Inicio > Mis eListas > humboldt > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 19161 al 19180 
AsuntoAutor
=?UTF-8?B?MjMwLzIx Centro d
=?UTF-8?Q?231=2F21 Centro d
232/21 - XXIII ENC Centro d
=?UTF-8?Q?233=2F21 Centro d
=?UTF-8?Q?234=2F21 Centro d
235/21 - IV Jornad Centro d
=?UTF-8?Q?236=2F21 Centro d
237/21 - XXIII ENC Centro d
=?UTF-8?Q?238=2F21 Centro d
239/21 - GAMBIA Centro d
240/21 - El nuevo Centro d
=?UTF-8?Q?241=2F21 Centro d
=?UTF-8?Q?CONCURSO =?UTF-8?
=?UTF-8?Q?Re=3A_No Dante Se
=?UTF-8?Q?242=2F21 Centro d
=?UTF-8?Q?243=2F21 Centro d
=?UTF-8?Q?244=2F21 Centro d
=?UTF-8?Q?245=2F21 Centro d
=?UTF-8?Q?246=2F21 Centro d
=?UTF-8?B?MjQ3LzIx Centro d
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
Noticias del Cehu
PŠgina principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 19503     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:NoticiasdelCeHu =?UTF-8?Q?231=2F21_=2D_VIAJANDO=3A_Una_excursi=C3=B3n_al_Pac=C3=ADfico?=
Fecha:Viernes, 9 de Julio, 2021  03:07:36 (-0300)
Autor:Centro de Estudios Alexander von Humboldt <centrohumboldt1995 @.....com>

NCeHu 231/21


Una excursión al Pacífico

 

El viernes 17 por la ma√Īana fuimos en un taxi desde el departamento de la calle Lastarria en Santiago hasta la terminal del Tur Bus con el fin de hacer una salida hacia el Pac√≠fico.

El √≥mnibus tom√≥ rumbo hacia el oeste, y en el camino, enmarcados por diferentes relieves, pasamos por gran cantidad de vi√Īedos y algunos olivares.

Al llegar a Valparaíso contratamos una excursión, ya que si bien algunos ya habíamos visitado la ciudad, quedaban muchos aspectos por conocer.

Primero nos llevaron al puerto y nos explicaron que esa bah√≠a hab√≠a sido descubierta por Juan de Saavedra quien fundara la ciudad en 1536, y debido a que hab√≠a nacido en el pueblo de Valpara√≠so en Espa√Īa, y habiendo encontrado semejanzas entre ambos lugares, le hab√≠a dado ese nombre al valle descubierto.

Pero antes de la llegada de los conquistadores espa√Īoles, el sitio era habitado por los changos, un pueblo n√≥made que se dedicaba a la labranza y a la pesca, utilizando balsas de cuero de lobos sostenidos con tablillas de madera. La zona que rodeaba la bah√≠a era conocida por ellos como ‚ÄúAlinmapu‚ÄĚ o, simplemente ‚ÄúAlimapu‚ÄĚ, que en su lengua significaba ‚Äútierra quemada‚ÄĚ.

 

Mart√≠n y mi mam√¡ en el puerto de Valpara√≠so

 

 

Supuestamente Saavedra hab√≠a buscado un lugar seguro donde atracar con su nave Santiaguillo, perteneciente a la flota¬† de Diego de Almagro, sin embargo, en la zona hab√≠a alrededor de cuatrocientos cascos de embarcaciones naufragadas, ya que el Pac√≠fico no contaba con un top√≥nimo acorde con su comportamiento oceanogr√¡fico, tanto por las particularidades de su oleaje como por los frecuentes tsunamis.

Fue una sorpresa que nos dijeran que cuando los vientos soplaban con toda la furia, los barcos deb√≠an salir a navegar para ‚Äúcapear el temporal‚ÄĚ, ya que de lo contrario se golpear√≠an contra los muelles y se averiar√≠an. Siempre hab√≠a cre√≠do que estar√≠an a salvo en el puerto, pero era absolutamente coherente el comentario.

Por otra parte, si bien el gu√≠a reconoci√≥ que se trataba de un √¡rea de gran intensidad s√≠smica, descart√≥ que fuera factible que se produjera un tsunami en ese lugar debido a la profundidad de la bah√≠a. Sin duda, desconoc√≠a o negaba la ocurrencia de lo que sucediera en la madrugada del 8 de julio de 1730, cuando un terremoto que se estimaba pudo haber llegado a los 9,1 a 9,3 grados de la escala de Richter, fue acompa√Īado de olas de ocho metros de altura afectando gravemente a las ciudades de Valpara√≠so y Vi√Īa del Mar. Por esta raz√≥n los investigadores de distintas universidades estaban trabajando para recordarles a los habitantes del √¡rea costera que exist√≠a una ley en geolog√≠a que dec√≠a que los eventos ocurridos en el pasado, con seguridad se repetir√¡n en el futuro, para poder llevar a cabo acciones preventivas ante un desastre de ese tipo. Y si bien era cierto que algunas personas cre√≠an que eso no ser√≠a posible, muchas otras, ligadas al mercado inmobiliario o al turismo, lo ocultaban porque ese temor arruinar√≠a sus negocios.

 

Muelle Barón en la caleta Portales de la bahía de Valparaíso

 

 

Por su encanto natural, Valpo, como la llamaban los chilenos, tur√≠sticamente era considerada ‚Äúla joya del Pac√≠fico‚ÄĚ, siendo fuente de inspiraci√≥n de artistas pl√¡sticos, escritores y poetas.

Algo realmente llamativo era la cantidad de murales y graffiti que constituían una verdadera galería de arte al aire libre, fiel expresión de la creatividad y riqueza cultural que caracterizaban a la ciudad.

Gracias a su historia, arquitectura y diversidad cultural, la UNESCO la hab√≠a declarado ‚ÄúPatrimonio de la Humanidad‚ÄĚ en 2003.

 

Martín junto a uno de los murales del puerto de Valparaíso

 

 

Mart√≠n y mi mam√¡ junto a un mural del puerto de Valpara√≠so

 

 

Desde el puerto nos dirigimos al barrio El Almendral donde se encontraba el edificio del Congreso Nacional de Chile, que hab√≠a sido inaugurado el 11 de marzo de 1990, reiniciando las actividades parlamentarias despu√©s de diecis√©is a√Īos y medio de receso debido a la dictadura militar que tuviera lugar desde el 11 de septiembre de 1973. El sentido de su construcci√≥n en Valpara√≠so hab√≠a tenido la intenci√≥n de descentralizar las actividades gubernamentales, algo que, como en otros pa√≠ses, hab√≠a sido un rotundo fracaso.

 

Edificio del Congreso Nacional de Chile

 

 

Luego accedimos a la plaza Sotomayor, donde se ergu√≠a el Monumento a los H√©roes de Iquique, en homenaje a quienes hab√≠an luchado en los combates de 1879 durante la Guerra del Pac√≠fico, cuyo jefe mayor fuera el Capit√¡n de Fragata Arturo Prat, y cuya estatua se ubicaba en la parte superior.

 

Monumento a los Héroes de Iquique

 

 

En su entorno se localizaban varios edificios patrimoniales, entre los cuales estaba la Comandancia en Jefe de la Armada de Chile. El edificio, de estilo neocl√¡sico franc√©s, de cinco pisos de altura, hab√≠a sido escenario de numerosos eventos hist√≥ricos y sociales, por lo cual en 1979 fuera declarado Monumento Hist√≥rico de Chile, al mismo tiempo que la plaza sea considerada como Zona T√≠pica y de Protecci√≥n.

 

Edificio de la Comandancia en Jefe de la Armada de Chile

 

 

Otro edificio destacado era el de la Compa√Ī√≠a Sud Americana de Vapores, de origen chileno, considerada la m√¡s grande y antigua de Am√©rica Latina, que cotizaba sus acciones en la Bolsa de Comercio de Santiago desde 1893.

 

CSAV (COMPA√Ď√ćA SUD AMERICANA DE VAPORES)

 

 

A comienzos del siglo XIX, Valpara√≠so hab√≠a comenzado a tener mayor protagonismo y notoriedad p√ļblica por ser un importante enclave dentro de las rutas que comunicaban Europa con la costa del Pac√≠fico a trav√©s del cabo de Hornos, gracias a su puerto de gran calado.

Inmigrantes ingleses, alemanes, franceses, yugoslavos, adem√¡s de los espa√Īoles, comenzaron a llegar a las costas de esta peque√Īa gran ciudad, produci√©ndose un crecimiento muy particular en las viviendas erigidas sobre los cerros y en los medios de transporte para comunicar los distintos puntos de la ciudad, como ser pasajes, escaleras y ascensores.

El momento de prosperidad de Valpara√≠so se sostuvo hasta principios del siglo XX, cuando fue azotada por un terremoto que la destruy√≥ casi por completo. Sumado a este acontecimiento tel√ļrico, con la apertura del canal de Panam√¡ en 1916 el tr√¡fico mar√≠timo comenz√≥ a interrumpirse y comenz√≥ su decaimiento.

Los cerros de Valpara√≠so pose√≠an caracter√≠sticas urbanas y sociales diferentes unos de otros, teniendo tanto sus propias calles como sus escaleras y ascensores de acceso, formando barrios e identidades. Algunos de ellos se destacaban por la vulnerabilidad de sus construcciones, mucho m√¡s tomando en cuenta su riesgo s√≠smico en una zona de colinas con pendientes muy pronunciadas, y otros, contaban con viviendas de muy buena calidad y dise√Īo, como el caso del cerro Alegre, con sus casas pintadas de diversos colores de propiedad de la numerosa colonia brit√¡nica. Tambi√©n all√≠ hab√≠a algunas recicladas y convertidas en hospedajes alternativos.

 

Casas vulnerables en las pendientes

 

 

Mart√≠n y mi mam√¡ junto a las casas coloridas del cerro Alegre

 

 

El Pacífico visto desde el cerro Alegre

 

 

Antigua casona reconvertida en el hotel boutique ‚ÄúAcontraluz‚ÄĚ en el cerro Alegre

 

 

Casas recicladas en los cerros

 

 

Consecuencias de los frecuentes incendios de Valparaíso

 

 

Despu√©s de recorrer varios cerros, llegamos al denominado ‚ÄúFlorida‚ÄĚ, debido a que antes de su completa urbanizaci√≥n estuviera cubierto por flores silvestres.

Y all√≠ se encontraba una de las tres casas que hab√≠an sido propiedad de Pablo Neruda, ‚ÄúLa Sebastiana‚ÄĚ, en honor a Sebasti√¡n Collado, quien fuera su anterior due√Īo y a quien se deb√≠a su at√≠pico dise√Īo, que ten√≠a como elemento en com√ļn, que todos los ambientes contaban con vista hacia el mar.

Neruda la hab√≠a adquirido parcialmente en el a√Īo 1959, y tras finalizar la obra que hab√≠a quedado inconclusa, la inaugur√≥ con una gran fiesta el 18 de septiembre de 1961, fecha coincidente con el D√≠a de la Independencia de Chile.

El poeta sol√≠a pasar los a√Īos nuevos en ‚ÄúLa Sebastiana‚ÄĚ porque era un mirador privilegiado del tradicional espect√¡culo pirot√©cnico del puerto, recibiendo all√≠ el 1973, √ļltimo a√Īo de su vida.

Después de su muerte, la casa quedó abandonada y fue saqueada durante la dictadura militar, hasta que en 1991, después de ser restaurada, abrió sus puertas como Casa Museo, y el 4 de noviembre de 2011 fue declarada Monumento Nacional.

 

Mart√≠n y mi mam√¡ en la Casa Museo ‚ÄúLa Sebastiana‚ÄĚ con vista al Pac√≠fico

 

 

Martín junto a la figura de Pablo Neruda

 

 

Bajando de los cerros y dirigi√©ndonos hacia el norte, nos encontramos ante Vi√Īa del Mar, que hab√≠a quedado absolutamente unida a Valpara√≠so, y cuya toponimia se deb√≠a a que en el siglo XIX los vi√Īedos llegaban hasta las costas del Pac√≠fico.

El principal símbolo de la ciudad lo constituía un reloj de flores que se encontraba a los pies del cerro Castillo y que funcionaba a la perfección.

Junto a él, en la plazoleta que lo contenía, había una placa sobre una piedra, que decía lo siguiente:

HOMENAJE A:

GUSTAVO LORCA ROJAS

ALCALDE 1958-1964

 

FERNANDO GIANINNI

INGENIERO AGR√ďNOMO

 

ALVARADO JUAN MU√ĎOZ GONZ√ĀLEZ

T√ČCNICO EN RELOJER√ćA

 

JUAN MU√ĎOZ PEREIRA

T√ČCNICO EN RELOJER√ćA

 

EN VI√ĎA DEL MAR A 134 A√ĎOS DE SU FUNDACI√ďN

LA CIUDAD AGRADECE A QUIENES PARTICIPARON

EN LA GESTI√ďN, CONSTRUCCI√ďN Y MANTENCI√ďN

DEL RELOJ DE FLORES TRADICIONAL √ćCONO DE

NUESTRA CIUDAD JARD√ćN

 

VIRGINIA REGINATO BOZZO

ALCALDESA Y HONORABLE CONCEJO MUNICIPAL

VI√ĎA DEL MAR 03 DE SEPTIEMBRE 2008

 

A los 134 a√Īos de la fundaci√≥n de Vi√Īa del Mar

3 de septiembre de 2008

 

 

Con mi mam√¡ y Mart√≠n junto al reloj de flores de Vi√Īa del Mar

 

 

Ya siendo el mediod√≠a, la empresa de la excursi√≥n nos ofreci√≥ ir a almorzar a Re√Īaca, un centro balneario contiguo a Vi√Īa del Mar hacia el norte. Algunos fuimos al restor√¡n ‚ÄúLa Terraza de Alfredo‚ÄĚ, donde Mart√≠n se deleit√≥ comiendo reineta, un pescado sin espinas del Pac√≠fico, y otros accedieron a diferentes opciones en los alrededores.

 

Martín comiendo reineta con papas fritas

 

 

En las primeras horas de la tarde permanecimos en la playa de Re√Īaca, que contaba con mejores condiciones que las de Vi√Īa del Mar, donde no estaba permitido ingresar al mar por su inmediata profundidad. Y si bien el oleaje tambi√©n era considerablemente fuerte, una gran ventaja de ese sector de la costa del Pac√≠fico era el clima mediterr√¡neo, que consist√≠a en veranos con elevadas temperaturas y sin lluvias.

 

Mart√≠n en la playa de Re√Īaca

 

 

Fuerte oleaje en la playa de Re√Īaca

 

 

Cordillera de la Costa en la zona de Re√Īaca

 

 

Re√Īaca constitu√≠a uno de los sectores tur√≠sticos y residenciales exclusivos del Gran Valpara√≠so, caracter√≠stica por sus edificios escalonados en las laderas de los cerros, y siendo el epicentro de la diversi√≥n veraniega del Litoral Central.

Si bien el origen de la localidad se remontaba a 1905 cuando el heredero de la Hacienda de Vi√Īa del Mar, Salvador Vergara Alvares junto con Gast√≥n Hamel de Souza, formaron la Sociedad Inmobiliaria Montemar, y se dispusieran a la urbanizaci√≥n del lugar, a pesar de considerarse a la zona como un arenal inh√≥spito, reci√©n en 1965, se transform√≥ en un centro de importancia. Y en 1980 se desarroll√≥ el barrio Jard√≠n del Mar, en una ladera de la zona sur, donde hab√≠a escaso movimiento vehicular y peatonal, con la construcci√≥n de casas y edificios de jerarqu√≠a donde se asentaron familias de clase alta, y famosos. Esa urbanizaci√≥n desmedida, sin un control adecuado, ha generado un proceso de erosi√≥n antr√≥pico sobre la Cordillera de la Costa y sobre √¡reas de dunas, que resultar√¡ contraproducente con la sustentabilidad de la ciudad futura.

Ubicada en Jard√≠n del Mar, se encontraba la Gaviota junto con un encintado her√¡ldico con el nombre de la ciudad y el balneario, √≠cono tur√≠stico, creado en 1986. Recorrimos el barrio admirando su arquitectura, y por un camino serpenteante regresamos a Vi√Īa del Mar.

 

Imagen de La Gaviota, √≠cono de Re√Īaca

 

 

Regresando a Vi√Īa del Mar

 

 

Nos dirigimos a la avenida Libertad entre las calles 3 y 4 Norte, donde se encontraba el Palacio Carrasco, un edificio patrimonial construido entre los a√Īos 1912 y 1923. Hab√≠a sido encargado por el empresario salitrero Emilio Carrasco con el fin de que fuera su residencia, pero √©ste falleci√≥ sin ver terminada la obra.

Sus herederos la vendieron a diversos empresarios de la ciudad, hasta que en 1930, el alcalde Manuel Ossa, la adquirió en nombre de la Municipalidad para convertirla en el Palacio Consistorial de la Comuna, función que cumplió hasta 1971.

El Palacio Carrasco hab√≠a sido da√Īado gravemente a causa de los sismos de 1965 y 1971, al punto que se plante√≥ la posibilidad de demolerlo. Sin embargo, fue restaurado y desde 1977 alberg√≥ al Centro Cultural de Vi√Īa del Mar, a la Biblioteca Municipal Benjam√≠n Vicu√Īa Mackena, al Archivo Hist√≥rico Comunal y al Museo Fonck (de Arqueolog√≠a e Historia), que luego del movimiento tel√ļrico de 1985, cambi√≥ de sede a un nuevo edificio ubicado en la parte trasera del palacio. El terremoto del 27 de febrero de 2010 hab√≠a vuelto a generarle fisuras y ca√≠da de mamposter√≠a, por lo cual, dos a√Īos despu√©s, cuando nosotros nos encontr√¡bamos all√≠, permanec√≠a cerrado al p√ļblico pendiente de un nuevo proceso de restauraci√≥n.

 

Palacio Carrasco nuevamente deteriorado por el terremoto de febrero de 2010

 

 

Detalle de las rajaduras

 

 

Caída de la mampostería

 

 

En 1951 el Museo Fonck, que contaba entre sus colecciones numerosas piezas relativas a la cultura rapanui de la isla de Pascua, hab√≠a llevado una estatua de piedra monol√≠tica moai, que se ergu√≠a en el jard√≠n contiguo al Palacio Carrasco. El traslado hab√≠a tardado unos tres a√Īos, por las medidas con que hubo que contar como el benepl√¡cito del alcalde de la Isla, el del Consejo de Ancianos, del de Monumentos Nacionales, del Presidente de la Rep√ļblica y hasta de la Armada, que tendr√≠a que hacerse cargo del flete.

Seg√ļn el gu√≠a, los nativos hab√≠an realizado mil estatuas, de las cuales, a principios del siglo XXI, quedaban solamente novecientas, ya que las que faltaban las hab√≠an perdido en guerras, y que hab√≠an dejado de hacerlas porque notaron que estaban deteriorando el ambiente por la cantidad de √¡rboles talados. Esta versi√≥n me pareci√≥ relativamente ver√≠dica, ya que exist√≠an diferentes teor√≠as entre los estudiosos.

Los habitantes de la isla habían puesto severas restricciones para el ingreso de turistas, al margen de lo ya complejo de su acceso. Si bien se podía llegar por avión o barco, los pasajes debían comprarse con mucha anticipación ya que había un límite de turistas por día y sin la posibilidad de radicarse nuevos pobladores.

 

Martín junto al moai y al Palacio Carrasco

 

 

Mart√≠n y mi mam√¡ junto al moai

 

 

Detalle del moai

 

 

Dimos unas vueltas por el Centro de Vi√Īa del Mar, que se hab√≠a cargado de gente, tanto vi√Īamarinos como turistas, ya que nos encontr√¡bamos en plena temporada de verano, y, pasadas las horas de mayor heliofan√≠a en las playas, todos se prestaban para hacer compras y disfrutar de otras atracciones que ofrec√≠a la ciudad.

 

En el Centro de Vi√Īa del Mar

 

 

Y ya avanzada la tarde, y como broche de oro de nuestro paseo, fuimos conducidos hasta el mirador del cerro Artiller√≠a, que deb√≠a su nombre a que en 1893 se hab√≠an construido fortalezas de defensa del puerto de Valpara√≠so, desde donde se ten√≠a una impactante vista panor√¡mica.

 

Vista panor√¡mica del puerto de Valpara√≠so desde el mirador del cerro Artiller√≠a

 

 

Guinche y contenedores en el puerto de Valparaíso

 

 

Uno de los puertos m√¡s activos de Chile

 

 

Omar y mi mam√¡ en el mirador del cerro Artiller√≠a

 

 

Junto al mirador había una feria artesanal donde nos dedicamos a comprar recuerdos para nuestros familiares, mientras Martín decidió sentarse y disfrutar de un enorme copo de algodón azucarado.

 

Algod√≥n de az√ļcar para Mart√≠n

 

 

Ana María Liberali