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La Escuela de Enfermería de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNC
desarrolla desde el 2003 un proyecto que prepara a
las enfermeras en liderazgo y gestión, a través de la aplicación de
estrategias que ayuden a garantizar una mejor calidad de servicio en el área
sanitaria.
De esta manera, la UNC
se encuentra embarcada en un proyecto de repercusiones sociales a largo
plazo, clave para el mejoramiento del sistema de salud pública.
Hoy
la Universidad
dialogó con Rosa Villalba, docente de la cátedra de Enfermería Comunitaria e
instructora del proyecto, acerca de los objetivos del mismo y los resultados
obtenidos hasta el momento.
Liderazgo
en Salud
Actualmente, los
gurúes del management hablan del liderazgo y de su importancia para la
conducción empresaria. Sin embargo, se trata de un elemento clave en
cualquier área de la dirección moderna, tanto en organizaciones con fines
económicos, como en aquellas cuya misión tiene que ver con la educación, la
salud pública, etc. Así lo creen quienes trabajan en el desarrollo del
Proyecto de Liderazgo de Enfermería para acciones eficaces (LAE). Esta
iniciativa no es una acción aislada sino que forma parte de un plan de mayor
envergadura y alcances internacionales, el Programa de Liderazgo para el
Cambio gestado desde el Consejo Internacional de Enfermeras.
Este organismo –que
nuclea a casi 125 países, entre ellos la Argentina- entiende que la enfermera
dirigente de hoy, para ser considerada eficaz, debe entender la reforma del
sistema de salud y sus repercusiones, tener visión de futuro, pensar de
manera estratégica, planificar eficazmente, contribuir a la elaboración de la
política general, gestionar el cambio y trabajar en equipo. Por ello, inició
sus actividades de capacitación en liderazgo en 1996.
La idea es poder
contar con enfermeras preparadas para ocupar puestos de gestión, dirección y
elaboración de políticas no sólo de enfermería, sino también, en los distintos
servicios de salud.
Manos
a la obra
El proyecto
desarrollado en la UNC pretende facilitar la preparación de las enfermeras en
liderazgo y gestión. Para ello fue diseñado en dos fases. Actualmente se está
llevando a cabo la primera de ellas, en la cual participan diez personas.
Pero se prevé que en la segunda se capacitarán veinte.
A su vez, el programa
se asienta sobre tres pilares fundamentales. Por un lado se encuentran los
seminarios o instancias de capacitación áulica. Por otra parte, se trabaja
sobre programas de desarrollo individual, instrumentos que ayudan a los
participantes a pensar estratégicamente para potenciar sus cualidades de
liderazgo. Estos planes de trabajo surgen a partir de una autorreflexión
acerca de las propias debilidades y fortalezas. “El eje restante es lo que se
denomina mentoría. Cada participante elige un mentor personal que le sirva de
guía y orientación en esta formación de autoaprendizaje personal”, explica la
instructora.
Los diferentes
seminarios apuntan a promover y aplicar políticas de enfermería nacionales
que contribuyan a la solución de problemas de salud, mejorando la calidad de
vida de la población.
Otra de las
estrategias se dirige a la planificación y ejecución de proyectos que
ofrezcan servicios de enfermería de calidad, así como a desarrollar programas
que fortalezcan las asociaciones profesionales. En este sentido, Villalba
afirma: “La capacitación implica promover el ejercicio del liderazgo pro-activo
a partir de enseñar a los participantes cómo lograr cambios en ciertas
actitudes personales y, por otra lado, enseñarles a diseñar proyectos y
promover su desarrollo en sus lugares de trabajo”.
Así planteadas las
líneas de acción, los alumnos logran desarrollar proyectos de intervención
que respondan a las necesidades de sus lugares de trabajo. También se
realizan visitas a instituciones donde los participantes pueden observar cómo
las empresas de nuestro medio motivan a su personal, y cómo ello influye en
los procesos de calidad.
En
terreno
En esta primera edición
del proyecto están participando diez licenciadas en enfermería que pertenecen
a diferentes unidades hospitalarias y de salud del ámbito municipal,
provincial y nacional de la ciudad de Córdoba. Todas desarrollan su labor en
mandos medios o de supervisión en el Hospital Nacional de Clínicas, en el de
Urgencias o el de Niños, también en la Dirección de Especialidades Médicas y
en la Escuela de Enfermería de la UNC. Para la segunda etapa se espera
incorporar a instituciones del interior de la provincia.
Se trabaja con dos
enfermeras por institución. De esta manera, las participantes conforman un
mini equipo “para desarrollar proyectos institucionales con temáticas
consensuadas por ellas mismas, que son quienes conocen mejor que nadie las
necesidades institucionales de su lugar de trabajo”, indica Rosa Villalba.
Logros
La primera evaluación
formativa, realizada a un año de haber comenzado la capacitación en mayo de
2003, demostró que en el corto tiempo transcurrido se lograron importantes
cambios de conducta en las participantes. A través de la evaluación de
desempeño, se detectó un incremento de actividades. También aumentaron el
nivel de confianza en sí mismas y sus capacidades políticas en los procesos
de gestión intrainstitucionales. Asimismo, el balance señala que las
participantes avanzaron sobre espacios interdisciplinarios no trabajados o
promovieron la ocupación de los mismos por otras colegas generando un efecto
cascada.
Si bien los resultados
obtenidos son altamente positivos, Villalba considera que no se puede hablar
de impacto “porque para ello habría que dejar transcurrir unos cinco años”.
Sin embargo, destaca: “Las participantes han consumado el diseño de sus
proyectos con metas y actividades concretas”. Algunas enfermeras realizaron
capacitaciones en sus propios ámbitos laborales, otras organizaron jornadas
de reflexión, incluso algunas comenzaron a trabajar sobre la
interdisciplinariedad al sumar a otros profesionales como comunicadores,
psicólogos institucionales, etc.
Porqué
liderazgo
La capacitación en
liderazgo en el sector salud, y sobre todo en lo referente a las enfermeras,
reviste una enorme importancia si se considera que “las enfermeras
desarrollan sus actividades en dos ámbitos institucionales a nivel
asistencial. Una es la atención directa al paciente y la otra tiene que ver
con cuestiones administrativas del servicio”, señala la instructora.
Como ya se mencionó,
en el marco del proyecto LAE, los procesos de liderazgo se están trabajando
con personas que se desempeñan en mandos medios, esto implica que tienen a su
cargo la conducción de personal. “De la manera en que estas personas
instruyan a su personal dependerá la calidad de atención de la institución.
Porque la enfermería tiene un protagonismo permanente los 365 días del año”,
indica la licenciada. De lo que se trata, es no sólo de mejorar la calidad de
atención en la enfermería, sino también de la calidad de la prestación
médica.
http://www.hoylauniversidad.unc.edu.ar
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