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Asunto:[encuentrohumboldt] 7/05 - EL PAPEL DE LAS INSTITUCIONES PÚBLICAS Y PRIVAD AS EN EL PROCESO DE CAPACITACION
Fecha:Martes, 11 de Enero, 2005  00:20:53 (-0300)
Autor:Centro Humboldt <humboldt @...........ar>

EL PAPEL DE LAS INSTITUCIONES PÚBLICAS Y PRIVADAS EN EL PROCESO DE CAPACITACION.

EL CASO DEL COMERCIO MINORISTA EN BAHIA BLANCA.

 

 

Silvia Marenco

Depto Geografía. UNS

Bahía Blanca

 

Este trabajo está financiado por la Secretaría y Ciencia y Tecnología de la UNS y se enmarca en el Proyecto de Investigación: “Factores de cambio en la estructura urbana y económica bahiense”

 

Introducción

 

Las nuevas formas de llevar a cabo las prácticas comerciales, en las últimas décadas, dejaron al descubierto una serie de falencias solo superables a partir de una capacitación y formación, que de respuestas concretas a las demandas actuales.

En el contexto de incorporación tecnológica, tanto en la información como en las comunicaciones, el comercio no es ajeno a la irrupción de dichas tecnologías.

Las demandas de los clientes no se limitan hoy en día a la concurrencia a los locales de negocios; las ventas a través de correo electrónico o bien por Internet, con las formas más variadas de pago, avanzan en las prácticas comerciales. Por otro lado se observa una mayor exigencia en la calidad de los servicios comerciales ofrecidos, debidos en parte a una mayor competencia, ya que el número de locales comerciales se ha incrementado considerablemente; a un cambio cultural que exige una mayor capacitación y eficacia, a la hora de atender al cliente; y a la infidelidad de los consumidores.

Es necesario considerar entonces cuáles son los ámbitos de capacitación y formación pertinentes. Qué grado de articulación con el contexto de nuevas prácticas tienen tanto las instituciones públicas como privadas. En este sentido las corporaciones de comercio han puesto en marcha una serie de cursos que atienden a diferentes estamentos en la actividad comercial. En forma genérica, los hay referidos a la atención a los consumidores, dirigidos particularmente a los empleados a cargo de la atención al público y también de marketing, que se orientan hacia el manejo de nuevas formas en las prácticas comerciales. En este sentido se requiere de una gran capacidad de adaptabilidad y flexibilidad, ante el cambio.

Las universidades han asumido el desarrollo de aspectos teóricos y eminentemente operativos, en tanto instituciones que deben estar a la vanguardia del conocimiento sectorial respectivo, y como inductor de conductas que impliquen estrategias comerciales innovadoras.

Es indudable el gran peso que adquiere la capacitación y la formación, ya sea en el caso de nuevos emprendimientos comerciales, como en aquellos de gran tradición, que aspiran a una verdadera innovación en el desarrollo de su actividad, en vistas a mayores rendimientos económicos.

Este trabajo propone reflexionar acerca de los tipos de capacitación y formación que se llevan a cabo en torno a la actividad comercial minorista en Bahía Blanca, para determinar si las nuevas exigencias de dicha actividad encuentran respuesta en las propuestas de capacitación y formación privada y estatal.

 

Algunas consideraciones teóricas

 

Las ciudades medias en Argentina han experimentado en las dos últimas décadas, un proceso de profundo deterioro económico, como producto, entre otros, de la aplicación de un modelo económico neoliberal a ultranza, la ley de convertibilidad monetaria, la obsolescencia del sistema técnico-comunicacional y un cuasi cerramiento cultural, que dejó al descubierto algunas falencias estructurales del aparato productivo nacional. Así aparecen en estos años gran cantidad de industrias cerradas, debido al ingreso de productos importados más competitivos que aquellos de fabricación nacional, debido al valor de la moneda; irrupción violenta en la incorporación de nuevas tecnologías de la comunicación, que generaron nuevas redes de asociación empresariales, motivando la caída estrepitosa de viejas estructuras muy tradicionales; y también la falta de profesionales flexibles y preparados para estos cambios, debido a la escasa visión prospectiva, producto de planes de estudios que respondían a esquemas mentales y culturales de mediados del siglo pasado.

A esto se suma, un proceso de globalización creciente tanto de la economía como de los territorios que, particularmente en aquellos poco favorecidos por sus condiciones preexistentes, mostraron una desaceleración muy pronunciada en la evolución de sus estructuras territoriales, especialmente visible en el área central de las ciudades medias. En ellas se hace más evidente el deterioro edilicio, la falta de renovación y mantenimiento tanto de los espacios públicos institucionales como patrimoniales, reflejando un paisaje urbano degradado y en general de rechazo por parte de la población.

Las formas de negociar, las prácticas comerciales y empresariales, que se relacionan directamente con el componente de incertidumbre que caracteriza a las condiciones del entorno, ya no responden a una lógica tradicional. Esta, se basaba en conocimientos que permitían marcar tendencias, para las cuales las respuestas eran claras y facilitaban la planificación de las actividades con un grado de certeza aceptable, en función de determinados objetivos. La lógica actual se fundamenta en una abundante información, pero el grado de incertidumbre en el momento de tomar las decisiones es muy alto, debido al comportamiento de los actores.

En este contexto, breve y sintético que además engloba a una realidad mucho más compleja que la descripta, las ciudades medias reaccionan de diversas formas, de acuerdo a sus posibilidades económicas y también a su capacidad de creatividad e innovación cultural. Si las primeras se sostienen en el tiempo y los proyectos responden a las demandas de la población, las expectativas son buenas en el corto plazo; con respecto a las segundas, son necesarias más condiciones que la mera voluntad política: es imprescindible recurrir a la formación y a la capacitación, para promover las nuevas condiciones que den lugar a un desarrollo de las ciudades de carácter sostenido. Las respuestas se orientan, en muchos casos hacia una política de desarrollo local que valorice los recursos endógenos, para ello “… se deberán tener en cuenta todos los recursos existentes en el territorio ..., físicos, naturales, humanos, de relación. Se trata de un esfuerzo por activar recursos sub o mal utilizados y por activarlos con una nueva lógica, configurada en torno a los intereses de la localidad” (Cotorruelo, 2002: 19).

Es imprescindible un gran esfuerzo para llevar a cabo acciones desde los sectores público y privado, educativo y social para articular la lógica dominante de la competitividad, con las necesidades de desarrollo social, en un contexto internacional que avanza en el aumento de la pobreza y la exclusión. Así solo el conocimiento hará la diferencia entre las sociedades en desarrollo. Según Osorio (2000), citado por Medina V. “en la última década el concepto de ´sociedad del conocimiento´ ha tomado un lugar especial en las prácticas académicas y empresariales, dado el enorme papel del conocimiento en creación de riqueza, la organización y el avance de la sociedad ……incluye al talento y la experiencia colectivos así como al conocimiento tácito presente en los trabajadores, orientado la mayoría de las veces hacia formas del saber-hacer propias del conocimiento tecnológico u hacia otros valores de carácter inmaterial aplicados a la producción” (Medina Vásques, 2002:17)

En este contexto la formación y capacitación adquieren una dimensión diferente a la hora de llevar a cabo acciones tendientes al desarrollo territorial, en tanto mediadores de la gestión de ese conocimiento. El concepto de  gestión del conocimiento alude “en general …al uso del conocimiento colectivo para aumentar la capacidad de respuesta e innovación de una organización” (Medina Vásques, 2002:17). Ese conocimiento mediado a través de la formación y la capacitación, adquiere actualmente otro valor, ya que incorpora una concepción diferente del aprovechamiento de ese conocimiento, se convierte en un saber estratégico. “Es decir, de aquellos activos como recursos, capacidades, competencias de las organizaciones susceptibles de generar rentas, o cuasi-rentas u otras ventajas competitivas en forma sostenible”. (Medina Vásques, 2002:18)

Si bien muchos textos aparecen como sinónimos, los conceptos de formación y capacitación se diferencian claramente. Según Pilles Ferry “la formación es una dinámica del desarrollo personal que consiste en tener aprendizajes, hacer descubrimientos, encontrar gente; desarrollar a la vez sus capacidades de razonamiento y también la riqueza de las imágenes que uno tiene del mundo” (Ferry, 1997:96), pero cuando hablamos de formación profesional, implica desarrollar habilidades, adquirir conocimiento, ciertas prácticas del trabajo a realizar, que va unido al rol que se va a desempeñar. En este sentido es importante destacar que la formación es un proceso, que no acaba con la incorporación de un conocimiento, se prolonga durante toda la vida, ya que involucra un proceso de desarrollo personal. Los planes de estudio, en la educación formal se constituyen en los mediadores de la formación; y las instituciones en las gestoras de las mediaciones.

La formación también puede ser considerada, entre otros, desde dos ángulos diferenciados, pero integrados en vistas a un desarrollo endógeno: a) formación destinada a la mejora en el acceso al empleo, y b) formación como base para la mejora de los sistemas de gestión empresariales.

En el primer caso apunta al aumento de los conocimientos necesarios en función de los cambios e innovaciones tecnológicas que ejercen una presión cada vez mayor, en una constante actualización, tanto para mantener los empleos, como para acceder a mercados de trabajos tecnificados.

En el segundo caso se orienta, al desarrollo de las capacidades empresariales locales, en este sentido … “Los principales componentes que se identifican para conformar la base local de recursos son las instituciones educativas, los programas de formación, los proyectos de I+D, la organización y asesoramiento empresarial que apunta a la nueva filosofía de la calidad total, la capacidad productiva y empresarial innovadoras, a lo que se agrega el apoyo de las organizaciones gubernamentales…” (Formiga, N. Marenco, S. 1997:2), que van a configurar el aparato territorial local.

La capacitación es la incorporación o adquisición de un nivel de conocimientos técnicos, está en el nivel de la práctica o del hacer. El aprendizaje de las técnicas, en la capacitación profesional consiste en transmitir técnicas que también pueden dar respuesta a situaciones complejas. Aquel que se convierte en técnico, domina de un cierto modo un saber-hacer.

            Se evaluará entonces, para el caso del comercio en Bahía Blanca, quiénes son los gestores de la formación y la capacitación y cómo han reaccionado las instituciones ante los cambios producidos en las últimas décadas.

 

El Estado

 

Las políticas llevadas a cabo por el Estado en materia de formación están vinculadas con el proceso educativo a nivel terciario y universitario, que conduce a una profesionalización y especialización, en cuanto a formación de recursos humanos. Las políticas de capacitación en nuestro país han estado y están ligadas a la generación de empleo.

Se trata de un fenómeno que, actualmente, se inscribe en un proceso más general de reestructuración del rol del Estado, que revaloriza la formación y capacitación en el campo de las relaciones laborales. El Ministerio de Trabajo ha adquirido mayor protagonismo, en lo que a formación profesional se refiere, particularmente en lo que se refiere a la definición de lineamiento de políticas.

Del viejo rol de mediación en la relación capital-trabajo, centrado en aspectos tales como salarios, estabilidad y condiciones laborales, el Ministerio ha ampliado sus competencias abordando la dimensión de la formación y capacitación desde la perspectiva de políticas activas de empleo. Esto se expresa tanto en la normativa, como en la propia estructura institucional, y también en la política fiscal.

Desde principios de 1990, el Ministerio de Trabajo desarrolla ambiciosos proyectos que le otorgan un mayor grado de involucramiento en la generación de políticas públicas de empleo. Estos programas, financiados con recursos propios en casi todos los casos, y en algunos por la banca internacional, no solo reconocen la relevancia de la formación profesional en el logro de los resultados, sino que también dan inicio a una reformulación de su tradicional institucionalidad: los sistemas de formación que se comienzan a generar procuran definirse a partir de una mayor atención a la demanda de formación del aparato productivo. Esto es así, debido a que el sistema tradicional, reflejaba por entonces cierta rigidez de arrastre conservador, que no se ajustaba a las nuevas demandas del mercado de empleo.

Desde el Estado Nacional, el Instituto Nacional de Educación Técnica (INET), convoca a todos los argentinos a “asumir la responsabilidad de definir los lineamientos fundamentales de un proyecto de país que responda a los desafíos de las transformaciones de su tiempo”, a partir del diseño conjunto de una “Agenda de la formación profesional para el desarrollo local” (INET, 2003), para ello invita a autoridades, docentes, sindicatos, cámaras, universidades y organizaciones no gubernamentales. Esta convocatoria de carácter federal se fundamenta en que el cambio experimentado a nivel de las organizaciones productivas, debido a las transformaciones de la globalización de la economía, que requiere de formas de gestión y estrategias diferentes a las tradicionales;

 

Gestores de la formación y capacitación en Bahía Blanca.

 

La Enseñanza media

 

La mayor parte de las escuelas de Nivel Polimodal de Bahía Blanca, tanto del ámbito público como privado, imparten conocimientos respecto de las actividades comerciales o con vinculación específica en la especialidad. La modalidad, por ellas adoptada, tiene que ver con la “Gestión y Administración de las Organizaciones”, respetando las pautas de la Ley Federal de Educación (Nº 24.195) de 1993.

Entre ellas  hay dos que, por sus connotaciones históricas o de filiación, merecen un tratamiento particular y son: la Escuela Superior de Comercio, dependiente de la Universidad Nacional del Sur y el Centro Educativo de Nivel Secundario (CENS) Nº 453, dependiente de la Dirección Nacional de Educación del Adulto (DINEA) y de la Asociación Empleados de Comercio de Bahía Blanca.

 

Escuela de Comercio “Prudencio Cornejo”

 

Esta institución ya centenaria, fue creada en el año 1903 a instancias de la sociedad de la época. La historia refiere que la primera Escuela de Comercio con sede en Buenos Aires se creó durante la Presidencia de Carlos Pellegrini en 1890, con el objeto de perfilar a los jóvenes hacia carreras no tradicionales, para dar respuestas a un modelo de desarrollo económico más dinámico. “A comienzos del siglo XX la Argentina se había transformado económica y socialmente. La necesidad de formar mano de obra especializada llevó a fundar en 1900 Escuelas Profesionales de Mujeres y en 1903 la ciudad de Bahía Blanca contó con la primera Escuela de Comercio” (Cernadas et al. 2003:19). Esta creación respondía a la evolución económica que se manifestaba en la ciudad y atendía a las demandas específicas del sector comercial.

Entre los títulos que otorgaba la escuela, en sus primeros tiempos, figuraban los de “Dependiente idóneo” (de tres años de duración), “Secretario comercial”, “Tenedor de libros” y luego de cinco años de estudio se accedía al título de “Perito Mercantil”. Evidentemente los planes y la preparación de los alumnos obedecían a las imperiosas necesidades de la época. En el año 1959, esta Escuela, se incorpora al conjunto de establecimientos de enseñanza media dependientes de la Universidad Nacional del Sur y modifica sus planes de estudio, para adecuarse a la nueva situación, al tiempo que pone en funcionamiento una instancia de educación superior.

Con el correr de los años y ya sobre fines del siglo XX, la Ley Federal de Educación impulsó un nuevo plan de estudios que modificó contenidos, objetivos y hasta el título a otorgar. En este sentido, el Consejo Superior Universitario, encargado de aprobar los nuevos planes, decide que la modalidad a adoptar será la de “Economía y Gestión de las organizaciones”, y en su justificación expresaba “En el contexto de los cambios en las formas de producir y de trabajar, en el comportamiento de las organizaciones y en la administración, esta modalidad abre posibilidades para el amplio espectro de vinculaciones con el mundo del trabajo. A través de su formación, se abren espacios para responder a los intereses de los estudiantes enfatizando el acceso a contenidos referidos a los procesos socio-económicos y organizaciones a fin de fortalecer las capacidades de comprenderlos, de participar, interactuar y operar en y con ellos. (Resol. CSU 42/99). Se espera, con estos cambios, preparar recursos calificados para enfrentar las transformaciones manifiestas que se presentan como resultados de los nuevos modelos económicos. Así en el actual núcleo de competencias a desarrollar (el saber y el hacer), se destacan aquellas asociadas a las Ciencias Económicas y Sociales, a la Gestión y Administración de las Organizaciones y a los Sistemas de Información como base para la toma de decisiones.

 

Las Universidades

 

Entre los aspectos destacados como indispensables para asegurar el desarrollo local se encuentra, entre otros, la formación de recursos humanos, en tanto representa una de las condiciones que hacen competitivos a los territorios, cualidad necesaria y funcional a la articulación de los mismos con ámbitos de características globales.

Disponer de las calificaciones y formación profesional requeridas por las nuevas actividades y procesos de producción-comercialización constituye una de las prioridades de los agentes locales, que se evidencia en las numerosas iniciativas puestas en marcha, en las cuales se destaca la particular orientación al sector de las PyMES.

El sistema universitario ha dado algunas respuestas en cuanto a la formación en el nivel empresario. En principio se inició con la carrera de Contador, a la cual se sumó la Licenciatura en Administración de Empresas.

La carrera de Ciencias de la Administración y Economía fue una de las primeras creadas en el ámbito de la Universidad Nacional del Sur. Los Departamentos respectivos han dictado una serie de cursos muchas veces en forma conjunta que apuntaban a la demanda de las distintas instituciones ligadas directamente al comercio, así por ejemplo, entre los años 1978 y 1982, la Asociación Dirigentes de Empresas solicitó cursos referidos a la temática: Administración de empresas. A partir de la década del 90, ante la aparición de nuevos modelos de gestión, la Asociación mencionada precedentemente, requirió conocimientos sobre Marketing estratégico.

A estos cursos se suman otros de mayor especificidad, a solicitud de otras instituciones privadas.

A pedido de la Corporación de Comercio, Industria y Servicios (CCIS) de Bahía Blanca, la Universidad Nacional del Sur dictó, con la participación de docentes de los Departamento de Economía y Ciencias de la Adminsitración, un curso que tuvo como objetivo capacitar recursos humanos que se desempeñan en el ámbito de las Pymes, en los distintos sectores productivos de la ciudad. Estuvo destinado a empresarios asociados, gerentes y personal directivo de entidades privadas, directivos de asociaciones y cámaras, y profesionales.

De acuerdo a la información difundida, se apuntaba, con este curso, no solo capacitar en marketing, como lo hacen la mayoría de los cursos en la actualidad, sino lograr, a partir de clases teórico-prácticas, la participación activa de los asistentes, privilegiando formas de generación, discusión y evaluación de conocimientos. En tal sentido, se estructuraron un conjunto de cursos orientados a incoporar herramientas que permitieran analizar la problemática propia de las Pymes, con el fin de generar mecanismos que posibiliten su supervivencia y crecimiento, y un mejoramiento de la capacidad gerencial.

La organización de los cursos se articuló sobre la base de conocimientos indispensables para lograr un desempeño eficiente, frente a los desafíos que plantea el mercado a las estrategias empresariales. De allí que los temas que se destacaron fueron planemiento estratégico, fundamentos de macroeconomía para el análisis de la coyuntura, finanzas de empresas, determinación de costos, administración de recursos humanos, comercialización e investigación de mercados, principios básicos de administración, políticas de precios y regulación de mercados, formulación y evaluación de proyectos. Se incorporó asimismo el manejo de herramientas como: planeamiento estratégico, tablero de comandos, etc.

Otro curso, del mismo Departamento de Economía, estuvo referido a “Dinero, crédito y política monetaria”, destinado fundamentalmente a profesionales no economistas, particularmente gerentes de empresas, y a todos aquellos que deben tomar decisiones respecto a inversiones, en la situación de complejidad actual de la economía en Argentina.

Asimismo, el Departamento de Ciencias de la Administración ofreció en el año 2002, dos cursos de carácter temporario y de corta duración: el primero “Creatividad e innovación en las empresas”, destinado a profesionales en administración de empresas, publicidad, sociología, psicología, relaciones públicas, ciencias de la comunicación, así como a empresarios en general y personas vinculadas a las áreas de marketing y comunicación; el segundo, “Eco-management”, dirigido a docentes, estudiantes avanzados, empresarios, profesionales y personas relacionadas al área de gestión ambiental, tanto en el ámbito privado como público. La oferta se completa, cada año, con otros cursos que se preparan a demanda de los profesionales y coordinados con el colegio profesional que agrupa a los contadores y administradores de empresas.

 

Las corporaciones

 

La Corporación del Comercio de Bahía Blanca, surge en mayo de 1919, como una entidad de carácter gremial-empresario. Con el paso de los años incluyó a la Industria, en primer término y en 2001 a sector de los servicios. Hoy constituye la Corporación del Comercio, la Industria y los Servicios de Bahía Blanca (CCIS). La gran transformación de los años 90, en el sector comercial, se produjo con el acortamiento de las cadenas de distribución, esta nueva situación generó gran desconcierto e incertidumbre respecto del futuro de los ex empresarios.

Entre 1992 y 1993 se recurrió a asesorías privadas, para enfrentar la crisis. En 1994, contrataron a una Consultora para capacitar en el mejoramiento de la gestión comercial. Se trató de iniciativas aisladas y no planificadas en un contexto general, donde era necesaria una visión estratégica y abarcativa de todo el sector comercial.

En esta época la Corporación se encontraba en un período de transición, con problemas financieros e institucionales, con una tradición conservadora, que le impidieron dar respuesta a los requerimientos de sus asociados. Recién a partir de 2002, esta institución recupera protagonismo, ordenando su funcionamiento y comienza a accionar en forma conjunta con otras instituciones, como por ejemplo la Agencia de Desarrollo del Municipio de Bahía Blanca. De las gestiones entre ambas resulta una Ordenanza del Concejo Deliberante local acerca del Registro de calidad de los productos.

Se impartieron una serie de cursos de capacitación dictados por tres consultores de la ciudad sobre protocolos de calidad (normas ISO 9000).

La Corporación organizan las Unidades Capacitadoras, (entes privados) que se forman para articular programas de capacitación de la Secretaría de la Pequeña y Mediana Empresa, SEPyME. A través de estos programas de capacitación las empresas obtienen un reintegro de crédito fiscal. Destacan los funcionarios de la Corporación que en el año 2003 recibieron aportes de 150.000 pesos para capacitación, particularmente, en protocolos de calidad que contribuyeron a mostrar cómo era la herramienta.

Con respecto a los cursos dictados a partir de un Convenio con la UNS en el año 2002, refirieron que los mismos constituyeron fundamentalmente una “inyección de optimismo” y a la “sensibilización” respecto de las temáticas, pero “no dieron el cómo”.

Actualmente la CCIS, funciona, según expresó el Secretario “como un eslabón entre la gremial empresaria y los programas que provee la Nación, a través de SEPyME, la Provincia de Buenos Aires, que dieron charlas de impregnación”, es decir de concientización de las problemáticas que se plantean en el sector.

 

 Los sindicatos

 

La Asociación Empleados de Comercio (AEC) nace en el año 1901, es decir que ya cuenta con más de un siglo de trayectoria en la ciudad. Su cometido específico estaba orientado a la defensa de los derechos de los empleados de comercio que, a comienzos del siglo XX, representaban el porcentaje más alto de empleos en la ciudad.

Esta institución no ha sido ajena a las transformaciones empresariales del sector mercantil de las últimas décadas, que a partir de la incorporación de tecnología y nuevos modelos de gestión, condujeron a la precarización de los salarios, y en consecuencia a una acusada disminución de la calidad de vida. En este sentido los dirigentes gremiales consideran que “ la aceleración de un cambio estructural tan grande como el que se está viviendo impone a los dirigentes de nuestro gremio ponerse a la altura de los acontecimientos, pero por sobre todas las cosas tratar de que nuestros afiliados cuenten con la posibilidad cierta de poder actualizarse y no perder terreno en el campo laboral, además de contar con una herramienta completa que dará a la familia Mercantil la certeza de contar con lo mejor en lo que se refiere a educación y preparación para el futuro que ya está entre nosotros” (AEC, 2002:17). En este sentido y  atenta a las necesidades emergentes de sus asociados, su preocupación primordial se canalizó en la prestación de servicios: salud, educación, asistencia social y jurídica, previsión social, recreación, turismo, etc.

Con respecto a la educación y formación, han instrumentado cursos en función de las necesidades concretas, tanto del ámbito comercial como de aquellos ámbitos asociados a las actividades que desarrollan en forma paralela a la función gremial. Para su correcto desarrollo han llevado a cabo convenios con la Dirección de Formación Profesional, con sede en Ing. White.

Actualmente se dictan, desde la institución, una serie de cursos de capacitación referidos a las siguientes temáticas, en forma periódica: ventas y marketing; informática e Internet; jardinería; cursos de mucama y cocina hospitalaria. Estos últimos responden a las demandas de la Clínica Raúl Matera, perteneciente a la AEC.

Desde el punto de vista de la educación formal han creado dos escuelas: una dependiente de la DINEA (Dirección Nacional de Educación del Adulto), que atiende a la enseñanza media y la otra de carácter terciario: el Instituto de Formación Técnica Nº 191, dependiente de la Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires. Ambas contemplan horarios nocturnos, ya que los destinatarios son empleados mercantiles o sus hijos.

A esta educación formal, impartida en sus Centros o Institutos la consideran incluida en concepto de formación.

 

El CENS Nº 453

 

Este centro fue creado en diciembre de 1990 y funciona en la sede de la Asociación Empleados de Comercio. Surgió como una opción de capacitación para los empleados mercantiles de la ciudad, que además les permitiera acceder a un título secundario, como el de Perito Comercial. Así, discutidos los objetivos y los planes de estudio entre el ente gremial y las autoridades de la DINEA, este importante emprendimiento se inició con la especialidad en Administración de empresas. En el año 1995, para adecuarse a las normas ministeriales, debieron optar por el título de Bachiller en Gestión y Administración con orientación Administración de Empresas, que incorpora conocimientos en informática, administración y contabilidad. Esto habilita a los alumnos no solo para desempeñarse en las empresas de la ciudad, sino además para acceder a la universidad, en carreras afines a esta especialidad. Son 336 los egresados de las 10 primeras promociones. Actualmente la matrícula asciende a 219 alumnos. El desarrollo de las actividades en horarios nocturnos, facilita la asistencia de aquellos que ya se desempeñan en el comercio.

 

El ISFT Nº 191

 

Fue creado por resolución ministerial Nº 379/92, el 4 de mayo de 1992. Dependen de la Dirección de Educación Superior de la Provincia de Buenos Aires. Las carreras tienen una duración de tres años y los títulos que otorga son: Técnico superior en administración comercial y Analista en administración de empresas, con especialización en administración contable. En el 2003, egresaron 103 nuevos profesionales.

 

La articulación Institucional

 

La responsabilidad por la formación comienza a ser compartida y se transforma en un ámbito de concertación y cooperación, particularmente si se tiene en cuenta que los individuos ya no se forman y capacitan sólo en forma escolarizada en diferentes centros, también los hacen desde sus casas, a través de Internet, o con cursos a distancia. Es decir que la responsabilidad de la formación recae en varios actores: individuos, empresas, gobiernos, centros de capacitación y formación. Esto conduce hacia nuevas formas de gestión de la formación, posibilita la articulación entre los diferentes actores responsables de dicha formación.

Las formas que adopta esta articulación son variadas: algunas son cogestionadas entre los empresarios y el Ministerio de Trabajo, como ya se ha analizado; otras conforman fundaciones gestionadas por los sindicatos, que cuentan con financiación empresarial y de los empleados, con es el caso de la AEC; hay convenios entre la Dirección de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires, con sindicatos; como así también entre instituciones Universitarias y cámaras empresariales.

Esta articulación facilita una oferta más diversificada, que aquella estandarizada de hace unos años, para responder a los diferentes requerimientos, constituyendo "una suerte de menú de autoservicio”,  siempre con el objetivo de hacer más eficientes los escasos recursos financieros.

 

Consideraciones finales

 

            La diferenciación entre los conceptos de formación y capacitación, no está resuelta en los mediadores de las mismas. A veces lo que se publicita como capacitación se reduce a una mera información y no a una verdadera práctica. Sólo el INET pone el énfasis en la formación continua, pues no se espera profesionales extremadamente especializados, sino que incorporen competencias como la iniciativa, la creatividad, capacidad de emprendimiento, pautas de relacionamiento, además de las competencias técnicas específicas, como conocimiento de idiomas, informática, capacidad de análisis e interpretación de nuevos códigos, etc.

La formación y la capacitación se constituyen en el eje central de una sociedad de conocimiento, en la que deben estar involucrados o comprometidos todos los actores. Se puede afirmar que la formación es un componente de carácter estratégico en los procesos de desarrollo de los territorios, en tanto elemento que promueve la innovación y la transferencia de tecnologías vinculadas con las especificidades locales. En este sentido, es necesario destacar el papel formador de las instituciones, públicas y privadas, comprometidas y co-responsables en el desarrollo y crecimiento de las ciudades.

Pese a la oferta de cursos descriptos, la Universidad, en tanto institución corresponsable del desarrollo local, solo responde a demandas puntuales y sectoriales. Si bien esta institución constituye un ámbito de excelencia académica, con un alto grado de investigación y a la vanguardia de los procesos de transformación, aparece, en algunos casos, como desconectada de las demandas sociales y no contribuye efectivamente a la solución de los problemas de la sociedad; efectivamente, tiene cierta dificultad para aportar concretamente a la construcción de una sociedad de conocimiento. En este sentido no se facilitan los procesos de apropiación social de la ciencia y la tecnología.

Se debe mencionar asimismo que desde el ámbito empresarial local, existe cierta resistencia a un acercamiento hacia la universidad, debido a su carácter academicista y poco práctico a la hora de producir respuestas efectivas.

Desde el punto de vista de la articulación institucional, se verifica progresivamente un proceso de concertación de voluntades y de accionar en forma conjunta entre las instituciones del Estado (Ministerios, Universidades; Gobiernos provinciales), como entidades empresarias, sindicatos y centros de capacitación del ámbito privado.

Sin embargo, en los últimos años se observa un cambio en el comportamiento de los empresarios (Ortiz, 1998: 68), que en general han incorporado más herramientas tecnológicas y de gestión, que cultura empresaria, a través de la capacitación. Los cambios detectados se deben más a la necesidad de responder a los desafíos actuales de competitividad, que a una internalización y convencimiento por parte de la dirigencia empresaria, de proceder prospectivamente.

 

Bibliografía

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Cernadas, Mabel et al (2003): Escuela Superior de Comercio. Un siglo de trayectoria educativa. UNS, Bahía Blanca, 147 p.

 

Cotorruelo Menta, Romeo (2002) “Proyecto de Desarrollo local”, Cuadernos de Aguilar Nº 4, y http:/www.proyectolocal.org 2002

 

David, Saturnino y Guillermo (2001): Centenario de la Asociación Empleados de Comercio de Bahía Blanca. Desde 1901 laborando la justicia social. Bahía Blanca, 296 p.

 

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Formiga, N. Marenco, S (1997) “El nuevo posicionamiento de las ciudades en las redes horizontales: la utilización del marketing urbano”. Mimeo

 

INET (Instituto Nacional de Educación Técnica) (2003) “Agenda de la formación profesional para el desarrollo local”. http:/www.inet.edu.ar

 

Medina Vásques, Javier, 2002: Algunos desafíos culturales y organizacionales para las universidades públicas regionales en el nuevo siglo 30 p.

 

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Universidad Nacional del Sur (1999): Boletín oficial Nº 133.


 Ponencia presentada en el Sexto Encuentro Internacional Humboldt. Villa Carlos Paz, Argentina. Setiembre de 2004.

 

 

 







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