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Asunto:NoticiasdelCeHu =?UTF-8?Q?266=2F21_=2D_SANTIAGO_DESDE_EL_CERRO_SANTA_LUC=C3=8DA?=
Fecha:Domingo, 8 de Agosto, 2021  19:56:44 (-0300)
Autor:Centro de Estudios Alexander von Humboldt <centrohumboldt1995 @.....com>

NCeHu 266/21

 

Santiago desde el cerro Santa Lucía

 

El 9 de enero subimos al cerro Santa Luc√≠a donde, Pedro de Valdivia hab√≠a fundado Santiago de la Nueva Extremadura, el 12 de febrero de 1541. Los conquistadores hab√≠an levantado chozas, corrales de ganader√≠a, una capilla e incluso un r√ļstico fort√≠n, pero fue la cima de este cerro la elegida para la ceremonia oficial, ya que no les serv√≠a solo para otear el terreno en todas direcciones sino tambi√©n para defenderse en caso de ataques.

Valdivia lo llam√≥ Santa Luc√≠a por haber cruzado el r√≠o Mapocho procedente del Cuzco, el 13 de diciembre de 1540, coincidente con dicho santoral cat√≥lico. Pero, en octubre de 2014 se realiz√≥ una encuesta ciudadana en la que se hab√≠a propuesto el cambio de nombre por el de Huel√©n, como lo llamaban los mapuche, que en mupudungun significaba ‚Äúdolor‚ÄĚ o ‚Äútristeza‚ÄĚ, siendo rechazado por el 54,23% de los votantes.

Sin embargo, a pesar de ser esa la historia oficial, hac√≠a ya un tiempo que exist√≠a la idea de que Santiago, antes de la supuesta fundaci√≥n por parte de Valdivia, hab√≠a sido un asentamiento incaico entre los r√≠os Mapocho y Maipo, contando con reyes y autoridades que habr√≠an sido muertos durante la conquista de Diego de Almagro, lo que fuera confirmado de acuerdo con una investigaci√≥n divulgada en el bolet√≠n mensual del Museo Nacional de Historia Natural en 2012. El arque√≥logo Rub√©n Stehberg del Museo y el historiador Gonzalo Sotomayor Cabeza de la Universidad Andr√©s Bello, postularon que el centro urbano inca del Mapocho se podr√≠a comparar con el Cuzco, habiendo sido muy importante a nivel administrativo y ceremonial del Imperio del Tawantinsuyu, desde donde sal√≠an caminos incaicos en diferentes direcciones cuya base de sustentaci√≥n fueron la hidroagricultura y la miner√≠a de oro y plata. Por lo tanto, consideraron que esa infraestructura habr√≠a sido aprovechada por Valdivia, no fundando sino tomando posesi√≥n de la ciudad y pobl√¡ndola con espa√Īoles.

¬†Durante el per√≠odo colonial, el cerro mantuvo su car√¡cter natural, aunque se inici√≥ su intervenci√≥n con la construcci√≥n de fortificaciones. En la ladera oeste se asentaron los primeros molinos de Chile y a ambos lados, las primeras fincas con vi√Īedos. All√≠ se hab√≠an albergado hist√≥ricamente desde cementerios ind√≠genas hasta fortificaciones hispanas y c√¡rceles.

También en el Cerro se les daba sepultura a los excluidos de la Iglesia Católica, a quienes no se admitía en el Cementerio General de Santiago, creado por Bernardo de O’Higgins en 1821, como cristianos protestantes, judíos, masones, ateos e incluso católicos acusados de adulterio. A fines del siglo XIX, los cuerpos fueron exhumados y trasladados al cementerio de Santiago con un paredón de por medio.

Por iniciativa del intendente Benjam√≠n Vicu√Īa Mackenna, en 1872 se inici√≥ la transformaci√≥n del cerro en un paseo inspirado en el paisajismo franc√©s, con un parque donde se introdujeron √¡rboles de palma chilena (Jubaea chilensis), ya que hasta entonces era una elevaci√≥n de material rocoso, deforestado y polvoriento. Por eso, orden√≥ la inmediata detenci√≥n de la extracci√≥n de materiales, que amenazaban con destruirlo.

¬†Los encargados de realizar la labor fueron los presidiarios condenados a trabajos forzados. La primera parte se inaugur√≥ tres meses despu√©s pero la totalidad de las obras se extendieron por dos a√Īos. Y si bien los gastos fueron cubiertos por el presupuesto p√ļblico, adem√¡s, Vicu√Īa Mackena ocup√≥ parte de su patrimonio familiar, hipotecando su hacienda de Santa Rosa de Colmo.

 

Laurita al pie del cerro Santa Lucía

 

 

El Cerro contaba con tres tipos de caminos, el de adoquines, originalmente dise√Īado para carruajes, y posteriormente para autom√≥viles, amplios senderos peatonales y varias escaleras de piedra.

 

Martín y Laurita en una de las calles de ingreso al cerro Santa Lucía

 

 

En 1902 el arquitecto V√≠ctor Villeneuve edific√≥ el acceso principal al cerro, quien, adem√¡s, agreg√≥ construcciones de car√¡cter neocl√¡sico al conjunto arquitect√≥nico existente, las cuales fueron aumentando en el transcurso del siglo XX.

En 1983 fue declarado Monumento Nacional en la categoría de Monumento Histórico, en conformidad con su importancia patrimonial como uno de los grandes vestigios de la ciudad.

 

Portada neocl√¡sica con columnas corintias

 

 

Detalle de la portada neocl√¡sica

 

 

Adem√¡s de la riqueza arquitect√≥nica, los atractivos del Santa Luc√≠a se manifestaban tanto por la vegetaci√≥n y adornos florales a lo largo de todo el circuito, como por las vistas que ofrec√≠a, siendo una de ellas, la del cerro San Crist√≥bal.

 

Canteros con flores en una de las calles del cerro

 

 

Vista del cerro San Cristóbal

 

 

No solo las reformas llevadas a cabo fueron a nivel est√©tico sino que se incorpor√≥ mayor infraestructura para comodidad de los visitantes. Uno de esos servicios ha sido la disponibilidad de ba√Īos, que, como en casi todo el pa√≠s, se acced√≠a mediante un pago pre-establecido.

 

Ba√Īos pagos en el cerro Santa Luc√≠a

 

 

Al avanzar en el ascenso llegamos a la terraza Caupolic√¡n, que recibiera ese nombre en honor a quien fuera uno de los grandes l√≠deres militares de la comunidad mapuche, destac√¡ndose por resistir a los espa√Īoles y que fuera elegido toqui despu√©s de haber sostenido un tronco de √¡rbol por dos d√≠as y dos noches consecutivos.

Desde sus miradores pudimos observar la portada neocl√¡sica y los edificios de la avenida Libertador General Bernardo O‚ÄôHiggins y los de sus alrededores.

 

Terraza Caupolic√¡n

 

 

Laurita en la terraza Caupolic√¡n

 

 

Laurita en el mirador de la terraza Caupolic√¡n

 

 

La portada neocl√¡sica desde uno de los miradores de la terraza Caupolic√¡n

 

 

Laurita observando los edificios de la avenida Libertador General Bernardo O’Higgins

¬†desde la terraza Caupolic√¡n

 

 

Otra de las vistas que obtuvimos fue la de los propios jardines del cerro y, sobre la calle Miraflores, el edificio del Archivo Nacional de Chile, instituci√≥n p√ļblica creada en 1927 con el fin de ‚Äúreunir y conservar los archivos de los Departamentos de Estado y todos los documentos y manuscritos relativos a la historia nacional y atender a su ordenaci√≥n y aprovechamiento‚ÄĚ.

 

Jardines del cerro Santa Lucía y edificio del Archivo Nacional de Chile sobre la calle Miraflores

 

 

El Fuerte Hidalgo era una edificaci√≥n ubicada en lo alto del cerro construida en el a√Īo 1816 por orden del Gobernador de Chile durante la Reconquista, Casimiro Marc√≥ del Pont, para la defensa de la ciudad. Su nombre original era el de Bater√≠a Santa Luc√≠a, pero a posteriori de la independencia del pa√≠s, tom√≥ el nombre del Capit√¡n Manuel Hidalgo, ca√≠do en la Batalla de Chacabuco.

En 1872, durante la remodelaci√≥n impulsada por Benjam√≠n Vicu√Īa Mackenna, se convirti√≥ en el Castillo Hidalgo, para pasar a ser la sede de un museo hist√≥rico que exhib√≠a la Exposici√≥n del Coloniaje. Tras el fallecimiento del intendente, la colecci√≥n fue repartida en diversos inmuebles de la ciudad y el edificio, destinado a bodega municipal. Pero en 1997 se iniciaron una serie de mejoras que lo transformaron ¬†en un centro de eventos.

                                                                                 

Vista lateral del Castillo Hidalgo

 

 

Castillo Hidalgo

 

 

El cerro era, indudablemente, un verdadero pulm√≥n verde en medio de la ciudad, donde se disfrutaba de un ambiente calmo, con muchos √¡rboles e incre√≠blemente lejos de la contaminaci√≥n urbana.

 

Mart√≠n bajo la sombra de los √¡rboles del cerro Santa Luc√≠a

 

 

Martín descansando en lo alto del cerro Santa Lucía

 

 

Diversidad de vegetación en el cerro

 

 

De pronto nos sorprendieron dos enormes esculturas de madera de m√¡s de dos metros de altura que representaban a una mujer y a un hombre que databan de los a√Īos 1250. Eran los Chemamul o t√≥tem mapuche. La f√©mina se tallaba casi siempre en laurel o cipr√©s de la Cordillera, madera m√¡s delicada; y la figura masculina en roble pell√≠n, √¡rboles oriundos de Chile y Argentina.

Su creador era Antonio Paillafil, distinguido como escultor mapuche, descendiente de padres machi (autoridades religiosas de la comunidad), quien saliera a los tres a√Īos de su tierra natal Lago Budi en Puerto Saavedra, regi√≥n de la Araucan√≠a, para instalarse en Santiago ante la precaria situaci√≥n econ√≥mica de su familia, y comenzando con la escultura cuando ten√≠a diez a√Īos.

Este artista afirmaba que respetaba la naturaleza porque su obra la elaboraba con √¡rboles que ya hab√≠an cumplido su ciclo, y adem√¡s de las que se exhib√≠an en diversos lugares de Chile, se las pod√≠a encontrar en Ecuador, Nueva York, Canad√¡, Espa√Īa, Francia e Italia. √Čl subrayaba que para los mapuche no exist√≠a la muerte, y seg√ļn los estudiosos, los Chemamull ayudaban al alma del difunto a llegar a su destino final para reunirse con los antepasados.

A la llegada de los espa√Īoles eran numerosos y abundaban en la Araucan√≠a, sin embargo, los conquistadores comenzaron a quemarlos por considerarlos s√≠mbolos de idolatr√≠a oscurantista. Y muchos aseguraban haber visto carretas llenas de t√≥tem, los cuales eran vendidos para ser utilizados como le√Īa en los pueblos.

 

Laurita junto a los Chemamull, tótem mapuche

 

 

El calor se hab√≠a comenzado a sentir, en especial en las terrazas donde no hab√≠a suficiente reparo, y el hecho de subir y bajar escaleras, lo hac√≠a m√¡s engorroso, pero el disfrute era tal, que continuamos con el paseo durante toda la tarde.

 

Disfrutando del paseo por el cerro Santa Lucía

 

 

Nos detuvimos en uno de los caminos para observar, hacia el este, la Torre Telefónica, la Pontificia Universidad Católica de Chile, los edificios cercanos y la sierra de Ramón.

La Torre Telef√≥nica, tambi√©n denominada Distrito Movistar Chile, era un rascacielos emplazado en la comuna de Providencia, siendo propiedad de la multinacional de telecomunicaciones Movistar y su centro de operaciones en el pa√≠s. Con ciento cuarenta y tres metros de altura y treinta y cuatro pisos, incluyendo un helipuerto, hab√≠a ostentado desde 1996 hasta 1999, el t√≠tulo de ‚Äúedificio m√¡s alto de Chile‚ÄĚ. Su dise√Īo representaba un tel√©fono m√≥vil de los a√Īos 90 con una antena en su costado.

La Pontificia Universidad Cat√≥lica de Chile era una casa de altos estudios privada tradicional, creada en el a√Īo 1888 por el Arzobispado de Santiago de Chile; y en 1930 hab√≠a obtenido la calidad de ‚ÄúPontificia‚ÄĚ, dependiendo directamente de la Santa Sede y de la Iglesia Cat√≥lica Chilena.

La sierra o serran√≠a de Ram√≥n consist√≠a en una cadena monta√Īosa localizada al este de la ciudad de Santiago, y su nombre se deb√≠a al reconocimiento del General de los Reales Ej√©rcitos Alonso Garc√≠a Ram√≥n, Gobernador y Capit√¡n General del Reino de Chile o Capitan√≠a General de Chile, que abarc√≥ desde el sector comprendido entre el despoblado de Atacama por el norte hasta el r√≠o B√≠o B√≠o por el sur, aunque existieron territorios aislados bajo su jurisdicci√≥n de manera intermitente como los corregimientos de Valdivia, de Osorno y gobierno de Chilo√©; y hacia el este de la cordillera de los Andes, el territorio tucumano de 1553, a√Īo de la fundaci√≥n de Santiago del Estero, hasta 1563, y el corregimiento de Cuyo, desde 1568 hasta la instauraci√≥n del Virreinato del R√≠o de la Plata en 1777, los que posteriormente se incorporaran a la Argentina.

La sierra de Ram√≥n era la cadena m√¡s cercana a Santiago y se extend√≠a por veinticinco kil√≥metros en el sentido norte-sur contando con varias cumbres que sobrepasaban los 3000 m.s.n.m. Su edad era de entre un mill√≥n ochocientos a dos millones de a√Īos habiendo comenzado el proceso de formaci√≥n por orog√©nesis hac√≠a m√¡s de diez millones de a√Īos cuando apareci√≥ la falla de Ram√≥n que actuando en un sentido vertical continuaba levantando la sierra a raz√≥n de 0,02 mm/a√Īo. Dicha falla hab√≠a surgido como parte de los procesos tect√≥nicos que llevaron al levantamiento de la cordillera de los Andes, y permanec√≠a actuando cada vez que ocurr√≠an grandes desplazamientos de la placa de Nazca bajo la placa Sudamericana, gener√¡ndose zonas de acumulaci√≥n de energ√≠a que era liberada. La actividad de esta falla qued√≥ de manifiesto en noviembre de 2010, cuando se registr√≥ un sismo de 4,7¬į en la escala de Richter con epicentro en una zona residencial de San Carlos de Apoquindo, en Las Condes, a 101,2 kil√≥metros de profundidad.

 

Vista hacia el nordeste con la Torre Telefónica, la Pontificia Universidad Católica de Chile,

edificios adyacentes y la Sierra de Ramón

 

 

Vista hacia el sudeste con la Pontificia Universidad Católica de Chile,

edificios contiguos y la sierra de Ramón

 

 

Torre de la Escuela de Administración de la Pontificia Universidad Católica de Chile,

edificios al sur de la avenida Libertador General Bernardo O’Higgins

 y estribaciones de la sierra de Ramón

 

 

En un punto elevado del cerro se ubicaba la estatua de Manuel Vicu√Īa Larra√≠n, primer Arzobispo de Chile, junto a la Ermita construida en estilo g√≥tico inaugurada en diciembre de 1874, donde se encontraba el mausoleo del intendente Benjam√≠n Vicu√Īa Mackenna y familia.

 

Monumento al Arzobispo Manuel Vicu√Īa Larra√≠n y Ermita sepulcro de Benjam√≠n Vicu√Īa Mackenna

 

 

Y continuando hasta la cima, adem√¡s de algunos pe√Īascos que quedaban expuestos, nos encontramos con largas escalinatas que conduc√≠an hasta el mirador m√¡s elevado, desde donde tuvimos vistas panor√¡micas en varias direcciones.

 

Laurita sobre un pe√Īasco en el cerro Santa Luc√≠a

 

 

Laurita en uno de los sectores m√¡s elevados del cerro Santa Luc√≠a

 

 

Laurita en la escalinata que llegaba a la cima del Cerro

 

 

Vista de Santiago desde la cima del cerro Santa Lucía

 

 

Hacia el oeste, divisamos las torres de la Basílica de la Merced, la Torre Huérfanos y el edificio del BBVA Scotiabank.

La Basílica de la Merced, situada en la esquina de las calles Merced y Mac-Iver, edificio patrimonial por datar de mediados del siglo XVI, se había convertido en uno de los íconos de Santiago.

La Torre Hu√©rfanos se caracterizaba por contar con una ubicaci√≥n central que permit√≠a gran accesibilidad de comercio y servicios, adem√¡s de modernos elementos de infraestructura como un sistema centralizado para detecci√≥n y extinci√≥n de incendio. Y albergaba a la Fiscal√≠a Nacional Econ√≥mica.

Y otro edificio que se destacaba, en gran parte vidriado, era el del BBVA Scotiabank, que se erguía majestuoso en la calle Miraflores esquina Merced.

 

Laurita en el mirador de la cima desde donde se veían, hacial el oeste,

las torres de la Basílica de la Merced, la Torre Huérfanos y el edificio del BBVA Scotiabank

 

 

Hacia el norte se podía ver, en primer plano, la plaza Pedro de Valdivia, que se encontraba dentro del cerro Santa Lucía, y que contaba con un monumento al fundador de Santiago con una espada en su mano.

A lo lejos, los edificios del barrio Patronato y el cerro San Cristóbal, donde se visualizaba el funicular como una extensa línea que recorría desde los pies hasta la punta.

 

Hacia el norte, la plaza Pedro de Valdivia en primer plano, las edificaciones del barrio Patronato

 y el cerro San Cristóbal

 

 

Y hacia el este, obtuvimos una vista de la Torre Telefónica, el techo del GAM (Centro de las Artes, la Cultura y las Personas), la Pontificia Universidad Católica de Chile, los edificios de la zona y la sierra de Ramón desde una perspectiva diferente respecto de la que habíamos tenido desde menor altura.

 

Hacia el este, la Torre Telefónica, el techo del GAM (Centro de las Artes, la Cultura y las Personas),

la Pontificia Universidad Católica de Chile, los edificios de la zona y la sierra de Ramón

 

 

En el mirador hacia la avenida Libertador General Bernardo O’Higgins con las edificaciones vecinas

 y la sierra de Ramón

 

 

Al comenzar el descenso, permanecimos un rato en el Jard√≠n Circular, donde hab√≠a una bonita fuente bajo la sombra de frondosos √¡rboles y flores multicolores.

 

Laurita en el Jardín Circular

 

 

Cayendo la tarde pusimos fin al paseo que hab√≠a sido sumamente placentero no solamente desde las particularidades del cerro, sino tambi√©n a partir de haber disfrutado de vistas espectaculares de Santiago, aprendiendo algo m√¡s sobre la historia de la ciudad.

 

Ana María Liberali