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Asunto:NoticiasdelCeHu 735/03 - Esto es el desarrollo ¿
Fecha:Sabado, 14 de Junio, 2003  09:28:35 (-0300)
Autor:Humboldt <humboldt @............ar>

NCeHu 735/03

 

 

Esto es el desarrollo ¿

                                                                  Alfredo Cesar Dachary

Cuando andamos en el mundo rural, en sus pueblos, en sus mercados, por sus caminos, vemos muchas cosas que como citadinos nos hacen pensar , unos añoramos los tiempos pasados , cuando la gente caminaba como algo natural y no como rutina de un gimnasio para reducir el peso o bajar el stress.

El tiempo pueblo, es una sucesión de saludos, diálogos, comentarios y una serie de anécdotas que hacen que el día sea lento , así como las tardes mas amenas y llenas de colores y aromas que nacen de las plantas de la casa de los patios llenos de árboles, de las plazas somnolientas .

Cuando comentamos estos con nuestro amigos que viven en ciudades grandes e importantes, nos dicen es un buen lugar para pasar unos días, pero mas seria aburrido y al dialogo se interrumpe porque suena la palm , que le avisa de una cita la anterior a la hora de entrar al gimnasio para poder combatir el ritmo urbano .

La calidad de vida es hoy una de las cuestiones mas discutidas, mas analizadas, porque se la considera un fruto de un milagro que se ha prometido en la segunda mitad del siglo XX , el desarrollo .

El PNUMA, logro cambiar los viejos modelos de los indicadores de desarrollo , que eran cominos, cemento, acero, producción manufacturera y otros elementos que definen el crecimiento económico , por otros mas humanos que les denomino, Índice de Desarrollo Humano .

Así la educación como posibilidad de superación es un indicador fundamental , los servicios básicos incluida la salud . Las asimetrías sociales que son en nuestra América, son también un indicador importante.

Los expertos en el tema nos aconsejan seguir recetas de los denominados países desarrollados para llegar a tener un consumo elevado, como si esa fuera la medida real de la calidad de vida.

Por que la gente se rebela , los sin tierra en Brasil , los piqueteros en Argentina , los grupos indígenas y campesinos en México , los Mapuches en Chile y una larga lista que no se termina con facilidad .

Que esperan estos pueblos del desarrollo, de que desarrollo se habla, cuales son sus alcances ¿

Esta es una de las causas por la que los grupos indígenas de América buscan un desarrollo propio y no siguiendo las partituras de la sociedad neoliberal?

Removiendo mis notas encontré una carta escrita hace quince años, en 1988 por Andrés Nuningo Sesen, indígena Huambisa, vicepresidente reelecto del Consejo Aguaruna y Huambisa, notas que fue publicada por la Voz Indígena , en su boletín 19-20 de 1988 y reproducida , en un maravilloso libro , Los guardianes de la tierra , que lleva como subtitulo , los indígenas y su relación con el medio ambiente .

No es la primera vez que este dirigente de una etnia de nuestra América, habla sobre desarrollo, ya que es un  asiduo participante de seminarios sobre desarrollo rural y comunal tanto en Ecuador como Perú, países que antes era un territorio común para estas etnias .

En esta reflexión el compara su vida antes de salir de la selva y la de los ciudadanos ricos de las ciudades, donde sus resultados o reflexiones van orientadas a entender lo que le ocurre a los indígenas cuando salen de su territorio, el que conocen bien y entran a otra selva, la de asfalto y de gentes que no se conocen entre si.

“En mi tierra yo me levantaba tranquilo por la mañana. No tenia que preocuparme de ropa porque mi casa , rodeada de mis chacras y del monte . Con toda paz me quedaba mirando la naturaleza inmensa del río Santiago mientras mi señora preparaba el fuego . Me refrescaba en el río y salíaa con la canoa a dar una vuelta para traer algunos cunchis o tarrayayar una mojarras, todavía con las primeras luces .

Sin preocuparme de la hora, regresaba. Mi señora me recibía contenta, preparaba los pescados y me daba mi Cuñushca, calentándome junto al fuego. Conversábamos, mi señora ,mis hijos y yo hasta que la conversación se acabara.

 Después ella se iba a la chacra y yo con mi hijo varón al monte. Andando por el monte enseñaba a mi hijo como es la naturaleza, nuestra historia, todo según mi gusto y las enseñanzas de nuestros antepasados. Cazábamos y regresábamos contentos con la carne de monte. Mi señora me recibi feliz recién bañada y peinada con su tarache nuevo. Comíamos hasta quedar satisfechos.

Si quería descansaba, sino visitaba a los vecinos y hacia mis artesanías; luego llegaban mis parientes y tomábamos masato, contábamos anécdotas y si la cosa se ponía bien terminábamos bailando toda la noche.

Ahora con el desarrollo la cosa cambia. Hay horas por la mañana para el trabajo. Trabajamos los cultivos de arroz hasta tarde y volvemos a la casa sin nada. La señora, tremenda cara larga, con las justas me pone un plato de yuca con sal. Casi no hablamos, mi hijo va a la escuela a que le enseñen cosas de Lima. Luego de cosechar son mil peleas para cobrar una miseria. Todo va para el camionero, para los comerciantes.

Apenas llevo a mi casa unas latitas de atún, unos fideos  y lo peor es que con esta clase de agricultura se nos va terminando el terreno comunal y pronto no quedará nada. Ya veo a todos mis paisanos rebuscando en los basurales de Lima.

Cuando estuve en Bogotá, yo me preocupe por conocer cómo es la vida de los millonarios  y me dijeron que ellos tienen una casa aislada en medio de lindos paisajes . Que se levantan por la mañana tranquilos, para mirar el paisaje y se bañan en la piscina. Llegan con el desayuno puesto y como no tienen prisa conversan tranquilamente con su mujer y sus hijos. Los niños van a un colegio selecto donde le enseñan a gusto del padre. El hombre pasea por su hacienda y pega unos tiros a las aves o pesca, a su regreso encuentra la mesa puesta y la señora arreglada para el almuerzo. Duerme después de la comida, o se dedica a pintar o a pequeños entretenimientos, luego sale donde sus amigos a tomarse un trago  y si quieren bailan hasta donde les parece. “

La carta sigue, pero el final es muy ejemplificador, se pregunta dos cosas la primera es si el cambio de la selva a los basurales de las grandes ciudades es el desarrollo y la segunda es que los millonarios, denominación amplia que usa el relato, en realidad viven como antes vivían los indígenas.

Ante ello la pregunta nuevamente es, si esto es el desarrollo , y a donde llegamos con él si se cambian las formas de vida, si se pierden los tiempos propios y la gente que eleva en post del mismo debe terminar haciendo lo que nunca esperó por una nueva meta, diferente al desarrollo, la supervivencia.

Estos temas presumiblemente aislados, cada vez toman más cuerpo en los pueblos indígenas, en los campesinos sin tierra, antiguos indígenas o mestizos exulsado por el hambre, por los marginales urbanos, y en todos la esperanza esta en un nuevo modelo más humano, más equitativo, tanto como la riqueza que hoy se les quiere comprar, selvas, ríos, montañas, antes lugares olvidados o temidos, hoy un gran potencial al que ansían llegar los beneficazos del desarrollo  para encontrarse con la naturaleza virgen, con lo no desarrollado, pero muy deseado , una contradicción mas ¿ . alfredo@pv.udg.mx