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Asunto:[extraterrestres] LA LEY DEL AMOR.
Fecha:Viernes, 18 de Abril, 2003  01:34:20 (+0200)
Autor:José García Álvarez <JOGALVAREZ @.....es>

LA LEY DEL AMOR
 
                              Es evidente que nosotros, criaturas de la célula Tierra, no hemos fundado en absoluto nuestra civilización y nuestro progreso sobre la base del Amor, sino sobre la del odio y de la guerra. En consecuencia, obrando nosotros en el completo albedrío de un caótico progreso científico orientado hacia la desarmonía general de los elementos que instruyen el Orden Natural de este planeta, hemos alterado de tal forma nuestra natural función, que en estos últimos años la "tensión" que regula la relación astral Tierra-Sol ha sido peligrosamente comprometida. Consecuencia de esto son LAS MANCHAS SOLARES. Consecuencia de las manchas solares son los excesos telúricos sobre el globo terráqueo y las varias influencias cósmicas que se abaten sobre los cuatro reinos del mundo: mineral, vegetal, animal y humano.
                              Cada vez que la endemoniada Ciencia de los hombres ha efectuado una explosión atómica en la atmósfera o en el subsuelo, una peligrosa tensión ha aumentado negativamente la relación equilibradora Sol-Tierra, y sobre esta última, además de las roturas de las regiones inferiores de la costra terrestre, causadas por la enorme energía liberada por la explosión, repercutirán también los desastrosos efectos de las crisis cósmicas debidas a las manchas solares.
                             Manifestaciones de mal tiempo en todas las partes del mundo, influencias patológicas resentidas especialmente por sujetos hipersensibles que cristalizarán en epidemias de origen desconocido, aumento de la criminalidad y de los peligros de una guerra total, influencias magnéticas y seísmos de terrorífica potencia destructora están siendo y serán in crescendo, los terribles efectos que recogemos y recogeremos desde la causa que edificamos en nombre de la Ciencia, del progreso y de nuestra malvada conciencia, que ahora está orientada irreparablemente hacia el odio, el egoísmo, la guerra y la destrucción.
                             Nosotros, hombres de la Tierra, debemos saber que la multiplicación de las manchas del Sol, acrecentará cada vez más los excesos cósmicos, las influencias patológicas, magnéticas y los terremotos sobre la Tierra, que paso a paso aumentarán siempre más, en extensión y potencia destructora. Esto quiere decir que ahora desde el Sol, a nosotros hombres y mujeres, no vendrá más la manifestación de la VIDA, sino por la Ley de Causa y Efecto, la desarmonía que causamos por la total falta de Amor fraterno y el desequilibrio que ocasionamos en el nombre de nuestra CIENCIA SIN CONCIENCIA.
                             Entonces será falsa nuestra oración a DIOS, el día en el cual el torniquete de los terribles sufrimientos nos triture en la angustia y en el terror. Falsos e inútiles serán los lloriqueos y las promesas de arrepentimiento: porque aquellos serán los días en los cuales nuestra presunción y nuestra Ciencia ya no podrán sostenernos y nosotros seremos como saltamontes enloquecidos a la total merced de los Elementos de la Naturaleza desarmonizados por nuestra nefasta obra de destrucción.
                             Aquellos serán los días de la tremenda JUSTICIA DE DIOS que nosotros, los pequeños hombres de la Tierra, creíamos haber sepultado bajo el cúmulo de nuestros estériles razonamientos filosóficos, abtrusos y complicados. En esto debemos meditar nosotros, los hombres de la Tierra.
                             Que la Paz sea con vosotros.
                             José García Álvarez