| Asunto: | [hist_uni] cançoner del duc de calabria 4 | | Fecha: | 4 de Junio, 2008 23:34:38 (+0200) | | Autor: | Irene <irocamora @.....net>
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Hola a todos:
Me he estado documentando un poco más sobre el Cançoner del Duc de Calabria y en
la biblioteca de mi barrio he encontrado una Historia de la música catalana,
valenciana y balear, de Edicions 62 y su volumen I trata de la música desde los
inicios al Renacimiento y está escrito por Romà Escalas.
La ciudad de Valencia y su corte
Como resultado de la confluencia de diversas circunstancias políticas y de
expansión comercial la ciudad de Valencia, a lo largo del siglo XV, la situación
del Reino de Valencia en el Renacimiento fue privilegiada; la ciudad se convirtió
en una de las pocas grandes aglomeraciones de sus tiempo, con una población de
unos cincuenta mil habitantes; el enriquecimiento de los burgueses, su
ostentación y lujo en competencia con la nobleza, llegó a implantar una cultura
del buen vivir, de tono amable, en un entorno urbanístico renovador con
edificaciones magestuosas que configuraban un ambiente de humanismo y
civilización en que la música tubo un papel muy destacado.
El carácter alegre y culto de Germana de Foix influyó extraordinariamente en el
ambiente festivo, social y musical de la corte valenciana, establecida desde
1507; sobrina del rey de Francia y casada en primeras nupcias, en 1506, con
Fernando II de Cataluña y Aragón, viudo de Isabel, la Católica, era además de una
gran amante y protectora de la música, una experta cantante e interprete de laúd
y clavicembalo; a lo largo de sus tres matrimonios, el segundo con el marques
Joan de Brandenburg en 1516, de quien enviudo pronto, el esplendor cultural de
sus cortes se desarrollo siempre en un ambiente marcadamente humanista. En 1523
fue nombrada lugarteniente de Valencia y en 1525, al fin de la Guerra de las
Germanies, se casó con Fernando de Aragón, duque de Calabria (1488 – 1550),
primogenito de Federico V, rey de Napolés, lugarteniente de Cataluña y de
Valencia, que tomó posesión del cargo de virrey en la ciudad de Valencia,
acompañado por ministriles, trompetistas y tamborileros. Desde que la pareja se
instaló en su palacio valenciano, la corte se vió nuevamente rodeada de artista
de renombre, como el famoso dramaturgo Juan Fernandez de Heredia o el compositor
y poeta Luys Milan, que reflejó el ambiente de aquella corte en su obra El
cortesano (1561), donde describe con humor y detalle las escenas cotidianas, con
sus juegos poético – musicales y sus saraos, obra paralela a Il cortegiano, de
Baltasar de Castiglione. La trama de estas distracciones era a menudo tejida con
el juego de demandar, conocido con detalle gracias al Libro de motes de damas y
caballeros (Valencia, 1535), publicado por el mismo Milan, donde aparecen unas
cartas o grabados con versos y alegorias que obligaban a pagar prendas con
actuaciones lúdicas y respuestas comprometidas. Después de la muerte de Germana,
en 1537, la biblioteca del duque de Calabria, colección que refleja los gustos
humanísticos de la corte y donde aún habían ejemplares de la famosa biblioteca
napolitana de su abuelo Alfons, el Magnanim, fue legada al monasterio de Sant
Miquel dels Reis.
La vida músical de la corte fue muy activa; en los registros de la corte del
duque en 1546, conservados en el Archivo Histórico Nacional, se relacionan
diversos instrumentos, además de tres órganos y “Una vihuela de mano dentro de
una caja de madera de monachiordio, cubierta de terciopelo negro viejo. Otra
vihuela dentro de una caja cubierta de cuero negro. Un juego de vihuelas de arco,
dos grandes y tres medianas. Un laúd muy hermosos dentro de una caja de cuero
negro. Otro laúd más chico dentro de la caja”.
La capilla musical del duque de Calabria, integrada por más de veinte cantores,
un organista, ocho minestriles de instrumentos de viento, sacabuches, chirimías,
arpas y tambores, reunía a los mejores músicos de la época
Fray José de Sigüenza afirma que el duque de Calabria “ansí junto la mejor
Capilla de músicos, ansí de vozes naturales, como de todo género de instrumentos,
que huvo en España [...]”. Dirigida por Pedro de Pastrana y Juan Cepa, y su
extenso y variado repertorio polifónico internacional incluía, según el
inventario de bienes legado al monasterio de Sant Miquel de Reis, veintidos misas
de Josquin y otras obras de compositores hispánicos contemporáneos, entre los
cuales una proporción importante eran de Penyalosa; también había libros de misas
hechos en Barcelona y otros de “de Canto de Órgano viejos” probablemente
procedentes de la corte de Napolés.
© Història de la musica Catalana, Valenciana i Balear.- Vol. 1.- Dels inicis al
Renaixement. Per Romà Escalas – Edicions 62
Bueno espero que os resulte interesante, hay más.
Un abrazo.
Irene
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