CHAITÉN UN VOLCÁN SIN ANTECEDENTES Y
PELIGROSO

Chilenos y Argentinos estamos acostumbrados a las
noticias sobre volcanes en erupción en la zona sur de ambos
países.
La
reiteración de este fenómeno en distintos puntos de la geografía mencionada, es
consecuencia de las características geológicas de la zona. Resulta que en esas
latitudes confluyen, fundamentalmente, una serie de anomalías tectónicas cuyas
manifestaciones más significativas se pueden sintetizar
en:
-
presencia de la Dorsal Chilena,
sobre el fondo submarino a la altura de los 48º de lat.
S.;
-
la subducción de la Placa de Nazca por debajo de
la Placa
Sudamericana;
-

-
el desarrollo de un sistema de
fallas geológicas posicionadas a 45º -fallas de stress-, con respecto a la
dirección, aproximada, N –S de la zona de subducción dando por resultado los
fiordos de Reloncaví, Comau, Reñihué, el valle del Lago Yelcho, el Canal Jacaf y
Puyuhuapi;

-
existencia, en el área
continental, de una megafractura entre Liquiñe y Puerto
Aysén;
-
evolución activa del
Geosinclinal Neoídico extendido sobre terrenos de la Cordillera de
la Costa, el
Valle Central, en gran parte invadido por el mar a posteriori de la Glaciación
Cuaternaria, y la Cordillera de los
Andes.
Como resultado de la complejidad geológica, aparece una
cadena de volcanes –ver gráfico al final-, alineados N – S que para este sector
se ve integrada por:
-
el volcán Yate de 2111
mts.;
-
el volcán Hualaique de 1.670
mts.;
-
el volcán Hornopirén de 1.572
mts.;
-
el volcán Huequi de 1.050
mts.;
-
el volcán Michinmahuida de 2.470
mts.;
-
el volcán Chaitén de 950
mts.;
-
el volcán Corcovado de 2.300
mts.;
-
el volcán Nevado de 2.042
mts.
La
mayoría de los volcanes activos, en territorio chileno, se ubican en esta zona y
tienen la particularidad de corresponderse con el ” vulcanismo agrupado” es decir, que un mismo sistema o grupo,
posee numerosos conos eruptivos. El Chaitén, por ejemplo, se encuentra conectado
a la cámara magmática del Michinmahuida y en un primer momento se atribuyó la
erupción a este último.
Como fenómeno destacado debe decirse que se trata de un
volcán de caldera que antes de la erupción poseía dos lagunas en su interior
cuyas aguas se evaporaron cuando se incrementó la
temperatura.
Desde el inicio de la actividad 2/05/08 las proyecciones
eruptadas han sido sólidas,
–enormes volúmenes de
cenizas, las mayores de las que tenga noticias, Chile- esperábase, a más tardar
para la semana siguiente, el comienzo de la actividad lávica, sin embargo, ésta
no se presentó continuando con la expulsión de sólidos particulados, haciendo
más riesgosa la erupción pues se puede debilitar la pared de la chimenea con lo
que podría producirse el derrumbe de parte de ella y la aparición de fisuras en
la superficie externa del cono generando nuevos focos de actividad
magmática.
En
otro orden, este tipo de erupciones son seguidas de una potente actividad
eléctrica
desplegada en la nube de cenizas siendo consecuencia de
las cargas portadas por el particulado, ésta se ve, especialmente, incrementada
por la cantidad de vapor de agua proyectada a la atmósfera. Al estar presente el
vapor, existe una conductividad mayor que facilita el pasaje de la corriente
eléctrica dando por resultado un permanente relampagueo y descargas de alto
voltaje traducidas en rayos que algunas veces alcanzan la superficie
terrestre.

Actividad eléctrica en la y desde la nube de
cenizas
TEMPERATURA DE LA
ERUPCIÓN
El
material expulsado es de baja temperatura no superior a los 600º -punto cercano
a la fusión del sílice, (vidrio volcánico)-. Sorprende, que no se produzca
derrame lávico, porque lo lógico es que el material proveniente de la cámara
magmática posea una graduación por encima del punto de fusión de los silicatos
alrededor de 1200º.
Esto puede tener la siguiente lectura a la luz de las
condiciones geológicas de la zona: el borde de la placa oceánica Pacífica,
cuando alcanza la línea de subducción tiene muy baja temperatura; la placa
Sudamericana llega al mismo sector con su borde sensiblemente engrosado,
espesores de más de 200 kms., esta situación obliga a pensar que la superficie
de Benioff, prácticamente, no tenga participación en este acontecimiento
volcánico y que éste sea consecuencia exclusiva de fenómenos corticales y
disturbios en el techo del reservorio magmático, así lo confirmaría, también, lo
errático de las intensidades de los sismos posteriores a la primera
manifestación eruptiva.
Habrá que seguir los pasos posteriores, muy de cerca,
para confirmar esta presunción.
LAS CENIZAS Y LAS
LLUVIAS
La
densa nube de cenizas, lentamente, se ha ido depositando sobre el suelo, la
vegetación y todo lo adherido a la tierra, conformando un manto blanquecino de
espesor variable que el viento se encarga de remover cada vez que sopla,
levantando una cortina oscura que dificulta la visibilidad y la respiración
ocasionando irritación y lagrimeo de los ojos y obligando al uso de
barbijos.
Al
llegar las lluvias, las aguas se mezclaron con el material piroclástico
transformándolo en un lodo plástico, resbaladizo, propenso para accidentes
automovilísticos y otros menores como caída de ciclistas y de
peatones.
El
agua de lluvia y eventualmente la del derretimiento de la nieve, en contacto con
las cenizas modifica su pH -7 neutro-, volviéndolo ácido –menor de 7-, y por lo
tanto agresivo para toda estructura metálica. Esto exige la remosión, inmediata,
del barro de los automotores y de los techos de chapas de las
viviendas.
COMO AFECTAN LOS VOLCANES CHILENOS EN
ARGENTINA

Pluma de cenizas del Chaitén atravesando territorio
argentino
La Cordillera de los Andes en estas latitudes es
relativamente baja; los vientos dominantes de la región proceden del cuadrante
occidental y traspasan profundamente el cordón montañoso a través de los valles
transversales producto de la erosión
glaciaria.
Con
las condiciones geomórficas y climáticas apuntadas, la ceniza volcánica
proyectada a la alta atmósfera, impulsada por los vientos oeste, es desplazada
hacia el territorio argentino conformando grandes “plumas” que cubren amplias
superficies de nuestro país, llegando hasta la costa
atlántica.
Aunque la distancia a ciudades, como por ejemplo Esquel,
-unos 150 kms. en línea recta-, es significativa, no ha representado un
obstáculo para que el manto de cenizas del Chaitén la cubriera, afectando,
también a: las fuentes de aprovisionamiento de agua para la población y el
ganado, los cultivos y plantaciones y de hecho a toda la economía regional, se
considera perdida la zafra lanera pues, una lana cargada de cenizas no solo pesa
más –unos 8 kgs. por animal-, sino que tampoco es comercializable.
SIN
ANTECEDENTES
Las
dataciones hechas sobre las cenizas, revelan que la última erupción del Chaitén
se produjo hace aproximadamente 9.000 años –comienzos del Holoceno-, por lo cual
no existen antecedentes históricos respecto de este
volcán.
Desde siempre, entonces, se lo consideró como inactivo y
ello llevó a muchos, a radicarse en sus proximidades -la población de Chaitén dista del volcán
aproximadamente 10 kms.-, se consideraba que no había motivos para temer a esa
estructura natural dormida por tanto
tiempo.
Dr. Carlos A. Seara
Geólogo
Cadena volcánica vista desde la isla de
Chiloé Vn.Chaitén | |

CHAITÉN UN VOLCÁN SIN
ANTECEDENTES Y PELIGROSO

Chilenos y Argentinos estamos acostumbrados a
las noticias sobre volcanes en erupción en la zona sur de ambos
países.
La reiteración de este fenómeno en distintos
puntos de la geografía mencionada, es consecuencia de las características
geológicas de la zona. Resulta que en esas latitudes confluyen,
fundamentalmente, una serie de anomalías tectónicas cuyas manifestaciones más
significativas se pueden sintetizar en:
-
presencia de la Dorsal Chilena, sobre el fondo submarino a la
altura de los 48º de lat. S.;
-
la subducción de la
Placa de Nazca por debajo de la Placa Sudamericana;
-

-
el desarrollo de un sistema de fallas geológicas posicionadas a
45º -fallas de stress-, con respecto a la dirección, aproximada, N –S de la zona
de subducción dando por resultado los fiordos de Reloncaví, Comau, Reñihué, el
valle del Lago Yelcho, el Canal Jacaf y Puyuhuapi;

-
existencia, en el área continental, de una megafractura entre
Liquiñe y Puerto Aysén;
-
evolución activa del Geosinclinal Neoídico extendido sobre
terrenos de la
Cordillera de la
Costa, el Valle Central, en gran parte invadido por el mar a
posteriori de la
Glaciación Cuaternaria, y la Cordillera de los
Andes.
Como resultado de la complejidad geológica,
aparece una cadena de volcanes –ver gráfico al final-, alineados N – S que para
este sector se ve integrada por:
-
el volcán Yate de 2111 mts.;
-
el volcán Hualaique de 1.670 mts.;
-
el volcán Hornopirén de 1.572 mts.;
-
el volcán Huequi de 1.050 mts.;
-
el volcán Michinmahuida de 2.470 mts.;
-
el volcán Chaitén de 950 mts.;
-
el volcán Corcovado de 2.300 mts.;
-
el volcán Nevado de 2.042 mts.
La mayoría de los volcanes activos, en
territorio chileno, se ubican en esta zona y tienen la particularidad de
corresponderse con el ” vulcanismo agrupado” es decir, que un mismo sistema o grupo,
posee numerosos conos eruptivos. El Chaitén, por ejemplo, se encuentra conectado
a la cámara magmática del Michinmahuida y en un primer momento se atribuyó la
erupción a este último.
Como fenómeno destacado debe decirse que se
trata de un volcán de caldera que antes de la erupción poseía dos lagunas en su
interior cuyas aguas se evaporaron cuando se incrementó la
temperatura.
Desde el inicio de la actividad 2/05/08 las
proyecciones eruptadas han sido sólidas, –enormes volúmenes de cenizas, las
mayores de las que tenga noticias, Chile- esperábase, a más tardar para la
semana siguiente, el comienzo de la actividad lávica, sin embargo, ésta no se
presentó continuando con la expulsión de sólidos particulados, haciendo más
riesgosa la erupción pues se puede debilitar la pared de la chimenea con lo que
podría producirse el derrumbe de parte de ella y la aparición de fisuras en la
superficie externa del cono generando nuevos focos de actividad
magmática.
En otro orden, este tipo de erupciones son
seguidas de una potente actividad eléctrica
desplegada en la nube de cenizas siendo
consecuencia de las cargas portadas por el particulado, ésta se ve,
especialmente, incrementada por la cantidad de vapor de agua proyectada a la
atmósfera. Al estar presente el vapor, existe una conductividad mayor que
facilita el pasaje de la corriente eléctrica dando por resultado un permanente
relampagueo y descargas de alto voltaje traducidas en rayos que algunas veces
alcanzan la superficie terrestre.

Actividad
eléctrica en la y desde la nube de cenizas
TEMPERATURA DE LA
ERUPCIÓN
El material expulsado es de baja temperatura
no superior a los 600º -punto cercano a la fusión del sílice, (vidrio
volcánico)-. Sorprende, que no se produzca derrame lávico, porque lo lógico es
que el material proveniente de la cámara magmática posea una graduación por
encima del punto de fusión de los silicatos alrededor de 1200º.
Esto puede tener la siguiente lectura a la
luz de las condiciones geológicas de la zona: el borde de la placa oceánica
Pacífica, cuando alcanza la línea de subducción tiene muy baja temperatura; la
placa Sudamericana llega al mismo sector con su borde sensiblemente engrosado,
espesores de más de 200 kms., esta situación obliga a pensar que la superficie
de Benioff, prácticamente, no tenga participación en este acontecimiento
volcánico y que éste sea consecuencia exclusiva de fenómenos corticales y
disturbios en el techo del reservorio magmático, así lo confirmaría, también, lo
errático de las intensidades de los sismos posteriores a la primera
manifestación eruptiva.
Habrá que seguir los pasos posteriores, muy
de cerca, para confirmar esta presunción.
LAS CENIZAS Y LAS LLUVIAS
La densa nube de cenizas, lentamente, se ha
ido depositando sobre el suelo, la vegetación y todo lo adherido a la tierra,
conformando un manto blanquecino de espesor variable que el viento se encarga de
remover cada vez que sopla, levantando una cortina oscura que dificulta la
visibilidad y la respiración ocasionando irritación y lagrimeo de los ojos y
obligando al uso de barbijos.
Al llegar las lluvias, las aguas se mezclaron
con el material piroclástico transformándolo en un lodo plástico, resbaladizo,
propenso para accidentes automovilísticos y otros menores como caída de
ciclistas y de peatones.
El agua de lluvia y eventualmente la del
derretimiento de la nieve, en contacto con las cenizas modifica su pH -7
neutro-, volviéndolo ácido –menor de 7-, y por lo tanto agresivo para toda
estructura metálica. Esto exige la remosión, inmediata, del barro de los
automotores y de los techos de chapas de las viviendas.
COMO AFECTAN LOS VOLCANES CHILENOS EN
ARGENTINA

Pluma de
cenizas del Chaitén atravesando territorio argentino
La Cordillera de los Andes en estas latitudes
es relativamente baja; los vientos dominantes de la región proceden del
cuadrante occidental y traspasan profundamente el cordón montañoso a través de
los valles transversales producto de la erosión glaciaria.
Con las condiciones geomórficas y climáticas
apuntadas, la ceniza volcánica proyectada a la alta atmósfera, impulsada por los
vientos oeste, es desplazada hacia el territorio argentino conformando grandes
“plumas” que cubren amplias superficies de nuestro país, llegando hasta la costa
atlántica.
Aunque la distancia a ciudades, como por
ejemplo Esquel, -unos 150 kms. en línea recta-, es significativa, no ha
representado un obstáculo para que el manto de cenizas del Chaitén la cubriera,
afectando, también a: las fuentes de aprovisionamiento de agua para la población
y el ganado, los cultivos y plantaciones y de hecho a toda la economía regional,
se considera perdida la zafra lanera pues, una lana cargada de cenizas no solo
pesa más –unos 8 kgs. por animal-, sino que tampoco es comercializable.
SIN ANTECEDENTES
Las dataciones hechas sobre las cenizas,
revelan que la última erupción del Chaitén se produjo hace aproximadamente 9.000
años –comienzos del Holoceno-, por lo cual no existen antecedentes históricos
respecto de este volcán.
Desde siempre, entonces, se lo consideró como
inactivo y ello llevó a muchos, a radicarse en sus proximidades -la población de Chaitén dista del volcán
aproximadamente 10 kms.-, se consideraba que no había motivos para temer a esa
estructura natural dormida por tanto tiempo.
Dr. Carlos A. Seara
Geólogo
Cadena volcánica vista desde la
isla de Chiloé Vn.Chaitén | |
