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Asunto:NoticiasdelCeHu 431/08 - Nuevos materiales para “dialogar” con los d ocentes
Fecha:Domingo, 26 de Octubre, 2008  12:52:55 (-0300)
Autor:Noticias del CeHu <ncehu @..................ar>

 
NCeHu 431/08
 

Nuevos materiales para “dialogar” con los docentes

 

Viviana Zenobi

 

 

 

Cuando apenas se iniciaba la década de los años ’80 yo recibí mi título de Profesora en Geografía. Mi horizonte profesional se delineaba entre las clases de Geografía en diversas escuelas del Conurbano y la Capital Federal, una ayudantía en la facultad  y la elaboración de un proyecto de investigación para presentarme a las becas de iniciación del CONICET que obtuve a mediados de la misma década.  Me alejé de las aulas del secundario durante 8 años y cuando volví para hacer una suplencia en la escuela de mis hijos y observé que los contenidos que tenía que enseñar eran los mismos que yo había estudiado,  descubrí que allí estaba mi futuro profesional.

 

Lo que hoy quiero compartir con ustedes es el resultado de un recorrido personal pero fundamentalmente, grupal. Desde el año 1992 cuando se iniciaron los cursos de capacitación para docentes del nivel de medio en lo que se llamaba la Escuela de Capacitación Docentes –hoy Cepa- y hasta la actualidad el camino construido junto con algunos colegas y amigos y a la vez, con los cientos de docentes con quienes trabajamos desde entonces, tuvo como finalidad renovar la enseñanza de la Geografía.  Quiero  resaltar la importancia y el enriquecimiento del trabajo conjunto, las lecturas y el trabajo colectivo, el intercambio, la discusión, la cooperación y la solidaridad, sobre todo cuando no se cuenta con una formación sistematizada y la ausencia de postgrados en el país sobre este particular campo del conocimiento que es la Didáctica de la Geografía.

 

Desde el inicio, una de mis preocupaciones centrales fue encontrar las formas más adecuadas para establecer un diálogo con los docentes, es decir de qué manera podía dar respuestas a sus demandas y la vez interpretar sus necesidades.  Desde mi lugar de “capacitadora” al momento de planificar los encuentros, observé las dificultades que tenía para encontrar materiales que estuvieron pensados para ellos: para su actualización y para el trabajo en las aulas. 

 

En todas las actividades de formación permanente que tuve que organizar le otorgué gran importancia a la selección de los materiales y al tipo de trabajo que con ellos iba a realizar. Pude observar que no todos los materiales favorecen,  despiertan,  activan el vínculo con el conocimiento y tampoco facilitan la comunicación y el diálogo entre los docentes y un técnico que lleva adelante una capacitación.  La escasez de materiales ha sido y es una de las demandas más reiteradas por los docentes y una preocupación al momento de organizar diversas instancias de formación. Es ingenuo pensar que con solo acercar nuevos materiales, se produce el cambio y el mejoramiento de la enseñanza pero sin ellos, no hay aprendizajes posibles.

 

Durante los años ’90, junto con la oferta de cursos de actualización y capacitación de docentes, y en simultaneidad con los cambios en los diseños curriculares, la gestión educativa  propició la producción de materiales para apoyar la renovación de la enseñanza de la Geografía. Grupalmente, hemos elaborado variedad de materiales con diversos formatos, que desarrollaban pluralidad de contenidos y planteaban diversas alternativas de comunicación con los docentes.  Unos estaban destinados a su actualización en ciertos contenidos (disciplinares y didácticos)  y quedaba en sus manos organizar las propuestas de enseñanza. Otros, en cambio, centraban su discurso en la formulación de actividades y secuencias didácticas para el aula.

Entre los años 2000 y 2003 desde la Dirección de Curricula, elaboramos nuevos programas para el primero y segundo años de la escuela media, como una continuidad y articulación con los entonces Prediseños para el Nivel Primario. La redacción de estos programas implicó dos dispositivos de trabajo conjunto con docentes –consulta y acompañamiento- a lo largo de los cuales fue posible realizar un relevamiento de la situación de la enseñanza y de las necesidades que planteaban los profesores para avanzar en la implementación de los cambios. Más allá de la actualización en contenidos y formas para potenciar la enseñanza, el análisis de las encuestas suministradas puso en evidencia la preocupación por la carencia de materiales que permitieran actualizar la enseñanza, abordar estudios en profundidad, favorecer el trabajo de los estudiantes con diversidad de fuentes de información. Los profesores decían que, con los libros de texto disponibles y con los recursos que ellos habían ido recopilando o produciendo a lo largo de los años, no podían ni enseñar esos contenidos ni aproximarse al modo en que se proponía hacerlo. Necesitaban, a su entender, materiales nuevos  que les permitieran formularse y formular a sus alumnos otras preguntas, más relevantes, para poder recorrer nuevos itinerarios en el conocimiento.

 

Entonces, a partir de lo expresado por los profesores y de interpretar sus necesidades, pudimos ir definiendo un tipo de materiales que, a nuestro entender y a juzgar por las evaluaciones reunidas posteriormente, resultaría apropiado para apoyar las innovaciones de los docentes en cuanto a qué y cómo enseñar en Geografía. Este material está producido poniendo especial atención en no ubicar a los docentes en el lugar de ejecutores ni tampoco dejarlos librados a actualizaciones temáticas que, hemos observado, conducen más a repeticiones de lo aprendido no procesadas didácticamente y a yuxtaposiciones eclécticas de contenidos y enfoques, que al mejoramiento de la enseñanza.

 

Hasta el momento hemos elaborado cuatro materiales[1] pensados para la enseñanza de contenidos de los programas de primero y segundo año del Nivel Medio. Si bien todos ellos tienen un formato y algunas características que comparten, a la vez, presentan particularidades propias de las temáticas que abordan y de las necesidades que se espera atender. 

 

El primer material -Problemáticas ambientales a diferentes escalas-  provee a los profesores de un dossier de recursos didácticos para los estudiantes que puede funcionar como estructura organizadora para otras temáticas. Su propósito central es presentar la enseñanza de las problemáticas ambientales desde una perspectiva teórica socio-política, tratando de que los docentes revisen, a partir de este material y los comentarios incluidos, sus propias propuestas para el aula, generalmente encuadradas desde la Geografía física o desde marcos más próximos a las Ciencias Naturales.

 

El material Relaciones entre estados, conflictos ambientales y territoriales: el caso de las plantas de celulosa en Fray Bentos, Uruguay, desarrolla los temas y presenta algunos conceptos centrales de dos bloques del programa, tratando de dar respuesta a la demanda de actualización que los mismos profesores plantearon en los encuentros.  La inclusión del estado en el programa de segundo año generó dudas y planteos resistentes por parte de los profesores de Geografía, quienes manifestaron –en su mayoría- no haber recibido la formación necesaria para abordar su enseñanza, ni para dar cuenta de las estrechas relaciones que se observan en la actualidad entre las problemáticas territoriales y ambientales y las diversas formas en que los niveles del estado actúan y participan.

 

Los materiales referidos a temáticas rurales fueron expresamente solicitados por los docentes, quienes señalaron no manejar las nuevas conceptualizaciones que les permitieran abordar las transformaciones observables en los ámbitos rurales.

 

Los cuatro materiales presentan en su estructura  elementos comunes: están organizados en dos partes, una pensada para el docente, su actualización en los contenidos que aborda y la presentación y reflexión en torno al trabajo con diferentes fuentes de información, y una segunda parte, donde se presentan recursos didácticos variados y en diferentes formatos, pensados para orientar al profesor en el trabajo con los estudiantes.

 

Durante el proceso de elaboración, los materiales fueron presentados a tres docentes de escuelas públicas con el propósito de que los evalúen y que, a partir de la elaboración de una secuencia de enseñanza propia, aporten indicios acerca de cómo un profesor que los recibe en su escuela puede llegar a utilizarlos. Sus aportes y recomendaciones fueron tenidos en cuenta para la escritura final.

 

El primer material fue editado y distribuido en las escuelas y al cabo de un mes se organizó un primer encuentro con ocho profesoras para conocer sus experiencias y evaluaciones en relación con los posibles usos del material. Durante el 2007 estos encuentros se continuaron con la participación de coordinadores de departamento de Ciencias Sociales/Geografía de escuelas de las diferentes regiones educativas de la Ciudad.

 

En términos generales, las reuniones fueron productivas, en especial por las discusiones planteadas a partir de los problemas que se presentan en el ámbito de las prácticas. Pareciera ser que, contando con fuentes de información variadas, los docentes pueden con mayor facilidad poner en funcionamiento sus saberes teóricos y prácticos[2], resignificar materiales ya empleados y elaborar estrategias para la enseñanza de una Geografía más actualizada y significativa para los estudiantes, y a la vez más próxima a aquello que los nuevos programas proponen. En este sentido, encontramos que los materiales propician un trabajo relativamente autónomo, que puede sustentar avances en el camino de las innovaciones. Fue posible también observar que, si bien el material fue pensado esencialmente para ser utilizado en primer año, todos los docentes coincidieron en que el material aporta ideas, información y recursos útiles para enseñar otros contenidos de Geografía a lo largo del nivel medio.

 

Los profesores que utilizaron algunos de estos materiales en sus clases señalaron que los alumnos se interesaron más en los temas y que mejoraron sus trabajos. Llamaron la atención especialmente sobre la importancia de ofrecer fuentes de información variadas que facilitan la lectura y posibilitan consignas diversas, enriquecidas porque pueden apuntar no solo a las tradicionales identificaciones y localizaciones, sino también –y muy especialmente- incorporar momentos de problematización de la información que pongan en juego procesos intelectuales más complejos por parte de los alumnos y a avances en la comprensión del contenido enseñado. Agregaron que no solo obtuvieron mejores resultados sino que los alumnos cambiaron en cierta medida, la representación que tenían de la Geografía (asociada a la memorización y la repetición) y de los mapas (vinculados exclusivamente con la localización), a la vez que lograron articular las noticias y problemas de la realidad con los temas que se estudian en la escuela. 

 

Es importante tener en cuenta que la sola distribución de materiales en las escuelas no garantiza su conocimiento por parte de los profesores. Diferentes experiencias dan cuenta del valor de  los encuentros,  de  las jornadas, talleres o tutorías que mejoran la comunicación propuesta en los materiales y, fundamentalmente, permiten intercambios entre los técnicos y los docentes: trabajar juntos, poner a prueba los materiales, reflexionar sobre los resultados, repensar secuencias y consignas, incorporar otras fuentes, buscar la coherencia entre lo que se pretende enseñar, las fuentes que se seleccionan, las consignas que se formulan, etc. La intención es que resulte claro que cada docente es quien decide de qué modo va a utilizar el material, qué cosas selecciona de él y qué no, cómo lo va a articular con su propia propuesta educativa, cómo entran en juego la diversidad inter e intragrupos en el momento de planificar, de enseñar y de evaluar, a partir de la Geografía que considera importante enseñar y de la relación con el conocimiento que también enseña. Planteado así, entendemos que el trabajo con los materiales se convierte a la vez en una alternativa más de formación continua tanto para los docentes como para los técnicos, la división del trabajo se transforma en articulación en un marco favorecido por la comunicación.

 

 

 

 



[1] “Aportes para la enseñanza. Nivel Medio. Geografía”: a) Problemáticas ambientales a diferentes escalas; b) Relaciones entre estados, conflictos ambientales y territoriales, c) Viejos y nuevos conceptos para el estudio de los espacios rurales; d) Innovaciones tecnológicas en la producción agropecuaria.

[2] Expresiones vertidas en uno de los encuentros comentan sobre el material analizado: “Lo veo como un auxilio didáctico”,  “me genera seguridad”.


1era. JORNADA de GRADUADA/OS de GEOGRAFÍA – UBA. Buenos Aires - Sábado 18 de octubre del 2008.