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Asunto:NoticiasdelCeHu 185/04 - Delimitación de la Frontera Marítima entre Perú y Chile
Fecha:Domingo, 15 de Febrero, 2004  17:09:19 (-0300)
Autor:Humboldt <humboldt @............ar>

 
 


Notas Profesionales de Opinión y Ciencia N° 72
 

 Estimados amigos de la Sociedad Geográfica de Lima:

 

El Dr. Alfonso Arias Schreiber ha sido uno de los miembros conspicuos de la Sociedad Geográfica de Lima, fue Embajador de gran prestigio y especialista en Derecho del Mar, quien desde años atrás nos ha legado un excelente estudio que refleja opinión versada sobre el tema de límites, El,  por su formación académica profesional en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y cursos en Santiago y Ottawa y de renombrada actuación profesional; publicó el presente artículo que sirve de referencia para consulta y toma de decisiones inherentes, pues refleja la opinión del autor desde cuando fue Director de Soberanía  Marítima del Ministerio de Relaciones Exteriores. Dicho estudio se titula Delimitación de la Frontera Marítima entre Perú y Chile y puede ser leído pulsando en el archivo adjunto de este e-mail.

 

Este estudio analiza los aspectos siguientes: 1. Indole del Problema. 2. Origen y Alcance de la norma actualmente aplicable. 3. Implicaciones del paralelo geográfico para el Perú y para Chile. 4. Naturaleza de los Instrumentos Suscritos. 5. Manifestaciones de las partes. 6. Pertinencia de los principios de equidad y equidistancia. 7. Apremio de una solución amistosa. Dejando constancia que “éste, siendo un trabajo de divulgación, no se agotan en él todas las facetas del Tema, pero sí se describe lo más esencial”.

 

La Sociedad Geográfica de Lima pone un justo relieve a lo expresado por el Embajador Arias Schreiber cuando dice que “El propósito de este estudio es ofrecer un resumen sobre la índole y las consecuencias de lo que hoy constituye el último contencioso peruano – chileno en el delicado marco de sus espacios limítrofes, el mar”; aunándose a todas las conclusiones a las que él llega.

 

Sus conclusiones son las siguientes:

 

1.      Aunque Chile pretenda ignorarlo, existe un diferendo entre los dos países acerca de la delimitación de su frontera marítima.

 

2.      El diferendo gira en torno a la consideración del paralelo como límite de sus respectivas zonas marítimas.

 

3.      El Perú cuestiona la pertinencia de ese límite y plantea la necesidad de concertar un tratado que establezca formalmente, y de manera definitiva, la frontera marítima peruano-chilena.

 

4.      Chile estima que ese asunto ya fue definido y que no hay materia ni realidad para abrir un debate.

 

5.      El problema se originó por una interpretación equivocada de la Declaración de Santiago de 1952, que sólo hizo referencia a la línea del paralelo para delimitar la zona marítima de ciertas islas.

 

6.      Esta referencia fue propuesta por el Ecuador  con el fin de resolver el caso particular de las islas Puná, Santa Clara y otras que le pertenecen pero se encuentran situadas a menos de 200 millas del Perú.

 

7.      Por el contrario, tal situación no se da frente a la frontera terrestre entre el Perú y Chile.

 

8.      En el Convenio de 1954, destinado a establecer una zona de tolerancia pesquera, se partió erróneamente del supuesto que el paralelo también estaba referido al deslinde entre las zonas adyacentes a las costas continentales de los tres países signatarios.

 

9.      La evidencia del yerro aparece en el texto, al decir que el paralelo en cuestión constituye el límite marítimo “entre los dos países”, o sea entre el Ecuador y el Perú, sin reparar en su carácter de  instrumento tripartito.

 

10.  El mismo error pasó más tarde inadvertido, cuando Chile y el Perú, en 1968,  acordaron instalar dos faros de enfilamiento para señalizar la dirección del paralelo hacia el mar.

 

11.  Según las normas pertinentes del derecho internacional, tratándose de la delimitación del mar territorial, la regla aplicable para Estados adyacentes es el trazo de una línea equidistante de los puntos más próximos de sus líneas de base; y tratándose de la zona económica exclusiva, como también de la plataforma continental, hasta el límite de las 200 millas, la delimitación debe hacerse por acuerdo entre las partes sobre la base del derecho internacional, a fin de llegar a una solución equitativa. 

 

12.  El uso del paralelo geográfico como límite marítimo entre Perú y Chile ocasiona una merma considerable de  la zona marítima que corresponde al Perú con arreglo al principio de la línea equidistante.

 

13.  La interposición de la línea del paralelo determina que nuestro dominio marítimo sólo llegue a 100 millas frente    a Camaná, 80 frente a Mollendo, 40 frente a Ilo, 20 frente a Sama y 0 millas frente al Hito Concordia, en la frontera terrestre con Chile.

 

14.  En cambio, el trazado de aquella línea determina que el espacio marítimo de Chile alcance la distancia de 200 millas a todo lo largo de su litoral, desde Concordia hasta el sur del país.

 

15.  Como resultado de la aplicación de ese límite, las embarcaciones pesqueras que parten de los puertos o caletas del sur del Perú, no pueden faenar donde deberían hacerlo, pues apenas salen y sobrepasan la línea del paralelo se encuentran en aguas consideradas como chilenas.

 

16.  Por el contrario, a nuestros pescadores se les exige tolerar que las embarcaciones pesqueras procedentes de Chile operen sin tropiezos hasta el límite del paralelo, pese a hallarse junto a la costa peruana, a las distancias ya mencionadas en el numeral 13.

 

17.  Esta situación, a todas luces injusta, da motivo a que se produzcan incidentes lamentables, ocasionando perjuicios a  los pescadores peruanos cuyas embarcaciones son apresadas por las patrulleras chilenas, con las consiguientes pérdidas, resentimientos y tensiones.

 

18.  El Perú ha planteado a Chile la conveniencia de proceder a la delimitación formal y definitiva de los espacios marinos que complementan su vecindad, a fin de evitar una situación inequitativa en desmedro de los legítimos intereses peruanos, que puede afectar las relaciones entre los dos países.

 

19.  En su primera respuesta al Perú, (las demás sólo han sido reiterativas)  Chile únicamente hizo referencia a las actas de 1968 y 1969 sobre el emplazamiento  de torres de enfilación en la línea del paralelo, y al hecho de que esta línea ha sido siempre respetada, como constancias de que ya fue definido el límite marítimo entre los dos países.

 

20.  Sin embargo, según queda expuesto, esas actas adolecen de la misma inconsistencia del instrumento en el cual se sustentan, vale decir el Convenio de 1954, con su errónea interpretación de la Declaración de Santiago.        

 

21.  No existe, por lo tanto, fundamento alguno para seguir manteniendo la línea del paralelo como deslinde  marítimo entre el Perú y Chile.

 

22.  En cambio, sí hay razones jurídicas y políticas para resolver cuanto antes  este delicado problema, mediante la concertación de un tratado formal y específico que establezca debidamente, y en forma definitiva, los límites de la frontera marítima entre los dos países, aplicando el criterio de la línea equidistante, de conformidad con los principios del derecho internacional.

 

23.  La obligación de arreglar las controversias por medios pacíficos no es una opción sino un deber imperativo que emana de la Carta de las Naciones Unidas y que recoge la Convención sobre el Derecho del Mar.

 

24.  Son asimismo deberes de los Estados, los de cumplir de buena fe sus obligaciones internacionales, procurar la búsqueda de un acuerdo compatible con los principios y normas del derecho internacional,  y continuar trabajando hacia una solución justa y mutuamente aceptable.

 

25.  La actitud asumida hasta ahora por Chile, negándose a reconocer los problemas expuestos y a buscar una solución sobre bases equitativas, no se condice con la observancia de dichos principios, ni con la conveniencia de preservar, a su más alto nivel, las excelentes relaciones peruano-chilenas. 

 

26.  En declaración presentada ante las Naciones Unidas, Chile manifestó que no aceptaría los procedimientos obligatorios de solución de controversias previstos por la Convención sobre el Derecho del Mar, con respecto a la delimitación del mar territorial, la zona económica exclusiva y la plataforma continental.

 

27.  Salvo que Chile convenga no aplicar esa declaración al caso del diferendo suscitado sobre su frontera marítima con el Perú, éste sólo podrá ser resuelto mediante alguno de los procedimientos de solución amistosa previstos en la Carta de las Naciones Unidas.

 

28.  La concertación de ese acuerdo es indispensable para remover un factor irritante en el desarrollo de las relaciones entre los dos países.

 

29.  Es asimismo urgente, por los nuevos retos que ellos deben afrontar en el ámbito del Pacífico Sudeste, ante actividades de terceros Estados contrarias al resguardo de sus intereses comunes.

 

30.  El arreglo del contencioso relativo a la ejecución del Tratado de 1929, ha abierto el camino para que el Perú y Chile pongan término también a este último diferendo, haciendo honor a los principios de justicia internacional que inspiraron la tesis de las 200 millas, cuya aceptación ecuménica no fue ajena a sus esfuerzos, como un ejemplo fecundo de unión en el mar.

 

La Sociedad Geográfica de Lima, haciendo eco del ilustrado Trabajo del Embajador Alfonso Arias Schreiber, miembro de nuestra Sociedad, se adhiere a su opinión de que no existe un Tratado de Límites Marítimos entre Perú – Chile y que por tanto hace ver que es necesario tomar todas las previsiones de carácter político, económico y sociales para este cometido, además de preparar y poner en ejecución las acciones legales y jurídicas que abarquen todos los aspectos geográficos nacionales e internacionales para este objetivo.

 

 Además, nuestra opinión se amplia a que se haga real y evidente geográficamente el punto concordia expresamente estipulado por el Tratado de 1929 como punto inicial en la costa de la frontera común entre Perú y Chile, mediante la colocación de un "pilote" sobre la línea de base o baja marea que mantenga su posición sin temor a que el oleaje y el recurrente cambio de marea lo pueda remover y así se complemente con el Hito No. 1 existente.

 

Calm. MGP  Raúl Parra Maza

Presidente

Sociedad Geográfica de Lima


Sociedad Geográfica de Lima

Al servicio de la Nación desde el 22 de febrero de 1888
Jr. Puno N° 450 - Lima 1, Teléfono: 427-3723, Fax: 426-9930






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