Página 24 • ESPECTACULOS - LA CAPrTAL, viernes 14
de marzo de 2003
Historias mínimas vividas en la
intimidad de la mesa de un bar
RODOLFO
BELLA
LA
CAPITAL
Ficha
técnica
Interpretes: Eleonora
Arias, Alejandro Ghirlanda,
Lucreciia Moras, Mariale Barile. Natalia Comino, Raquel Elorza, Gustavo Maffei,
Jorge Ferrucci y Sebastián Martínez, entre otros
Dirección
general: Rody
Bertol
“Lo mismo que el café” es una manifestación mínima del encuentro
entre las dos partes de la comunicación en escena: el actor y el espectador Son
seis obras breves representadas en éxclusividad para una sola persona, a
cargo de tres actores que hacen participar al público en su universo
privado.
En
el comienzo de esta nueva puesta del Centro Experimental Rosario
Imagina, una actriz que oficia de anfitriona brinda a los
espectadores una breve información acerca de lo que está por suceder
‘Asistir al teatro es como ir a una cita amorosa”, dice ubicada en un
sugerente espacio de transición entre el atüera, lo real, y la escena,
donde tendrá lugar la obra. Para corroborar sus palabras, detrás de una cortina
blanca transparente se encuentra un bar invadido por el pegajoso “How Deep
is Your Love”, de Bee Gees. Alli, añade, habrá un lugar todas las pasiones
humanas.
Cada uno de los dieciocho espectadores se ubican en la misma
cantidad de mesas, donde tres actores tienen a su cargo la representación de
obras con múltiples estilos y géneros. El amplio espacio del Centro de
Expresiones Contemporáneas (CEC) se fragmenta con luces cenitales ubicadas
sobre las mesas que se transforman así en confesionarios
improvisados.
Los
textos que se representan son “La empresa de Pasadena”, de Drosófilo; “Fue un
placer estar contigo”, de Alejandra Gómez; ‘El intruso”, Guillermo Caluso;
“Acaso ya ha pasado el tren”, de Patricia Suárez; “Rafael y
alrededores”, de Leonel Giacometto, y “Para ganarle a mis sueños”, de
Liliana Gioia, y todos pertenecen a diversos
géneros.
Cada espectador es puesto en el lugar de un voyeur privilegiado de una de
esas historias rniñimas. “Lo mismo que el café” fue pensada por el grupo
como una performance, una experiencia donde se prevé la participación activa del
espectador, en el marco de unas directrices elementales. Sin embargo,
el espacio para la improvisación se ve limitado.
Una
mayor libertad en las posibilidades de diálogo entre las dos partes, un
coqueteo y no una fidelidad exclusiva al texto por parte de los actores,
enriquecerían una experiencia infrecuente para la escena
local.
En
“Rafael y alrededores” los personajes dan pistas sobre la historia que los
une. La posibilidad de que el espectador modifique la trama con alguna
indiscreción —las confesiones que le hacen alternadamente los
personajes— está limitada, desdibujando así el carácter de la performance
como una manifestación contra la obra acabada.
Sin
embargo la propuesta conserva su función como expresión artística. El resultado
es una reivindicación de la palabra y la comunicación (que no es otra cosa que
el objetivo de lo teatral) en la forma de un exiguo y personal teatro de
cámara.
Un experimento
para cruzar estéticas
Como proyecto y puesta en escena, “Lo mismo que el café” desafía la
crisis económica en una época donde los recursos no abundan. Desde la cantidad
de artistas involucrados (22 actores, 10 directores, 6 autores y 4 técnicos)
hasta la dinámica de la performance, se trata de una experiencia inédita en el
teatro rosarino. La obra nació como un experimento con la intención de cruzar
distintas estéticas. Directores provenientes de diferentes corrientes
(Romina Mazzadi Arro, Flavia Laveggi, Marcelo Díaz, Miguel Bosco y Cristian
Molina, entre otros) se reunieron para crear un espacío en común, donde el
público también sea el protagonista. En la perforrnance se buscó reproducir la
rnínima unidad del encuentro teatral: un actor y un espectador
solos.