Inicio > Mis eListas > humboldt > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 12522 al 12541 
AsuntoAutor
353/11 - VIAJANDO: Noticias
354/11 - Curso de Noticias
355/11 - MOVIMIENT Noticias
356/11 - Pasajeros Noticias
357/11 - PRIMERA C Noticias
358/11 - VIAJANDO: Noticias
359/11 - PRIMEIRA Noticias
360/11 - Pasajeros Noticias
361/11 - VIAJANDO: Noticias
362/11 - Revolució Noticias
363/11 - MOVIMIENT Noticias
365/11 - VIAJANDO: Noticias
364/11 - Pasajeros Noticias
366/11 - UN VON HU Noticias
367/11 - Islandia Noticias
368/11 - Libia y l Noticias
369/11 - Islândia, Noticias
370/11 - Pasajeros Noticias
371/11 - VIAJANDO: Noticias
372/11 - Seminário Noticias
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
Noticias del Cehu
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 12798     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:NoticiasdelCeHu 358/11 - VIAJANDO: Volviendo de Río por la costa
Fecha:Viernes, 8 de Abril, 2011  09:48:17 (-0300)
Autor:Noticias del CeHu <noticias @..............org>

NCeHu 358/11
 

 

 

Volviendo de Río por la costa

 

Ha llegado el momento de comenzar a desandar el camino y retornar a Buenos Aires, pero no podemos dejar Rio de Janeiro sin conocer el Estádio Mario Filho, más conocido por su nombre original: Maracaná. Fue inaugurado durante el Mundial de Fútbol de 1950. Se había prometido pintar la fachada con los colores del equipo ganador, considerando que Brasil ganaría su primer trofeo mundial. Todos imaginaban un Maracaná blanco por ser el color que utilizó Brasil hasta 1954, en que empezó a usar el verde y amarillo como ocurre hasta la actualidad. Pero en el partido final, Uruguay venció a Brasil y fue campeón mundial por segunda vez. Por esa razón el estadio se pintó de celeste y blanco, aunque muchos cariocas, que prefieren olvidar este hecho, dicen que es porque son los colores del estado de Rio de Janeiro. Como los brasileros son más fanáticos que los argentinos, algunos se suicidaron tirándose del flamante estadio. Pero todo el resto lloró, entre los cuales estaba el padre de un niño de nueve años llamado Edson Arantes do Nascimento (Pelé), quien le prometió a su progenitor que algún día él iba a ganar una Copa Mundial. Recorrimos todo el estadio con un guía que nos hizo ver los trofeos, todas las instalaciones y el sistema de pasillos curvos que impiden el amontonamiento de los espectadores durante los momentos de entrada y salida. Pero el broche de oro estuvo en quedarnos a ver un partido entre el Flamengo y el Santos. La hinchada estaba dividida. Yo iba por el primero y mi hijo Enrique (11), por el segundo. Como suele ocurrir en las mejores familias.

 

Después de tan emocionante despedida, al día siguiente muy temprano, partimos con rumbo al sur. Tal como había ocurrido durante muchas de nuestras salidas, un cordón de favelas aparecía ante nuestros ojos. Como en toda América Latina, las desigualdades socio-económicas son enormes y no se vislumbra una solución estructural.

 

Hacemos una breve parada en Barra de Tijuca, barrio relativamente nuevo de nivel socioeconómico alto que cuenta con amplias playas de arena muy finita en la lagoa da Tijuca. Aprovechamos para comprar algunos chocolates para el camino y nos vamos hacia Angra dos Reis.

 

Angra dos Reis (Ensenada de los Reyes, por haber encallado Gaspar de Lemos, al mando de una flota portuguesa el 6 de enero de 1502) tiene playas paradisíacas, pero es además una importante ciudad industrial y comercial, donde el puerto es su actividad principal. Lo que no nos resultó aceptable es que allí se encuentren también plantas nucleares, que nunca ofrecen seguridad absoluta a su entorno.

 

A pocos kilómetros de Angra, está Paraty, ciudad incrustada en la Serra do Mar con exuberante vegetación. Tiene un centro histórico colonial muy bien mantenido, con calles empedradas, donde los vehículos no circulan, gran cantidad de iglesias y varias playas de arena muy fina. Su importancia durante la colonia era que por allí salía el oro que se explotaba en Minas Gerais (Ouro Preto). Con el descubrimiento del oro en Minas Gerais, era necesaria la construcción de un puerto para transportar esa riqueza hacia Portugal. Y lo instalaron en el siglo XVIII en la Baia da Ilha Grande, un puerto protegido de los piratas. La ruta entre el puerto y los yacimientos de oro, atravesando la Serra do Mar, es conocida como “camino do ouro da Piedade”. También el café y la caña de azúcar llevaron riqueza al municipio, como el aguardiente fabricada en sus numerosos ingenios. Este período de esplendor terminó con la construcción del ferrocarril entre Sao Paulo y Rio de Janeiro a través del Vale do Paraíba. El antiguo camino por la Serra do Mar fue desactivado, y de ser el segundo puerto del país, quedó como un mero puerto comercial. Posteriormente, con la abolición de la esclavitud en 1888, el éxodo fue de tal magnitud que Paraty estuvo aislada. Por muchos años el acceso estuvo limitado solamente a la vía acuática desde Angra dos Reis. Este aislamiento contribuyó a preservar su rica estructura arquitectónica y también sus costumbres. Al abrirse la ruta BR 101 entre Río de Janeiro y Sao Paulo en la década del ’80, fue descubierta primero por intelectuales y artistas como lugar de descanso, y luego, por las empresas turísticas.

 

Bien entrada la tarde llegamos a Sao Paulo, la ciudad más poblada del país y el principal centro comercial, industrial y cultural. La sentimos llena de cemento, de smog, con basura por todas partes… Muchos chicos pidiendo y familias durmiendo en las calles. Muy insegura, grande e inmanejable. Sentimos temor en las calles… De todos modos visitamos diversos centros culturales y comerciales, un shopping muy grande y lujoso, y una confitería en lo alto de un edificio desde donde pude tomar fotografías nocturnas de toda la ciudad. Pero como nadie se sentía a gusto, nos trasladamos a un hotel sobre la playa de Guarujá, donde permanecimos varios días.

 

 

Guarujá

Playa de Guarujá

 

 

Días después fuimos al puerto de Santos, el de mayor movimiento de América Latina. Por ser un puerto natural de aguas profundas, estar en el centro del polo industrial brasileño y estar más cerca del hemisferio norte, desplazó a Buenos Aires y a otros puertos de la región. Es impresionante ver entrar buques de ultramar, uno tras otro, llevando y trayendo mercancías de todo el mundo. Por otra parte, la ciudad de Santos mostraba las desigualdades vistas en otras regiones y presentaba edificios relativamente nuevos, sumamente deteriorados.

 

Era obligada una visita a Cubatao, polo industrial básicamente químico, que se destaca por ser el centro más contaminado del continente americano, y sin duda también debe estar entre los primeros del mundo. No se veía prácticamente nada. Era un día de sol y al acercarnos al lugar entramos en una espesa nube de smog. Bajé unos minutos para tomar unas fotos, y tanto el olor como las partículas en el aire, lo hacían irrespirable. Volví rápidamente al micro y recorrimos todo sin volvernos a bajar. Nos comentaron que si bien la paga es mayor que en otros centros industriales y las horas de trabajo son menores, los trabajadores no soportan demasiado tiempo por lo que la rotación es permanente.

 

 

Cubatao

La contaminación en Cubatao no permite ver los rayos solares

 

 

Seguimos avanzando por la rodovia BR 101 para llegar al Balneario de Camboriú. Es una ciudad nueva, de las planificadas por el gobierno en la década del ’60, que en ese momento no llegaba a 100000 habitantes. Allí casi toda la población es blanca y su principal fuente de ingresos es el turismo de los países limítrofes, en especial de Argentina. La avenida Atlántica luce muy bonita, pero a partir de la construcción de edificios altos, no hay sol en la playa en las horas de la tarde. De todos modos, no nos ha resultado atractiva como para volver, ya que parece un balneario de la provincia de Buenos Aires.

 

Y no demasiado lejos está Florianópolis, capital del estado de Santa Catarina. ¡Qué hermosa ciudad! A todos nos maravilló tanto por el paisaje como por su ritmo y la calidez de su gente. No pudimos disfrutar de sus playas porque allí la diferencia estacional es muy marcada, pero de todos modos visitamos otros puntos de interés. Casi toda la ciudad está situada en la isla de Santa Catarina donde se encuentran más de cien playas, muchas en estado virgen y desconocidas por los turistas. La isla de Santa Catarina posee una forma alargada y estrecha, con un promedio de 54 km de largo por 18 de ancho. Con litoral bastante recortado, posee varias puntas, islas, bahías y lagunas. La isla está situada paralelamente al continente, separada por un estrecho canal. Su relieve está formado por crestas montañosas y discontinuas, sirviendo como divisoria de aguas de la isla. Las altitudes varían entre 400 y 500 metros. El punto más alto de la isla es el "Morro do Ribeirão", con 532 metros de altura. Paralelamente a las montañas surgen amplias planicies, en dirección al este y en la porción noroeste de la isla. En la parte este, hay dunas formadas por la acción del viento y existen además dos grandes lagunas, una de agua salada (Lagoa da Conceiçao), y la otra de agua dulce (Lagoa do Peri).

 

Esta fue nuestra última etapa y así pusimos fin a este largo y enriquecedor viaje. Llegamos a Buenos Aires con la satisfacción de haber tenido una primera impresión de la costa sudeste de Brasil, conocido sus luces y sombras, haber disfrutado de la naturaleza y de la gente de un país tan especial, y de haber conformado un armonioso grupo con quienes nos acompañaron.

 

 

Ana María Liberali

 

 





BeRuby te regala un euro!
- SOLO PARA ESPAÑA - En BeRuby puedes ganar dinero haciendo lo que ya haces en la red
beruby