|
Hola.
Escribo incitado por el mensaje de Luis Ledo-Regal
sobre la filosofía científica.
En este foro se propone abordar el conocimiento del
lenguaje desde un punto de vista filosófico y científico, en cierto
sentido esto puede entenderse como filosofía científica, pero, también, a la
inversa, como ciencia filosófica. El foro se titula "Filosofía y Ciencia del
Lenguaje" con la intención de ser un foro sobre
el Lenguaje en cuyo estudio tanto el sentido filosófico
como el científico tienen cabida, sin poner un límite definido entre ambas
maneras de hacer. Se espera que la ciencia aporte concreción y pruebas
empíricas, y la filosofía aporte relación y aborde cuál es la significación del
conocimiento científico. Y que el tema sea el lenguaje y cualquier
asunto que de un modo u otro se relacione con el lenguaje.
De una manera más concreta, la ciencia tiende a ser
simplista, y al tratar de un asunto, por ejemplo, el lenguaje, acepta como
supuesto que el lenguaje existe y es algo concreto, pero su naturaleza
es desconocida o no completamente conocida. Porque tanto si no se
tratara de algo que existe y es concreto como si se tratara
de algo ya conocido no habría qué investigar. La ciencia, por ejemplo,
muestra que hay una relación entre un área cerebral como la de Broca y el
lenguaje o muestra que hay relación entre un gen FOXP2 y el lenguaje, y
enseguida se propone que hay un órgano del lenguaje, o que el lenguaje está
genéticamente determinado, esto es se realiza una inferencia inductiva
generalizando a partir de un caso particular, pero la ciencia tiende a
sobrevalorar el caso particular como fuente de conocimiento general,
simplifica. Cuando en función de los resultados de una evidencia particular
se extrapolan conclusiones bastamente generales se trata de una simplificación.
Simplificar es algo muy común en la ciencias, incluidas la matemáticas, la
cuales, cuando se denominan "ciencias exactas" la realidad es que
se basan en la simplificación o desestimación de errores o
de contextos. Cuando un científico deja de lado la simplificación
y empiezan a relacionar unos conocimientos con otros, sin embargo, ocurre
algo sorprendente, que surge un filósofo excelente.
De la misma concreta manera, la filosofía tiende a
ser reduccionista, y al tratar del lenguaje se pregunta por ¿qué es el
lenguaje?, y trata de averiguar qué es el lenguaje en función de lo que
conoce de él, por poco que sea lo que conoce, o en función de una
intuición acerca de lo que es, en cualquier caso su objetivo es definir el
lenguaje, o presentar unos principios o axiomas acerca de cómo funciona en el
lenguaje, reduciendo el lenguaje a una cuestión formal (no experimental).
La filosofía, por ejemplo, muestra que la afirmación y la negación de lo mismo
en las mismas condiciones resulta en una contradicción, y, sin tener en cuenta
que la invariabilidad de las condiciones es un supuesto
improbable, hace una afirmación formal al establecer el principio de no
contradicción. De manera similar, la filosofía atribuye el significado a
esencias, o, si no, a relaciones estructurales de oposición, o, si
no, a una relación ingenua de correspondencia entre forma y objeto/hecho.
La filosofía tiende a sobrevalorar las definiciones y los principios a los que
llega por una inferencia del tipo
de la abducción realizada subjetivamente, por
individuo, o intersubjetivamente, por más de un individuo en
conjunto. La reducción o formalización de la complejidad es, a su vez, algo
muy común en filosofía, y hay una disciplina filosófica, la metafísica, que se
auto-define precisamente como ciencia formal; el esencialismo, el
existencialismo, el materialismo, el idealismo y los -ismos en general tienen el
sentido de ser denominaciones de "filosofías" y son reducciones particulares de
la realidad a una ideología, a una metafísica, a un paradigma o a
una doctrina.
Por la naturaleza de la ciencia y de la filosofía,
la ciencia tiende a ser un conjunto de conocimientos dispersos sin unidad y el
esfuerzo de relacionar unos conocimientos con otros suele venir a caer en el
campo de la filosofía. Tanto la ciencia como la filosofía se basan en el
pensamiento y en el lenguaje, y por esto mismo, la investigación científica en
la naturaleza del pensamiento y del lenguaje o la indagación filosófica en el
pensamiento y del lenguaje afectan a la ciencia y la filosofía. En este sentido,
mientras que la ciencia ofrece datos observacionales o experimentales
acerca del lenguaje, disciplinas como la pragmática que son formales y
científicas a la vez están a caballo entre ciencia y filosofía, y en filosofías
como la filosofía del lenguaje se indaga no tanto en la naturaleza del
pensamiento y del lenguaje como en sus límites. No obstante, una vez se ha
concebido la existencia de una filosofía del
lenguaje se ha extendido su ámbito a todas las tradiciones y autores en que se
expresa algo acerca del lenguaje; antes de ser estatuida como tal, carecía
de límites, no había paradigma alguno, pero tras su formalización, tiene
una historia y se incluye varias disciplinas (semiología, semántica,
lingüística, lógica, filología, fonología, filosofía de las matemáticas, ...
) y los textos de diversos autores muy poco semejantes entre sí. Así,
en sentido extenso la filosofía del lenguaje incluye todo lo dicho y
escrito de carácter lingüístico, de carácter lógico y sobre la naturaleza
de las matemáticas, pero en un sentido intenso que es quizá el que ha dado lugar
al surgimiento del paradigma, la filosofía del lenguaje trata de la
liminología del pensamiento y del lenguaje, y su labor viene a ser la
de una deconstrucción de la metafísica, el pensamiento conceptual y la
tradición en general; en esto se puede incluir la deconstrucción: de la
metafísica, de la escritura, de la historia, de la ciencia, de la
economía, de la filosofía, de la religión, ... en general la
deconstrucción de casi todo lo que se consolida formalmente.
Deconstruir no es destruir, ni es
conservar, el sentido de deconstruir es más bien, el de "poner en su
sitio", o poner en contexto. Pues, el ser humano tiene la capacidad de
aprender por imitación, este es el modo en que se desarrolla la cultura, el
aprendizaje por imitación se basa en el hecho de que quien enseña es igual a uno
mismo, y por esto merece confianza, el resultado es que lo aprendido se
reproduce mecánicamente tenga o no tenga sentido, entonces, el asunto de la
filosofía del lenguaje consiste en abordar la interpretación
inteligente de las tradiciones o herencias culturales, en lugar, de
conformarse con repetirla o conservarla mecánicamente. Ciertamente que estoy
tratando de una filosofía de los signos, pero el lenguaje, por ejemplo, los
textos escritos y orales, es quizá la parte más prominente de la tradición
o herencia cultural. La deconstrucción acaba aplicándose sobre el resultado de
la deconstrucción, pues la tendencia a la reificación o formalización hace que
cualquier cosa que escriba o diga pase a ser parte de la tradición cultural. El
pensamiento en cuando conocimiento almacenado en la memoria, es, también,
susceptible de deconstrucción... como cuando uno recuerda algo y se
pregunta a qué refería porque lo ha olvidado o por qué no lo entendió
antes y ahora lo ha entendido.
En este sentido, la unidad de la filosofía del
lenguaje, y la unidad entre filosofía y ciencia, y en casi todo caso, la unidad
del pensamiento, no se puede basar en un paradigma, o en una doctrina, o en una
metafísica, o en una concepción... porque estas por su naturaleza formal, son
causa de división. La unidad entre los diversos paradigmas, concepciones,
metafísicas, tradiciones, etcétera solo se puede encontrar en sus límites, pues
donde empieza una, acaba otra, o se mezclan una con otra, o se incluye una en
otra, etcétera, y como el límite de toda concepción es el límite común a todas
las concepciones, es en este límite en el cual se encuentra la unidad de todos
los paradigmas. La unidad de la ciencia y de la filosofía está en el límite del
pensamiento y del lenguaje. En el límite se encuentra el último pensamiento y la
última expresión, más allá del límite ya no hay meta-física, ni meta-lenguaje,
ni paradigma, sin embargo, en el límite está el pensamiento y el lenguaje. De
esta manera puede haber una filosofía acerca de la filosofía que no es una
meta-fisica ni un meta-lenguaje.
Un saludo cordial,
mariano |