Inicio > Mis eListas > humboldt > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 13941 al 13960 
AsuntoAutor
RE: Notici asdelCe Miguel C
250/12 - Pasajeros Noticias
251/12 - Hace 141 Noticias
252/12 - Grecia, A Noticias
253/12 - Pasajeros Noticias
254/12 - ¿Una soci Noticias
255/12 - Argentina Noticias
FW: Antipode Found Jeronimo
256/12 - Pasajeros Noticias
257/12 - Pasajeros Noticias
258/12 - CRONOGRAM Noticias
Re: NoticiasdelCeH marina p
259/12 - Pasajeros Noticias
Más de 1200 fotogr Geóg. Ho
260/12 - PROGRAMA Noticias
261/12 - EL GOBIER Noticias
262/12 - Actualida Noticias
263/12 - La juven Noticias
=?utf-8?B?UmU6IE5v =?utf-8?
264/12 - Formación Noticias
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
Noticias del Cehu
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 14233     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:NoticiasdelCeHu 254/12 - ¿Una sociedad alienada?
Fecha:Domingo, 27 de Mayo, 2012  18:33:22 (-0300)
Autor:Noticias del CeHu <noticias @..............org>

NCeHu 254/12
 

 

¿Una sociedad alienada?

 

Alfredo César Dachary

 

         La sociedad actual es un sueño hecho realidad para los grandes de las finanzas, verdaderos dueños del mundo en que vivimos, ya que son los únicos que producen a partir de una actividad que hace poco ruido pero tiene un gran impacto: la especulación. Cuando el dinero se disocia de la producción y produce por sí mismo a partir de la especulación, sus posibilidades son al infinito y el daño es cada vez mayor.

Para que esto sea posible se tuvo que dar una revolución, claro que silenciosa, ya que se trataba de transformar una sociedad asimétrica pero estable en una más asimétrica e inestable. Se tuvo que convencer a la sociedad, que el ahorro era una pérdida de dinero, que sólo bonos o acciones son valores reales, que muy pocos pueden entender y más operar.

Pero los fondos de pensiones, los fondos de ahorro de los grandes grupos sociales entraron en juego y en la mayoría de los casos se perdieron, los operadores, o sea, los banqueros fueron premiados por el despojo, disfrazado de pérdidas.

Para que el sistema hoy opere, la gente tiene que partir que es “justo”, o sea, lógico que se deban trabajar muchas horas para disfrutar pocas, pero a partir de la anti inversión, o sea, el consumo; en síntesis, el ciudadano medio nunca sale del circuito productivo, trabaja o consume y trabaja.

Pero pensar que con estas dos “conquistas” cambió el mundo sería muy simple, ya que para que éstas se den se han tenido que dar otras, en la larga cadena de hechos sociales que implica una transformación.

La ruptura de la solidaridad es la expresión del triunfo del individualismo, la ruptura de los colectivos, clubes, sindicatos, grupos sociales asociados por alguna actividad; es la consecuencia de años de propaganda antisolidaria, para romper los elementos de uso común de la sociedad, ya que no son rentables.

La plaza pública, lugar de encuentro, era sede de un deporte social: conocerse, hacer amigos y hablar; era un desperdicio de gente y de espacio sin producir y el sistema no lo podía aceptar, por ello se crearon las plazas comerciales donde la gente se encuentra para consumir, donde se ven para comprar cosas, sin dinero es imposible acceder a este espacio.

Pero hay elementos antes: la educación, una obligación del Estado que se transformó en un mecanismo complejo que abarca varios aspectos: por un lado el efecto demostración,  ir a escuela privada implica un gasto y de acuerdo al nivel viene la ubicación. Segundo, los beneficios colaterales: las relaciones, la gente manda a sus hijos para que sean la prolongación de sus ambiciones y se adecuen a los dictados de un grupo social que mira con desprecio hacia abajo y con admiración hacia arriba.

Al sacar la educación del control del Estado, ésta entra a ser en los diferentes niveles un elemento de referencia para medir la educación pública, la de los pobres y así justificar la pobreza como la incapacidad de poder acceder a una “buena educación” que garantice el éxito de los hijos y el prestigio de los padres.

La educación privada a nivel medio y superior está vinculada a los grupos empresariales, de allí extraen sus gerentes y principales ejecutivos, es una nueva forma de sindicatos, pero de clase, ya que se manejan en dos niveles hacia arriba con el poder en turno y hacia el costado con una nueva solidaridad de clase que es a partir de coincidencias ideológicas, hoy remplazadas por visiones de consumo.

El barrio era el mundo del citadino en la gran ciudad; las colonias tenían sus clubes, tenían sus escuelas, poseían la seguridad que les daba la política de cada barrio, tenían cines o canchas de futbol; eran una ciudad en chiquito.

El barrio era la solidaridad inicial, porque era mayoritariamente multiclasista, donde predominaban ciertos grupos sociales y otros con menos sobrevivían junto a ellos y compartían el tiempo de ocio, el tiempo social en general. Estaban todos los elementos de una sociedad en pequeño: abastecimiento, diversión, educación, servicios y otros más, pero era un mal ejemplo, las casas viejas no se renovaban y el capital estaba muerto y ello generaba potenciales pérdidas.

La ruptura del barrio por las nuevas avenidas, calles anchas y nuevas rutas de camiones fue el comienzo, el fin de los clubes porque la gente pretende ir a los clubes de paga donde como en la escuela privada se logra un nuevo “ascenso”, rompen los lazos del barrio.

El edificio viejo y grande que compran los desarrolladores, frente a la nueva avenida que lo une a otros centros comerciales determina la nueva “ruta del consumo” y así nace un mall o centro comercial, el nuevo club, la nueva solidaridad de los jóvenes que son a quiénes se dirige este consumo.

Con los cimientos quebrados, el barrio es vencido y comienza a vender sus casas; la gente emigra a nuevos departamentos y el barrio cae tras las grandes máquinas y comienzan a edificarse edificios nuevos; ésta es la nueva modernidad, aceptada por la fuerza de las crisis fabricadas, pero sin embargo hay algunos que se resisten y deciden hacer un coto o barrio cerrado.

Era el último bastión del Estado, la seguridad, allí también se termina la pública y comienza una privada que ha demostrado ser menos eficiente que la pública pero más dócil, en una mini sociedad de aspirantes a ascender, donde con el control abren el portón y con una mano responden al saludo de los guardias privados, como si accedieran a una casa presidencial.

En medio de estos profundos cambios, la sociedad ha dejado de pensar en política y ese vacío ha sido llenado por dos instituciones: los medios o grupos mediáticos y las empresas de medición de opinión, que encontraron en algo que era gratis, opinar, un nuevo nicho de negocio: las encuestas, que son la forma más eficiente de lograr cantos de sirena que acallen los llantos de los desesperados.

La política hecha un negocio rentable y que cotiza en la bolsa, que es operada por proyecciones de datos que da la computadora, es la nueva forma de medir el éxito o el fracaso de actuar, de reaccionar y de gobernar.

A nivel internacional, las agencias calificadoras son las que dan la opinión de los países y como los obispos del nuevo Papa, el mercado, que tiene su sede en Wall Street, ellos condenan, absuelven o ponen en duda el presente y el futuro de los países haciendo de la democracia un cuento similar a los de Disney.

Ayer, los países pobres o como eufemísticamente se dice emergentes o en desarrollo, tuvieron sus grandes crisis que los pusieron de rodillas. Hoy, la situación ha cambiado y son los países ricos los que tienen una crisis profunda, principalmente la Unión Europea y Japón, ya que Estados Unidos sólo sobrevive de la especulación a partir de tener una moneda débil pero un ejército fuerte, la fórmula perfecta para seguir emitiendo dólares sin respaldo y garantizar que éstos seguirán circulando.

A ello le sumamos un mundo al revés, donde China gobernada por el Partido Comunista es el capitalismo exitoso; Estados Unidos gobernado por los ultra conservadores tiene un capitalismo en problemas y que Brasil entró al club de los grandes de la mano de un obrero de formación marxista, llamado cariñosamente Lula.

 

alfredocesar7@yahoo.com.mx