Los fondos éticos no enganchan al partícipe
Miguel Rodríguez / MADRID (08-07-2004) / www.5dias.com
El partícipe de fondos español ha sido, tradicionalmente, poco proclive a la
inversión socialmente responsable, aquella que elige los activos que conforman su
cartera en función de unos criterios éticos, sociales o medioambientales. En
España existe una decena de fondos de inversión que aplican estos criterios en su
gestión.
Desde el año 2000, la evolución de estos fondos ha sido negativa, según los
datos recopilados por el Observatorio de la inversión socialmente responsable en
España, un estudio del Instituto Persona, Empresa y Sociedad (IPES),
perteneciente a Esade.
El patrimonio de estos fondos ha ido disminuyendo hasta que el año pasado se
produjo un repunte por primera vez en cuatro años. El volumen gestionado por los
fondos socialmente responsables pasó de 62,6 millones de euros en 2002 a 845,9
millones a finales de 2003. El motivo principal es la utilización de criterios de
responsabilidad social por parte del fondo Extra 5 II Garantizado de BBVA, uno de
los productos garantizados que el año pasado realizaron captaciones masivas de
dinero entre los pequeños partícipes.
'La comercialización de este fondo no ha respondido tanto a criterios de
responsabilidad social como a financieros', explica Josep María Lozano, director
del IPES y responsable del observatorio.
Si se excluye la incorporación del garantizado del BBVA, esta familia de
fondos registró un crecimiento patrimonial el año pasado del 33%, que obedece más
a la apreciación de las carteras, gracias al tirón de los mercados de valores,
que a la entrada de dinero nuevo de manos de los partícipes. No en vano, el
número de partícipes registró un descenso del 39% el año pasado con respecto a
2002. El año pasado, además, cerraron sus puertas cuatro fondos socialmente
responsables.
'El discurso de la responsabilidad social en la empresa ha aumentado, pero la
inversión en España sigue estancada', afirma Lozano.
El problema de los fondos socialmente responsables españoles es su estructura.
Muchos de ellos son fondos mixtos de renta fija o variable, cuyas rentabilidades
y atractivo han sido muy bajos en los últimos años. La inversión responsable no
deja de ser una inversión que trata de obtener rentabilidad para el partícipe y
los fondos mixtos han sido los que en mayor medida han sufrido reembolsos por
parte de los inversores en los últimos años.
Según explicó ayer Lozano, durante la presentación de la cuarta edición del
observatorio, los inversores institucionales españoles, principalmente planes de
pensiones y seguros, sí están comenzado a mostrar interés por estas inversiones.
La tendencia, incipiente en España, está muy desarrollada en otros países como EE
UU donde fondos de pensiones como Calpers son activistas de la inversión
responsable, hasta el punto de participar en las juntas de las empresas en que
invierten para influir en sus políticas sociales.
'En Europa el activismo accionarial está creciendo', reconoce Lozano. En
España, el próximo reglamento del sector podría obligar a los fondos a asistir a
las juntas de las empresas en que invierten, siempre que tengan vocación de
permanencia en el accionariado.
Crece, pues, el activismo de los inversores institucionales, pero falta
interés por parte de los partícipes. 'Es necesario que las entidades expliquen
bien en qué consiste la inversión socialmente responsable. Hay que acabar con la
idea de que estos fondos rinden menos que el resto', apunta Josep María
Lozano.