Inicio > Mis eListas > humboldt > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 14901 al 14920 
AsuntoAutor
119/13 - 125 Anive Noticias
120/13 - Hugo Cháv Noticias
121/13 - Chávez: e Noticias
122/13 - Venezuela Noticias
123/13 - Los esfue Noticias
124/13 - Venezuela Noticias
125/13 - La crisis Noticias
126/13 - ¿Una nuev Noticias
127/13 - Chávez, ¿ Noticias
128/13 - India: 10 Noticias
129/13 - Venezuela Noticias
130/13 - Chavismo Noticias
131/13 - El lidera Noticias
132/13 - Venezuela Noticias
PARA OPONERSE AL Eliana G
133/13 - Taller de Noticias
RE: Notici asdelCe Fray Mas
RE: NoticiasdelCeH Vicente
134/13 - Perú - Re Noticias
RE: Notici asdelCe Vicente
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
Noticias del Cehu
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 15216     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:NoticiasdelCeHu 127/13 - Chávez, ¿héroe o demonio?
Fecha:Sabado, 9 de Marzo, 2013  23:48:20 (-0300)
Autor:Noticias del CeHu <noticias @..............org>

NCeHu 127/13
 
 

Chávez, ¿héroe o demonio?

 

“Un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción”. Simón Bolívar.

                                                                         

 

  Alfredo César Dachary

 

Algo nuevo está sucediendo en América Latina, algo que sólo es posible ante una nueva coyuntura mundial, el retroceso de la hegemonía absoluta de Estados Unidos y la emergencia de nuevos poderes alternativos, desde China, India y Rusia en Eurasia, a Brasil en América y Sudáfrica en África.

En Latinoamérica han llegado al poder los hijos de la pobreza y marginación. Evo Morales, campesino y líder popular aymara es hoy presidente del estado plurinacional de Bolivia; Hugo Chávez, militar mestizo de origen humilde que logró desde el ejército llegar al poder y acaba de morir siendo presidente de la República Bolivariana de Venezuela; Rafael Correa, hijo de la clase media y formado en colegios católicos, hoy presidente de Ecuador.

Lula da Silva y Ernesto Kirchner iniciaron más al sur los profundos cambios que se dieron en paralelo en la gran región latinoamericana. Lula, obrero y  dirigente sindical metalúrgico, fue el gran transformar e impulsor de Brasil a primer nivel mundial y Ernesto Kirchner fue el que recuperó a Argentina en el 2001 de la mayor crisis desde su fundación, luego de dos décadas de neoliberalismo y una de sangrienta dictadura.

Cristina Fernández, hoy presidente de Argentina y continuadora de esta política de corte nacional, es otra de las emergentes figuras, junto a Dilma Rousseff de la nueva Latinoamérica, la que le pone un alto a Estados Unidos que siempre consideró a esta región como su patio trasero.

El costo de esta batalla ha sido ya elevado, dos golpes de Estado han truncado gobiernos populares, en Honduras y en Paraguay, y que son a la vez un llamado de atención sobre este gigante que se tambalea pero quiere arrastrar en su caída a toda América.

En ese contexto emerge Hugo Chávez, un líder que sobresale en una Venezuela tan asimétrica como neocolonial, en un país rico lleno de pobres, y que él consideraba que esa situación se podía cambiar, por ello es que para las grandes mayorías él es un héroe y para las minorías del poder mediático, que tienen gran influencia en las clases medias mundiales, un demonio. 

¿Cuál fue el motivo de esa guerra mediática, económica y en momentos hasta amenazar con un golpe de Estado? ¿En qué momentos se transformó en la amenaza demoníaca de las “sociedades y gobiernos democráticos de Latinoamérica”, siguiendo la visión norteamericana de la dicotomía bueno – malo?

Claudio Katz, un intelectual prestigiado y comprometido con las luchas sociales, lo dijo de una manera directa, simple y sin vueltas: ”Chávez cuestionó a viva voz al capitalismo y recuperó un proyecto de emancipación que parecía sepultado, retomó conceptos censurados, recordó a los marxistas olvidados, denunció a la burguesía y declaró su admiración por Cuba”.

Pero su audacia y visión fue más allá ya que logró “transmitir ideas de igualdad social y democracia real que provocaron un terremoto en la conciencia de los oprimidos. No defendió vagamente la dignidad y los derechos de los humildes, convocó a imaginar una sociedad sin explotación, competencia, ni lucro”.

En esta perspectiva se enfrentó a las utopías del capitalismo equilibrado  que hoy se están escondiendo ante la crisis en la que ha caído Europa occidental, la región con mayores perspectivas después de Estados Unidos y su aliado más cercano, crisis que logró contagiar al gigante y amenaza al mundo desarrollado, como un libro no escrito o una carta no esperada, que hace cambiar la perspectiva de la historia.

Chávez era una persona de origen humilde, no perteneció nunca a la cerrada y compleja burguesía petrolera venezolana, una mala copia de las grandes burguesías petroleras de Oriente mezcladas con el mundo mágico de Disney en la soleada Miami. Militar, en un subcontinente donde los uniformados han sido mayoritariamente gente de confianza de Estados Unidos, salvo los generales, Torres en Bolivia y Velazco Alvarado en Perú, en las últimas décadas, ya que  antes estuvieron el general Cárdenas en México y Carlos Prestes en Brasil.

De allí que este hombre de armas haya basado su concepción en una profunda religiosidad, al estilo de los pueblos latinoamericanos, y a ello le sumó el rescate del socialismo, sin nombrar pero actuar, como en la teología de la liberación, asociándolo a la historia de nuestro subcontinente, para adecuarlo a la realidad actual y transformarlo en un proyecto viable.

El calificativo de “populista” antes de elevarlo a los altares de satanás era haciendo analogía con varias experiencias latinoamericanas, siendo la más conocida el peronismo, esa amalgama de grupos e ideas opuestas que sobrevivió y se expandió a la caída de Perón y que transformaron su regreso a la Argentina en la parodia trágica que terminó en la dictadura militar.

Ernesto Kirchner, un peronista de nueva generación, no vivió el peronismo histórico, logró entender esta perspectiva y junto con Lula da Silva y Evo Morales, a los que se sumaron luego el presidente José Mujica de Uruguay y Rafael Correa de Ecuador, forman un frente inédito que frena la fórmula de la relación comercial asimétrica con Estados Unidos, porque entienden la coyuntura mundial y con ello asumen la responsabilidad de unir sus ideas con el momento histórico excepcional que estamos viviendo.

El parteaguas de este nuevo tiempo se dio en Argentina durante la realización de la IV Cumbre Iberoamericana en Mar del Plata en el año 2005, cuando entre Néstor Kirchner, Lula Da Silva y Hugo Chávez, organizaron la respuesta a la propuesta del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), que una vez más repetía lo de siempre, propiedad intelectual, libre comercio, respeto a las inversiones extranjeras y jurisdicción de Estados Unidos para resolver los casos.

Esta historia tenía un antecedente y fue la Reunión de Punta del Este en 1961, cuando Estados Unidos plantea y luego impone la Alianza para el Progreso,  y allí fue cuando el Che Guevara, rompiendo el protocolo, desenmascara la propuesta y se enfrenta directamente con el representante del país del norte.

El 4 de noviembre del 2005, de frente al presidente George Bush, el presidente Chávez comienza un discurso memorable que sintetizaba los acuerdos de la mayoría que se oponían a la firma del ALCA y comenzó diciendo: “…hemos venido con una pala, porque en Mar del Plata está la tumba del ALCA”.

Nils Castro, escritor y ex asesor del fallecido presidente de Panamá, Omar Torrijos, otra víctima del enfrentamiento al sistema ya que murió en un accidente poco aclarado, considera que “…Chávez tuvo la virtud de ser el primero que puso en marcha un proceso de cambio” y aclara que ese proceso ya venía gestándose.

El presidente Hugo Chávez sacó de la pobreza a millones de venezolanos, que son los que hoy forman la columna vertebral de la denominada revolución bolivariana, ya que logró reducir la pobreza del país a la mitad, del 62.1% de 2003 al 31.9% de 2011, según los últimos datos del Banco Mundial.

Pero además de la batalla contra la pobreza, Venezuela es ahora el país con menor desigualdad y con la distribución de la riqueza más justa de América Latina, según el coeficiente Gini, índice internacionalmente aceptado para medir la diferencia de ingresos entre ricos y pobres.

El Banco Mundial indica, asimismo, que el Gobierno de Chávez ha erradicado la desnutrición, al descender el porcentaje de venezolanos sin la alimentación mínima del 16% del año 2000 al 5% de 2011, es decir, al mismo nivel que otros países como España, Alemania y Estados Unidos.

En sanidad, hay que destacar que el gasto per cápita ha aumentado exponencialmente, de los 176 dólares (135 euros) de 1998 a los 663 dólares (508 euros) de 2012, según las mismas fuentes, y en educación, la Unesco ha declarado al país como "libre de analfabetismo" al caer la tasa del 9.1% al 4.9%.

Las miles de personas que han desfilado estos días junto a su féretro para despedirlo son una muestra del cariño logrado por estas grandes mayorías y, por oposición, el odio de las minorías, que como en el caso de Cuba, se fueron a Miami. La realidad, una vez más, deja al descubierto la máquina informativa y la construcción de un mundo adecuado a sus intereses en medio de la mayor crisis mundial del sistema, una tragedia que domina a los países desarrollados y por oposición no ha llegado a los poco desarrollados.

La muerte de Chávez será aprovechada para intentar desestabilizar a Venezuela, como se hizo antes con Honduras y luego con Paraguay, pero aquí el ejército nacional no es el instrumento de la reacción sino la base de la revolución junto con las grandes masas de esa sociedad.

 

 

alfredocesar7@yahoo.com.mx