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Asunto:NoticiasdelCeHu 1112/03 - Planificación en Neuquén
Fecha:Martes, 28 de Octubre, 2003  12:32:47 (-0300)
Autor:Humboldt <humboldt @............ar>

NCeHu 1112/03
 

Planificación en Neuquén

 

Ernesto Bilder y Adriana Giuliani

Facultad de Economía y Administración – Universidad Nacional del Comahue

Junio de 2003


 La planificación como instrumento de política económica ha estado asociada en América Latina a los tiempos de intervención pública en la economía. El prolongado modelo de sustitución de importaciones, la vigencia del keynesianismo, las ideas de la CEPAL y del estructuralismo latinoamericano, de una u otra forma impulsaron políticas activas y  planificaciones "indicativas". En la historia económica contemporánea, fueron los planes quinquenales del peronismo los mayores intentos de intervención del estado, con un doble rol: inversor directo y regulador de todo el sistema. El peronismo ensayó así  el intento de redistribución de ingresos más ambicioso de nuestro país. Con posterioridad, aunque con menor envergadura, se sucedieron otras propuestas planificadoras, las que estuvieron mayoritariamente asociadas a los gobiernos democráticos.

A partir de los años ochenta, con R. Reagan y M. Thatcher, las ideas liberales de absoluta primacía de los mercados y precios, conjuntamente con la desregulación y las  privatizaciones, marcaron el retroceso del Estado de manera contundente. No obstante este gigantesco movimiento de extrema valorización de la "mano invisible", y aunque las propuestas de planificación a nivel de provincias no son muy frecuentes en la experiencia argentina (muy pocas  unidades territoriales han montado cuerpos técnicos para elaborar proyectos de planificación y/o gestión), la provincia del Neuquén ha sido en este sentido una excepción. Los sucesivos gobiernos, generalmente en épocas pre-electorales, diseñaron y dieron a conocer sus respectivos planes de acción. A la hora de dilucidar cuáles han sido las razones para tal proceder, es preciso destacar los siguientes aspectos:

a) Los citados contactos ideológicos con el desarrollismo del partido mayoritario, el Movimiento Popular Neuquino, que conectaron la noción del crecimiento económico con la necesidad de un estado intervencionista y activo.

b) La disposición de un importante flujo de recursos que hacía posible el gasto, dado el carácter de provincia energética.

c) Una perspectiva optimista sobre el desarrollo de la provincia, basada en lo que se consideraban recursos de gran valor: el petróleo, el gas  y sus derivados.

d) Una necesidad de mantener un monto elevado de erogaciones públicas destinadas a mantener el apoyo de sectores populares.

e) Las urgencias del propio partido político, sujeto desde el retorno a la democracia argentina a un doble enfrentamiento: por un lado sus cada vez más duras internas y luego el desafío de ganar las elecciones provinciales. En este contexto la fracción en el poder del MPN, mediante propuestas de planificación o programas de gobierno en sentido amplio, intentaba demostrar a propios y extraños el carácter científico y serio de sus propuestas políticas.

Dentro de este contexto analizaremos tres proyectos económicos elaborados durante los respectivos mandatos de Pedro Salvatori (1987-1991), Jorge Sobisch (1991-1995) y Felipe Sapag (1995-1999) y las “alianzas estratégicas” de la segunda gestión de Sobisch que finaliza en diciembre de 2003, todos ellos pertencecientes al MPN. Este partido, caracterizado desde sus orígenes por la férrea alineación tras su histórico caudillo, el Sr. Felipe Sapag, sufriría una ruptura en su rigidez cuando el entonces senador nacional, Elías Sapag, apoyara a sus hijos a inicios de los '90 a participar de una facción separada de la conducción tradicional del MPN. El grupo oponente se autoidentificaba como "blanco" y llevaba como candidato a un ex-intendente de la ciudad del Neuquén, el Sr. Jorge Sobisch, quien sería posteriormente el ganador de la interna y luego dos veces gobernador de la provincia.

 

I) "Estrategia para el desarrollo"

  En un contexto de enfrentamientos internos y externos, el MPN en el poder lanza su programa denominado "Estrategia para el desarrollo" elaborado por el COPADE, en la fase final del gobierno de Salvatori.[1] El trabajo esquemático y sencillo, no desarrolla análisis, ni grandes justificaciones, sólo formula metas para un futuro relativamente incierto. Comienza señalando el ..."alto grado de dependencia de la Provincia con respecto a la Nación. Este hecho se refleja con claridad en los aspectos financieros", fundamentando que los ingresos de la provincia provienen mayoritariamente de las leyes federales de coparticipaciones impositivas, regalías petrolíferas y gasíferas, etc. En segunda instancia toma un tema clásico en la provincia al expresar la..."escasa transformación de los recursos naturales dentro del territorio, por falta de incentivos nacionales, por falta de capitales de riesgo y en parte por el restringido tamaño del mercado local".[2] Estableciendo un intervalo en el cual podría instrumentarse el proyecto, parecería que durante el mismo el modelo vigente podía sostenerse..."El plazo para desarrollarla sería entre 15 y 20 años o sea, hasta el inicio del próximo siglo, que es el plazo durante el cual podríamos seguir creciendo con la base actual".[3]

La idea central de impulso del desarrollo está tecnocráticamente planteada en..."un fuerte avance tecnológico que permita un aprovechamiento de nuestros recursos y posibilite la radicación de nuevas industrias".[4] En esta dirección se incluye la creación de un "Centro Neuquino de Investigaciones Tecnológicas" y la organización de un "Instituto de Excelencia en la Universidad Nacional del Comahue".[5] Digamos que ninguna de tales iniciativas fueron concretadas. La pieza fundamental del proyecto, impulsada y pregonada por el propio gobernador Salvatori, en su condición de ingeniero químico, era un polo petroquímico que elaboraría a partir del gas natural una serie de derivados como fertilizantes, fibras sintéticas, resinas plásticas, etc. En principio, el plan comprendía diez plantas industriales que al instalarse implicarían una inversión de 800 millones de dólares, sus efectos de encadenamientos posteriores y anteriores dentro de una teoría implícita de polos de desarrollo, llevarían al proyecto a transformarse en la actividad productiva "más importante del país". Se mencionaba el interés de gigantescas multinacionales como la Dow Quimica o la nacional Pérez Companc, a sumarse al polo Neuquino, lo cual garantizaba su ejecución.[6]

En materia de financiación, la "Estrategia de Desarrollo" del gobierno de Salvatori, no hacía referencias claras, ya que el modelo vigente en ese entonces, al parecer, permitía continuar gastando en salud, educación y vivienda, clásicas erogaciones del MPN, que le garantizaban una clientela electoral. Por su parte, la desocupación no era aún un problema grave en la provincia petrolera.

Sintéticamente, el proyecto defendía la industrialización en el origen de los recursos energéticos, suponiendo que una serie de inversiones estratégicas posibilitarían el crecimiento por sus efectos de empuje al resto de la actividad económica. La propuesta de Salvatori era el de generar un "Big Push" por vía de una estratégica inversión petroquímica. El papel de equilibrador social lo seguiría cumpliendo el estado provincial con su programa de gastos de bienestar. También contenía una advertencia sobre el agotamiento futuro del gas y el petróleo con su consecuente problema para la provincia.

El Ing. P. Salvatori, en declaraciones públicas en 1987, resumía el pensamiento de su gestión y de hecho del partido provincial al afirmar..."Nosotros representamos al mismo tiempo la continuidad de una formidable gestión de gobierno y el cambio que supone toda una nueva etapa. Continuidad de seguir creciendo con justicia social, transformando al Neuquén, consolidando la infraestructura y la capacidad de la realización de obras. Pero además nos aprestamos a abordar nuevas formas de generación de riquezas, a multiplicar el desarrollo científico tecnológico, la petroquímica, el polo cerámico y el polo químico".[7]

Debe decirse que el gobierno del Ing. Salvatori transcurrió en tiempos tormentosos; no olvidemos que durante ese lapso (1987-1991) el país soportó una aguda hiperinflación y que la crisis económica e institucional verificada a fines del mandato del Dr. Alfonsín apresuró la asunción de Carlos Menem en 1989. Sin embargo, aún cuando durante la gestión de Salvatori se emitieron títulos provinciales y se tomó un importante crédito con un banco comercial para financiar el naciente déficit, los problemas provinciales eran controlables dentro de los moldes clásicos: se redujeron abruptamente los gastos, especialmente los de capital para limitar el rojo del estado provincial, comenzando de ese modo otro capítulo de los gobiernos del MPN: el de los endeudamientos.

De todas maneras, el gobernador Salvatori seguía manteniendo un lenguaje optimista, pese a que ya se manifestaban signos problemáticos en Neuquén. Así, sostenía que la opción para la gente con dificultades laborales era obtener su pasaporte y marcharse al exterior o radicarse en Neuquén.

Con la derrota electoral en las internas del MPN de la fracción del gobernador Salvatori, la "Estrategia de Desarrollo" pasó virtualmente al olvido, con una excepción: la de la construcción del Polo Petroquímico.

 

II) "Propuestas y lineamientos para la gestión de gobierno 1995-1999"

 El programa que presentaron los técnicos de Sobisch (1991-1995) también estuvo marcado por la tradicional contienda interna de su partido, previa a las elecciones provinciales. Lo destacable de las denominadas "Propuestas y lineamientos para la gestión de gobierno 1995-1999", es que en esta oportunidad se dejará de lado al COPADE y se confiará su elaboración a un grupo de técnicos con nexos personales directos con el gobernador.[8]

La propuesta de los sobischistas de junio de 1995 se alinea claramente con las políticas neoliberales implementadas a nivel nacional por el entonces ministro de economía Cavallo; las mismas que impulsarían en 1995 la reelección del Menem. Consecuentemente, en esta oportunidad no habrán ideas de planificación ni de marcado activismo estatal, ya que en lo esencial se planteará un reordenamiento y mayor prolijidad del estado provincial, dando por supuesto un rol prioritario a la tan mentada "iniciativa privada".

Su diagnóstico incluye al igual que la mayoría de los escritos oficiales del MPN, una advertencia respecto de la necesidad de cambiar rumbos. En una de sus apreciaciones centrales nos dice..."El punto de partida es una asunción del profundo desafío por el que está transitando nuestro país, que en el caso específico de la provincia del Neuquén redunda en la crisis definitiva de un modelo histórico de desarrollo que no puede generar su propia continuidad, al manifestarse incapaz de aportar niveles suficientes de empleo genuino...". Un segundo reconocimiento también es repetitivo en el gobierno..."la actividad económica provincial se ha ido recostando en forma creciente sobre decisiones y erogaciones públicas, tanto nacionales como provinciales..".[9]

Puede verse a través de los siguientes aspectos que la revisión del "modelo neuquino" será planteadas en armónica concordancia con la política económica nacional:

a) La redefinición de la provincia "...se puede alcanzar a través de una potenciación del proceso de privatizaciones y concesiones".

b) El delicado y conflictivo problema de los empleados públicos, uno de los reflejos de la política clientelista del poder provincial, se aborda en estos términos..."se impone asimismo una revisión de los regímenes laborales del sector público de manera que el gasto salarial tenga un correlato efectivo en la prestación de servicios...".[10]

c) Acorde con la teoría económica de los precios y los mercados los técnicos emepenistas señalan que deben generarse "...las condiciones para el fortalecimiento de una nueva dinámica económica provincial en la cual el sector privado tendrá un papel de mucha mayor relevancia que en el pasado"[11] y simultáneamente instan a la opinión pública a jerarquizar "...la función empresarial aumentando su valorización por el conjunto de la sociedad".[12]

d) En lo estrictamente financiero se pretendía crear una Agencia para el Desarrollo que organizara y canalizara créditos provenientes de instituciones tales como el BID, el Banco Mundial y otras, en un intento de estrecha y directa vinculación con el sistema financiero internacional.

e) Se estimaba que habían proyectos de inversión, mayoritariamente privados, por un valor aproximado de 4.000 millones de dólares. Los mismos a su vez generarían 29.500 puestos de trabajo, una verdadera revolución del mercado laboral neuquino. Sin lugar a dudas el capital extranjero y la fuerza de la economía privada eran los motores de esta transformación.

f) Continuando con las ideas del Ing. Salvatori, una de las grandes inversiones de tipo petroquímico, se radicaría en Cutral Có y Plaza Huincul, las ciudades más afectadas por la privatización de la empresa petrolera nacional Y.P.F. con su dura secuela de desempleo. Con el tiempo, el incumplimiento de estas promesas derivó en un levantamiento popular con cortes de rutas nacionales que conmovió a todo el país.

La propuesta de Sobisch, estaba fundamentalmente influenciada por la ortodoxia económica; su llamado era a garantizar el buen funcionamiento de los mercados y los precios. Se suponía, con visión neoclásica, que esto era suficiente para entrar en el circulo de las virtudes económicas. Sin embargo, había un reconocimiento explícito de la crisis laboral que años más tarde tomaría formas explosivas inéditas en la provincia del Neuquén.

Durante el mandato de Sobisch se recibió un pago extraordinario por parte de la Nación, en concepto de regalías mal liquidadas a la provincia en períodos precedentes. En realidad, se trataba de un juicio contra el poder federal entablado durante el precedente gobierno de F.Sapag (1983-1987). La suma abonada fue de 797 millones de pesos, cifra aproximada a un presupuesto adicional de la provincia. Durante los años 1993, 1994 y 1995 en las cuentas públicas se verán erogaciones provenientes de este origen. Lo curioso es que no se logró ninguna base alternativa de desarrollo, de carácter más perdurable, ya que la dura situación que heredó el siguiente mandatario, también perteneciente al MPN,  lo llevaría a disminuir los salarios de la administración pública y a buscar nuevos préstamos, como si no hubiera existido pago extraordinario alguno. A continuación y repitiendo la historia, la fracción del MPN que respondía a Sobisch perdió las internas y sus "Propuestas y Lineamientos para la Gestión de Gobierno", pasaron a ser carpetas de las oficinas estatales.

 

III) "Neuquén 2020"

 Surge a la luz en 1997, elaborado nuevamente por los técnicos del COPADE dentro de la propuesta política del segundo mandato del gobernador F.Sapag.

El contexto en el cual se construye es la significativa caída del precio del petróleo en su condición de commodity, que impacta duramente en las finanzas provinciales y las repercusiones de la crisis asiática, que desde 1997 generaron dudas e interrogantes sobre la situación económica y financiera internacional. Sumado a estos hechos coyunturales, el probable agotamiento de las reservas petroleras comprobado en aproximadamente una década y el de las de gas en veinte años, marcan una vez más la necesaria búsqueda de nuevos caminos para la provincia. Es destacable que esta propuesta o intento de planificación se realiza en el marco de la continuidad del programa neoliberal del menemismo. Tradicionalmente, el partido provincial ha sido un aliado o socio político del partido gobernante en la Argentina.

En su mensaje a la Legislatura del Neuquén, el 1º de mayo de 1997, el entonces gobernador Felipe Sapag daba el gran lineamiento del 2020 expresando"...buscamos seriamente intentar cambiar nuestro paradigma productivo, basado en los hidrocarburos...debemos hacer que la economía agro-industrial sea el eje económico del próximo siglo...tenemos tierra y agua, cuando tengamos las 150.000 hectáreas programadas en producción, ciertamente seremos una provincia distinta y mucho mejor."[13]

    El propio horizonte temporal, una propuesta para llegar a las dos primeras décadas del nuevo siglo, no tiene justificación clara, ya que podríamos preguntarnos: ¿por qué no el 2019 o el 2025?. La respuesta de sus redactores es que se pretende lanzar una utopía, y digamos que las utopías no tienen que responder a los marcos restrictivos de la ciencia.

Las bases fundamentales del 2020 son:

a) El desarrollo de la provincia del Neuquén ..."tiene como eje central la producción agro-forestal ya que cuenta con un millón de hectáreas aptas para ese fin y la cuenca hídrica más importante de la Argentina después de la del Río de la Plata".[14] Luego amplia las bases de su propuesta, adicionando los ejes complementarios en el turismo, la energía y la minería.

b) Otra definición importante es que la propuesta es de largo plazo. De alguna manera se presiona a la sociedad neuquina a transformar el 2020 en una política de Estado, es decir que trascienda los límites partidistas.

c) Lo que denomina "ingeniería financiera", es todo un esquema para obtener una suma de 2000 millones necesarios para el plan. Supone que la mitad serán aportados por capitales privados provenientes de fondos de pensiones conjuntamente con una cuota de endeudamiento externo. También se menciona la posibilidad de interesar a fondos comunes de inversión nacionales y extranjeros. El financiamiento restante provendría de dinero público autogenerado y de créditos a solicitar a los organismos internacionales.

d) En cuanto a la venta de lo producido, el optimismo es grande, ya que afirma el documento: "...tenemos un escalonamiento de mercados (interno, país, Chile, Mercosur, resto del mundo), pero tal como lo detalla en informe Okita II, hay grandes posibilidades de que el sudeste asiático sea el gran consumidor de los alimentos que podemos producir."[15]

e) La sociología política del 2020 se basa en el supuesto de elaboración de un nuevo paradigma que abandona el gobierno paternalista (curiosamente típica conducta del MPN) expresando: "...de un modelo donde todo se centraba en el Estado, como una pata sola, debemos pasar a un modelo más sólido, con fuerte presencia de sector público-sociedad civil-empresa y universidad".[16]

f) Como hecho destacable, es de consignar que por primera vez el MPN modifica el eje de sus propuestas de transformar en el origen los recursos energéticos, por un modelo de tipo agro-industrial.

 

IV) Las “alianzas estratégicas”

 

En 1999 Jorge Sobisch es electo por segunda vez gobernador del Neuquén, e inmediatamente se deja de lado el proyecto “Neuquén 2020” del precedente mandatario Felipe Sapag, cuestión ya habitual en la Provincia.

Cuando asume, lanza el más ambicioso programa de reducción del sector público Neuquino que tengamos memoria. Es interesante su análisis, aún cuando sabemos que el precio del barril de petróleo hizo rápidamente olvidar las urgentes necesidades que tenía el poder provincial en este período. El 14/12/1999 se le preguntó al gobernador si el Estado debía reducir su planta de personal dada las circunstancias excepcionales que restringían los gastos. La respuesta de Sobisch fue que “parece que hubieran llegado 5000 personas más porque me fui en 1995 con 27000 empleados y ahora estamos hablando de 32000 o 33000. La cuenta es simple hay 5000 personas más. De éstas, ¿cuáles son realmente necesarias?.”

El plan de ajuste despertaba la oposición de los sindicalistas de ATE que bajo la conducción de Julio Fuentes anunciaban movilizaciones y protestas.

En su primer día de gobierno el 13/12/99 firmó 11 decretos declarando el Estado neuquino en emergencia administrativa, económica y financiera, ordenando la revisión de casi 6000 nombramientos y la reducción de gastos de funcionamientos.

La serie de decretos de urgencia comprendían  desafectaciones de vehículos públicos, suspensión de alquileres de inmuebles por parte de la provincia, corte drástico de los gastos de viaticos, reducción del pago de horas extras y de la partida de protocolo y agasajos, etc. El año 2000 prometía ser el más austero de una administración del MPN. Uno de los referentes políticos del gobernador el entonces diputado Federico Brollo, calificaría en marzo del año mencionado a la saliente administración de Felipe Sapag como la peor de la historia del MPN, recordando que se debían 650 millones de dólares por parte de la provincia y que estaban comprometidas como garantías las regalías y la coparticipación. En términos populares había que terminar con la “fiesta” con el presupuesto  público y ceñirse a la disciplina.[17]

Pero en poco tiempo, los anuncios de cortes y ajustes fueron archivados. Los eternos problemas en el medio oriente y Venezuela afectaron una vez más al sensible mercado petrolero y su vigorosa suba, conjuntamente con la pesificación del 2001, terminaron por crear un ambiente favorable con excedentes de recursos para la Provincia. En realidad al producirse la maxi-devaluación y el abandono de la convertibilidad, para una provincia como Neuquén, que tiene muchos de sus ingresos dolarizados de hecho, la situación fue la óptima. Realizó el ajuste de los sueldos de sus empleados en términos reales y mantuvo e incluso aumentó los salarios nominales: previo a las elecciones de intendente de la ciudad capital del Neuquén, en el 2003, el gobernador Sobisch dispuso la devolución de un adicional del 20% en los haberes de los empleados públicos, descontados en su momento por Felipe Sapag.

Teóricamente, tal como lo establece la normativa vigente, el presupuesto que cada año debería ser aprobado por la Legislatura es un instrumento importante para analizar las previsiones de ingresos y gastos de la provincia; sin embargo, dado que en los últimos años no se ha tratado, no es posible en este trabajo su análisis.

Si nos preguntáramos cuál ha sido y cuál es la propuesta de Sobisch en su mandato, la respuesta hay que buscarla en sus denominadas “alianzas estratégicas”, que en realidad fueron pactos con grandes empresas multinacionales de los cuales el único que ha tenido vigencia es el acordado con Repsol-YPF. En su momento se proclamó en la Legislatura un acuerdo con el gigante de la computación Microsoft por el cual se instalaría un centro tecnológico y de operaciones en Neuquén, pero el tema quedó en el olvido.

El 27/6/2000, se publicó el Acta Acuerdo entre Repsol-YPF S.A. con el gobierno de la Provincia; sus principales cláusulas son:

a)   La prórroga por diez años del contrato de concesión del área de Loma de la Lata y Sierra Barrosa, cuyo vencimiento opera en el 2017.

b)   Repsol compromete un programa de inversiones de un monto estimado en 8000 millones de dólares para el período 2000-2017. De este programa deberán utilizarse 3000 millones en el período 2000-2005.

c)   Repsol  brindará  su asistencia técnica y respaldo institucional para que la provincia obtenga en las mejores condiciones  un préstamo internacional del orden de los 300 millones de dólares.

d)   Repsol donará a la Provincia una suma de 30 millones de pesos con cargo a destinos predeterminados, entre los que se cuentan el apoyo a las empresas prestadoras de servicios a YPF.

e)   Repsol instrumentará en la Provincia un programa de 3000 becas estudiantiles en el período 2000-2005.

f)     Repsol participará a la provincia del 10% de las utilidades que genere el yacimiento de Loma de la Lata en los diez años de prórroga.

Además de estos puntos, el acuerdo comprende compromisos de apoyo en la búsqueda de inversores privados, apoyo a la realización de cultivos bajo cubierta, proyectos paleontológicos, etcétera.

Distintos sectores de la oposición al gobierno cuestionaron este acuerdo, que por sus cláusulas le permitieron al gobernador Sobisch sacar beneficios políticos en su mandato.

Entre las críticas mencionaremos:

a)   Se adelantó la prórroga de la concesión sin esperar la verificación de todos los compromisos asumidos en el primer otorgamiento del área productiva.

b)   Se calcula que de haber mediado una licitación internacional, los ingresos para la Provincia hubieran sido de 800 millones de dólares, según fuentes del sector petrolero, o de 1500 según fuentes alternativas.

c)   Las inversiones comprometidas igual se hubieran realizado, ya que son las normales para extraer el petróleo y el gas.

d) Nadie sabe qué puede llegar a significar el 10% de participación de beneficios y cómo se hará su cálculo, descontando que en referencia a la experiencia internacional, este porcentaje es mínimo.     

d)   La ley de Hidrocarburos vigente, no contemplaba la prórroga con tantos años de antelación a la finalización del contrato.

Cabe recordar que el entonces gobierno del Dr. De la Rúa y su ministro de economía, el Dr. Machinea, apoyaron la negociación de la provincia de Neuquén dado una pequeña concesión de Repsol a la Nación. Oponiéndose al acuerdo estuvieron alineados un gran espectro de partidos políticos, entre los que se incluía el sector del MPN liderado por el ex gobernador Felipe Sapag.

Otro  aspecto de la política económica implícita en el gobierno de Sobisch es la creación  en junio del 2000 del Centro PyME Neuquén. La idea de apoyar y fortalecer al sector de pequeñas y medianas empresas es en la Argentina de vieja data; éste es un intento adicional. Hacer balances del centro PyME es tarea complicada, sin embargo en el contexto de la provincia sus operaciones son menores ya que maneja relativamente pocos fondos y muchas de sus tareas son de asesoramiento.

También, durante el primer mandato del actual gobernador (1991-1995) se creó en acuerdo con la Legislatura el Fondo de Desarrollo Provincial (Fondep) que administró el entonces ministro Elías Sapag. Por la vía de este instituto se prestaron cincuenta millones de pesos (en épocas de la igualación con el dólar), de los cuales muy poco se recuperó. Los destinatarios supuestos eran emprendimientos productivos que ayudaran al desarrollo de la provincia. El manejo de los fondos y los errores cometidos dio lugar a un largo juicio que concluyó por prescripción de la causa.

  

V) Conclusiones

 Es evidente que aún con todas las restricciones económicas que condicionan el funcionamiento de una región del interior de un país, dada la elevada movilidad de factores que tienden a anular las ventajas relativas, es necesario plantear opciones de política económica para el futuro del Neuquén. Es que la ventaja absoluta de esta provincia se encuentra indudablemente en sus recursos energéticos, principalmente en los del gas y del petróleo y la condición de no renovables y el precio aleatorio de los mismos conlleva el inminente riesgo del declive económico. Ante esta realidad, los esfuerzos tendientes a diagramar nuevos modelos de desarrollo son indiscutiblemente válidos. [18] Lamentablemente, las recurrentes disputas por el poder en el seno del partido gobernante, conjuntamente con las dificultades que ha encontrado la fragmentada oposición al MPN para elaborar una propuesta alternativa, no han permitido aún la generación de salidas viables.

Ninguno de los proyectos que han sido presentados hace mención a conceptos tradicionales utilizados en las teorías del desarrollo tales como: economías externas, dualismos, crecimiento equilibrado o desequilibrado, desarrollo endógeno o exógeno, problemas de la distribución de ingresos, etc. Tampoco formulan claros esquemas de financiación, ni hipótesis de escenarios alterativos.

Todos los proyectos se encuadran en una economía donde los mercados son el factor fundamental en la asignación de recursos; sin embargo, ninguna de las propuestas menciona los tipos de competencia, tales como oligopólica, monopólica o de múltiples participantes donde los precios tienden a igualar los costos mínimos. Los redactores de las propuestas neuquinas parecieran desvalorizar este dato fundamental y con ello los posibles roles del Estado para corregir las llamadas fallas de los mercados.

Tampoco le dan mucho espacio a las denominados "factores institucionales", redescubiertos en los últimos años por la literatura económica. Así, la naturaleza del poder político, el valor de las tradiciones democráticas, el funcionamiento de la justicia, los niveles de corrupción, entre otros condicionantes de la vida económica, no son  temas analizados en las propuestas comentadas. En esto son coincidentes con el análisis neoclásico, ya que en sus premisas está ajeno el problema del poder y sus características.[19]

La experiencia pareciera indicar que los proyectos de planificación o, en un sentido más amplio, de políticas públicas, requieren necesariamente de un firme y continuado apoyo del poder político, así como de una importante aceptación por parte de la sociedad; de lo contrario, aún los más ambiciosos programas terminan en las bibliotecas, aguardando que los investigadores de las ciencias sociales los consulten.

En cuanto a las “alianzas estratégicas” del actual gobierno del MPN, resulta difícil realizar alguna consideración de tipo teórica, ya que su objetivo es sacar provecho de una coyuntura generada de manera exógena, lo cual evidencia la vulnerabilidad de la propuesta.  Por otro lado, a varios años de la firma del convenio con la empresa Repsol, en lo referido a creación de empleo no se percibe ninguna variante y del resto del acuerdo, sólo es tangible el otorgamiento cada año de las becas para educación mediante una pública ceremonia que capitaliza el gobierno. Respecto de las otras cláusulas, cabría la profunda reflexión de J.M.Keynes: “A largo plazo todos estaremos muertos”.

 


Referencias Bibliográficas

Anuario Estadístico 1996 - Provincia del Neuquén, Dirección Provincial de Estadística, Censo y Documentación, Neuquén, diciembre de 1996.

Bilder, E. Y Giuliani A., “Neuquén: planificación y política”, en Revista Interamericana de Planificación, Vol.XXX - Nº 119 y 120, Cuenca, Ecuador, julio-diciembre de 1998.

Bilder, E., Zambon, H. y Giuliani, A. , "Las políticas neoliberales y la crisis de la provincia del Neuquén", en Realidad Económica Nº 157, Buenos Aires, julio-agosto de 1998.

Bilder, E. y Giuliani, A., "Reflexiones acerca del desarrollo neuquino", en La Revista,  Neuquén, agosto de 1998.

Krugman, P. y Obstfeld, M., Economía Internacional, Mc. Graw- Hill, Madrid, 1995.

Mallon, R. y Sourrouille, J., La política económica en una sociedad conflictiva. El caso Argentino, Amorrortu Editores, Buenos Aires, 1973.

Muller A., "Las teorías del desarrollo: algunas reflexiones desde la actualidad, en  Economía y Tecnología, Vol.1, Nº 1, Campinas, Brasil, 1998.

Nochteff, H., "La experiencia argentina: ¿desarrollo o sucesión de burbujas? en Revista de la CEPAL, Nº 59, 1996.

Palermo, V., Neuquén: la creación de una sociedad, CEDAL, Buenos Aires, 1988.

 


[1] "Estrategia de Desarrollo. Provincia del Neuquén" , COPADE, Neuquén, 1991.

[2] Ibídem, 11.

[3] Ibídem, 21.

[4] Ibídem, 23.

[5] Ibídem, 25.

[6] Ibídem, 27.

[7] Diario Río Negro, 13 de agosto de 1987, citado por Palermo, V., Neuquén: la creación de una sociedad, CEDAL, Buenos Aires, 1988, p. 103.

[8] "Propuestas y Lineamientos para la Gestión de Gobierno 1995-1999", Tomo I: Estado de Situación y Políticas para la Transformación , Neuquén, 1995.

[9] Ibídem, 117.

[10] Ibídem, 119.

[11] Ibídem, 123.

[12] Ibídem, 125.

[13] "Neuquén 2020. Crisis y Oportunidad" , COPADE, Neuquén, 1997, p. 3.

[14] Ibídem, 11.

[15] Ibídem, 37.

[16] Ibídem, 23.

[17] Diario Río Negro, 13-3-2000.

[18] Sobre el tema de las ventajas absolutas y relativas, consultar Krugman, P. y Obstfeld, M., Economía Internacional, Mc. Graw- Hill, Madrid, 1995.

 [19] Cf. Annual World Bank Conference on Development Economics, World Bank, Washington, 1997.


Ponencia presentada en el Quinto Encuentro Internacional Humboldt. Neuquén, Argentina. Octubre de 2003.