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Asunto:NoticiasdelCeHu 298/17 - ¿HACIA UN MUNDO DE REGIONES URBANAS COSTERA S?
Fecha:Domingo, 24 de Septiembre, 2017  23:29:10 (-0300)
Autor:Noticias del CeHu <noticias @..............org>

NCeCu 298/17
 

 

 II CONGRESO DE GEOGRAFÍA ECONÓMICA

 

La Nueva Geografía del Capitalismo

 

Mar del Plata – Argentina

 

28 al 30 de junio de 2017

 


 

 

¿HACIA UN MUNDO DE REGIONES URBANAS COSTERAS? LÍMITES Y PERSPECTIVAS

 

Gabriel Fabián Bautista, PhD

Universidad Torcuato di Tella

 

 

I. Presentación. El dato demográfico apunta que la mayor parte de la humanidad está viviendo en los entornos costeros que constituyen el 10% de la superficie terrestre. La tendencia se mantiene porque allí están los puestos de trabajo con las metrópolis portuarias y sus actividades económicas. Este proceso está incentivado por la globalización. A principios del XXI, más de la mitad de la población mundial está viviendo y trabajando en entornos costeros de 200 km de ancho. Esta cifra crece a más de 2/3 si se considera una franja de 400 km. Esta cifra global se aplica a países con frente marítimo y ciudades costeras. Por ejemplo, el 60% de la población China vive en doce provincias costeras y municipios costeros como Shanghái y Tianjin. Indonesia y Vietnam son dos ejemplos de países cuyas poblaciones pasaron de vivir en el interior a vivir en la costa, con la isla de Java y su capital Yakarta (23.000.000 hab) y Hanói (7.000.000 hab) respectivamente como principales regiones metropolitanas. Lo mismo ocurre en Japón. Asia, con excepción de India, es un continente de población costera. África es el único continente con una población todavía en el interior, aunque la situación está cambiando. Las ciudades de Lagos, Mombasa, Dar es Salaam, Accra, Abidjan y Dakar están creciendo y engrosando la población costera en el Golfo de Guinea. La población de América Latina es todavía más costera: ¾ de su población de 610 millones de habitantes vive a menos de 200 km de la costa. La Argentina posee alrededor del 40% de su población viviendo en el litoral portuario-industrial que va desde La Plata hasta Santa Fe. Lo mismo puede decirse del Caribe. Similar tendencia se refleja en América del Norte y también aplica a Europa con algunos matices por países. Este desarrollo y utilización de zonas costeras está produciendo cambios socio-económicos y ambientales intensos que van a continuar en el futuro. La densidad de población es más alta en las costas que en el interior de los continentes y el proceso de migración a las ciudades y regiones costeras continúa. Observando este proceso, este trabajo plantea que el actual sistema conduce hacia un mundo de regiones urbanas costeras (RUC). Es decir, la Tierra como morada de las sociedades humanas se encamina hacia una estructura de RUC. La población mundial está tendiendo a vivir en estas regiones y el hinterland que les es funcionalmente propio porque centralizan el comercio mundial con sus puertos y ciudades. Estas RUC están siempre presentes en nuestra vida. Aunque vivamos en un remoto interior dependemos de ellas.

 

II. Hipótesis de trabajo. Esta evolución hacia RUC es una realidad que ya está aconteciendo, pero todavía no de manera plena en todas las franjas costeras de los continentes. Sin embargo, no está tan claro esto de regiones que sean urbanas y también costeras. Tampoco está tan claro por qué estamos yendo hacia este escenario cuando los pronósticos son de aumento del nivel del mar y de futuras catástrofes que afectarán justamente a las zonas donde pretendemos afincarnos para vivir, trabajar y disfrutar de una vida buena. La hipótesis de trabajo plantea “hacer lugar” para un planeta de RUC.

 

III. Antecedentes. A modo de antecedentes, este resumen menciona sólo dos. Primero, en Ámsterdam el grupo FUR investiga las regiones urbanas del futuro (FUR: Future Urban Regions), en razón de la importancia que tiene este enfoque para los holandeses, ya que su territorio está moldeado como una RUC, cuyos nodos principales son Rotterdam y Ámsterdam. Las RUC se están configurando más por infraestructuras que por densidades, por ejemplo, los trenes de alta velocidad. Las infraestructuras organizarán las nuevas RUC. Los servicios estarán mejor comunicados y el territorio más cohesionado. Las necesidades de agua potable, saneamiento, educación, comunicaciones, transporte y comercio, etc., necesitan una nueva escala y será difícil acceder a estos servicios sin vivir en RUC que los contengan. Las RUC englobarán distintos modos de vida: más rural o más urbano, pero todos los habitantes utilizarán los mismos servicios. El segundo antecedente es de 1957, cuando a su arribo a EE.UU., el geógrafo Jean Gottmann quedó impresionado por lo que veía y llamó megalópolis BosWash al corredor urbano-industrial-agropecuario-natural desde Boston hasta Washington, el cual se constituyó en el modelo clásico de RUC. Por lo tanto, este fenómeno espacial de RUC es relativamente nuevo. No se trata sólo de mega-ciudades o áreas metropolitanas, sino de regiones urbanas que se están desarrollando a lo largo de las franjas costeras. Las RUC desarrollan relaciones de interdependencia funcional entre diversos núcleos urbanos y no sólo su agregación o sumatoria por mera contigüidad espacial. La escala regional crea una nueva dinámica, una nueva complejidad y una nueva simultaneidad de eventos y procesos físico-naturales, socio-económicos y jurídico-administrativos. Las relaciones engloban el territorio urbanizado, el espacio rural y el natural: todo tipo de actividades económicas y usos del suelo están englobados en estas RUC, desde actividades de tipo extractivo y conservación de la naturaleza hasta las de investigación y desarrollo. Las RUC comportan la fase de tierra, la interfase tierra-agua y la fase de agua. Las tres fases forman una unidad ecosistémica, son un todo funcional y constituyen parte integral del territorio de las RUC.  Por ejemplo, en el este y oeste de Estados Unidos (Boston, Nueva York, Baltimore y Washington; Vancouver en Canadá, Seattle y Portland, Oakland-San Francisco, Los Ángeles, Long Beach, San Diego), norte de Europa (Felixtowe, Antwerpen, Rotterdam, Hamburgo, Bremen), al sur Barcelona-Marsella-Génova, la zona portuaria y costera del sudeste asiático, China y Japón (Singapur, Bangkok, Hong Kong, Kaohsiung, Keelung, Pusan, Kobe, Yokohama, Tokio), Rosario- Buenos Aires-La Plata y San Pablo-Río de Janeiro en América Latina, el triángulo de Auckland-Sídney-Brisbane (incluida Gold Coast) en Oceanía, el Golfo de Guinea en África Occidental (Accra, Abidjan, Lagos). Estas regiones están transformando la geografía, incidiendo en la  concentración y consolidación de infraestructuras socio-técnicas más densas y visibles con nuevas formas de relación socio-económicas y una mayor densidad de transacciones financieras, cadenas de mercancías globales para diversos productos que van desde centros exportadores a centros importadores, la redefinición de y las formas de usos del suelo, y también la dinámica de los flujos de personas entre grupos específicos de ciudades. Por último, las RUC son también un fenómeno espacial asociado al turismo costero. Las RUC constituyen una segunda naturaleza clásica, donde las intensas interacciones y complejas interdependencias entre procesos ecológicos y demográficos, ambientales y socio-económicos sintetizan una relación histórica con la naturaleza. Ya no es posible distinguir de manera clara y distinta lo natural de lo cultural.

 

IV. Objetivos del trabajo. Primero: plantear las restricciones y las perspectivas de las RUC: ¿hasta dónde puede llegar su desarrollo, sus potencialidades y su contribución al crecimiento económico? Segundo: plantear dos ejes de políticas públicas: (a) el de la gestión integrada para reducir la vulnerabilidad y compatibilizar una variedad de usos del suelo y (b) el de la innovación. (1) Las restricciones a las RUC se presentan desde dos perspectivas: (i) desde el enfoque aportado por la nueva geografía económica (NEG: New Economic Geography) y cómo el subsistema físico-natural o segunda naturaleza podría estar operando como un condicionante para que se configuren RUC en algunas zonas de la Tierra donde ya existen ciudades y núcleos urbanos de magnitud. Se analiza el caso chino. Luego, (ii) se considera otra restricción, esta vez no desde lo físico-natural, sino desde el subsistema socio-económico: se analizan los flujos del comercio marítimo y el caso mexicano. El primer (i) condicionante es de tipo natural y viene impuesto por la configuración misma del planeta Tierra en franjas de latitud. El segundo (ii) condicionante lo impone la configuración del sistema mundial de comercio. Segundo, las RUC se presentan en relación con las políticas públicas y el desarrollo sostenible. Primero, (a) se muestran las políticas públicas en relación con la población y el ambiente costero; en particular, la relación entre lo natural y lo construido, “la segunda naturaleza” y el desafío de la vulnerabilidad social. Se muestra cómo la gestión integrada es una política pública necesaria, aunque no suficiente para el desarrollo de las RUC. Segundo, (b) se destaca otro aspecto de la política pública: la promoción de la innovación y la importancia de ésta en relación con los puertos en una economía del conocimiento y la información.

 

V. Apreciación general. Este trabajo ilustra acerca de la configuración geográfica en RUC en la fase actual de desarrollo de la economía-mundo capitalista. Sin embargo, esta tendencia tendría dos restricciones: una natural en las zonas tropicales y otra socio-económica por la arquitectura de los flujos de comercio marítimo. A futuro, la cuestión socio-ambiental y socio-territorial del cambio climático ofrece una perspectiva negativa, aunque, desde la demografía las RUC se van a continuar desarrollando porque están directamente vinculadas a la generación de puestos de trabajo, lo cual necesita de innovación. Tanto la cuestión del cambio climático como la de la innovación están incoadas en las políticas públicas. Éstas son relevantes para sostener las actividades económicas y la formación de redes de producción-distribución globales dirigida, las cuales articulan un espacio de flujos cuyo ámbito de influencia rebasa los estados nacionales. Las RUC con sus densas infraestructuras tierra-agua y sus vínculos territoriales configurarán las transformaciones del sistema economía-mundo capitalista.

 

 

 


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