Inicio > Mis eListas > encuentrohumboldt > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 729 al 748 
AsuntoAutor
331/04 - Proyecto Centro H
332/04 - Inundacio Centro H
333/04 - Elementos Centro H
334/04 - DA NATURE Centro H
335/04 - LOS LÍMIT Centro H
336/04 - SALIDAS D Centro H
337/04 - El Turism Centro H
338/04 - Estudo Pr Centro H
339/04 - Fronteira Centro H
340/04 - Frontera humboldt
341/04 - NOTAS PRE Centro H
342/04 - INSCRIPCI Centro H
343/04 - El sistem Centro H
344/04 - TRÁMITE P Centro H
345/04 - TRÁMITE P Centro H
346/04 - EL MOVIMI Centro H
347/04 - LUGAR DEL Centro H
348/04 - RESPUESTA Centro H
349/04 - ¿Dónde qu Centro H
350/04 - AUSPICIO Centro H
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
ENCUENTRO HUMBOLDT
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 786     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[encuentrohumboldt] 357/04 - METAMORFOSIS DEL ESPACIO DE POSADAS: EJE DE CRECIMIENTO S. O.
Fecha:Sabado, 21 de Agosto, 2004  00:42:05 (-0300)
Autor:Centro Humboldt <humboldt @...............ar>

METAMORFOSIS DEL ESPACIO DE POSADAS: EJE DE CRECIMIENTO S. O.

 

Lic. CANTERO, Alberto Aníbal

Departamento de Geografía.

Instituto Superior “Antonio Ruiz de Montoya”.

Posadas, Misiones.

 

ABSTRACT

Coincidiendo con las palabras de Milton Santos, podemos afirmar que la noción de espacio, todavía, cubre una variedad tan amplia de objetos y significaciones (son utensilios comunes de la vida doméstica, como un cenicero, un vaso, son espacio; una estatua o una escultura, cualquiera que sea su dimensión, son espacio; una casa es espacio, como una ciudad también lo es). El espacio que nos interesa es un espacio humano o un espacio social. El espacio debe ser considerado como un conjunto de relaciones realizadas a través de funciones y de formas. Se presentan como testimonio de una historia escrita por procesos del pasado y del presente.

El espacio se define como un conjunto de formas representativas de relaciones sociales del pasado y del presente. Una estructura representada por relaciones sociales que están aconteciendo delante de nuestros ojos y que se manifiestan a través de procesos y funciones. El espacio es, entonces, un verdadero campo de fuerzas cuya velocidad es desigual. Por ello la metamorfosis espacial no es idéntica en todos los lugares[1].

La metamorfosis (del griego metamórfosis; de metamorphoo, transformar) del espacio geográfico comienza a gestarse, cuando el hombre aparece en la Tierra y comienza a dejar sus huellas en su superficie. Antes del hombre, no había espacio geográfico, sólo existía medio natural. Antes que el Creador pusiera a su criatura primacial en esta morada, tampoco existía Geografía. Ésta comienza a manifestarse cuando el hombre la va creando al moldear el espacio, su espacio vital.

El rápido crecimiento urbano de Posadas ha generado múltiples problemas que repercuten en el espacio. La expansión de la ciudad genera una presión sobre el área de campo, alterando el equilibrio natural del geosistema de los campos submisioneros. En esta zona de transición, de competencia por el suelo, conflictiva; conviven o coexisten elementos de diferente origen, por ello el signo elocuente es la heterogeneidad y mezcla de usos del suelo.

Los problemas observados en esta área de transición, llamada por algunos autores rururbana, son falta de organización y ordenación del espacio por el mal uso del suelo; que generan a su vez deterioro del ambiente natural de los campos submisioneros.El rápido crecimiento urbano y el mal uso de la tierra genera problemas ambientales y disfuncionalidades en el espacio S.O. de Posadas.

El objetivo de este trabajo es analizar la metamorfosis del espacio de Posadas, desde su fundación hasta la actualidad. Por lo cual, se inicia con la evolución del espacio de Posadas, desde su marco natural hasta que las modificaciones antrópicas lo convierten en un medio humanizado. De esta forma se podrá evaluar su ocupación, organización y ordenación. Con esta investigación se pretende abordar todos los cambios espaciales a lo largo de la Ruta Nacional Nº 12 para analizar los problemas ambientales, la falta de organización y ordenación del espacio geográfico.

El estudio de un centro urbano puede ser encarado desde distintas disciplinas; en este caso se realizará desde la óptica geográfica, tratando de comprender el fenómeno analizado en sus múltiples aspectos, pero encuadrados dentro de la metodología de la geografía urbana.

El área de estudio se analizará desde el presente, su paisaje actual; recurriendo al pasado para explicar las situaciones presentes y predecir las tendencias de su evolución. Porque todo espacio lleva señales del pasado, está impregnado de historia, por lo cual no podemos omitir su evolución. Se iniciará la investigación desde el espacio natural de Posadas para describir su transformación hasta la actualidad. El análisis actual de la transformación del espacio se centrará por el tentáculo de crecimiento en la Ruta Nacional Nº 12, hacia el S.O; aproximadamente de 30 km de longitud.

 

 

 

POSICIÓN GEOGRÁFICA DE POSADAS

La ciudad de Posadas se localiza a los 27° 23´ de Latitud Sur y a 55° 53´ de Longitud Occidental. Los límites del municipio de Posadas son: al norte el río Paraná; al este el río Paraná, el arroyo Laguna, la Ruta Nacional N° 12 y la Ruta Nacional N° 105; al sur los arroyos Zaimán y Lapacho; y al oeste el arroyo Itaembé.

Posadas, cabecera del departamento Capital, se localiza sobre una de las más pronunciadas curvas del río Paraná. Exactamente en la margen izquierda del “pariente del mar”. Se sitúa excéntricamente respecto al país y a la provincia de Misiones. Se halla en una zona de frontera, formando con Encarnación (Paraguay) un sistema urbano bipolar en la región. La relación de Posadas y su área de influencia se da a través de múltiples medios de transportes y comunicaciones, habiendo sido el primero de ellos el río Paraná. En la actualidad su posición estratégica dentro de la Cuenca del Plata y en el “corazón” del Mercosur le depara un futuro promisorio como nodo de importantes redes y flujos de personas, bienes, servicios, transportes y comunicaciones.

 

EVOLUCIÓN GEOLÓGICA

Forma parte de la estructura geológica del macizo de Brasilia. Su subsuelo está formado por rocas cristalinas precámbricas, cubiertas por mantos de rocas volcánicas (basaltos) que salieron a la superficie a lo largo de grandes fallas que coinciden con los cursos de los ríos Paraná y Uruguay. Las efusiones volcánicas consisten en la expansión, sobre la superficie terrestre, de materiales provenientes del interior del planeta. Dichos materiales salieron por extensas grietas y al derramarse formaron mantos sobre la superficie preexistente. La cuenca del curso superior del río Paraná, donde en el mesozoico inferior hubo una efusión de basaltos que cubrió una superficie de 1.200.000 km2 en la Argentina y países limítrofes. Estas rocas duras cubren la superficie de Posadas.

En consecuencia, Posadas forma parte del paisaje geográfico que caracteriza gran parte del Brasil, Paraguay y Uruguay; cuyo origen geológico se explica como consecuencia de un proceso diastrófico. Este episodio geológico importante, se manifestó en forma de movimientos epirogénicos y de reiteradas efusiones de basalto. Durante los largos períodos interefusivos, se desarrolló un proceso erosivo intenso, apurado por la rigurosidad climática, que provocó el desgaste y modelado del relieve joven y el consecuente depósito de los mismos en forma de mantos aluvionales. Concluido dicho proceso, persistió la influencia climática sobre el techo del manto rocoso, modelando la topografía joven en tal grado que se fue operando el cubrimiento paulatino de las áreas con depósitos aluvionales.

Por otra parte, el avance de la vegetación desde el norte, inició el cubrimiento del suelo con mantos boscosos y la paralela descomposición del basalto, por acción de la humedad y el tiempo, en laterita. Posadas y sus áreas de influencias son una clara resultante de dicho desgaste del relieve con una topografía madura y también amplias zonas de relleno.

 

RELIEVE

Posadas se encuentra en una zona de transición, entre el Planalto Meridional Brasileño y la cuenca sedimentaria de la llanura Platense. Las geoformas del paisaje posadeño son ondulaciones, como estructuras dómicas que sobresalen entre los valles de los cursos fluviales que atraviesan el municipio.

El relieve ondulado se aprecia cuando se transita por varios sectores de la ciudad, se observa el descenso de la pendiente hacia los valles de los arroyos, por ejemplo en las avenidas Leandro N. Alem y Justo J. Urquiza, cuando estas atraviesan el valle del arroyo Itá; o en la Av. Arturo Jauretche, al pasar por los valles de varios colectores del arroyo Mártires.

La altura media de la ciudad es de 111 metros sobre el nivel del mar, el área más elevada urbanizada se halla en las chacras números 57, 52, 53 y 56; con una altura de 149,5 metros. De esta área elevada el relieve desciende en forma escalonada hacia el norte y este, a la planicie de inundación del río Paraná. Hacia el sur y SE se eleva progresivamente para vincularse a las Sierras del Imán, Sierra de San José, Sierrita de San José y Cuchilla de San Cristóbal.

Los escalones del relieve ondulado están constituidos por coladas de basaltos que han resistido el desgaste de los agentes transformadores del relieve; observables en el Cerro Pelón y en numerosos sectores de la ribera izquierda del río Paraná.

Posadas se halla en el distrito morfológico de la Planicie del Sur, Planicie de Apóstoles o Campos Submisioneros. Es una superficie llana con muy pocas alturas diferenciadas, producto de una prolongada erosión, con presencia de valles amplios y de poca pendiente. Es una planicie de erosión desgastada, cuyo nivel de base es el cauce de los dos colectores: el Uruguay, de nivel más próximo al de base, y el Paraná. Es decir, una planicie de baja altura sobre el nivel del mar. El relieve es ondulado, salvo unas planicies de acumulación en tramos muy breves de los ríos, y montes de formas muy suaves coronados de basalto que ha resistido el desgaste, ubicados cerca de los colectores y también en el eje de la peniplanicie.

 

SUELOS

Si utilizamos el bosquejo de las regiones de suelos de la Argentina, realizado por el INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria) basado en la clasificación que se utiliza a escala mundial (Soil Taxonomy de EE. UU.) para aplicarlos en Posadas, observaremos dos tipos de suelos:

Oxisoles: (de óxido) suelos rojos de clima cálido subtropical húmedo de la meseta misionera muy lavados. Primitivamente llamados suelos lateríticos. Suelos de alta fertilidad cuando no han sido explotados, pero muy susceptibles de erosión hídrica si no están bien manejados. Suelos rojos originados por la oxidación de rocas volcánicas, por lo general basaltos, que contienen alto porcentaje de hierro. Son suelos de mediana fertilidad, se erosionan fácilmente por las abundantes lluvias, el lavado y arrastre aumenta día a día por la tala indiscriminada que realiza el hombre.

Ultisoles: (del latín ultimus: último): suelos rojizos de climas húmedos, con materiales arcillosos lavados. Son de baja fertilidad y pobres en humus. En el país se hallan en el sur de Misiones y NE de Corrientes. Incluyen la mayor parte de los suelos pardos rojizos lateríticos.

En un estudio más detallado CARTA (Compañía Argentina de Relevamiento Topográficos y Aerofotogramétricos) realizó en los años 1962 y 1963 el mapa edafológico, acompañado de un informe técnico; identificando once complejos o asociaciones de suelos en el territorio provincial. En la carta edafológica correspondiente a Posadas en escala 1: 50.000 se observan los siguientes complejos:

Complejo 1 “Aluviones del río Paraná”: se encuentran en la ribera este y norte del río Paraná, en forma de una franja discontinua, desde el arroyo Laguna hasta el arroyo Itaembé. Son suelos muy evolucionados, lixiviados (lavados), generalmente hidromórficos, profundos, muy ácidos, de baja fertilidad, procedentes de depósitos fluviales del río Paraná. Gran parte está sometida periódicamente a inundaciones por crecientes del río.

Complejo 3 “Aluviones de los arroyos principales”: se localizan en franjas ribereñas a lo largo de los cursos de los arroyos Zaimán  (con sus afluentes arroyo Estepa, arroyo Lapacho y arroyo Pelado), Mártires, Alegre o Apepú e Itaembé. Son suelos variadamente evolucionados, generalmente hidromórficos, de medianamente profundos a profundos, ácidos, de baja fertilidad, derivados de depósitos aluvionales de los arroyos principales. Están asociados a suelos hidromórficos, arcillosos, de medianamente profundos a profundos, ligeramente ácidos, medianamente fértiles, procedentes del basalto. Aparecen en toda la provincia, pero más frecuentes y más extensamente en el sur. Son suelos de albardones, bien drenados, de bañados, malezales y suelos “ñaú” (tipo de arcilla regional). Al igual que el complejo 1, este complejo, soporta inundaciones periódicas de los arroyos nombrados.

Complejo 6 “Suelos pedregosos”: son suelos poco evolucionados, jóvenes, derivados del basalto alterado y fracturado hasta dos metros, permeables, fértiles y ácidos. Se los divide en dos fases 6A y 6B. En Posadas encontramos la fase 6A, en las cercanías de las desembocaduras de los arroyos Itá y Mártires.

La fase 6A se desarrolla en un relieve plano o poco inclinado, con escaso peligro de erosión y perfil más profundo. Son los suelos de mayor difusión en Misiones, conocidos como “tosca” o “toscos”, aunque en realidad carecen de suficiente cantidad de carbonato de calcio para justificar el término. Son muy fértiles, constituidos por minerales primarios y fragmentos de roca alterados, incluyendo minerales arcillosos. Son profundos, con pasaje gradual hacia la roca madre.

Complejo 9 “Tierra colorada”: se localizan en la mayor parte de la ciudad de norte a sur y de este a oeste, intercalándose con el complejo 3. Son suelos rojos profundos muy evolucionados, lixiviados, permeables, ácidos o ligeramente ácidos, medianamente fértiles, derivados del basalto y de sus fases de erosión. Pueden encontrarse asociados a pequeñas superficies de los complejos 3 y 6. Son muy aptos para la reforestación.

Complejo 11 “Aluviones antiguos del Paraná”: se encuentran entre las avenidas Mitre (norte), Tierra del Fuego (sur), Francisco de Haro (oeste) y la línea férrea (este). También en franjas de ancho variable a ambos lados de la Ruta Nacional N° 12 (excepto en el valle del arroyo Zaimán, con el complejo 3), desde la Rotonda hasta la Garita Km 10, especialmente en Miguel Lanús. Son suelos rojos muy evolucionados, no lixiviados, arenosos, profundos, de baja fertilidad, derivados de aluviones antiguos de arena y cantos rodados de la terraza alta del río Paraná y suelos poco evolucionados, superficiales, de fertilidad muy baja, derivados de niveles de cantos rodados aflorantes.

 

CLIMAS

El clima de Posadas es cálido subtropical sin estación seca. La máxima temperatura media anual es de 28° 1 C, con valores extremos de 34° 5 C, en enero. La temperatura media anual es de 21°, 5 C; en el período octubre a abril se dan temperaturas medias superiores a los 20° C y en el resto del año temperaturas inferiores a los 20° C.

Las temperaturas máximas absolutas alcanzan los 44° C en diciembre y 43° C en enero, mientras que las mínimas absolutas con valores inferiores a 0°C, se registran entre mayo y agosto, con marcas de hasta –3°, 4 C en el mes de julio, que corresponde a la categoría “frío”, de la cual se desprende una amplitud térmica anual absoluta de 47°, 4 C.

La diferencia de temperatura entre el centro de la ciudad, los barrios alejados y las zonas periurbanas, es experimentada diariamente por gran parte de la población que se traslada desde sus hogares a  sus ocupaciones. Este efecto, del aumento de temperatura es un subproducto del uso de la energía, asociado a la actividad humana.

Los factores más importantes que producen este aumento de temperatura en esta región cálida y en particular en el verano, son una mayor absorción de calor por parte del conglomerado urbano y un menor enfriamiento por evaporación, ya que la vegetación natural es prácticamente inexistente y el agua de lluvia se pierde como consecuencia de la escorrentía. Aunque Posadas no es una gran ciudad, las construcciones y el pavimento del centro absorben una cantidad de calor proveniente de la radiación solar, mucho mayor que en las áreas de campo, cubiertas de vegetación. Además, el efecto de pantalla creado por los edificios reduce el enfriamiento del aire durante la noche.

Estas características del microclima urbano se hacen sentir entre el campo, la franja rururbana y el centro de la ciudad de Posadas, con edificación de mayor densidad. Es común encontrar diferencias de temperatura del aire, del orden de 2°, 5 C.

Si bien Posadas registra un promedio anual de precipitaciones del orden de los 1.700 mm, históricamente se verificaron valores superiores a los 2.000 mm anuales y que en otros años se redujeron solamente a 1.000 mm. Las épocas de máxima registran un promedio de 180 mm en abril y 165 mm en octubre, en tanto el mínimo invernal se da en julio con aproximadamente 87 mm y en agosto con 85 mm. El promedio anual de días de lluvia es de 84, 1 (7 días al mes), valores inferiores al resto de la provincia con un promedio máximo de 8 días mensuales en septiembre y octubre y un mínimo de 5 días en julio.

La intensidad de lluvias se ha manifestado a veces con precipitaciones que llegaron a 250 mm diarios, o 90 mm por hora, como promedio de precipitación que cae durante una hora para un intervalo de recurrencia de 25 años. En otras oportunidades hubo largas épocas de sequía. En general no se registran precipitaciones menores a los 30 mm.

La humedad relativa media de Posadas entre los años 1.903 y 1.940, fue del 77%, valor que corresponde a “húmedo”. La humedad es mayor en los meses de invierno (89% en el mes de julio) y menor en el verano (70% en los meses de noviembre, diciembre y enero, respectivamente). La diferencia anual no resulta muy elevada, llegando solamente al 19%. El régimen higrométrico de Posadas se ajusta a las características de casi todo el resto del país, presentando un aumento de la humedad relativa en los meses invernales.

La nubosidad media de Posadas es de 5 décimas de cielo cubierto, correspondiendo a un ciclo “semi-nublado”. El valor máximo se alcanza en el mes de junio con 5, 5 y el mínimo en noviembre, con 4, 6. Por consiguiente, la curva anual de nubosidad media acusa acentuada regularidad.

La heliofanía relativa media llega al 55%, oscilando entre los valores de 41 % en junio y 65 % en diciembre. La heliofanía efectiva media mensual es de 79, 7 horas, oscilando entre 4, 3 horas en junio y 8, 9 horas en diciembre.

El climograma de Posadas, en el promedio anual muestra una clara preponderancia de los vientos del nordeste, este y sudeste, pero es considerable el período de calmas. Las observaciones de Posadas, dan una velocidad promedio anual de 9 Km por hora, o sea, 2 en la escala de Beaufort; entre junio y noviembre (excepto julio) los valores mensuales exceden el promedio anual; agosto y septiembre tienen los promedios mensuales más altos, con 11,1 y 11 Km, respectivamente, mientras los valores más bajos pertenecen a abril y mayo, con 7, 7 en cada uno de esos meses.

La presión atmosférica media anual para el período 1.901- 1.940 es de 750 mm de acuerdo con la altitud de 111 m sobre el nivel del mar en la que se halla la estación meteorológica. La máxima presión media mensual corresponde al mes de julio con 753,2 mm y la máxima media a diciembre y enero con 747 mm. Entre abril y septiembre los valores son superiores a la media anual, y entre noviembre y marzo son inferiores.

Los vientos dominantes son los del cuadrante este, predominando los vientos del sudeste con una frecuencia anual del 218 % y los del nordeste con una frecuencia anual del 190 %. Las calmas representan solamente el 80 % de la frecuencia anual. Los meses de mayor duración de las calmas son los de abril y mayo, y los de mayor frecuencia de vientos son los de septiembre y octubre. Con respecto a la velocidad se trata de vientos moderados, correspondientes a un valor medio de 8 Km por hora.

Los vientos del sudeste, frescos y estimulantes, son más frecuentes en el verano, en tanto que los vientos del nordeste, húmedos y deprimentes, predominan en invierno. El viento del norte, frecuente y fuerte es cálido y húmedo, alternando con el viento sur que provoca precipitaciones y refresca el ambiente.

Las heladas se producen en el período comprendido entre el 20 de mayo y el 25 de agosto, con prevalencia en el mes de julio.

 

HIDROGRAFÍA

En la ciudad de Posadas, cuyo relieve fue caracterizado como bastante ondulado, se aprecia la natural división del suelo en una serie de cuencas hídricas, delimitadas perfectamente por las líneas altas que constituyen las divisorias de las aguas. Las precipitaciones de lluvias caídas en las cuencas, escurren hacia el curso principal de los arroyos y estos hacia su nivel de base local (río Paraná).

Entre las cuencas más extensas se encuentran los cursos de los arroyos: Zaimán, Mártires, Itaembé, Alegre o Apepú y entre las menores los arroyos Mitre, Itá, Antonica, Divisa (afluente del arroyo Zaimán) y Vicario. Estas últimas se caracterizan por su pequeña extensión y fuerte pendiente, lo que incide junto con otros factores, en los tiempos de concentración de las aguas, que resultan muy breves (del orden de los 5 a 30 minutos).

Las cuencas naturales favorecidas por la pendiente del terreno permiten una evacuación de las aguas pluviales, provocadas por las continuas e intensas lluvias, en forma rápida. Estas cuencas naturales han sido modificadas por la acción del hombre (urbanización, pavimentos, edificación, etc.) disminuyendo las posibilidades de escurrimiento natural, con el consiguiente aumento del caudal de las aguas a evacuar.

 

BIOMAS

Desde el punto de vista fitogeográfico, Posadas se halla en el Parque Mesopotámico o Zona de Campo, con vegetación característica de pastos duros y semiduros. Se desarrollan los campos con pastizales e “islas” de árboles y en las depresiones de los valles fluviales crece la “Selva en galería”.

La “Selva en galería”, “Bosque en galería” o “Monte en galería” acompaña los cursos de los arroyos, sobre los suelos del complejo 3 “Aluviones de los arroyos principales” y del complejo 1 “Aluviones del río Paraná”. La flora típica esta representada por sarandí, pitanga, ceibo, sauce criollo o sauce colorado, tacuara, tacuapí, tacuarembó o tacuara mansa, mburucuyá o pasionaria, sauco, culantrillo y otras.

En la zona de campo crecen pastizales con “mogotes” de árboles, donde se encuentran. cocú, pitanga, curupí, ambay, arazá, verbena, carqueja, caa-ré, rompepiedra, ortiga, malva blanca, tapecué, niñorupá, marcela y otras. Sobre los suelos del complejo 6 “Suelos pedregosos” crecen el urunday, cangorosa y caraguatá.

La fauna esta representada por zorrino, coatí, comadreja, cuis americano o apereá, liebre, lagartija, lagarto, víboras, sapos, ranas, garza blanca, garza mora, teru y teru real, saracura, carancho, caranchillo, cuervo, búhos, ñacurutú, lechuza, paloma torcaza, martineta, perdiz, periquitos, hornero o alonsito, martín pescador, tordo o chopí, carpintero, pitogüé, benteveo o pito juan, pilincho, etc.

La fauna y la flora natural han disminuido a lo largo del tiempo, por el avance de la zona urbana hacia el campo. A medida que la urbanización extiende sus seudópodos de crecimiento, el espacio se transforma en un geosistema, pero todavía se puede disfrutar del paisaje natural, a través de la sombra de los árboles, del canto de los pájaros, del verde de la vegetación. Es necesario que la sociedad posadeña, tome conciencia de proteger estas áreas, creando otros parques, botánicos, reservas; porque el ritmo de crecimiento de la población y de la masa edilicia es vertiginoso; las mayores áreas verdes (Parque de la Ciudad y Jardín Botánico) junto a otras (plazas, plazoletas, paseos, costanera) no alcanzarán con lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), de 10 m2 de espacio verde público por habitante.

 

METAMORFOSIS DEL ESPACIO DE POSADAS

En un sitio del espacio que ocupa actualmente Posadas, el 17 de marzo de 1615, el Padre Roque González fundó la reducción de Anunciación de Itapuá, que no prosperó y la trasladó al otro lado del río. El 25 de marzo de 1625, la refundó con el nombre de Nuestra Señora de la Encarnación, en el sitio que hoy ocupa la ciudad de Encarnación, en el Paraguay. Sin embargo, no toda la población fue trasladada al lado paraguayo; se mantuvo durante un tiempo un poblado que subsistió en precarias condiciones gracias a la relación que mantenía con la Reducción de Encarnación. Este hecho se cuenta como un primer antecedente de poblamiento de la actual Posadas, que durante muchos años dependió fuertemente de la vecina población paraguaya. La ausencia de un asentamiento permanente durante el período colonial pone en evidencia la escasa significación productiva que el caserío tenía por entonces. Por el contrario, Candelaria y Loreto e incluso la Villa de Encarnación de Itapúa, entre otras, eran reducciones destacadas por su importancia.

Entre 1838 y 1840 los paraguayos instalaron una guarnición permanente y levantaron una muralla defensiva. Como consecuencia, la zona pasó a denominarse: “Trinchera de los Paraguayos”. El murallón se levantó con piedras provenientes en su mayor parte de los pueblos jesuíticos derruidos. Formaba una gran curva de aproximadamente dos kilómetros y medio de largo, desde el sur de la actual Laguna de San José hasta la “Punta Gómez”, en la margen izquierda del río Paraná. Tenía dos metros y medio de alto por uno de ancho. El arco circular de la fortificación encerraba una extensión importante de tierra cubierta de pasto que se utilizaba como potrero y campo de arriendo de la hacienda arreada, principalmente desde el territorio correntino.

Con el cierre del Paraná, proporcionado por Juan Manuel de Rosas desde Buenos Aires, el Gobierno paraguayo se vio obligado a buscar por el lado brasileño una vía alternativa de abastecimiento. Estableció entonces, una ruta por tierra que unía Asunción con Porto Alegre, pasando por Villarrica, Itapúa, Trinchera de San José, Santo Tomé (por entonces conocido como “Paso Hormiguero”) y Sao Borja.

La guarnición militar de la Trinchera, que se mantendría por espacio de tres décadas, garantizaba la seguridad de esta ruta comercial vital para el abastecimiento paraguayo y el dominio territorial asunceño en la margen izquierda del río Paraná. Oficiaba también de centro de concentración y lugar por donde cruzaban el río los rodeos de ganado trasladados desde Corrientes y Entre Ríos para el consumo en Asunción.

La profundización del conflicto con Asunción que derivó en la Guerra de la Triple Alianza, tuvo importantes consecuencias para el destino de la región y en particular, para la Trinchera de los Paraguayos.

Cuando el 1º de Mayo de 1865 se firmó el “Tratado de la Triple Alianza” entre los países de Argentina, Brasil y la Banda Oriental del Uruguay, estipulándose como límite entre Argentina y el Paraguay el río Paraná (formalizando de este modo la jurisdicción argentina sobre la Trinchera de los Paraguayos) todo el territorio regional, de hecho estaba bajo el dominio asunceño.

El “Tratado” desembocó directamente en el inicio de las hostilidades. El ejército aliado recuperó muy rápidamente la zona de la Trinchera. Su avance significó el fin de la ocupación paraguaya.

En los meses subsiguientes fueron arribando más tropas y elementos bélicos, mientras el Batallón 24 quedó en la Trinchera recuperada. Su instalación en este lugar, que pasó a conocerse como “Barrio del 24” significó de hecho, una ampliación del espacio ocupado, al establecerse una especie de “picada” que comunicaba por primera vez el punto de asentamiento de las tropas con la ribera del río Paraná. “La Guerra atrajo toda clase de individuos: proveedores de materiales y alimentos para los ejércitos; pequeños comerciantes que instalaron tiendas, almacenes, fondas, panaderías, etc., en las cercanías del puerto, convirtiendo el lugar en el más importante del poblado. Asimismo, una vez restaurado el orden, arribaron numerosas familias – en sus mayorías provenientes de San Borja, de Santo Tomé y sus alrededores- en busca de trabajo y seguridad; incluso aventureros a la caza de fortuna fácil. Puede decirse que ya desde 1867, en plena Guerra, el sitio fue siendo ocupado por una población permanente que le confirió un perfil militar y mercantil”[2]

Lentamente se constituyó una clase de pequeños comerciantes por lo general de nacionalidad extranjera. También se radicó en el área un importante número de militares, en retiro o en actividad que como consecuencia de la finalización de la guerra, se instalaron definitivamente con sus familias (pasando pronto a engrosar la clase de los comerciantes). Asimismo, adquirió importancia en la sociedad local en formación los proveedores de las tropas que provenían de Uruguay o del Brasil. Conformaban una minúscula fracción de la población, notablemente enriquecida durante la guerra con las ganancias provenientes del negocio de abastecimiento de las tropas aliadas.

Apenas concluida la Guerra, en el transcurso de la década de 1870, la imagen del lugar cambió profundamente: se desarrolló un inusitado movimiento de carretas y caballos y, se trazó una calle desde el puerto hasta el único portón de entrada a la Trinchera. Fuera de la muralla, fue conformándose un “rancherío” de barro y paja donde se instalaron precariamente los peones que prestaron diversos servicios en la incipiente estructura. La población se incrementó y la sociedad se diversificó a medida que creció la actividad económica.

Desaparecido el rígido esquema paraguayo, la real vigencia de las ventajas de la situación de ese poblado se tradujo, como bien lo explicara Queirel, en un rápido crecimiento urbano. En efecto, a los pocos meses de la partida de las tropas brasileñas ya se habían levantado una interesante aldea y delineado una calle comercial activa y próspera: la Trinchera lograba transformarse en centro de la explotación de yerba y maderas – actividades desarrolladas río arriba- y de las estancias ganaderas circundantes.

En el plano  se observa claramente que desde los primeros núcleos de asentamiento de población, Posadas tuvo determinado las direcciones de expansión. Hacia el norte y este se encuentra el río Paraná, como borde que marca el límite de expansión. En cambio hacia el oeste y sur tiene todo el área de campos submisioneros para expandirse.

Teniendo en cuenta la creciente importancia que adquirió el poblado, el gobierno de la Provincia de Corrientes promulgó una serie de medidas. El 8 de noviembre de 1870 decretó la Ley de creación del Departamento de Candelaria, designándose a la Trinchera de San José como sede de las autoridades. El 1º de abril de 1871 dispuso la mensura y parcelamiento de los terrenos destinados a la construcción de viviendas, así como el trazado de las calles del poblado, intentando poner algún orden en “la Trinchera”, que hasta entonces había crecido espontáneamente. Un año después se delimitó un casco urbano “el pueblo” de 13 por 14 manzanas de 100 varas de lado; la zona aledaña se dividió en “chacras” (de 400 varas de lado). Siguiendo el típico trazado colonial en “damero”, se abrieron las primeras calles, se destinaron cuatro manzanas del casco a plazas públicas y, se parcelaron y amojonaron los solares destinados al uso residencial (2 por cada lado de manzana). El mismo decreto estableció la sesión o venta de los solares imponiendo como condición contractual por parte del ocupante, el cercado y construcción de vivienda en el plazo de ocho meses.

Una vez poblado el casco céntrico, la ciudad creció por loteo y venta de las parcelas, hacia el Sur y algo hacia el Oeste, formándose barrios como El Palomar, Villa Urquiza y El Tajamar. En todas las ampliaciones posteriores se mantuvo la pauta de división en damero, formando “chacras” de 12 has. de superficie, divididas en 16 manzanas. Otra medida de importancia fue la designación del puerto local como “puerto oficial”, hecho que puso en evidencia la importancia de la ciudad en el tráfico comercial, asociado al intercambio con el Paraguay y con la producción extractiva del interior del territorio.

El 20 de septiembre de 1872 el Gobierno de Corrientes convocó a elecciones municipales, por intermedio de las cuales se constituyó el primer “Consejo Municipal de Trinchera de San José” elegido por los vecinos. En materia administrativa, este Consejo Municipal intentó organizar la recaudación impositiva. Ese mismo año, al adquirir la personería jurídica, el municipio estuvo capacitado para expedir títulos de propiedad en su ejido. Este instrumento legal facilitó el proceso de recaudación de impuestos por la venta de las tierras municipales.

 “Los títulos definitivos comenzaron a otorgarse a partir del año siguiente. A fin de favorecer la radicación de inmigrantes se otorgó, en algunos casos, tierras fiscales para la explotación agrícola, con apoyo crediticio. Para el otorgamiento de terrenos se estableció el siguiente mecanismo: donación de terrenos y chacras a los que no poseían recursos y, venta directa a los compradores con disponibilidad de capital, aunque este caso podía ser reconsiderado en virtud de una recompensa por servicios públicos prestados”..[3] “En general, las tierras alrededor de las plazas principales se otorgaban mediante compra, mientras que las parcelas más alejadas se cedían en concesión por un plazo no menor de 6 años. A pesar de las reglamentaciones puestas en vigencia, en la práctica, el control municipal sobre la tierra fue limitado. La lectura de las Actas de Sesión del Consejo Municipal pusieron de manifiesto que la especulación con tierras era un hecho corriente”.[4] Todo pareció confirmar que muy pronto ciertos solares y chacras, en conocimiento o no de las autoridades, caerían en manos de unos pocos especuladores. La situación fue agravándose paulatinamente, hasta que chacras, baldíos y lotes pasaron de unos poseedores a otros sin mediación de escrituras. Este temprano reparto de tierras entre unas pocas familias condicionó en buena medida el posterior desarrollo urbano de la ciudad.

Hacia 1880, como producto de las contradicciones entre los sectores dominantes de la capital y las oligarquías regionales, surgió en Buenos Aires el proyecto de Federalización del Territorio de Misiones. La Capital se estableció primeramente en Corpus, que en adelante se denominará oficialmente “Ciudad de San Martín”. El pueblo de Posadas (un año antes, en septiembre de 1879 era aprobado el proyecto del Poder Ejecutivo de Corrientes, por el cual se cambiaba el nombre de Trinchera de San José por el de “Posadas”) seguirá quedando bajo la jurisdicción de la Provincia de Corrientes, al fijarse como límite Oeste el arroyo Garupá.

El primer Gobernador del Territorio, Rudecindo Roca, apoyándose en las dificultades que presentaba Corpus para la administración del Territorio y la comunicación con Buenos Aires y, en la posición estratégica que desde un punto de vista económico, tendría Posadas respecto al resto de la región, solicitó al gobierno nacional el traslado de la capital; hecho que se hizo efectivo en 1882 previo acuerdo con Corrientes.

Al convertirse Posadas en la Capital del Territorio y tal como lo previera Roca, se transformó en el núcleo urbano más importante de la región. Su situación jurídica, sumada a la estratégica ubicación geográfica, hicieron que creciera rápidamente y se transformara en un núcleo de servicios para los obrajes del Alto Paraná, con una actividad comercial notablemente diversificada.

Hacia fines de siglo la población se asentaba en torno a la Plaza principal, “9 de Julio”, y las actividades mercantiles tenían lugar en la zona del puerto. Sobre las barrancas, en la “Bajada Vieja”, se ubicaban los ranchos de paja y adobe donde se reclutaba la fuerza de trabajo requerida para las largas campañas en el monte. Frente a las fondas del puerto y junto al rancherío, se estacionaban las “villenas” provenientes del lado paraguayo que, lentamente, fueron conformando un mercado de alimentos, que inicialmente funcionaba algunos días por semana y luego adquirió permanencia. Paralelamente, va perfilándose lo que sería el futuro “centro” de la ciudad, con sus residencias de ladrillos y techos de tejas, concentrando a la población más importante

Los investigadores del Grupo Consultor URBIS, apoyándose en fuentes de comienzos de siglo, sintetizan la situación en los siguientes términos:

“En la plaza 9 de Julio, totalmente cercada con postes y alambres, salvo ranchos aislados y algunas casas de material y el tramo de la calle Bolívar que se encontraba desierto, nada era digno de registrarse. Núcleos de cierta importancia se encontraban alrededor de las plazas San Martín y 25 de Mayo aunque muy diseminados. Ranchos a lo largo de la calle Córdoba por ser éste el camino que empalmaba con la Picada (hoy avenida Centenario) ruta que conducía luego a El Brete. A un costado de la Picada y a poco de la hoy Avenida Corrientes, se encontraba el Tajamar con ranchos pobres. Ya en la picada habían comenzado los rozados estableciéndose las primeras quintas, una de las cuales fue la de Romard que se dedicó al cultivo de bananos. A poco de instalada la Municipalidad se había abierto el camino al Zaimán que luego sería la ruta obligada al interior, doblando a la izquierda una picada conducía hacia la actual Villa Urquiza, lugar donde se encontraba la primitiva Tablada en las inmediaciones del actual Hospital Regional. Una media docena de ranchos dispersos ocupados por peones del lugar, constituía este núcleo aislado prácticamente de la zona urbana. El cementerio instalado en la entonces picada, a poco de la avenida Corrientes, se había trasladado por disposición de la Municipalidad a la zona que hoy ocupa, pero con sólo una manzana de superficie. La ciudad de Posadas tenia en 1882-1883 los siguientes núcleos: la ribera desde el puerto hasta poco antes de El Brete, La Loma del Puerto y los ranchos escalonados a lo largo de la Bajada Vieja. Los perímetros que circundaban las plazas 25 de Mayo, 9 de Julio y San Martín. Las calles donde se iban ubicando rancheríos y alguna casa de material, Colón y Félix de Azara hacia el camino al Zaimán o Tablada, luego Córdoba y Bolivar, principalmente la primera que empalmaba con la picada. Ranchos sin formar núcleos en el Tajamar, al costado de la picada, El Brete, el Patotí, luego el Barrio del 24 donde en el ángulo de intersección de las avenidas Mitre y Corrientes partía la senda que comunicaba con el camino primitivo que conducía a Corrientes. Había varios ranchos muy distanciados hacia lo que hoy es el Cementerio”.[5] 

La construcción del Ferrocarril en 1912, otorgó nuevo impulso económico a la región, facilitando la exportación de productos locales y estableciendo al mismo tiempo un vínculo más orgánico con el resto del país. El tejido conectivo se completa al año siguiente con la inauguración del Ferry-Boat: Posadas-Pacu-Cuá (Encarnación, República del Paraguay) y con la construcción del puente sobre el arroyo El Zaimán, que vincula Posadas con su “hinterland” interior.

La llegada del ferrocarril y la construcción de puentes sobre los arroyos más caudalosos, otorgaron por primera vez preeminencia al tráfico terrestre en detrimento de la vía fluvial que lentamente fue perdiendo importancia. En términos de desarrollo urbano implicó la retracción de la ciudad frente el río y el crecimiento a sus espaldas, sobre su espacio interior, hecho que se continúa hasta la actualidad.

Durante el primer cuarto de siglo se vivió un período de crecimiento realmente urbano que transformó profundamente la fisonomía de la ciudad: se levantaron las primeras construcciones de ladrillos, se ensanchó el trazado original del pueblo. Se establecieron líneas de navegación permanentes desde Posadas hacia el Alto Paraná y hacia el Sur, hasta Buenos Aires; se completó el trazado de la línea del ferrocarril desde Buenos Aires hasta Asunción, haciendo el transbordo en Posadas. Se fundaron numerosas escuelas de instrucción primaria, se creó el Hospital de Caridad, se consolidaron importantes firmas comerciales, se establecieron sucursales y delegaciones bancarias y oficinas de servicios públicos como el correo, la policía y el juzgado de paz. Como consecuencia de este incipiente desarrollo urbano se instalaron en la ciudad las primeras fábricas de hielo, de panificados, de tabaco, de bebidas gaseosas, algunos molinos yerbateros, aserraderos, olerías, etc. Se instaló el alumbrado eléctrico (1902), el sistema de aguas corrientes (1927) y el Hospital Regional en la Chacra 10.

El espacio urbano original, delimitado por las cuatro avenidas, creció hacia el Norte, creando el primitivo barrio del Regimiento (el cuartel del 3 de Línea se hallaba instalado en el actual Parque República del Paraguay) y Villa Sarita. Cuando en 1889 el regimiento es trasladado a su actual emplazamiento, el antiguo lugar pasó a llamarse “Barrio de la Asistencia” dado que allí se instaló una sala de primeros auxilios y de reparto de leche. El poblado también fue creciendo hacia el Sur, y hacia el Oeste siguiendo la línea paralela a la Avenida Corrientes. Esto parece vincularse con la dificultad para habitar la orilla del río, (zona de rancheríos) y con la conexión con el interior por vía terrestre. La caótica numeración de las chacras que componen el ejido urbano refleja los periódicos ensanches del poblado; de todos modos, la mayor parte de la población y a la vez la de mayores recursos, se mantuvo por mucho tiempo dentro del perímetro de las “Cuatro Avenidas”.

Existe un censo de población practicado por la Gobernación del Territorio en el año 1931, que da una idea de la cantidad de habitantes radicados en zonas rurales y urbanas. Para Posadas (suponemos que el censo se refiere al ámbito comprendido por las cuatro avenidas) se cuentan 7.893 habitantes, y para los barrios adyacentes: del puerto, Villa Blossett, Villa Sarita, Villa Mola, El Chaquito, Patotí, Palomar y Villa Gutiérrez (después conocido como Villa Urquiza) un total de 14.775 habitantes. Villa Lanús, La Picada y otros parajes del Departamento Capital incluyendo Garupá y Fachinal, contaban sólo con población rural, alcanzando el número de 7.434 personas. Es decir, que para esa fecha toda la población considerada urbana para el Departamento Capital se concentraba en el casco céntrico de Posadas y barrios muy cercanos, totalizando 22.668 personas.

Las actividades económicas desarrolladas en la ciudad, así como su evolución, aparecen señaladas en los Censos Económicos de 1.912 y 1.932. El primero de ellos registra en el municipio: 353 comercios, 72 industrias, 52 explotaciones ganaderas y 92 agrícolas. Por su parte, el Censo Económico de 1.932 señala la presencia de 15 fábricas varias, 7 acopiadoras de frutos, 21 talleres mecánicos, 1 aserradero, 5 molinos de yerba, 5 fábricas de ladrillos y 799 comercios varios; un total de 853 establecimientos. Existían sucursales de cuatro bancos de nivel nacional: de la Nación, Hipotecario, Español del Río de La Plata y de Londres y Sudamérica, y la casa central del Banco Popular de Misiones, fundado en 1.918.

El abastecimiento de alimentos se hacía a través de dos mercados, uno municipal, ubicado en el centro, llamado Mercado Central; y otro en las inmediaciones del puerto, compuesto por las vendedoras paraguayas que cruzaban todos los días. En el primero se vendía carne, frutas y verduras, y en el segundo principalmente frutas y verduras. Alimentos envasados y otros artículos para el hogar, se expedían en comercios de poca envergadura localizados en los barrios y en los almacenes de ramos generales y tiendas del centro. Hasta  1.920, la atención de la salud era cubierta por los servicios del Hospital de Caridad y un sanatorio privado. Hasta la inauguración del Hospital Regional Dr. Ramón Madariaga en la Chacra 10, el hospital funcionó en lo que actualmente es el Hogar de Niñas Santa Teresita. Hacia 1931 funcionaban además, en el radio céntrico, dos sanatorios privados y la “Asistencia”, que era una Sala de Primeros Auxilios y reparto de leche para niños pobres, dependiente de una Asociación de Damas. En 1927, fue inaugurado el Leprosario Pedro Baliña, en las afueras de la ciudad, en el sitio donde funciona actualmente.

La crisis mundial de la década de 1930 se dejó sentir en el territorio. El ritmo de crecimiento de la ciudad y su “hinterland” se atemperó hasta la provincialización del Territorio de Misiones en los años 50. No obstante, durante esos años se realizaron algunas obras de pavimentación en el casco céntrico (que tuvieron inicio en 1936). Se inauguraron también dos mercados municipales: Feria del Norte (1935) y Feria del Sur (1949), nuevas escuelas primarias y secundarias; servicios de ómnibus urbanos. Durante este período también se lotearon algunas chacras dando lugar a futuros barrios residenciales. Por ejemplo, en 1931 se lotearon las Chacras 61 y 62, propiedad de Mordejano, dando origen al Barrio Rocamora; las Chacras 118, 119, 130, 131, etc., loteadas en el período 1930/35, conformaron el barrio “Santa Rita”; las Chacras 85 y 86, que fueron subdivididas en la década del cincuenta, originaron el barrio Moritán, entre otros. Las chacras lindantes con la orilla del río Paraná, hacia el Noroeste eran quintas y huertas, y la mayoría de ellas fueron subdivididas después del 55.

A mediados de siglo se instaló en la ciudad un moderno aserradero: la fábrica Heller, generando en torno a él un importante asentamiento de familias obreras (barrio “El Chaquito”, en las cercanías de la laguna San José) que constituían su principal mano de obra.

Hacia la década del 50, Posadas era el único centro urbano que contaba con una usina eléctrica moderna. Ello determinó la instalación en la ciudad de la mayoría de los establecimientos industriales y aserraderos.

Hasta 1930 Posadas era el único centro urbano de la región; desde entonces con el crecimiento de otros centros poblados se da una confrontación-complementación con una red urbana regional incipiente. No obstante, la ciudad sigue siendo el núcleo urbano sobre el que gira una economía regional. Por otra parte, la crisis del agro, entre otras cosas impulsa la migración hacia los núcleos urbanos del interior o directamente hacia Posadas, independientemente de que la ciudad ofrezca efectivamente mejores condiciones laborales que el medio rural. Hacia esa última fecha (1969) es notorio el crecimiento edilicio hacia el Sur (en relación con el trazado ferrovial que comunica tanto con Buenos Aires, como con el interior de la provincia y la República del Paraguay mediante el ferry boat Posadas-Pacú Cúa) y la falta de desarrollo hacia el Oeste. Por entonces, las zonas ribereñas inundables estaban prácticamente despobladas.

Entre los años 1872 y 1878, cuando se había realizado la mensura y parcelamiento de los terrenos destinados a la construcción de viviendas, así como el trazado de las calles del poblado para ordenarla, porque había crecido espontáneamente; los barrios la Bajada Vieja y el Barrio del 24, habían crecido notablemente. También se ocupan los terrenos alrededor de la plaza 9 de Julio. El cementerio es trasladado de la citada plaza, a la chacra 42, cerca del  camino al Brete, en el barrio Tajamar, al oeste de la avenida Corrientes. En 1872 el agrimensor Francisco Lezcano delimitó el casco urbano en 13 por 14 manzanas de 100 varas de lado (86, 60 metros); la zona aledaña la dividió en chacras de 400 varas de lado.

Hacia el año 1900, la mancha urbana sobrepasa las cuatro avenidas (Guacurarí, Roque Saenz Peña, Mitre y Corrientes) y se extiende hacia varias direcciones: al NO, a lo largo de la ribera del Paraná; al oeste, por el eje del camino al Brete; al SO, a ambos lados del primitivo camino a Corrientes y al sur, por el camino al Zaimán.

En cambio la isolínea del año 1957 señala una clara expansión urbana hacia el sur a lo largo de la Av. Uruguay, llegando hasta la Rotonda y crece como núcleo urbano aislado Villa Lanús (creado con la instalación de la Estación del Ferrocarril) frente a la estación experimental de cultivos tropicales. En el año 1909 se fundó la escuela N° 48 para atender la población estudiantil de la zona.

En el año 1969 la tendencia del crecimiento moderado hacia el oeste y mayor hacia el  sur y SE. La mancha urbana se une con el núcleo de Villa Lanús, a través de la ocupación de los terrenos a ambos lados de la Ruta Nacional N° 12; y se forma un nuevo núcleo urbano aislado, la Garita Km 10.

Actualmente la expansión de Posadas continúa hacia el oeste y sur (Ver figura N° 1). La historia del oeste comenzó en mayo de 1973, cuando el padre Juan, Markievicz y un grupo de familias del Movimiento Familiar Cristiano decidieron actuar a favor de los barrios más pobres de la ciudad. Compraron un terreno en la chacra N° 150 y allí comenzó a funcionar la Asociación de Promoción Social Cristiana (Prosocri), con apoyo de la Fundación Kolping.

La idea surgió de una preocupación por el estado general de los barrios periféricos con extrema pobreza, eran bolsones de miseria en torno a la ciudad. Habían unas 180 familias humildes en un paisaje natural de campo con monte y fauna típica del lugar.

Prosocri se abocó a la construcción de viviendas para reemplazar a las precarias construcciones en que vivían las familias del lugar. Las primeras viviendas eran de maderas o material, de acuerdo a los recursos económicos con que contaba la asociación. No tenían los servicios de agua potable, luz eléctrica, atención médica, ómnibus y comercios. La población comenzó a dejar los “ranchos” para ocupar las casas que se construyeron en la chacra N° 150, realizaron una perforación para obtener agua potable y la luz eléctrica llegó unos años después, a partir de la instalación en el lugar del club Luz y Fuerza.

Cuando en Prosocri se dieron cuenta de que no había muchas posibilidades de desarrollar solos, el proyecto habitacional que habían iniciado, por  falta de recursos económicos, se pusieron de acuerdo con el IPRODHA (Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional). La asociación ofrecía 5 hectáreas de la chacra N° 150 y el IPRODHA construiría un barrio. Las obras se inician en 1978  y se realizaron las primeras 432 casas Fonavi (Fondo Nacional de la Vivienda). Casi simultáneamente, en la chacra N° 148 se construyeron las primeras casas individuales, emprendimiento a cargo de Ratti Construcciones. Luego se construyeron los barrios de las chacras 149, 152, 153 y 154; de esta manera se forma el núcleo urbano “Villa Cabello” a 7 kilómetros del centro de Posadas.

En el presente Villa Cabello tiene 50.000 habitantes, cuenta con la mayoría de los servicios: escuelas, policía, hospital, agua potable, cloacas, luz eléctrica, recolección de residuos, correos, banco, líneas de ómnibus, supermercados y numerosos comercios minoristas.

El crecimiento urbano lineal del centro hacia el oeste, hasta Villa Cabello se aceleró con la pavimentación de las avenidas; poblándose primero los terrenos a los costados de las vías de comunicación y más adelante, lentamente se fueron ocupando las parcelas sobre las calles perpendiculares a los ejes de crecimiento. La primera avenida que se pavimentó, fue la Av. Tambor de Tacuarí, luego la Av. López y Planes, para descongestionar el flujo de automóviles hacia el centro.

A fines de la década del 90 y principios del año 2.000, coincidiendo con las direcciones de expansión de la ciudad se pavimentaron varias avenidas. Entre las más importantes, hacia el oeste: Av. Justo J. Urquiza, Av. Leandro N. Alem, Av. Centenario, Av. Blas Parera, Av. Almirante Brown, Av. Chacabuco, Av. Ituzaingó, Av. Bustamante, Av. Comandante Andresito y Av. Santa Cruz; y hacia el sur las avenidas: San Martín, Lucas Braulio Areco y Arturo Jauretche. Este avance en infraestructura produjo un gran impacto en el espacio, acelerando el crecimiento urbano hacia los dos sentidos, oeste y sur; en forma lineal, a lo largo de las avenidas pavimentadas, desde la ciudad hacia fuera, produciendo seudópodos de

forma alargada e irregular que se ensanchan entre las avenidas paralelas, uniéndose y rellenándose los intersticios vacíos. También se genera una revalorización de las parcelas localizadas sobre las avenidas asfaltadas, donde las inmobiliarias cumplen el rol principal en la compra y venta.

Lentamente todas las parcelas de las chacras, hacia el sur y oeste, son ocupadas, aumenta la densidad de población y de edificación, las construcciones se hacen más continuas, aunque con características diferentes del centro de Posadas; porque los propietarios cuentan con más terrenos, parques o patios. También crecen los servicios de luz eléctrica, recolección de residuos, agua potable, semáforos, destacamentos policiales, escuelas; que no son suficientes por el rápido crecimiento poblacional. Además, este crecimiento dejó bolsones de pobreza en las chacras bajas o próximas a las planicies de inundación de los arroyos, generando problemas de diferentes índoles.

El avance de la ciudad hacia el oeste y sur está acompañado, además de la pavimentación de avenidas, por la construcción de viviendas por el IPRODHA y por la EBY (Entidad Binacional Yaciretá), esta última para relocalizar a los afectados por el embalse de Yaciretá. Hacia el oeste en las chacras: 150, 151, 152, 158, 149, 138, 159, 148, 253, 251, 143, 142, 132, 245, 118, 190, 187 (IPRODHA); y en las chacras: 92, 93, 94, 102, 103, 111, 112 (Área A-1 y áreas complementarias A-C), por la EBY. En el sur las construcciones realizadas por el IPRODHA el área denominado Itaembé Miní, en las secciones catastrales 17 y 21; y los conjuntos habitacionales área A4, área A-3-2 construidos por la EBY.

En el sur la Ruta Nacional N° 12, primeramente actúa como borde para la expansión urbana, una vez sorteada, se convierte en eje de crecimiento; desde el nodo de La Rotonda hacia el SE y hacia el oeste (Av. Luis Quaranta) y SO. A partir de la Ruta Nacional N° 12 se originan otros ejes de crecimiento hacia el sur, la Av. Alicia M. de Justo- Ruta Provincial N° 213 y la Av. Cocomarola (Ver figura N° 1). El crecimiento hacia el oeste tiene dos barreras, una natural, el curso del arroyo Mártires y otra antropógena, el Aeropuerto Internacional Libertador General San Martín; como consecuencia el crecimiento se intensificará hacia el sur. También influirá el proyecto del IPRODHA de construir un barrio de 1.000 viviendas en el área del Itaembé Miní, con todos los servicios y que producirá las mismas consecuencias para el crecimiento de la ciudad que generó en sus inicios Villa Cabello. Será una avanzada hacia el sur que, dejará varios intersticios vacíos.

 

EJE DE CRECIMIENTO SUROESTE: USO DEL SUELO

El eje SO se inicia en el nodo de la Rotonda a lo largo de la Ruta Nacional N° 12, primeramente con rumbo oeste, denominado Av. Luis Quaranta, a la altura del Aeropuerto Internacional Libertador General San Martín cambia de rumbo hacia el SO y retoma el nombre de Ruta Nacional N° 12.

Para una mejor presentación del análisis de las variables y datos, el área de estudio se  dividió en cuatro sectores, según sus características geourbanas:

Primer sector: se inicia en la Rotonda hasta la Av. San Martín, comprende las secciones catastrales 3, 9, 10, y 12. El contorno es lineal o alargado, como consecuencia de la expansión urbana a lo largo de la ruta. La traza es irregular espontánea, las chacras 225, 226, 227 y 229 (al norte de la Av. Luis Quaranta) conservan la traza cuadricular o en damero, según la mensura del agrimensor Francisco Lezcano en 1872. Presentan algunas modificaciones por los asentamientos espontáneos y por las características del relieve. El amanzanamiento es de cuadras cuadradas y parcelamiento rectangular.

 

FIGURA N° 1 EVOLUCIÓN URBANA DE POSADAS

 

 


En cambio, hacia el sur de la Av. Luis Quaranta la forma urbana es más caótica, los lotes, manzanas y parcelas en su mayoría son rectangulares, a excepción de las manzanas 3, 4, 5 y 6 de la sección catastral N° 12, que son cuadradas. La densidad de población es de 20 a 50 habitantes por hectárea.

En todo el sector el uso del suelo, en mayor porcentaje es residencial y comercial; y en menor industrial e institucional. En el uso residencial se observan edificaciones unifamiliares de jerarquía alta, media y baja; y edificaciones multifamiliares, como consecuencia, del alto porcentaje de gitanos asentados a lo largo de la vía de acceso a la ciudad. Viven en carpas, galpones, tinglados, casas o en construcciones mixtas (galpones y carpas, casas y carpas, tinglados y casas). Se dedican a la compra y venta de autos, incidiendo notablemente en el uso del suelo; se observan las extensas playas de exposición de automóviles.

El uso del suelo es desordenado, se mezclan el uso residencial (viviendas de jerarquías alta, media y baja) con el comercial (compra-venta de autos, venta de ladrillos, comedores, parrillas, ferreterías, fruterías, bares, depósitos de materiales para la construcción, concesionarias de autos, kioscos, despensas, talleres mecánicos, mueblerías, carpinterías, viveros, moteles, venta de gas, gomerías, sastrerías, peluquerías, venta de lubricantes, venta de maquinarias agrícolas e industriales) y el industrial (aserraderos, madereras).

Es característico del sector la venta de ladrillos, en las calles paralelas a la ruta, los “ladrilleros” se agrupan con sus camiones esperando a los compradores. Se establecen durante días, hasta que logran comercializar sus productos; se los observa tomando mate, jugando las cartas, dialogando, almorzando, durmiendo. Generan un gran impacto visual, para las personas que entran a la ciudad o a la provincia por esta vía de comunicación. También, es común la instalación de puestos o de camiones para vender, según la temporada, sandías, melones, naranjas, mandarinas.

Dos obras antropógenas generan un gran impacto en el sector, la Terminal de ómnibus, inaugurada en 1998 y otra en construcción, el centro comercial Libertad-Posadas (con salones de venta, locales comerciales, patio de comidas, local de juegos, salas de cine, estacionamiento para mil automóviles). Estas obras aumentaron el caótico tránsito sobre la Ruta Nacional N°12, que pasa por un sector importante de la mancha urbana. Con el traslado de la terminal de ómnibus a la zona, generó un mayor flujo de ómnibus, automóviles particulares, remises y taxis.

La actual construcción del hipermercado provoca el tránsito pesado de camiones, volcadores y máquinas. Una vez inaugurado, aumentará el flujo de autos particulares, remises, taxis y camines de abastecimiento de productos; sumados al flujo normal de la angosta Ruta Nacional N° 12 generarán problemas en el tráfico.

El segundo sector se inicia en la Av. Libertador General San Martín hasta el arroyo Mártires, comprende las secciones catastrales números 16, 17, 20 y 21. El contorno es lineal o alargado, la traza es en damero al norte de la Av. Luis Quaranta e irregular espontánea y deliberada al sur. En consecuencia el amanzanamiento, al norte es de chacras con manzanas cuadradas y rectangulares y al sur de variadas formas.

La densidad de población comienza a decrecer con respecto al sector anterior, de 20 a 50 habitantes por hectárea en la primera parte, como transición entre los dos sectores y más al oeste con una densidad de menos de 20 habitantes por hectárea. También, desciende la densidad edilicia, las parcelas ocupadas se intercalan con los terrenos sin uso, con malezas y están en venta. La textura es de trama abierta y grano grueso, con apariencia de periferia, predominando espacios sin edificar y donde comienzan a manifestarse las tensiones de la franja urbana-rural.

El uso del suelo es residencial (viviendas unifamiliares de jerarquía variada). En la chacra 241 de manzanas rectangulares las viviendas unifamiliares son de jerarquía alta y muy alta; con parques, jardines y abundante arborización. Sobresaliendo del área circundante de viviendas unifamiliares de jerarquía media-baja.

El uso comercial está representado por hipermercados, supermercados, depósitos de productos perecederos y no perecederos, distribuidoras de mercaderías, despensas, farmacias, ferreterías, estación de servicios, moteles y hoteles. Las instituciones relevadas son clubes, hospital neurosiquiátrico, morgue judicial, policía y escuela. En menor porcentaje, el uso industrial, con algunos aserraderos distribuidos en el sector.

Para la Municipalidad de Posadas, este sector es el fin de la zona urbana (arroyo Mártires). Es un sector  de transición al espacio rural, heterogéneo, donde se hallan algunas características del sector siguiente: clubes con piletas, canchas de fútbol, voley, tenis, paddle, hockey y quintas de fines de semanas. Son numerosas las parcelas que se hallan a la venta.

El tercer sector se inicia en el arroyo Mártires hasta el Hipódromo General Belgrano. Comprende la sección catastral N° 25, donde la urbanización avanza lentamente sobre el campo. La morfología presenta las siguientes características: el contorno es difuso, lineal y fragmentado; la traza es irregular deliberada; el amanzanamiento rectangular y triangular. La densidad de población es baja, con menos de 10 habitantes por hectárea y la textura es abierta.

El uso del suelo es residencial en un 80%, con viviendas unifamiliares de jerarquía muy alta, son quintas de fin de semana con piletas, parques, jardines y excelente arborización. Son numerosos los clubes, piletas públicas y áreas verdes. Se encuentra una de las áreas verde más extensa de Posadas, el “Parque de la Ciudad”. Este parque tiene varias canchas de fútbol, que atraen a numerosos equipos los fines de semanas. Además el circuito de ciclismo, la pista de atletismo, el Jockey Club Posadas, el Campo Hípico del Sol y el Hipódromo General Belgrano convocan a numerosas personas de diferentes edades.

Como en el año 1960, este sector era netamente zona de campo y alejado del centro, se construyó el Aeropuerto Libertador General San Martín. Si continúa la expansión urbana hacia el oeste, los alrededores del aeropuerto quedarán urbanizados, generándose una nueva problemática en la zona. Se halla el Cementerio Privado Parque Tierra de Paz y son numerosas las parcelas sin uso que se encuentran a la venta por inmobiliarias de la ciudad.

Es común que los posadeños los fines de semana salgan a tomar mate a la orilla de la Ruta Nacional N° 12, para disfrutar del contacto con la naturaleza y de las tardes con aromas a campo.

El cuarto sector se inicia en el Hipódromo General Belgrano hasta el límite con Corrientes, en el arroyo Itaembé. Es la zona de campos submisioneros y comprende las secciones catastrales números 25 y 26. Son 20 kilómetros de campos con pinos, eucaliptos, ganados o pastizales. Se hallan algunas estancias dedicadas a la cría de ganado bovino y a la reforestación de los campos con pinos y eucaliptos.

Próximo al límite con Corrientes se encuentra “El Arco”, donde funcionan los controles de la policía provincial de Misiones, gendarmería nacional, dirección general de rentas y ecología.

 

CONCLUSIÓN

Las páginas precedentes nos han mostrado el rostro de Posadas, desde la perspectiva geográfica. Esa realidad que hoy estudiamos es el resultado de un largo proceso histórico que ha gestado una ciudad con una personalidad definida, aunque algunos se preocupan en negarla, aun sin haberse molestado a estudiarla. Estas tendencias históricas nos muestran el porqué de un presente, y muchas de ellas tendrán vigencia en el futuro por mera proyectiva.

Nada de lo que hoy se lleve a cabo para solucionar muchos de los problemas de la ciudad puede encararse sin un marco urbano y regional de referencia. Este plan debe encuadrarse en el modelo deseable, es decir el perfil de Posadas en el siglo XXI, con una perspectiva temporal dominada por el largo plazo, pero donde o hacia donde deben encaminarse las acciones del corto y mediano plazo.

El proceso histórico nos muestra momentos cargados de acción, y por ende de expansión, y épocas de letargo. Tal vez en estos momentos Posadas transite por un período dinámico, de muchas obras, de crecimiento; pero es necesario replantear ciertos aspectos de la ciudad, definir su modelo futuro y redimensionarlo según ese esquema. Posadas es el resultado de un crecimiento desordenado y espontáneo, donde las ansias de hacer se impusieron a los estudios de base económico-urbanos sobre los cuales se asentara un acertado planeamiento indicativo.

De todos, el peor problema que hoy enfrenta la ciudad es haber crecido en forma explosiva, desordenada y por ende no ajustada a ningún plan. No puede decirse que los planes no existieron; por el contrario, los hubo, y buenos (Plan Urbis, 1957 y Plan Posadas, 1972), pero no se cumplieron, y tal vez porque alguien, de los que no faltan, les encontró defectos. Se buscaba, tal vez, el plan perfecto, y éste no existe ni aquí ni en ningún otro lugar. Estamos de acuerdo en que todo plan es perfectible, pero la experiencia indica que es más conveniente ordenar el crecimiento urbano a partir de un plan, aunque éste tenga defectos, que dejar librada la expansión a los interses del gobierno de turno y a la improvisación.

Así, sin plan, sin guía, Posadas creció anárquicamente, un crecimiento centrípeto que deshumanizó el paisaje urbano primitivo, creando todo tipo de problemas, entre los que la congestión aparece como el más importante. La ciudad, a su vez, se desparramó hacia las periferias rurales, a veces por mantener un “género de vida urbano” muy arraigado en la población: el de la vivienda unifamiliar. Otras veces, la mayoría, por una incontrolada especulación con las tierras. Es así como aparecen las bajas densidades y los problemas típicos de las transfiguraciones rurales-urbanas, donde los terrenos condenados al baldío, la inexistente o precaria infraestructura de servicios, la degradación del hábitat, la polución y la contaminación son los flagelos más significativos.

Estos problemas se presentan en toda la ciudad pero se intensifican en las frágiles áreas rururbanas, donde la expansión de la ciudad genera una presión sobre el área de campo, alterando el equilibrio natural del sistema de los campos submisioneros.

En el eje de crecimiento S.O. conviven o coexisten elementos de diferente origen, por ello el signo elocuente es la heterogeneidad y mezcla de usos del suelo. Los problemas observados y analizados en el área de estudio son falta de organización y ordenación del espacio, por lo cual generan deterioro del ambiente natural de los campos submisioneros.

Podemos afirmar que nuestra hipótesis “el rápido crecimiento urbano y el mal uso de la tierra genera problemas ambientales y disfuncionalidades en el espacio S. O. de Posadas” se cumple en el área de estudio. Pero también podemos afirmar, que a pesar de los problemas de la ciudad, Posadas tiene importantes perspectivas como centro nodal de la región, a nivel nacional y del Mercosur.

 

 

BIBLIOGRAFÍA:

 

ARECO, Lucas B. Documentación Histórica de Posadas 1872-1920. Posadas, Ediciones Montoya. 1985

BELASTEGUI, Horacio M. Reseña histórica del Municipio de la ciudad de Posadas 1872-1972. Posadas, Misiones. Facultad de Ciencias Sociales, UnaM. 1974. 28 págs.

CANTERO Alberto (Director). Geografía urbana y medio ambiente de la ciudad de Posadas. Posadas. ISPARM. 1996. 129 págs. Inédito.

CANTERO Alberto (Director). Influencia de los arroyos urbanos sobre la ciudad de Posadas. Posadas. ISPARM. 1997. 122 págs. Inédito.

CANTERO, Alberto. Metamorfosis del espacio de Posadas. Posadas. USAL. 1998. 50 págs. Inédito.

CANTERO, Alberto. Metamorfosis del espacio de Posadas: eje de crecimiento S.O. Buenos Aires. USAL. 2000. 39 págs. Inédito.

CARTER, Harold. El estudio de la Geografía Urbana. Madrid. IEAL. 1974.

CARVALLO, Casiano. Posadas en pos de su cronología. Posadas. S/e. 1945

CONICET – UNaM. Proyecto POBUR. Informe Final. Posadas, Misiones. CONICET – UNaM. 1989. Inédito.

MISIONES. Ministerio de Economía y Obras Públicas de la Provincia de Misiones. URBIS. Plan Regulador de la ciudad de Posadas. Posadas. 1957.

MUNICIPALIDAD DE POSADAS. Código de planeamiento urbano. Posadas, Misiones. S/ed. 1999. 198 págs.

Municipalidad de Posadas. Plan de Desarrollo Urbano de Posadas. 3 Tomos. Posadas, Misiones. 1972. Inédito.

RANDLE, Patricio. Geografía histórica y planeamiento. Buenos Aires. EUDEBA. 1966. 268 págs.

SANTOS, Milton. Metamorfosis del espacio habitado. Barcelona, Oikos-tau. 1996.

SANTOS, Milton. Por uma Geografía nova. Sao Paulo. Editora Hucitec. 1996.

 



[1] Santos, Milton. Por uma Geografia Nova. Sao Paulo. Hucitec, 1996.

[2] Belastegui, Horacio y otros. Posadas durante la crisis del noventa. Posadas. UNAM, 1974.

[3] Belastegui, Horacio. La situación del mensú en las primeras décadas del siglo XX. Posadas, UNAM,1974.

[4] Belastegui, Horacio y otros, Op. cit.

[5]Misiones. URBIS Plan Regulador de la ciudad de Posadas. Posadas, 1957.


Ponencia presentada en el Cuarto Encuentro Internacional Humboldt. Puerto Iguazú, Argentina. Setiembre de 2002.