Inicio > Mis eListas > humboldt > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 18716 al 18735 
AsuntoAutor
209/20 - NUEVA GEO Noticias
210/20 - GRANDES C Noticias
211/20 - VIAJANDO: Noticias
212/20 - VIAJANDO: Noticias
213/20 - Gloria a Noticias
214/20 - La cara o Noticias
=?UTF-8?Q?Re=3A_No =?UTF-8?
215/20 - Capitalis Noticias
216/20 - VIAJANDO: Noticias
217/20 - VIAJANDO: Noticias
218/20 - A CIDADE Noticias
Re: NoticiasdelCeH isabel m
Re: NoticiasdelCeH Elias An
219/20 - VIAJANDO: Noticias
220/20 - La crisis Noticias
221/20 - PANEL 25 Noticias
=?UTF-8?Q?Re=3A_No Cecilia
222/20 - La cara o Noticias
223/20 - VARIABILI Noticias
224/20 - GEOPOLÍTI Noticias
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
Noticias del Cehu
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 19069     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:NoticiasdelCeHu 220/20 - La crisis pandémica en una perspectiva muy huma na (Primera parte)
Fecha:Domingo, 30 de Agosto, 2020  15:13:16 (-0300)
Autor:Noticias del CeHu <noticias @..............org>

NCeHu 220/20

 

La crisis pandémica en una perspectiva muy humana

(Primera parte)

 

“Me pregunto si somos tan capaces de aprender de ellos (los indígenas) la sacralidad de la vida, el respeto por la naturaleza” Papa Francisco.

 

Alfredo César Dachary

 

Ante la falta de visiones amplias y de perspectivas más humana, respecto de la pandemia, la naturaleza y la sociedad, encontramos dos ejemplos que expresan una nueva visión de la relación entre el hombre y la naturaleza. El referente, o sea la primera, fue planteada por el Papa Francisco en la Encíclica Laudato Si´ sobre el cuidado de la casa común, un referente obligado y tema fundamental, que hoy afrontamos como problema global.

El segundo, no es más pequeño, pero representa una práctica que combina la religión y la medicina natural. Sor Maria do Carmo Acosta, luego conocida como Marillac que era su nombre de bautizo en la iglesia católica, fue una monja de gran sabiduría y serenidad. En su carrera funda el Instituto de Educación para la Salud Integral (Iesai) en el que, como enfermera religiosa, trabajaba implementando la curación por el agua, terapias preventivas y la buena alimentación agroecológica.

Ella fue la que diseñó el flujograma de Marillac, para explicar enfermedades de la humanidad en el plan material y espiritual y la transformación por la curación.

Con estos ejemplos ya no me sorprendió, la existencia de una organización denominada Comité Panamericano de Juezas y Jueces por los derechos sociales y la doctrina Franciscana, magistrados del Poder Judicial, que plantean en este caso y ante la crisis del coronavirus, “Diez reflexiones sobre la crisis pandémica”, cuyos puntos pasaremos a ver y analizar por el aporte que significan para esta difícil hora de la pandemia.

Llama la atención que sea un colectivo de juezas y jueces, quizás uno de los sectores más conservadores de la sociedad occidental, que el día de hoy están en el candil de la discusión pública, ante las propuestas de cambios y ajustes a este poder tan importante, a fin de poder lograr una verdadera democracia.

Lo primero que llama la atención, por ser una posición de avanzada, es la descripción de la pandemia, no entendida como los falsos profetas que plantean que es una maldición del ser supremo, algo aceptable hace muchos siglos, pero imposible de que pueda ser admitido por ciudadanos y ciudadanas con un nivel educativo medio, en un mundo con información de acceso directo en muchas y variadas fuentes de conocimiento.

El definir que “…el planeta adopta formas defensivas frente a la degradación y la destrucción causada por la acción humana. La armonía planetaria está amenazada y el ecosistema responde con los recursos de que dispone. Concebir a la pandemia como una mera expansión de enfermedades, sin indagar en su causalidad última y sistémica, constituye un grave error que no nos podemos permitir. La Naturaleza está hablando y debemos saber escucharla…”.

Esta definición es la visión más avanzada a nivel científico, ya que se plantea la Zoonosis, las especies amenazadas cambian de hábitat y los virus que sobreviven en ella pueden saltar al hombre, además que la gran contaminación complementa el proceso de debilitar al humano ante nuevos “enemigos invisibles”.

La segunda reflexión se orienta a dar respuesta a lo que ha sido la disyuntiva de muchos gobiernos: mantener la economía o la salud, una dicotomía deshumanizada que es coherente con el neoliberalismo. El vice gobernador de Texas Dan Patrick planteó que hay que dejar que mueran los enfermos de la tercera edad para que le dejen el lugar a los jóvenes, y en Argentina el ex presidente Mauricio Macri le pidió al actual presidente Fernández cuidar la economía y dejar que murieran quienes tuvieran que morir.

Los que optaron por “salvar” la economía tienen hoy a diario miles de muertes evitables en su haber y, por cierto, no han podido sostener el nivel de actividad económica ni frenar la caída de su PBI porque éste es un fenómeno mundial, donde las cadenas de producción se cortan y ello repercute en las importaciones y exportaciones, frenando la economía, más allá del actual freno casi total del trasporte, especialmente los aéreos.

No hay economía sin ser humano, ni ser humano digno sin salud, aunque el paradigma alternativo para el futuro del capitalismo, sea sin el humano como eje de la producción.

 La tercera reflexión, la descomposición del sistema, y como señaló categóricamente el Papa Francisco en su discurso ante los Movimientos Sociales en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, el sistema no aguanta más. Está terminado y en descomposición.

Franco Bifo Berardi lo ratifica cuando en una entrevista planteó “…Asistimos al colapso del orden económico global…”. El crecimiento no llegará mañana ni nunca, la ecosfera terrestre no lo permitirá, no lo está permitiendo. La crisis no es solo económica, es esencialmente psíquica, mental, es una crisis de las esperanzas del futuro. 

No hay otras lecturas posibles. Cuando un orden se cimienta en el privilegio de pocos y el sufrimiento de muchos y para sostenerse utiliza sólo ficciones y recursos insustanciales, no evidencia otra cosa que su crisis terminal.

Es la hora de una revolución eco-social, tal como la ha definido Francisco en la Encíclica Laudato Si’. Nada se puede construir sobre los restos humeantes del capitalismo salvaje.

La cuarta reflexión nos remite a la muerte del derecho neoliberal, y parte de que “…El derecho ha sido siempre un instrumento. Digno, cuando sirve a la persona humana y a su dignidad, y detestable cuando opera como legitimador de regímenes opresores y explotadores. Al igual que con la economía neoliberal, se ha conformado un orden jurídico cuya misión ha sido consolidar el poder de un puñado de corporaciones y una decena de individuos en el planeta…”.

Los grupos en el poder logran imponer reformas, presionar por jueces fáciles de comprar o con miedos cuando se deben enfrentar al narcotráfico y esa combinación de nuevos actores audaces y otros muy cobardes es la nueva cantera de la que se alimentan las transformaciones jurídicas que son la base para ejercer el poder en el neoliberalismo.

Por ello hoy en muchos países están en crisis ante la descomposición del sistema y como parte del derecho, que ha servido en casos extremos para generar golpes de Estado “blandos” o golpes judiciales.

La quinta reflexión es referente a las y los descartados, que han sido mostrados gráficamente a través de la encuesta anual de Oxfam del 20 de enero del 2020, donde se muestra que los 2,153 milmillonarios que hay en el mundo poseen más riqueza que 4,600 millones de personas (un 60% de la población mundial), según revela Oxfam en un informe publicado durante el Foro Mundial de Davos.

La desigualdad en el mundo está profundamente arraigada y ha alcanzado un nivel escandaloso. El número de milmillonarios en el mundo se ha duplicado en la última década. Amitabh Behar, director ejecutivo de Oxfam India, que está en Davos representando a la confederación Oxfam, ha señalado: “…La brecha entre ricos y pobres no puede eliminarse sin la adopción de políticas contra la desigualdad. Pero muy pocos gobiernos se han comprometido a adoptarlas…”. 

En América Latina y el Caribe, el 20% de la población concentra el 83% de la riqueza. El número de milmillonarios en la región ha pasado de 27 a 104 desde el año 2000. En grave contraste, la pobreza extrema está aumentando. En 2019, 66 millones de personas, es decir, un 10,7% de la población vivía en extrema pobreza, de acuerdo a datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

Éste es el resultado del sistema neoliberal que ha potenciado al máximo los descartes humanos, así hoy millones de seres viven sólo para dar testimonio de presencia, pero carecen de dignidad y de rol histórico.

Son seres abandonados a su suerte, sin protección estatal ni contención social, millones de niñas, niños y adolescentes sufren de privaciones y de problemas estructurales de alimentación, salud, educación y vivienda.

Debido a ello la humanidad se ha degradado junto a este proyecto político de la élite mundial, poniendo en jaque la propia esencia de la persona humana: su libertad y su racionalidad, lo cual hace necesario la construcción de un proyecto democrático y libertario y hace imprescindible la inclusión de los sectores descartados.

De allí que el rescate de la persona es un imperativo para el propio hombre, y la pandemia está profundizando estas asimetrías e injusticias generando un ambiente de transformaciones de fondo para recuperar medio siglo perdido.

La segunda parte de este trabajo lo analizaremos en la siguiente columna, además de un planteamiento de estos grupos católicos para un cambio social.

 

cesaralfredo552@gmail.com