milenarios canales de riego), las vías de comunicación y los medios de defensa (“la gran muralla china”). Podría verse al actual FMI  como un protoestado mundial centralista, vertical y autoritario, a las grandes corporaciones y los estados nacionales como las actuales “aldeas mundiales” y la “urbanización total”, entendida como dispositivos que posibilita la socialización y sociabilidad mundial de la posmodernidad como las grandes obras de infraestructura: las redes mundiales de energía, las redes de comunicación y circulación y la fuerza defensiva (muralla) y persuasiva del orden posmoderno a escala cósmica encarnada en el poderío militar de USA, NATO, etc.

La consideración de la “urbanización total” o, en términos más sajones, “urbanización global”, habilita algunas reflexiones sobre la afirmación de Zizek de que USA  “piensa localmente y actúa globalmente”, a diferencia de los ecologistas que sostenían la necesidad de “pensar globalmente y actuar localmente”. En este punto creo que hay bastantes indicios de que en rigor “EEUU” (entrecomillo para extender tal identidad a los estados aliados), a diferencia de lo que sostiene Zizek y los ecologístas, piensa y actúa globalmente, en tanto hay una clara conciencia de la superposición necesaria y funcional entre su territorio doméstico y el territorio global. Es decir: el territorio doméstico de reproducción simple y ampliada, la territorialidad organica de EEUU,  hoy y más aún mañana, se extiende en el territorio global. Prueba de ello son la multiplicidad de intevenciones directas e indirectas, más o menos implícitas o explícitas, más o menos cruentas o incruentas, en las “aldeas” que por motivos coyunturales o estratégicos atentan o ponen en riesgo su presente y futuro.

En este punto podría decirse que Zizek es un pensador “buenazo” cuyo principal problema es que no mira todas las intervenciones de EEUU, sino solamente algunas, las que enfrentan la ética occidental con el “mundo barbaro”. Obviamente Zizek no puede tener la meticulosidad de un historiador. No puede pedirse que recuerde, entre otras, todas las movidas militares en América Central y el Caribe y muchas otras como los golpes militares en América del Sur (Chile, Argentina, Uruguay). Resulta curioso, no obstante, que pase por alto la reciente intervención en Haití y el permanente acoso a las democracias populares, tales como Brasil, Venezuela y Argentina.

Por algún extraño motivo, - supongo que debe ser por la positiva (¿?) visión que tiene de EEUU al intervenir en el desmembramiento del “autoritarismo comunista” de Yugoeslavia, o por creer, tal como se piensa en algunos ámbitos de la izquierda,  que es necesario que el capitalismo se desarrolle aún más a escala mundial como condición de posibilidad de un cambio revolucionario-, cree que EEUU encarna las fuerzas del progreso y del bien, motivo por el cual parecería que está convencido de que debería actuar mucho más en su función interventora y ordenadora mundial, extendiendo aún más la gran muralla de protección del mundo occidental. En pose amable, no puedo menos que disentir sobre su visión de la “cirugía social” que realiza EEUU mediante los higiénicos “bombardeos de precisión”.

Zizek, al menos en la entrevista, parece no advertir que la “gestión global” de EEUU es coherente con algunos “lugares histórico-sociales” se intereses globalizados, lo cual no significa que dicho lugar encarna los “intereses comunes” de todas las aldeas y configuraciones de aldeas y tampoco dentro de su propio territorio jurídico de soberanía. De hecho una buena parte de la población de EEUU está excluida de los beneficios globales, con niveles de vida inferiores a los de las clases acomodadas en la geografía mundial. El territorio orgánico de EEUU es coherente con el lugar del capitalismo dentro de la sociedad mundial global. Se trata, en definitiva, del lugar de las relaciones capitalistas dentro y hacia el mundo.

La síntesis final, como en las novelas de suspenso, es aún incierta. Dependerá de la capacidad de gestión de uno y otro lado de la “gran muralla” que separa la democracia y el autoritarismo y regula los flujos de personas, bienes y servicios. Esa muralla, a diferencia de la física de “La Gran Muralla China”, se extiende capilarmente en todas los niveles y escalas de la vida social, abarcando tanto la gran geografía mundial, como la multiplicidad de geografías cotidianas desiguales, interdependientes y contradictorias de las personas, capitales, organizaciones y estados. Al decir de Zizek, gran parte del sostenimiento de dicha capilaridad se debe al sistema científico y tecnológico del capitalismo, fundamentalmente a los intelectuales orgánicos que, en términos de Giddens, constituyen los “sistemas expertos” y los “sistemas simbólicos” que regulan el conjunto de prácticas, representaciones y sentimientos de la vida social. En la entrevista no hay ninguna referencia a los caminos posibles de reversión o superación de las tendencias diferente de conceder a EEUU el papel de Gran Policía de la cultura de occidente.

[Vicente Di Cione, El Palomar, 10/03/04]