Inicio > Mis eListas > humboldt > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 17741 al 17760 
AsuntoAutor
62/17 - La llegada Noticias
63/17 - ARGENTINA Noticias
64/17 - El Papa fr Noticias
=?UTF-8?Q?65/17_-_ Noticias
66/17 - VIAJANDO: Noticias
67/17 - Presos pol Noticias
68/17 - Por qué es Noticias
69/17 - La huelga Noticias
70/17 - Elecciones Noticias
=?UTF-8?Q?Re=3A_No Miguel A
71/17 - La crisis Noticias
72/17 - ARGENTINA Noticias
73/17 - BOLETIN GE Noticias
=?UTF-8?Q?Re=3A_No Beatriz
=?UTF-8?Q?Re=3A_No Tito Car
74/17 - Científico Noticias
=?UTF-8?Q?Re=3A_No Sandra G
ULTIMA SEMANA Jussara
75/17 - Turismo y Noticias
=?UTF-8?Q?Re=3A_No John Zap
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
Noticias del Cehu
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 18073     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:NoticiasdelCeHu 66/17 - VIAJANDO: En el Museo de Ciencias y Tecnología de Porto Alegre
Fecha:Viernes, 21 de Abril, 2017  02:33:56 (-0300)
Autor:Noticias del CeHu <noticias @..............org>

NCeHu 66/17
 

 

En el Museo de Ciencias y Tecnología de Porto Alegre

 

El domingo 24 de julio teníamos pasajes Porto Alegre-Buenos Aires a las cinco de la tarde, por lo que debíamos aprovechar ese día para disfrutar todo lo posible, pero Laurita y Martín durmieron hasta las once.

Con la mañana perdida buscamos en internet los principales atractivos de la ciudad, y entre ellos encontramos el Museo de Ciencias y Tecnología de la Pontificia Universidad Católica de Rio Grande do Sul, uno de los interactivos más importantes del mundo.

 

Con Martín y Laurita en la puerta del museo de Ciencias y Tecnología

 

 

Si bien en Buenos Aires habíamos estado en un museo interactivo que se conocía como “PROHIBIDO NO TOCAR”, éste lo superaba con creces. En cuanto ingresamos ya nos impactó el hall central hacia donde daban una cantidad de salas donde se permitía observar y experimentar con elementos correspondientes a diferentes áreas de la ciencia.

 Lo primero que vimos fue un péndulo de Foucault, que podía oscilar libremente en un plano vertical durante mucho tiempo. Su inventor, León Foucault lo había utilizado para demostrar la rotación de la Tierra.

También en los laterales, entre otras cosas, había un enorme mapa de Sudamérica donde estaban graficadas las diferentes especies, un motor Diesel, y la osamenta de animales marinos.

 

Péndulo de Foucault en el hall central del museo

 

 

Mapa de especies de Sudamérica

 

 

Motor Diesel

 

 

Esqueleto de ballena

 

 

Cráneo de delfín

 

 

Luego fuimos visitando otros sectores donde los chicos pudieron ver un plasmadisco, hacer observaciones con un microscopio, y reconocer diferentes partes del cuerpo humano, incluso con fetos naturales. Además, pudieron medir sus ondas cerebrales, y observar el stand de pueblos originarios.

 

El plasmadisco

 

 

Martín entusiasmado con el microscopio

 

 

Laurita en la sala de fetos naturales

 

 

Hombre en rebanadas

 

 

Laurita junto al oído gigante

 

 

Martín midiéndose las ondas cerebrales

 

 

Martín junto al stand de los pueblos originarios

 

 

En uno de los stands encontramos una cocina instalada con la mesa puesta, y una pantalla que decía: “¿Usted cree que este ambiente está limpio?” Y, de hecho, en apariencia todo estaba impecable. Sin embargo, al iluminar todo el ambiente con otra luz, aparecían manchas por todos lados que contenían Staphylococcus.

Los estafilococos pueden desarrollar diferentes dolencias en humanos como diarreas, náuseas, vómitos, forúnculos, ampollas, y hasta endocarditis, en los casos más graves.

 

¿Usted cree que este ambiente está limpio?

 

 

Con otra luz se podían ver los Staphylococcus

 

 

Continuamos la recorrida por el museo observando, entre otros procesos, el de la producción de energía, la resolución de un crimen a partir de las huellas dactilares y de cabellos, y experimentando una serie de fenómenos físicos por demás interesantes.

 

Proceso de producción de energía

 

 

Laurita junto al panel de energía nuclear

 

 

Diferentes tipos de huellas dactilares

 

 

Método de análisis de huellas dactilares

 

 

Por un pelo

 

 

Martín frente al péndulo caótico

 

 

Laurita en la mesa de rectas paralelas

 

 

Martín volviendo a colocar la carga de la estación

 

 

Laurita montando una pirámide con las bolas

 

 

Martín haciendo fuerza

 

 

¡Agarre la bola! Si puede…

 

 

Laurita y Martín experimentando…

 

 

Martín disfrutando junto con otras personas

 

 

Martín girando

 

 

Y de pronto nos encontramos junto a una silla con clavos donde nos invitaban a sentarnos. ¡Fue increíble! Ya que cada clavo aislado nos hubiese generado una herida punzante, mientras que todos juntos actuaban casi como una superficie lisa. Lo que quedó demostrado es que los faquires no eran tan valientes.

 

Silla con clavos

 

 

Martín faquir

 

 

Laurita faquir

 

 

Ya estaba avanzando la tarde y los chicos seguían “jugando”, divirtiéndose y aprendiendo. Era tal entusiasmo que hasta se habían olvidado de almorzar, pero no había forma de sacarlos de allí, al punto que hasta corríamos el riesgo de perder el ómnibus.

 

Martín tratando de elevar una bolsa tirando de una cuerda

 

 

Laurita y Martín experimentando con la luminosidad

 

 

Martín emitiendo sonidos

 

 

Martín en el giróscopo

 

 

Laurita en el giróscopo

 

 

Regresamos en taxi al hotel sólo a buscar las valijas, y seguimos a la terminal de rodoviario donde después de pasar por un local de comidas rápidas, tomamos el Flechabus que partió con unos minutos de demora.

 

Martín y Laurita en la puerta del museo esperando un taxi

 

 

A poco de andar disfrutamos de una hermosísima puesta de sol y de los reflejos que se producían en los campos de cultivo de arroz característicos por la presencia de agua.

 

Una intensa puesta de sol

 

 

El sol sobre el horizonte

 

 

El sol escondiéndose detrás de los árboles

 

 

El sol se había ido pero la luminosidad continuaba en un campo de cultivo de arroz

 

 

Durante la madrugada atravesamos la frontera de Uruguaiana-Paso de los Libres sin problemas, pero nos atrasamos una hora y media debido a la intensa lluvia que se desató desde la provincia de Entre Ríos hasta Buenos Aires.

Y cuando ya en la terminal de Retiro pensamos que saldríamos rápidamente, se armó una desordenada fila con pasajeros de varios micros para pasar todos los equipajes por la máquina de control. Y desde ya que a varios les encontraron mercaderías prohibidas de ser ingresadas a la Argentina, como determinados alimentos, plantas y ciertas sustancias. Ergo, llegamos a casa casi a las dos de la tarde, en lugar de a las doce como teníamos previsto.

 

 

 

Ana María Liberali

 


Libre de virus. www.avast.com