Inicio > Mis eListas > humboldt > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 2721 al 2740 
AsuntoAutor
181/04 - QUINTAS J Humboldt
182/04 - Field Stu Humboldt
183/04 - Globaliza Humboldt
180/04 - La irrupc Humboldt
179/04 - La famili Humboldt
187/04 - I SEMINAR Humboldt
184/04 - CENTRO FR Humboldt
185/04 - Delimitac Humboldt
186/04 - Eventos n Humboldt
188/04 - X REUNIÓN Humboldt
192/04 - Las inver Humboldt
193/04 - Haití: un Humboldt
196/04 - Revista Humboldt
191/04 - O desmata Humboldt
189/04 - Puerto Ri Humboldt
190/04 - España: E Humboldt
197/04 - Informe G Humboldt
195/04 - La global Humboldt
194/04 - Sao Paulo Humboldt
201/04 - "Repensa Humboldt
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
Noticias del Cehu
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 2922     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:NoticiasdelCeHu 176/04 - Haití: sumisa y aguerrida
Fecha:Jueves, 12 de Febrero, 2004  02:20:50 (-0300)
Autor:Humboldt <humboldt @............ar>

 

NCeHu 176/04

                   


                       Haití: La sumisa y la aguerrida

           Clare Fermont                      

 Socialist Review, febrero 2004

traducción : Guillermo Crux


La crisis actual de Haití está arraigada en su historia de colonialismo.

Hace doscientos años un ejército de esclavos harapientos dirigido por Toussaint L'Ouverture, él mismo un esclavo, derrotó a los ejércitos coloniales más sofisticados de Europa y lograron la independencia de Haití. Esta notable revolución es casi desconocida fuera de Haití, pero las potencias que dominan el mundo nunca le han perdonado al país y a su pueblo su victoria (1).


En el siglo XVIII, Haití (llamado entonces Santo Domingo) era la colonia más rica del mundo. La fuente de la riqueza eran las exuberantes plantaciones de la isla y la explotación brutal de medio millón de esclavos capturados en el África.


Inspirados por las ideas de la Revolución francesa, los esclavos de Santo Domingo se sublevaron en 1791. Durante los próximos 12 años, armados simplemente con instrumentos de trabajo de las plantaciones, derrotaron a todas las fuerzas armadas que los esclavistas locales pudieron reunir, luego a una invasión española, más tarde a una fuerza británica de 60.000 hombres (llegando a ganar siete batallas en siete días), y finalmente una masiva expedición francesa.


La revolución propagó su oleaje por las colonias esclavistas de las Américas, inspirando a otras revueltas de esclavos y de abolicionistas como John Brown.


Thomas Jefferson, el presidente norteamericano propietario de esclavos, encabezó la campaña para aislar a Haití. Los esclavos victoriosos fueron denigrados como caníbales. Se boicoteó el comercio con Haití y luego fue manipulado en beneficio de los comerciantes norteamericanos. A Haití se le negó el reconocimiento de su independencia durante 62 años.


Entretanto, se había obligado a los haitianos a que pagaran su independencia no sólamente con su sangre, sino también con dinero en efectivo. Francia insistió que fuera compensada con 150 millones de francos oro (alrededor de $21 mil millones de hoy) a cambio de la independencia - dinero que se suponía debía compensar a los propietarios de esclavos y sus herederos. Cuando quedó sin pagar la primera cuota de 24 millones de francos, Haití (bajo amenaza de la armada francesa) fue obligado a pedirle prestado dinero a Francia, poniendo la economía en manos de sus antiguos amos coloniales.


El control financiero de Haití por parte de Francia continuó hasta que EE.UU. invadió la isla en 1915 para aplastar un levantamiento. Lo que siguió fueron 19 años de ocupación militar durante la cual los marines norteamericanos mataron alrededor de 60.000 haitianos. Las fuerzas norteamericanas, en nombre de la 'democracia', instaló a un presidente y tomó el control de la economía. Ocuparon las aduanas, el Banco Nacional y las reservas de oro; restituyeron la corvée (un sistema de trabajo forzado) para construir caminos y otros proyectos; reescribieron la constitución de Haití para permitirles a los extranjeros la posesión de tierras y la extracción de los recursos del país; y creó y entrenó un nuevo ejército que cobró notoriedad por su represión cruel.


En 1956 François 'Papa Doc' Duvalier tomó el poder en un golpe militar apoyado por EE.UU. Mientras Washington apoyaba su régimen como un contrapeso a la Cuba 'comunista', Duvalier estableció una dictadura con la ayuda de la milicia de los Tontons Macoute. La dictadura de Duvalier a la que le sucedió la de 'Baby Doc' en 1971 y duró hasta 1986, masacró decenas de miles de haitianos y robó cientos de millones de dólares de las arcas nacionales.


A fines de los '80, un sacerdote católico, Jean-Bertrand Aristide, de repente pareció ofrecerles esperanza a los pobres con su mensaje de la teología de la liberación que difundía en los barrios bajos de Port-au-Prince. Fue catapultado al poder en las elecciones de 1990.


Los esfuerzos de Aristide por introducir reformas fueron agobiados por la interferencia externa. La moneda perdió la mitad de su valor, el desempleo aumentó y la pobreza se profundizó. Aristide, que tenía más miedo de las masas aguerridas que de la finanzas norteamericanas e internacionales, le rogó al pueblo en un estilo auténticamente cristiano que no se rebelara sino que permaneciera sumiso (y pobre).


Siete meses después de su elección, Aristide fue derrocado por una junta militar dirigida por fuerzas militares entrenadas por EE.UU. Fueron masacrados y torturados miles de haitianos. La ONU respondió servilmente con un embargo, empobreciendo aún más al país.


Tres años después, en septiembre de 1994, el Presidente Clinton proclamó al mundo que estaba 'restaurando la democracia' en Haití y envió a 20.000 soldados para asegurar el retorno de Aristide al poder. Los motivos detrás de la 'Operación Restaurar la Democracia' realmente los que él proclamaba. Primero, Clinton enfrentaba reacciones hostiles en EE.UU. por los miles de 'balseros' haitianos que llegaban a las costas de EE.UU. como refugiados - una ' crisis' que había prometido resolver si era electo presidente. Segundo, EE.UU. acababan de ser humillado en Somalía y necesitaban un triunfo militar. Tercero, las autoridades norteamericanas temían que los militares en Haití fueran derrocados en poco tiempo por una revuelta popular.


El cuarto factor (el más importante) era que Aristide había quedado reducido a poco más que un peón norteamericano. A cambio de su vuelta al poder, Aristide acordaba ceder el control de la economía haitiana al capital internacional. En 1993 aceptó un programa dictado por el FMI para mantener sueldos bajos, privatizar las empresas estatales y eliminar los aranceles y otros controles sobre las importaciones. La ayuda humanitaria estaba unida explícitamente al acuerdo de Aristide de privatizar nueve importantes entidades estatales.


Estas políticas fueron seguidas por el gobierno de Aristide con los inevitables aumentos de la pobreza y la desigualdad.


Y ni siquiera esto fue suficiente para satisfacer a los lobos internacionales. En las elecciones de mayo de 2000 el partido Fanmi Lavalas de Aristide superó abrumadoramente a los candidatos favoritos de Washington. La oposición, respaldada por la Organización de Estados Americanos, gritó fraude, el gobierno se negó a retroceder, y los haitianos fueron castigados nuevamente con un bloqueo internacional de millones de dólares en ayuda. Hace unos meses Haití, el país más pobre del hemisferio occidental, fue obligado a pagarle a EE.UU. $30 millones por atrasos en los pagos de su deuda externa.


Todos esto explica la crisis actual. El gobierno de Aristide, cuya popularidad se ha derrumbado porque no se puso al frente del pueblo que prometió ayudar, recurre a la violencia policial para sofocar las manifestaciones. EE.UU. continúa socavando la democracia respaldando a la oposición y estrangulando la economía. La venganza de los poderosos sigue.

NOTA DEL TRADUCTOR:

1- El marxista antillano CLR James, inspirado en las ideas de Trotsky, escribió en 1938 un libro sobre la revolución de los esclavos haitianos que llevó a la independencia del país en 1804, titulado "Los Jacobinos Negros" (The Black Jacobins)


Fuente: Panorama Internacional, en www.ft.org ; 8/2/04.