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Asunto:NoticiasdelCeHu 829/03 - La Región a través del Tiempo y de los Text os Geográficos
Fecha:Miercoles, 25 de Junio, 2003  04:02:02 (-0300)
Autor:Humboldt <humboldt @............ar>

 
NCeHu 829/03
 

LA REGIÓN A TRAVÉS DEL TIEMPO Y DE LOS TEXTOS GEOGRÁFICOS

 

Lic. Irene Martínez de Errecalde
Miembro adherente del Centro Humboldt 
Docente e Investigadora de la Universidad Nacional de La Pampa
 
 RESUMEN

 

Hoy, un espacio recortado, encajado e integrado en el ajuste de escala que haga posible su análisis y funcionando en un sistema de relaciones que justifique su participación en un mundo globalizado puede considerarse una  unidad espacial... ¿ una región? ...

El concepto que implica la expresión desde lo geográfico ha evolucionado, quitando aquí, añadiendo allá y agregando modificaciones, según en qué aspecto se la aprecie o con qué patrón de valores se la mida.

¿Cuál es el nudo? ... ¿Qué permite la diferenciación, las relaciones, las comparaciones, la lectura de su realidad? ... ¿Cómo se la conoce, interpreta y explica? ...

Distintos autores hicieron ricos aportes a este tema.

En una línea zigzagueante, seleccionando textos y conclusiones se intenta armar una expresión conceptual recurriendo a los clásicos en geografía.

Tal vez el discurso explicativo aparezca distinto, pero las raíces son un mismo y antiguo sostén.

 

 

 

 

INTRODUCCIÓN

Desde que surgió el asombro humano ante la naturaleza ofrecida a la observación y a la interacción humana, la voluntad del hombre de alcanzar un conocimiento más profundo fue evolucionando y creciendo a medida que el espacio natural aparecía más complejo en amplitud y profundidad y a la vez que se abría a su comprensión.

La preocupación del hombre por conocer el espacio que lo rodeaba lo llevó a traspasar los límites de lo conocido y ampliar su interés hacia nuevos rumbos y países. Paralelamente se extendió la conquista y la dominación. Unido a ello fue necesario pensar en la ocupación y organización de esos ámbitos, hasta su funcionamiento como unidades espaciales, que implicaban formas de asentamiento, modos de subsistencia, modos de vida y de defensa, de relación con la naturaleza del lugar, con el entorno inmediato y mediato.

El conocimiento del medio natural fue indispensable para la permanencia. La experiencia llevó a adaptar la vida de esos grupos humanos a las posibilidades dinámicas del ambiente físico.

Esto supone poder pensar, en la diversidad y en la división del espacio en grandes áreas, que según la escala de apreciación guardaban cierta homogeneidad desde determinadas variables: los caracteres físicos, los relativos a la condición de espacios habitados, tipo de ocupación humana, economía, cultura, evolución de la tecnología, organización e integración.

El hombre cumplió en milenios la hazaña portentosa de crear una civilización y la cultura. Ahora debe emprender reflexivamente otra etapa más difícil, conservarla (Daus, 1961).

 

 

NACIMIENTO DEL SABER GEOGRÁFICO

Lentamente al correr de los siglos se rescatan nombres que significan hitos.

Desde Herodoto, con la descripción del paisaje y los grupos humanos que fue conociendo en sus viajes, cierta diferenciación señaló las desemejanzas de unidades espaciales, a veces más fuerte en los rasgos físico naturales y otras en los usos que el hombre le asignaba.

En esta intrincada relación, vista desde una misma apreciación , con ayuda del crecimiento de las ciencias y del conocimiento, así como del uso de nuevos instrumentos y artefactos se delinearon las regiones, se identificaron los territorios, se organizaron y constituyeron retazos del planeta, hoy del espacio-mundo, según la cultura, según el hombre, según el tiempo.

Estrabón (siglo I a. C) llamó Geografía a su obra descriptiva de la Tierra en la que aparece una vívida relación de tierras y aguas, de países y de pueblos. Se lo reconoce como padre de la geografía, nombre que perdura en la actualidad.

La Geografía no sólo se ocupa de los factores naturales de un lugar, sino también de los humanos, que aunque varían, si son importantes, adquieren carácter de auténtica naturaleza. ( Estrabón, II, 5, 17, en García Ramón, 1991, 111).

Varenius, médico en Amsterdam (siglo XVII) con su Geografía general inició la geografía de las explicaciones. El tema central son los fenómenos por los cuales se manifiesta la vida en la Tierra. Accidentes, objetos que yacen, procesos, acciones e interacciones que convergen en la Tierra y que influyen unas sobre otras. Son las affectiones modificando y cambiando su naturaleza, a la vez que actúan sobre los hombres que allí viven, haciendo posible la explicación de esas regiones, en lo que hubiera sido su Geografía especial.

Pero lo vasto de su alcance, diversificó el tratamiento, de una especialización más ajustada, llevando a la intensificación de estudios sistemáticos previo a un abordaje más amplio y ambicioso de la cultura clásica geográfica.  

La Geografía especial o particular de Varenius, que podría identificarse con el estudio regional, requirió criterios de identificación y delimitación de los espacios en los que se llevaría a cabo el estudio integrador. Un estudio general y uno especial o regional de los hechos espaciales, el estudio de partes de la superficie terrestre, de los territorios, de las regiones.

La geografía regional recogió doble herencia: la muy antigua de la descripción o corográfica, recuperada a través de la geografía de países o de las geografías universales y la muy moderna de la región, como unidad básica de las relaciones entre los hombre-medio, la región natural -segunda mitad del siglo XIX- cuya elaboración geográfica desemboca en la región-área-diferenciada y la región- paisaje. El espacio diferenciado, es decir los conjuntos espaciales de carácter territorial, reconocidos como regiones, importaron a la geografía desde muy antiguo tanto a escala intermedia como a escala local. La división regional se afianzó en la división del espacio-mundo terrestre. Las concepciones de estudiosos e investigadores se apoyaron en distintos principios, con diversos parámetros. Formas en que la naturaleza del espacio se va tejiendo con los hechos de los hombres y que dejan huella en la evolución de su cultura.

 

 LAS PROPUESTAS DE LA GEOGRAFÍA CIENTÍFICA

Alexander von Humboldt (1769 - 1859) procuró profundizar el contacto con los países que no sólo describió, sino que procuró explicar y seguir hasta las consecuencias en fenómenos y procesos relacionados con objetos geográficos observados.

El fortalecimiento de las ciencias auxiliares básicas de una geografía científica ayudó al avance geográfico de ese momento en todo lo que concernía al estudio y a la interpretación del complejo terrestre, con métodos y objetivos definidos.

Los fundamentos de la Nueva Geografía (siglo XIX) quedaron firmemente asentados con Humboldt y Carl Ritter (1789 - 1859) en un todo coherente y armónico que comprende el aspecto físico de la Tierra y el humano en cuanto a las relaciones, mientras esa unidad se fortifica en la correlación de los elementos coexistentes. Aún se sigue andando por estos senderos, espigando y desbrozando, con distintos grados de complejidad, en su análisis y tratamiento.

A fines del siglo XVIII y mediados del siglo XIX Humboldt y Ritter representaron en el pensamiento geográfico estas líneas de pensamiento. En Ritter prevaleció el enfoque regional los grandes continentes se presentan a nuestra visión como unidades aisladas en mayor o menor medida, a los que consideramos como los grandes individuos de la Tierra. ( Ritter, 1852, 12 en Figueira, 1977, 24).

Para Humboldt las áreas individuales no eran más que una variación o ejemplificación de las leyes y la causalidad. Su enfoque se inclinaba por lo general.

 Humboldt mostró una nueva descripción y explicación geográfica; Ritter perfeccionó la descripción y explicación de la superficie terrestre con sentido preciso y fundamental del método geográfico. En el fondo compartían ideas comunes y pretensiones epistemológicas afines.

Ritter aparecía particularmente preocupado por situarse en el estudio del conocimiento humano. Al resaltar las relaciones entre el conocimiento geográfico y el conocimiento histórico aquello cuya existencia no se suponía penetra súbitamente en la realidad, lo que resultaba inaccesible se aproxima y los cambios se multiplican (Ritter, en Gómez Mendoza, 1982).

Los estudios regionales se relacionaron más bajo el aspecto político que el geográfico. Es en el siglo XX cuyo perfil epistemológico, se definió en relación con la constitución de la geografía moderna, como un fruto de la geografía europea. Su objetivo fue identificar unidades geográficas, sintetizando los caracteres y explicarlos en relación con la interacción de las condiciones naturales con los grupos humanos, habitantes de ellas. La geografía regional, las hizo su eje y centro del trabajo geográfico. (Valcarcel, 2000, 464).

Los estudios estaban orientados a identificar, delimitar y explicar estas unidades básicas que se suponían componentes del entramado geográfico de la superficie terrestre. No es crear regiones ... sino descubrir y deslindar, hasta donde se pueda, las que existan, las reales, las geográficas ... (Casas Torres, 1980, en Valcarcel, 2000). 

 

HACIA LA ORGANIZACIÓN DEL ESPACIO

DE LO GENERAL A LO REGIONAL Y SOCIAL

 Con Vidal de la Blache (1845 - 1918) se dió una aproximación entre general y físico por un lado y lo regional con lo humano por otro, pero predominó con mayor seguridad lo primero.

De formación humanística e histórica y agregando su ejercicio docente tuvo gran influencia en el pensamiento geográfico e historiográfico francés.

Son sus expresiones: La misión de la geografía consiste en ver cómo se combinan y modifican las leyes físicas o biológicas que rigen el globo al aplicarse a las distintas partes de la superficie terrestre ... la explicación geográfica de un ámbito se halla, precisamente, en esa relación ... sólo adquieren valor de noción científica si se los reinstala en el encadenamiento del que forman parte, único capaz de darle plena significación (Vidal de la Blache, 1912, Prefacio, en Figueira, 1977, 29).

Profundizó en la geografía humana y allí en dos campos: en el de la población y en el de los géneros de vida: noción muy compleja en la que juegan los hechos, impuestos por la naturaleza o relacionados con ella; pero también, de la organización social y del grado de evolución de las técnicas. En un área en la que la naturaleza pone los elementos, el hombre en su historia los organiza en una individualidad geográfica (región), allí duermen las energías que el hombre usa y pone en descubierto su individualidad. Es un concurso sistemático de fuerzas, andando el tiempo es una medalla acuñada con la efigie de un pueblo (Vidal de la Blache, 1901, 11, en Figueira, 1977, 31).

Sin embargo también expresó: La Tierra es un todo cuyas partes se iluminan mutuamente. (Vidal de la Blache, 1896, 129, en Figueira, 1977, 28). 

El hombre influyó en el mundo viviente desde antes de lo que se pensaba y más universalmente. Como la especie humana se esparció tempranamente en las más diversas regiones, debió someterse a adaptaciones múltiples. En el medio en que debía asegurar su vida, cada grupo encontró auxilio y obstáculos: los procedimientos a los que recurrió frente a unos y a otros representan soluciones locales al problema de la existencia ... hoy los sectores de la Tierra se encuentran relacionados; el aislamiento es una anomalía ... y el contacto se da ya no sólo entre ámbitos contiguos y vecinos, sino entre ámbitos lejanos  (De Martonne, 1922, 116).

 DESDE LO GEOGRÁFICO, LA REALIDAD HUMANA Y SOCIAL

El de región es un concepto dominante, pero difiere su significado según sea Vidal de la Blache, Hettner, Slütter o Hartshorne, quienes lo definan y expliquen en matices que tienen que ver con la filosofía que subyace en la concepción filosófica de la geografía.

Para Vidal de la Blache era una aproximación a los lugares, y consideró en un ordenamiento primordial la relación entre las condiciones geográficas y los hechos sociales, en algunos casos a escala real.

Alfred Hettner (1855 - 1941) elaboró una concepción de unidad espacial. Comienza en tratar la geografía como ciencia y propone el tratamiento de la realidad total ordenada en conjuntos y procesos definidos y delimitados en términos de tiempo y espacio y estudiar esa realidad desde distintas formas del conocimiento en el fluir del tiempo y en un espacio dado: la región. Se suman análisis, investigación, interrelación, correlaciones localizadas y complejas, para lograr la síntesis, como fragmento de la realidad, con sus nexos contextuales e integrada a la totalidad que le sirve de marco referencial (Hettner, 1927, en Bosque Maurel, 1995).

Hettner y la escuela alemana la concibieron, según su filosofía neokantiana, como la geografía de la diferenciación de la superficie terrestre en unidades singulares y la descripción razonada de las mismas.

Max Sorre (1880 - 1962) dialogó con otras ciencias del hombre especialmente con economía y sociología. El diálogo con la sociología podría significar el comienzo de la geografía social. Subjetiva y sociológica por una parte, y objetiva, concreta y geográfica por otra, convirtió el habitat urbano en la expresión esencial del espacio humanizado, social.

Según Max Sorre, la región representa el área extensión de un paisaje como fundamento de la identidad regional. El paisaje es la expresión de la adaptación y respuesta cultural a los factores o condiciones físicas, a lo largo del tiempo de ocupación de un territorio por una comunidad humana: La región como complejo formal de raíz histórica, con gran peso de la metodología morfogenética, concepción histórica y cultural de valor esencial. (Valcarcel, 2000, 468).

Para Slütter y Passarge: es geografía artística.

Preston James, Hartshorne y Sauer compartieron en gran parte la concepción de Hettner, realizándose una simbiosis entre las concepciones de paisaje y de estructura sistemática, con difusión de la geografía americana. (Valcarcel, ob.cit., 470).

Carl Sauer (1889 - 1975) sostuvo que cultura más paisaje, incide en la evolución del paisaje natural y lo transforma en paisaje cultural. La inclinación geográfica reside en ver lo que hay en el paisaje y reflexionar sobre lo que se ha considerado contenido de la superficie terrestre: no nos limitamos a lo que se destaca visualmente, sino que tratamos de captar el detalle y la composición del escenario, descubriendo interrogantes, confirmaciones, elementos nuevos y otros ausentes (Sauer, 1956, en Unwin, 1995).

Richard Hartshorne (1899) realizó la síntesis de la geografía desde Kant y Humboldt a ambos lados del Atlántico. La concibió como la ciencia de las regiones, por extensión o límite espacial de algún fenómeno, con aproximación idiográfica en la unicidad o nomotética en la individualidad. Como Ratzel, Vidal o Sauer es una de las grandes figuras en la evolución de la ciencia geográfica.

 Sauer potenció un enfoque cultural de la región: expresó la síntesis de la acción cultural de un grupo humano y la estrecha relación entre paisaje, cultura e historia. Hartshorne la consideró como unidad singular, espacio único y la geografía, como descripción de esa unidad espacial. ( Hartshorne, 1939 en Valcarcel, 472).  

 

LAS NUEVAS TENDENCIAS EN EL TEMA REGIONAL

Armand Fremont (nacido en el Havre en 1933). Próximo por formación a la geografía francesa, tuvo influencias anglosajona y escandinava. En Francia (1960 - 1970) se replanteó la región como un espacio vivido, visto y sentido por los hombres. Insiste en que la evolución de la región, está asociada a la vida social de los hombres, a la vez que traduce el cambio radical de las relaciones entre los lugares y los hombres, teniendo como fondo el tema de la ordenación del territorio, aunque esto interesa más a lo político que a lo técnico (Fremont, 1984, 1988, en Bosque Maurel, 1995).  

La declinación de la geografía regional con posterioridad a la Segunda Guerra mundial se explicó por insuficiencias metodológicas y conceptuales, estallido de la región-paisaje (Valcarcel, 473).

Los problemas se relacionaron con la imposibilidad de articular una descripción regional completa, la escala de representación, la identificación y la diferenciación, así como el quiebre epistemológico y social de la geografía regional y la consecuente búsqueda de alternativas teóricas y metodológicas. (Valcarcel, 476). 

 

DERIVACIÓN DE LA GEOGRAFÍA ANALÍTICA

Las nuevas propuestas regionales se vincularon con la aparición de la dimensión regional en el marco del análisis económico. Este proceso de apariencia contradictoria enriqueció y diversificó el entendimiento teórico de la región y de la metodología regional. Se produjo al margen de la geografía regional; surgió en el marco de la economía y se desarrolló en la geografía económica. Se interesó por las reglas que rigen las relaciones económicas de mercado en el espacio desde la localización y la distribución de los centros productivos de servicios y desde la estructura espacial que ordena los centros económicos. La revalorización de los autores como Von Thünen y Christaller fue un efecto de las nuevas preocupaciones.

La organización del espacio económico a través de representación matemática y el análisis de las relaciones económicas y espaciales es la región de los economistas, una herramienta en una jerarquía circunstancial u operativa y se aleja de la región de los geógrafos.

 El espacio regional se mira desde una perspectiva funcional, económica y de intervención sobre el territorio. La búsqueda de nuevos enfoques regionales en geografía vincularon la dimensión regional y la urbana, según las orientaciones de la geografía anglosajona (Dickinson, 1952).

El enfoque sistémico permitió incorporar una dimensión dinámica, flujos materiales e inmateriales, de información, de energía que propiciaron un sistema autorregulado y complejo.

El geosistema regional permite la interrelación y el interjuego de elementos e instrumentos cuantitativos y cualitativos: recursos físicos, fuerza de trabajo, capitales, saberes, información, tecnología, en el espacio y en el tiempo y la sociedad humana actuante desde su historicidad y sus vivencias, operando a determinadas escalas, con determinadas variables, sin perder de vista la necesaria integración, con el entorno inmediato y con el marco global.

 

LOS ESPACIOS DE LA GEOGRAFÍA SOCIAL

Pero la evolución epistemológica no se detiene. En el desarrollo teórico se realizaron propuestas estructurales y se acrecentó el interés por los espacios regionales y locales y por los territorios, realidades geográficas asociadas a escalas del espacio geográfico, así como a la renovación de la teoría social aplicada a recuperar nuevos presupuestos y la unidad de la geografía (Valcarcel, 484).

El espacio regional aparece en los últimos decenios, como un espacio de referencia social a través del cual se identifican procesos y fenómenos muy diversos pero socialmente relevantes. Supone elaboración renovada del enfoque regional y se vincula a nuevas realidades desde las economías regionales y políticas.

En el marco de la geografía económica y social, los espacios regionales y locales confirman la naturaleza del producto social que tiene el espacio. Se contempla como instrumento para la nueva división internacional del trabajo y se encuentra en las antípodas de la región de los clásicos pero subyace la misma raíz: la relación hombre, espacio, tiempo.

Se descubre el valor de lo local, en la reorganización de los mercados de trabajo. Es una recuperación de lo local influida por la teoría de la estructuración de Giddens. Lo local impregna también nuevos planteamientos regionales desde la filosofía que se apoya en lo subjetivo y en la experiencia: lo fenomenológico y el existencialismo, en las bases de la geografía social..

Se destacan los lazos sociales que hacen de la región un espacio integrado en un marco nacional a partir de valores compartidos y fronteras culturales.

  

ACTUALIDAD Y REFLEXIONES: LO REGIONAL

 La apertura de las sociedades urbanas hacia su entorno más próximo y el más lejano provocó interés por los espacios locales y regionales. La demanda social permite resurgir la geografía de países y de territorios. Esto no difiere demasiado del uso secular de los saberes espaciales, como forma de ordenamiento de esos saberes en una imagen convencional.

Desde lo epistemológico es una concepción tradicional. Y al mismo tiempo subsiste el marco regional como la forma de incorporar los diversos componentes físicos y sociales o humanos.

Para salvaguardar el equilibrio y los vínculos entre los distintos campos del conocimiento geográfico se trata de mantener la elaboración teórica reciente pero que es fiel a los postulados tradicionales. Se plantean esquemas formales pero no cambia demasiado lo teórico y metodológico.

Los grandes elementos de esa estructura regional son: el sistema mundial, la organización espacial, la población -desde la perspectiva de su distribución- , la estructura social, el sistema de poblamiento, el sistema de comunicaciones, la naturaleza y la cultura, conforman la concepción territorial de la región, desde este marco conceptual de apreciación. 

  

CONCLUSIONES

 Al realizar la re-lectura de los clásicos -modelos- surgidos en su momento, ante el desafío de conocer, entender y explicar la atracción de un mundo desconocido desde el interés geográfico, lleva a:

- la búsqueda de respuestas en los distintos momentos de la evolución del pensamiento geográfico;

- la apreciación de diferencias y semejanzas;

- el descubrimiento de aspectos comunes en una línea coherente del conocimiento;

- el señalar matices, adecuaciones y ajustes en la evolución del esquema conceptual;

- la relación con la práctica de uso desde la teoría a su aplicación;

- el aporte de elementos y marco metodológico.

Es así como el asombro que llevó a los antiguos filósofos y pensadores a seguir la inquietud de su reflexión en la búsqueda de una interpretación de lo desconocido en la naturaleza que los rodeaba, resurge aquí para buscar en el acercamiento a las fuentes geográficas, no como reproducción, sino como recreación e inspiración en lograr nuevas lecturas: desde el conocimiento, desde la realidad actual, desde la necesidad de revitalizar el trabajo geográfico a la luz de las nuevas realidades.

El nudo subyace: desde la relación hombre-espacio-en un tiempo dado,  a la sociabilidad- espacialidad-historicidad.

Los alcances dependen de la escala de tratamiento y de ella las variables de apreciación.

Los espacios se delimitan y se conjugan, se oponen y se integran, se superponen y se interrelacionan, desde una visión recortada o totalizadora, dinámica o detenida en el tiempo.

Cada recorte se estudia, se analiza y se rearma con sus peculiares rasgos y elementos, por países, territorios o regiones, desde el lugar al mundo global.

  

BIBLIOGRAFÍA

 

BOSQUE MAUREL, J. y otro (1995) Comentario de textos geográficos. OIKOS TAU. Barcelona.

BUTTIMER, A. (1980) Sociedad y medio en la tradición geográfica francesa. OIKOS TAU. Barcelona.

CLAVAL, P. (1981) Evolución de la geografía humana. OIKOS TAU. Barcelona.

___________ (1999) La Geografía Cultural. EUDEBA. Buenos Aires.

DICKINSON, R. E. (1961) Ciudad, región y regionalismo. Editorial Omega .Barcelona.

FIGUEIRA, R. (1977) Geografía, ciencia humana. Humboldt, Ritter y Vidal de la Blache. Centro Editor de 

América Latina. Universidad Abierta. México.

GARCÍA, R. y otro (1991) ESTRABÓN - Libros I y II. Biblioteca Clásica Gredós. Madrid.

ORTEGA VALCARCEL, J. (2000) Los horizontes de la geografía. Ariel Geografía. Barcelona.

UNWIN, T. (1995) El lugar de la geografía. Ediciones Cátedra. Madrid.