| Con un Maestro renaces
Un
maestro no te ayuda a arraigarte más y más en la cabeza; un Maestro te
desarraigará de la cabeza y te replantará. Es exactamente como
replantarte; implica mucho dolor. Ha de ser asÃ. Hay sufrimiento,
angustia, porque cuando replantas, la planta ha de ser arrancada del
suelo. Ha de ser asÃ. Y entonces, otra vez, ha de volverse a plantar en
un nuevo suelo. Llevará tiempo. Las viejas hojas caerán. Toda la planta
pasará por la angustia, la incertidumbre, no sabrá si va a sobrevivir o
no. ¡Es un renacimiento! Con un maestro no hay renacimiento; con un Maestro renaces.
Sócrates
está en lo cierto. El dice, "Soy una comadrona". SÃ, un Maestro es una
comadrona. Te ayuda a volver a nacer. Pero eso significa que tendrás
que morir; solamente entonces puedes renacer. De modo que un Maestro no
es sólo una comadrona; Sócrates dice sólo la mitad. El Maestro también
es un asesino; un asesino y una comadrona. Primero te matará tal como
eres, y solamente entonces podrá lo nuevo brotar de ti. De tu muerte,
saldrá la resurrección.
Un maestro
nunca te cambia. Seas lo que seas, seas quien seas, simplemente te
proporciona más información. Te añade cosas; mantiene la continuidad.
Puede que te modifique, puede que te refine, puede que te culturice
más, que te pula más. Pero seguirás siendo el mismo; la base será la
misma. Con un Maestro, aparece una discontinuidad. Tu
pasado se vuelve como si nunca hubiera sido tuyo, como si perteneciera
a algún otro, como si lo hubieras soñado. No es real, fue una
pesadilla. La continuidad se rompe. Aparece una brecha. Lo viejo
desaparece y lo nuevo llega, y en medio hay una brecha. Esa separación
es el problema, esa separación ha de ser superada. Ante esa brecha
muchos simplemente se asustan y retroceden. Se apresuran a volver a
aferrarse a su viejo pasado.
Un
Maestro te ayuda a cruzar esta brecha, pero para un maestro no existe
nada de esto; no hay problema. Un maestro te ayuda a aprender más,
mientras que la ocupación primera de un Maestro es ayudarte a
des-aprender. Esa es la diferencia.
Alguien
le preguntó a Ramana Maharshi, "He venido de muy lejos para aprender de
ti. ¡Enséñame!" Ramana rió y dijo, "Si has venido a aprender entonces
ve a cualquier otra parte porque aquà lo que hacemos es des-aprender.
Aquà no enseñamos. Ya sabes demasiado; ése es tu problema. Si aprendes
más, aparecerán más problemas. Te enseñamos cómo des-aprender, cómo
volver atrás... más allá de los lÃmites del tiempo.
Osho
Saludos cordiales Lic Norberto Litvinoff Norberto.Litvinoff@gmail.com www.tu-sexualidad.com.ar
|