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Asunto:[encuentrohumboldt] 229/04 - LA PERCEPCION DE LOS PELIGROS AMBIENTALES
Fecha:Viernes, 25 de Junio, 2004  21:02:40 (-0300)
Autor:Humboldt <humboldt @............ar>

LA PERCEPCION DE LOS PELIGROS AMBIENTALES

 

Dra Susana Aneas

Dpto de Geografía-IGA

Univ. Nac. de San Juan

 

Resumen

 Al analizar la percepción de los peligros ambientales se debe tener en cuenta tanto las características del fenómeno como también ciertas particularidades de la personalidad de los individuos que influyen en sus respuestas frente al peligro. Se comprueba en esta investigación que las dimensiones psicológicas Estado de Angustia, Centros de Control y Represión-Sensitividad influyen en la percepción de los peligros ambientales y deben ser tenidas en cuenta en todo plan de prevención o mitigación de riesgos.

Palabras clave: peligro- percepción – prevención.

 

Abstract

When analyzing the environmental hazards perception the characteristics of the phenomenon as well as certain peculiarities of the subjetcs personality must be taken into account, for they influence their response to danger. This research confirms that the psychological dimensions Anguish Trait, Control Locus and Repression-Sensitization have an effect on the perception of environmental hazard sand must be considered in every plan of prevention or mitigation of risks.

Key words : hazard- perception - prevention


Introducción

Toda vez que se analiza el problema de los peligros ambientales, ya sea respecto de su percepción, de sus consecuencias o de la prevención de sus riesgos, se debe tener en cuenta una serie de elementos; relativos tanto al fenómeno peligroso en sí (frecuencia, magnitud, intensidad, extensión, etc) como a la población involucrada. En relación con esta última es habitual considerar, en los estudios de peligros ambientales, factores extrínsecos al individuo que pueden condicionar su percepción de los mismos, como por ejemplo el nivel de vida, las características del ambiente, el nivel educativo o la situación socioeconómica; sin embargo, rara vez se consideran características intrínsecas de los individuos que también intervienen en el proceso de percepción, tales como ciertas dimensiones de la personalidad que pueden influir no solo en la percepción sino también en sus respuestas a los eventos peligrosos.

La investigación cuyos resultados se presentan aquí ha tenido por objeto analizar algunas variables que miden la influencia de la personalidad en la percepción de los peligros. Son las características intrínsecas de los individuos –aunque influídos por condicionamientos externos- las que determinan las respuestas humanas a los peligros ambientales, convirtiéndose así en un marco importante a tener en cuenta en un plan de prevención de riesgos.

 Como antecedente de los estudios de peligros ambientales encontramos una larga tradición en geografía desde los trabajos de Gilbert White y sus discípulos de la Escuela de Chicago. Así, la labor mancomunada de geógrafos y psicólogos aportó con importantes resultados en la formación y consolidación de la geografía de los riesgos. En un marcoespacio-temporal más próximo, se pueden mencionar las investigaciones de Patricio LarraínyPaul Simpson-Housley referidos a la percepción que tienen los habitantes de distintas comunidades chilenas (Graneros, Alhué, Santiago, etc) sobre los peligros naturales que afectan sus respectivos medios.

En esta investigación se seleccionó una población sometida con cierta frecuencia a la presencia de peligros tanto naturales (sismos, reveniciones) como sociales (pobreza, desocupación), todo lo cual no solo convierte al área estudiada en peligrosa sino que también hace surgirla necesidad de diseñar algún plan de mitigación de peligros o de prevención de riesgos.

La elección recayó sobre la población adulta de la ciudad de Caucete (capital del departamento homónimo al SE de la Provincia de San Juan) conjunto de personas que no solo han experimentado el último terremoto importante producido en la zona, sino que son víctimas frecuentes de otros peligros como los ya citados. Este trabajo procura dilucidar las características (intrínsecas y extrínsecas) de la población afectada para lograr mejores respuestas frente a los peligros, y una mayor y mejor participación de dicha población en cualquier plan de mitigación de peligros.

Percepción ,personalidad y comportamiento

 Los estudios sobre el comportamiento humano realizados en Psicología, nos aportan importantes herramientas para poder comprender las reacciones y respuestas de los individuos ante fenómenos peligrosos. A través de ellos se ha podido comprobar que  hay ciertas características de la personalidad que influyen en la percepción que la gente tiene de los peligros y en las respuestas a los mismos. Los individuos interpretan subjetivamente la información de los fenómenos naturales y, en lugar de adoptar una actitud racional basada en la información objetiva elaborada por científicos, técnicos u organismos responsables del tema ,generan respuestas que generalmente no contribuyen a mejorar la situación real. Estas respuestas se producen generalmente porque las personas tratan de reducir al máximo los niveles de incertidumbre negando la gravedad o recurrencia del evento, o bien le atribuyen una ocurrencia cíclica lo suficientemente amplia de modo que supere sus expectativas de vida. Ello crea sensación de orden y seguridad. Así, el individuo puede convivir con el peligro. Sin embargo, tal actitud suele representar un obstáculo para implementar cualquier plan de mitigación o prevención, ya que para que estos tengan éxito el punto de partida es que el individuo tome conciencia del grado de peligrosidad del fenómeno.

 Una de esas características que incide en el comportamiento de los individuos es la denominada Centros de Control. Cuando el individuo considera que los resultados de un evento son fruto del azar, la casualidad, el destino o el poder de alguna divinidad, manifiesta síntomas de creer en el control externo. En cambio, si esos resultados son considerados por el individuo consecuencia de su propio accionar se está frente a una situación de control interno (Rotter, 1954).

 Otra característica importante de la personalidad que influye en la percepción de los peligros, es la denominada Estado de Angustia (Spielberger: 1966). Esta dimensión representa una situación estable (en sujetos propensos a ella) por la cual los individuos tienen tendencia a percibir la mayoría de las situaciones como peligrosas o a exagerar los peligros. No debe confundirse la con la Situación de Angustia que es un estado emocional transitorio del organismo que aumenta cuando aparece el peligro o su amenaza y disminuye cuando este desaparece parcial o totalmente. Medir la Situación de Angustia (Anguish state) conviene cuando los eventos son recientes, pero para peligros muy distantes en el tiempo o de escasa frecuencia suele ser más provechoso valorar el Estado de Angustia (Anguish Trait).

 La tercer característica que ha sido probada en investigaciones similares es la denominada Represión-Sensitividad. Esta dimensión que permite medir los mecanismos de defensa de los individuos fue propuesta por Byrne en 1961. Su valor particular radica en que permite identificar tres tipos de individuos. En un extremo de la escala, los represivos cuya tendencia es a reducir o negar una amenaza . En el otro extremo, los sensitivos que intelectualizan la amenaza a través de una preocupación obsesiva. El individuo verbaliza libremente sus sentimientos de angustia y temor y trata de controlar el peligro conviviendo con sus potenciales consecuencias.   En el centro de la escala, se encuentran los individuos moderados, que si bien aceptan el peligro ello no significa que estén predispuestos a adoptar medidas concretas de acción frente a la amenaza.

En sus trabajos, Larrain y SimpsonHousley (1994) pudieron corroborarla influencia de estas tres características o dimensiones de la personalidad, en la percepción que tienen de los peligros, los habitantes de diversas comunidades chilenas. Si bien se ha comprobado que las tres dimensiones de la personalidad que se acaban de mencionar influyen en la percepción de los peligros , no quiere decir que sean las únicas. En ese sentido todavía queda mucho por hacer. Los psicólogos siguen investigando nuevas dimensiones que puedan contribuir a explicar mejor la percepción de los peligros y los comportamientos resultantes. Los geógrafos por su parte colaboran en tal tarea, especialmente en lo que atañe al impacto de los comportamientos de los individuos sobre el espacio que habitan.

Teniendo en cuenta estas consideraciones teóricas, el presente trabajo ha tenido como uno de sus objetivos importantes corroborar si las tres dimensiones de la personalidad ya mencionadas tienen incidencia en la forma en que los individuos perciben los peligros del lugar. Para lograrlo se hizo imprescindible la realización de encuestas y entrevistas.

Trabajo de campo

 Para el trabajo de campo se seleccionaron tres muestras sobre las que se aplicaron una serie de encuestas. En estas se recabó información sobre características demoestructrurales y psicológicas de la población. Por características demoestructurales se entienden aquí aquellas particularidades esenciales que caracterizan la estructura de una población, a saber: edad, sexo, actividades y nivel educativo. Las dimensiones psicológicas consideradas fueron Estado de Angustia, Centros de Control y Represión-Sensitividad. 

 La escala usada para medir el Estado de Angustia se basó en un cuestionario de diecisiete preguntas, considerándose para cada pregunta cuatro alternativas cuyos valores de 1 a 4 puntos se corresponden con diferentes Estados de Angustia. En cada pregunta a contestar el individuo debía optar por una sola de esas cuatro alternativas. Sumando los puntos de todas las preguntas se obtiene el puntaje de cada individuo. Finalmente se tabulan los valores de todos los individuos, a efectos de poder caracterizar a la población muestral según tenga altos o bajos niveles de Angustia. Los puntajes más bajos corresponden a individuos con bajos niveles de Angustia. Los individuos con puntajes altos tienden a percibir como peligrosa cualquier situación. Esta división se realizó en función del valor medio de la escala adoptada. 

 La medición de la dimensión bipolar  Centros de Control, también se basó en un cuestionario de 17 preguntas de doble alternativa (a ó b). Las respuestas que representan mayor externalidad se contabilizan con un punto y con 0 punto las de menor externalidad. Así , los individuos con puntaje alto experimentan un mayor control externo, es decir, consideran que la solución a los problemas que deben enfrentar no depende de ellos, la respuesta al peligro escapa a su control. Por el contrario, las personas con puntaje bajo o control interno consideran que pueden enfrentar los peligros por sus propios medios. También aquí el centro aritmético de la escala fue el punto de inflexión que permitió caracterizara los dos grupos mencionados.

 La dimensión Represión-Sensitividad fue captada a través de un cuestionario de 50 preguntas (a responder por verdadero ó falso). La razón de considerar un mayor número de preguntas en esta dimensión no fue arbitraria. Se fundamenta en experiencias previas que demostraron que era necesario realizar un número considerable de preguntas para poder alcanzar los resultados deseados con un cierto grado de certeza. Los individuos con muy bajos puntajes son los que tienden a negar el peligro, correspondiéndole el calificativo de represivos. Los valores intermedios caracterizan a personas moderadas que aceptan o reconocen el peligro pero no lo exageran. Cuando los individuos exageran el peligro se pueden considerar sensitivos y sus puntajes son los más elevados. Para poder valorar los tres grupos se dividió la escala usada en tres partes iguales.

Las dimensiones psicológicas y su relación con las variables demoestructurales

 Una de las dimensiones psicológicas analizadas, el Estado de Angustia, es importante a la hora de adoptar decisiones frente a los peligros. El individuo que posee altos niveles de angustia tiene tendencia a anticipar mayor cantidad de situaciones peligrosas o es más propenso a esperar daños más significativos si se produce un peligro. También es importante tener en cuenta que las personas con altos niveles de Angustia no son propensas a adoptar respuestas positivas como buscar protección adecuada, cortar el suministro eléctrico, etc. en caso de producirse eventos peligrosos.

 El puntaje mínimo del cuestionario adoptado fue de 17 puntos(en el caso que el encuestado hubiese elegido la alternativa de valor 1 en las 17 preguntas), y el máximo 68 puntos (en el caso que el encuestado hubiese elegido la alternativa de valor 4 en las 17 preguntas). Los valores reales hallados oscilan entre 31 y 64 puntos. Es decir , en general valores altos y más atomizados hacia el centro de la escala adoptada. Para diferenciar dos grupos se tomó el valor central de esta escala , el cual se ubica en 42,5 puntos (se obtiene encontrando el punto medio del rango de valores permitidos para la escala) . De este modo los dos grupos quedan conformados de la siguiente manera (Gráfico I) :

·un grupo con bajos puntajes, menores que 42,5 puntos, conformado por 90 individuos y

·otro grupo con altos puntajes, entre42,5y68 puntos integrado por110 personas.

Es decir, que la mayor parte de la población de esta muestra manifiesta tener un Estado de Angustia elevado.

  Al correlacionar las variables demoestructurales ya mencionadas con la dimensión psicológica Estado de Angustia(expresada en promedios por muestras )se obtuvo que:

·la variable edad no influye en la variación del Estado de Angustia. (Cuadro I). A diferentes edades corresponden valores muy próximos en esta dimensión de percepción(Muestra I y Muestra II) y a mayores diferencias en Estado de Angustia corresponden iguales promedios de edad(Muestra IIy III).

 

Muestra Promedio Edad Estado de Angustia
Muestra I 36 44
Muestra II 39 45
Muestra III 39  49

 Cuadro I

La relación sexo-Estado de Angustia no expresa influencia en la dimensión de percepción analizada. En la Muestra del Estado de Angustia es igual en hombres y mujeres En la Muestra II esta dimensión es levemente superior en los varones Solo en la Muestra III el Estado de Angustia es mayor en las mujeres . De todos modos las diferencias no son tan significativas como para marcar influencia del sexo en la percepción.

·La variable nivel educativo si influye en el Estado de Angustia. Los encuestados que poseen menor nivel educativo y socioeconómico tienen los mayores niveles de Angustia, mientras que los de mayor nivel educativo y socioeconómico presentan los menores niveles de Angustia. (Cuadro II)

Muestras Nivel Educativo Estado de Angustia
III 7 45
II 9 44
I 12 43

Cuadro II

·En la variable actividad  se observa una pequeña variación ascendente en los promedios de Estado de Angustia según las diferentes actividades, pero esa diferencia está más bien relacionada con el nivel educativo que podría atribuirse a cada actividad que con esta en sí misma. Por lo tanto, se ha podido comprobar que de las variables demo-estructurales consideradas, solamente las diferencias de nivel educativo tiene una influencia importante en la variación del Estado de Angustia. El nivel socioeconómico muestra una influencia muy moderada en los casos de niveles educativos bajos, pero no altera la percepción con niveles educativos intermedio o altos. La edad y el sexo no manifiestan ejercer ninguna influencia .

Respecto a la segunda variable psicológica analizada: Centros de Control, cabe recordar que es una característica de la personalidad útil para entender en qué grado, los individuos confían en sus propias fuerzas para enfrentar los peligros. En la escala de medición usada, los puntajes bajos representan Control Interno o confianza en sí mismo. Los puntajes altos o Control Externo significan que el individuo ve las soluciones necesarias a los peligros como ajenas a su control. (Gráfico II) .  

Los valores hallados señalan una población con neto predominio del Control Interno. Las mayores frecuencias se encuentran entorno a los 7 puntos, valor inferior a 8,5 que representa el punto central en la escala de medición adoptada ( 0-17 ).   De este modo los individuos con Control Interno suman 168 y los que poseen Control Externo son 32.

 Relacionando esta dimensión con los parámetros demo-estructurales se tiene que :

·Edad -Centros de Control: se observa una relación muy débil entre los promedios de los grupos de edad y los de los centros de control. A medida que aumenta la edad disminuyen los puntajes promedio de esta dimensión psicológica, lo cual significa que a mayor edad los individuos tienden a confiar más en sus propias posibilidades para enfrentar los peligros, tal vez debido a su mayor experiencia de vida.

·Sexo-Centros de Control: al comparar los promedios de esta dimensión para varones y mujeres no se hallaron diferencias, lo cual indica que la variable sexo no influye en la percepción de los peligros.

·Nivel educativo - Centros de Control: tomando como referencia el promedio de nivel educativo en cada Muestra y el promedio de la variable psicológica medida , no se observa ninguna influencia entre ellos. A lo sumo el promedio de centros de control es mayor, con niveles educativos menores, pero los promedios siempre se ubican en el grupo de control interno.

·Actividad-Centros de Control: al relacionar la variable actividad con la dimensión centros de control se puede advertir que no existe ningún criterio que permita relacionar ambas variables. En general, salvo el grupo de individuos que realizan oficios, que manifiestan poseer Control Externo (puntaje mayor a 8,5),el resto de los grupos revelan tener Control Interno (puntaje inferior a 8,5).

 En síntesis, se puede acotar que ninguna de las características demoestructurales consideradas influyen en la variación de la dimensión psicológica Centros de Control. Sólo un nivel educativo bajo refleja una débil influencia.

La tercer dimensión psicológica analizada en esta muestra fue la de Represión-Sensitividad, dado que se considera una dimensión decisiva a la hora de adoptar respuestas frente a un peligro. El procesamiento de los datos realizado luego de dividir la escala obtenida(0 -50 puntos) en tres partes iguales, permitió clasificar a esta población en tres grupos (Gráfico III) :

·Represivos: con puntajes inferiores a 16,66 puntos. Este grupo quedó conformado por 28 individuos.

·Moderados: con puntajes entre16,66y33,32 puntos. Es el grupo más numeroso con150 personas.

·Sensitivos: con puntajes entre33,32y50y una frecuencia de 22 encuestados.

 Es decir, que teniendo en cuenta la escala real de medición y la frecuencia de encuestados, esta población podría calificarse de Moderada con tendencia a Represiva más que a Sensitiva. Debe recordarse que los individuos Moderados aceptan el peligro, lo cual no quiere decir que estén dispuestos a adoptar medidas de acción frente a una amenaza. Por su parte los represivos tienden a reducir o negar la amenaza.

Al relacionar las variables demográficas con las dimensiones psicológicas se concluye que para el caso de la relación:

Edad-Represión Sensitividad: no se advierte relación alguna entre la edad y la dimensión psicológica. Los escalones de menor edad tienen valores moderados (entre 16,66 y 33,32) lo mismo que los más ancianos, mientras que los promedios más altos que señalan al grupo de los sensitivos (inferior a 33,32), se da en los grupos intermedios de adultos, 36-40 años y51-60 años. (Cuadro III)

Sexo-Represión Sensitividad: al comparar los promedios correspondientes a cada uno de los sexos, se observa que no hay influencia de estos en la dimensión psicológica analizada. Si bien en el promedio que muestra el gráfico hay una pequeña diferencia, esta deja de tener importancia al considerarse que ambos valores corresponden a la categoría de moderados. (Cuadro IV)

Grupos de edad

Edad

(prom. en años)

Repres. -Sensitividad

(prom. en puntos)

21 – 25

26 - 30

31 - 35

36 - 40

41 - 45

46 - 50

51 - 55

56 - 60

61 - 65

66 - 70

24

28

32

39

43

48

53

58

64

69

20

18

15

36

28

26

33

37

19

17

 

Cuadro III

 

 

Sexo Fem.

Sexo Masc

Repres. -Sensitividad

26

28

Cuadro IV

 

Nivel educativo-Represión-Sensitividad: analizando los cuatro niveles educativos considerados como ciclo completo, y su posible influencia en la dimensión represión-sensitividad, se observa que el promedio de esta es menor con menos años de escolaridad. Esto tienta a pensar que un mayor nivel educativo vuelve al individuo más sensitivo, pero si se tiene en cuenta que todos los promedios se ubican dentro del grupo de moderados, las diferencias se diluyen. (Cuadro V)

 

Nivel educativo

Nºdeaños

Represión-Sensitividad

1

7

20

2

12

25

3

15

28

4

18

30

 Cuadro V

Actividad-Represión-Sensitividad: al observar los valores promedio correspondientes a cada una de las distintas actividades consideradas se advierte que no hay relación directa entre ninguna actividad con la dimensión analizada. Se dan valores bajos en agricultores, jubilados y empleados administrativos y altos en grupos tan dispares como amas de casa, profesionales y comerciantes.

 CONCLUSIONES

 Según se ha planteado al analizar los resultados de las muestras , las variables psicológicas medidas resultan importantes en la percepción de los peligros del lugar .

 Al procesar las dimensiones de la personalidad del grupo encuestado, se tiene que esta población se puede caracterizar como un grupo de individuos moderados en cuanto a su grado de sensitividad frente a los peligros, con un importante estado de angustia, pero donde la mayoría confía en su control interno o capacidad para enfrentar los fenómenos adversos. Esta confianza para enfrentar los peligros se asocia fundamentalmente con el hecho de que muchos de los individuos encuestados son sobrevivientes del terremoto del 23 de noviembre de 1977. Siempre se tiene más confianza frente a un peligro conocido que ante uno desconocido.

El elevado Estado de Angustia que se registra en esta población representa un factor desfavorable para enfrentar los peligros , pero ello se ve compensado por las mayores frecuencias de Control Interno, lo que muestra a un grupo humano con confianza en sí mismo.

 De la relación de las características demográfico-estructurales de la población con sus características psicológicas, se advierte que en la percepción de los peligros tienen influencia importante las diferencias de nivel educativo. Las demás variables planteadas: edad, sexo y actividad, no manifiestan relaciones que puedan considerarse significativas. El nivel económico muestra cierta influencia sólo cuando el nivel educativo es muy bajo. A esta conclusiones se arriba no solo por los resultados de las encuestas, sino luego de cotejar estas con entrevistas personales.

Por las características demográfico estructurales y de personalidad que influyen en la percepción de los peligros por parte de esta población, se puede considerar que, salvo su bajo nivel educativo, es un grupo humano que tiene buenas condiciones para implementar un plan de prevención de peligros. En dicho plan, la información adecuada es un factor fundamental. Un plan de formación de la comunidad, para futuros eventos peligrosos, debe preverla información y asesoramiento continuo a la comunidad, especialmente fuera de los momentos críticos como aquellos de la ocurrencia del peligro. En esto, es invalorable el apoyo permanente de los medios de comunicación, que son los que más influencia tienen en la comunidad respecto a mantener vivo el recuerdo de eventos peligrosos. Si bien esto no debiera conducir a exagerar los peligros, ni tampoco a ocultarlos, por motivaciones de cualquier índole. La objetividad en este sentido es la mejor ayuda para mitigar el peligro.

 


BIBLIOGRAFIA

BAILLY, A. : (1979); “La percepción del espacio urbano”. IEAL. Nuevo Urbanismo. Madrid. 326 pp.

 LARRAIN NAVARRO, P. Y SIMPSON-HOUSLEY, P. : ( 1994)“Percepción y Prevención de catástrofes naturales en Chile”Ediciones Universidad Católica de Chile. Santiago de Chile. 140 pp. 

LYNCH, K. (1976) : “ La imagen de la ciudad ”Ed. Infinito. Buenos Aires. 207 pp.

ROTTER (1954) “Social Learning and Clinical Psychology”en Larrain Navarro y Simpson Housley, op. cit.

SPIELBERGER, C. D. : (1966) “Anxiety and Behavior” en Larrain Navarro y Simpson Housley op. cit.

 


Ponencia presentada en el Tercer Encuentro Internacional Humboldt. Salta, Argentina. Octubre de 2001.