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Noticias del Cehu
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Asunto:NoticiasdelCeHu =?utf-8?B?MzY4LzEyIC0gIkxvcyByZWJlbGRlcyB0aWVuZW4gcXVlIHNlZ3VpciBzacOp?= =?utf-8?B?bmRvbG8gZGVzcHXDqXMgZGUgbGEgdG9tYSBkZWwgcG9kZXIiIChEYXLDrW8g?= =?utf-8?B?QW1hZG9yKQ==?=
Fecha:Jueves, 19 de Julio, 2012  11:56:04 (-0700)
Autor:Alexander von Humboldt <cehumboldt @.........ar>

NCeHu 368/12
 
"Los rebeldes tienen que seguir siéndolo después de la toma del poder"
 
 
Entrevista al internacionalista argentino Dar√≠o Amador a 33 a√Īos de la victoria sandinista
19/7/12
 
‚ÄúYo hab√≠a estado preso en Argentina en 1971, a los 15 a√Īos de edad. Mi cumplea√Īos n√ļmero 16 me lo festejaron mis captores tortur√¡ndome 24 horas seguidas‚ÄĚ, recuerda Dar√≠o Amador, rebelde y fumador empedernido, argentino y pol√≠glota, revolucionario de memoria inoxidable, una palabra montada sobre la siguiente, f√¡cil de risa, sin un pliegue delator en la frente. ‚ÄúA fines de los 70‚Äô muchos de los argentinos est√¡bamos exiliados. En m√≠ caso, me hallaba fuera del pa√≠s por una decisi√≥n del Partido Revolucionario de los Trabajadores-Ej√©rcito Revolucionario del Pueblo (PRT-ERP, http://www.lahaine.org/index.php?p=28860 ). Fue una de las pocas √≥rdenes que no quise cumplir. Pero la propia realidad me demostr√≥ que no exist√≠a otra alternativa. Con un grupo de compa√Īeros salimos a Brasil donde nos asilamos en la ONU y partimos a Holanda.‚ÄĚ
Es temprano en el invierno de Buenos Aires. Mientras arruga un siguiente cigarrillo contra el fondo del cenicero, Dar√≠o Amador cuenta que ‚ÄúPara algunos el exilio era una situaci√≥n s√≥lo de paso; la idea era retornar a Argentina a recomponer lo destruido. Sin embargo, lo que muchos pensamos que pod√≠a ocurrir en Suram√©rica, se dio en Nicaragua, cuando Anastasio Somoza comenz√≥ a debilitarse debido al descontento popular. En tanto, en el exilio el PRT se dividi√≥. Me qued√© en el sector de Enrique Gorriar√¡n Merlo que deseaba ir a Nicaragua a luchar mediante un acuerdo con los sandinistas. Yo era de la opini√≥n de que hab√≠a que tomar contacto directo con el Frente Sandinista de Liberaci√≥n Nacional (FSLN). Y eso hice. Ten√≠a 23 a√Īos. A trav√©s del Subcomandante Smith, nicarag√ľense y representante del FSLN en Europa me enrol√©
.‚ÄĚ FIN DE LA ‚ÄėEXCEPCI√ďN‚Äô CUBANA
-¬¿Qu√© significados pol√≠ticos ten√≠a la Revoluci√≥n Nicarag√ľense en curso?
‚ÄúLo que pasaba en Nicaragua resolv√≠a en los hechos un debate muy profundo respecto de la Revoluci√≥n Cubana. Un territorio de la izquierda latinoamericana planteaba que la experiencia cubana era irrepetible y excepcional. En cambio, los sandinistas estaban comprobando que esa ‚Äėexcepci√≥n‚Äô no era tal, y que efectivamente era posible tomar el poder en un pa√≠s a partir de la construcci√≥n de un ej√©rcito revolucionario y el empleo de la lucha armada en un per√≠odo determinado, bajo un contexto espec√≠fico. En buenas cuentas, Nicaragua confirmaba que lo que hab√≠amos efectuado nosotros en Argentina y tantas otras organizaciones pol√≠ticas en toda Am√©rica Latina era la consecuencia l√≥gica de un proceso hist√≥rico y la √ļnica posibilidad de desarrollar un enfrentamiento real con las burgues√≠as locales y el Imperialismo.‚ÄĚ
-¬¿Y en particular para los revolucionarios argentinos que sufr√≠an una represi√≥n inenarrable desde antes aun del golpe de Estado de 1976?
‚ÄúCuando se padece una derrota, como en el caso argentino, la cr√≠tica y autocr√≠tica necesaria terminan por convertirse en un lamento autoflagelante, en un arrepentimiento de todo lo bueno que pudimos hacer y la exaltaci√≥n de todos los errores cometidos. Los sandinistas mostraban sin quererlo, que lo de Cuba, si bien no era un modelo para calcar, en t√©rminos generales, validaba los m√©todos utilizados por Fidel Castro. Pero no los restringidos a la lucha armada. El proceso revolucionario cubano estuvo liderado por un movimiento ‚Äďel 26 de Julio- que inclu√≠a a sectores marxistas y a sectores nacionalistas revolucionarios. Es decir, ense√Īaba la formaci√≥n de una conducci√≥n pol√≠tica diversa.‚ÄĚ
-De todos modos ya el Frente Sandinista era una herramienta político-militar bien poco convencional…
‚ÄúSi bien el FSLN nace de una matriz marxista leninista formulada por su fundador, el Comandante Carlos Fonseca, toma la figura y el legado de Sandino como un eje central de su pol√≠tica. Es preciso recordar que el Frente no siempre se llam√≥ Frente Sandinista de Liberaci√≥n Nacional. Un tiempo, en los 60‚Äô, se denomin√≥ simplemente Frente de Liberaci√≥n Nacional. Despu√©s el sandinismo se adquiere como identidad pol√≠tica porque, de alguna manera, condensaba el sentimiento popular, por un lado, y el sentimiento antiimperialista, por otro, muy alejado de los nacionalismos burgueses. Esto es, un nacionalismo ligado a la resistencia contra el imperialismo invasor, la pobreza y la dependencia. Por lo dem√¡s, el sandinismo llev√≥ adelante un trabajo muy fuerte con los cristianos. Se trataba de pueblo cat√≥lico que se incorpor√≥ a la lucha armada, pero no y√©ndose de la letra del Evangelio, sino que inspirada en ella. El sandinismo supo interpretar a su pueblo.‚ÄĚ
LA UNIDAD INEVITABLE PARA VENCER
-¬¿Cu√¡l era la composici√≥n pol√≠tica del sandinismo?
Entonces el sandinismo estaba dividido en tres vertientes. Las tres se denominaban FSLN. Una era la tendencia insurreccional o ‚Äėtercerista‚Äô; otra la Guerra Popular Prolongada (GPP); y otra era la proletaria. Se trataba de tres concepciones distintas y bien peleadas entre ellas. Sin embargo, como ocurri√≥ en Cuba, se demostr√≥ que para vencer al enemigo la unidad era un paso imprescindible e inevitable. La unidad casi no era una decisi√≥n de cada sector: fue una imposici√≥n de la realidad que obligaba a unificar fuerzas.‚ÄĚ
 -¬¿Y qu√© tendencia hegemonizaba?
 ‚ÄúNinguna. Se dio una mezcla tan poderosa que resultaron situaciones ins√≥litas. Por ejemplo, los ‚Äėinsurreccionalistas‚Äô cobraron m√¡s fama en el Frente Sur donde se constituy√≥ pr√¡cticamente un ej√©rcito de l√≠nea (propio de la GPP); mientras que los GPP obtuvieron sus mayores √©xitos en las insurrecciones de Estel√≠, Genoteca. ¬¡Es decir, insurreccionaron pueblos con el apoyo de las fuerzas de la monta√Īa! La vertiente proletaria desempe√Ī√≥ un papel importante en la formaci√≥n y la pol√≠tica. Todos cumplieron un rol que fue complementario. Y aqu√≠ yo acent√ļo un nuevo aporte del FSLN al pensamiento revolucionario latinoamericano: la vieja discusi√≥n entre GPP o Guerra Insurreccional es determinada por la realidad y sus necesidades. Esto es, la revoluci√≥n comporta una integralidad que no puede fundarse sobre recetas, libros o manuales. Y la realidad es la lucha de clases, la debilidad y fortaleza del enemigo, los niveles de conciencia del pueblo (que no necesariamente son te√≥ricos, sino de conciencia de clase y requerimientos objetivos).‚ÄĚ
LA CONTRARREVOLUCI√ďN
-¬¿Se observaba 1979 como ‚Äėel a√Īo decisivo‚Äô?
‚ÄúEn 1978 los sandinistas pensaban qu√© har√≠an para las elecciones del 1980. El 19 de julio de 1979 se precipit√≥ por el accionar del propio FSLN en t√©rminos pol√≠ticas (no se diga ‚Äėmilitares‚Äô. La revoluci√≥n no se hace ‚Äėcon huevos‚Äô, se hace con cerebro b√¡sicamente.). Y, por otra parte, el contexto internacional todav√≠a permit√≠a en aquella √©poca el apoyo de sectores externos, que no gravitaban sustantivamente en el devenir nicarag√ľense, pero que permitieron el corte paulatino del apoyo del gobierno norteamericano a Somoza llevado a cabo por Carter.‚ÄĚ
-¬¿Y el factor que constituy√≥ el asesinato de Pedro Chamorro por Somoza?
 ‚ÄúChamorro era el candidato de los yanquis para las elecciones del 80. Era un hombre que disputaba el poder con la dinast√≠a somocista desde una perspectiva liberal burguesa. Su desaparici√≥n hace que ciertos segmentos de la burgues√≠a comiencen a mirar al sandinismo como una alternativa ‚Äėno tan terrible‚Äô. El sandinismo no apareci√≥ diciendo ‚Äėvamos a realizar la dictadura del proletariado‚Äô. El primer gobierno luego de la revoluci√≥n es de reconstrucci√≥n del pa√≠s. Se establece una Constituci√≥n que plantea claramente la econom√≠a mixta, porque no hab√≠a condiciones en Nicaragua para un ‚ÄėEstado proletario‚Äô. En verdad, el proletariado era muy peque√Īo en relaci√≥n al campesinado, y la industria era √≠nfima y dependiente del extranjero, y en particular de EEUU.‚ÄĚ
-El gobierno revolucionario debi√≥ ‚Äėdar el ancho‚Äô para emprender su estabilizaci√≥n‚Ķ
‚ÄúEn ese contexto, los sandinistas despu√©s del triunfo construyeron un gobierno variopinto, donde estaba hasta Violeta Chamorro, viuda de Pedro Chamorro, que en 1990 gan√≥ las elecciones al FSLN. Recuerdo que en la primera √©poca, Violeta Chamorro ten√≠a dos hijos: uno militaba en el FSLN y el otro era parte de la ‚ÄėContra‚Äô (http://es.wikipedia.org/wiki/Contras).‚ÄĚ -¬¿Esencialmente qu√© era la Contrarrevoluci√≥n?
‚ÄúUn ej√©rcito mercenario basado en los restos de la Guardia Nacional somocista, al que posteriormente se fueron incorporando campesinos por miedo y por la influencia de pastores evang√©licos norteamericanos. Los cat√≥licos tambi√©n estaban divididos. Es importante que se considere que el nuevo gobierno sandinista era el que m√¡s sacerdotes ten√≠a en su gabinete de todo el planeta.‚ÄĚ
‚ÄúLA REALIDAD SUPERA LAS FICCIONES Y LOS MANUALES‚ÄĚ
 -¬¿C√≥mo entras a Nicaragua? ‚ÄúIngresan contingentes internacionalistas de todas partes. Algunos llegamos independientes, solos y solas al FSLN. Otros llegaron organizados, como Gorriar√¡n. De los argentinos ‚Äėsolos‚Äô, unos partieron al Frente Sur, otros al Frente Norte.‚ÄĚ -¬¿C√≥mo fue la recepci√≥n a los internacionalistas ‚Äėsolos‚Äô?
 ‚ÄúBuena, porque en la propia direcci√≥n nacional del FSLN conformada unitariamente hab√≠a un mexicano, por ejemplo. Hubo hondure√Īos, costarricenses, paname√Īos desde el principio. Luego el internacionalismo se extendi√≥ a chilenos, uruguayos, que eran m√¡s que los argentinos y que llegan con una formaci√≥n distinta, con otras experiencias. Muchos cayeron en la insurrecci√≥n y despu√©s en la lucha frente a la ‚ÄėContra‚Äô. Pero para los nicarag√ľenses el internacionalismo era natural. Nunca existi√≥ alg√ļn problema por esa condici√≥n. Es m√¡s, ning√ļn internacionalista se equivoc√≥ intentando volcar su protagonismo en la revoluci√≥n. Todos nos encolumnamos tras la direcci√≥n del FSLN. √Čramos compa√Īeros de otros lugares que √≠bamos a colaborar con una revoluci√≥n leg√≠timamente nicarag√ľense.‚ÄĚ
 -¬¿Los dirigentes del pueblo de Nicaragua pensaron √ļnicamente la revoluci√≥n en su territorio?
‚ÄúAquel que sostenga que los sandinistas nunca consideraron la revoluci√≥n internacional, se equivoca por desconocimiento o miente. Los sandinistas siempre pensaron que posterior al triunfo en Nicaragua vendr√≠a Honduras, porque es un pa√≠s fronterizo y el propio FSLN se cre√≥ all√≠ (Carlos Fonseca, Tom√¡s Borge, etc.), cuando apenas eran no m√¡s de 10 nicaraguenses exiliados en Honduras. Costa Rica jugaba el papel de una Suiza Centroamericana donde operaba tanto la CIA, como los sandinistas. A la vez, sab√≠an que El Salvador era un polvor√≠n y que, al igual que en Guatemala, exist√≠an condiciones revolucionarias. Y sin perder de vista el caso de Colombia.‚ÄĚ -Pero tambi√©n Argentina y Chile estaban sometidos a cruentas dictaduras militares‚Ķ ‚ÄúAl d√≠a siguiente de la muerte de Mario Roberto Santucho (http://www.marxists.org/espanol/santucho/biografia.htm), ca√≠do en combate justamente un 19 de julio, pero de 1976, un comando del Ej√©rcito Revolucionario del Pueblo de El Salvador arroj√≥ una bomba y tirote√≥ la embajada de Argentina en ese pa√≠s. Eso nos sorprendi√≥ porque para los argentinos El Salvador quedaba tan lejos del sur y tan cerca de EEUU que siempre nos preguntamos ‚Äė¬¿C√≥mo podr√¡ tomar el poder esta gente? La van a bombardear al d√≠a despu√©s‚Äô. Pero la realidad supera las ficciones que transmite la lectura excesiva que no se confronta con la pr√¡ctica. Hay que leer, c√≥mo no, pero sin dogmatizar jam√¡s. Los manuales se escriben luego de las experiencias, remiten a una situaci√≥n emp√≠rica, concreta y espec√≠fica y no pueden aplicarse mec√¡nicamente a ning√ļn lado.‚ÄĚ
-¬¿Cu√¡l fue tu puesto en la lucha?
‚ÄúUno ten√≠a que estar donde lo demandara el FSLN. Yo ven√≠a de la guerrilla urbana, que en Nicaragua era muy dif√≠cil. Imag√≠nate que la capital de Nicaragua, Managua, se llamaba ‚ÄėFrente Interno‚Äô. Se trata de un pa√≠s muy peque√Īo. En fin, uno iba a aprender. Ah√≠ viv√≠ la experiencia m√¡s rica de mi vida, y no solamente por el triunfo. La primera vez que pis√© suelo nicarag√ľense fue en marzo de 1979. Las tareas que me encomendaron ten√≠an que ver con la Inteligencia de las fuerzas revolucionarias y me obligaban a salir y a entrar permanentemente al pa√≠s. Ya en mayo de 1979, cuando comienza la ofensiva final, me qued√© en Nicaragua hasta la victoria y m√¡s tarde continu√© con las labores antes encomendadas.‚ÄĚ
-¬¿D√≥nde te sorprendi√≥ el d√≠a del triunfo? ‚ÄúYo estaba en el norte de Nicaragua (zona fronteriza con Honduras) el 19 de julio. All√≠ se encontraba a cargo el Comandante Julio Ramos, quien luego ser√≠a el Jefe de la Inteligencia Militar del pa√≠s. Tanto el Frente Sur, como el Frente Oriental fueron los que en definitiva tomaron Managua.‚ÄĚ
-El 19 de julio de 1979 apenas empezaba el trabajo…
‚ÄúA partir de all√≠ hab√≠a que construir un nuevo Estado, un nuevo Ej√©rcito, una nueva conciencia. ¬¿Cu√¡l era el problema? Que gran parte de los insurreccionados eran personas sin conciencia pol√≠tica. Y el FSLN fue consolid√¡ndose sobre una alianza que hizo con sectores de la burgues√≠a para quitarle todo el apoyo posible a Somoza. Posteriormente se configur√≥ una Junta de Reconstrucci√≥n de 5 miembros, donde hab√≠a dos sandinistas en rigor: Daniel Ortega y Mois√©s Hassan. Este √ļltimo era militante sandinista, pero no con las caracter√≠sticas de Ortega. Al tiempo renunci√≥ Hassan, de hecho.‚ÄĚ
-¬¿Qu√© hiciste en la nueva etapa que se abri√≥?
‚ÄúParticip√© en la creaci√≥n del nuevo Ej√©rcito. No hab√≠a grados. Mi calidad, junto a muchos, era de asesor. Por otro lado, la lucha para enfrentar a la ‚ÄėContra‚Äô comienza en 1980 organizada por el Imperialismo y materializada en un principio por los mismos coroneles, mayores, agentes de Inteligencia argentinos que nos hab√≠an reprimido en mi pa√≠s de origen. Estaba, por ejemplo, el Coronel Val√≠n, Jos√© Osvaldo Riveiro, etc. Su centro de operaciones se situaba en Honduras. Ello era materia de un acuerdo entre la CIA con el Ej√©rcito argentino, con Leopoldo Galtieri b√¡sicamente. Adem√¡s de las relaciones del propio somocismo con la dictadura argentina. Existe una foto famosa de ‚ÄėTacho‚Äô Somoza con el Almirante Massera. Hay que recordar que la Guardia Nacional de Somoza contaba con un armamento muy diverso. De Argentina proven√≠a el FAL, piezas de artiller√≠a, morteros. Mucho de origen israel√≠ tambi√©n. Al respecto, los sandinistas ten√≠an una enorme simpat√≠a por la causa palestina. Por eso se explica que un a√Īo despu√©s del triunfo se inaugurara la Embajada de Palestina en Nicaragua.‚ÄĚ LA IMAGINACI√ďN Y LA REBELD√ćA
-Es dif√≠cil sintetizar todos los aprendizajes obtenidos en una experiencia semejante. ¬¿Qu√© contenidos destacar√≠as en especial?
 ‚ÄúEl proceso revolucionario de Nicaragua demostr√≥ que la imaginaci√≥n de la humanidad, de la mujer y el hombre, debe liberarse, cobrar poder. Los rebeldes tienen que seguir siendo rebeldes despu√©s de la toma del poder. M√¡s que antes, incluso. Los rebeldes deben ser flexibles, cr√≠ticos y autocr√≠ticos; poner todo en duda hasta que no se compruebe su efectividad. Si el revolucionario no es rebelde, no puede ser revolucionario nunca. Y si el rebelde no es revolucionario es preciso hacer lo posible para que se transforme en un revolucionario. El revolucionario es un rebelde organizado colectivamente. En este √¡mbito, los sandinistas fueron muy imaginativos. No hab√≠a nada de ortodoxia. En 1980, producto de la inmensa campa√Īa de alfabetizaci√≥n realizada, el sandinismo termin√≥ por ganar el coraz√≥n de su pueblo. Eso luego sufri√≥ cambios debido a algunos dirigentes sandinistas que se desprendieron del propio sandinismo y porque la guerra y su costo en vidas fue feroz. Las cifras en este sentido son opacas y dolorosas en un pa√≠s que cuando se lleg√≥ al poder contaba con menos de tres millones de habitantes. Los a√Īos m√¡s duros de la guerra corrieron entre 1982 y 83.‚ÄĚ
-¬¿Qu√© aspectos y personas relevar√≠as de la participaci√≥n de revolucionarios argentinos?
‚ÄúYo creo que la presencia m√¡s destacada fue la jugada por Enrique Gorriar√¡n desde todo punto de vista. El compa√Īero efectu√≥ operaciones y aportes gigantescos a la revoluci√≥n nicarag√ľense, sobre todo despu√©s de la victoria. Y me refiero campos asociados a la Inteligencia, la Seguridad y la Pol√≠tica Exterior del nuevo Estado. El ajusticiamiento de Somoza, por ejemplo, no fue un acto de venganza ni nada que se le parezca. Ocurri√≥ que Somoza pretend√≠a instalarse en Miami y desde all√≠ dirigir en conjunto la ‚ÄėContra‚Äô con el objetivo de regresar al poder. Y se supo de la autor√≠a de la ejecuci√≥n de Somoza por la ca√≠da de uno de los m√¡s grandes guerrilleros que conoc√≠ en mi vida que fue el Capit√¡n Santiago (Alfredo Irurz√ļn) y que cay√≥ en esa acci√≥n. Todav√≠a hay que recuperar su cuerpo que est√¡ en Paraguay. El Capit√¡n Santiago fue uno de los seres humanos m√¡s bellos y valiosos que me he encontrado en mis andadas. Lo conoc√≠ en 1975. Era un argentino originario de Santiago del Estero. La primera vez que estuve con √©l en Argentina pens√© que me hablar√≠a de pol√≠tica tres horas, y en realidad convers√≥ dos horas de la vida y s√≥lo un rato de pol√≠tica. √Čl dec√≠a que la pol√≠tica no pod√≠a estar separada de la vida personal. Primero preguntaba c√≥mo se sent√≠a uno.‚ÄĚ
-Es inevitable evocar al Che Guevara frente a un revolucionario argentino…
‚ÄúCreo que es preciso bajarlo a la tierra al Che Guevara y transformarlo en un hombre com√ļn que hizo cosas poco comunes en situaciones poco comunes. Para m√≠ ha habido decenas de miles de Che en Am√©rica Latina.‚ÄĚ
-¬¿Y hoy?
‚ÄúNo es el tiempo de crear dos, tres, muchos Vietnam porque no hay condiciones. Pero s√≠ es tiempo de crear muchos Che, muchos Santucho, y muchos luchadores an√≥nimos que tengan una conducta coherente con los intereses profundos del g√©nero humano, y que supera con creces la lucha armada, que es s√≥lo un m√©todo. El hombre y no el arma es lo esencial. No siempre hay que emplear la lucha armada, como no siempre hay que usar la lucha pac√≠fica. Lo que s√≠ est√¡ m√¡s que claro es que nunca en la historia de la humanidad, ya no s√≥lo del capitalismo, un sector dominante perdi√≥ pac√≠ficamente ni se rindi√≥ sin pelear. Y la toma del poder no es el objetivo de los revolucionarios. Es el medio para crear una sociedad nueva.‚ÄĚ -¬¿Y en Argentina en particular? ‚ÄúHay que reconstruir el paradigma que se desplom√≥ junto al muro de Berl√≠n y trabajar cotidianamente por la unidad del pueblo.‚ÄĚ
19 de julio de 2012
La Haine