Inicio > Mis eListas > encuentrohumboldt > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 944 al 963 
AsuntoAutor
538/04 - EL PRESEN Centro H
539/04 - Argentina Centro H
540/04 - AMERICA L Centro H
541/04 - Merlo y C Centro H
542/04 - LA CONFIG Centro H
543/04 - UBICACIÓN Centro H
544/04 - SOYA, AMB Centro H
545/04 - Circuito Centro H
546/04 - CAMBIOS E Centro H
547/04 - Camino de Centro H
548/04 - Coordinad Centro H
549/04 - HUMBOLDT Centro H
550/04 - ATRACTIVO Centro H
551/04 - ESTUDO PR Centro H
552/04 - Restauran Centro H
553/04 - GAS, EL R Centro H
554/04 - Aeropuert Centro H
555/04 - DA NATURE Centro H
556/04 - ACTIVIDAD Centro H
557/04 - ALTO COS Centro H
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
ENCUENTRO HUMBOLDT
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 981     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[encuentrohumboldt] 539/04 - Argentina y Hungría: del mundo bipolar a los bloques regionales
Fecha:Domingo, 14 de Noviembre, 2004  11:57:51 (-0300)
Autor:Centro Humboldt <humboldt @...............ar>

Argentina  y Hungría: del mundo bipolar a los bloques regionales

 

Prof.María Elisa Gentile

 

 

Resumen:

 Las relaciones internacionales, centradas en la actuación de las grandes potencias a menudo marginaron la conducta de los estados medios del sistema. Por ello, en este artículo se analiza esta situación, a través de un estudio de caso: las relaciones de Argentina con Hungría, desde 1945 a la actualidad.

Los vínculos político-diplomáticos fueron reducidos durante la Guerra Fría, en parte por el rol periférico de estos estados establecido en el orden bipolar. Sin embargo, los mismos adquieren un nivel más relevante en el período posterior

En cuanto a las relaciones económico-comerciales las mismas adquirieron un nivel de cierta importancia durante la Guerra Fría, entre otras motivaciones por presentarse como una opción diferente y necesaria al mundo capitalista desarrollado

No obstante, estos vínculos disminuyeron como consecuencia en parte del proceso de  globalización- regionalización y de la transformación del rol del estado,

 


 La Guerra Fría se manifestó, prontamente en la confrontación entre dos sistemas políticos, económicos y sociales encabezados cada uno de ellos por las dos superpotencias emergidas de la última conflagración mundial. El mundo bipolar dejaría, en consecuencia escaso margen de maniobra independiente a los actores medios del sistema internacional.

La política exterior de los países latinoamericanos, entre ellos Argentina estaba tradicionalmente condicionada por la política exterior de los Estados Unidos mientras que los países de Europa Centro-Oriental registraban una dependencia intrabloque aun mayor en el seno del COMECON y del Pacto de Varsovia. La adscripción de Argentina al bloque occidental durante la Guerra Fría significaba, por ende,  un alejamiento del este europeo a pesar de que el margen de autonomía respecto de la potencia hegemónica era mayor en el bloque occidental que la que registraban los estados de Europa Oriental.

En cuanto a la política exterior argentina  cabe aclarar que la misma ha sufrido profundas discontinuidades, producto en parte, de la alternancia de gobiernos democráticos de diferente orientación así como de rupturas del orden constitucional con gobiernos de facto aunque un denominador común, la oposición al comunismo subyacía en todas las administraciones.

Por otra parte, las relaciones de Hungría con el mundo occidental eran reflejo de las relaciones de la U.R.S.S. con esos países en la cual América Latina en su conjunto era un área de baja prioridad.

 Los criterios que seguía la política exterior húngara se basan entre otros en la hermandad socialista, la oposición al colonialismo y neocolonialismo y el apoyo a autodeterminación de los pueblos, aspirando establecer relaciones con todos los países del mundo, identificándose con Argentina en algunas cuestiones importantes, tales como el respaldo al desarme y a la paz.

“Nuestras relaciones bilaterales se desarrollan en un clima favorable, sin problemas, en base de la convivencia pacífica, de la no intervención en los asuntos internos de uno y otros, y en base de beneficios mutuos. Desde que Argentina como primer país en América Latina restableció sus relaciones diplomáticas a nivel embajadas después de 1945 con nuestro país, los contactos políticos, económicos y culturales siguen ampliándose firmemente.”[1]

Las relaciones diplomáticas fueron establecidas durante el tiempo de la Monarquía Austro Húngara, firmándose en 1870 el primer Tratado de Comercio, Amistad y Navegación, entre ambos.

Posteriormente a la guerra  las relaciones diplomáticas fueron restablecidas el 15 de junio de 1949 y elevadas al nivel de embajadores en 1964. El embajador húngaro en Bs. As también esta acreditado hoy en Uruguay y Paraguay, además de poseer un cónsul honorario en Rosario, en Argentina desde 1996

 

En un primer período (1945-1990) se observa que las relaciones entre Argentina y Hungría  mantuvieron una tendencia general a establecer más vínculos comerciales y científico-tecnológicos que diplomáticos, con una constante por parte de Argentina, la no injerencia en los asuntos internos de cada país.

Argentina era uno de los pocos países latinoamericanos que restablecía, en 1948,  relaciones comerciales con los países de Europa oriental, y si bien por diferentes motivos en algunos años el intercambio fue reducido cabe aclarar que el mismo nunca se interrumpió. En el período 1948-1952, hasta el convenio con la URSS, el comercio argentino-húngaro era el segundo en importancia con los países del área socialista, luego del comercio argentino-checoslovaco.

Numerosos acuerdos comerciales corroboran esta situación, entre ellos,   el Convenio Argentino Húngaro, firmado el 14 de julio de 1948 por el cual Argentina vendería algodón, además de cueros, lanas y extracto de quebracho

En 1949 Argentina adquiría 26 trenes Diesse-Ganz, por un valor de 12,9 millones de dólares a pagar en forma progresiva en relación  a la entrega que hiciera Hungría, estimándose el mismo periodo hasta 1955. “Desde el primer acuerdo de 1948, Hungría proveyó al ferrocarril general San Martín, entre 1952 y 1955 de 16 trenes completos de 4 unidades cada uno.

En 1955, antes de la caída de Perón, se firmó un convenio de asistencia técnica, por el cual la empresa húngara “Ganz-Movag”, proveería el service del material ferroviario vendido a Argentina”[2]

El 24 de agosto de 1953 se firmó un nuevo Convenio Comercial y Financiero que duraría 3 años y que se renovaría por mutuo consentimiento, salvo que se denunciara tres meses antes de su terminación

También se importaba de Hungría material para las telecomunicaciones, tales como centrales de larga distancia y teléfonos públicos.

En cuanto a Argentina en esa época el principal rubro de las exportaciones, casi en un 90 %  eran los cueros siguiéndole el tanino.

La doctrina de la Tercera Posición, elaborada por Juan Domingo Perón y vigente hasta 1955 sustentaba esta decisión de aproximarse al Este partiendo de intereses y valores claramente occidentales.

En 1956 se produjo la intervención de la Unión Soviética a Hungría. En la Segunda Sesión de Emergencia de la Asamblea General de las Naciones Unidas Argentina votó a favor de un proyecto de resolución que pedía a la URSS retirar las fuerzas de Hungría, aprobado el día posterior a la invasión. Esta posición de rechazo se reitero el día 9 de noviembre en otra resolución de las Naciones Unidas, demostrando claramente una actitud coherente con uno de los principios básicos sostenidos, el principio de no intervención así como una dicotomía entre las cuestiones político-diplomáticas y las comerciales

Estas relaciones comerciales, no obstante, no han estado exentas de inconvenientes, determinado en gran parte por pertenecer a diferentes sistemas económicos y políticos y por otra parte a las características propias de cada sistema.

Las grandes distancias, con costo adicional en transporte marítimo especialmente para aquellos países que carecían de él, la falta de información certera y confiable y el desarrollo incompleto del comercio exterior  a veces monopolizado por los gobiernos socialistas figuraban entre los puntos más difíciles a superar.

Los acercamientos para establecer lazos económicos más estrechos con este bloque realizados por diferentes gobiernos constitucionales a menudo eran anulados por la acción de gobiernos militares, anticomunistas y con firmes barreras ideológicas.

Aún los gobiernos democráticos posteriores no se aventuraban mas allá  de ratificar su pertenencia al mundo occidental a pesar de realizar diversas criticas a la división del mundo en bloques antagónicos.

A partir de la destitución del presidente Illia, en 1966, con el nuevo gobierno militar, Argentina comenzaba a manifestar la necesidad de imponer  barreras ideológicas elaborando la Doctrina de la Seguridad Nacional de fuerte contenido anticomunista. Es por ello que transcurrirán más de 15 años donde se registraría una notoria debilidad de contactos económicos y convenios comerciales.

Sin embargo desde 1971 el gobierno militar argentino decidió que era necesario expandir los lazos comerciales y disminuir las tensiones existentes en las relaciones existentes con este bloque. Además de los factores internos  y la necesidad de incrementar el margen de maniobra y autonomía relativa frente a los Estados Unidos, se evidenciaban dos fenómenos mundiales: por un lado la crisis de 1973  y por otro el proteccionismo europeo que de allí en adelante hará cada vez más compleja la colocación de  los productos primarios argentinos.

Al final del período de la Revolución Argentina se inició el proceso llamado “ruptura de barreras ideológicas” que se habían mantenido muy rígidas en el comienzo, durante los gobiernos de Onganía y de Levingston, reivindicándose por consiguiente el “pluralismo ideológico”.

Con el retorno a la democracia en 1973 se retomara la Tercera Posición. En una primera etapa Argentina reinicia su aproximación hacia el este así como decide su incorporación al Movimiento de No Alineados

Especialmente activo es el período comprendido entre mayo de 1973 y octubre de 1974, considerado como el período de apertura hacia el Este de la política exterior argentina que significaba una profundización en los vínculos económicos y tecnológicos apartándose de las connotaciones ideológicas y políticas.

Una delegación argentina viajó a la U.R.S.S., Polonia, Hungría y Checoslovaquia en una misión comercial. En cada país visitado se reafirmaron las intenciones de estrechar vínculos comerciales y de cooperación recíproca. Entre mayo de 1973 y octubre de 1974 Argentina firmó 11 convenios con Hungría.

Sin embargo, tras la muerte de Perón, aunque por un corto período, los acuerdos se congelan rápidamente.

En el período 1976-1983 se produjo un nuevo acercamiento hacia el este:

el gobierno militar pondrá en funcionamiento nuevamente los diferentes acuerdos a pesar de haberlos considerado en su momento peligrosos por su carácter de vía de penetración marxista.

Esta nueva aproximación al este se explica en parte, por las difíciles relaciones existentes entre el gobierno militar argentino y las democracias occidentales debido a las denuncias de violaciones a los derechos humanos y posteriormente por  la Guerra de las Malvinas

Las relaciones se desarrollaron positivamente en el aspecto comercial y científico tecnológico dentro de un marco de no injerencia en los asuntos internos de cada país

Una nueva etapa democrática se iniciaba al final de 1983 con la administración del presidente Raúl Alfonsín. Su Canciller, Dante Caputo en repetidas ocasiones manifestaba que el objetivo prioritario de la política exterior argentina era incrementar la autonomía política y económica del país.

 “El proyecto original de inserción externa del gobierno radical partía de los siguientes presupuestos: necesidad de desconexión de la disputa Este-Oeste, necesidad de aproximación a Estados en situación estructuralmente similar a Argentina, de América Latina y No Alineados y necesidad de denuncia del orden económico internacional vigente y recelos sobre la transnacionalización de la economía”[3]

Sin embargo, en 1985 se producía el denominado giro realista con un acercamiento más acentuado a Estados Unidos, a América Latina y a Europa Occidental lo cual parecía redefinir claramente a Argentina como miembro del  mundo occidental.

En esta etapa se firman numerosos convenios con los países denominados del Tercer Mundo y en menor grado con algunos estados de  Europa Centro-Oriental.

En líneas generales la estructura del intercambio comercial húngaro-argentino durante todo este período, era similar con el resto de los socios del COMECON. “Las principales exportaciones argentinas a los países europeos considerados son productos alimenticios, los cuales incrementaron su participación en las ventas totales de 42 % en 1980 a cerca de 85 % en los años 90. Destacan  las tortas de semillas oleaginosas, el pescado, la carne bovina, el azúcar crudo y las frutas. Los bienes manufacturados (tubos de acero, ácidos inorgánicos, bombas centrífugas, entre otros), que en 1980 llegaron a representar casi el 40 % del total exportado, cayeron a menos de 12 % en los años noventa. Las importaciones provenientes de los cinco países europeos representan menos del 1 % del total de Argentina. Estas se componen de productos manufacturados (de 70 a 90 por ciento del total) como metales ferrosos, hojas y barras, cables de alambre y bolas de acero. También adquiere combustible y carbón.”[4]

 

En el segundo período (1990-2003) es decir la pos Guerra Fría el escenario  internacional aparece dominado por nuevos fenómenos: el proceso de globalización- regionalización y el fin de la confrontación Este / Oeste.

Como consecuencia lógica de éste proceso y por la lógica interna del capitalismo los nuevos espacios, abandonados por el socialismo serán incorporados a la economía global.

Una de las principales transformaciones del orden internacional en los años recientes fue el crecimiento de bloques comerciales regionales de tal manera que en la actualidad prácticamente  casi todos los estados se vinculan a través de los mismos. En numerosas ocasiones y especialmente para países en desarrollo el regionalismo, en sus diferentes niveles parece constituir el instrumento más eficaz para el desarrollo

Desde 1990 el principal objetivo húngaro en política exterior era consolidar su integración con el Oeste, partiendo del Acuerdo Centroeuropeo de Libre Comercio (CEFTA) que firmado el 21 de diciembre de 1992 entro en vigor el 1 de marzo de 1993

Sus prioridades: la OTAN y la Unión Europea, seran alcanzadas en unos años.

Tras consultar a la población en un referéndum que arrojó un apoyo del 85 % se produjo el ingreso húngaro a la OTAN  junto a la Rca. Checa y Polonia en 1999, impregnado de motivaciones mas políticas y estratégicas que militares a pesar de lo cual el nuevo estado miembro ha colaborado activamente, entre otros, en el conflicto yugoslavo.

En abril de 2003 la población húngara debió responder a la pregunta: ¿Está de acuerdo  en que la República de Hungría se convierta en un miembro de la UE? El 83,38 % de los húngaros con derecho a voto se pronunciaron a favor de que su país entre en la UE y un 16,62 % en contra.

 

En cuanto a Argentina, el inicio del gobierno  del presidente Carlos Saúl Menem el 8 de julio de 1989, coincidió con una nueva e imprevista situación internacional cuyo símbolo histórico visible fue la caída del Muro de Berlín.

“La diplomacia menemista redefinió el concepto de occidentalidad: de ser éste un concepto ético-cultural, se transformó en un término cargado de connotaciones políticas y económicas. Ser occidental implicaría en adelante un estrechamiento alineamiento político-económico con los países de este bloque, y en particular con su líder: Estados Unidos. Occidentalidad y no alineamiento pasaron a ser términos incompatibles”[5]

La formación de bloque económicos parecía una estrategia eficaz también para los países latinoamericanos. La unidad latinoamericana fue una de las promesas electorales del presidente Carlos Menem por ello la nueva política exterior contempló en su diseño un alto componente integracionista, orientado hacia una inserción regional en el contexto internacional.

La necesidad de conquistar un lugar en el mercado internacional frente al avance de los bloques conformados en el mundo desarrollado, llevó a que nuestro país impulsara una estrategia de integración con sus vecinos. Esto finalmente se concretó con la firma del Tratado de Asunción de 1991 por medio del cual se creó el Mercado Común del Cono Sur (Mercosur), cuyo objetivo principal era lograr la formación de un mercado común entre Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.

En este nuevo contexto mundial Argentina comenzó por ampliar y diversificar los vínculos diplomáticos borrando los prejuicios existentes en las décadas anteriores lo cual significó un incremento en los vínculos diplomáticos con países del Este, prácticamente desconocido hasta el momento.

La diplomacia directa entre ambos estados ha cobrado especial dinamismo desde 1990, entre otras, cabe mencionar las numerosas  visitas de alto rango a nuestro país del canciller húngaro en marzo de 1992 y posteriormente, en 1997, del presidente Goncz en abril de 1997. Por otra parte el canciller argentino visitaba Budapest en 1993  y en forma ulterior realizaría lo propio el canciller Adalberto Rodriguez Giavarini en noviembre de 2000 entrevistándose con el presidente húngaro, Férenc Mádl, con su par János Martonyi y firmando un tratado de turismo.

“ Hungría, así como otros países que indicaré posteriormente, ha mostrado interés en conocer la implementación de las reformas económicas llevadas a cabo por la administración Menem. Esta inquietud motivó nuevos contactos bilaterales”[6].         

Estos sucesivos encuentros diplomáticos de alto rango contrastan con un comercio bilateral debilitado.

Hacia 1995 Hungría ya tenía bien estructurada su economía de mercado. Las áreas de gran desarrollo son la industria automotriz, la química, el procesamiento de alimentos y los servicios como la banca, el turismo. Su fuerte es el sector de servicios que hoy ocupa mas del 60 % del PBI mientras que la industria aporta  poco mas del 30 % y alrededor del 7,2 % la agricultura.

Las exportaciones principales corresponden a manufacturas como maquinarias y equipos, algunas materias primas y en menor medida  productos de la agricultura mientras que las importaciones se componen de combustibles, maquinarias y equipos y productos alimenticios.

La reorganización económica y la reorientación del comercio exterior así como posteriormente el ingreso a la UE el 1 de mayo de 2004  significarían  un alejamiento en términos económicos de sus antiguos socios comerciales alternativos. “Una característica común a todos ellos, es la profunda disminución del intercambio comercial con Argentina, debido a la reestructuración que sufrió el sistema productivo y de comercio de los países de Europa Central y Oriental”.[7]

Varias causas permiten explicar actualmente este escaso monto: un esquema de relaciones comerciales obsoleto, la preferencia de ambos estados de intensificar sus relaciones intrabloque, la falta de información de los cambios acaecidos en los respectivos mercados consumidores, las grandes distancias y una estructura productiva de Argentina concentrada en pocos productos.

En 1996 el comercio fue magro pero bastante balanceado rondando los 12 millones de dólares tanto en exportaciones como en importaciones. La mayoría de los embarques desde Hungría eran productos procesados, equipos médicos, productos químicos y medicinales, software y Argentina exportaba comida y materias primas

Durante este período se firmaron algunos convenios de menor relevancia que en el período anterior en el aspecto económico, entre ellos el Acuerdo de Protección Mutua de Inversiones en 1993, los Convenios de Cooperación Aduanera y el Acuerdo Fitosanitario, en 1997 y  el Acuerdo de Sanidad Animal, en 1999.

Hay en curso proyectos diversos como la participación de Hungría en proyectos de desarrollo de hospedajes, venta de vehículos, y equipos para hospitales y educación 

En abril de 1997 una delegación de empresarios húngaros junto con el presidente de ese país, Arpad Goncz llegó a Argentina para intentar hacer contactos con nuestros pares, interesados, entre otros, en sectores como tecnología, industria alimentaria, hotelera, catering, industria de la construcción, turismo e indumentaria. Al respecto, el presidente Menem manifestaba lo siguiente. “ Señor Presidente: estamos convencidos de que su visita contribuirá a llevar a su plenitud las relaciones que nos unen y que tal vez todavía no hayan dado todos los frutos que ambos pueblos esperan y desean....Tenemos muchas esperanzas en el desarrollo de nuestras relaciones económicas, financieras, comerciales y de cooperación científica y técnica.”[8]

En el mismo año se realizó  un viaje de negocios con empresarios de Hungría y Polonia para promocionar los productos argentinos que podrían exportarse., realizándose una agenda individual de entrevistas con los importadores y distribuidores más adecuados para el ingreso en estos nuevos mercados. Los productos con mayores posibilidades para ingresar en estos mercados son: alimentos procesados, carnes de pescado congelado, filete y carne de pescado congelada y fresca, frutas frescas, té, maní, pescado conservado, golosinas, gelatinas, mermeladas, además de cuero y derivados, madera, papel, cables, y algunas maquinarias como equipos de computación, grifería, autopartes.

En la actualidad, Hungría exporta a Argentina entre otros, productos químicos, elementos de iluminación, textiles, alimenticios, maquinarias y vino, al tiempo que nuestro país le vende al país europeo aceite de girasol, jugos concentrados, algodón, caños especiales de acero, soja, maní, cítricos, cuero, quebracho y pescado.

Es importante considerar que Hungría puede ser una puerta hacia Europa del este basándose en sus contactos tradicionales así como en su posición geográfica ya que en los últimos años mas de 600 empresas húngaras abrieron sus filiales en uno o varios países vecinos

 

 Conclusión

Cabe recordar que Argentina y Hungría presentan numerosas semejanzas  tales como la reestructuración y modernización económica,  los avances democráticos que preanuncian el camino a la madurez política y sus condiciones de estados medios del sistema internacional, con lo cual es válido plantearse una nueva relación más allá de los condicionamientos regionales  a partir de la similitud y no de la competencia.

Según Rosendo Fraga: “ Un diálogo político y académico creciente y una exploración más intensa de las relaciones comerciales, pueden permitir crear un nuevo ámbito para el desarrollo externo de dos regiones del mundo que sin ser centrales tienen un futuro de expansión creciente, más allá de las crisis circunstanciales que puedan enfrentar algunos países como hoy sufre la Argentina.”[9]

Al respecto, un nuevo impulso a las relaciones argentino húngaras se desarrollo a través del Forum acerca del impacto de los países de Visegrad ante la incorporación europea y sus relaciones con el Mercosur, el primero de ellos realizado en Praga los días 23 y 24 de abril de 2002 al cual asistieron diplomáticos, empresarios, funcionarios, intelectuales y especialistas que recomendaron profundizar las oportunidades de interacción entre estos actores.

Posteriormente y como continuación del mismo se realizó el II Foro entre el Mercosur y los países Visegrad en Bs. As el 31 de julio y 1 de agosto de 2003 organizado entre otros, por el Ministerio de Relaciones Exteriores, BID, Intal y CARI interesados en la pronta incorporación de estos países y su negociación con Argentina a través del acuerdo UE Mercosur para el establecimiento de una zona de libre comercio.

 

 Bibliografía

   -Actividad Oficial. Palabras del presidente Menem en la comida homenaje al presidente de Hungría. Lunes 7 de abril de 1997. www. Presidencia.gov.ar

- Castro Escudero Alfredo: Relaciones comerciales entre América Latina y Europa del Este. ComExt 45. Banco Nacional de Comercio Exterior. Volumen 45 Número 6 1995. www.ladb.unm.edu/econ/content/comext/1995/june/relaciones.htm

-CEPAL: Cooperación entre los países miembros del CAME y los de América Latina en la construcción de centrales hidroeléctricas. Bs. As. 1984

-CEPAL: El comercio de manufacturas entre países de América Latina y países de Europa Oriental miembros del CAME. Bs. As. Argentina. 23 al 25 de julio de 1984.

-CEPAL: Relaciones Económicas de América Latina con los Países Miembros del “Consejo  de Asistencia Mutua Económica”. Naciones Unidas. Santiago de Chile 1982

-Estremadoyro, Enrique (consultor): Relaciones económicas de Argentina  con los países miembros del Consejo de Asistencia Mutua Económica (CAME). CEPAL. Noviembre de 1979.

-Fraga, Rosendo: El Mercosur y el Visegrad.www.nuevamayoria.com

-Hungría de Hoy. 1945-1985. Boletín  Informativo. Embajada de la República Popular de Hungría. Número 1. Año 1985. Buenos Aires.

Llairó, Montserrat y Siepe, Raimundo: Perón y las relaciones económicas con el Este 1946-1955. Editores de América Latina, 1997

-Rapoport, Mario: La Argentina y la Guerra Fría. Opciones económicas y estratégicas de la apertura hacia el este, 1959-1973. En Ciclos. Año V, Vol. V. Número 8, primer semestre de 1995.

-Reficco, Ezequiel: Política exterior y cultura política: el caso de la democracia argentina (1983-1995). Fundación Cidob. Barcelona, 1995.www.cidob.org/catalan/Publicaciones/Afers/reficco.html.

-Zubelzú de Bacigalupo, Graciela: La política exterior argentina hacia Europa Central y Oriental: multiplicación y diversificación, en. CERIR: La política exterior argentina 1994/19967. Ediciones CERIR. Rosario, Argentina, 1998.

 

 

 



[1] Hungría de Hoy. Boletín informativo Embajada de la República Popular de Hungría. Diciembre 1984 pp 11

[2] Llairó, Mopntserrat y Siepe, Raimundo: Perón y las relaciones economicas con el Este 1946-1955. PP 44

[3] Reficco, Ezequiel. Política exterior y cultura política: el caso de la democracia argentina (1983-1995)Pp 2

[4] Castro Escudero, Alfredo: Relaciones comerciales entre América latina y Europa del este. Pp7

[5] Reffico, Ezequiel: op. cit. Pp 4

[6] Zubelzu de Bacigalupo, Graciela.op. cit. Pp97

[7] Zubelzú de Bacigalupo, Graciela: op. cit. Pp 95

[8] Palabras del presidente Menem en la comida ofrecida en honor al presidente de Hungría. Lunes 7 de abril de 1997. Actividad oficial. www. Presidencia.gov.ar.pp 2

[9] Fraga, Rosendo: El Mercosur y el Visegrad.www.nuevamayoria.com.PP 2


Ponencia presentada en el Sexto Encuentro Internacional Humboldt. Villa Carlos Paz, Argentina. Setiembre de 2004.


Algunos de los cientos de artículos en venta o subasta en eGrupos.net
 
  • repuestos volvo, Hyundai,toyota ( 5 USD) 
     
  • Iluminadores ( 300 ARS) 
     
  • Vendo Enciclopedia Planeta de la Fotografia (7 tomos) (Puja a 40 EUR) 
     ¿Tienes algo que deseas vender? ¿O comprar? ¿Quieres ver tu anuncio aquí, gratis? 
    ¡ Visita hoy mismo EGRUPOS.NET !