Pocas horas
nos separan del día más santo de nuestro calendario, el Iom Kipur, el Día
del Perdón.
Iom
Kipur, que este año comienza al anochecer de este viernes 21 de
Septiembre, es el día más sagrado de la religión judía. La época de
los días de penitencia, que comenzaron en Rosh Hashana (año nuevo judío) y
continúan en los diez días de penitencia, llegan a su día culmine en Iom
Kipur. Es un día de perdón y expiación de los pecados entre el ser humano
y D's y entre el ser humano y el prójimo. En Rosh Hashana los seres
humanos son juzgados por sus actos, pero el veredicto del juicio es fijado
en Iom Kipur.
Rosh
HaShana, literalmente, significa "cabeza del año", en el sentido de
comienzo. Rosh Hashaná es conocido como el "Día de Juicio". Es
también el aniversario del día en que D's creó al Hombre, correspondiente
al sexto día de la creación. Un tema que se repite en la liturgia de
Rosh Hashaná es la aceptación de D's como Rey del Universo. Esto
también surge del hecho de que D's creó a la humanidad en este día. El
Hombre es la única criatura con libre albedrío para subordinarse a un rey.
Cuando D's creó a la humanidad, Su Reino fue establecido en el sentido de
tener súbditos que acepten Su dominio sobre ellos.
Iom Kipur
es el último de los diez días de arrepentimiento que comienzan en
Rosh Hashaná, y es un período durante el cual D"s se encuentra muy
cerca de nosotros y dispuesto a escuchar cada ruego y plegaria en nuestro
intento por ser cada día mejores. En Iom Kipur son perdonadas las
faltas del hombre con su Creador. Tres son los pasos de la verdadera
Teshubá (arrepentimiento, retorno):
1) reconocer
la transgresión realizada.
2) expresar
verbalmente la transgresión en un diálogo sincero con el Creador: "D"s, yo
erré, transgredí e hice el mal delante de Ti... He aquí que me
arrepiento...y no volveré a hacerlo". (Hiljot Teshubá 1:1, Rambam).
Porque cuando el hombre habla de algo, toca más profundamente sus
sentimientos que cuando sólo lo piensa.
3) Aceptar el
compromiso de no incurrir en el mismo pecado en circunstancias
similares.
Pero
recordemos: EN IOM KIPUR SÓLO SE PERDONAN LOS PECADOS DEL HOMBRE PARA CON
SU CREADOR, NO LOS COMETIDOS CONTRA EL PRÓJIMO. Es nuestro deber promover
un clima de armonía con nuestros semejantes, por eso antes de Iom Kipur
pedimos perdón a amigos, familiares, conocidos, y en general a toda
persona a la que pudiésemos haber dañado, agraviado o herido en algún
momento.
EL AYUNO DE IOM KIPUR
Comienza con
la puesta de sol y se extiende hasta la noche del día siguiente, cuando
salen las estrellas. Para hacer más fácil el ayuno, el día previo se
recomienda ingerir algún alimento cada dos horas, y en la comida festiva
es conveniente consumir una porción moderada de comida para no acelerar el
proceso digestivo. No conviene tomar café o bebidas de coca porque la
cafeína que contienen actúa como diurético. Generalmente después de una
comida uno suele tener mucha sed, por lo que se recomienda completar el
banquete festivo dejando algún tiempo extra antes de la puesta de sol para
beber algo. Una taza de algún té liviano o de agua tibia o caliente con
azúcar, ayudará a estar menos sediento durante el ayuno.
EN CASO DE
ENFERMEDAD: Recordemos que si alguien está enfermo y el doctor opina que
ayunar constituye un riesgo para su vida, entonces el paciente debe comer
y/o beber en pequeñas cantidades.
La razón para
todos estos detalles técnicos, es que comer en Iom Kipur es
considerado una de las prohibiciones más graves de la Torá, de modo que
aunque hay concesiones en ciertas situaciones, aun así se debe tratar de
minimizarlas.
Luego de todo
esto, si esas pequeñas cantidades fueran insuficientes, el paciente puede
comer y beber regularmente.
¿Qué sucede
cuando la opinión del paciente no coincide con la del doctor? Si el
paciente está convencido de que necesita comer para prevenir un verdadero
peligro a su salud, se debe confiar en su palabra, aun si el doctor
estuviera en desacuerdo. Y en el caso inverso, si el paciente se niega a
comer a pesar de las advertencias del doctor, entonces se lo debe
persuadir de que coma, ya que es posible que su juicio estuviera afectado
a raíz de su enfermedad.