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Asunto:NoticiasdelCeHu 497/09 - Bicentenario de La Paz (Alto Perú, Bolivi a) ( Isaac Biggio )
Fecha:Jueves, 16 de Julio, 2009  21:03:23 (-0300)
Autor:Noticias del CeHu <noticias @..............org>

NCeHu 497/09

Bicentenario de La Paz (Alto Perú, Bolivia)
Isaac Bigio
 

Este 16 de julio se cumple el bicentenario del grito de independencia de La Paz. Esta proclama separatista continuó a la que semanas antes (el 25 de Mayo de 1809) tomó la capital del Alto Perú Chuquisaca (hoy rebautizada como Sucre, capital de Bolivia) y precedió a la que 4 semanas después se daría en Quito.

Estos levantamientos no fueron republicanos ni anti-España. Entonces la península ibérica había sido tomada por los franceses y los rebeldes andinos juraron su lealtad al rey hispano Fernando VII solo que querían que sus juntas sean consideradas tan iguales como la de Andalucía que organizaba la resistencia a los Bonaparte.

Todos estos movimientos fueron sofocados y Murillo, el líder de la revolución paceña, cuando fue ahorcado, pronunció una frase que se cumpliría: "Compatriotas, yo muero, pero la antorcha que dejo encendida nadie la podrá apagar, ¡viva la libertad!"

El 25 de mayo del siguiente año (1810) Buenos Aires (sede del virreinato que dominaba al Alto Perú) se independizó. El mismo camino adoptaría luego Bogotá (20 de julio), México (16 de Septiembre) y Chile (18 de Septiembre).

Estos procesos marcan los inicios de los bicentenarios de nuestras primeras soberanías, un acontecimiento que en Inglaterra (nación que tanto ayudó a los patriotas) debería ser tan celebrado como en el 2007 se hizo ante los 200 años de la abolición de la esclavitud.

Antecedentes

El 25 de mayo de 1809 se había producido la Revolución de Chuquisaca, durante la cual fue depuesto el presidente de la Real Audiencia de Charcas, Ramón García de León y Pizarro, acusado de conspirar a favor de la infanta Carlota Joaquina de Borbón, hermana de Fernando VII y reina regente de Portugal en el Brasil, quien pretendía asumir los títulos de su hermano en tierras americanas. Secretamente un grupo de líderes independentistas decidió aprovechar las circunstancias a favor de la independencia, para lo cual partieron desde Chuquisaca hacia varias ciudades en busca de propagar sus ideas. Con encargos de la Audiencia fue a La Paz Mariano Michel, quien durante el mes que permaneció en la ciudad se reunió con partidarios de la independencia.

Eventos

Aprovechando que toda la atención estaba en la procesión de la patrona castrense la Virgen del Carmen y por ello se habían licenciado las tropas, los revolucionarios encabezados por Pedro Domingo Murillo apoyados por el Batallón de Milicias al mando de su segundo jefe, Juan Pedro de Indaburu, tomaron el cuartel de Veteranos, arrestaron a los oficiales y convocaron al pueblo a la plaza por medio de campanas y pidieron un cabildo abierto, solicitando que fueran separados de sus cargos el obispo de La Paz Remigio de la Santa y Ortega y el gobernador intendente interino Tadeo Dávila, éste intentó sofocar la revuelta y se dirigió hacia el cuartel en donde fue arrestado. El cabildo aceptó realizar esa noche un cabildo abierto admitiendo e incorporando como representantes del pueblo a Gregorio García Lanza, Sagárnaga y Juan Basilio Catacora. Tras la renuncia del gobernador y del obispo, la deposición de los alcaldes ordinarios y de los subdelegados partidarios, el cabildo secular de la ciudad dispuso que Murillo asumiera como comandante militar de la provincia con el grado de coronel, mientras que Juan Pedro de Indaburu quedó como su segundo, otorgándosele el grado de teniente coronel. Todas las deudas en favor del fisco fueron abolidas y los documentos que las avalaban fueron quemados.

El cabildo tomó el nombre de Junta Gobernadora, conformándose en una junta de gobierno consultiva de doce miembros, denominada Junta Tuitiva de los derechos del Rey y del Pueblo:

Presidente de la Junta: coronel comandante Pedro Domingo Murillo

Vocales:
Melchor León de la Barra, cura de Caquiaviri
José Antonio de Medina, cura de Sicasica
Juan Manuel Mercado, presbítero
Antonio Ávila
Gregorio García Lanza, auditor de guerra
Juan Basilio Catácora
Juan de la Cruz Monje y Ortega, asesor
Secretarios:
Sebastián Aparicio
Juan Manuel Cáceres, escribano

Posteriormente fueron nombrados como vocales suplentes:
Sebastián Arrieta, tesorero de la Real Hacienda
Antonio Ávila
Francisco Diego Palacios
José María Santos Rubio
Buenaventura Bueno

Posteriormente se incorporaron los Diputados indígenas de los partidos: Francisco Figueredo Incacollo y Catan (Francisco Katari Inca Kollo), representante del partido de Yungas Gregorio Rojas, representante del partido de Inquisivi José Zanco, representante del partido de Larecaja o Sorata.

Al día siguiente fueron convocados los españoles europeos en la plaza, a quienes se les hizo prestar el juramento de:

(...) hacer perpetua alianza con los criollos, no intentar cosa alguna en su daño, y defender con ellos la religión y la patria.

Proclama

El 22 de julio se aprobó el "Plan de Gobierno" de diez artículos que se convirtió en el primer estatuto constitucional de América Latina. Se enviaron diputados a cada uno de los seis partidos de la Intendencia de La Paz. Se formaron tres ministerios, llamados departamentos: Gobierno, Gracia y Justicia, Culto y Hacienda.

Proclama de la Junta Tuitiva

Compatriotas: Hasta aquí hemos tolerado una especie de destierro en el seno mismo de nuestra patria; hemos visto con indiferencia por más de tres siglos sometida nuestra primitiva libertad al despotismo y tiranía de un usurpador injusto que, degradándonos de la especie humana, nos ha mirado como a esclavos; hemos guardando un silencio bastante parecido a la estupidez que se nos atribuye por el inculto español, sufriendo con tranquilidad que el mérito de los americanos haya sido siempre un presagio de humillación y ruina. Ya es tiempo, pues, de sacudir yugo tan funesto a nuestra felicidad, como favorable al orgullo nacional español. Ya es tiempo, en fin de levantar el estandarte de la libertad en estas desgraciadas colonias, adquiridas sin el menor título y conservadas con la mayor injusticia y tiranía. Valerosos habitantes de La Paz y de todo el Imperio del Perú, revelad vuestros proyectos para la ejecución; aprovechaos de las circunstancias en que estamos; no miréis con desdén la felicidad de nuestro suelo, ni perdáis jamás de vista la unión que debe reinar en todos, para ser en adelante tan felices como desgraciados hasta el presente. En la ciudad de Nuestra Señora de La Paz, a los 27 días del mes de julio de 1809.

La Junta envió un oficio al gobernador de Potosí explicando su accionar: Si este Pueblo reunido con todas sus jerarquías que lo forman pidió a voces la deposición de sus autoridades, fue porque le eran sospechosas y caminaban de acuerdo con otros jefes de este Reino para realizar sus miras infames y ambiciosas.

Reacción realista

Mientras tanto, el intendente de Potosí, Francisco de Paula Sanz desconoció a la Audiencia de Charcas y a la Junta Tuitiva de La Paz, procedió a separar a los oficiales americanos del Batallón de Cívicos e hizo arrestar a varios simpatizantes de la Audiencia, entre ellos a los jefes del Batallón de Azogueros. Pidió ayuda al virrey del Perú José Fernando de Abascal y Sousa. El presidente interino de la Real Audiencia del Cuzco, brigadier José Manuel de Goyeneche, por instrucción del virrey Abascal, ofreció al virrey del Río de la Plata Baltasar Hidalgo de Cisneros sus fuerzas militares para actuar sobre los sublevados de La Paz y de Charcas. Cisneros aceptó el 21 de setiembre pidiendo que se coordinara con el general Vicente Nieto quien había sido nombrado presidente de la Audiencia de Charcas.

Abascal envió al gobernador de Huarochiri coronel Juan Ramírez Orozco a tomar el mando de las tropas en la frontera de la Intendencia de Puno y la de La Paz. Estableciéndose el campamento en el pueblo Zepita, a donde envió una compañía del Regimiento veterano Real de Lima y milicias de Arequipa, Cuzco y Puno. La vanguardia al mando del coronel Piérola desalojó a los revolucionarios del puente sobre el río Desaguadero, límite entre los virreinatos.

El 20 de setiembre Goyeneche se puso en marcha hacia el Campamento de Zepita, mientras que el gobernador intendente de Potosí Paula Sanz movilizaba sus tropas hacia Chuquisaca y Cisneros enviaba un contingente desde Buenos Aires de casi un millar de soldados al mando del nuevo presidente de la Audiencia de Charcas general Vicente Nieto y del subinspector general Bernardo Lecocq.

Las tropas partieron de Buenos Aires el 4 de octubre de 1809, incorporando algunos soldados en Salta. Participaban soldados veteranos de Dragones, del Regimen






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