Inicio > Mis eListas > humboldt > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 14561 al 14580 
AsuntoAutor
705/12 - España - Noticias
706/12 - 14N - La Noticias
707/12 - Portugal Noticias
708/12 - Pasajeros Noticias
709/12 - Pasajeros Noticias
710/12 - Gaza - La Noticias
711/12 - Israel co Noticias
712/12 - El ocaso Noticias
713/12 - Pasajeros Noticias
714/12 - Hamas se Noticias
715/12 - XXII Encu Noticias
716/12 - Repudiamo Noticias
717/12 - Alto a la Noticias
718/12 - Salto cua Noticias
719/12 - As Israel Noticias
Re: NoticiasdelCeH jorge pa
720/12 - Israel ap Noticias
721/12 - ¿Bombarde Noticias
722/12 - Pasajeros Noticias
723/12 - El interi Noticias
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
Noticias del Cehu
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 14871     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:NoticiasdelCeHu 712/12 - El ocaso del sueño americano (Tercera par te)
Fecha:Sabado, 17 de Noviembre, 2012  00:07:46 (-0300)
Autor:Noticias del CeHu <noticias @..............org>

NCeHu 712/12
 
 

El ocaso del sueño americano

(Tercera parte)

 

 

Alfredo César Dachary

 

 

         El paso de la economía real a la financiera en el marco de una globalización salvaje, ha traído como consecuencia inmediata un proceso de reducción de la clase media y de aumento de la riqueza de los grupos de poder, un proceso que amenaza con una reducción drástica al estado del bienestar en el cual se ha desarrollado esta clase que ha sido uno de los soportes del capitalismo.

El primer gran experimento lo realizó la “Dama de hierro”, Margaret Thatcher, en Gran Bretaña, al introducir un neoliberalismo casi salvaje que dejó un alto nivel de desempleados y una reducción del Estado y sus servicios de apoyo a la sociedad, base del Estado del bienestar, algo que profundizó en Estados Unidos el ex actor Ronald Reagan, acción que completaron los Bush, padre e hijo; este último llevó la situación al extremo de la crisis del 2008.

Otro marco de referencia para entender la caída de la clase media como expresión de una sociedad menos justa y más polarizada en Estados Unidos son los siguientes datos:

·         El 83% de las acciones de empresas y bancos del país está en manos del 1% de la población del mismo.

·         El 61% de los norteamericanos llegan a fin de mes con “ahorro negativo” debiendo más al  banco, aumentando la deuda de la tarjeta de crédito.

·         El 66% del crecimiento de los ingresos entre el 2001 y 2007 fue a parar al 1% de las rentas más altas del país.

·         El 36% de los ciudadanos no aportan a un fondo de pensiones, los cuales al no poder jubilarse cuando dejan de trabajar entran a la pobreza.

·         El 43% de los norteamericanos han ahorrado o conseguido para su plan de pensiones menos de 10,000 dólares, ¿cuánto tiempo podrán sobrevivir?

·         En el 2010, un 24% de los ciudadanos decidieron retrasar su jubilación porque no tendrían recursos para subsistir.

·         Un total de 1.4 millones de familias de Estados Unidos se declaran en banca rota en el 2009.

·         En 1950, el ratio de ingreso de los ejecutivos respecto al sueldo medio de una empresa era de 30 a 1;  en el 2000 varía de 300 a 5000 a 1.

·         En el 2007, el 80% de las familias sólo disponían del 7% de los activos financieros líquidos (dinero líquido), es decir, que la mayoría de las familias no disponen de ahorros de ningún tipo.

·         El 50% de las familias de los que tienen las rentas más bajas sólo tienen un 1% de la riqueza nacional.

·         Los bonos a los brokers y ejecutivos de Wall Street aumentaron un 19% en el 2009, en medio de la crisis financiera.

·         Por primera vez en la historia de Estados Unidos, 40 millones de sus ciudadanos, usan regularmente cupones o estampillas de alimento.

·         El 21% de los niños norteamericanos está viviendo en el 2010 por debajo de los niveles de pobreza.

·         A pesar de la crisis, los millonarios en Estados Unidos están creciendo en un 16% en el 2009, haciendo un total de 7.9 millones de ricos.

·         El 10% de las familias con mayores ingresos acaparan el 50% de la riqueza de todo el país.

El análisis del deterioro de la calidad de vida de la clase media americana, adelantándose y prediciendo la crisis económica actual, realizado por Elizabeth Warren, profesora en Harvard, que centró sus estudios más conocidos en las diferencias económicas entre una familia típica de los años setenta, de cuatro miembros, padre, madre y dos hijos, respecto a la misma familia típica de principios de los años 2000, con el objeto de evaluar cómo vivían, desde el punto de vista económico, ambas familias.

Los ingresos de la familia media han crecido desde 1970, pero si analizamos los ingresos del hombre empleado a tiempo completo, vemos que apenas han cambiado sus ingresos, de hecho ha disminuido un poco, del orden de 800 dólares al año, si descontamos la inflación, y esto quiere decir que los ingresos familiares han mejorado, pero ha sido a costa de la incorporación masiva de la mujer al trabajo.

En cómo han cambiado los gastos de esa misma familia media, puede verse tras descontar el efecto de la inflación, los gastos en comida, ropa, coches y aparatos: TV, PC's y aire acondicionado, han bajado entre un 20% y un 40%, por las mejoras de productividad y productos hechos fuera del país. Pero los gastos asociados a hipotecas, salud y cuidado de los niños se duplicaron así como los impuestos también subieron, aunque un 25%.

La familia de los setenta, a pesar de tener menos ingresos, el porcentaje de costes fijos era del orden del 40 - 50% del total de gastos, pues su perfil de gastos estaba más sesgado a lo que nosotros consideramos "consumo puro", en cambio la familia del siglo XXI, a pesar de que sus ingresos son mayores, el volumen de gastos fijos (hipoteca, seguro médico, cuidado de niños...) es del orden del 80% de los ingresos, por ello, a pesar de que ahora trabajan los dos miembros de la familia, al descontar los gastos fijos, en realidad la familia actual tiene menor dinero disponible para comida, ropa, viajes, aparatos, etc.., es decir, para todo aquello que mentalmente asociamos con consumo y bienestar.

Para la familia de los setenta, el recorte de gastos variables (consumo) permite amortiguar más fácilmente la situación, y además los dos cónyuges comienzan a buscar ambos trabajo, hecho que se vio claramente en las otras crisis anteriores, donde el "estrés financiero" no fue excesivo por el bajo número de familias en  bancarrotas.

En la familia del 2000, la pérdida del empleo de uno de los esposos es un verdadero cataclismo financiero, pues la unidad familiar pierde inmediatamente la capacidad de hacer frente a los gastos fijos y las probabilidades de bancarrota o de embargo de la vivienda son mucho mayores que en los años setenta.

Antes la familia disponía de unos ahorros líquidos en cuentas bancarias del orden del 11% de los ingresos anuales familiares; la familia del 2000 tiene un nivel de ahorro algo negativo (del orden de 0.8%) debido al uso intensivo de las tarjetas de crédito y la refinanciación de deudas, por ello no existe colchón del ahorro en las actuales circunstancias.

 Las probabilidades de perder un empleo de uno de los miembros de la familia son ahora un 30% más altas que en los años setenta, debido al cambio en los patrones de comportamiento de las empresas y a los tipos de contratación, la deslocalización y la pérdida de poder disminuido de las centrales sindicales.

En la actualidad, los riesgos financieros asociados a una enfermedad de cierta relevancia son más altos y si un niño cae enfermo por varias semanas, eso puede obligar a uno de los cónyuges a faltar al trabajo, con el consiguiente peligro de ser despedido, además las coberturas de los seguros que tienen la mayoría de las familias no cubre las intervenciones ni los tratamientos caros, y esto ha incidido en tasas de mortalidad que no se ven en otros países desarrollados.

En otro estudio, el 50% de las bancarrotas familiares están motivados por problemas de salud y, por otro lado, el 75% de éstos antes mencionados tenían seguros médicos, pero la cobertura de éstos no fue suficiente para cubrir los costes de los tratamientos médicos. Esto da una idea del grado de estrés financiero, de ansiedad vital, que padecen las familias del 2000, impropio de lo que se considera clase media, donde los parámetros de bienestar, seguridad económica y confianza en el futuro eran el distingo de clase.

La familia sin hijos tiene menos riesgo que las familias que tienen hijos y mucho menos riesgo tienen los solteros porque son familias monoparentales según los estudios realizados. En los setenta, tener un hijo era una bendición, en el 2000 es lo opuesto y se ve en la baja natalidad que hay en estos países.

Dadas las condiciones laborales en el acceso al mercado laboral de los jóvenes, hoy día se considera que para formar una  familia de clase media del año 2000 antes descrito, como mínimo se necesita formación universitaria, mientras en los años setenta, hace una generación, era tener el equivalente a bachiller.

Los jóvenes que hoy estudian en el extranjero, viajan más, disponen de más objetos de consumo, son mucho más pobres ahora que los de la generación anterior, donde, en la mayoría de los casos, ya disponían de un trabajo estable, una familia y una casa, y es que su presunta mayor calidad de vida actual se basa en una mezcla de parasitismo e infantilismo a los que, en cierta medida, se ven abocados debido a las nuevas condiciones reales socio-económicas de nuestras sociedades.

         Ninguna sociedad pretende que sus miembros retrocedan, por lo que hoy la reducción de la clase media es la expresión de esta nueva situación, que ya ha comenzado a inquietar a la juventud, sin futuro en el mundo desarrollado de la potencia imperial.

 

 

alfredocesar7@yahoo.com.mx