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Asunto:[encuentrohumboldt] 122/04 - TURISMO RURAL: UNA OPORTUNIDAD PARA ZONAS GANADERAS DESFAVORECIDAS DE LA MESETA CENTRAL PATAGONICA
Fecha:Miercoles, 28 de Abril, 2004  00:15:01 (-0300)
Autor:Humboldt <humboldt @............ar>

TURISMO RURAL:

UNA OPORTUNIDAD PARA ZONAS GANADERAS DESFAVORECIDAS

DE LA MESETA CENTRAL PATAGONICA

 

Por: Prof. Ernestina Díaz

Dto. Geografia- Fac. Humanidades

y Cs. Sociales-UNPSJB

Comodoro Rivadavia-Chubut-

 

 

RESUMEN

 

              El presente trabajo forma parte de un proyecto de investigación en el cual se propone un análisis de la posibilidad de desarrollar el turismo rural en la Meseta Central Patagónica (Departamentos: Escalante y Sarmiento en la Pcia. del Chubut; y Lago Buenos Aires y Deseado en la Pcia. de Santa Cruz), como alternativa de diversificación a la actividad ganadera en esta área de estudio, debido a la situación de crisis que vive actualmente este sector.

               En esta contribución  inicial se describen en primer término las características de la meseta central introduciendo el concepto de turismo rural como el uso planificado de los recursos para una zona rural, que conducirá a un incremento del bienestar general de la comunidad,  del medio ambiente y del visitante. En el marco del turismo rural se incluye al agroturismo, desde el punto de vista de la demanda del sector agropecuario, como actividad que se vincula a las diversas propuestas que atraen visitantes a un establecimiento rural y por las actividades que estos pueden realizar.

               En segundo lugar se analiza la situación actual de la actividad ganadera en la zona de estudio, relacionada con la problemática de la desertificación; con factores económicos, entre ellos los altos costos de producción y el bajo precio de la lana, y también con factores ambientales como: sequías, fuertes nevadas, y la depredación que provoca el zorro colorado.

              En tercer lugar se enuncian las ventajas u obstáculos de la implementación de una actividad innovadora como el turismo rural para el desarrollo local. Finalmente  se describe la metodología propuesta para el análisis de las posibilidades de desarrollo del turismo rural en la meseta central patagónica.

 

    


  

 

INTRODUCCIÓN

 

             La meseta patagónica, ubicada en la zona central de las provincias de Santa Cruz y Chubut, tiene uno de los problemas más graves: el avance de la desertificación. "Al perder la cobertura vegetal, que de alguna manera lo protegía, el suelo queda expuesto a la erosión del viento, la lluvia y pierde poco a poco su fertilidad y su capacidad de retener la humedad" (Servicio Informativo Iberoamericano, 1999)

 

              Estudios realizados en torno a la problemática de la desertificación en la Meseta Central Patagónica o sobre la actividad ganadera en Patagonia, sugieren analizar otras alternativas productivas como: innovaciones técnicas en la producción ovina, producciones agropecuarias no tradicionales y el desarrollo del turismo rural.

 

              El ámbito rural de fines de siglo se diferencia en mucho al de hace unas décadas, no sólo por los cambios en los aspectos físicos o funcionales sino también en la manera de valorar lo rural por parte de lo urbano. "Una de las expresiones más acabadas de estas modificaciones son los cambios en la conceptualización  del uso de lo rural: antes era un espacio para la producción, hoy es un espacio para el consumo. Pero no para  el consumo de lo producido, sino para el consumo del espacio en sí" (Posada, 1999). El turismo rural, en sus múltiples facetas, es un claro ejemplo de esto.

                 Respecto al turismo rural, se entiende  como: "... una  oferta de actividades recreativas, alojamiento y servicios afines, situada fuera del ejido urbano, dirigida principalmente a los habitantes de las ciudades que buscan unas vacaciones en contacto con la naturaleza y con la gente local" (Secretaria de Turismo y Áreas Naturales Protegidas. Gobierno de la Pcia. del Chubut, 2000)

            

                 El agroturismo tiende a que el productor ganadero diversifique sus actividades, aproveche mejor sus producciones y su patrimonio.  Ofrece experiencias recreativas a partir de las actividades propias de los establecimientos agropecuarios como: demarcación, señalada y esquila entre otras, es decir la vida en una estancia y las actividades típicas, integrándose el turista a las mismas. Contribuye por esto a la revalorización de los productos locales y a la protección del medio ambiente.

            

              El turismo rural,   nació de una combinación de factores: la incidencia  de la crisis económica agropecuaria que obligó a los propietarios a buscar nuevos rumbos, hecho coincidente con la demanda del hombre de la ciudad por una vuelta a la naturaleza.

               Las características ambientales y culturales, de Patagonia, generan condiciones propicias para su explotación en un mercado  de demanda creciente por este tipo de propuestas.

               La Patagonia Central nos ofrece contrastes únicos reuniendo geografías y atractivos de tal diversidad que la convierten en un sitio interesantísimo para los potenciales visitantes. Se conjugan lagos, cuevas,  bosques petrificados y paisajes típicos de explotación petrolera.

               La Patagonia es una marca  de existencia real, su nombre constituye un destino turístico en si mismo, se basa en que en su  espacio turístico existen atractivos de jerarquía que movilizan  a los interesados en vivenciar experiencias de alto contacto con la naturaleza y la cultura del lugar (Otero y Gonzalez, 1996).

                Entre las ofertas turísticas que ofrece el paisaje rural de las estancias patagónicas se puede mencionar diversos actividades como: caza, pesca y disponibilidad de recursos:  reservas de fauna, aves, yacimientos paleontológicos, yacimientos arqueológicos.

                Estas actividades pueden tener diferentes matices (deportivas, científicas, contacto con la naturaleza o la actividad rural), en todos los casos tenderán a la sostenibilidad y la conservación del medio ambiente como condición  imprescindible  en destinos y negocios turísticos.

 

 

 MESETA CENTRAL PATAGONICA. 

 

              Relevamientos topográficos,  como el realizado por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), demuestran que del total de su superficie 780 mil kilómetros cuadrados, el 80% de su extensión presenta signos graves de degradación (ver Fig.1). La meseta central patagónica ubicada en la zona central de Santa Cruz y Chubut, es el área más afectada de la región (Servicio Informativo Iberoamericano, 1999).

 

 

 


                                                           

 

 

 

Estado actual de la desertificación en patagonia

      Superficie

 

     Ha.

       %

Estado leve

 

 7.318.600

 

  9,3

Estado Medio y Medio a Grave

 

41.285.400

 

52,6

Estado Grave y muy Grave

 

24.940.200

 

32,8

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Fig. 1. Mapa del Estado Actual  de la Desertificación en Patagonia

Fuente: INTA. PRODESER: Proyecto y Control de la Desertificación para el Desarrollo Sustentable de la Patagonia. Convenio Argentino-Alemán. Noviembre 1996.

 

              El área de estudio forma parte  de ese sector de la meseta central patagónica,  definido como "región árida-semiárida, con precipitaciones anuales inferiores a 300  mm anuales,  vientos moderados a  fuertes del oeste que soplan constantemente durante gran parte del año, y suelos sueltos con baja cobertura vegetal" (Scilinguo, 1997)

 

               "Actualmente, el principal problema ecológico de la región lo constituye el continuo avance de la desertificación, entendiéndose por tal a la degradación progresiva de los recursos naturales, en especial de los suelos y la vegetación, la que provoca una continua disminución de la productividad biológica de las tierras y de su capacidad para sostener una producción agropecuaria" (Scilinguo, 1997)

 

                 Al avance de la desertificación se suma  la disminución de la receptividad de los campos y la excesiva división parcelaria, con establecimientos que tienen 10.000 y 20.000 hectáreas con  una carga de animales que varia entre 1400 a 2800 animales por predio, lo que no alcanza para la subsistencia de una familia, la solución de los productores en muchos casos ha sido la sobrecarga del campo hasta niveles que superan el 100% de su potencialidad (Servicio Informativo Iberoamericano, 1999).

          

                  La principal actividad agropecuaria de esta área es la explotación ganadera ovina de tipo extensiva. La degradación ambiental no es necesariamente una consecuencia de la actividad económica, "sino  del modo en que esta es encarada. De ahí que la solución no esté en frenarlo, sino en adecuarlo a las características de la región..." (Baldinelli, 1997).

            

               A pesar de la  implementación de diferentes planes con contenidos específicos para  prevenir y  controlar el avance de la desertificación  desde organismos: provinciales, nacionales e internacionales, el problema no esta resuelto y se refleja en el cierre de establecimientos en algunos casos y en otros la disminución  del número de ganado en  campos de gran extensión (Oliva, 1994; INTA, 1995 a; 1995 b).

 

       

       

TURISMO RURAL Y DESARROLLO LOCAL

 

               Desde los años 50 en numerosos países del norte y centro de Europa, y sin duda, desde los años 70 en los países del sur, el turismo rural es considerado como una estrategia relevante por su contribución al arraigo de la población, a la creación de empleos, y en definitiva, a la promoción  del desarrollo socioeconómico de las zonas desfavorecidas. Esta evolución se explica por  diferentes elementos:  el turismo rural satisface la demanda de espacios abiertos para la práctica de una amplia  gama de actividades lúdicas, deportivas y de distracción cultural.

           

 

 

               Se considera esta actividad como una vía válida para complementar la economía del habitante rural y así mejorar su nivel de vida. Los atractivos de dicha actividad en principio parecen abundantes: aprovechamiento de los recursos ya existentes, orientación en su desarrollo hacia el respeto del medio ambiente, crecimiento predominantemente endógeno, primando en su puesta en marcha y progreso, la participación exclusiva de los habitantes de la zona.

 

               Todo esto nos conducirá hacia un turismo más humano, en el que el contacto del habitante rural y el urbano no sea agresivo y distanciado, sino todo lo contrario. Estos y otros elementos hacen del Turismo Rural una actividad deseable para determinados entornos rurales, que reúnan las características mínimas que requiere este tipo de actividad.

 

               El turismo rural existe, se desarrolla, agrada, porque puede distinguirse del turismo "industrial" y del turismo "de temporada".

 Una característica común: se trata de un turismo local, de un turismo del "país",  un turismo de encuentro, un turismo en donde se  comparte.

 

               La característica local de este turismo es:  un turismo de iniciativa local,  de gestión local,  con efectos locales,  marcado por los paisajes locales, que valoriza la cultura local (Grolleau, 1993). Estas son las razones por las cuales, este tipo de turismo, agrada cada vez más a los habitantes  urbanos, más aficionados aún a los particularismos, sobre todo cuando la ciudad valoriza la uniformización.

 

               El turismo rural se inscribe en el marco de la conservación de la naturaleza y de la preservación de los valores culturales propios del espacio rural, permitiendo la recuperación y reactualización de tradiciones, usos y costumbres locales. Además permite  recuperar la capacidad productiva del sector ganadero, incorporando  en el proceso productivo estancias abandonadas o en proceso de  hacerlo.

 

              Favorecerá la diversificación de las economías regionales a través  de la  comercialización  de los recursos que ofrecen las diferentes estancias patagónicas y la creación de nuevas fuentes de trabajo para el personal: guías, baqueanos, asistentes y otros  deteniendo el éxodo de población rural, especialmente de jóvenes, desde las zonas rurales a los centros urbanos.

     

                El turismo rural ya es desarrollado en algunos de los establecimientos ganaderos del área de estudio. En su afán de lograr recuperar ingresos  netos mínimos para su subsistencia, el productor comienza a transitar distintos caminos de diversificación. La provincia de Santa Cruz, cuenta con el mayor número de estancias en operación o a punto de iniciar actividades, en relación  a la provincia del Chubut.                               

 

              La prestación de servicios turísticos se aborda, en la mayoría de los establecimientos a nivel familiar. "Si bien parecería difícil imaginar que una persona de extracción ganadera pudiera consustanciarse con un mundo  tan distinto al conocido, es interesante destacar que luego de vencida la resistencia normal al cambio, las personas de mayor edad, propietarios del campo, se entregaron con gusto y con roles activos a la dirección de segundas generaciones de propietarios (hijos o yernos), que tomaron entre sus manos el desafío de convertir sus establecimientos en Estancias Turísticas" (Ensayo Estadístico 96/97 Subsecretaría  de Turismo de Santa Cruz)  

 

             Estos establecimientos ofrecen: alojamiento, alimentación, servicios receptivos, traslados, alquiler de equipamiento y actividades no convencionales como el trekking, cabalgatas, navegación, expediciones. La diversidad de atractivos naturales y culturales permite desarrollar esta amplia gama de actividades no convencionales.

 

                La Patagonia  constituye desde el punto de vista del mercado, una marca posicionada a nivel mundial y que esta imagen se encuentra sustentada por la calidad y diversidad de los atractivos que realzan el conjunto de la oferta y conforman un espacio turístico espacialmente rico y variado (Otero y Gonzalez, 1996).

 

                La fuerza de la "marca patagonia" se basa en que en su espacio turístico existen atractivos de jerarquía que movilizan a ciertos segmentos de mercado, especialmente interesados en vivenciar experiencias de alto contacto con la naturaleza y la cultura del lugar.

 

               Estos aspectos enunciados hacen del Turismo rural una actividad deseable para determinados entornos rurales, que reúnan las características mínimas que requiere este tipo de actividad, además de un emprendimiento muy adecuado para implementar estrategias de desarrollo local.

 

 

EL AGROTURISMO

 

                 Se trata de una nueva forma de turismo que desde hace ya años gana adeptos en todo el mundo. Consiste en conectarse con la naturaleza integrándose al paisaje como un habitante más del mismo. Compartir la vida de aquellos que viven en ese lugar, aprender sus costumbres, participar de sus tareas cotidianas, ser parte del  lugar. En este sentido la región Patagónica resulta un desafío turístico irresistible[1]

                El agroturismo puede definirse como "todo establecimiento rural que completa su producción agrícola-ganadera con la actividad turística, sin interferir ésta el normal desarrollo de la primera"(Secretaria de Turismo y Áreas Naturales Protegidas. Gobierno de la Pcia. del Chubut.2000).

 

 

 

 

 

 

                El agroturismo en cuanto actividad económica en las zonas donde se lo ha implementado ha  generado  un factor de supervivencia y de  desarrollo de la agricultura y la ganadería, todo un patrimonio histórico y cultural cuya diversidad merece su conservación; los aficionados al agroturismo demandan productos agrarios al natural o transformados artesanalmente, típicos de una región. El agroturismo contribuye por esto a la  revalorización de los productos locales.

                

                Además ayuda a armonizar los intereses agrarios y la protección del medio ambiente, a través de una gestión integrada del territorio en la que el productor ganadero ha  tenido y debe seguir manteniendo un protagonismo destacado.

Por ello, la preservación de éstos recursos  es una condición para generar  la atracción de las zonas rurales.

 

                 El desarrollo de este tipo de turismo conlleva la reasignación de espacios de áreas productivas desde lo agropecuario, hacia áreas productivas pero desde lo turístico. Tradicionales explotaciones agropecuarias reciben turistas por un corto lapso, pero que no interrumpen el normal desarrollo de las actividades, sino se incorporan a las mismas de manera recreativa o bien a la rutina de horarios de comida o de descanso.

 

 

ACTIVIDAD GANADERA .  SITUACIÓN ACTUAL

           

               "La Patagonia se pobló por el trabajo con la oveja  y parece que en este fin de siglo el desierto se tomó revancha"[2].

                Los datos sobre la cantidad de ganado son dramáticos,  en una zona donde los campos valen  fundamentalmente por la cantidad de animales que tienen. Según Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), en Santa Cruz el número histórico de ovinos fue de 6 millones de cabezas. Hoy quedan 2.200.000 en toda la provincia (Ver cuadro Nº 1) En Chubut, la disminución fue menos drástica: de 5.500.000 lanares, (Ver Cuadro Nº 2) se pasó a tener 3.500.000. (Clarín,1997)   

 

CUADRO Nº 1

Existencia  de ganado por especie. Provincia  de Santa Cruz 1992/1996

 

 

 

3,342,359

 

AÑO

 

 

                 ESPECIES

Bovino

Ovino

 

1992

31,773

3,342,359

1993

29,097

3,447,335

1994

31,620

2,829,849

1995

37,579

2,524,662

1996

42,789

2,018,719

 

 

3,447,335

Fuente: Encuesta Nacional Agropecuaria.

CUADRO Nº 2

Existencia de ganado por especie. Provincia Chubut 1993/1997

 

 

 

 

Año

 

 

 

                           Especies

 

 

Bovinos

 

Ovinos

 

Caprinos

1993

129,003

4,839,821

105,693

1994

133,783

4,646,776

107,914

1995

125,662

4,031,124

120,180

1996

122,670

4,044,239

81,799

1997

120,500

3,222,400

88,000

 

Fuente: Encuesta Nacional Agropecuaria.

 

 

2,829,849

 

 

 

 

 

 

 

 

      

              "El campo argentino hoy no tiene rentabilidad. La situación de los productores argentinos es mala y la rentabilidad no existe...indudablemente las economías regionales son las más perjudicadas..."[3]

 

               Las condiciones  del ambiente patagónico generan un ámbito favorable para la degradación del pastizal, a partir de la problemática de la desertificación, como resultado de ello, vastos sectores de la población se han pauperizado y la expulsión de población del sector es creciente.  A pesar de la  implementación de diferentes planes con contenidos específicos para  prevenir y  controlar el avance de la desertificación  desde organismos: provinciales, nacionales e internacionales, el problema no esta resuelto, se refleja en el cierre de establecimientos en algunos casos y en otros la disminución  del número de ganado en  campos de gran extensión (Oliva, 1994; INTA, 1995 a; 1995 b)

 

               Por lo tanto un porcentaje importante de establecimientos quedan fuera del circuito productivo. Por ejemplo en la provincia de Santa Cruz suman 600 establecimientos cerrados entre pequeños y medianos campos y otros mantienen menos de 500 ovinos (Barrera, 1994). Y en Chubut no menos de 200 establecimientos están cerrados. (Clarín, 1997).

           

               La crisis está relacionada con varios factores económicos, entre ellos los altos costos de producción, el bajo precio de la lana y la  menor demanda  mundial de fibra de lana.  También factores naturales: climáticos, como la prolongada sequía que afecta a la zona central de las mesetas, las consecuencias de la erupción del volcán Hudson. Y entre otros factores  la  depredación que provoca el zorro colorado.

              

 

               Las consecuencias son el abandono total de muchos campos, la semiactividad en otros casos y  la migración de pobladores a las ciudades, donde  buscan otras ocupaciones para sobrevivir. Los productores que quieren vender los campos no pueden: faltan interesados.

              

               Muchos pobladores se resignan a mantener el campo con la esperanza de que la situación cambie. Otros le ponen candado a la tranquera y, si pueden, dejan la estancia con un peón para que cuide.

             

                El ámbito rural, al que se hace referencia en este trabajo, presenta una crisis ganadera importante, despoblación ocasionada por emigración a las ciudades,  déficit de infraestructuras básicas y deterioro del medio ambiente; no obstante existen potencialidades vinculadas a la mayor valorización social del espacio rural desde el punto de vista de la producción de bienes ambientales, a través de las diversas opciones del turismo rural.

 

              Por lo expuesto y considerando que el incremento de la productividad individual no alcanza a compensar la pérdida de producción global  del sector agropecuario y que en la actualidad  las economías regionales y las sociedades vienen conociendo procesos de cambio estructural de amplitud y profundidad considerables es necesario la búsqueda de alternativas a la producción ovina, pero sin perder la orientación más general que nos dará la visión de lo que supone introducir una actividad novedosa en un medio social concreto, dado que no se pude obviar el sentido de pertenencia territorial.

      

                 Algunos de los factores que remueven  radicalmente la base productiva de los sistemas económicos regionales, se refieren entre otros a:

a)      tránsito a nuevas formas de producción más eficiente.

b)      la importancia de la calidad y diferenciación de los productos como estrategia de competitividad dinámica.

c)      la renovación de productos y procesos productivos.

 

               A estos cambios estructurales hay que sumarles los producidos por la creciente globalización de importantes sectores de la economía internacional, en un  contexto  caracterizado por la desregulación financiera y  la mayor apertura externa de todas las economías , todo lo cual plantea mayores exigencias de competitividad, no sólo  a las actividades industriales, sino al conjunto de la economía, ya se trate del ámbito urbano o rural (Alburquerque,1997).

              

                 Los fenómenos de globalización e integración a que asiste el mundo son a la vez reflejo, causa y efecto de la transformación de las decisiones propias de un período que ha concluido y las nuevas formas de relación entre sociedad, economía, Estado y territorio (Errecalde,1999). Este nuevo proceso de construcción, reconstrucción territorial tiende a considerar al Estado como el gran ausente  en sus roles de regulación y ordenamiento.

 

               El evidente contraste entre el Estado intervensionista y regulador vigente desde el inicio de la década del 30 y el Estado "ausente" de los años 90 coopera en la profundización de la heterogeneidad estructural y de la difusión del "atraso relativo" en el desarrollo capitalista de la regiones periféricas (Rofman, 1999).

 

                  Entre los aspectos del proceso desregulador que más influyen en los agentes económicos es: la no intervención del Estado sobre el sistema de precios de los productos y el escaso apoyo para el financiamiento de las actividades productivas          (Rofman, 1999)

        

                   La ausencia del Estado es un  factor central, por ser el único actor social apto para ofrecer a los agentes económicos vinculados con el proceso productivo la necesaria colaboración para atender las incapacidades estructurales actuales y la construcción de entornos innovadores territoriales.

 

 

VENTAJAS U OBSTÁCULOS DE LA IMPLEMENTACIÓN DE UNA

     ACTIVIDAD INNOVADORA.

 

              El siguiente análisis se basa en las experiencias de zonas rurales de España (Saez Soro, 1994) y de la implementación del turismo rural en la provincia de Santa Cruz a partir de la información suministrada por la Subsecretaria de Turismo de la provincia (Ensayo Estadístico 96/97 Subsecretaría  de Turismo de Santa Cruz, 2000).  

 

               Si bien las ventajas que puede obtener un productor  con el desarrollo de las actividades del turismo rural son muchas, también es posible encontrar dificultades para poder poner en marcha esta actividad.

               Teniendo en cuenta experiencias de puesta en marcha de actividades de Turismo rural, se describen algunas de ellas como:

²     La falta de formación adecuada del habitante rural.

²     La necesidad de una relación armoniosa entre la administración y las iniciativas novedosas de esta clase de turismo, para de este modo desarrollar una política coherente a nivel global.

²     Necesidad de crear los mecanismos de desarrollo interno necesarios para que la puesta en funcionamiento de estas actividades se realice de forma endógena, repercutiendo la gestión  e inversión en la propia sociedad rural

²     Falta de solidaridad y participación del habitante rural en este tipo de actividades.

²     Falta de información sobre alcances y/o beneficios del desarrollo de la actividad del turismo rural.

 

                No es desconocido el espíritu tradicionalmente conservador del habitante rural, donde el sentido de pertenencia al espacio es importante, la vivencia y la participación del lugar como referente constante, como marco de lo simbólico que implica identidad, en el espacio construido por la comunidad y por ello lleno de sentido, de significación. La espacialidad social sostenida por Soja (1996) es producida socialmente y comprende el espacio percibido, concebido y vivido.

 

               Esta actitud lleva a las personas  a ser cautelosas ante lo novedoso, a desconfiar de actividades que suponen cambios radicales en su forma de vivir.

               En este sentido, el poner en práctica actividades de Turismo Rural con todas sus implicaciones, conlleva muchas novedades para el habitante rural. De este modo se puede intuir que esta actitud lejos de ser estática ha evolucionado de tal manera que no se dará de forma homogénea en el conjunto de la población.

 

               Otro elemento fundamental en la determinación de la posibilidad de realizar actividades de Turismo Rural, es el contexto geográfico y la estructura arquictectónica. El espíritu del Turismo Rural se constituye, sobre lo natural y lo tradicional; lo natural como paisajístico y lo tradicional como construcción.

              Es importante conocer la disposición del mismo respecto  a su propiedad inmueble. Será útil conocer las posibilidades de alojamiento que tienen y el estado de las dependencias, también será necesario conocer hasta que punto el propietario está dispuesto a invertir en la rehabilitación de las mismas  para adecuarlas a unas condiciones dignas para el mejoramiento turístico.

                   

               Una posible dificultad para el desarrollo de estas iniciativas es el envejecimiento de la población activa rural, y de la población rural en general. El envejecimiento de la población constituye una dificultad por el hecho de ser menos dinámica a la hora de poner en marcha empresas innovadoras, y también por ser más propensa al conservadurismo que poblaciones más juveniles.

         

               En principio puede ser una dificultad, pero por otra parte puede ser un estímulo, ya que con la implementación de nuevas actividades económicas con continuidad en el tiempo, se podrá detener este proceso de envejecimiento.

               Alguna de las ventajas que se desprende de la implementación del Turismo Rural en la provincia de Santa Cruz se relaciona con la incorporación en forma activa a la mujer  y ofrece oportunidades laborales a grupos generacionales

que por su formación urbana y la crisis ganadera estaban casi totalmente desvinculados del campo.

 

                 "Cada espacio local tiene ventajas comparativas que debe conocer y explotar, para poder ofrecer a las nuevas exigencias mundiales aquello de lo cual mejor ganancia obtenga. Sin embargo, esas diferencias locales, que pueden hacerle ganar a una región un lugar especial dentro del comercio planetario, no son siempre libres de conducirse por decisiones propias del lugar. A veces deben perder algunas de esas ventajas para negociar espacios más amplios dentro del comercio o la industria" (Gomez, 1999).

 

              Los conocimientos técnicos relacionados con la actividad turística rural residen, en gran parte, en su transmisión, es decir, en la capacidad del habitante rural para comunicarse con el habitante  urbano, por medio de palabras, actitudes, a través del entorno y las actividades, ya que éste último  ha perdido el contacto con el campo y la naturaleza, para él este mundo rural genera un nuevo  exotismo, el lujo supremo de las cosas simples (Grolleau, 1993)

             

               Los habitantes rurales que más éxito han logrado en el turismo, son aquellos que se han  distanciado de su propia "ruralidad", para tratar de comprender mejor lo que se espera de ellos y poder entregarlo sin complejos. Son estos habitantes rurales los que en las empresas a escala  humana, proponen prestaciones que parecen personalizadas, aún cuando estas sean triviales.

 

               El turismo rural trata de encontrar un  equilibrio: entre los valores de ayer y las preocupaciones  de hoy, entre lo que se pide y lo que se consume, entre las esperanzas de la ciudad y las realidades del campo.  De esta manera se puede asistir a un desarrollo rural  y al rescate de valores tradicionales del medio rural. "Lo natural, lo auténtico, lo  puro o lo personal serían algunos de los factores que solo podrían hallarse en ese medio" (Posada, 1999).

 

                Si bien el turismo rural como el agroturismo pueden responder favorablemente  a las nuevas demandas sociales, sin embargo no todo espacio rural es factible de transformarse en un espacio turístico rural.  Desde factores sociales hasta de infraestructura, son múltiples los elementos a considerar en el análisis de este tipo de emprendimientos.  Algunos de ellos: "debe ser una actividad  natural que se desarrolle  en pleno contacto con el medio ambiente natural;  debe localizarse sobre núcleos poblacionales preexistentes; será activo y recreativo, desde la perspectiva del turista;  deberá contribuir a estrechar el intercambio entre el campo y la ciudad, pero manteniendo cada uno su individualidad" (Posada, 1999).

 

 

              

METODOLOGÍA DEL PROYECTO:

"Análisis de las posibilidades del desarrollo del Turismo Rural en la Meseta Central Patagónica como alternativa de diversificación a la actividad ganadera".

 

              La propuesta metodológica  que permita elaborar un marco de referencia para que contribuya al desarrollo del turismo rural como alternativa económica supletoria o complementaria en los establecimientos ganaderos del área de estudio,  se basa en métodos cuantitativos y cualitativos.

              Se realizarán encuestas a productores ganaderos que permita recabar información sobre: la situación actual de la actividad ganadera; causas que afectan la actividad ganadera en la actualidad (naturales, políticas, económicas u otras);  el futuro de la actividad ganadera del establecimiento y sobre la disposición a desarrollar una actividad complementaria o suplatoria a la actividad ganadera.

               

               Esta información junto con el relevamiento fotográfico y el de datos estadísticos oficiales,  permitirá la caracterización  de los establecimientos ganaderos.

           

               

 

 

 

                 El perfil productivo-turístico de los establecimientos ganaderos se realizará a partir una Planilla de Relevamiento[4] que de cuenta de las rutas de acceso, características de las mismas en verano e invierno, así como los  atractivos naturales que ofrece, tareas rurales que desarrolla, el ofrecimiento de posibles actividades recreativas,  el ofrecimiento de alojamiento y características del mismo (número y tipo de habitaciones, suites, departamento y/o casas), servicio de comidas, platos regionales e internacionales y equipamientos e instalaciones con que cuenta, recursos humanos que disponen e idiomas que se hablan en el establecimiento ganadero.

 

              Estos datos  permitirán confeccionar una base de datos (Microsoft Acces y Excel) los cuales se utilizarán para  clasificar a los establecimientos según la tabla de exigencias para ofrecer Establecimientos de Alojamiento[5], modificada para detectar niveles de oferta inferiores a los standard. Los niveles propuestos son: máximo, medios y mínimos para las variables: ubicación, acceso, alojamiento, alimentación, equipamiento e instalaciones y actividades recreativas.

 

               La  caracterización de la Meseta Central de Patagonia para el desarrollo del

turismo rural surgirá de un  análisis multivariado de los establecimientos basándose en las encuestas realizadas  y variables surgidas de la tabla de exigencias para ofrecer establecimientos ganaderos de alojamiento y base de datos correspondiente. Podrá usarse un análisis factorial de correspondencias o similar dado las características de las variables utilizadas (Benzecri, 1976).

 

 

BIBLIOGRAFÍA

 

q       Alburquerque, F.(1997) Cambio Estructural, Globalización y Desarrollo Económico. CEPAL/ILPES, Naciones Unidas Santiago de Chile. 14 p.

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q       Subsecretaría  de Turismo de Santa Cruz, 2000. Ensayo Estadístico 96/97

q       Roffman, A (1999) Las economías regionales a fines del siglo XX. Ed. Ariel. Buenos Aires.

 

 



[1] CONADEPA: Comisión Nacional para la Promoción y  Desarrollo de la Región Patagónica

Ministerio del Interior. Nota de Servicios VIARURAL.

[2] Pablo Serres, presidente de la confederación de Sociedades Rurales de Chubut. Clarín 24/03/97

[3] Enrique Crotto. "El campo Argentino hoy no es rentable". Sociedad Rural Argentina. Entrevista realizada por  Ernesto Cepeda. Producción de diario Clarín. Abril 2000.

[4] Fuente: Proyecto "Estudio de factibilidad de la diversificación económica de los establecimientos

rurales de la Provincia de T. del Fuego. A partir de la propuesta de la implementación del Turismo Rural". Bouteiller-Jensen-Zeinsteger-1996.

[5] Seminario sobre Turismo Rural. Hugo Vecchiet


Ponencia presentada en el Segundo Encuentro Internacional Humboldt. Mar del Plata, Argentina. Octubre de 2000.