Inicio > Mis eListas > humboldt > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 10661 al 10680 
AsuntoAutor
226/09 - Los críme Noticias
227/09 - Parque Na Noticias
229/09 - MAR DEL P Noticias
228/09 - GEOGRAFÍA Noticias
Plaza "Alejandro d Alejandr
230/09 - XI ENCUEN Noticias
consulta sobre red Vicente
231/09 - Seis años Noticias
Re: NoticiasdelCeH rgsousa
Re: NoticiasdelCeH Vicente
RE: NoticiasdelCeH Beatriz
Re: NoticiasdelCeH lopezga
232/09 - Buenos Ai Noticias
233/09 - "La intra Noticias
234/09 - Marcha de Noticias
235/09 - PRIMERA C Noticias
236/09 - Revista Noticias
237/09 - La crisis Noticias
238/09 - Argentina Noticias
239/09 - El fin de Noticias
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
Noticias del Cehu
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 10917     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:NoticiasdelCeHu 233/09 - "La intransigencia israelí empuja a Hamas a l a radicalización" ( Gilbert Achcar )
Fecha:Domingo, 22 de Marzo, 2009  20:31:15 (-0300)
Autor:Noticias del CeHu <ncehu @..................ar>

NCeHu 233/09

Palestina/Israel.
“La intransigencia israelí empuja a Hamas a la radicalización”
20/03/2009
Philippe Marlière entrevista a Gilbert Achcar

¿Será uno de los efectos de la reciente ofensiva israelí contra Gaza dar a Hamas un papel preponderante en el seno de la sociedad palestina? En esta entrevista realizada por Philippe Marlière, Gilbert Achcar, politólogo franco-libanés, analiza la evolución y el lugar específico de Hamas en el paisaje político palestino.

Philippe Marlière: Más de un mes después de la intervención militar de las fuerzas israelíes en Gaza, ¿en qué situación se encuentra Hamas, desde un punto de vista político y militar?

Gilbert Achcar: Desde el punto de vista de las reacciones populares, hay que subrayar en primer lugar que son diferentes según el lugar concernido: Gaza, Cisjordania o los países árabes del entorno. Un reciente sondeo realizado por una institución palestina ha mostrado un resultado que puede parecer paradójico: tras la agresión israelí, la popularidad de Hamas ha aumentado más en Cisjordania que en Gaza. Cuanto más se aleja uno de Gaza, más sensibles son las poblaciones palestinas al acto de resistencia, al hecho de haber resistido a Israel. Cuanto más se acerca uno al centro de los acontecimientos, más se ven confrontadas las poblaciones al coste enorme de este tipo de resistencia y más se preguntan sobre lo bien fundado de esta estrategia de confrontación violenta con Israel. Es por lo que la reacción de la población en Gaza es mucho más mitigada y menos favorable a Hamas de lo que puede ser en Cisjordania y, con mayor razón, en los demás países.

Añadiré que el poder ejercido por Hamas se hace cada vez más represivo contra miembros de los demás grupos, no solo Fatah, sino también la izquierda. El FPLP, tradicionalmente bien implantado en Gaza, ha publicado un comunicado denunciando las medidas represivas tomadas por Hamas contra sus miembros. Sus dirigentes han explicado, con razón, que la batalla de Gaza no había sido una “victoria”, sino un acto de resistencia (soumoud), y que Israel no dejaba por otra parte otra opción que la de resistir o ser liquidado por el ejército israelí.

En el caso libanés, en 2006, la operación militar israelí se saldó con un verdadero fracaso. Ciertamente, en el sentido estricto del término, no se podía tampoco hablar de la “derrota” israelí como de un Dien Bien Phu libanés, pero Hezbollah pudo sin embargo hablar de victoria en el sentido en que el fracaso israelí era patente. Las pérdidas humanas del lado israelí eran mucho más elevadas que en Gaza –alrededor de 120 soldados muertos contra tres en Gaza. En 2006, los israelíes tenían el sentimiento de haber perdido un asalto, lo que desembocó en una crisis política y la constitución de una comisión de investigación para comprender las razones de este fracaso. No esta vez, pero hay que tener en cuenta, por supuesto, la desproporción de los medios militares entre las dos partes, mucho más grande aún que en el caso libanés.

PM: ¿Existen reacciones hostiles contra Hamas por parte de palestinos que consideren que es la política de Hamas la responsable de la intervención israelí?

GA: No, eso no llega hasta ahí. Los palestinos saben que Israel es responsable. Es Israel, apoyado por Occidente, quien ha rechazado negociar con el gobierno democráticamente elegido de Hamas; un gobierno que por otra parte no ha dejado de poner agua en su vino. La participación de Hamas en las elecciones legislativas de 2006 era en si misma un avance significativo, cuando se sabe que esta organización había rechazado durante mucho tiempo tomar parte en toda elección, estimando que era un acto ilegítimo debido a la ocupación israelí. La participación de Hamas en las elecciones de enero de 2006 representaba pues un cambio importante. El estrangulamiento abyecto del sector de Gaza por Israel ha sido realizado con el concurso de los países occidentales. Esto ha demostrado al conjunto de las poblaciones de la región que la defensa occidental de la democracia era totalmente hipócrita. Los gobiernos occidentales están por una “democracia condicional”; siendo la condición que las poblaciones voten en el sentido debido.

Algunos meses después su victoria electoral, en junio de 2006, Hamas había firmado con el Fatah de Mahmoud Abbas y las demás organizaciones palestinas una plataforma con los principios fundamentales comunes. Esta iniciativa fue completamente torpedeada por Israel con el asalto lanzado contra Gaza, inmediatamente tras la conclusión del acuerdo. Israel no quiere un acuerdo entre Fatah y Hamas; su objetivo es destrozar a este último. Ciertos dirigentes israelíes están a favor de la erradicación pura y simple del movimiento islámico, otros están a favor de su eliminación política. En los dos casos, conviene descartar completamente a Hamas del cuadro. Una tentativa de golpe por parte de elementos del Fatah fue apoyada por los Estados Unidos. Fue aplastada en el huevo por un golpe preventivo de Hamas. Este episodio llevó a Hamas a endurecer su actitud: cuando hasta entonces había deseado gobernar de forma consensual, se apoderó de la totalidad del poder en Gaza. La última agresión israelí le ha llevado a adoptar un comportamiento aún más autoritario y represivo.

PM: Si existe sin duda alguna una dimensión religiosa integrista en el corazón del discurso y del programa de Hamas, se puede también identificar una dimensión “social”. Hamas es el proveedor de servicios sociales diversos en beneficio de la población gazaui…

GA: Es una evidencia. No puede existir organización de masas sin acción social. Todos los partidos de masas –desde la extrema izquierda a la extrema derecha- proporcionan servicios sociales diversos. Los partidos obreros en Europa eran, en este sentido, contrasociedades. Conoces el análisis de Annie Kriegel a propósito del Partido comunista francés. Es cierto que estas organizaciones se constituyen como alternativa a las instituciones de la sociedad que rechazan. Esto puede ir, según los casos, desde club de ajedrez hasta el dispensario. Es también el caso de las organizaciones de masas católicas. Proporcionan una gran cantidad de servicios y organizan también su “contrasociedad” o, al menos, su “sub-sociedad”. Ocurre igual en el caso de organizaciones como Hamas o Hezbollah.

Hamas está confrontada a una tensión entre su programa constitutivo que es un integrismo maximalista –con una dimensión antisemita evidente- y la realidad de su práctica política, como organización de masas que, llevada al poder por elecciones, debe gestionar. Tienes el mismo fenómeno de tensión cada vez que un partido que tiene un programa de transformación radical, accede al Gobierno en condiciones no radicales. Dada su talla, Hamas no puede sin embargo ser una organización monolítica. Hay en Hamas corrientes diversas. Algunas están más abiertas a formas de modernización política, a un cierto realismo político, es decir que desean dotar a Hamas de un programa que corresponda a lo que es posible, no una utopía totalitaria…

PM: Esta adaptación va incluso hasta reconocer la existencia de Israel… Así, el Jeque Ahmed Yassin, asesinado por el ejército israelí en 2004 y otros posteriormente, han afirmado que estarían dispuestos a aceptar la creación de un estado palestino en los territorios ocupados desde 1967…

GA: Un reconocimiento de jure es imposible para Hamas, igual que para el movimiento palestino en su conjunto. Creo que no se puede pedir a los palestinos que acepten como legítima la fundación del estado de Israel. Es un estado creado como consecuencia de un proceso colonial. Cualesquiera que sean las razones que condujeron a su creación –pienso aquí en la relación invocada entre esta creación y la Shoah- para los palestinos sigue siendo un proceso colonial de conquista, de usurpación de su territorio.

PM: Pero está el reconocimiento de hecho de Israel, a partir del momento en que se considera que Israel es un estado establecido de forma duradera en la región; una adaptación pragmática al orden de las cosas…

GA: Sí, pero eso es otra cosa. En ese terreno, Hamas tiene fórmulas diversas como “una tregua de muy larga duración…”, que son formas más o menos acertadas de reconocer que una fórmula que implique la coexistencia de un estado palestino con el estado israelí es posible, en ciertas condiciones.

PM: Estas condiciones han sido bastante claramente enunciadas por Hamas: creación de un estado palestino en las fronteras de 1967 con Jerusalén como capital y tratamiento de la cuestión del derecho al retorno. Tras largas entrevistas con los dirigentes de Hamas, Jimmy Carter, el antiguo presidente de los Estados Unidos, escribió recientemente: “Los dirigentes de Hamas me han afirmado que aceptarían todo acuerdo de paz que fuera negociado entre los israelíes y el presidente de la Autoridad Palestina Mahmoud Abbas que dirige también la OLP, a condición de que ese acuerdo fuera aceptado por los palestinos mediante referéndum o por un gobierno elegido de unidad nacional” …

GA: Si, pero el propio Fatah, que es sin embargo muy “moderado” y desde hace mucho, tiene muchas dificultades para aceptar el diktat israelí. Esto explica el callejón sin salida del proceso de Oslo, con el atasco sobre la cuestión de los refugiados palestinos. No se puede esperar pues que Hamas que, en el plano de la trayectoria política, está allí donde estaba la OLP hace más de treinta años, renuncie a principios fundamentales de ese tipo. Si Israel está realmente dispuesto a hacer “concesiones” –que serían “concesiones” en relación a lo que ha adquirido por la fuerza y no en relación a derechos legítimos- se puede en ese momento esperar que quienes tienen verdaderamente el derecho de su parte –los palestinos- hagan las concesiones necesarias. Sin embargo, del lado israelí, tenemos la arrogancia absoluta, la voluntad de imponer un diktat puro y simple, lo que hace que todo esté bloqueado. La intransigencia israelí no puede sino empujar a los palestinos a la radicalización.

Se puede también señalar que la imagen de Israel en la opinión pública mundial ha sido terriblemente afectada por la última agresión. Desde el punto de vista sionista, la derecha israelí ha cometido un error monumental, con el apoyo de la autodenominada izquierda israelí, el partido llamado “laborista”. El giro hacia la barbarie guerrera comenzó con la invasión del Líbano llevada a cabo por el Likud en 1982. Se acentuó con la llegada al poder de Ariel Sharon, que volvió a entrar en Cisjordania en 2002. Luego, la escalada de la violencia israelí no ha cesado. Hubo la guerra del Líbano en 2006 que ha sido la más violenta y la más brutal que haya llevado a cabo Israel en su historia. Con la agresión contra Gaza, se ha alcanzado un umbral superior de violencia, si se considera la concentración y la densidad de los bombardeos. En proporción a la población y en proporción al tiempo de los bombardeos, los destrozos en Gaza son más importantes aún que los infligidos a los libaneses.

Israel muestra un rostro cada vez más arrogante y bárbaro, el de un estado que no practica ya ninguna autolimitación “humanitaria” en su acción militar, con una gran cobardía, además, desde la superioridad aplastante de sus medios. Es por ello que la última agresión ha contribuido a volver a la opinión pública occidental, cada vez más conmocionada por el comportamiento del estado de Israel. Es en sí algo positivo, incluso si no hay que olvidar que el precio pagado por el pueblo palestino es terrible.

PM: ¿Cuáles son las relaciones de fuerza entre la izquierda palestina, Fatah y Hamas?

GA: Fatah no es una fuerza de izquierda, por supuesto. La izquierda palestina ha visto a Fatah como una fuerza de derechas, desde los comienzos de la resistencia palestina tras la guerra de 1967. Fatah está bien integrado en el concierto de los regímenes árabes. Está particularmente cercano de los saudíes que son todo salvo de izquierdas, así como del régimen egipcio. La Autoridad palestina dirigida por Fatah es recibida en el Parlamento europeo y en Washington. Ha mantenido sus relaciones con el gobierno israelí, a pesar de los crímenes abominables que éste ha cometido contra el pueblo palestino. Es verdaderamente una derecha capituladora. Tras los acuerdos de Oslo, Edward Saïd había establecido una analogía entre la Autoridad palestina y el régimen de Vichy. Era sin embargo una exageración comparar a Yasser Arafat con Petain, pero en el caso de Mahmoud Abbas, la comparación tiene fundamento. Arafat, sin embargo, se mantuvo con firmeza ante los dirigentes israelíes, negándose a aceptar su diktat in fine. Había alimentado muchas ilusiones en el momento de los acuerdos de Oslo, pero murió como consecuencia de un largo asedio a su cuartel general en Ramallah. La Autoridad palestina con Abbas es por el contrario cada vez más “vichysta” en su reacción ante la ocupación israelí. Esto no significa que el conjunto del Fatah esté representado por Abbas.

Durante mucho tiempo, Fatah ha sido la encarnación principal de la resistencia nacional palestina. Se encuentra de todo en su seno, incluso muchos adversarios de Mahmoud Abbas, mucho más exigentes que él hacia el ocupante. El Frente Popular del difunto Georges Habache es una organización de origen nacionalista que radicalizó ideológicamente su discurso a finales de los años 1960 adoptando el “marxismo-leninismo”. Pero en el fondo, este partido sigue siendo una corriente nacionalista de izquierdas, radical en su antiimperialismo, su antisionismo y su oposición a los regímenes árabes ligados a los Estados Unidos. Sin embargo, el FPLP no ha sabido jamás ofrecer una alternativa al Fatah: se ha situado a menudo tras este último en nombre de la unidad nacional –a menudo en el último minuto y tras protestas vehementes- perdiendo una ocasión tras otra de captar la radicalización de la parte creciente de la población palestina que rechazaba las capitulaciones sucesivas de la dirección de la OLP. Es lo que ha abierto una amplia avenida a Hamas, particularmente a partir de la segunda Intifada desencadenada en septiembre de 2000.

La primera Intifada (1987-1990) fue dominada al comienzo por las organizaciones laicas de los territorios ocupados, con un papel importante de la izquierda. A partir de 1988, la dirección en el exilio de la OLP se apoderó de la dirección desviando el movimiento de sus aspiraciones políticas originales y permitiendo así a Hamas imponerse gradualmente. La izquierda palestina rechazó los Acuerdos de Oslo, pero era una oposición blanda, en el interior de la OLP. Hamas, por su parte, practicó una oposición intransigente. Cuanto más se atascó el proceso de Oslo debido a la colonización y la arrogancia israelí, más pudo sacar Hamas las castañas del fuego. Además la corrupción de la Autoridad Palestina establecida en los territorios ocupados benefició a Hamas. Esto explica que en enero de 2006 una mayoría de votos se haya dirigido al movimiento islámico, lo que le ha permitido ser mayoritario en escaños y constituir el gobierno. La izquierda se ha visto muy debilitada a lo largo de los años.

Tenemos de hecho dos derechas que se enfrentan en el movimiento palestino. Una encarnada por Fatah, es laica, pero claudicadora en el sentido vichista. La otra, encarnada por Hamas, es nacionalista, pero integrista en el plano religioso y socialmente reaccionaria.

PM: Desde 2006, han aparecido en Beirut carteles rojos en los que se ponen uno al lado del otro los retratos de Nasser, Nasrallah y Chávez. Tras las intervenciones militares en Líbano en 2006 y en Gaza en 2008-09, ¿contemplas el resurgimiento de un panarabismo, reagrupando islamo-nacionalistas como Hamas y fuerzas de izquierda laicas?

GA: ¡Sería un panarabismo bastante particular con Hugo Chávez como figura de proa!. La hipótesis de un panarabismo agregando fuerzas de izquierda e islámicas no se sostiene. El foso es demasiado grande entre esas fuerzas políticas. Si se quiere hablar solo del sentimiento nacional, de una conciencia nacional árabe, pues tampoco es evidente. El eslogan de los integristas islámicos es: “¡no al nacionalismo, si al islám!”. Dicho esto, el sentimiento nacional panarábe ha conocido un resurgimiento con su catalizador tradicional que son las agresiones israelíes apoyadas por Occidente. La ocupación de Irak ha jugado igualmente un papel importante en este tema.

PM: ¿Será un actor más imparcial Barack Obama?.

GA: ¿Más imparcial?.. Quieres decir menos parcial.. Menos parcial, no es muy difícil si se compara con la administración Bush. Se puede estar aliviado de saber que el nuevo gobierno israelí no tendrá que tratar con la administración Bush. La relación Sharon-Bush, luego Olmert-Bush ha sido desastrosa. Un partenariado Netanyahou-Bush habría constituido el grado último de la catástrofe. Con Obama, habrá ciertamente una voluntad de aparecer un poco más equilibrado. La cuestión que se plantea sin embargo es: ¿irá más allá la nueva administración de lo que fue la línea definida por la administración demócrata precedente de Bill Clinton?. Es un gran signo de interrogación y la nominación de Hillary Clinton para el Departamento de Estado deja más bien pensar que no será el caso.


Entrevista realizada por por Philippe Marlière.
Publicada el 16/3/2009 en
http://alternatives-international.net/article3077.html

Traducción: Alberto Nadal para VIENTO SUR





Crea tu propia Red Social de Noticias
O participa en las muchas ya creadas. ¡Es lo último, es útil y divertido! ¿A qué esperas?
es.corank.com