Inicio > Mis eListas > encuentrohumboldt > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 972 al 991 
AsuntoAutor
565/04 - ATLAS SOC Centro H
566/04 - Stand de Centro H
567/04 - NUEVA DIR Centro H
568/04 - INTEGRAÇ Centro H
569/04 -Mapa-circu Centro H
NUEVA DIRECCIÓN Centro H
570/04 - CIRCUITO Centro H
571/04 - LA PLATAF Centro H
572/04 - Mapa-Circ Centro H
573/04 - SÉPTIMO E Centro H
574/04 - TRATAMIEN Centro H
575/04 - Cómo lleg Centro H
576/04 - Microclim Centro H
577/04 - EL BOSQUE Centro H
578/04 - El agua e Centro H
579/04 - LA TRANSF Centro H
580/04 - As matize Centro H
581/04 - Acerca de Centro H
582/04 - LOS RECUR Centro H
583/04 - REESTRUCT Centro H
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
ENCUENTRO HUMBOLDT
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 1021     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[encuentrohumboldt] 577/04 - EL BOSQUE NATIVO PERTENECIENTE A COMUNIDADES MA PUCHE-HUILLICHE EN MONTAÑA COSTERA DE LA PROVINCIA DE OSORNO- CHILE
Fecha:Miercoles, 8 de Diciembre, 2004  17:42:41 (-0300)
Autor:Centro Humboldt <humboldt @...........ar>

EL BOSQUE NATIVO PERTENECIENTE A COMUNIDADES MAPUCHE-HUILLICHE

EN MONTAÑA COSTERA DE LA PROVINCIA DE OSORNO- CHILE. [1][1]

--------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Prof. Gladys Moreno Schmidt

Universidad de Los Lagos, Osorno-Chile

 

 

RESUMEN

 

En primer término, el trabajo se ocupa de revisar de manera sucinta los principales aspectos de la compleja evolución y constitución definitiva de la propiedad perteneciente a las comunidades mapuches huilliches que habitan las montañas costeras en la provincia de Osorno, Chile. Se complementa proporcionando la delimitación de los territorios que legalmente pertenecen a un total de seis comunidades indígenas. Seguidamente, el estudio privilegia un análisis de mayor solidez referido a los bosques naturales que dominan el paisaje cordillerano constituido como territorio comunitario. Los bosques endémicos se valorizan como un recurso forestal cuyo aprovechamiento beneficia a las comunidades

 

 

ABSTRACT

            Firstly, the objetive of this work is to revise in a brief way the main aspects of the complex evolution and definite constitution of the property belonging to the Mapuche-Huilliche communities who live at the seaside mountainns of Osorno province. The work is complemented by establishing the limits of the territories which, legally, belong to six indigenous communities. Secondly, the study priviliges an analysis of major solidity referring to the natuarl forests which dominate the mountain landscape of the terrtory of the community. The endemic forests get value as a forest resource whose profit represents a benefit for the communities.

 

 

1. INTRODUCCIÓN      

            Sin duda el sector forestal chileno ha experimentado un fuerte crecimiento y desarrollo en las últimas décadas, convirtiéndolo en uno de los rubros productivos más dinámicos de la economía nacional. Pero esta afirmación se refiere preferentemente al rubro de las plantaciones forestales, no así respecto al bosque nativo ya que todavía son  muy escasas las iniciativas que dicen relación con el desarrollo de una silvicultura que evite la degradación de nuestros bosques.

 

            Si se atiende al problema de la explotación forestal a nivel predial, la pequeña propiedad campesina del sector costero montañoso de la provincia de Osorno, se localiza mayoritariamente en terrenos no aptos para la agricultura, encontrando un alto porcentaje cubierto por vegetación natural en diferentes estados de conservación. En consecuencia, este grupo social es un importante sector de atención para optimizar una práctica forestal que contemple un manejo sustentable del recurso.

 

 

            En los suelos de la cadena costera en el sur continental de Chile predominan los suelos de clase VII, de pendientes fuertemente inclinadas y con limitaciones para realizar actividades económicas tales como pastoreo y explotación forestal. Este rasgo del paisaje natural actúa como factor principal de la actividad económica predominante: explotación delos bosques aspecto que, a su vez, requiere de extremo cuidado en cuanto al deterioro del recurso y el consiguiente daño físico provocado por la erosión.

 

            La conquista española significó un desarraigo territorial de la población autóctona que desde el valle central fue desplazada hacia los ámbitos cordilleranos costeros y que en la actualidad representan entre el 60% y 70% de la población rural cuyas propiedades presentan una diversidad en cuanto al tamaño de superficie boscosa cuya superficie conforma el sustento territorial de organizaciones mapuches-huilliches denominadas como comunidades. Aquellas comunidades indígenas que están en zonas montañosas de la provincia de Osorno la importancia del bosque como recurso presenta dos realidades contradictorias; por un lado el sustento de las comunidades encuentra en el recurso forestal nativo un aliado que le aporta diversos productos y por otro lado ha significado una explotación que ha descuidado la conservación de los bosques.

 

            Esto ha generado que, similar a los problemas que presenta la población no huilliche que habita también estos sectores, los bosques han sido sometidos a una dinámica regresiva y dañina para su sustentabilidad. Así lo demuestra el carácter extractivo que ha tenido la explotación unido a la necesidad de crear espacios para la agricultura y la ganadería de carácter local y la reciente irrupción de las plantaciones forestales de pino y eucaliptos.

 

            El área forestal montañosa de la provincia de Osorno se inserta en la problemática anteriormente resumida y el presente trabajo ha seleccionado como área de estudio aquel territorio de bosques pertenecientes y habitados por un conjunto de comunidades mapuche-huilliches. Se trata de ocho fundos, ubicados en la comuna de San Juan de la Costa de la provincia de Osorno, que en su totalidad representan una superficie de 29.115,90 hectáreas.

 

 

2. PROPÓSITOS PRINCIPALES

 

            Atendiendo al rol que tienen los bosques naturales  para el desarrollo económico y social de las comunidades, en este estudio se analizan las principales características estructurales de la cubierta forestal. Ello considera la distribución de la vegetación diferenciando los bosques en su condición de Primario o Secundario y su cobertura horizontal. Se estima también que dicha estructura se proyecte como un descriptor eficiente de ciertos estados del deterioro de la masa forestal, a pesar de que el área se caracteriza por el predominio casi absoluto del bosque.

 

 

3. MÉTODO DE TRABAJO

           

            Atendiendo a las condiciones del área de estudio se implementó un método de trabajo basado en fuentes de información secundaria principales utilizando para la caracterización geográfica la carta topográfica del I.G.M, escala 1:50.000 Rada de Las Banderas 40º15’ S –73º30’ W. Para el análisis de la estructura y cobertura de la vegetación el apoyo fue a través de la cartografía de vegetación y base de datos correspondiente al Catastro de vegetación de Conaf-Conama publicada en Julio de 1995.

           

            La recopilación de información primaria se realizó a través de visitas de terreno al sector para reconocer áreas de bosques y el uso del suelo realizado en laderas bajas y valles fluviales.

 

4. AREA DE ESTUDIO

 

            El área de estudio se sitúa en los relieves de  cordillera costera en frente al Océano Pacífico en la región sur del país correspondiente a la sección continental que administrativamente se denomina como región de Los Lagos. Dicha área pertenece a la provincia de Osorno y a una de sus comunas que tiene un carácter netamente rural como es San Juan de la Costa (ver fig. 1)[2][2]

Las comunidades analizadas se ubican entre los paralelos 40º27’ y 40º31’ de latitud sur y entre los 73º29’ y 73º49’ de longitud oeste, con una extensión de 25, 7 Kms de este a oeste, alcanzando el litoral costero. (ver fig 2.) Las comunidades en estudio son: Aucamapu  (fundo Aleucapi), Aucapán de Trufún (fundo Trufún), Choroy Traiguén, (fundos Cheuquemapu, Quihue y Pucatrihue), Hualamán Aucapán (fundo Campanario), Puquintrín (fundo Puquintrín) y Trafunco Los Bados (fundo Huitrapulli).

 

5. RESULTADOS

 

5.1  Antecedentes históricos de los fundos en comunidades huilliches

 

Cuando Osorno se incorporó a la República de Chile en 1820, el pueblo huilliche ocupaba el área de San Juan de la Costa, Pilmaiquén, Lago Ranco y algunas áreas del lago Llanquihue; pero como resultante de la enajenación de tierras lograda mediante el tratado de paz firmado el 24 de febrero de 1879 a orillas del río Bueno  donde las autoridades huilliches entregan la ciudad de Osorno y la apertura del camino a Chiloé, para los españoles esto significó posesionarse de tierras, aumentar misiones y puestos militares.

 

            Fruto de los abusos cometidos por los españoles del norte del río Bueno el período de paz llega a su fin, formándose una alianza entre los caciques cuyo objetivo era destruir haciendas y misiones y asaltar Valdivia (1792). La contraofensiva española es cruel desconociendo además la frontera del río Bueno y se reasientan en la ruinosa ciudad de Osorno, aniquilando la resistencia huilliche. En este contexto se firma un nuevo Tratado de Paz, esta vez en el río Las Canoas, o Rahue en 1793, que cede en forma perpetua al Rey todo el llano de Osorno, entre el río Rahue y la cordillera, pero no involucrando territorio más allá del Poniente de Rahue. Es así como a fines de la colonia se conservan en manos huilliches pequeñas propiedades en el llano que habían sido compradas a caciques y se afianza la pertenencia del territorio de la costa que se extiende entre los ríos Rahue y Negro por el este, el Hueyusca por el Sur, el río Bueno por el Norte, y el mar por el Poniente.

 

            En el territorio descrito, entre los años 1824 y 1832, se constituyó la propiedad huilliche a través de los Títulos de Comisarios, que dejaba a las familias huilliches con la posesión material de sus tierras y el reconocimiento legal del dominio.

 

            Pero en 1847 aparecen los primeros particulares que se apropian de las tierras huilliches, Kindermann y Renous, quienes inscriben a su nombre prácticamente toda la cordillera de la Costa. Hacia 1863, se agregan una serie de fundos “comprados” a indígenas, todos en el sector de la costa entre los años 1889 y 1891, fundos como: Huitrapulli, Aleucapi,Trufún, Cheuquemapu, Quihue, Puquintrín , Pucatrihue y Campanario.

 

            A partir de la década de 1930 las tierras de la Cordillera de la Costa de Osorno se incorporan a otro proceso, el de revalidación de Títulos ante el Fisco, para ello era requisito tener título inscrito ante el Conservador de Bienes Raíces y tener la posesión material del predio. Sin embargo no revalidaron sus títulos por variadas razones entre las cuales se destacan el desconocimiento del proceso legal, la lejanía, no tener como acreditar sus demandas,  haber sido ya expulsados y finalmente por desconocer validez a la Ley de Propiedad Austral que no hacía justicia a sus demandas.

 

            En definitiva, el Fisco reconoció algunos Títulos y denegó otros, pasando a constituir predios fiscales a partir del año 1970, es el caso de algunos de los predios que forman parte del área de estudio del presente trabajo: Quihue,Trufún, Cheuquemapu, Puquintrín, Campanario y Huitrapulli, en cambio se reconocieron los Títulos al fundo Pucatrihue en 1939 y Aleucapi en 1970.

 

            Finalmente, el 11 de Agosto de 1994 se firma un Acuerdo Marco entre la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi) y el Ministerio de Bienes Nacionales que tiene por objetivo principal regularizar la propiedad indígena y transferir en dominio las tierras fiscales ocupadas por comunidades huiilliches.

 

            La aplicación de dicho Acuerdo Marco ha redundado en la transferencia de seis fundos en la Cordillera de la Costa de Osorno, los que en total abarcan una superficie de 25.696,8 ha. Estos fundos son: Huitrapulli, de 17.117ha. ; Quihue, de 2.096 ha. ; Pucatrihue, de 2.672 ha. ; Trufún, de 1.440 ha. ; Cheuquemapu de 822 ha. ; Puquintrín de 1.548,8 ha. ; y en su conjunto forman parte del patrimonio territorial de nueve comunidades huilliches.

 

            En la actualidad, los dominios territoriales en la Cordillera de la Costa de Osorno pertenecen en casi su totalidad a comunidades huilliches.

 

 

5.2  Las comunidades Mapuches-Huilliches de montañas costeras

 

En conjunto, los territorios que conforman las seis comunidades, se sitúan en los sectores montañosos de topografía irregular que todavía en la actualidad constituyen una dificultad para su accesibilidad aún cuando las altitudes solo alcanzan los 1000m. Las montañas forestales se han consolidado como un ámbito repulsivo al poblamiento encontrándose grupos de familias ubicadas preferentemente en bajas laderas y en los estrechos valles fluviales.

 

            Estos son los territorios cuya posesión ha sido largamente disputada por la población mapuche que han reclamado con argumentos de carácter ancestral la pertenencia de estos territorios frente a la consolidación de la propiedad de los no mapuches.

 

            La figura 1 presenta las seis comunidades mapuches-huilliches y los respectivos límites prediales identificando los fundos que le dan el sustento territorial. A excepción de la comunidad Choroy-Traiguen que se constituye en base a tres fundos, las otras comunidades definieron sus territorios según una sola propiedad. Visto en su conjunto las casi 30.000 ha de territorio huilliche conforman una especie de franja que se inicia desde el interior cordillerano y culmina en la línea de costa al oeste que la deja situada en un sector sur central si se considera la disposición del río Bueno por el norte y el río Contaco por el sur que conforman las cuencas hidrográficas principales del sector.

 

            La comunidad Trafunco Los Bados destaca por su desarrollo territorial al norte de área ocupando un 59% de la superficie total (ver tabla 1 y gráfico 1) mientras que las  comunidades de superficie menor que se sitúan al sur tienen un área promedio de 2.300 ha,  destacando la comunidad Choroy-Traiguen por su mayor superficie (17%) y Aucapan de Trufún por ser la comunidad más pequeña (3%).

       

     El paisaje es dominado por montañas y bosques nativos con diversos niveles de intervención humana mediatizada por el paulatino mejoramiento de caminos y senderos forestales de penetración, demostrando la importancia del bosque como recursos asociados al bienestar de las comunidades en términos de constituir un bosque productor de maderas y de leña tanto para el consumo local como para la comercialización preferentemente orientado a la ciudad de Osorno y algunas empresas forestales. 

 

 

       Tabla 1

       Comunidades mapuche-huilliches en fundos de montañas costeras,

       Provincia de Osorno.

COMUNIDADES INDIGENAS

COMUNIDAD

FUNDO

Superficie(ha)

%

1. Aucamapu

Aleucapi

1.708,07

5,87

2. Aucapan de Trufun

Trufun

969,39

3,33

3. Choroy Traiguen

Quihue ,Cheuquemapu ,Pucatrihue

5.234,02

17,98

4. Hualaman Aucapan

Campanario

2.160,41

7,42

5. Puquintrin

Puquintrin

1.611,27

5,53

6. Trafunco Los Bados

Huitrapulli

17.433,17

59,87

 

Total

29.116,33

100,00

         Fuente: Estudio realizado por la consultora Monfil y asociados, 1998.

 

       Gráfico 1

       Tamaño predial de las comunidades

            

5.3. Situación actual de los bosques en las comunidades

 

Los bosques nativos de la cadena costera de la provincia de Osorno que en su mayoría pertenecen a las comunidades mapuches-huilliches, forman parte del tipo forestal siempreverde que también se desarrolla en la cordillera andina entre los paralelos 38º30´ hasta los 40º00´ de latitud sur. Considerando el área de estudio, las seis comunidades abarcan una superficie total de 29.116,33 ha de las cuales el 94% corresponden a bosque siempreverde.

 

En cuanto a su composición son multiespecíficos, se encuentra una gran variedad de especies como. Ulmo,Tineo, Tepa, Mañío, Coihue, Luma, Melí, Canelo, Roble, Olivillo, Tepú y Avellano, entre otros. Se debe considerar además, su gran riqueza florística que le permite integrar cuatro a cinco estratos.

           

 El carácter accidentado del relieve costero constituye uno de los principales factores que han favorecido el dominio territorial de la masa boscosa pertenecientes a las comunidades que integran el área de estudio. Los suelos forestales no han sido intensamente alterados por actividades de explotación del recurso o por una densidad importante de establecimientos humanos. En gran medida ello explica que cerca del 90% de la superficie comunitaria está constituida por bosques (25.684,4 ha). Cerca de la mitad de la superficie está cubierta por bosques adultos o primarios lo que constituye un eficiente indicador de la conservación del recurso que bajo el imperio de las condiciones naturales ha podido desarrollarse sin intervenciones relevantes. (ver tabla 2 y gráfico 2).

 

        Tabla 2

        Situación general de la vegetación en montañas comunitarias

      

ASOCIACIONES  DE  USO  DE  SUELO

Uso de suelo

Superficie

%

1.

BOSQUE NATIVO ADULTO

13.692,2

47,0

2.

BOSQUE NATIVO ADULTO RENOVAL

571,0

2,0

3.

BOSQUE NATIVO ACHAPARRADO

261,4

0,9

4.

RENOVAL

11.160,1

38,3

5.

MATORRAL

1.799,1

6,2

6.

PLANTACION

288,3

1,0

7.

OTROS

1.343,7

4,6

      Total

29.115,9

      100

            Fuente: Catastro y Evaluación de Recursos Vegetacionales Nativos de Chile.

                        Proyecto Conama-Birf.

                        Manual de Cartografía de la Vegetación, 1995.

                        Carta de Vegetación Rada de Las Banderas, 1996.

 

 

            Gráfico 2

Estructura general de la vegetación nativa comunitaria

 

 

Sin embargo los bosques de renovales que secundan en superficie a los bosques adultos (38,3%) revelan que importantes superficies ya fueron taladas en épocas pasadas. Es posible suponer que estas superficies fueron abandonadas después de explotadas permitiendo así la regeneración arbórea  de manera natural a través de ejemplares probablemente degradado, atendiendo a que la explotación debió haber sido de carácter selectivo eliminando los mejores ejemplares semilleros.

 

Tanto la mezcla de bosque adulto-renoval como los bosques de baja altura (achaparrados) tienen una escasa representación la que resulta inferior a las 900 ha (2,9%). Solo un 11,8% de la superficie es ocupada por otro tipo de vegetación o usos del suelo, destacando las áreas cubiertas por matorrales que pueden ser indicadores de pérdida de espacios forestales nativos. Las otras áreas están constituidas principalmente por praderas naturales que proporcionan los escasos espacios que en el fondo de los valles facilitan el desarrollo de actividades agrícolas y ganaderas de la dispersa población local. (ver foto 1)

 

Fotografía 1

En las bajas laderas se concentra la superficie ocupada por matorrales y praderas naturales, en las cuales se practican actividades agrícolas y ganaderas en pequeña escala.

 

 
 


 

 

A pesar de su escasa superficie la plantación forestal de eucalipto (288ha) representa un hecho singular porque si bien están al interior del área frente a los lomajes precordilleranos, constituyen una incipiente señal de la tendencia a la sustitución. La difusión territorial de estas plantaciones de carácter comercial las sitúa en la actualidad como uno de los principales factores de retroceso de los bosques naturales.

 

Con el propósito de profundizar el análisis acerca del estado de la vegetación se estimó conveniente incorporar la cobertura horizontal de la vegetación según lo presenta el estudio de Catastro Vegetacional utilizado como base en el presente trabajo y que clarifica la cobertura en tres tipos: Denso, Semidenso y Abierto. En el primer caso la vegetación cubre un porcentaje igual o superior a un 75% de una hectárea de superficie, en el segundo caso la cobertura fluctúa entre 50% a 75% y, finalmente, se considera un espacio abierto cuando la cobertura es igual o inferior a 50%. Las características relativas a dichas coberturas y superficies se detallan a través de la tabla 3 y gráfico 3, además de estar referidas en el mapa de la figura 2.

 

 

 

 

Figura 2

Estructura de la vegetación en territorios mapuche-huilliche.[3][3]

Si se atiende a los comentarios generales presentados anteriormente y observando la clasificación de cobertura recién descrita, se puede analizar la situación del Bosque Nativo Adulto, Bosque de Renoval y el Matorral. En el caso del Bosque Adulto la densidad igual o superior a 75% cubre una importante superficie que alcanza 9.886,98 ha. La superficie forestal en condición de Semidenso si bien, no es relevante (23,6%) demuestra que está en proceso de intervención antrópica y destinada a la comercialización y servicios para la comunidad local a través de madera y leña. Si la tendencia extractiva se mantiene es probable que se incremente la superficie de Bosque Abierto que actualmente sólo alcanza a menos de 700 ha (5%).

 

En su conjunto estos bosques más antiguos se distribuyen a través de grandes manchones situados en los sectores montañosos interiores sobre topografías en que las planicies que representan las mayores altitudes tienen un promedio de 700m, sin exceder los 1000m. de altura. Estas áreas boscosas prácticamente se presentan rodeadas en todos sus flancos por bosques de segundo crecimiento cuya expansión territorial es similar a la de los bosques antiguos. Es posible especular que el avance de las intervenciones forestales, de mantenerse la situación vigente, permitirán un aumento de la superficie de renoval y una fragmentación progresiva del bosque primario.

 

En particular la expansión territorial de los bosques de segundo crecimiento presenta una cobertura similar a los bosques primarios. Así totalizan un 38,3% de la superficie total de los bosques al interior de la cual los renovales densos predominan ampliamente con un 81,1% frente a una escasa significación de los renovales semidensos y abiertos.(ver fig 3). También presentan una similitud con el bosque adulto porque, sin prescindir de su condición de renuevos, la alta densidad predominante demuestra que las intervenciones forestales no indican un impacto relevante. La sección occidental del cordón cordillerano próximo al pacífico concentra una superficie continua de mayor expansión de este tipo de bosques, mientras que hacia el interior los manchones de renovales alternan sus dominios con los bosques antiguos (ver tabla 3 y gráfico 3).

 

      Tabla 3

      Vegetación Nativa en Montañas Comunitarias

 

Uso de suelo

Tipo de vegetación

Superficie (ha)

%

1.

BOSQUE NATIVO ADULTO DENSO

9.886,98

33,96

2.

BOSQUE NATIVO ADULTO SEMIDENSO

3.153,51

10,83

3.

BOSQUE NATIVO ABIERTO

651,70

2,24

4.

BOSQUE NATIVO ADULTO-RENOVAL D

435,36

1,50

5.

BOSQUE NATIVO ADULTO-RENOVAL SEMI

115,91

0,40

6.

BOSQUE NATIVO ADULTO-RENOVAL ABIE

19,76

0,07

7.

BOSQUE NATIVO ACHAPARRADO SEMIDEN

158,45

0,54

8.

BOSQUE NATIVO ACHAPARRADO ABIERTO

102,99

0,35

9.

RENOVAL DENSO

9.053,71

31,10

10.

RENOVAL SEMIDENSO

1.787,00

6,14

11.

RENOVAL ABIERTO

319,39

1,10

12.

MATORRAL ARBORESCENTE

1.049,18

3,60

13.

MATORRAL

442,65

1,52

14.

MATORRAL-PRADERA

307,31

1,06

15.

PLANTACION

288,32

0,99

16.

PRADERAS PERENNES

1.199,86

4,12

17.

OTROS

143,82

0,49

       Total

29.115,90

100

            Fuente: Catastro y Evaluación de Recursos Vegetacionales Nativos de Chile.

                        Proyecto Conama-Birf.

                        Manual de Cartografía de la Vegetación, 1995.

                        Carta de Vegetación Rada de Las Banderas, 1996.

 

            A pesar del escaso desarrollo de la superficie con matorrales llama la atención su composición en términos de la presencia de un matorral con plántulas de tipo arbóreo distribuidos a través de unos 10 kms; una menor superficie exclusivamente de matorrales que posteriormente alternan superficies de matorrales y praderas para culminar la serie de praderas naturales.

 

 

 

 

 

 

            Gráfico 3

Vegetación principal en montañas comunitarias

        Tipos de vegetación:

     Bosque Adulto            Bosque de Renoval         Matorral

 

Cobertura horizontal (% por ha.)

D

: Denso (>75%)

MA

: Matorral arborescente

SD

: Semidenso (50% - 75%)

M

: Matorral

A

: Abierto (<50%)

MP

: Matorral pradera

 

            En un contexto especulativo ésta secuencia se puede interpretar como patrón regresivo de la vegetación que debería desarrollarse a partir de bosques muy intervenidos calificables como abiertos (ver foto 2).   

 

Fotografía 2

La presencia de espacios abiertos se asocia a  la regresión del bosque nativo, producto de la acción antrópica que paulatinamente  genera cambios en el paisaje cordillerano costero.

 

 
 

 

 

 

 

 

 

6. CONCLUSIONES

 

            Previo a explicitar conclusiones, conviene señalar que las comunidades mapuche-huilliches y los bosques nativos se sitúan entre los componentes estructurales de la realidad identitaria de los espacios que integran el sur chileno, sin embargo el abordaje desde las ciencias humanas sobre dichas temáticas es rotundamente deficitario y esporádicamente discutido en loa ámbitos universitarios regionales.

 

            Etnia mapuche y bosques nativos representan una doble entrada analítica que conlleva complejas intervinculaciones que se tornan acuciantes y difusas a la vez, cuando se intenta debelar la componente ancestral temporalmente localizada en épocas anteriores y posteriores a la irrupción de los europeos.

 

            Dicho contexto es determinante en la mirada propuesta en este trabajo que, oscilando entre simplificación y reduccionismo, pone en valor antecedentes claves acerca de uno de los recursos naturales de mayor trascendencia para el desarrollo social y económico de las denominadas comunidades indígenas cuyos territorios se emplazan en las montañas costeras de un sector de la provincia de Osorno. Se trata de los bosques costeros únicos en el planeta, que caracterizan la zona húmeda y templada de nuestro hemisferio, en los 40º de Lat. Sur.

 

            Una secuencia conclusiva permite explicitar, en primer lugar, que sólo en los últimos tiempos la población mapuche a visto consolidada jurídicamente sus territorios culminando así dilatadas disputas que reflejan intereses sobre el bosque en tanto recurso y sobre las tierras que le dan soporte. Ello a pesar de tratarse de ambientes naturales en que una topografía muy accidentada domina el territorio tornándolo repulsivo a las decisiones de ocupación efectiva, visto desde la perspectiva de conservación de los bosques, las montañas costeras junto a las condiciones climáticas propicias se constituyen en irremplazables aliados de la sostenibilidad de la masa forestal dificultando aunque no impidiendo las intervenciones extractivas.

 

            Considerado como conjunto, el territorio perteneciente a las seis comunidades mapuche-huilliches no sólo está cubierto por bosques un tanto impenetrables en un 94% de su superficie (25.684,4 ha) ; también la cobertura horizontal de copas permite calificarlas como bosques densos con un recubrimiento arbóreo por hectárea igual o superior al 75%. Se trata, entonces, de bosques débilmente intervenidos ya sea en su condición estructural de bosques Adultos (Primarios) o Renovales (Secundarios) . Estos últimos, bosques de segundo crecimiento son referentes ciertos de extensas áreas deforestadas y cuyo abandono posibilitó el crecimiento de nuevos bosques probablemente degradados considerando su origen a partir de árboles semilleros no talados por su condición defectuosa frente a las hegemónicas prácticas forestales no sustentables que localmente se denominan como “corta selectiva”.

 

            A pesar de su escasa difusión territorial, el matorral, unas - 1.800 ha – puede asumirse como predictor preliminar del modelo de degradación del bosque que ha imperado tradicionalmente en la región, mientras no se “ordenen” los territorios forestales según sus variadas funciones. Aunque insuficientemente validado, el eslabonamiento de los sucesivos disturbios de origen antrópico que deterioran, disminuyen o destruyen los bosques; puede presentar la siguiente sucesión regresiva: bosque adulto – bosque renoval – matorral (puro o alternado con brotes arbóreos o con praderas) para culminar en un estado en que domina o predomina la pradera.

 

            Visto el estado favorable que presenta parte importante del recurso, las comunidades pueden situarse en posición de planificar un uso sustentable de sus bosques, gestión que en la actualidad es más bien espontánea, descoordinado y sin propósitos consensuados por los actores sociales locales.

 

            Finalmente, conviene declarar que el tema comunidad y bosque en el sur chileno necesita de más y mejor análisis geográfico, aspecto también demostrado si se observan las limitaciones de este trabajo.

 

 

             

7. BIBLIOGRAFIA

 

Fuentes,  Eduardo (1994). “¿Qué futuro tienen nuestros bosques?”. Hacia la gestión sustentable del paisaje del Centro y Sur de Chile. Ediciones Universidad Católica de Chile. Santiago, Chile.

               

Molina, Raúl et al. (1998).“Las Tierra Huilliches de San Juan de la Costa”. Conadi, Agencia de Cooperación Internacional, AGCI, Agencia Española de Cooperación Internacional. Colección: La Propiedad Indígena en Chile.

 

Monfil, Tomás (1998) “Manejo Forestal Sustentable y Comercialización de Productos del Bosque Nativo”. Consultora Tomás Monfil y Asociados Ltda. Informe técnico.

 

Proyecto Conaf-Conama-Birf (1997). “Catastro y Evaluación de Recursos Vegetacionales Nativos de Chile”. Trigésimo Quinto Informe Regional, Décima Región. Universidad Austral de Chile – Pontificia Universidad Católica de Chile – Universidad Católica de Temuco.

 

Sálame, Ana María (1995). “Impacto de la expansión forestal en las economías campesinas de subsistencia de la Décima Región”. Estudio de caso. Universidad de La Frontera, Facultad de Educación y Humanidades. Magíster en Ciencias Sociales y Aplicadas.

 

Encuentro Nacional de Propietarios de Bosques. Temuco, 2003.

 

 

 

   

 

 

 

 

           

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



 



[1][1] Contribución derivada del proyecto de Investigación El factor socio-ambiental en la dinámica espacial del bosque nativo en el predio cordillerano costero de la Comunidad huilliche Aucapán. Prov. de Osorno. Dpto de Investigación y Postgrado. Universidad de Los lagos.

 

[2][2] Fuente: Molina, R. y Correa, M.; Las Tierras Huilliches de San Juan de la Costa, CONADI, 1998.

[3][3] Fuente cartográfica: Carta de Vegetación Rada de Las Banderas 4015-7330, escala 1:50.000.

                                   Proyecto Catastro Conaf-Conama, julio 1996


.Ponencia presentada en el Sexto Encuentro Internacional Humboldt. Villa Carlos Paz, Argentina. Setiembre de 2004.

Algunos de los cientos de artículos en venta o subasta en eGrupos.net
 
  • MEMORIAS DE 32 MB COMPAQ ITAUCOM 8/16 CHIPS ( 20 EUR) 
     
  • MONITOR PHILIPS 14" DIGITAL RESOL 1024 X 768 IMPECABLE ( 250 ARS) 
     
  • MERCEDES C-270-CDI ( 30000 EUR) 
     ¿Tienes algo que deseas vender? ¿O comprar? ¿Quieres ver tu anuncio aquí, gratis? 
    ¡ Visita hoy mismo EGRUPOS.NET !