Inicio > Mis eListas > humboldt > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 18117 al 18136 
AsuntoAutor
14/18 - El fin de Noticias
15/18 - RUMBO al X Noticias
16/18 - ARGENTINA Noticias
17/18 - ARGENTINA Noticias
18/18 - La ciudad Noticias
19/18 - III CONGRE Noticias
20/18 - RUMBO al X Noticias
=?UTF-8?Q?Cursos_d =?UTF-8?
21/18 - ARGENTINA Noticias
22/18 - BRASIL - W Noticias
23/18 - VIAJANDO: Noticias
24/18 - La recolon Noticias
25/18 - BRASIL - Noticias
26/18 - BRASIL - E Noticias
27/18 - BRASI - Ma Noticias
28/18 - La sustent Noticias
29/18 - Rumbo al Noticias
30/18 - VIAJANDO: Noticias
31/18 - Cincuenten Noticias
32/18 - La Revoluc Noticias
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
Noticias del Cehu
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 18466     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:NoticiasdelCeHu 30/18 - VIAJANDO: Excursión a Villavicencio
Fecha:Domingo, 25 de Marzo, 2018  10:43:30 (-0300)
Autor:Noticias del CeHu <noticias @..............org>

NCeHu 30/18
 

 

 

 

Excursión a Villavicencio

 

El miércoles 28 de mayo estuve toda la mañana en la Universidad Nacional de Cuyo participando de las X Jornadas Cuyanas de Geografía, pero al mediodía pasé a buscar por el hotel a mi mamá y a mi hijo Martín para llevarlos a almorzar y a hacer una excursión a Villavicencio.

En un mini-bus que contaba con un guía nos dirigimos hacia el noroeste por la ruta provincial 52, ascendiendo por el “camino de un año”, ya que todos decían que tenía trescientas sesenta y cinco vueltas. Pero, como solía suceder, era sólo una creencia popular, ya que quienes lo transitaban permanentemente afirmaban que se trataba de doscientas setenta. De todos modos, eran una cuantas, y, de hecho, se sentían más cuando todo estaba cubierto de nieve.

 

En camino a Villavicencio

 

 

Los caracoles de Villavicencio

 

 

El atractivo de la zona databa de 1923 gracias a la difusión de las propiedades curativas del agua surgente por lo que el emprendedor Ángel Velaz había comenzado la explotación de las termas.

En 1940, este ganadero, miembro de la Sociedad Rural Argentina, hizo construir un hotel, que se hizo famoso por estar en la etiqueta del agua mineral “Villavicencio”.

 

A lo lejos ya se veía el famoso hotel

 

 

El hotel Villavicencio desde la ruta

 

 

El hotel Villavicencio, al pie de la ladera oriental de la Precordillera Mendocina

 

 

Acercándonos al hotel Villavicencio

 

 

El hotel Villavicencio, de neto estilo normando, contaba con treinta lujosas habitaciones, hermosos jardines, glorietas, piscina con agua termal y cancha de tenis, albergando a las familias más notables de todo el país.

 

 

Mi mamá en los jardines del hotel Villavicencio

 

 

El hotel Villavicencio, de estilo normando

 

 

Detalle del frente del hotel Villavicencio

 

 

Fuentes de los jardines del hotel Villavicencio

 

 

Aguas congeladas en las fuentes de los jardines

 

 

Martín sorprendido por el congelamiento de las aguas de las fuentes

 

 

Los jardines nevados en pleno otoño

 

 

Con el fin de asistir a la celebración de la misa y de regularizar la situación de los habitantes de las inmediaciones, quienes no estaban casados ni bautizados sus hijos, es que, la señora de Velaz junto con otras damas de alcurnia, tomaran la iniciativa de construir una capilla en 1941. De estilo neocolonial, la campana fue donada por la familia Anchorena; y se destacaba por su acústica, un gran fresco frontal, apliques barrocos de la época de la colonia, su techo de paja, maderas tachueladas y una hermosa luz interior.

 

Llegando a la capilla del hotel

 

 

La Capilla, en medio de una añosa arboleda

 

 

La Capilla, de estilo neocolonial, construida en 1941

 

 

Detalle del campanario de la Capilla

 

 

Ingresando a la Capilla

 

 

Gran fresco frontal en el interior de la Capilla

 

 

Paisaje que rodeaba a la Capilla

 

 

A la muerte de Velaz, ocurrida en 1943, sus sobrinos manejaron la empresa hasta 1979 en que la vendieron al Grupo Greco, que, al quebrar, dejara al hotel en un largo abandono.

En el año 2000, mediante Resolución Nro. 1065 de la Dirección de Recursos Naturales Renovables de la Secretaría de Medio Ambiente del Gobierno de la Provincia de Mendoza, fue creada la Reserva Natural Villavicencio, con una superficie de 62000 ha, entre el valle de Uspallata y las planicies orientales de la Precordillera Andina. Los objetivos de dicha reserva han sido la protección de la biodiversidad nativa, la preservación de los recursos hídricos, en especial las fuentes de agua mineral natural, así como el cuidado del patrimonio arqueológico e histórico y la profundización de su conocimiento.

 

Reserva Natural Villavicencio en la Precordillera de los Andes

 

 

Guanacos en la Reserva Natural Villavicencio

 

 

Y ya bajando por los caracoles hicimos una parada en el Puesto Vaquería, donde funcionaba un centro de interpretación de fauna y flora de la Reserva Natural Villavicencio.

Al descender del mini-bus, había que atravesar un puentecito y caminar por un tramo congelado, por lo que el guía se ofreció a ayudar a mi madre para evitar una caída. Pero ella, ofendida, se rehusó a ser tomada del brazo tanto por él como por mí, aduciendo que estaba acostumbrada a andar por la nieve y el hielo, por haber vivido en Ushuaia. El único detalle era que ahora tenía ochenta y cinco años, y cuando residía en el sur, contaba con treinta años menos. Pero, como era habitual, ¡salió con la suya!

 

El guía ofreciendo ayuda a mi madre para caminar por la nieve y el hielo

 

 

Mi madre (85) cruzando sin ayuda el puentecito del Puesto Vaquería

 

 

Mi madre caminando sola por el hielo en el Puesto Vaquería

 

 

Mi hijo Martín en el Puesto Vaquería

 

 

Puesto Vaquería

 

 

Mucha nieve en el Puesto Vaquería

 

 

Guanaco en el Puesto Vaquería

 

 

Mi mamá y mi hijo Martín no se arrimaron mucho al guanaco por temor a una escupida

 

 

En el Puesto Vaquería se nos indicó que entre las principales especies de flora se encontraban la flor de San Juan, el chañar, la zampa, las jarillas, el retamo, el algarrobo dulce, el aguaribay y varias cactáceas. Y en cuanto a la fauna, la reserva estaba habitada por guanacos, vizcachas de la sierra, gatos del pajonal y monteses, pumas, zorros colorado y gris, maras, águilas, cóndores y choiques, entre otros.

La excursión había sido maravillosa, pero estaba llegando a su fin; así que regresamos al Centro de la ciudad de Mendoza, donde con una merienda caliente mitigamos la fría jornada de otoño que habíamos vivido.

 

 

Ana María Liberali

 

 

 

 

 


Libre de virus. www.avast.com