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Asunto:NoticiasdelCeHu 1197/03 - Los Caminos del Vino
Fecha:Martes, 18 de Noviembre, 2003  00:27:26 (-0300)
Autor:Humboldt <humboldt @............ar>

En blanco

NCeHu 1197/03
 

“LOS CAMINOS DEL VINO”.

UNA OPCIÓN PARA VALORAR EL TERRITORIO Y SU CULTURA[1]

 

                                                                                  Estela Prieto de Alvarez

                                                                                  María Eugenia Cepparo de Grosso

                                                                      

Facultad de Filosofía y Letras- U.N.Cuyo

CONICET

                                                                                  ebprieto@logos.uncu.edu.ar

                                                                                                              mcepparo@logos.uncu.edu.ar

 

 

“. . .

Canto al camino

que en Mendoza crece al costado del fruto,

. . .

Digo el secreto canto del silencio

que duerme en maderas de toneles,

de cubas y piletas

. . .”

 

(Fragmentos de “Canto a Mendoza en la vendimia” de Santos De Paula)

 

 

 

INTRODUCCIÓN

 

En los fragmentos anteriores se destacan, desde la literatura, algunas características que identifican la principal actividad de la provincia de Mendoza, la vitivinicultura. Durante la última década, las transformaciones logradas en el agro han mejorado notablemente, no sólo la calidad de los cepajes, sino también las cualidades internas del vino. A su vez, la internacionalización del comercio favoreció su difusión a escala mundial. Difusión que se amplió a través de los nuevos estilos de promoción comercial, en los cuales se  resalta el valor de la imagen que tiene el producto. Imagen que lo asocia a su territorio y su cultura.

 

Actualmente a  las características comerciales tradicionales se le ha incorporado otro valor agregado con rasgos más cualitativos, el atractivo turístico. La  sociedad le otorga a la imagen del espacio y del recurso un nuevo significado. Como lo expresa Vera, es necesario, además que esa valoración social conduzca a “la "adecuación" de los recursos o atractivos y a su conversión en producto y oferta, objeto de la venta y consumo turísticos"[2]. Respondiendo a estos cambios, nos ocuparemos en este trabajo de un proyecto local que desde hace pocos años identifica a Mendoza y sus vinos a través de circuitos que unen las principales áreas cultivadas con vid, sus bodegas, y lugares de interés cultural, histórico y paisajístico. A estos recorridos se los denomina "Los caminos del vino".

 

Sus objetivos son: resaltar el significado, los orígenes y evolución de este nuevo atractivo, enmarcado en el peso que tiene el turismo en el desarrollo territorial. Además se relacionará con el panorama de la vitivinicultura actual, con los agentes intervinientes,  y con la localización de los espacios adaptados a la actividad.

 

Entrevistas con los promotores de esta idea y con sus hacedores, sirvieron de información básica y original. Los recorridos por los diferentes "caminos" completaron este estudio.

 

 

1- EL TERRITORIO, SU IMAGEN Y SU PATRIMONIO. UNA VISIÓN DESDE EL TURISMO

 

 

El territorio es aquel que engendra "la suma de las prácticas y de las aventuras individuales, esas trayectorias innumerables que describen los hombres en su relación cotidiana -personal y social- que se anudan con el espacio de su vida"[3]. Las  prácticas y aventuras individuales y colectivas movilizan los recursos, alimentan el  patrimonio cultural y consolidan  la imagen territorial. Hay ciertos recursos que se vinculan más estrechamente con el territorio que otros y según las etapas de su vida generan nuevas relaciones con el espacio geográfico. Un ejemplo concreto de estas relaciones se da en la vitivinicultura mendocina, enfocada en este estudio a través de los llamados "Los Caminos del Vino".

 

Consideramos que es necesario destacar el valor del territorio y la territorialidad porque son símbolos de la identidad de cada grupo social y de sus transmisiones patrimoniales. En el territorio se manifiestan los proyectos sucesivos de esos grupos, de sus apropiaciones y transformaciones de los ámbitos rurales y urbanos del pasado, resultados de una vida colectiva. Sobre estos ámbitos se yuxtaponen nuevas redes organizacionales, movidas por los  intereses económicos actuales[4]. Intereses económicos que intentan revalorizar la asociación de la producción regional con el terruño, el paisaje, el patrimonio, la historia; es decir la conjunción del territorio con su cultura. En la vitivinicultura, es evidente la correspondencia entre todas estas formas de manifestaciones geográficas y culturales. Entre ellas "Los Caminos del Vino" no sólo están relacionados con estas manifestaciones sino también con una renovada actividad que contribuye a difundir la imagen del vino, el turismo.

 

El objetivo principal de estos recorridos es darle más calidad a un producto local, atrayendo al cliente al territorio donde el vino se gestó. Hay distintas categorías de visitantes según sus intereses: turistas, profesionales y periodistas de la vitivinicultura, empresarios, inversores, operadores turísticos. . . . Según los medios y el objetivo de captar clientes, los proyectos pueden tomar varias formas: desde un itinerario señalizado hasta la organización de una estadía, muchas veces combinada con otros productos y servicios turísticos. En todos los casos los bodegueros buscan aumentar el prestigio de sus productos y las ventas directas. [5]Para las grandes bodegas lo primero es esencial, mientras que las bodegas pequeñas obtienen ganancias importantes con la comercialización en el establecimiento.

 

Es oportuno acotar los conceptos de recurso turístico y producto turístico. “Se sabe que toda actividad turística se apoya en un recurso y se entiende por recurso turístico todo elemento natural, toda actividad humana o todo resultado de esta actividad humana que puede mover y generar un desplazamiento por motivos esencialmente de ocio”. Por otro lado, “un producto turístico es una combinación de prestaciones y elementos tangibles e intangibles que ofrecen beneficios al cliente como respuesta a determinadas expectativas y motivaciones.[6] Constituyen la base sobre la que se desarrolla la actividad turística; son aquellos atractivos que en el contexto de un destino pueden generar interés, determinar la elección y motivar el desplazamiento. Hasta hace poco no se vislumbraba la importancia que podía adquirir el turismo del vino para la economía provincial. Ni tampoco el conjunto de bienes, servicios y paisajes relacionados con la vitivinicultura que el visitante percibe o utiliza durante su viaje o estancia. De hecho, cuando la Subsecretaría de Turismo del Gobierno de Mendoza realizó el Tur Plan 2000-2005,  la actividad “Los Caminos del Vino”, incluida en el “producto” Turismo Rural y Educativo y también en Turismo Cultural e Histórico, se la consideraba en una etapa potencial y de desarrollo incipiente. [7]

 

Desde la visión de la actividad turística, el territorio, el entorno y el medio ambiente; constituyen el fundamento del recurso turístico y configuran el producto turístico;  como espacio de producción y espacio de consumo".[8] Estos dos aspectos movilizan los agentes, vinculados al recurso turístico,  modificando y acondicionando todo lo que le confiere calidad al producto y al lugar. De hecho las interacciones entre actores locales, privados y públicos conjugan voluntades en un continuo proceso de cooperación y coordinación para dinamizar los recursos territoriales (paisaje, terruño, ecosistema, denominaciones de origen, etc.) con  el fin de mejorar la producción y el patrimonio.

 

La actividad  turística no se distribuye en el espacio de manera homogénea sino que sus pautas de localización muestran una concentración espacial, puntual o zonal. La "especialización productiva" del espacio a escala regional  refuerza  este supuesto de localización espacial del turismo. Combinando los factores que condicionan una localización turística (espaciales; ambientales: naturales y culturales; y técnicos) [9]con los principios que guían la localización industrial, el proceso se hace aún más complejo. A los factores estrictamente económicos de las instalaciones empresariales, se suman los extraeconómicos: sociales, culturales, sicológicos y políticos.[10] En efecto, actualmente las empresas vitivinícolas que de por sí,  se ajustan a los factores de localización industrial, si a su vez, quieren participar de proyectos turísticos locales tienen que estar predispuestas a asumir el riesgo, la innovación y los continuos cambios.

 

Si bien una empresa no va a determinar su localización según las posibilidades de atraer turistas, la elección y la motivación de los visitantes hacia una u otra bodega forma parte de los intereses de los empresarios por los beneficios indirectos que les significa la venta de sus productos en el lugar, la identificación del establecimiento con su nombre y con su imagen. La armonización del sistema de producción y consumo con el entorno biofísico y el cultural forma parte de una de las tantas características del nuevo modo de enfocar la vida económica.

 

 

2. PANORAMA DE LA VITIVINICULTURA MENDOCINA ACTUAL

 

 

El paisaje vitivinícola mendocino conjuga una serie de elementos que lo organizan. La combinación de clima, suelo y agua constituyen la base de su existencia,  condiciones ideales para la plantación de viñedos y la elaboración de vinos. El sistema de riego, a través de sus diques, canales, hijuelas y acequias, inició el diseño original. Los caminos rurales y los paños de vid, muchas veces intercalados con olivos y frutales, se adaptaron a esta trama. Cortinas de álamos rodean los cultivos. Por último, las bodegas y las viviendas rurales constituyen puntos dispersos que completan el panorama de una agricultura pujante y armoniosa.[11] La actual modalidad de elaboración el vino como actividad de "elite" se apoya en la valoración de este paisaje como un importante atractivo turístico.

 

Si bien la vid se cultiva en varias provincias argentinas, Mendoza ocupa un lugar muy significativo. Por las privilegiadas condiciones agroecológicas antes mencionadas, y por las variedades de uva cultivadas se diferencian cinco áreas: cuatro de ellas localizadas en el oasis norte (Alta del río Mendoza, Norte, Este y Valle de Uco) y una en el oasis sur (Sur). Desde fines del siglo pasado a este marco se sumó un entorno político, económico y social muy favorable. Intervención estatal, legislación adecuada, inmigración proveniente de países europeos de tradición vitícola y la llegada del ferrocarril fueron las principales causas de la intensidad y continuo crecimiento de la actividad vitivinícola. [12]

 

Finalizada la etapa de predominio de la producción en masa, dedicada especialmente al consumo interno, a partir de 1992 hay evidentes indicios de reconversión hacia una producción en donde la calidad y la exportación son los pilares de esta transformación. Transformación que obedece a factores externos e internos. Entre los primeros a partir del crack de 2001, hubo un reverdecer de la industria que se relacionó específicamente  con llegada de inversiones, con el interés por desarrollar nuevos mercados donde las exportaciones juegan un importante rol, y con el ingreso de nuevos actores.[13] Un ejemplo de ello es el caso de Valle de Uco que se benefició con inversiones superiores a los U$S 100 millones en los últimos años provenientes de países como Holanda, Francia, Italia y Estados Unidos, lo cual se ha traducido en la aparición de establecimientos modernos y expansión de zonas cultivadas.[14]

 

Entre los factores internos, debido al aumento de las exportaciones y a las exigencias del mercado internacional, los bodegueros se vieron obligados a mejorar la calidad y a diferenciar  la producción tanto desde el punto de vista industrial, tecnológico como comercial. También la calidad se ha consolidado desde la etapa de labores culturales en la viña o el parral hasta llegar al resultado final, envasado en botella y listo para consumir.[15]

 

Las transformaciones descriptas se manifiestan en el territorio, la economía y la sociedad. En el marco de la globalización resulta difícil analizar cada uno de estos elementos por separado, ya que en la realidad están íntimamente relacionados. De hecho el nuevo sistema económico mundial  ha impactado en la economía regional mendocina creando una nueva imagen de la región. Se redescubrió un producto como también la asociación, que siempre existió, entre ese producto, su territorio y la cultura que lo engendró.

 

 

3.“LOS CAMINOS DEL VINO”. SUS ORÍGENES

 

 

En la última década la apertura de la Argentina hacia los mercados internacionales del vino generó una inquietud por conocer y mostrar al mundo, el panorama  vitivinícola mendocino. Los promotores de esta apertura  no son sólo los actores relacionados con la industria propiamente dicha, sino también los relacionados con el turismo. Para lograrlo se coordinaron, con diferentes grados de responsabilidad, movilizándose colectivamente para darle más calidad a la “imagen” del territorio y de sus productos.

 

La actual Bodegas de Argentina A.C., antes conocida como Centro de Bodegueros de Mendoza, fue la iniciadora en promover al vino como imagen de Mendoza a través del proyecto  Los caminos del Vino[16]. A semejanza de lo realizado por los países vitivinícolas tradicionales de Europa, y los del Nuevo Mundo Vitivinícola, bodegueros mendocinos decidieron difundir sus vinos en los lugares donde se gestan. En una de las tantas informaciones periodísticas que aparecen en los diarios locales referida a la industria vitivinícola y sus impactos territoriales se pone de manifiesto que: "Si por potencial paisajístico fuera, el Valle de Uco, una de las zonas de mayor crecimiento vitivinícola en los últimos tiempos, no tendría nada que envidiar a los principales circuitos del mundo, como Burdeos, Napa Valley, Jerez o la Toscana, donde el enoturismo ha dado muestras de ser un negocio rentable”.[17]

 

El surgimiento del interés turístico por las bodegas y viñedos mendocinos, coincidió con una decisión política nacional de hacer conocer a la Argentina, a través de sus carnes y de sus vinos, pensada por la Secretaría de Agricultura de la Nación, junto a la Asociación Vitivinícola Argentina. Se lanzó una campaña nacional e internacional para promocionar el consumo y exportación de vinos, vinculada con un proyecto similar de consumo de carne vacuna argentina (en franca caída dentro y fuera del país)[18]. En efecto, a partir de esa motivación, el Ministerio de Economía de Mendoza, a través de la Subsecretaría de Turismo, le confirmó a los funcionarios nacionales que en la provincia ya se había iniciado un proyecto relacionado con esa propuesta. A pesar del deseo manifestado por las autoridades por promocionar los vinos, las relaciones entre ellos y Bodegas de Argentina fueron totalmente informales, sin convenio de por medio. El compromiso fue sólo colaborar en la difusión y promoción de “Los caminos del vino”. Los únicos que financiaron el proyecto fueron las bodegas participantes.[19]

 

El principal objetivo de esta asociación fue mostrar al mundo una imagen atractiva de las empresas y de sus marcas, a través de las cuales el turista también percibe un idea general de la industria vitivinícola argentina. Para lograrlo, Bodegas de Argentina  A.C., contrató a dos ingenieras agrónomas que conocían la temática de la vid y el vino no sólo en los países de tradición vitícola sino en los nuevos. El producto final debía ser un folleto creado por una diseñadora, que orientara a los visitantes interesados en conocer la principal actividad de la provincia en sus dos manifestaciones espaciales: los viñedos y las bodegas. Las profesionales contratadas [20] coordinaron  las visiones de los empresarios y de los organismos estatales, que más tardíamente se involucraron en el proyecto.

 

La iniciativa de promover un recorrido por bodegas, viñedos y atractivos culturales, históricos y paisajísticos mendocinos (museos, posadas, estancias, restaurantes, solares, miradores y fábrica de productos artesanales)  no tiene por objeto, solamente, incrementar las ganancias de las empresas que intervienen en el proyecto. Hay otras fuerzas que impulsan esta inquietud, relacionadas con dos sentimientos que unen la población a su territorio, el sentido de pertenencia y la identidad con el mismo. Llama la atención lo bien expresados que están estos  sentimientos por los diseñadores de las etiquetas de los vinos. Según ellos, la imagen del vino comienza en sus fuentes, el terruño. De allí que para captar la esencia del producto, la etiqueta tiene que hacer referencia a la autenticidad del terruño, que es único. “Es importante que el vino se presente con vida, autenticidad y energía”.[21] Profesionales que también destacan que las bodegas tradicionales argentinas recién están empezando a descubrir la importancia de la imagen y el peso que tiene como factor de elección para el consumidor, en cambio las bodegas nuevas ya nacen conscientes de la importancia de una imagen cuidada porque sus productos no son aún conocidos.[22]

 

Así como cada vino es una creación singular, cada bodega es un mundo peculiar. Esta fue una de las ideas motivadoras de “Los Caminos del Vino”. La propuesta estuvo abierta a todas las bodegas. En la etapa de selección, se tuvieron en cuenta una serie de características, que conformaban un “piso de dignidad”[23], necesarias para asegurar un servicio de atención adecuado a los visitantes de los establecimientos. Las bodegas seleccionadas debieron comprometerse a respetar una serie de condiciones durante su participación en el proyecto, materializado en la publicación de una colección de  folletos. De no cumplirlo, la misma sería excluida en las ediciones posteriores. Asimismo deberían  aceptar y adaptarse a nuevos requisitos. Los gastos que demandó el proyecto fue solventado por las bodegas participantes.

 

Las condiciones requeridas fueron:

 

. Elaborar y fraccionar vinos que sean comercializados con marca propia de la empresa, en el mercado interno o externo.

.  Poseer una tecnología acorde con la elaboración de vinos de calidad.

.  Asegurar una imagen de estética y de orden que tenga un impacto positivo ante la mirada de los turistas.

. Reunir estrictas condiciones de higiene, propias de cualquier industria alimenticia.

. Cumplir con las normas de seguridad, de modo de evitar accidentes a los turistas en las visitas.

. Ser capaces de establecer y respetar horarios de atención al turismo en forma regular y permanente.

. Contar con una persona disponible en los horarios de atención, que esté capacitada para actuar como guía durante el recorrido por la bodega y la degustación de los vinos.

. Poseer un ambiente adecuado para la recepción de los turistas y la degustación de los vinos.

. Contar con una serie de servicios en cuanto a infraestructura, para la recepción de turistas, como sanitarios para hombres y mujeres, distintos de los utilizados por el personal de la bodega.

. Vender sus vinos al turista en el mismo establecimiento que se visita. [24].

 

 

4.    RECORRIDOS ENTRE VIÑAS Y BODEGAS.

 

 

El proyecto de “Los Caminos del Vino” se concretó  con el diseño y la edición de cuatro folletos sobre la base de las áreas agroecológicas detalladas en las primeras páginas de esta presentación. Estos son los que corresponden a las llamadas regiones Centro-Oeste, Valle de Uco, Sur de Mendoza y Valle Central.

 

El primero que se concretó fue el del Centro-Oeste (Fig. 1). Comprende los departamentos de Godoy Cruz, Guaymallén, Luján de Cuyo y Maipú. Se encuentra ubicado entre 750 y 1100 metros  s.n.m. y sus viñedos se alimentan con las aguas del río Mendoza. Está integrado por siete circuitos distintos que intentan combinar la visita a un establecimiento de gran producción y altos niveles de tecnología con pequeñas cavas o bodegas artesanales atendidas por sus propios dueños. En ambos se ofrecen degustaciones de vinos. Los senderos están también matizados por edificios históricos o sitios de interés turístico, enmarcados por el típico paisaje vitícola.

 

 

Los recorridos están pensados para paseos de medio día o día entero. Ellos son:

 

1-  Del valle viejo: abarca el núcleo histórico de la ciudad de Mendoza, y algunos distritos de Guaymallén y Godoy Cruz. El Museo del Área Fundacional es el punto de partida para luego visitar dos centenarias bodegas, Bodegas y Viñedos Santa Ana y Escorihuela.

2-  De acequias y arboledas: comprende el distrito de Gutiérrez del departamento de Maipú. Se visitan Bodegas López y el Museo Nacional del Vino-Casa de Giol; la antigua Casona Baquero, que ofrece hospedaje; Viñas El Cerno; Trapiche, una de las más grandes bodegas argentinas; y finalmente Bodegas La Rural con su propio museo.

3-  Las barrancas del río: se recorre parte del departamento de Maipú a lo largo del río Mendoza. A 30 km de la ciudad de Mendoza pasando por la ciudad de Luján y por el  Seminario de Lunlunta, se llega a la finca y  bodega Flichman; muy próxima a la  antigua capilla de Nuestra Señora del Rosario;  la bodega Cruz de Piedra y el Solar de Juan de Cruz Videla. El recorrido termina en la ciudad de Mendoza pasando previamente por la ciudad de Maipú.

4-  Los altos del río 1: comprende los distritos de Perdriel y Agrelo del departamento de Luján de Cuyo. Se parte del Condor de la ciudad de Mendoza y por la ruta nacional nº 40 se llega a Bodegas Etchart, luego Bodegas Chandon muy conocida por sus champañas y finalmente Dolium. Ya volviendo a la ciudad se puede acceder al dique Cipolletti, su hostería-restaurante y área recreativa.

5-  Los altos del río 2:  en los distritos Perdriel y Drummond se pueden visitar, a 23 km de la ciudad de Luján, la Bodega familiar Cabrini y la Bodega Norton. Regresando por el acceso sur a la ciudad de Mendoza, la Bodega Viniterra ofrece un atractivo wine shop.

6-  De la Carrodilla: comprende los distritos de Carrodilla, Drummond y Chacras de Coria de Luján de Cuyo. La Iglesia de La Carrodilla  donde se venera la Virgen Patrona de los Viñedos puede ser el punto de partida del recorrido por la vieja ruta 40 enmarcada por los históricos plátanos. Luego de visitar la restaurada bodega Viña Amalia, se encuentran el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y el Museo Provincial de Bellas Artes, Emiliano Guiñazú, Casa de Fader. La Facultad de Ciencias Agrarias es el paso obligado para llegar a las Bodegas Alfredo Catena en Chacras de Coria; y muy próxima a Luján se encuentra la centenaria Bodegas Lagarde.

7-  Del valle de Vistalba: abarca La Puntilla y Vistalba del departamento de Luján de Cuyo. Por la ruta Panamericana en La Puntilla se encuentra La Pequeña Bodega, que ha incorporado a sus instalaciones, un restaurante de comidas típicas. Ya en Vistalba  y con el fondo del Cordón del Plata se ubican las Bodegas Nieto y Senetiner. Camino a Luján, la Bodega Domaine Vistalba, es el último establecimiento del circuito.

 

El segundo folleto es el del Valle de Uco.  Comprende los departamentos de Tupungato, Tunuyán y San Carlos ubicados a 100 km al sur de la capital de Mendoza. Tradicionalmente frutihortícola, hoy es la zona elegida por las inversiones extranjeras que prefieren mayores alturas y amplitudes térmicas para obtener vinos de mejor calidad. El oasis original ha avanzado con las vides hacia el oeste, superando los 1000 metros s.n.m., lo que provoca la conjunción del espectacular paisaje montañoso con las aptitudes agroecológicas, condiciones  prometedoras para el desarrollo turístico.

 

Partiendo de la ciudad de Luján y por el camino de Los Cerrillos se llega a San José en el departamento de Tupungato. Allí la pequeña bodega familiar Estancia Ancón recibe a sus visitante brindando también alojamiento; hacia el norte por el imponente camino a Potrerillos, está la opción de conocer dos estancias-hospedaje de cordillera. Mientras que hacia el sur y por la ruta nº 89, en el distrito de Los Árboles, se ubica la Bodega Salentein, destacada por su original arquitectura y tecnología de avanzada. Bodega que fue precursora en invertir en el sector de alojamiento, con su Posada Salentein.

 

Camino al Manzano Histórico, siempre en Tunuyán, se llega a la Bodega de Jacques y François Lurton. En San Carlos, en el distrito La Consulta, la Bodega Fapes se destaca por ser una de las más antiguas de la zona. Finalmente en Eugenio Bustos, la tradicional finca La Celia, de propietarios chilenos, ha incorporado la más moderna tecnología.

 

Los tres intendentes de los municipios del Valle de Uco, dispuestos cooperar con “Los Caminos del Vino” junto al subsecretario de Turismo de Mendoza, y a propietarios de establecimientos frutihortícolas, fincas, hoteles y restaurantes, se han comprometido a adecuar sus estructuras para recibir al turismo. Además para tal fin, se han acondicionado algunas calles y caminos secundarios y se ha avanzado en el diseño de cartelería y señalización. Uno de los recorridos más interesantes es el denominado Corredor Productivo, que enlaza las más significativas explotaciones agrarias.

 

El tercer folleto es el que comprende el Sur mendocino. Se ajusta al área de oasis de  los departamentos de San Rafael y General Alvear, regada por los ríos Diamante y Atuel. Cursos que conforman imponentes paisajes muy valorados por los turistas. La actividad vitivinícola  es un atractivo más, donde se conjugan bodegas de tradicionales familias mendocinas y extensos paños de viñedos. Debido  a las dimensiones de ésta área cultivada y a la dispersión de las bodegas se han planificado dos circuitos:

 

1-   Portal del sur: entrando a la ciudad de San Rafael por la ruta nacional nº 143, se pueden visitar bodegas cercanas entre sí. Ellas son:  la nueva bodega champañera Valentín Bianchi, Bodegas Balbi, Bodega Suter y Bodega Jean Rivier, de origen suizo. Ya en el centro de la ciudad se encuentra la bodega fundadora de Valentín Bianchi, construida en 1928.

 

2-   San Rafael del Diamante: en dirección a General Alvear, luego de cruzar el río Diamante se puede conocer la Bodega Roca dirigida por la cuarta generación de la familia fundadora. A 2 km la Bodega Lavaque, y antes de llegar a Villa Atuel se ubica la Bodega Goyenechea, también con una historia de cinco generaciones comprometidas con la industria. El circuito se completa con una estancia que brinda alojamiento y comidas típicas cuyanas en una casona tradicional mendocina, la Estancia Los Álamos.

 

El folleto que no se diseñó fue el  del Valle Central, a pesar de que es la zona que posee la mayor extensión de viñedos de Mendoza. Abarca los departamentos del este, San Martín, Rivadavia, Junín y Santa Rosa, cuya área cultivada se encuentra entre los 640 a 750 m. s.n.m, y cercana a la ruta nacional nº 7. Los empresarios bodegueros consideraron que no era oportuno el momento para acondicionar sus establecimientos para la visita de turistas.

 

Los tres folletos realizados cuentan con información detallada de la dirección de las bodegas, teléfono,  correo electrónico,  horarios de visitas guiadas, idiomas de los guías,  si es necesario un contacto previo y cupo máximo de personas.

 

Si bien la presentación de “Los Caminos del Vino” se realizó con éxito en la Expo Vinos y Bodegas 2000 en Buenos Aires, aún faltaban ajustar algunos detalles que no son menores. El turista novato en visitar Mendoza no encuentra todavía la debida señalización vial. Aunque podrá guiarse por los mapas contenidos en los folletos.[25] La difusión de las guías turísticas de Los Caminos del Vino se realiza en la Subsecretaría de Turismo de la provincia de Mendoza, las Municipalidades y agencias de turismo de los distintos departamentos, la Casa de Mendoza en  Buenos Aires y hoteles.

 

Por otro lado se promocionaron “Los Caminos del Vino” a través de distintos eventos que combinaron actividades artísticas, cursos para enófilos, competencias deportivas, rallys de autos antiguos, etc. Uno de los que tuvieron mayor aceptación del público y que este año se realizó por tercera vez, fue el de “Música Clásica por los Caminos del Vino”, organizado por la Subsecretaría de Cultura de la Provincia. Coincidiendo con la época de Vendimia,  se ejecutaron conciertos en bodegas, iglesias, hoteles y paisajes mendocinos que fueron los escenarios elegidos para cada jornada musical.

 

Es importante destacar que a diferencia del proyecto objeto de estudio, promocionado por agentes privados, existe otra propuesta promovida por un actor público. Nos referimos al Municipio de Maipú, con  “La ruta del Vino y el Olivo”, que reúne doce bodegas, algunas con sus propios museos y restaurantes, industrias olivícolas y otros establecimientos de productos tradicionales.

 

Finalmente no podemos dejar de mencionar un antecedente del proyecto actual, realizado por la Subsecretaría de Turismo de Mendoza y auspiciado por el Fondo Vitivinícola, llamado “Mendoza. Ruta del Vino”. El mismo fue concretado a fin de celebrar el 30 de mayo como el Día Mundial del Vino. También en este caso se idearon cuatro circuitos, cada uno con su folleto correspondiente que representaban las principales áreas vitivinícolas mendocinas. Sin embargo no tuvo el éxito ni la difusión planificada.

 

 

CONCLUSION

 

 

La industria vitivinícola mendocina está pasando por un buen momento en materia de inversiones, y sus empresarios tienen interés por posicionarse mejor en los nuevos mercados. Este dinamismo está relacionado con la internacionalización que adquirió el comercio de los vinos finos en los últimos años. Las bodegas, no sólo volcaron sus esfuerzos por mejorar la calidad de su oferta vínica, sino que salieron al mundo a conquistar paladares exigentes y curiosos por conocer la estructura de los vinos. En esa búsqueda continua fueron los mismos consumidores quienes ávidamente se acercaban a las bodegas a vivir directamente cómo nacía un buen vino y cómo se identificaba con su territorio. Para ello, toda empresa debe consolidarse a través de su terruño y su patrimonio. Una vez consolidado, es más fácil no sólo atraer visitantes, sino salir al exterior a buscar los nuevos mercados.

 

Es un hecho que profesionales del vino, periodistas especializados, viajeros, empresarios y operadores turísticos se interesan cada vez más, por el vino argentino. “Los Caminos del Vino” son una opción para hacer conocer la industria desde adentro, vinculada al territorio y su cultura. Es necesario capitalizar la pasión que despierta el mundo del vino. Este proyecto es un medio para lograrlo a  pesar que su difusión  está en una etapa inicial, pero potencialmente fuerte. Es necesario seguir fortaleciendo la imagen de nuestros vinos en el mundo. Quien visita una bodega y su entorno, se queda con esa imagen para siempre, convirtiéndose en un futuro cliente. Estas relaciones constituyen las ideas generadoras de “Los caminos del Vino”.

 

Con respecto a la acción de los agentes locales ante el compromiso de lograr el objetivo inicial del proyecto, pensamos que no alcanza con la aparición de iniciativas empresariales locales en forma aislada. Es necesario un consenso colectivo a fin de coordinar voluntades para alcanzar la meta propuesta. Y en concordancia con esos objetivos se hace imprescindible un marco institucional y legal que facilite y encauce el desarrollo de los circuitos turísticos.

 

Consideramos que la elección de “Los Caminos del Vino”, es una de las estrategias prioritarias para la difusión de la actividad vitivinícola y del turismo. A través de ellos se podrá identificar mejor  a Mendoza  con su territorio y su cultura.

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA

 

 

 

. Archivos periodísticos de los diarios “Los Andes”, “Uno” y “La Provincia”

. Di Meo G., 1993, Los territorios de la localidad, origen y actualidad. En: L' Espace Géographique, Nº4. Citado por Furlani de Civit, M.E., 1996, Renovación del territorio. Concepto y contenido. En: Boletín de Estudios Geográficos, Nº92, Mendoza, Facultad de Filosofía y Letras.

. Furlani de Civit, M.E., García de Martín, G., Gutiérrez de Manchón, M.J.,1997, La vitivinicultura en Mendoza, una actividad en transformación. En: Revista Meridiano, nº 5, Buenos Aires.

. Furlani de Civit, M.E., Gabay, R.E., El desarrollo local. ¿Utopía o realidad?.(2003) En: II Seminario Internacional. La Interdisciplina  en el Ordenamiento Territorial. CIFOT, Facultad de Filosofía  Letras, U.N. de Cuyo, Mendoza, C.D. ROM

. Furlani de Civit, M.E., Gutiérrez de Manchón, M.J. (coord), 1996,  Mendoza: Una Geografía en Transformación. Fac. de Filosofía y Letras, U.N. de Cuyo, Mendoza.

. García de Martín, G. et al., 2002. Las bodegas de Maipú. Los momentos y los factores de localización. En: Atlas del potencial vitivinícola de Mendoza. 1995-2000. Departamento de Geografía, Fac. de Filosofía y Letras. Secretaría de Ciencia y Técnica.  UNC. C.D. ROM.

. García de Martín, G. et al., 2000. Atlas de la vid y el vino. 1979-1990-1997- Departamento de Geografía. Fac. de Filosofía y Letras. Secretaría de Ciencia y Técnica. UNC. C.D. ROM.

. García de Martín, G. et al, 2000, Localización y diferenciación de bodegas, Maipú- Mendoza, 1995-2000. En: Anales de la Sociedad Chilena de Ciencias Geográficas, Santiago de Chile.

. “Los Caminos del Vino”. Colección de folletos turísticos de Subsecretaria de Turismo del Gobierno de Mendoza y Bodegas de Argentina. 

. Subsecretaría de Turismo de Mendoza, 2000, Plan de Desarrollo Turístico, Mendoza. 2000-2005.  Tur Plan.

. Vandecandelaere, E., 2001, Una red de actores heterogéneos en la calificación de los vinos y el desarrollo del territorio. Una comparación internacional de “Caminos del Vino”. Tesis en Economía. Francia. Inédito. 

. Vera, F. (coord)., 1997, Análisis territorial del turismo, Barcelona, Ariel.

 

 

                                      

 



[1] Esta presentación forma parte del Proyecto “Atlas del Potencial Vitivinícola. Mendoza”. Dirigido por la Magister Griselda García de Martín y realizado por el siguiente equipo de investigación: M. Gutiérrez de Manchón, M. Carrió de Scaccia, M.Cepparo de Grosso, G. Parra de Juri, E. Prieto de Alvarez, G. Aloy, M. Pérez  y P. Rizzo. 

[2] Vera, F. (coord)., 1997, Análisis territorial del turismo, Barcelona, Ariel, p. 61.

[3] Di Meo G., 1993, Los territorios de la localidad, origen y actualidad. En: L' Espace Géographique, Nº4, p. 307. Citado por Furlani de Civit, M.E., 1996, Renovación del territorio. Concepto y contenido. En: Boletín de Estudios Geográficos, Nº92, Mendoza, Facultad de Filosofía y Letras, p.204.

[4] Furlani de Civit, M.E., 1996, op. cit., p.188.

[5] Vandecandelaere, E., 2001, La Red de actores heterogéneos en la calificación de los vinos y el desarrollo del territorio. Una comparación internacional de “Caminos del Vino”. Tesis de Economía. Francia. Inédito.

[6] Vera, F, (coord), 1997. Análisis territorial del turismo. Barcelona, Ariel, p.61.

[7] Subsecretaría de Turismo del Gobierno de Mendoza, 2000,  Plan de Desarrollo Turístico. Mendoza. 2000 - 2005. Tur Plan. P.188-189.

[8] Vera F.,(coord), 1997, op. cit. p. 61-62.

[9] Ibídem p. 63- 71.

[10] García de Martín, G. et al., Las bodegas de Maipú. Los momentos y los factores de localización. En: Atlas del potencial vitivinícola de Mendoza. 1995-2000. Departamento de Geografía, Fac. de Filosofía y Letras. Secretaría de Ciencia y Técnica.  UNC. CD-ROM.

[11] Furlani de Civit, M.E., García de Martín, G. y Gutiérrez de Manchón, M.J., 1997, La vitivinicultura de Mendoza, una actividad en transformación. En: Revista Meridiano, nº 5, Buenos Aires, p. 54.

[12] Furlani de Civit, M.E., García de Martín, G. y Gutiérrez de Manchón, M.J., 1997, op.cit., p.54.

[13] Los Andes, Suplemento Economía. Domingo 15 de junio 2003. “En el futuro, el desafío será el desarrollo de vinos de corte” p. 5

[14] Los Andes. Suplemento Económico. "Concertación por la ruta del vino". Sábado, 12 de mayo de 2001, p.6

[15] Diario Uno. Suplemento Pura Cepa. "Desde la génesis del vino",   domingo, 15 de junio 2003, p. 4

[16] La denominación “caminos del vino”  reemplazó a la originalmente propuesta “rutas del vino”, previamente registrada  por una  revista de Buenos Aires.

[17] Los Andes. Suplemento Económico. "Concertación por la ruta del vino". Sábado, 12 de mayo de 2001, p.6

[18] Revista “La Provincia”, Mendoza, Semana del 15 al 21 de marzo de 2000, p. 15.

[19] Palabras del  Ingeniero Juan Carlos Pina, gerente de “Bodegas de Argentina A.C.”, uno de los promotores del proyecto.

[20] Las encargadas del proyecto fueron las Ingenieras Agrónomas Laura Bravín y Cecilia Razquín y la Diseñadora Gráfica Ana Argerich.

[21] Palabras de Chuck House, especialista en vestir botellas. En: “El diseñador es un intérprete del vino”, Diario Los Andes Económico, domingo 5 de marzo de 2000, p. 3.

[22] “La imagen como estrategia comunicacional” En:. Diario Los Andes Económico, domingo 5 de marzo de 2000, p. 3.

[23] El Ing. Pina quiere significar con esta calificación a las condiciones mínimas que debe tener un establecimiento para participar en el proyecto.

[24] Información suministrada por la Ing. Laura Bravín,  una de las responsables del proyecto,  entrevistada por las autoras.

[25] Revista Primera Fila, “Entre viñas y bodegas”, enero 2001, p. 35.


Ponencia presentada en el Quinto Encuentro Internacional Humboldt. Neuquén, Argentina. Octubre 2003.