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Asunto:NoticiasdelCeHu 56/15 - VIAJANDO: Visita a la Reserva Arqueológica de Chan Chan
Fecha:Lunes, 16 de Marzo, 2015  19:16:49 (-0300)
Autor:Noticias del CeHu <noticias @..............org>

NCeHu 56/15
 
 

 

Visita a la Reserva Arqueológica de Chan Chan

 

Ya era sábado 27 de octubre cuando por la mañana partí desde Trujillo, junto con algunos colegas que habían participado de la Reunión de la Unión Geográfica de América Latina, hacia la Reserva Arqueológica de Chan Chan. El viaje era corto debido a que nuestro destino se encontraba a sólo cinco kilómetros, y estuvo muy divertido ya que Rodrigo comenzó a hacer bromas y a imitar a algunos personajes de los programas de la televisión andina.

Álvaro (México), Luis (Colombia), Francisco (Chile) e Hildegardo (Perú),

muy divertidos por las bromas de Rodrigo (Colombia)

 

 

Muy pronto pudimos ver, mimetizados con las tierra del desierto los muros que protegían la reserva

 

 

Escasísima vegetación xerófila

 

 

Llegando a Huacas de Moche, por la carretera que iba a Huanchaco

 

 

Museo Huacas de Moche dependiente de la Universidad Nacional de Trujillo

 

 

Ingresamos al Museo Huacas de Moche donde se exhibían objetos originales encontrados en Chan Chan. En algunas salas había ídolos de madera, cerámica, textiles, trabajos en metal y materiales de construcción; y en otras se describía el desarrollo cultural prehispánico de la región, desde los primeros artefactos de piedra hasta la cerámica de las grandes civilizaciones Moche y Chimú. Existían también vitrinas dedicadas a la agricultura con los instrumentos, técnicas de irrigación y los productos cultivados en el valle de Moche.

Una variedad de maquetas nos permitieron tener una idea más clara acerca de la forma y uso de las ciudadelas y de los otros sectores de la ciudad.



Ingreso al Museo Huacas de Moche

 

 

Luis tomando una foto al grupo

 

 

Con riego intensivo desarrollaban vegetación en los jardines del museo

 

 

Las mascotas del museo

 

 

Desde allí accederíamos a la Reserva Arqueológica de Chan Chan

 

 

Vista del museo desde la altura

 

 

Nuestro grupo atendiendo las explicaciones de la guía

 

 

Chan Chan era una ciudad precolombina construida en la costa norte del Perú por los chimúes, siendo la más grande de adobe en América Latina y la segunda en el mundo, cubriendo una superficie aproximada de veinte kilómetros cuadrados. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1986 e incluida en la Lista del Patrimonio de la Humanidad en peligro en el mismo año.

A pesar de que existía un estricto control respecto de los residuos generados por los visitantes, existían dos grandes enemigos de las ruinas. Uno de ellos era el smog proveniente de la cercana ciudad de Trujillo así como el de la carretera vecina; y el otro, mucho más importante era el producto de los elementos químicos que se encontraban en el aire a consecuencia de las empresas mineras a cielo abierto, que habían convencido a la población de los alrededores de su cuidado ambiental, haciendo donaciones de ambulancias y otros equipos a los centros sanitarios más importantes.

 

La basura debía ser puesta en vasijas semejantes a las originales

 

 

Chan Chan estaba formada por nueve ciudadelas o pequeñas ciudades amuralladas. Todo el conjunto fue la capital del reino Chimor, organización estatal de la cultura precolombina Chimú, localizada en el valle de Moche, territorio fértil por la presencia del río.

El Valle de Moche y sus recursos

 

 

En semejante desierto, los antiguos mochicas aplicaron sus conocimientos de ingeniería hidráulica y desarrollaron técnicas de cultivo formidables. Una de las técnicas empleadas fue la construcción de “wachaques”, pozos cavados para encontrar agua cerca del mar, de los que había alrededor de ciento cincuenta.

A las aguas salobres fueron capaces de adaptar la “totora” (Scirpus californicus), usada como materia prima para la fabricación de embarcaciones que les permitieron ser considerados buenos navegantes del océano Pacífico desde la antigüedad.

Durante nuestra visita nosotros pudimos ver una reserva de agua donde crecían plantas higrófilas y hasta nadaban patitos.

 

 

Reserva de agua de Chan Chan por donde nadaban varios patitos

 

 

Cono de deyección próximo a las ruinas

 

 

La Zona de los Sacrificios

 

 

Los recintos de los sacrificios

 

 

Los murales de los patios superpuestos

 

 

En 1991 fue descubierto el patio de los rombos

 

 

Con Hildegardo junto a los murales del patio de los rombos

 

 

El cuarto ceremonial

 

 

Todas las construcciones de Chan Chan se basaban en ladrillos de barro, que a pesar del tiempo transcurrido se pudieron conservar debido a que las precipitaciones anuales no llegaban a cinco milímetros, si bien se encontraban a la vera del mar.

 

Ladrillos de barro

 

 

Muros construidos con ladrillos de barro

 

 

Con Rodrigo junto a los ladrillos de barro

 

 

La Sala de los Oráculos

 

 

Chan Chan en quingnam o chimú significaba “Sol Sol”. En dicha lengua, la repetición de la palabra daba la idea de algo superlativo, por lo que se ha interpretado como “Gran Sol”, “Sol Resplandeciente”, “Sol Esplendoroso” o “Sol Refulgurante”, que seguramente hacía referencia a que febo estaba presente la mayor parte del año.

 

Vista panorámica de la reserva arqueológica de Chan Chan

 

 

En la ciudad de Moche se destacaban dos edificios monumentales: la Huaca del Sol al oeste, de carácter político administrativo; y la Huaca de la Luna al este, al pie del cerro Blanco, el que fuera el templo mayor del complejo político y ceremonial de la sociedad Moche, donde realizaban diversos ritos ceremoniales.

 

La Ciudad de Moche

 

 

La ciudad estaba organizada siguiendo los puntos cardinales, con avenidas, calles y pequeños pasajes, y totalmente construida en adobe, madera y materiales orgánicos.

 

Vista general de las ruinas de la ciudad de Moche

 

 

Vista de la ciudad de Trujillo desde la Reserva Arqueológica de Chan Chan

 

 

Muchas personas negaban ser descendientes de los pueblos originarios, especialmente quienes era mestizos, que preferían hacer referencia a la rama hispana de su familia, lo que estaba confirmado por el apellido paterno. Sin embargo, algunas conservaban ciertas pautas culturales tales como la vestimenta. No obstante, como el caso de una mujer colla con la que compartimos gran parte de la visita, se sentía aculturada a partir de las demandas de su nietita, quien se desvivía por los personajes creados en los Estados Unidos, y correteaba por todos lados sin interesarle en absoluto nada del lugar.

Mujer colla con la mochila de Barney perteneciente a su nietita, y detrás Zaniel (Perú)

 

 

Junto a María del Carmen (Perú), la mujer colla, Rodrigo e Hildegardo

 

 

El Altar Mayor

 

 

Siguiendo a la guía en pleno desierto

 

 

Paparazzi

 

 

El conjunto Tschudi tenía una sola puerta de entrada y altos muros de hasta doce metros para una mejor defensa. Eran más anchos en sus bases (cinco metros) que en sus cumbres (un metro), en prevención de posibles temblores en esa costa tan sísmica.

 

Maqueta del Palacio Nik- An (TSCHUDI)

 

 

 

Sólidos muros de barro

 

 

Mapa de la reserva indicando su localización entre el océano Pacífico y el río Moche

 

 

Desde fines de los años 600 y comienzos del 700, en la costa norte del Perú surgieron nuevos modelos de ciudades cuyas estructuras estaban conformadas por grandes muros que albergaban edificios dedicados a funciones administrativas y ceremoniales. La forma arquitectónica en la que estaban organizadas reflejaba la existencia de una fuerte estratificación, con clases sociales muy marcadas ocupando áreas y edificios propios a su condición económica.

 

Chan Chan comprendía nueve núcleos urbanos reconocidos entre los que se destacaban once ciudadelas o palacios centrales con sus calles y avenidas perfectamente delineadas que separaban los palacios de la nobleza de los barrios de los trabajadores, quienes se dedicaban a actividades agrícolas, artesanales y de pesca. Contaban con plazas, corredores, recintos fúnebres, depósitos, pozos de agua, talleres, y viviendas construidas íntegramente en adobe. Y estaban conectados con los centros administrativos de los valles circundantes mediante una red de caminos.

 

Palacio amurallado y barrios populares

 

 

Las plazas ceremoniales eran de gran tamaño y los corredores semejaban un laberinto, lo que le daba un aspecto imponente. Sin embargo, lo que más admiramos fueron los muros decorados con altorrelieves hechos con moldes y que de manera repetitiva formaban extensas guardas con motivos propios de la costa peruana, como aves, peces, redes de pesca y olas, entre otros.

Con Yuri (Bolivia) en una de las amplias plazas

 

 

 

 

Muro característico de las ciudades de la costa norte peruana

 

 

Vista de muros interiores de Chan Chan

 

 

Guarda de anzumitos (mezcla de lobo de mar y nutria)

 

 

Junto a un muro con la guarda de los anzumitos

 

 

Altorrelieve con pelicanos

 

 

Peces dirigiéndose de sur a norte por la corriente de Humboldt

 

 

Redes de pesca hechas en barro

 

 

Los círculos representaban a las olas

 

 

Sala de las Audiencias o Templetes

 

 

Templetes cubiertos para evitar mayores horadaciones

 

 

Los muros estaban hechos de cantos rodados de cincuenta centímetros de alto, que servían de base para paredes de quincha (caña con barro), con techos del mismo material, soportados por horcones de madera.

Al interior se han descubierto evidencias de actividades domésticas, como fogones, batanes y cerámica utilitaria.

 

Muros de adobe sobre cimientos de piedra unidos con barro

 

 

Maqueta del Recinto Funerario

 

 

Ruinas del recinto funerario

 

 

Los arqueólogos han encontrado diversidad de utensilios en sus excavaciones

 

 

Muros de diversas formas y tamaños

 

 

Caminamos por un largo corredor…

 

 

Que se ensanchaba…

 

 

Hasta que al final del camino me tomé una fotografía con varios integrantes del grupo

posando a lo ancho del corredor:

Luis, Yuri, María del Carmen, Hildegardo, Miguel (Colombia),

Álvaro, Jorge (Perú), Rodrigo, y José (México)

 

 

Se estima que la ciudad tuvo unos veinte o treinta mil habitantes en su fundación, pero que cuando el reino se expandió, desde el año 1300 aproximadamente, había llegado a los cien mil.

Chan Chan fue clausurada por los Incas como ciudad imperial luego de ser conquistado el Imperio Chimú entre los años 1460 y 1480. Y durante la época del virreinato del Perú (1532-1821), fue objeto de múltiples saqueos y destrucciones debido a que existía la creencia de que entre sus muros y pirámides estaba escondido un gran tesoro en piezas de oro y plata.

 

 

Representación de una escena durante el Imperio Chimú

 

 

Tacaynamo fue el primer soberano de Chan Chan. Tuvo un hijo llamado Guacricaur, y éste uno al que llamó Ñancempinco. Fueron diez los reyes de la dinastía chimú. El último, Minchancaman, fue derrotado por los Incas.

Imagen de un emperador chimú

 

 

Antes de dejar el lugar, pagando cinco soles, varios de nosotros nos fuimos convirtiendo en emperadores chimúes, aunque sólo por algunos minutos. Una simpática despedida.

 

Emperatriz Chimú por algunos minutos

 

 

Siendo ya el mediodía y después de tan instructivo paseo regresamos a Trujillo desde donde todos mis compañeros partieron hacia sus respectivas ciudades, aunque yo debía permanecer hasta la mañana siguiente en que tendría mis vuelos hacia Buenos Aires.

 

 

Ana María Liberali

 

 




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