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Asunto:NoticiasdelCeHu 5/22 - La nueva realidad para un futuro posible
Fecha:Lunes, 3 de Enero, 2022  21:25:32 (-0300)
Autor:Centro Humboldt <noticias @..............org>

NCeHu 5/22

 

La nueva realidad para un futuro posible

 

“Procuremos más ser padres de nuestro porvenir que hijos de nuestro pasado” Miguel de Unamuno.

 

Alfredo César Dachary

 

Parece que el tiempo va más rápido que la realidad, por ello no siempre podemos ir a la par, pensamos en el futuro a partir de ideas del pasado, por más que la nueva dinámica social marque otro rumbo.

En el siglo XVIII emerge la dicotomía más famosa en la política de Occidente, derecha e izquierda, fruto de la Revolución Francesa que alojaba en su seno desde el jacobinismo radical a los que defendían derechos del pasado maquillados de libertad.

La dicotomía izquierda - derecha o conservadores vs. revolucionarios pasó a la política del siglo XIX en las tres únicas teorías que se han creado, practicado y retocado en dos siglos y que hoy son tan obsoletas como los planteamientos que originalmente se diseñaron reformar.

Parece mentira que en dos siglos no emergiera una nueva teoría política, sino que las que hoy dominan son adaptaciones de las dos tradicionales, que fueron transformadas en las actuales; el liberalismo pasa a partir de los 70´al neoliberalismo, un retroceso absoluto que la sociedad digiere bajo las promesas falsas de la libertad.

La izquierda operada por la derecha creo una “izquierda buena”, la socialdemocracia, que sirvió de colchón en la Europa recolonizada por Estados Unidos en la postguerra, luego del ocaso del imperio británico y la caída del imperio alemán, el mayor nacionalismo que llegó al poder y estuvo cerca de controlarlo a nivel mundial con su cara oriental: Japón, “el nazismo amarillo”.

La socialdemocracia agoniza a partir de los 80’ mientras el neoliberalismo crece promovido por sus dos líderes fundacionales: Ronald Reagan en Estados Unidos y Margaret Thatcher en Gran Bretaña, y en su caída arrastraron a su contraparte los viejos partidos comunistas, incluido los que ya habían logrado realizar una “purga ideológica” del Stalinismo.

La caída de estas estrategias occidentales en el siglo XX son el reflejo del ocaso de la sociedad en la cual se construyó esta dicotomía, el capitalismo industrial, donde era inicialmente visible la gran contradicción de lo que se llamó el proletariado industrial vs. el poder de la burguesía emergente en profunda transformación.

El ocaso de la socialdemocracia, modelo construido a la medida europea y al modelo de la hegemonía de Estados Unidos, fue reemplazado por el neoliberalismo y una vez agotado éste comienza la reconstrucción histórica de una nueva derecha muy diferente a la que tradicionalmente se planteaba en la dicotomía política tradicional.

La realidad social se había transformado, lo que no significa que la dicotomía real entre pobres y ricos se haya eliminado, simplemente se reformuló, para hacerla más creíble a la mayoría pobre y sacarla del mundo oscuro por falta de luces en el futuro que significaba.

La diferencia es que ahora el proceso es inverso, se da en lo que se conocía como los países centrales, los que desarrolló el capitalismo del siglo XX, principalmente la Europa occidental, Estados Unidos, Canadá, Australia y Japón, allí la sociedad está cargando con nuevas contradicciones los costos del neoliberalismo, que la hacen potencialmente más peligrosa que la de la pobreza del subdesarrollo.

A ello se le suma una Europa colonizada y controlada por Estados Unidos a través del miedo y con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), un miedo innecesario, pero es la contrapartida de Europa a las aventuras neocoloniales del siglo XXI de Estados Unidos: Irak, Afganistán, Siria, Libia, Somalia, Etiopía y la complicidad que cuesta mucho.

Sin embargo, el Tratado que Francia e Italia acaban de firmar en Roma y el proyecto de la ‎coalición gubernamental del próximo Canciller de Alemania, Olaf Scholz, son incompatibles con la ‎historia de la Unión Europea; así, París y Berlín acaban de dar pasos concretos que sólo ‎pueden dar inicio a la inevitable disolución de la Unión Europea, lo que podría cambiar el escenario y Europa valorarse como una realidad autónoma.

La derechización en Europa es un fenómeno que nos había sorprendido con la emergencia con mucha fuerza de VOX en España, pero ha seguido creciendo en varios países y han tomado el poder no solo en Hungría sino son fuertes en Polonia, Holanda y una larga lista de la derechización.

 En América Latina, VOX ha irrumpido con fuerza apoyando al PAN en México, incluso planteando la formación de cuadros para las elecciones del 2024 a través de una secta fascista, el Yunque, también apoyada por VOX en México.

Así mismo están apoyando desde España y en América a los contras en Venezuela y al candidato perdedor en Perú, Keiko Fujimori y en Chile al descendiente de alemanes de primera generación José A. Kast, acompañado del escritor peruano-español Vargas Llosa, que además militan en el grupo internacional de la derecha.

El deterioro de las sociedades es al revés de las más a las menos desarrolladas, y un ejemplo impensable durante todo el siglo XX y las dos primeras décadas del XXI, se acaba de dar, cuando tres generales en retiro de Estados Unidos alertan de la posibilidad de un golpe de Estado, algo que los principales analistas vienen sosteniendo, dada la crisis interna de la sociedad, y el terrible antecedente del “asalto popular” del 6 de enero del 2021 al Capitolio.

Estados Unidos, el país que se vanagloria de ser la nación con las mayores posibilidades de progreso económico y social para su población las cuales disfrutarían del llamado “sueño americano”, resulta que según las últimas encuestas cuenta con 55 millones de pobres, ocho millones más que en 2019 a lo que se une la pérdida de 22 millones de empleos por la Covid-19.

En febrero de 2019, antes de la pandemia de coronavirus, la Oficina del Censo Federal señalaba que dos de cada cinco habitantes estadounidenses no podían cubrir el gasto diario sin endeudarse y para junio de ese año informaba que más de un tercio de los inquilinos no pudieron pagar a tiempo el alquiler, abocados al desahucio se hallaban 12 millones de personas en enero de 2021, los que debían más de 5,500 dólares a los dueños.

The Wall Street Journal presentó los resultados de una encuesta que plantea un nuevo futuro demográfico-electoral de Estados unidos, ya que los latinos que originalmente votaban por el Partido Demócrata en la actualidad están distribuidos de manera igual entre los dos partidos, ya que los “republicanos han obtenido rápidas ganancias con un crucial voto demográfico latino” que está migrando hacia ellos luego de Trump y pese a las ayudas abundantes proporcionadas por Biden, algo muy criticado por los republicanos.

Después de que los demócratas obtuvieron la mayoría en la Cámara de Representantes con más de 60 % del voto latino, ahora reducido y casi proporcionalmente distribuido entre los candidatos republicanos y demócratas, la situación puede cambiar drásticamente camino al 2024, donde Trump intentará contra toda la lógica recuperar la presidencia, una tradición desconocida en Estados Unidos.

Lo que parecería que fuera algo imposible de lograr en California, con el popular gobernador Gavin Newsom y la actual vicepresidenta Kamala Harris, cuya aceptación se ha derrumbado a 28 %, en la elección del año pasado, los republicanos reiniciaron su inesperado reflujo electoral, con la captura de 30 % de los votantes latinos de Biden que ahora aparentemente han girado a favor de Trump.

En la reciente elección a la gubernatura de Virginia con Glenn Youngkin, moderado republicano, quien logró capturar la mayoría del voto latino en detrimento de su contrincante Terry McAuliffe, quien había fungido históricamente como el máximo estratega de los Clinton, son una muestra más del movimiento de ese electorado creciente en Norteamérica, los latinos que son mayoritariamente mexicanos.

La lucha sindical en las nuevas empresas emergentes como Amazon donde la explotación humana es como del siglo XIX, lucha contra el supremacismo blanco, la portación de armas y demás escenarios que plantea el racismo, retoñado en Estados Unidos, durante el mandato de Trump.

En América Latina, el caso de Chile ha sido emblemático, ya que el líder de derecha emergió de forma impensada en las elecciones iniciales saliendo ganador de las mismas. En esta segunda vuelta el triunfo de Boric fue contundente, pero no hay que confundir el triunfo como un hecho irreversible, ya que cuatro de cada diez chilenos votaron por la derecha, lo que implica militar en ésta, sino otras cosas, como seguridad, estabilidad, libertad, que fue lo ofreció Kast.

De allí que el nuevo gobierno deberá ser cauto en su accionar para poder entender lo que ha querido decir la segunda gran mayoría, y poder aplicarlo a su acción de gobierno.

La nueva sociedad que emergió del fin de las grandes ideologías, se basa en temas importantes como los pueblos originarios y sus derechos, el ecologismo, el feminismo y la equidad de género, entre otros, por ello Chile es una experiencia que puede servir de referente en la búsqueda de la nueva sociedad emergente, hoy digitalizada y controlada, un regreso al “1984”, cuando la ciencia ficción se hace cotidianidad.

¡Feliz año 2022!

 

cesaralfredo552@gmail.com