Inicio > Mis eListas > humboldt > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 18696 al 18715 
AsuntoAutor
Re: NoticiasdelCeH Norma Pe
193/20 - Quiénes s Noticias
194/20 - Naturalez Noticias
195/20 - El miedo Noticias
196/20 - VIAJANDO: Noticias
197/20 - VIAJANDO: Noticias
198/20 - La cara o Noticias
199/20 - Post pand Noticias
200/20 - VIAJANDO: Noticias
201/20 - La cara o Noticias
202/20 - La cara o Noticias
203/20 - VIAJANDO: Noticias
Re: NoticiasdelCeH g_aguila
204/20 - VIAJANDO: Noticias
Re: NoticiasdelCeH Ana Marí
RELATOS SIN IMÁGEN Noticias
205/20 - La cara o Noticias
206/20 - El ocaso Noticias
207/20 - VIAJANDO: Noticias
208/20 - EL "REGRE Noticias
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
Noticias del Cehu
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 19047     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:NoticiasdelCeHu 204/20 - VIAJANDO: De Buenos Aires a Athina en tres vuelos
Fecha:Domingo, 16 de Agosto, 2020  03:05:44 (-0300)
Autor:Noticias del CeHu <noticias @..............org>

NCeHu 204/20

 

De Buenos Aires a Athina en tres vuelos

 

Nunca pensé que regresaría a Grecia a menos de catorce meses de haber estado por última vez; pero hacia fines de 2019, mi prima hermana Nilda (84), me propuso hacer un viaje juntas, algo que nunca habíamos concretado, a pesar de que ambas habíamos andado por diferentes partes del planeta. Realmente me encantó la idea porque se trataba de una persona maravillosa con la cual nos encontrábamos muy esporádicamente, ya que ella residía en Bahía Blanca, y yo, en Buenos Aires, y que independientemente del destino que eligiéramos, iba a ser una excelente oportunidad para tener largas charlas que nos debíamos, así como recordar viejos tiempos.

Debido a que no había vuelos directos a Athina, prontamente compramos los pasajes a Madrid por Aerolíneas Argentinas para el 1ro. de marzo, con fecha de partida de regreso a Buenos Aires para el viernes 13, día no muy elegido para volar por muchos pasajeros supersticiosos. Se trataba de una oferta con posibilidades de abonarla en cuotas durante seis meses, justo unos días antes de que entrara en vigencia el pago del “impuesto país”, que aumentaba en un treinta por ciento los pasajes y consumos en el exterior. Y si bien, yo no solía planificar demasiado mis viajes, debido a la escasa cantidad de días con que contábamos, y a que uno de sus nietos la había entusiasmado con que agregáramos Croacia a nuestro periplo, durante todo el verano me encargué de reservar pasajes, hotelería y excursiones en cada uno de los lugares, buscando los mejores precios por internet, y consultándole a Nilda permanentemente por whatsapp.

Y así fue como partimos el primer domingo de marzo de 2020, a la noche, desde el Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini de Ezeiza. El vuelo fue muy tranquilo, hasta sobrevolar la península Ibérica, en que varios sacudones generaron malestares entre parte del pasaje. Finalmente todo se calmó, y arribamos al Aeropuerto Internacional Adolfo Suárez Madrid-Barajas el lunes 2 a las 15:30 hora de España.

 

 

Con mi prima hermana Nilda en el avión de Aerolíneas Argentinas antes de despegar

 

 

 

Aterrizando en el Aeropuerto Internacional Adolfo Suárez Madrid-Barajas a las 15:30 hora española

 

 

Nuestra estada en Madrid iba a ser de tan sólo de una noche, ya que, por no haber conseguido un vuelo directo hacia Athina a un precio razonable, tendríamos al día siguiente, por la mañana, dos vuelos con cambio de avión en Zurich por la empresa Swiss Air. Así que nos hospedamos en el hotel Escala Suites en Barajas, relativamente cercano al aeropuerto.

A pesar del escaso tiempo en que permaneceríamos, el momento se prestaba para disfrutar al máximo el viaje desde el primer día, y uno de los mayores placeres, lo era, sin duda, la gastronomía, así que tomamos un taxi y le indicamos que nos llevara al Museo del Jamón, a pocos metros de la Puerta del Sol. Y estando allí, le propuse a Nilda ordenar una fuente con tres variedades de jamones, el crudo, el ibérico y el de bellotas, acompañados por tajadas de melón y una buena copa de sangría. ¡Bocatto di cadinale!

 

 

Museo del Janón desde 1978

 

 

 

Jamón crudo con melón acompañados con una sangría

 

 

 

Variedad de jamones

 

 

 

Nilda degustando diferentes tipos de jamón

 

 

 

En el Museo del Jamón

 

 

La mañana del martes amaneció muy fría pero soleada y sin viento, con muy buenas condiciones para volar, pero durante el trayecto hacia Zurich se nubló lo suficiente como para no poder ver nada hasta tanto estuviéramos a poco del aterrizaje, donde las nubes se disiparon pudiendo tener una bonita imagen del paisaje.

 

 

En vuelo con Swiss Air

 

 

 

A punto de aterrizar en Zurich

 

 

El cambio de avión fue muy rápido, en un aeropuerto relativamente pequeño en comparación con otros europeos, y, sobre todo, muy bien organizado.

En el segundo tramo, nos sirvieron un almuerzo que consistió en jamón crudo con ensalada de quinoa y verduritas, acompañado con queso Gruyere, y como postre, un bizcochuelo con durazno y un chocolatín suizo junto con una infusión. Excelente servicio.

 

 

Jamón crudo con verduritas, queso Gruyere y torta con duraznos

 

 

 

Ensalada de quinoa

 

 

La llegada a Athina fue muy agradable, pudiendo divisar el mar Egeo y algunas de sus islas. Y al descender, nos encontramos con una temperatura bastante templada, típica de Grecia, a pesar de estar en invierno.

 

 

Llegando a Athina

 

 

 

Aproximándonos al Aeropuerto Internacional Eleftherios Venizelos

 

 

 

Se veían las islas del mar Egeo

 

 

 

Aterrizando en pocos minutos

 

 

Desde el Aeropuerto Internacional Eleftherios Venizelos nos trasladamos en un taxi al Adam’s Hotel, en el barrio de Plaka, el mismo lugar donde me había alojado con mi nieta Laurita el año anterior.

Estábamos a casi treinta y cinco kilómetros de nuestro destino por lo que primeramente nos desplazamos por una autopista, para luego tomar la avenida Panagiotis Kanellopoulou, cruzada por un imponente puente atirantado, y luego, la avenida Fidippidou, destacada por su actividad comercial, hasta llegar a la esquina de las calles Herefondos y Thalous.

 

 

Cerca de treinta y cinco kilómetros nos separaban del Adam’s Hotel

 

 

 

Puente atirantado cruzando la avenida Panagiotis Kanellopoulou

 

 

 

Transitando por la avenida Fidippidou

 

 

Después de acomodarnos en la habitación y descansar un corto lapso, salimos a caminar por Plaka, mirando vidrieras, y admirando no sólo las artesanías sobre los temas típicos del lugar, sino los originales diseños de prendas y accesorios, sin, por el momento, adquirir absolutamente nada, al margen de la insistencia de los vendedores, que se encontraban en temporada baja de turismo.

 

 

Originales diseños de carteras

 

 

A pesar de que era temprano para nosotras, pero ya tarde para los griegos, y antes de que cerraran los locales, nos ubicamos en la mesa de la vereda de un restorán, con cobertura y muy bien calefaccionada, para disfrutar de una buena cena tradicional.

Si bien la carta estaba en griego y en inglés, el mozo llamó a otro empleado, para que en perfecto español, nos recomendara un plato, y nos explicara en qué consistía. Así que el elegido fue el “pilioritiko”, una combinación de carne de ternera con berenjenas, verduras y grayere de Creta. Y mientras lo aguardábamos, tal como en Argentina solían traer pancitos con manteca o con algún otro adherezo, recibimos un platazo de aceitunas negras en aceite de oliva con condimentos. Una exquisitez. ¡Y ni hablar del plato principal!

 

 

Entrada de aceitunas

 

 

 

Plato de pilioritiko (carne de ternera con berenjenas, verduras y grayere de Creta)

 

 

 

Con Nilda disfrutando de la cena en un restorán de Plaka

 

 

Para cerrar la cena tomamos un buen café con una porción de baklava, pastel turco elaborado con pasta de pistachos y nueces trituradas distribuidos en una masa fina y bañada en almíbar. ¡Muy empalagoso para nuestro gusto!

Era habitual encontrar influencias turcas en las costumbres griegas, ya que la mayor parte del país había pertenecido al Imperio Otomano desde el siglo XV hasta su declaración de independencia en 1821, y la gastronomía era uno de los indicadores más representativos de esa historia.

 

 

Un buen café con una porción de baklava

 

 

Ana María Liberali