Inicio > Mis eListas > ept-venezuela > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 121 al 140 
AsuntoAutor
Informe de seguimi Lucio
Eliminación de pro Lucio Se
Educación básica d Lucio Se
II Encuentro Regio Lucio Se
Re: II_Encuentro_R Lucio Se
Representación del Lucio Se
ONG venezolanas se Lucio Se
Boletín Apalancand Lucio Se
La Carta No. 75, I Lucio Se
Educación primaria Lucio Se
CONFIRMADO: II° EN Lucio Se
OJO...CORRECCIÓN E Red de A
MECD: "Venezuela s Lucio Se
Evento relacionad RED DE A
Consulta EPT (Vene Lucio Se
LEAN ESTO: Los ju Red de A
¿QUE TIENE QUE DEC Red de A
Re: ¿QUE TIENE QUE María Is
Re: ¿QUE TIENE QUE María Is
Re: ¿QUE TIENE QUE nury per
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
EPT-Venezuela
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 143     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[ept-venezuela] LEAN ESTO: Los juguetes que regala Mc Donald´s en su pr omoción los fabrican en China niñas entre 12 y 17 añ os
Fecha:Lunes, 17 de Noviembre, 2003  18:22:40 (-0400)
Autor:Red de Apoyo Area de Educación <redapoyo-educacion @.....net>

Este es el "modelo" de las grandes transnacionales...producción a base de explotación infantil. Y no son sólo los juguetes de Mac Donalds...también la Nike, Adidas, entre otras grandes compañías explotan niños en la producción de sus prendas... UN BUEN TEMA PARA TRABAJAR EN LOS PROYECTOS PEDAGÓGICOS DE AULA...
 
Pablo Fernández Blanco
Red de Apoyo por la Justicia y la Paz.-
 

> > >
> > > > Subject: Los juguetes que regala Mc Donald´s en su promoción los
> > > > fabrican en China niñas entre 12 y 17 años
> > > >
> > > >
> > > > > Cobran 0'16 euros la hora
> > > > > Los juguetes que regala Mc Donald´s en su promoción los fabrican en
> > > China
> > > > niñas entre 12 y 17 años
> > > > >
> > > > > Autogestión/Solidaridad.net/David Jimenez/Rebelión
> > > > > 14/11/03
> > > > >
> > > > >
> > > > > Trabajan entre 14 y 18 horas. Tienen 15 minutos para comer y cuatro
> > > horas
> > > > para dormir en cuchitriles situados en las mismas fábricas. Al
> > anochecer,
> > > > las trabajadoras son registradas para comprobar que no han robado
> nada.
> > > Con
> > > > sus puertas de metal y sus barrotes en las ventanas, estos talleres
> > > parecen
> > > > más un cuartel militar. Así es como los chinos son competitivos.
> > > > >
> > > > > Montar, empaquetar, montar, empaquetar, montar, empaquetar,... Las
> 600
> > > > jóvenes trabajan como robots, sin levantar la mirada, darse un respiro
> o
> > > > hablar entre ellas. Todas han llegado del campo tratando de salir de
> la
> > > > pobreza y aquí están, montando y empaquetando muñecos de plástico,
> entre
> > > 14
> > > > y 18 horas al día, 15 minutos para comer, permisos reducidos para ir
> al
> > > > servicio y cuatro horas para soñar que en realidad no están durmiendo
> en
> > > los
> > > > cuchitriles situados en la última planta de la fábrica.
> > > > >
> > > > > Una ruidosa sirena les devuelve a la realidad y anuncia el nuevo día
> > > mucho
> > > > antes de que amanezca. Las empleadas saltan de la cama, se ponen las
> > batas
> > > y
> > > > forman en línea antes de correr escaleras abajo hacia sus puestos. La
> > > > gigantesca nave está situada en las afueras de Shenzhen, la ciudad más
> > > > moderna del sur de China, rodeada de otros almacenes parecidos, más o
> > > menos
> > > > grandes, algunos con más de 5.000 empleadas.
> > > > >
> > > > > En China se las conoce como dagongmei o chicas trabajadoras. Jóvenes
> y
> > > > adolescentes dispuestas a producir, producir y producir sin descanso
> por
> > > un
> > > > sueldo de 15.000 pesetas al mes del que los jefes descuentan la comida
> y
> > > lo
> > > > que llaman «gastos de alojamiento». Las cientos de miles de factorías
> de
> > > > mano de obra barata repartidas por todo el país son la otra cara de
> ese
> > > made
> > > > in China que ha invadido las tiendas de todo el mundo, desde los
> > artículos
> > > > de las tiendas de Todo a 100 a las lavadoras o la ropa de marca. Y
> para
> > > las
> > > > dagongmei, estas fábricas son su casa, su familia, su celda.
> > > > >
> > > > > En ellas los supervisores se encargan de que no descansen y de que
> la
> > > > producción nunca disminuya. Cada trabajadora es registrada al
> finalizar
> > la
> > > > jornada para comprobar que no se ha llevado ninguna unidad de los
> > > juguetes,
> > > > llaveros, gorras o cualquier otra cosa que estén fabricando dentro del
> > > > sinfín de productos elaborados a precio de saldo. Si quebrantan las
> > reglas
> > > > internas o no rinden al nivel esperado, un sistema de penalizaciones
> > > permite
> > > > a los jefes reducir el sueldo o los ocho días de vacaciones que se
> > > conceden
> > > > al año. «Hay que vigilarlas; si no, se relajan», dice entre risas el
> > > patrón
> > > > de esta fábrica de Shenzhen que fabrica diminutos juguetes de
> plástico.
> > > > >
> > > > > Miles de empresas estadounidenses y europeas -entre ellas medio
> > centenar
> > > > de españolas- subcontratan fábricas chinas similares a esta para
> llevar
> > > sus
> > > > productos a Occidente al mejor precio. «Si no fuera así, no sería
> > rentable
> > > y
> > > > nos iríamos a otro país», reconoce un empresario estadounidense que
> > > mantiene
> > > > cerca de 40 talleres en el delta del río de la Perla, donde trabajan
> > seis
> > > > millones de dagongmei.
> > > > >
> > > > > No son ni siquiera la décima parte de las que hay en todo el país,
> > > > alrededor de 70 millones. Sobrecogida por esta realidad, la profesora
> > del
> > > > Centro de Estudios Asiáticos de la Universidad de Hong Kong, Pun Ngai,
> > se
> > > > decició a pasarse por una campesina más, buscó una factoría y pasó
> seis
> > > > meses viviendo y trabajando en una fábrica de productos electrónicos
> de
> > > > Shenzhen para comprobar cómo viven las explotadas trabajadoras chinas.
> > > > >
> > > > > El dormitorio donde fue alojada, situado en la última planta, tenía
> > > > compartimentos donde debían dormir hacinadas hasta 15 jóvenes. La
> > mayoría
> > > de
> > > > ellas sufría de anemia, dolores menstruales o problemas en la vista,
> en
> > el
> > > > caso de las que tenían que montar diminutos productos a ojo sin apenas
> > > > descanso. Otras enfermaban envenenadas por el contacto con productos
> > > > químicos utilizados en el trabajo o simplemente desfallecían de
> > cansancio
> > > > tras interminables jornadas en las qu se les daba de comer un simple
> > plato
> > > > de arroz al día.
> > > > >
> > > > > «Les niegan todos los derechos, no tienen el permiso de residencia
> > > aunque
> > > > pasen 10 años trabajando en el mismo lugar. Las tiendas o los médicos
> de
> > > las
> > > > ciudades donde están situadas sus fábricas les cobran más que al resto
> > de
> > > > los vecinos», asegura la profesora, que ha reunido su experiencia en
> > > varios
> > > > informes.
> > > > >
> > > > > Las pesquisas de Pun Ngai no son las únicas. La investigación de un
> > > > periódico de Hong Kong descubrió el pasado mes de agosto que los
> > juguetes
> > > > que la multinacional de hamburguesas Mc Donalds regalaba en sus
> > > promociones
> > > > en el país asiático estaban siendo elaborados en China por
> adolescentes
> > de
> > > > entre 12 y 17 años. Las menores trabajaban sin descanso de siete de la
> > > > mañana a 11 de la noche, todos los días de la semana. En ocasiones la
> > > > jornada se alargaba hasta las dos de la mañana a cambio de un sueldo
> de
> > > 400
> > > > pesetas al día y una habitación de 25 metros cuadrados a compartir con
> > > otras
> > > > 15 chicas.
> > > > >
> > > > > El Comité Industrial Cristiano de Hong Kong, una ONG que se dedica a
> > > > rescatar a los pequeños que trabajan en esas condiciones, envió un
> > equipo
> > > de
> > > > investigadores a la fábrica subcontratada por la cadena de
> restaurantes
> > > > americana. Las historias que escucharon se parecían todas a las de
> Wang
> > > > Hanhong, de 12 años: «Mis padres no querían que viniera. Lloré e
> imploré
> > > > para que me dejaran porque quería ver el mundo. Mi familia tiene otros
> > > tres
> > > > hijos, pero todos van al colegio. Quiero ahorrar dinero para que mis
> > > padres
> > > > puedan sobrevivir».
> > > > >
> > > > > Es un círculo casi indestructible. Por una parte, las
> multinacionales
> > > > americanas o europeas no tienen que responder por las condiciones de
> sus
> > > > fábricas en países del Tercer Mundo y ahorran costes laborales. Por
> > otra,
> > > > los Gobiernos locales tampoco están interesados en espantar la
> inversión
> > > > extranjera haciendo demasiadas preguntas.
> > > > >
> > > > > Y las fábricas se multiplican. La empresa Chun Si Enterprise, por
> > > ejemplo,
> > > > fue contratada por la mayor cadena de supermercados del mundo,
> > Wall-Mart,
> > > > para que confeccionara bolsos de mujer en su factoría de Zhongshan, en
> > la
> > > > provincia sureña de Guangdong. Más de 900 trabajadoras permanecían
> > > > encerradas todo el día, salvo los 60 minutos de descanso y comida
> > > > establecidos. Los guardias golpeaban constantemente a las empleadas y
> > les
> > > > multaban por faltas como «la utilización excesiva del servicio»
> > > > >
> > > > > De la media docena de fábricas subcontratadas por empresas
> > occidentales
> > > > visitadas, sólo una mantenía las mínimas condiciones. El resto estaban
> > > > sucias, mantenían a las empleadas trabajando en horarios ilegales, con
> > > > sueldos míseros o habían sido convertidas en cárceles donde las
> ventanas
> > > > estaban bloqueadas con barrotes y las puertas cerradas con llave las
> 24
> > > > horas del día.
> > > > >
> > > > > En un intento de contrarrestar las crisis de relaciones públicas que
> > > > tenían que afrontar cada vez que se denunciaban abusos, las grandes
> > > > multinacionales comenzaron a contratar equipos de inspección más o
> menos
> > > > independientes a mediados de los años 90. No sirvieron de mucho.
> > > > >
> > > > > «Los controles han sido un fracaso porque las empresas no tienen
> > ninguna
> > > > intención sincera de cambiar el sistema», según el Comité de Trabajo
> > > > Nacional (NLC), una asociación de EE.UU. que centra sus denuncias en
> > > > empresas americanas. Los inspectores de Wall-Mart, por ejemplo, nunca
> > > > descubrieron las irregularidades en su centro de producción en China y
> > > sólo
> > > > una denuncia periodística logró en 1999 revelar lo que estaba
> > sucediendo.
> > > > >
> > > > > UN CUARTEL MILITAR
> > > > >
> > > > > En la entrada de la factoría de la marca deportiva Nike de Jiaozhou,
> > en
> > > la
> > > > provincia de Shandong, se puede leer su famoso lema: «Just Do It»
> > > > (Simplemente, hazlo). Dentro, 1.500 jóvenes, siempre menores de 25
> años,
> > > > trabajan 12 horas al día, según el NLC. Se trata de una pequeña parte
> de
> > > los
> > > > más de 100.000 chinos que fabrican prendas deportivas Nike en todo el
> > > país,
> > > > a los que hay que sumar 70.000 personas en Indonesia y 45.000 en
> > Vietnam.
> > > > «Con su puerta de metal y sus barrotes en las ventanas, la fábrica se
> > > parece
> > > > más a un cuartel militar que a una factoría», asegura en su informe
> NLC,
> > > que
> > > > describe como «papel mojado» los códigos de conducta creados por las
> > > > multinacionales.
> > > > >
> > > > > Pero son las fábricas de productos Todo a 100, unas gestionadas y
> > > > explotadas por empresas chinas y otras por empresarios extranjeros,
> las
> > > que
> > > > peores condiciones tienen. La presión para abaratar los precios es
> mayor
> > y
> > > > detrás del negocio suelen estar compañías desconocidas que no tienen
> que
> > > > cuidar su nombre. El lema es producir mucho, barato y rápido. Los
> > > accidentes
> > > > entre las trabajadoras o incendios como el que ocurrió recientemente
> en
> > > una
> > > > nave de Shenzhen en el que perdieron la vida 80 personas, son
> > > contingencias
> > > > cotidianas.
> > > > >
> > > > > La política de contratación en estos talleres del Todo a 100 es no
> > > admitir
> > > > a mujeres mayores de 25 años, pero en ocasiones los gestores se saltan
> > su
> > > > propia regla si la candidata tiene hijos pequeños dispuestos a sumarse
> a
> > > la
> > > > cadena de producción sin cobrar nada a cambio.
> > > > >
> > > > > Las madres sí cobran, pero el sistema leonino de sanciones tiende a
> > > > reducir su retribución a unas 5.000 pesetas al mes: se recorta la paga
> > de
> > > > una hora por cada minuto de retraso en el trabajo, se penaliza con
> otras
> > > > cinco horas las ausencias para ir al servicio o se retira
> completamente
> > la
> > > > mensualidad a las que se comporten de modo incorrecto.
> > > > >
> > > > > La situación en China es especialmente desesperante para las
> víctimas
> > de
> > > > los abusos porque la dictadura comunista mantiene la ilegalización de
> > > > sindicatos y asociaciones de trabajadores. «Aquellos que tratan de
> > unirse
> > > > para defender los derechos de los trabajadores son encarcelados. La
> > gente
> > > > tiene miedo de decir lo que les está pasando, aunque las condiciones
> > sean
> > > > extremadamente duras y no hayan recibido una sola paga durante meses»,
> > > > asegura Han Dongfeng, editor del Boletín del Trabajador en China y
> > > disidente
> > > > encarcelado tras las manifestaciones de Tiananmen en 1989 por
> movilizar
> > a
> > > > los trabajadores. «Estoy en contacto con gente que trabaja en las
> > > factorías
> > > > y a menudo me cuentan el miedo que le tienen a los jefes. Les he
> pedido
> > > que
> > > > se unan y luchen por lo que es suyo», dice Han.
> > > > >
> > > > > De esta forma, las dagongmei, abandonadas a su suerte y sin nadie
> que
> > > las
> > > > defienda, trabajan hasta que sus cuerpos aguantan y después regresan a
> > sus
> > > > pueblos con lo puesto. El perfil de la «chicas trabajadoras» de China
> es
> > > > casi siempre el mismo: jóvenes de entre 14 y 25 años, sin estudios
> > > > secundarios y dispuestas a enviar más de la mitad de su sueldo a sus
> > > pueblos
> > > > de origen. Muchas, cada vez más, terminan dejando las factorías para
> > > > prostituirse. «Es mejor que trabajar en la fábrica», dicen las
> muchachas
> > > que
> > > > ya han dado el paso y ofrecen sus cuerpos abiertamente en las calles
> del
> > > > centro de Shenzhen.
> > > > >
> > > > > No muy lejos, en la planta de fabricación de muñecos, la jornada
> > termina
> > > > cuando se ha cumplido el objetivo de producción impuesto por los
> > > > supervisores, nunca antes de las dos de la madrugada.
> > > > >
> > > > > Aunque las 600 trabajadoras han tratado de mantener el tipo durante
> > > horas,
> > > > varias han sido descubiertas exhaustas, completamente inconscientes,
> con
> > > la
> > > > cabeza reposando sobre la mesa de montaje. Este mes tendrán que ver
> cómo
> > > su
> > > > sueldo queda recortado a la mitad.
> > > > >
> > > > > «Hay muchas chicas dispuestas a venir aquí, así que la que no
> trabaje
> > > bien
> > > > se puede volver al pueblo», explica el capataz, cuyo sueldo depende
> > > también
> > > > del número de camiones que se logren llenar con la producción. No
> existe
> > > un
> > > > lugar mejor para ver hasta qué punto el pueblo chino está pagando con
> > > sudor
> > > > y con lágrimas que la ropa, los electrodomésticos o los juguetes que
> > > compran
> > > > los occidentales se vendan lo más barato posible. Así suena la matraca
> > > > incesante de la ley del made in China: montar, empaquetar, montar,
> > > > empaquetar,.
> > > > >
> > > > > Por su parte, McDonald´s expresó su indignación ante la inclusión en
> > un
> > > > diccionario del término "McJob" o "McTrabajo" que es explicado como
> > pocas
> > > y
> > > > malas perspectivas laborales
> > > > >
> > > > > El gigante de la comida rápida ha reaccionado ante la publicación en
> > la
> > > > reciente edición del diccionario colegiado, Merriam-Webster´s, del
> > término
> > > > "McJob", definido como un trabajo mal pagado y sin futuro.
> > > > >
> > > > > El presidente del directorio de McDonald´s, Jim Cantalupo, tildó el
> > > > término como una "descripción errada del empleo en un restaurante".
> > > > >
> > > > > En declaraciones a la agencia Associated Press, Cantalupo describió
> el
> > > > incidente como un golpe bajo para las 12 millones de personas que
> > trabajan
> > > > diariamente en los 900.000 restaurantes de Estados Unidos.
> > > > >
> > > > > En una carta dirigida a los directores del diccionario colegiado,
> > > > Cantalupo dijo que "no más de 1.000 personas, entre los hombres y
> > mujeres,
> > > > que son dueños y operarios en los restaurantes de McDonald´s,
> iniciaron
> > el
> > > > día sirviendo a los clientes detrás del mostrador".
> > > > >
> > > > > La carta fue enviada a los medios y también figuró en la última
> > edición
> > > de
> > > > una publicación de la industria del comercio.
> > > > >
> > > > > McDonald´s, la cadena de comida rápida más grande del mundo, tiene
> más
> > > de
> > > > 30.000 restaurantes y casi 500.000 empleados.
> > > > >
> > > > > El término "McJob" fue acuñado por el novelista estadounidense
> Douglas
> > > > Coupland en su novela "Generación X", publicada en 1991 donde describe
> > > esta
> > > > palabra como "un trabajo poco prestigioso, de poca dignidad, poco
> > > beneficio
> > > > y sin futuro en el sector de servicios".
> > > > >
> > > > > MC DONALD´S Y LA INFANCIA
> > > > >
> > > > > Si preguntamos a los norteamericanos cómo McDonals los ha modelado o
> > > > construido su consciencia pondrán miradas de incomprensión. ¿Qué
> > significa
> > > > argumentar que el poder implica la capacidad para atribuir
> significados
> > a
> > > > diversos rangos de nuestra vida? Como otras empresas internacionales
> > > > gigantes de finales del siglo XX, Mc Donalds ha utilizado los medios
> > para
> > > > invadir las esferas más privadas de nuestra vida cotidiana. Nuestras
> > > > identificaciones nacionales, deseos y necesidades humanas se han
> > > convertido
> > > > en mercancías con fines comerciales. Este uso de los medios concede a
> > los
> > > > productores un nivel de acceso a la consciencia humana nunca imaginado
> > > antes
> > > > por el dictador más poderoso.
> > > > >
> > > > > El nombre- Mc Donald´s- es agradable a los niños, con su evocación
> del
> > > > viejo McDonald y su granja i-a-i-aa-o. La seguridad de Mc Donad´s
> > > > proporciona asilo, si no refugio utópico, del mundo contemporáneo,
> poco
> > > > amistoso para los niños, de abuso infantil, hogares rotos y secuestro
> de
> > > > niños. De ahí que quieran celebrar sus cumpleaños en Mc Donald´s. Han
> > > > descubierto un mercado infantil enorme. Como si este nivel de
> > colonización
> > > > cultural no fuera suficiente, Mc Donald´s junto con diversas compañías
> > ha
> > > > escogido las escuelas públicas como un nuevo lugar para la
> > > comercialización
> > > > y el consumo infantil .
> > > > >
> > > > > Mc Donalds ha desarrollado un núcleo de anuncios infantiles llamados
> "
> > > > fragmentos de la vida". Los publicistas, que no incluyen adultos en
> los
> > > > anuncios, representan un grupo de preadolescentes entablando
> > > conversaciones
> > > > " auténticas" en torno a una mesa de Mc Donalds cubierta con
> > hamburguesas,
> > > > patatas fritas y batidos. Utilizando vocabulario infantil ( tío) para
> > > > describir juguetes en diversas promociones de Mc Donalds, los niños
> > hablan
> > > > entre sí de las dificultades de la infancia. En muchos anuncios hacen
> > > objeto
> > > > de sus bromas a los adultos y comparten algunas que éstos no captan.
> Por
> > > > sutil que pueda parecer Mc Donald´s intenta llevar parte del poder la
> > > > cultura subversiva infantil a sus productos sin que nadie, excepto los
> > > > niños, lo sepa.
> > > > >
> > > > > Desde el punto de vista cotidiano, Mc Donald`s no alienta comidas
> > > > familiares largas, placenteras e interactivas. Los asientos y las
> mesas
> > > > están diseñados para ser incómodos hasta el punto de que los clientes
> > > coman
> > > > rápidamente y se marchen.
> > > > >
> > > > > La lección para los niños está clara: la política no importa. La
> > > > naturaleza benigna de la producción capitalista, con su ausencia de
> > > > conflictos serios de todo tipo es una tapadera para una realidad mucho
> > más
> > > > salvaje. Los operadores de la tienda hablan de la fe en Mc Donads como
> > si
> > > > fuera una religión.
> > > > >
> > > > > No hay sitio para la crítica o la disensión en Mc Donaldlandia. No
> se
> > > > pueden sindicar los trabajadores.
> > > > >
> > > > >
> > > > > __________________________________________________
> > >
> >
>
> ^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^
> Enviar mensajes:
ComunidadEducativa@gruposyahoo.com.ar
> Subscribirse:
ComunidadEducativa-subscribe@gruposyahoo.com.ar
> Des-subscribirse:
ComunidadEducativa-unsubscribe@gruposyahoo.com.ar
> Sitio web:
http://ar.groups.yahoo.com/group/ComunidadEducativa/
>
> Comunidad E-ducativa es el grupo electrónico de los firmantes del Pronunciamiento Latinoamericano por una Educación para Todos. Para más información visite:
www.fronesis.org/prolat.htm
>
> POR UNA EDUCACION DE CALIDAD PARA TODOS Y TODAS
>
> Tu uso de Yahoo! Grupos está sujeto a las
http://ar.docs.yahoo.com/info/utos.html
>
>
>
>
>
>




http://www.ept-venezuela.org.ve