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Fecha:Domingo, 23 de Agosto, 2015  00:58:52 (-0300)
Autor:Noticias del CeHu <noticias @..............org>

ÔĽ¿

Evidentemente a partir de la localizaci√≥n de bancos y financieras se pueden entender muchos aspectos tanto de la econom√≠a formal como informal. Yo tengo varios art√≠culos en papel tanto de autores franceses como brasile√Īos. Pero ahora puedo enviar el siguiente, que es de Lia Osorio Machado, una excelente investigadora de la Universidad Federal de Rio de Janeiro. Da como para entrar en tema.
 
Ana M.
 

 
 
 

Gestión de las Transformaciones Sociales - MOST

Documentos de debate - N¬ļ 22

Movimiento de capitales y tr√¡fico de drogas en la cuenca del Amazonas

Lia Osório Machado (1)

Resumen

En el presente documento se analizan algunos efectos geogr√¡ficos del tr√¡fico de drogas en la cuenca del Amazonas. Tomando como base la simbiosis entre las organizaciones que explotan el comercio de drogas il√≠citas, y el sistema bancario y financiero, la autora utiliza una metodolog√≠a centrada en la funci√≥n que desempe√Īan las redes en la econom√≠a pol√≠tica contempor√¡nea.


El lavado o blanqueo de dinero, esto es, el proceso mediante el cual el dinero obtenido por medios il√≠citos se hace leg√≠timo o logra ocultar sus or√≠genes ilegales, constituye en la actualidad uno de los principales problemas a que se asiste en el plano internacional. Este fen√≥meno no se refiere √ļnicamente a los beneficios obtenidos con el comercio il√≠cito de la droga, sino adem√¡s a la evasi√≥n de capitales, el fraude fiscal, la corrupci√≥n, el contrabando y todas las actividades que suelen escapar al control y la reglamentaci√≥n del gobierno de los Estados nacionales.

En el proceso de lavado de dinero la econom√≠a ilegal alcanza su punto de bifurcaci√≥n, vale decir que deja tras de s√≠ su condici√≥n ilegal y entra en la econom√≠a l√≠cita. Esta ruptura de la simetr√≠a entre el antes y el despu√©s s√≥lo es posible gracias a esa alquimia mediante la cual el sistema bancario y financiero transforma el dinero sucio en dinero limpio gracias a operaciones num√©ricas y ciertos desplazamientos geogr√¡ficos.

La simbiosis a que se asiste hoy entre las organizaciones que explotan el comercio de drogas il√≠citas, por una parte, y, por otra, el sistema bancario y financiero internacional se puede considerar no s√≥lo la m√¡s importante de las cuestiones que caracterizan a la econom√≠a de la droga, sino adem√¡s la dimensi√≥n oscura de la evoluci√≥n misma del mercado internacional de dinero y divisas, que hoy administra un sistema bancario y financiero mundializado.

Cabe destacar cuatro aspectos de este proceso de mundialización bancaria y financiera, ya que influyen directamente en la amplificación de la escala y la proliferación de los mecanismos de lavado de dinero:

a) la desreglamentaci√≥n del sistema de compra y venta de dinero, cr√©dito o t√≠tulos financieros, lo cul le confiere un car√¡cter planetario, por cuanto permite que se desarrolle de manera m√¡s o menos independiente de los gobiernos nacionales (Strange, 1994);

b) los desdoblamientos, aparentemente contradictorios, de esa desreglamentación, que inducen a algunos gobiernos a manipular los límites territoriales de los bancos sujetos a su jurisdicción (por ejemplo, creando zonas territoriales específicas y funcionales como los paraísos fiscales) y a acoger y prestar apoyo a los bancos, las bolsas y las agencias influyentes en el campo de las inversiones internacionales, con el fin de garantizar su acceso al crédito en el mercado internacional;

c) el extraordinario crecimiento del volumen, los flujos y los tipos de capital a corto plazo que circulan en los mercados financieros internacionales, desde el capital especulativo ("hot money") hasta los instrumentos de cr√©dito comercial, t√≠tulos del tesoro, dep√≥sitos bancarios, dep√≥sitos a corto plazo, etc. Pese al gran potencial "desestabilizador" de los capitales a corto plazo para la econom√≠a interna de los pa√≠ses, sobre todo los que m√¡s dependen del cr√©dito internacional, la mayor√≠a de ellos no los rechaza ya que mediante mecanismos que todav√≠a han sido poco estudiados la afluencia de esos capitales empieza a funcionar como indicador positivo para la clasificaci√≥n del pa√≠s en el mercado internacional y como una especie de "comod√≠n" en los juegos pol√≠ticos internos (Kim, 1993); y

d) el funcionamiento en red del sistema bancario y financiero, posible gracias a las innovaciones tecnol√≥gicas de la inform√¡tica y las telecomunicaciones. Gracias a esta forma de funcionamiento la transmisi√≥n de bytes-dinero resulta cada vez m√¡s r√¡pida y menos costosa y el acceso a mercados geogr√¡ficamente dispersos cada vez m√¡s f√¡cil (Thrift & Leyshon, 1994).

En conjunto estos aspectos permiten ampliar el radio de acción del lavado de dinero efectuado por las organizaciones que explotan el comercio de drogas ilícitas (o cualquier otra actividad ilegal), multiplicando las posibilidades utilizadas en operaciones de esta índole (Machado, 1996).

Pese a la importancia y el inter√©s que despierta la "globalizaci√≥n" del sistema bancario y financiero, se puede identificar este mismo aspecto en el proceso de lavado de dinero e incluso en los circuitos comerciales de la droga. Provocando la liberaci√≥n de los marcos reguladores de base territorial como los del Estado-naci√≥n, el t√©rmino global designa algo abstracto, cuya densidad geogr√¡fica (materialidad) y complejidad s√≥lo se pueden captar en el lugar (Santos, 1996; Law, 1994).
 

Brasil: el desorden de las normas contra el orden del espacio

La inserci√≥n del Brasil en los esquemas internacionales de lavado de dinero no es reciente ni se puede atribuir a la expansi√≥n del tr√¡fico de drogas en su territorio. Entre las condiciones favorables a esa inserci√≥n cabe mencionar: la inflaci√≥n de los a√Īos 80, que se extiende hasta 1994; la crisis fiscal e institucional del Estado, que acentu√≥ la inestabilidad del sistema de cr√©dito y, en t√©rminos generales, de las reglas de conducta de la econom√≠a; y el crecimiento del mercado de trabajo no estructurado y de las peque√Īas empresas, que siguen subsistiendo gracias al contrabando y al fraude fiscal.

La inflaci√≥n hizo posible el desarrollo de un sistema bancario nacional moderno y bien articulado, fundado en la proliferaci√≥n de agencias en todo el territorio nacional, unidas por una infraestructura muy desarrollada de telecomunicaciones, cuyos principales clientes son, desde luego, los propios bancos (Dias, 1995). En cuanto a las redes mundiales de telecomunicaciones cuyos servicios se alquilan, a finales de los a√Īos 80 las compa√Ī√≠as, y principalmente los bancos, ya estaban conectados al sistema mundial de telecomunicaciones de empresas, como muestra la Figura 1. La red mundial y la red de nodos y vectores regionales facilitan un mayor n√ļmero de conexiones y son menos vulnerables a las perturbaciones en la comunicaci√≥n, muy corrientes en pa√≠ses como el Brasil, ya que hacen posibles varias v√≠as alternativas (Langdale, 1989).
 

Figura A

Figura A

La expansi√≥n del mercado negro del d√≥lar, el auge de las transacciones destinadas a transferir ilegalmente divisas hacia el extranjero (2), la familiaridad forzosa de una parte considerable de la poblaci√≥n asalariada con mecanismos financieros que les permiten evitar la devaluaci√≥n de los sueldos y peculios, y el secreto bancario, son otros tantos factores que, si bien guardan relaci√≥n directa con el proceso inflacionario, van mucho m√¡s all√¡. En efecto, esos factores promueven un ambiente y una cultura favorables a la proliferaci√≥n de mecanismos de lavado de dinero.

Esos mecanismos son anteriores a la reforma que supuso el cambiar de moneda a mediados de 1994 (el real). Esa reforma abarc√≥ las operaciones de las oficinas de cambio y los vendedores de d√≥lares, la subfacturaci√≥n de las importaciones y la sobrefacturaci√≥n de las exportaciones y la desviaci√≥n de cr√©ditos subvencionados por el mercado financiero, as√≠ como cuentas bancarias fantasma, unidas a mecanismos de corrupci√≥n, y operaciones vinculadas a la "caja 2", como la utilizaci√≥n de las cuentas bancarias LC-5 (Circular N¬ļ 5 del Banco Central de 1969), destinadas a personas f√≠sicas y jur√≠dicas residentes, domiciliadas o con sede en el exterior para el traslado de divisas en el pa√≠s, que resultaron √ļtiles no s√≥lo a los bancos y las empresas, sino tambi√©n a las organizaciones vinculadas con el contrabando y el tr√¡fico de drogas para el env√≠o ilegal de divisas al extranjero (O Globo, 1995).

El control del proceso inflacionista y la valorizaci√≥n de la moneda nacional contaron con el apoyo de una gran parte de la poblaci√≥n, como se hizo patente en el momento de las elecciones presidenciales, y con el de los organismos financieros y los bancos internacionales de cr√©dito con los que el Brasil tiene una deuda del orden de 120.000 millones de d√≥lares. Si la inversi√≥n del proceso inflacionista y la estabilidad del cambio se sit√ļan a contracorriente de la cultura de inflaci√≥n, la pol√≠tica econ√≥mica en que se sustenta se vuelve hacia la amplificaci√≥n de una cultura de mercado, lo cual estimula medidas destinadas a alterar las normas en vigor, ya sean econ√≥micas o culturales (3). Esas medidas llevan a que aumente la permeabilidad del territorio nacional al mercado internacional, en cuanto a la reconversi√≥n del parque industrial, la reducci√≥n de los gastos del Estado y la elaboraci√≥n de nuevas normas para reglamentar y desreglamentar las instituciones socioecon√≥micas. Se considera que son elementos de una pol√≠tica necesaria, destinada a mejorar las condiciones competitivas del pa√≠s en el mercado internacional de mercanc√≠as como en el de dinero, m√¡xime al estar √©ste sujeto a la presi√≥n de una creciente demanda mundial de cr√©dito (Business Week, 1994).

De esta manera se vinculan dos objetivos, ambos relacionados con el cr√©dito: el dinero y la confianza. La reestructuraci√≥n econ√≥mica exige la disponibilidad de cr√©ditos; y la posibilidad de empezar a competir y obtener recursos en el mercado internacional est√¡ unida a los cambios de las normas, todo ello para garantizar la confianza de los posibles inversores.

En el marco de esta nueva cultura que se quiere instaurar, aparecen nuevas tensiones. Por ejemplo, las provocadas por el ajuste paulatino de las pol√≠ticas de inversi√≥n (cr√©dito) en funci√≥n de la pol√≠tica de beneficios. Adem√¡s, las reservas de cambio act√ļan como una variable econ√≥mica y pol√≠tica, por cuanto el mercado y la poblaci√≥n en general empiezan a considerarlas una especie de garant√≠a de la estabilidad del cambio e ipso facto de la estabilidad del gobierno: las reservas aumentaron de 32.200 millones de d√≥lares en diciembre de 1993 a 55.700 millones de d√≥lares en marzo de 1996 (Banco Central, 1996).

El √©xito de esa pol√≠tica, respaldado en el crecimiento de las inversiones denominadas en el exterior en moneda, genera otras tensiones: la volatilidad y el reducido control de esa circulaci√≥n, cuyo comportamiento est√¡ determinado por la variaci√≥n de los tipos de inter√©s y en el mercado internacional otros indicadores debilitan la propia pol√≠tica encargada de fomentarlos. De todas las inversiones externas efectuadas en 1995 en moneda extranjera, esto es, inversiones en cartera, directas y en fondos de renta fija y privatizaci√≥n, cerca del 70% corresponde a la primera modalidad y pas√≥ de 3.800 en 1992 a 22.500 millones de d√≥lares en 1995. Adem√¡s, la proporci√≥n de las inversiones en cartera que retorn√≥ al extranjero pas√≥ del 44% en 1992 al 80% en 1995 (Banco Central del Brasil, 1996) (4).

A su vez, de resultas de la mayor entrada de capital a corto plazo, que puede incrementar las reservas de cambio o facilitar cr√©ditos a las empresas para financiar el consumo, lo que obliga al gobierno a comprar d√≥lares, la cuant√≠a de la deuda interna tiende a aumentar. Los mecanismos legales para alentar el mercado financiero y de cr√©dito, tanto en el plano nacional como en el internacional, se pueden utilizar, y de hecho se utilizan, para el lavado de dinero y su ulterior inserci√≥n en la econom√≠a legal. De esta manera inversores y empresas nacionales pueden utilizar esos mecanismos para transferir capitales al exterior y hacerlos "entrar", es decir, blanquear los d√≥lares como inversi√≥n en un fondo extranjero para utilizarlos en el pa√≠s, en las bolsas de valores o en rentas fijas. Del mismo modo inversores y empresas extranjeras vinculadas eventual o definitivamente a mecanismos de lavado de dinero, pueden comprar t√≠tulos emitidos por empresas brasile√Īas en el extranjero, o por el Tesoro Nacional.

La √≠ndole sistem√¡tica de esa interacci√≥n, la sensibilidad de ese sistema al entorno y la consiguiente inestabilidad din√¡mica son algunos de los rasgos que nos permiten describir el sistema bancario y financiero brasile√Īo e internacional como sistemas abiertos, en ligero contacto con la circulaci√≥n internacional del dinero y los t√≠tulos comerciales. Es precisamente la conexi√≥n entre esa circulaci√≥n, que act√ļa simult√¡neamente como hecho y l√≠mite, y las variables y los hechos que tienen lugar dentro de cada Estado, la que determinar√¡ la estabilidad o inestabilidad del r√©gimen de funcionamiento del sistema como un todo. Considerado por varios gobiernos como una alteraci√≥n del comportamiento del sistema bancario y financiero, el lavado de dinero forma parte integrante de esa circulaci√≥n macrosc√≥pica y s√≥lo se concreta como problema cuando interfiere en la evoluci√≥n de las "regiones" dentro del espacio geogr√¡fico mundial.

Lo que nos proponemos demostrar m√¡s adelante es c√≥mo el "sistema" esbozado anteriormente puede estar interactuando con el tr√¡fico de drogas en Am√©rica del Sur y, m√¡s especialmente, en la Amazonia brasile√Īa. Se trata de dar una dimensi√≥n m√¡s te√≥rico-metodol√≥gica y no f√¡ctica, en primer lugar, porque se quiere incorporar en el estudio de estos temas una perspectiva geogr√¡fica, entendida como la espacializaci√≥n de datos oficiales o emp√≠ricos sobre el tr√¡fico de drogas y los movimientos financieros. Esta espacializaci√≥n no comprende s√≥lo la visualizaci√≥n de la disposici√≥n geogr√¡fica espec√≠fica que adquieren sobre el terreno, sino que tambi√©n el acto de espacializar de por s√≠ permite descubrir relaciones que las estad√≠sticas y otros tipos de informaci√≥n no aclaran. A estos efectos nos proponemos presentar una metodolog√≠a innovadora que, esperamos, pueda compensar en parte la falta de precisi√≥n de algunas afirmaciones. Dados la dificultad en obtener datos y el car√¡cter poco fidedigno de cierta informaci√≥n, este trabajo se sit√ļa en el campo de la probabilidad y no en el de la certeza.

La metodolog√≠a propuesta se funda en el papel que desempe√Īan las redes (en el sentido anglosaj√≥n del t√©rmino network) en el mundo contempor√¡neo. Como forma de organizaci√≥n t√©cnica (infraestructura de apoyo o log√≠stica), transaccional (econ√≥mico-pol√≠tica), informativa (cognoscitiva) (5), la estructura de las conexiones por red tiene hoy un significado mucho m√¡s complejo que el de un simple esquema de nodos conectados por l√≠neas de transporte o comunicaci√≥n para la descripci√≥n gr√¡fica de dichos sistemas (utilizados por ingenieros electr√≥nicos). En el estudio de las organizaciones espaciales hoy se precisa de una noci√≥n de red m√¡s compleja que las que se utilizan com√ļnmente en geograf√≠a, como por ejemplo, la de red urbana, de transporte o fluvial, lo que no significa, desde luego, que hayan desaparecido todas las dem√¡s formas de territorialidad.

Para afinar y aplicar esta metodolog√≠a se incorporaron tres nociones capitales para la complejidad de las redes. En primer lugar, se trascendi√≥ la noci√≥n de ubicaci√≥n de un objeto (por ejemplo, una ciudad en el espacio geogr√¡fico), cuyo punto de referencia es la red de coordenadas geod√©sicas, para llegar a la de ubicaci√≥n en relaci√≥n con las redes a las que todo objeto en el espacio puede tener un acceso efectivo o virtual (Raffestin, 1985; Pumain, 1989). La importancia de un lugar, que suele estar determinada por su posici√≥n con respecto a todos los dem√¡s lugares seg√ļn diversos registros -econ√≥mico, pol√≠tico y cultural- se ve as√≠ definida por los objetivos que mueven las estructuras que forman parte de la red, es decir, los objetivos de las organizaciones responsables de su concepci√≥n. Esto significa que la estructura de conexi√≥n de las redes obedece en principio a una concepci√≥n teleol√≥gica: selecciona los lugares seg√ļn los fines hacia los que se orienta la red y no necesariamente en funci√≥n del conjunto de variables end√≥genas que configuran el espacio. Este proceso puede ser selectivo por los lugares seleccionados o por lo que respecta a los individuos y grupos participantes.

En segundo lugar, la creaci√≥n de redes por todas partes pone en tela de juicio la tendencia a la centralidad en los procesos espaciales. En efecto, las redes suelen actuar como "sistemas autorregulados", vale decir, sistemas que mantienen su propia estructura de orden y reglamentos: no es factor dominante que el dise√Īo de una red obedezca, por ejemplo, a la jerarqu√≠a urbana, basada en la distribuci√≥n de poblaci√≥n y servicios. Esto es a√ļn m√¡s v√¡lido para las redes de informaci√≥n que hoy en d√≠a engloban, por ejemplo, la circulaci√≥n de capitales (6). Tanto las redes formales como las informales articulan un n√ļmero variable de agentes (sociales, pol√≠ticos, fracciones o diferentes instancias de los aparatos organizativos) que, como act√ļan seg√ļn un principio del inter√©s propio, suelen crear una estructura jer√¡rquica, distinta de las estructuras jer√¡rquicas "cuya principal raz√≥n de ser reposa en la eficacia con la que ejercen un control autoritario de los procesos de toma de decisiones en el sistema". En las sociedades complejas es m√¡s probable que se forme una estructura "h√≠brida", esto es, una combinaci√≥n de estructuras jer√¡rquicas y heter√¡rquicas (Leeuw & McGlade: 218).

Por √ļltimo, las redes t√©cnicas, transaccionales e informativas est√¡n entreescalonadas, vale decir, que articulan nodos pertenecientes a distintos niveles de organizaci√≥n espacial: local, regional, nacional e internacional. Esto significa que pueden atravesar las fronteras nacionales e internacionales sin obedecer al principio de contig√ľidad espacial que define, por lo general, el territorio, base de la soberan√≠a de un Estado-naci√≥n. No s√≥lo permiten la representaci√≥n cartogr√¡fica de las conexiones entre microespacios y otros niveles de organizaci√≥n escalonada, sino que tambi√©n constituyen, de por s√≠, la forma preferencial de organizaci√≥n de las operaciones de tr√¡fico de drogas y lavado de dinero.
 

La red del tr√¡fico de drogas y la cuenca del Amazonas

La incorporaci√≥n del Brasil y de su regi√≥n amaz√≥nica en el tr√¡fico internacional de drogas se hace por intermedio del complejo coca-coca√≠na. Los principales sectores productores de coca se encuentran en la parte occidental de la gran cuenca del Amazonas, en los valles altos y medios de sus tributarios y afluentes (Huallaga, Ucayali y Apurimac en el Per√ļ; Beni y San Miguel en Bolivia; y Putamayo, Caquet√¡ y Vaup√©s en Colombia). Para la cartograf√≠a (localizaci√≥n) del complejo coca-coca√≠na y sus conexiones con el Brasil, se tom√≥ como unidad espacial de referencia la cuenca del Amazonas, sector mayor que el de la Amazonia, generalmente delimitada a partir de criterios fitogeogr√¡ficos (sector cubierto de selvas h√ļmedas) o topogr√¡fico-climatol√≥gicos (zonas c√¡lidas, de poca altitud).

Desde el punto de vista de la log√≠stica del tr√¡fico de drogas, las grandes cuencas hidrogr√¡ficas sudamericanas, tanto la del Amazonas como la del Paraguay-Paran√¡, se convierten en una importante alternativa para la creaci√≥n de un sistema de transporte combinado o intermodal para el tr√¡nsito de la droga. Es interesante recordar que, pese a las dificultades de la navegaci√≥n fluvial, durante siglos esas cuencas han constituido la principal v√≠a de comunicaci√≥n dentro del continente sudamericano.

A la red fluvial se superpone otra de transporte terrestre y a√©reo que permite comunicar convenientemente las costas pac√≠fica y la atl√¡ntica. Pese a las numerosas discusiones, tanto por parte de los gobiernos nacionales como del Banco Mundial, sobre la conveniencia de construir o no una carretera transcontinental, √©sta, aunque precaria, ya es un hecho. No sabemos a ciencia cierta hasta qu√© punto la econom√≠a de la droga ha contribuido directa o indirectamente a su construcci√≥n paulatina (7). Un aspecto fundamental es que en Am√©rica del Sur ni la red de transporte a√©reo ni la de transporte terrestre est√¡n restringidas a las v√≠as intercontinentales o los aeropuertos oficiales. Una red precaria de v√≠as y carreteras secundarias, adem√¡s de las pistas de aterrizaje diseminadas en el continente en haciendas y poblados, muestra que paralelamente a una estructura formal existe otra, que se podr√≠a denominar "informal". Si bien se sabe que el tr√¡fico de drogas se vale de ambas redes, se ignora en qu√© medida las organizaciones vinculadas al tr√¡fico son responsables del mantenimiento y ampliaci√≥n de esa red secundaria.

Se localizaron los principales pasos y v√≠as del tr√¡fico entre los pa√≠ses andinos y el Brasil, as√≠ como la red virtual de los puntos de tr√¡nsito y sectores de elaboraci√≥n de la droga, y con esos elementos se dibuj√≥ un mapa, a fin de visualizar la dimensi√≥n "atl√¡ntica" de la red log√≠stica del comercio de la droga (Mapa 1). Perm√≠tasenos se√Īalar que la asociaci√≥n del tr√¡fico de drogas con el contrabando tambi√©n es v√¡lida para el Brasil. Las v√≠as y los pasos utilizados por el tr√¡fico se utilizan en ambas direcciones y sirven para el contrabando de oro, productos electr√≥nicos, productos agr√≠colas (caf√© o soja) y coches robados, todo lo cual se canjea por coca, coca√≠na, armas o productos industriales.

Mapa A

Se utilizaron diversas fuentes: informaci√≥n obtenida gracias a estudios de campo en varios sectores de la Amazonia brasile√Īa; informes de la Polic√≠a Federal y de la Drug Enforcement Administration (DEA); boletines del Observatorio Geopol√≠tico de Drogas (OGD); art√≠culos, libros, revistas y distintos peri√≥dicos, nacionales y extranjeros. Un estudio sobre las incautaciones de drogas (8) y los allanamientos de laboratorios realizados durante los √ļltimos seis a√Īos result√≥ esencial no s√≥lo para establecer la cartograf√≠a de las v√≠as y la probable localizaci√≥n de los laboratorios, sino adem√¡s para determinar qu√© condiciones geogr√¡ficas eran las m√¡s propicias para que una ciudad se convirtiera en centro de compra y venta al por mayor de drogas, o bien en lugar de paso (Machado, 1995).

La inserci√≥n del Brasil en la econom√≠a de la droga se hace adem√¡s mediante la venta de productos qu√≠micos utilizados para transformar la hoja de coca en coca√≠na (Figura 2). Si bien la que toma en consideraci√≥n este mercado es m√¡s bien la industria de los pa√≠ses centrales (por ejemplo Estados Unidos y Alemania), ante la inestabilidad del mercado de consumo nacional, la industria qu√≠mica brasile√Īa se ve alentada a realizar eventuales ventas a los pa√≠ses andinos donde se lleva a cabo la mayor parte de la transformaci√≥n de la hoja de coca en coca√≠na.

Figura B

Como conclusi√≥n de esta parte del estudio, se puede sostener que la utilizaci√≥n "desordenada" de las redes de circulaci√≥n del tr√¡fico de drogas -en el sentido de utilizaci√≥n alternativa de v√≠as y de un sistema que utiliza los distintos medios de transporte (a√©reo, terrestre, fluvial y ferroviario)- busca un "desorden optimizado", para emplear la expresi√≥n acu√Īada por Albert Hirchman para describir las situaciones en las que el control organizativo act√ļa a niveles m√≠nimos y las interacciones con el medio son inestables. Parece que es lo que ocurre con la red del tr√¡fico de drogas: la selecci√≥n de los agentes est√¡ dictada por exigencias organizativas y razones de seguridad, pero el comportamiento adoptado para el traslado de la mercanc√≠a depende de su sensibilidad y del nivel de informaci√≥n, que en este caso se pueden considerar variables aleatorias. Es cierto que el desorden relativo en la selecci√≥n de las v√≠as y los medios de transporte queda parcialmente superado por la adopci√≥n, por parte de los agentes, de un c√≥digo de conducta r√≠gido y violento. Sin embargo, no se puede decir lo mismo de la dimensi√≥n espacial de la cadena que va del productor al consumidor. Tal vez la √ļnica manera de superar la oscilaci√≥n inherente a la utilizaci√≥n de las redes ser√≠a intensificar la interacci√≥n con el entorno, es decir, con las instituciones leg√≠timas y las comunidades locales. Cuando se crea este tipo de comunicaci√≥n, aun cuando la interacci√≥n est√© fundada en la corrupci√≥n, se puede mantener la "estabilidad" de la red que, en principio, es inestable. Esto significa que la √≠ndole de los subsistemas que componen el circuito de la droga es id√©ntica a la de los "sistemas abiertos".
 

Espacializaci√≥n del movimiento de capitales en la Amazonia brasile√Īa

En el contexto del proceso de inflaci√≥n galopante y la pol√≠tica oficial de ocupaci√≥n de la regi√≥n amaz√≥nica (incentivos fiscales, apoyo al crecimiento y la creaci√≥n de ciudades y proyectos de colonizaci√≥n), no es sorprendente que, pese a su baja densidad de poblaci√≥n esa regi√≥n se haya integrado en el sistema bancario nacional. Gracias a considerables inversiones del gobierno en servicios como las telecomunicaciones, una de las condiciones m√¡s importantes de la pol√≠tica de integraci√≥n nacional adoptada en los a√Īos 70, las agencias bancarias locales quedaron conectadas con las casas centrales de los bancos, situadas en el centro y el sur del pa√≠s. El √©xito relativo de esa pol√≠tica se puede medir por la reorganizaci√≥n de los flujos migratorios internos, el crecimiento de la poblaci√≥n, la expansi√≥n de la red urbana y de transporte y la explotaci√≥n de los recursos naturales de la regi√≥n seg√ļn modelos capitalistas. La forma territorial deshilachada, caracter√≠stica de la manera en que se agrupa geogr√¡ficamente la poblaci√≥n, no impide reconocer un inicio de estructuraci√≥n espacial en torno a ejes de circulaci√≥n fluvial y terrestre, proyectos de colonizaci√≥n, ciudades y pueblos.

Desde los a√Īos 80 la retirada del apoyo del gobierno a las pol√≠ticas de instalaci√≥n e implantaci√≥n de infraestructura no ha hecho m√¡s que acentuar los problemas sociales y econ√≥micos surgidos desde los primeros planes de colonizaci√≥n regional (Becker, 1990; Becker et alii, 1990). Entre estos problemas se destacan los siguientes: el proceso de apropiaci√≥n de tierras, que reprodujo en la regi√≥n el modelo de concentraci√≥n de la propiedad caracter√≠stico del sistema agrario del pa√≠s; la escasez de cr√©ditos de bajo inter√©s; y la poca capacidad de endeudamiento de los peque√Īos productores rurales en los antiguos sectores de instalaci√≥n.

Por otra parte, las actividades vinculadas con el mercado internacional presentan un grado m√¡s elevado de capitalizaci√≥n. Entre ellas cabe distinguir las siguientes: la agroindustria de la soja, que se realiza en zonas de sabana de Mato Grosso; proyectos de explotaci√≥n minera (Caraj√¡s y Oriximina); ensamblaje de productos el√©ctricos y electr√≥nicos (zona franca de Manaos); y explotaci√≥n de la madera. La diseminaci√≥n de la explotaci√≥n del oro en diferentes subespacios amaz√≥nicos y hasta el proceso mismo de urbanizaci√≥n se pueden relacionar con un comienzo del proceso de formaci√≥n de capital.

La cuesti√≥n que se plantea -a la que, por otra parte, no se responde con precisi√≥n en este trabajo- es determinar si el comercio de la droga y el lavado de dinero han desempe√Īado alguna funci√≥n en la evoluci√≥n econ√≥mica de la regi√≥n, es decir, en la financiaci√≥n de actividades productivas completamente legales. Si esto tiene lugar en la regi√≥n y, en su caso, d√≥nde, son interrogantes que por ahora quedan en suspenso. Lo que s√≠ se puede afirmar tomando como base los datos disponibles es que el movimiento de capitales por conducto del sistema bancario en varios casos es incompatible no s√≥lo con la mayor√≠a de las econom√≠as urbanas, sino tambi√©n con las econom√≠as subregionales.

Cabe hacer una observaci√≥n preliminar: el haber escogido la regi√≥n amaz√≥nica brasile√Īa como unidad de referencia espacial para el an√¡lisis de la circulaci√≥n de dinero no se funda en la idea de que esa regi√≥n sea la m√¡s importante para los mecanismos del blanqueo de dinero. Por el contrario, en el marco regional brasile√Īo la Amazonia probablemente ocupe un lugar perif√©rico con respecto a las principales operaciones de lavado de dinero. Como se coment√≥ en la primera parte mecanismos de lavado est√¡n virtualmente abiertos para todo el territorio nacional. Las razones de nuestra selecci√≥n fueron de orden pr√¡ctico: un conocimiento acumulado tras 20 a√Īos de trabajo en la regi√≥n y el hecho de que, en contraposici√≥n con el centro-sur, por ejemplo, el bajo nivel de desarrollo de las actividades productivas y una masa reducida de poblaci√≥n son factores que facilitan la evaluaci√≥n del movimiento de dinero como funci√≥n de la econom√≠a de cada lugar y como hecho singular que exige una explicaci√≥n m√¡s detallada.

La cartograf√≠a del movimiento de cheques compensados durante todo 1995 se basa en los datos facilitados por el Banco Central del Brasil (Mapa 2). Para posibilitar la espacializaci√≥n, se pidi√≥ que los datos, el valor y el n√ļmero de los cheques compensados se clasificaran por plaza bancaria, vale decir, los lugares en los que existen agencias de bancos privados y p√ļblicos. La mayor√≠a de esas plazas son ciudades, es decir, sedes de ayuntamientos, ya que es el requisito seg√ļn la legislaci√≥n brasile√Īa para considerar "ciudad" una aglomeraci√≥n. Hay excepciones: ciudades-empresas como el caso de Vila Caraj√¡s, situada dentro del sector que est√¡ bajo jurisdicci√≥n de la empresa Vale do Rio Doce, encargada de la explotaci√≥n de las grandes reservas minerales de la Sierra dos Caraj√¡s en el sudeste del Par√¡.

Mapa B

La condici√≥n de frontera de poblaci√≥n y el gran aumento de municipios creados, principalmente con la Constituci√≥n de 1988, que confiri√≥ a los distintos Estados de la Federaci√≥n el derecho de conceder la autonom√≠a municipal, hacen que diversas aglomeraciones se consideren ciudades, aunque no cuenten con servicios urbanos ni la capacidad m√≠nima de autonom√≠a. Sin embargo, una peque√Īa aglomeraci√≥n como Eirunep√©, cuya vida econ√≥mica depende del comercio fluvial en el valle medio del r√≠o Juru√¡ (al suroeste del Estado del Amazonas), con una poblaci√≥n urbana de 13.451 habitantes y de unos 20.000 habitantes en total (1991), presenta cheques compensados por un valor de 1.344.411 reales, en las tres agencias bancarias de la ciudad. Como en 1995 el valor del real era ligeramente superior al del d√≥lar, esas cifras suponen un movimiento de m√¡s de un mill√≥n de d√≥lares (un promedio mensual de poco m√¡s de cien mil d√≥lares). La recaudaci√≥n de los impuestos federales en el municipio (1995), o sea, el impuesto sobre los ingresos de las personas f√≠sicas y jur√≠dicas, fue de 144.220 reales. Incluso considerando la posibilidad de que haya habido fraude fiscal y el hecho de que varias actividades econ√≥micas de la regi√≥n amaz√≥nica (y, de manera general, del pa√≠s) no pagan impuestos porque pertenecen al "mercado informal", la diferencia es abismal.

Existen casos que apuntan en otra direcci√≥n, vale decir, ciudades que crecen y presentan un auge de las actividades econ√≥micas, sin que el origen del capital sea claro. En la ciudad de Tef√©, a orillas del r√≠o Solim√Ķes (al oeste del Estado del Amazonas), cuya poblaci√≥n total es de casi 60.000 habitantes (72,3% urbano), el movimiento de cheques compensados en las tres agencias bancarias de la ciudad fue de 4.877.002 reales y la recaudaci√≥n federal de 692.858, valor similar al de Claudia, en el norte de Mato Grosso, en plena zona de producci√≥n de soja (697.333 reales). Tef√© es uno de los puntos m√¡s antiguos (y m√¡s conocidos) del comercio de coca√≠na en el valle del Amazonas. Pese a la existencia de numerosos indicios seg√ļn los cuales es un punto de tr√¡nsito de la coca-coca√≠na por la red de circulaci√≥n a√©rea, Tef√© est√¡ adem√¡s bien situada para la circulaci√≥n fluvial, lo que es bien sabido desde la √©poca precolombina: subiendo por el r√≠o Solim√Ķes se llega a la desembocadura del Japur√¡, o Caquet√¡ para los colombianos, en cuyo valle medio se encuentra una de las principales zonas de producci√≥n de coca y coca√≠na de Colombia. Descendiendo por el Solim√Ķes se encuentra la desembocadura del r√≠o Juru√¡ que viene desde la zona de producci√≥n de coca del Per√ļ pasando por Cruzeiro do Sul, Eurinep√©, Itamarati y Caruari (v√©ase Mapa 1). Tef√© representa en cierto modo el grupo de ciudades en las que los beneficios indirectos del tr√¡fico tal vez est√©n estimulando la aparici√≥n de actividades econ√≥micas urbanas, completamente legales.

Cruzeiro do Sul, que se encuentra en el extremo oriental de Acre (alto Juru√¡), es una antigua ciudad de la √©poca del caucho que hoy sigue dependiendo del comercio, aunque es dif√≠cil determinar de qu√© tipo. Transformada en zona libre, es una especie de ciudad "boca de monte", ya que se encuentra en un extremo de la carretera que atraviesa el Estado de Acre en sentido oriente-occidente. Esto, as√≠ como su relativa proximidad a las zonas de producci√≥n de coca del valle del Urubamba en el Per√ļ debe haber influido en su incorporaci√≥n a la red del tr√¡fico de coca√≠na y probablemente de la pasta base de coca. La log√≠stica incluye el transporte a√©reo, fluvial y terrestre. La ciudad, cuya poblaci√≥n es de unos 30.000 habitantes, tiene cinco agencias bancarias que negociaron 49.431 cheques por un valor de 17.213.386 reales. Pese a su condici√≥n de zona libre de comercio que la dispensa de ciertos impuestos, la recaudaci√≥n federal fue de 1.511.862 reales, lo que en la regi√≥n amaz√≥nica puede considerarse una suma de cuant√≠a.

Los importes m√¡s elevados de cheques compensados en la regi√≥n corresponden a las dos metr√≥polis regionales: Manaos y Bel√©m. Es probable que el desarrollo de la Zona Franca, m√¡s recientemente del turismo internacional, hayan contribuido a que la ciudad se convierta en un importante eslab√≥n de la red de circulaci√≥n a√©rea regional, nacional e internacional. Tambi√©n es la entrada natural al valle del r√≠o Negro y, por lo tanto, de sus tributarios el I√ßana y el Vaup√©s, en cuyo valle medio se encuentra la frontera agr√≠cola de las zonas de producci√≥n de coca de Miraflores y San Jos√© del Guaviare en el sur de Colombia (Mapa 1). Pero desde hace poco tiempo una carretera, que se est√¡ asfaltando, une Manaos a Venezuela, Colombia y Guyana, uno de los puertos alternativos para el env√≠o de coca√≠na hacia los Estados Unidos y Europa. La construcci√≥n y pavimentaci√≥n de esa carretera no pueden atribuirse √ļnicamente a los intereses de las organizaciones vinculadas al tr√¡fico, ya que constituye uno de los principales ejes estrat√©gicos, desde el punto de vista econ√≥mico y geopol√≠tico, de acceso al Caribe. El valor total de cheques compensados por Manaos supera en 9.048.642 reales al de Bel√©m (8.058.771 reales). Cuyab√¡, cuya poblaci√≥n es algo m√¡s de la cuarta parte de la de las dos metr√≥polis anteriores, representa el tercer volumen de dinero en cheques compensados: 6.535.768.964 reales.

Es dif√≠cil distinguir la contribuci√≥n del tr√¡fico nacional e internacional de drogas al crecimiento de estas tres ciudades, las m√¡s importantes de la regi√≥n amaz√≥nica. Sin embargo, todas ocupan una posici√≥n estrat√©gica con respecto a los principales lugares de paso para la circulaci√≥n regional e internacional.

El Banco del Brasil, encargado de la C√¡mara de Compensaci√≥n de Cheques para todo el pa√≠s, est√¡ creando centros de servicio de compensaci√≥n (CESEC) en algunas plazas. La elecci√≥n obedece a criterios geogr√¡ficos, en cuanto a la posici√≥n central en la subregi√≥n, y principalmente a criterios bancarios, vale decir que guarda relaci√≥n con el volumen de cheques compensados.

El Estado de Rondonia tiene dos CESEC: Porto Velho (capital del Estado) y Cacoal (en el centro sur del Estado). Mientras que la poblaci√≥n de Porto Velho es de unas 250.000 personas, la de Cacoal se acerca a 50.000 habitantes. El CESEC de Cacoal compensa los cheques de 19 ciudades (9) (poblaci√≥n urbana + rural = 684.761 habitantes). En 1995 el valor total de los cheques ascendi√≥ a 1.318.775.265 reales y la recaudaci√≥n total de impuestos federales, a 42 millones. Adem√¡s de Porto Velho, el CESEC de Porto Velho comprende seis ciudades, entre ellas, Humait√¡ (en el Amazonas), Ariquemes, importante centro minero de casiterita y Guajar√¡-mirim, en la actualidad zona de libre comercio, como la ciudad hermana Guayar√¡-mirim en la frontera de Bolivia, antiguo punto de tr√¡nsito en la red del tr√¡fico de pasta base boliviana. La poblaci√≥n total de ese sector es de unos 500.000 habitantes, de los cuales m√¡s de la mitad reside en Porto Velho, capital del Estado. El valor total de los cheques compensados se elev√≥ a 2.678.255.697 reales, importe extraordinariamente alto para el sector comprendido por el CESEC, pese a la presencia de grandes haciendas de ganader√≠a bovina, industria minera y explotaci√≥n de bosques.

La suma de los importes que manejaron los CESEC de Porto Velho y de Cacoal, arroja un total de casi cuatro mil millones de reales. Seg√ļn datos del Banco Central, la recaudaci√≥n del estado de Rondonia, proveniente esencialmente de las transacciones del gobierno federal (58,8%) y del impuesto a la circulaci√≥n de mercanc√≠as y servicios (ICMS) ascendi√≥ en 1995 a 534 millones de reales.

Los datos sobre compensaci√≥n de cheques no nos dan un cuadro completo del movimiento de capitales en la regi√≥n amaz√≥nica. Como en el resto del mundo, la transferencia electr√≥nica es el principal canal de movimientos bancarios. Gracias a los datos facilitados por EMBRATEL, que en abril de 1994 present√≥ una lista de los puntos de la regi√≥n amaz√≥nica que conecta la red de servicios de telecomunicaciones por sat√©lite (DATASAT-BI) fue posible determinar cu√¡les eran las ciudades directamente conectadas con el resto del pa√≠s (Mapa 3 y Mapa 4). Esa red de servicios funciona las 24 horas del d√≠a, o sea que el pago de alquiler s√≥lo se justifica cuando el movimiento de transmisi√≥n de datos compensa el precio m√¡s elevado del servicio. Los bancos son los principales clientes de DATASAT-BI y, como lo muestran los mapas, las ciudades de la regi√≥n est√¡n en su mayor√≠a directamente conectadas con S√£o Paulo, sede de los principales bancos.

Mapa C

Mapa D

Las l√≠neas de conexi√≥n existentes indican adem√¡s la importancia de algunos lugares, como el pueblo de Tabatinga, sede de una antigua fortaleza del siglo XVIII debido a su posici√≥n estrat√©gica en el r√≠o Solim√Ķes (entre Colombia y Per√ļ), que tiene hoy unos 20.000 habitantes. Mucho m√¡s peque√Īa y pobre que la ciudad vecina de Leticia en Colombia, ese pueblo tiene √ļnicamente dos bancos que negociaron cheques por un valor de 2.330.609 reales y todav√≠a mantiene una conexi√≥n directa con S√£o Paulo mediante el canal del sat√©lite. Cabe se√Īalar que la transformaci√≥n de Tabatinga en zona de libre comercio no se concret√≥ debido a la competencia de Leticia.

Las observaciones presentadas en este trabajo, que son m√¡s sugerencias que conclusiones, constituyen s√≥lo un primer paso en la investigaci√≥n del papel que desempe√Īa la regi√≥n amaz√≥nica en la econom√≠a de la droga en Am√©rica del Sur. Nuestras actividades pretenden contribuir a las diferentes direcciones de las investigaciones en curso en el marco del proyecto del Programa MOST: "Transformaciones sociales y econ√≥micas vinculadas al tr√¡fico de drogas".


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 Notas

1. Departamento de Geografía, UFRJ. Investigadora CNP/FINEP. Participaron en la investigación: Murilo Cardoso de Castro (SIG) y los becarios de iniciación científica Rebeca Steiman, Paula Liaffa da Silva y Eduardo Souto.

2. Parte de esas transacciones proviene de la caja 2 de las empresas y provocan un aumento del movimiento de evasi√≥n de capitales que huyen ya sea de la inestabilidad o de la devaluaci√≥n de la moneda brasile√Īa. Un estudio realizado en 1991 por el Fondo Monetario Internacional relacion√≥ la informaci√≥n oficial facilitada por las autoridades de 33 centros financieros mundiales y lleg√≥ a la conclusi√≥n de que los no residentes de origen brasile√Īo, sin incluir los bancos, dispon√≠an de m√¡s o menos 17.400 millones de d√≥lares.

3. Norbert Lechner sugiere que una de las caracter√≠sticas m√¡s relevantes de la actualidad consiste en la extensi√≥n del mercado a sectores no econ√≥micos: "Los nuevos perfiles de la pol√≠tica. Un bosquejo", en Drogas, sociedad y estado, Nueva Sociedad 130:32-43, 1994.

4. En el mercado de capitales a corto plazo invertidos en 1995 en la Bolsa de Valores del Brasil el 43% provenía de América Central (vale decir: paraísos fiscales), el 33% de América del Norte, el 21% de Europa, el 2% de Asia y Oceanía y el 1% de América del Sur (CVM, 1996).

5. En las publicaciones sobre el tema existen varias propuestas de tipolog√≠as de red. Los tipos propuestos en este contexto no son exclusivos. Por el contrario, se trata de llamar la atenci√≥n sobre el hecho de que una misma estructura de red tiene efectos sociales que se deben diferenciar. Las redes transaccionales abarcar√≠an los enlaces efectivos y posibles de cada punto con los dem√¡s, es decir, de cada lugar en el que el agente, individual o colectivo, piensa su acci√≥n, con otros lugares; esos enlaces se pueden concretar en bienes, trabajo, informaci√≥n, etc. (adaptaci√≥n libre de las ideas de C. Raffestin, 1981; G. Dupuy, 1991). Las redes informativas ser√≠an las que contribuyen efectiva o potencialmente a alterar los mapas cognoscitivos, vale decir, nuestros mapas mentales (adaptaci√≥n libre del texto de N. Lechner, 1994)

6. Anthony Giddens observa que el dinero sólo es medio de comunicación circulante en forma de moneda o billete, ya que "el dinero propiamente dicho" reviste la forma de pura información conservada. Véase, Les conséquences de la Modernité, 1991.

7. Tal es el caso de la carretera (en gran parte asfaltada) que parte del puerto chileno de Iquique, atraviesa los Andes en Oruro y Cochabamba y a partir de Santa Cruz de la Sierra (Bolivia) se bifurca en direcci√≥n de C√¡ceres y Corumb√¡ (Brasil), de Asunci√≥n (Paraguay) y de Tucum√¡n (Argentina). Considerada hasta hace poco uno de los principales centros del complejo coca-coca√≠na, Santa Cruz es hoy "frontera" (en expansi√≥n) del cultivo de la soja. La conexi√≥n con los dem√¡s puertos del Pac√≠fico ha fomentado la inmigraci√≥n de agricultores brasile√Īos mediante la organizaci√≥n de empresas, lo que contribuye a cambiar el perfil del departamento de Santa Cruz y la utilizaci√≥n de la carretera. (Fuente: Trabajo de campo y la revista VEJA, 12.04.1995).

8. Seg√ļn los datos de la Polic√≠a Federal, el 44,25% de la coca√≠na incautada en 1995 lo fue en la regi√≥n del Centro-Oeste (Mato Grosso, Mato Grosso del Sur y Goias), el 34,19% en la regi√≥n del Sudeste (S√Ęo Paulo, R√≠o de Janeiro, Minas Gerais y Espirito Santo) y el 6,65% en la regi√≥n del Norte (Acre, Amap√¡, Amazonas, Par√¡, Tocantins, Rondonia y Roraima).

9. Cacoal, Ouro Preto de Occidente, Alvorada de Occidente, Alta Floresta de Occidente, Cerejeiras, Colorado de Occidente, Villena, Ji-Paran√¡, Rolim de Moura, Jaru, Pimenta Bueno, Pres. Medici, Espig√£o de Occidente, Santa Luzia de Occidente, Costa Marques, Cabix√≠, Urup√¡, Mirante da Serra y Nova Brasilandia de Occidente.


La autora

Lia Os√≥rio Machado, ge√≥grafa brasile√Īa, obtuvo el t√≠tulo de Doctora en Geograf√≠a por la Universidad de Barcelona (1989) y trabaja como investigadora y profesora en la Universidad Federal de R√≠o de Janeiro (UFRJ). Sus √ļltimas publicaciones versan esencialmente sobre la ordenaci√≥n territorial de la Amazonia y la expansi√≥n del tr√¡fico de drogas. En la actualidad forma parte de la red MOST sobre las Transformaciones sociales y econ√≥micas vinculadas al tr√¡fico de drogas (E-mail: Liamach@igeo.ufrj.br).

 
----- Original Message -----
Sent: Saturday, August 22, 2015 8:40 PM
Subject: Re: NoticiasdelCeHu 282/15 - GEOGRAF√ćA BANCARIA EN LA ARGENTINA: RIQUEZA, POBREZA Y NEGOCIOS

Seria genial leer sobre eso en alg√ļn momento, es muy interesante.



El 22 de agosto de 2015, 15:40, ana maria Liberali <amliberali@gmail.com> escribió:
Lo que ocurre es que el Banco Macro reemplaz√≥ a los bancos provinciales de Jujuy, Salta y Misiones. Todos fronterizos. Tenemos mucha m√¡s informaci√≥n que expondremos en el Encuentro Humboldt, pero que por razones de espacio no pudimos incluir en el resumen.

Ana Liberali

El 22 de agosto de 2015, 13:42, rafael gimenez <rcesargimenez@gmail.com> escribió:
Sobre este an√¡lisis, es curioso que en el norte (como es el caso de Jujuy) por ejemplo solo opere el Banco Macro junto con el Naci√≥n, sin embargo es poderosamente llamativo que todos o una buena parte de los empleados de la provincia cobren a trav√©s del Banco Macro.

El 20 de agosto de 2015, 15:16, Noticias del CeHu <noticias@centrohumboldt.org> escribió:
NCeHu 282/15
 
 

 

GEOGRAF√ćA BANCARIA EN LA ARGENTINA: RIQUEZA, POBREZA Y NEGOCIOS

 

Lic. Ana María Liberali

Lic. Solange Paula Redondo

Centro Humboldt/ Universidad de Buenos Aires

Buenos Aires - Argentina

 

La geograf√≠a bancaria nos permite tener una visi√≥n general tanto de la riqueza y de los negocios como tambi√©n por contraposici√≥n, de las √¡reas de mayor pobreza.

Para hacer una primera aproximaci√≥n a dicho an√¡lisis seleccionamos las diez principales entidades en cuanto a cantidad de sucursales distribuidas a lo largo de los veinticuatro distritos provinciales argentinos, en base a los datos publicados por la p√¡gina http:/dineroexperto.com.ar/sucursales, validados a trav√©s de las referentes a cada uno de los bancos.

Lo primero que establecimos fue que la entidad con mayor cantidad de sucursales es el Banco de la Naci√≥n Argentina, estatal, y que por ende, su localizaci√≥n est√¡ relacionada directamente con la distribuci√≥n de la poblaci√≥n; raz√≥n por la cual si bien se concentra en la provincia de Buenos Aires, C√≥rdoba, en la Ciudad Aut√≥noma de Buenos Aires, Santa Fe y Mendoza, por ser las m√¡s pobladas, est√¡ presente absolutamente en todos los distritos.

Todas las dem√¡s incluidas en este trabajo, son de car√¡cter privado, ya que los bancos estatales provinciales cuentan con menor cantidad de sucursales, estando la mayor√≠a de ellos, acotados a su territorio espec√≠fico.

El segundo banco es el Macro. Su concentración marca fundamentalmente los negocios de tipo agropecuario o fronterizo, ya que sus sucursales se encuentran en las provincias de Santa Fe, Córdoba, Buenos Aires, Salta, Misiones, y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

El BBVA Franc√©s, el Santander R√≠o, el Credicoop, el Galicia, y el ICBC responden a la concentraci√≥n demogr√¡fica con mayor poder adquisitivo, por lo que se localizan en las provincias de Buenos Aires, Ciudad Aut√≥noma de Buenos Aires, C√≥rdoba, Santa Fe y Mendoza. Y el Patagonia, si bien mantiene el mismo criterio, tambi√©n se encuentra en las provincias de R√≠o Negro, Neuqu√©n y Chubut, por ser justamente patag√≥nicas.

El Ita√ļ, de origen brasile√Īo, cuenta con m√¡s del noventa por ciento de sus sucursales en el √Ārea Metropolitana de Buenos Aires, teniendo presencia tambi√©n en Santa Fe, C√≥rdoba, Tucum√¡n, Salta, Mendoza y Neuqu√©n. Estas tres √ļltimas relacionadas aparentemente con los negocios petroleros.

Y el d√©cimo lugar lo ocupa el Citibank, que marca una estrecha relaci√≥n con el poder adquisitivo concentrando la mayor parte de sus sucursales en la Ciudad Aut√≥noma de Buenos Aires, sigui√©ndoles las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, C√≥rdoba, Tucum√¡n y Mendoza.

Así hemos podido observar que los distritos que por cantidad y poder adquisitivo de la población como por negocios de elevada rentabilidad de grandes empresas, considerados buenos mercados por la banca privada, son la provincia de Buenos Aires, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Mendoza.

Mientras que las provincias de Formosa, Catamarca y La Rioja, por condiciones de pobreza, y Tierra del Fuego y Santa Cruz por baja concentraci√≥n demogr√¡fica, no son tenidas en cuenta a la hora de la localizaci√≥n de las principales entidades bancarias privadas.

 


 Esta ponencia ser√¡ presentada en el XVII Encuentro Internacional Humboldt. Pirin√≥polis - Goi√¡s, Brasil, entre el 14 y el 18 de setiembre de 2015.


 

 




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