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Formarse. Un sitio para crecer |
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| Asunto: | formarse(Lista) Cambiar nuestro entorno | | Fecha: | Domingo, 12 de Septiembre, 2004 10:44:38 (-0300) | | Autor: | formarse <formarse @............ar>
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Día luminoso
Empleamos mucho
tiempo y esfuerzo en tratar de cambiar a las personas que nos rodean, ya sea
nuestra pareja, hijos, vecinos, compañeros de trabajo. ¿Qué tal si esto no fuera
necesario? De esto se trata el cambio de actitud, se trata de cambiar nuestros
pensamientos para cambiar nuestro entorno, ¿parece
sencillo, verdad? Si lo pensamos bien nos daremos cuenta que el
Poder Supremo nos hubiera una asignado una tarea titánica, en muchos casos
imposible de cumplir, constantemente luchando con nuestro entorno para producir
cambios. En realidad nos lo puso fácil: para cambiar algo, necesitamos cambiar
nuestra forma de pensar sobre la situación. A fin de cuentas el pensamiento es
lo único sobre lo que el ser humano tiene verdadero control, todo lo demás está
fuera de su control. De todas formas el ser humano sigue empeñado
en emplear el camino difícil, o sea cambiar a los demás en vez de cambiar él y
de ahí se derivan muchas frustraciones y rabietas.
Hace algunos
meses me preguntó una persona de España que, si todas las cosas que sucedían
eran por alguna razón, que nada sucedía por azar, cómo podría yo explicarle la
muerte de millones de seres inocentes en guerras y conflictos. Le contesté que
no tenía una respuesta para eso, no sabría como explicar esos
sucesos. Aquella mañana al llegar a mi trabajo al encender la Pc,
el Windows no quiso arrancar, por más que lo intenté, no hubo manera de hacer
funcionar el equipo; el día anterior había funcionado bien todo, no le
encontraba explicación. Al final tuve que llamar al técnico para que lo
reparara. Hay muchas cosas que no entendemos, una de ellas es el
milagro de la vida, o de cómo de una célula microscópica se desarrolla un ser
humano tan perfecto en todas sus partes y dotado de un cerebro capaz de componer
melodías inolvidables, llorar, reír, crear obras de arte y objetos
maravillosos. A veces dedicamos mucha energía tratando de entender
tantas cosas que suceden a nuestro alrededor que no entendemos y le dedicamos
poco interés a las cosas que suceden dentro de nosotros. Una de ellas es la «ley
de atracción» y cómo influye en nuestras vidas, de cómo nuestros pensamientos
atraen personas y situaciones a nuestras vidas. Sería cuestión de
detenernos un momento y ver si nuestros pensamientos más frecuentes se
corresponden con lo que sucede en nuestra vida y tal vez hacer algunos cambios
de pensamientos y ver si sucede algo distinto y mejor.
El
presente nos permite conocer nuestro pasado y nuestro futuro. Las consecuencias
de lo que hicimos en el pasado es lo que estamos viviendo en el presente, pero
al mismo tiempo desde el presente estamos construyendo nuestro futuro con las
acciones que tomemos todos los días. El pasado ya no existe; si no
te agrada el que tuviste, ahora tienes la oportunidad de tener un nuevo pasado,
creándolo desde ahora mismo; la «ley de causa y efecto» se encargará de producir
lo que tú siembres. Vive el momento presente, es el único que
tienes, hagas lo que hagas siente la intensidad del
instante.
A todos nos ha sucedido que sentimos algún dolor que no
tiene origen aparente, buscamos aliviar el dolor externamente, a los pocos días
desaparece y nos olvidamos del asunto, hasta que el dolor
regresa. Tal vez recordemos aquel día en que nos dieron un «susto
de muerte», alguien nos jugó una broma pesada que nos causó un estremecimiento
muy fuerte en todo el cuerpo. Este estado del cuerpo fue creado por un
pensamiento que a gran velocidad se transmitió a todo el cuerpo. Así de poderosa
es la mente para controlar los estados de nuestro
cuerpo.
Cuando hacemos criticas a
otras personas, debemos estar conscientes que la persona objeto de las críticas
ejerce un determinado control sobre nosotros, nuestra mente y por ende sobre
nuestro cuerpo. Visto desde el otro lado, cuando alguien nos critica, es porque
ejercemos algún control sobre él, ya sea porque nos envidia o ve cosas en
nosotros que no le agradan de sí mismo. En cualquiera de los casos, el problema
está dentro de la mente de cada cual, no afuera. Siéntete libre,
deja que los demás piensen lo que deseen sin que ello alegre o arruine tu estado
de ánimo. Cuando lleguen los pensamientos negativos, obsérvalos y déjalos
partir, ellos no tienen poder, el poder se lo damos nosotros. Como no puedes
evitar pensar en algo, concentra tu mente en las cosas que deseas en tu
vida.
Nos cuesta creer las
cosas que no vemos por eso generalmente preferimos ver para creer. Pero ocurre
que los mayores avances de la humanidad y los mayores descubrimientos los
hicieron personas que operaban a la inversa, o sea, creían para ver. De qué otra
manera podría llegar el ser humano a la luna, la curación de numerosas
enfermedades, los grandes avances tecnológicos como este que nos permite
comunicarnos por el ciberespacio, y tantos otros. En eso se basa el
pensamiento creativo, la mente puede crear las cosas, de hecho lo hace. Si
observas el teléfono móvil que posees y te pones a pensar quien lo hizo, puedes
retroceder y ver que lo hizo una fábrica, esa fábrica usó unos planos o diseño,
y seguir retrocediendo hasta llegar al punto de encontrarte con alguien que un
día se le ocurrió que podía existir un aparato de esas características, algo
inexistente hasta ese momento. Sólo era un pensamiento que algún tiempo después
se convirtió en realidad. Para ello se requiere ser soñador,
imaginativo, hay que visualizar los resultados tal como si ya existieran. Si no
posees la preparación para lo que deseas hacer, la mente te llevará por las
diferentes experiencias necesarias para adquirirla.
Cuando pensamos en comunicación nos imaginamos conversando con otra
persona pero ocurre que la comunicación más importante es la que mantenemos con
nosotros mismos; no existe ninguna persona con la que nos comuniquemos tanto
como con nosotros mismos. Las palabras que nos decimos
constantemente programan nuestro inconsciente. En nuestro inconsciente radica
nuestro poder pero a diferencia de nuestra conciencia, esta no toma decisiones,
acepta las cosas que le enseñamos sin protestar, no discrimina entre aquello que
nos hace bien y lo que nos hace daño, a fin de cuentas de eso se encarga la
conciencia la cual maneja estos conceptos de manera subjetiva. El inconsciente
es nuestro fiel servidor y se encarga de facilitarnos conseguir lo que
deseamos o aquello en lo que más pensamos. Supongamos que Juan
Perez se la pasa todo el tiempo diciéndose y diciendo que nada le sale bien, que
es un bueno para nada, que nadie lo quiere, etc. El inconsciente recibe el
mensaje y busca en su base de datos cómo complacer a su amo: encuentra que esa
persona que dice ser Juan Perez es alguien que se enferma mucho, que no tiene
pareja o le dura poco cuando la tiene, que suele tener accidentes, que nunca
puede tener un patrimonio. Por lo tanto, regulará hacia la baja el
sistema inmunológico para que se enferme, enviará pensamientos de celos,
inseguridad y autorrechazo para que no tenga pareja o no le dure mucho, lo
volverá torpe para que se caiga por las escaleras y cada vez que gane algún
dinero extra, le inducirá con pensamientos de
despilfarro.
Pudiera pensarse que nuestro inconsciente es nuestro
enemigo pero no es así, él sólo hace lo que le pedimos. Por lo tanto es cuestión
de cambiar nuestros pensamientos y palabras para configurar nuestro inconsciente
para producir resultados satisfactorios en nuestra vida. Es cuestión de
perseverar al igual que lo hacemos muchas veces para conseguir resultados
negativos.
Supongamos que nos invitan a una fiesta pero ocurre que no
queremos ir porque nos podemos encontrar con la que fue nuestra anterior pareja,
y ese solo hecho nos causa angustia. Por otro lado nos cuesta decirle que no al
anfitrión. Tenemos una meta que cumplir: cómo hacer para no ir a la
fiesta sin que el anfitrión se moleste con nosotros. La tarea queda encomendada
a nuestro inconsciente quien en base a lo aprendido establece que debemos
enfermarnos severamente ese día, tener un accidente que nos impida desplazarnos,
tener que viajar de urgencia ese día, etc. De alguna manera que
ignoramos alguna de esas cosas sucede, a veces de la manera más misteriosa. El
poder de nuestra mente inconsciente es ilimitado y se suceden hechos a veces
graves que hacen que no podamos acudir al evento al que no queríamos ir. Es
indudable que interviene alguna fuerza misteriosa que mueve sus hilos de manera
sincrónica para complacer nuestros deseos. ¿Por qué no emplear
estas fuerzas en cosas que nos beneficien? ¿Por qué no establecernos metas que
nos aporten felicidad y permitir que los acontecimientos conspiren a
nuestro favor?
Todo tiene un propósito y
nuestra vida en la tierra igualmente lo tiene, no estamos aquí por casualidad.
Para desarrollar nuestro propósito en la vida, estudiamos, nos preparamos,
trabajamos e internamente sabemos que podemos hacer algo
especial. Las cosas que suceden en nuestra vida nos van llevando
hacia ese camino: encuentros, relaciones, caidas, etc. todo tiene un propósito
de formarnos para lo cual estamos destinados, pero de nosotros depende tomar la
decisión de ese destino. Si la aceptamos corremos muchos riesgos
pero detrás de nosotros hay unas manos listas a ayudarnos una vez hayamos tomado
la decisión firme de hacerlo.
Los maestros están en
todas partes, no solamente en las aulas ni en los libros de grandes autores.
Todas las personas que nos encontramos, aunque sea de manera fugaz, son nuestros
maestros. Para aprender debemos prestar mucha atención a lo que
vienen a enseñarnos. A veces una persona se acerca a nosotros a molestarnos y
nosotros nos enfurecemos y renegamos de esta persona por algo que dijo o hizo.
En realidad esta persona nos hizo ver que de alguna manera ejerce
algún control sobre nosotros con su comportamiento o refleja algo de nosotros
que no nos agrada, lo cual nos da la oportunidad de corregir y así crecer aun
más.
Cada ser humano dispone de una capacidad única distinta a los
demás seres humanos, una vez la descubre puede ponerla en práctica como medio de
vida, o para hacer aportes al resto de la humanidad. A veces nos
preguntamos por grupos voluntarios de profesionales que van a países lejanos a
prestar servicios médicos. Es indudable que son excelentes médicos ya que de
otra manera no podrían ir a esos países donde hay enfermedades muy raras y
contagiosas. ¿No estarían más cómodos poniendo un consultorio de lunes a viernes
y ganando mucho dinero sin complicarse mucho la vida? Nuestro
propósito en la vida no lleva muchas veces a escalar montañas, a dejar la
comodidad para ir en busca de nuestro destino. Si no lo hiciéramos, luego a la
vuelta de los años lo lamentaríamos ya que no solamente habríamos rehuido de
nuestro destino sino todas las experiencias que perdimos de tener por no haber
hecho lo que éramos empujados a hacer.
Elias
Benzadon
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 [Adjunto no mostrado: bailar pegados.mid (audio/mid)
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