Inicio > Mis eListas > humboldt > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 16921 al 16940 
AsuntoAutor
142/15 - Argentina Noticias
143/15 - La situac Noticias
144/15 - Há 40 ano Noticias
145/15 - Introducc Noticias
146/15 - Gobierno Noticias
147/15 - Coca-Cola Noticias
148/15 - Argentina Noticias
149/15 - VIAJANDO: Noticias
150/15 - 20 años: Noticias
151/15 - 20 años.. Noticias
152/15 - 20 años: Noticias
153/15 - XI Jornad Noticias
154/15 - El hiperc Noticias
155/15 - 20 años: Noticias
156/15 - 70 AÑOS Noticias
157/15 - Nos 70 an Noticias
158/15 - VIAJANDO: Noticias
159/15 - 20 años: Noticias
160/15 - 20 años: Noticias
161/15 - VIAJANDO: Noticias
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
Noticias del Cehu
PŠgina principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 17298     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:=?UTF-8?Q?Re:_NoticiasdelCeHu_179/15_-_20_a=C3=B1os:_2006?=
Fecha:Jueves, 28 de Mayo, 2015  14:02:03 (+0000)
Autor:mariela coppari <marielacoppari @.........ar>

Muchas gracias Ana Mar√≠a. Adem√¡s quiero felicitarlos y agradecerles todas las novedades y publicaciones que llegan por este medio. 
Seguimos en contacto




El Jueves, 28 de mayo, 2015 10:00:51, ana maria Liberali <amliberali@gmail.com> escribió:


El libro est√¡ agotado, pero pr√≥ximamente se har√¡ una re-impresi√≥n. 
Lo anunciaremos por esta Red.

A. M. Liberali

El 27 de mayo de 2015, 15:48, mariela coppari <marielacoppari@yahoo.com.ar> escribió:
Estimados colegas:
Mi nombre es Mariela Coppari y soy docente de Geograf√≠a. Tengo distintas c√¡tedras a cargo,  en los  profesorados de Geograf√≠a y de Historia de distintos institutos de la ciudad de Rosario, Santa Fe. 
Me gustar√≠a adquirir el texto  " La Argentina como Geograf√≠a. Ciclos Productivos y Poblaci√≥n (1530-1990). ¬¿C√≥mo podr√≠a conseguirlo?  En las librer√≠as de  Rosario no lo tienen.
Muchas gracias
Saludos cordiales
Mariela Coppari





El S√¡bado, 23 de mayo, 2015 18:34:34, Noticias del CeHu <noticias@centrohumboldt.org> escribi√≥:


NCeHu 179/15
 
 
20 a√Īos: 2006
 
 
Libro La Argentina como Geografía. Ciclos Productivos y Población (1530-1990)
 
http://elistas.egrupos.net/lista/humboldt/archivo/indice/11501/msg/11768/cid/7C4E8FDCE18C411DB0864F425418BB66@ANA
 
 
 Octavo Encuentro
750F711F
 
 
Entre los d√≠as 25 y 29 de setiembre, tuvo lugar en la ciudad de Col√≥n, provincia de Entre R√≠os - Rep√ļblica Argentina, el Octavo Encuentro Internacional Humboldt.
En esa oportunidad se cont√≥ con la presencia de un elevado n√ļmero de colegas de la regi√≥n as√≠ como del resto del pa√≠s, Brasil, Chile y M√©xico; encontr√¡ndose ausente la delegaci√≥n uruguaya.
Durante el Encuentro, la Dra. Elena Chiozza, dict√≥ la conferencia ‚ÄúCincuenta A√Īos de La Argentina. Suma de Geograf√≠a‚ÄĚ en el marco de la C√¡tedra de Argentina ‚ÄúFrancisco de Aparicio‚ÄĚ; y el Sr. Juan Carlos Cena hizo lo propio en la C√¡tedra de Am√©rica Latina ‚ÄúDomitila Barrios de Chungara‚ÄĚ sobre el tema ‚ÄúFerrocarriles, su importancia geoecon√≥mica‚ÄĚ.
Los profesores Abel Ramos, Celia Vernaz y Adriana Viollaz tuvieron a su cargo el desarrollo del marco hist√≥rico-geogr√¡fico del Departamento Col√≥n as√≠ como de la situaci√≥n ante la posible contaminaci√≥n del r√≠o Uruguay por la instalaci√≥n de plantas de celulosa en la margen oriental. Al respecto, tambi√©n se exhibieron sendas pel√≠culas sobre la problem√¡tica en Argentina-Uruguay, y sobre el sur de Chile. El Panel referido a dicha tem√¡tica cont√≥ con representantes de las cinco asambleas que luchaban en Col√≥n contra la citada instalaci√≥n.
El lema del Encuentro, El ‚ÄúRetorno‚ÄĚ de la Pol√≠tica, cont√≥ con un Simposio y una Mesa Redonda en la cual participaron el Dr. Alfredo C√©sar Dachary, el Lic. Gerardo de Jong, el Lic. Jorge Osvaldo Morina y el Prof. Omar Horacio Gejo.
Otros simposios han abarcado √≠tems como La Situaci√≥n de Am√©rica Latina, Movimientos Sociales, Crisis Rural, Ambiente y Pol√≠tica, Recursos Naturales, El Espacio Rur-Urbano, Problem√¡ticas Urbanas, Educaci√≥n y Turismo; teniendo lugar un panel sobre esta √ļltima tem√¡tica donde se expusieron las experiencias y proyectos de los profesionales de Col√≥n.
Durante la jornada del d√≠a mi√©rcoles 27 se sesion√≥ en la ciudad de Concepci√≥n del Uruguay. All√≠ fueron presentados los programas de investigaci√≥n de la Universidad de Concepci√≥n del Uruguay y de la Universidad Aut√≥noma de Entre R√≠os. Posteriormente en el Panel ‚ÄúPa√≠ses de Am√©rica Latina‚ÄĚ, el Dr. Alfredo C√©sar Dachary (M√©xico), el Dr. Adriano Rovira (Chile), la Dra. Vania Rubia Far√≠as Vlach (Brasil) y el Lic. Juan Roberto Ben√≠tez (Argentina) expusieron el estado de situaci√≥n de sus respectivas geograf√≠as.
El Encuentro se desarroll√≥ en un ambiente de camarader√≠a sin por eso dejar de discutir aspectos de car√¡cter acad√©mico y pol√≠tico.
Se cont√≥, adem√¡s, con la muestra de folklore y tango a cargo del Ballet ‚ÄúIsadora Duncan‚ÄĚ, dirigido por Edgardo Garnier y Anal√≠a Mouth.
El Acto de Cierre estuvo a cargo del Dr. √Ālvaro S√¡nchez Crisp√≠n (Presidente de la Uni√≥n Geogr√¡fica de Am√©rica Latina) y de la Lic. Ana Mar√≠a Liberali (Presidente del Centro Humboldt), quienes destacaron la gran colaboraci√≥n recibida tanto de parte de los colegas de la regi√≥n como de quienes trabajaron en todos los dem√¡s aspectos de la organizaci√≥n. Tambi√©n tuvieron palabras de agradecimiento para el Sr. Miguel Bazzuri, Director del Centro Cultural Teatro Centenario, por hacer posible la realizaci√≥n del Encuentro en ese espacio de alta significaci√≥n hist√≥rica para la poblaci√≥n.
 
 
 
El ‚Äúretorno‚ÄĚ de la pol√≠tica
 
Por Omar Horacio Gejo
Centro Humboldt/ UNLu
 
 
Política y geografía
 
Ya no es extra√Īo escuchar acerca de la crisis de la hegemon√≠a discursiva ‚Äėneoliberal‚Äô. Comentarios por el estilo son aludidos frecuentemente en charlas de entendidos, pero tambi√©n en pl√¡ticas de aquellos que no lo son tanto.
Para el Centro Humboldt una aseveraci√≥n de este tipo no constituye una novedad; muy por el contrario, el citado debilitamiento ideol√≥gico se contextualiza en la actual etapa que transitan sus Encuentros oficialmente desde 2004, cuando a la reuni√≥n de Villa Carlos Paz se la convoc√≥ bajo el lema de ‚ÄúM√¡s all√¡ de los noventa‚ÄĚ. Ese llamado ten√≠a un claro sentido de dividir aguas, dando por hecho que est√¡bamos en un momento distinto al de la √ļltima d√©cada del siglo pasado, la que qued√≥ absolutamente igualada al omn√≠modo dominio de la ofensiva burguesa que, si bien es bueno reconocer que databa de unos veinte a√Īos antes, se desat√≥ furiosamente tras la ca√≠da de los reg√≠menes de Europa Oriental. Este agudo ataque a las condiciones materiales de vida de los trabajadores fue acompa√Īado por una impronta subjetiva aplastante, que supo conocerse como ‚Äúpensamiento √ļnico‚ÄĚ y que demostr√≥ palmariamente, al un√≠sono, la fuerza y la debilidad de las ideas. La fuerza, porque como pocas veces hemos podido constatar la pertinacia ideol√≥gica blandi√©ndose impune e imp√ļdicamente, oficiando como un ariete devastador de las desordenadas y aturdidas resistencias a la ofensiva pol√≠tica que, en aquel tiempo, se ense√Īoreaba, valga la paradoja, como el tiempo de la no pol√≠tica. Y al mismo tiempo la debilidad, porque el desarme conceptual de la oposici√≥n demostr√≥ c√≥mo las ideas de aquella vulnerable oposici√≥n eran esmeriladas hasta una casi paralizante invisibilidad.
El Centro Humboldt naci√≥ a mediados de 1995, podr√≠a decirse que cuando a√ļn los br√≠os de la ‚Äėglobalizaci√≥n‚Äô permanec√≠an intactos. Y en cierta medida eso era lo que ocurr√≠a. Sin embargo, esa descripci√≥n de aquella realidad es un tibio ajuste a los hechos. En verdad, la creaci√≥n del CeHu debe ser enmarcada en una temprana reacci√≥n ideol√≥gica a los est√≠mulos de las vivificantes respuestas que los pueblos, las masas, los trabajadores comenzaron a descargar ya en el transcurso del primer lustro de la √ļltima d√©cada del siglo pasado. Ya hemos descripto en otras oportunidades c√≥mo la sublevaci√≥n zapatista de enero de1994result√≥unaguij√≥nefectivo para las adormecidas conciencias de los ‚Äúintelectuales‚ÄĚ. Digamos, entonces, que la fundaci√≥n misma del Centro Humboldt fue un producto de aquel temprano ‚Äúretorno‚ÄĚ de la pol√≠tica, de aquel memorable ejemplo de resuelta acci√≥n pol√≠tica protagonizada por uno de los sectores m√¡s marginados de la naci√≥n mexicana.
Los Encuentros Humboldt, en tanto, demoraron cuatro a√Īos en aparecer. Con ellos tratamos de desarrollar una consecuente l√≠nea de resistencia a aquel conjunto de ideas que se erig√≠an como el ‚Äėparadigma de √©poca‚Äô. Frente a ese ‚Äėpensamiento √ļnico‚Äô y unidimensional, de tono centralmente economicista, que no titubeamos en calificar de verdadero manifiesto antigeogr√¡fico, opusimos la reposici√≥n de algunos conceptos que hab√≠an sido relegados ostensiblemente hasta parecer definitivamente olvidados. Las reuniones de Mar del Plata (a√Īo 2000), de Salta (a√Īo 2001), de Puerto Iguaz√ļ (a√Īo 2002) y de Neuqu√©n (a√Īo 2003) testimoniaron el despliegue ideol√≥gico que el Centro Humboldt ‚Äďcon su modestia de recursos de todo tipo a cuestas- puso en juego para desbaratar la inconducente trama de vulgaridades apa√Īadas por la genuflexa cofrad√≠a de rendidos a la ‚Äėrealidad‚Äô finisecular. Con ‚ÄúPeriferia, regiones y pa√≠ses‚ÄĚ; con ‚ÄúLa vuelta de la regi√≥n‚ÄĚ; con ‚ÄúGeograf√≠a de la integraci√≥n‚ÄĚ y con ‚ÄúLa cuesti√≥n nacional‚ÄĚ, los humboldtianos trazamos una l√≠nea demarcatoria entre la geograf√≠a y la antigeograf√≠a. Es decir, frente a la seudo-teor√≠a de la globalizaci√≥n y todos sus postulados derivados, establecimos una tajante distinci√≥n entre la geograf√≠a y el retint√≠n vulgar de sesgo economicista que todo lo permeaba, que todo lo te√Ī√≠a, que todo lo confund√≠a. Vale la pena aclarar que nuestra acci√≥n no se limitaba a tratar de endicar ‚Äďpor as√≠ decirlo- la marejada de la unilateralidad discursiva mencionada, ya que si bien defin√≠amos a √©se como el principal escenario de batalla nunca dejamos de percibir que el pensamiento √ļnico no era tal, que hab√≠a ‚Äėalternativas‚Äô ideol√≥gicas en desarrollo en aquel contexto, y que tales construcciones conceptuales se desenvolv√≠an alrededor de lo que defin√≠amos como discurso de cu√Īo sociologizante, que no era otra cosa que el reflejo ideol√≥gico de la construcci√≥n de una ‚Äėoposici√≥n‚Äô o ‚Äėalternativa‚Äô sist√©mica, construcci√≥n apenas aparentemente superadora del credo oficial, pero que tend√≠a a agrupar, a nuclear a algunos de los descontentos.
En todos estos llamados lat√≠a el sentido del retorno, de la vuelta, de la reposici√≥n de viejas verdades que hab√≠an sido sometidas a la pertinaz corrosi√≥n de la ofensiva pol√≠tico-ideol√≥gica noventista. Era, entonces, fundamentalmente, un volver hacer pie frente al tembladeral en que se hab√≠a convertido el terreno de las ideas tras el feroz vendaval de aquellos a√Īos. Y si bien puede interpretarse ese desarrollo como un movimiento defensivo, debe quedar claro, reitero, que su verdadero significado supera esa primera impresi√≥n, pues el conjunto de los llamados hasta el quinto EnHu tambi√©n oficiaron de una ‚Äėapertura de juego‚Äô, no tan s√≥lo de mero bloqueo. Y esto ha sido as√≠ porque, esencialmente, el Centro Humboldt era en s√≠ mismo producto de una respuesta pol√≠tica.
 
Geograf√≠a y pol√≠tica 
Los a√Īos noventa, los lineales, los felices, los apacibles han representado en realidad algo distinto de lo afirmado por la edulcorada versi√≥n oficial. Es un hecho comprobado que detr√¡s de un pronosticado crecimiento continuo, sin resuello, uno encuentra en aquel decenio una tupida l√≠nea de quiebres, de crisis financieras por ejemplo, que cubrieron la geograf√≠a planetaria. Lejos de estar exentos de sobresaltos, esos a√Īos estuvieron jalonados de sucesos convulsivos -financieros, s√≠, pero tambi√©n pol√≠ticos-en la periferia en mayor medida, aunque presentes, de todas formas tambi√©n en el llamado capitalismo central. Es decir, no hubo expansi√≥n continua ni estabilidad pol√≠tica garantizada, como afirmaban los vocingleros portavoces, recitadores del apadrinado unicato ideol√≥gico.
En Latinoam√©rica, por ejemplo, asistimos a una cadena de movilizaciones e insurrecciones que marcaron el per√≠odo definitivamente. Una regi√≥n sobre todo, Sudam√©rica, que hab√≠a accedido a la ‚Äúdemocracia‚ÄĚ con el correr de los a√Īos ochenta, vio jaqueados a varios de los reg√≠menes pol√≠ticos engendrados en aquella oleada democratizante que se conjug√≥ en clave regional tras la declinaci√≥n de los reg√≠menes represivos incubados al calor del desarrollo del frente regional americano de la Guerra Fr√≠a -abierto √©ste luego de la revoluci√≥n cubana de fines de los cincuenta-, y que se enmarcaron asimismo en el giro regresivo, concentrador, de los procesos de industrializaci√≥n que la regi√≥n desenvolv√≠a desde los a√Īos treinta y cuarenta. Ese ‚Äúdesarrollismo represivo‚ÄĚ dej√≥ el lugar, finalmente, a la apertura democr√¡tica, la carta estrat√©gica que esgrimi√≥ el imperialismo en el marco de su cruzada ‚Äúantitotalitaria‚ÄĚ.
Es as√≠ como, con un desarrollo desigual durante los noventa-en realidad desde fines de los ochenta si uno toma al ‚ÄúCaracazo‚ÄĚ como punto de partida-, sobre todo en la segunda mitad, se sucedieron remezones en escala que llegaron a tumbar a varios gobiernos. A la aludida Venezuela, le siguieron los casos de Ecuador, Per√ļ, Bolivia y Argentina para nombrar a los m√¡s notables. En particular, el ‚ÄúArgentinazo‚ÄĚ fue una representaci√≥n simb√≥lica concentrada de una crisis que recorri√≥ pr√¡cticamente toda la regi√≥n. Esta crisis, sin dudas, fue el resultado del callej√≥n sin salida al que hab√≠a conducido el ‚Äėmodelo‚Äô ‚Äėneoliberal‚Äô, o en su aspecto m√¡s restrictivo, casi t√©cnico-burocr√¡tico, el hoy desdibujado ‚ÄúConsenso de Washington‚ÄĚ. Dejamos constancia, empero -vale para ello el llamado al VII EnHu- que nosotros parcialmente validamos esta apreciaci√≥n, pues definimos la situaci√≥n de Am√©rica Latina como de una crisis estructural, que va m√¡s all√¡ de los fallidos intentos de ‚Äėreinserci√≥n‚Äô del √ļltimo cuarto de siglo acaudillados por su declinante burgues√≠a, y que son frecuentemente estigmatizados por el confuso mote de experimento ‚Äėneoliberal‚Äô.  
Sin embargo, Latinoam√©rica no ha sido un caso aislado. Otra regi√≥n perif√©rica la acompa√Ī√≥ como coprotagonista de la inestabilidad. Medio Oriente, una regi√≥n caliente, fue desde la mitad del siglo pasado un testigo privilegiado de las contradicciones sist√©micas. Portadora del vital recurso energ√©tico, el control que de √©l ha hecho Occidente ha sido producto de una serie de reg√≠menes represivos que han oficiado de guardianes del orden regional. Este dispositivo se ha basado en la presencia vigilante y estabilizadora de ciertos estados: Ir√¡n, Turqu√≠a, Arabia Saudita y, fundamentalmente, Israel. Con ellos, el petr√≥leo fue puesto bajo control de las petroleras occidentales y de sus estados habilitadores entre 1950 y 1980.
Pero en las √ļltimas tres d√©cadas muchas cosas han cambiado. Tras la Guerra de los Seis D√≠as (1967), la rotunda victoria militar israel√≠ recrudeci√≥ el calvario del pueblo palestino, la v√≠ctima predilecta de la creaci√≥n de la entidad pol√≠tica sionista. Desde esa guerra la causa nacional palestina se potenci√≥, gener√¡ndose una confrontaci√≥n abierta entre Israel y las distintas facciones del movimiento nacional palestino. La agresi√≥n israel√≠ al estado del L√≠bano en la segunda mitad de los setenta s√≥lo constituy√≥ la prueba evidente del abismo que se abr√≠a entre la supervivencia de la entidad pol√≠tica sionista y los derechos nacionales del pueblo palestino, y la invasi√≥n del L√≠bano en 1982, que determin√≥ la presencia israel√≠ como ocupante del sur de ese pa√≠s durante dieciocho a√Īos, lo confirm√≥ plenamente.
Esa agresi√≥n al L√≠bano desencaden√≥, en buena medida, el curso futuro de los acontecimientos del conflicto en la regi√≥n. Claro que ello no podr√≠a entenderse sin el vuelco fundamental que emerge de la volc√¡nica revoluci√≥n isl√¡mica iran√≠ de 1978-1979. El abatimiento del r√©gimen represivo modernizante del Sha, uno de los custodios de Occidente, uno de los gendarmes del imperialismo, gener√≥ un fulminante reposicionamiento en toda la regi√≥n. La inmediata larga guerra iraqu√≠-iran√≠ (1980-1988), con un Saddam Hussein cebado por sus entonces aliados occidentales, quit√≥ legitimidad a uno de los pilares del Frente del Rechazo, la relativa coordinaci√≥n de estados √¡rabes reacios a los acuerdos de paz de ‚ÄúCamp David‚ÄĚ (la negociaci√≥n piloteada por EE.UU. luego de la Guerra de Octubre de 1973), una manifestaci√≥n palmaria de la decadencia e impotencia irreversibles del nacionalismo burgu√©s √¡rabe, que le daba as√≠ la espalda casi definitivamente a la causa nacional palestina.
Por otro lado, reorient√≥ decisivamente la puja ideol√≥gico-pol√≠tica al interior del movimiento nacional palestino, en el que los herederos de la tradicionalmente conservadora Hermandad Musulmana ‚ÄďHamas-se har√≠an con el control efectivo de √©l al calor de las intifadas de 1987 y 2000, tras la declinaci√≥n de la hist√≥rica direcci√≥n de Al Fatah bajo el liderazgo de Yasser Arafat. Tambi√©n debe mencionarse, y hoy m√¡s que nunca, la presencia del radicalismo isl√¡mico de ra√≠z iran√≠ al interior de la resistencia del sur del L√≠bano. Forjada palmo a palmo en la lucha contra el ocupante sionista, la direcci√≥n de ese movimiento (Hezbollah) acaba de erigirse en una virtual jefatura nacional libanesa luego del reciente y fulminante conflicto de casi un mes de duraci√≥n y que culmin√≥ con la derrota pol√≠tica de Israel. 
Por √ļltimo, tal vez ya desde mediados de los a√Īos setenta, pero firmemente con el correr de los ochenta, la monol√≠tica coalici√≥n de poder de Arabia Saudita ha registrado fisuras. Un sector de la burgues√≠a saudita, de la que Osama Bin Laden es el emergente, sali√≥ al cruce de la f√©rrea alineaci√≥n con EE.UU. por parte de la familia reinante, la monarqu√≠a clave en el Golfo. Afganist√¡n primero, y la Guerra del Golfo despu√©s, fueron los escenarios principales donde se desarroll√≥ la fractura de la clase dominante en Arabia Saudita, hecho que a√ļn perdura y que catapult√≥ al encumbramiento pol√≠tico al fundador de Al Qaeda.
Es sobre este terreno, y ante todo en el marco de la extraordinaria reconfiguraci√≥n geopol√≠tica y geoecon√≥mica internacional, resultado de la lanzada restauraci√≥n capitalista en el vasto espacio euroasi√¡tico, donde debe racionalizarse la opci√≥n de hierro elegida por el imperialismo: el redise√Īo del mapa de Medio Oriente a trav√©s de la agresi√≥n permanente, esto es, mediante la materializaci√≥n de la doctrina de la guerra preventiva.
En s√≠ntesis, rebeliones en Latinoam√©rica y guerras en Medio Oriente acabaron con la ilusi√≥n fukuyamista de la id√≠lica paz infinita de los mercados consumados. La econom√≠a de los noventa, una econom√≠a con may√ļsculas que subordinaba a la pol√≠tica a una especie de gesti√≥n estrat√©gica administrativa dio paso entonces a la irrupci√≥n vehemente de la pol√≠tica ‚Äďahora ella con may√ļsculas- que lo abarca todo o casi todo, como la suprema instancia en la que la libertad sigue expres√¡ndose como la inevitable precondici√≥n para la acci√≥n humana.
Por todo ello, si es que la pol√≠tica ha ‚Äúretornado‚ÄĚ, y si lo ha hecho adem√¡s como debe ser, como geograf√≠a, s√≥lo cabe darle la ‚Äúbienvenida‚ÄĚ.
 
 
 



El software de antivirus Avast ha analizado este correo electrónico en busca de virus.
www.avast.com



--------------------------------------------------------------------- 
Tu dirección de suscripción a este boletín es humboldt-alta@eListas.net. 
Para darte de baja, envía un mensaje a 
humboldt-baja@eListas.net 
Para obtener ayuda, visita http://www.eListas.net/lista/humboldt 




--------------------------------------------------------------------- 
Tu dirección de suscripción a este boletín es humboldt-alta@eListas.net. 
Para darte de baja, envía un mensaje a  
humboldt-baja@eListas.net 
Para obtener ayuda, visita http://www.eListas.net/lista/humboldt 



--------------------------------------------------------------------- 
Tu direcciÔ¿Ĺ de suscripciÔ¿Ĺ a este boletÔ¿Ĺ es humboldt-alta@eListas.net. 
Para darte de baja, envÔ¿Ĺ un mensaje a 
humboldt-baja@eListas.net 
Para obtener ayuda, visita http://www.eListas.net/lista/humboldt