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Asunto:[encuentrohumboldt] 188/03 - Problemas Urbanos de una Metrópoli Regional: Me ndoza
Fecha:Martes, 9 de Diciembre, 2003  02:10:50 (-0300)
Autor:Humboldt <humboldt @............ar>

Ataque radial

PROBLEMAS URBANOS DE UNA METRÓPOLI REGIONAL: MENDOZA

María Estela Furlani de Civit

María Josefina Gutiérrez de Manchón

CONICET – UNCuyo


1. Introducción

Durante los últimos diez años nuestra preocupación como geógrafos activos se centró, en una primera etapa, en los cambios regresivos y en los progresos de la agricultura y las agroindustrias en el oasis norte de la Provincia de Mendoza. En una segunda etapa, nos dedicamos a la descripción y explicación de las transformaciones analizadas en los dos campos temáticos indicados e incorporamos el estudio de los centros urbanos intermedios y menores de la Provincia de Mendoza. Se supuso que existían relaciones recíprocas entre aquellos y las áreas agroindustriales de modo que esos centros actuaban como difusores de las innovaciones, al tiempo que se retroalimentaban de la dinámica positiva de su área de influencia. Comprobamos que la ingerencia de las ciudades estudiadas era muy débil, los cambios, las transformaciones escapaban a su gestión. Gestión que de diversos modos se centralizaba en la metrópoli de Mendoza. Incorporarla en las explicaciones fue imprescindible. Sin embargo, el hecho urbano de "Mendoza" está afectado por reestructuraciones mucho más complejas que su probada participación en la actividad agroindustrial. Agreguemos que en otros trabajos de investigación fue abordada la ciudad pero asociada a problemas aislados y concretos. La finalidad de este trabajo es justamente presentar una primera aproximación, una descripción del conjunto urbano y sus niveles de influencia, en el marco de los procesos territoriales del nuevo orden mundial.

2. Un proceso territorial en cinco niveles

Como en otras ciudades la complejidad del hecho urbano de Mendoza se inicia con su base político-administrativa repartida en seis departamentos de la provincia. En efecto, como consecuencia de un proceso que comienza en la década de los 50, "la ciudad", el espacio de edificación continua, se expande desde el departamento Capital hacia los departamentos vecinos orientada por los ejes de comunicación Norte, Sur y Este formando un área aglomerada cada vez más compacta, que en el año 1991 abarcaba todo Godoy Cruz, gran parte de Guaymallén y sectores inmediatos de Maipú, Luján y Las Heras. La difusión del proceso espacial desdibujó los límites administrativos y las ciudades cabeceras que en diferentes momentos se comportaron como satélites de la ciudad de Mendoza actualmente integran la aglomeración, las más cercanas están confundidas en el conjunto edificado y las más lejanas, Maipú y Luján mantienen en parte rasgos que las individualizan como centros urbanos con independencia espacial y funciones de cierta jerarquía.

En su crecimiento espacial continuo la ciudad se extiende en las direcciones mencionadas buscando unirse con sus actuales satélites, las ciudades de Villa Tulumaya en el departamento de Lavalle, el Gran San Martín, Junín y Rivadavia hacia el este y Tunuyán hacia el centro oeste que comanda, Tupungato, La Consulta, San Carlos, Eugenio Bustos y Vista Flores. De este modo se forma la conurbación de Mendoza, primera transformación observada ya que en 1992 la conurbación llegaba a Maipú y Luján (Gray de Cerdán, 1989). Queremos destacar estos cambios que conducen a una coincidencia entre el proceso de urbanización -con sus efectos positivos y negativos- con la totalidad del oasis norte de la provincia. Hoy, Mendoza ciudad reúne los caracteres de una "ciudad-región" que organiza un espacio de 3000 km2 y un millón de habitantes, que contiene ciudades, pueblos, caseríos dispersos en las franjas rurbana y área rural y enclaves productivos del área marginal. Las particularidades naturales de la provincia causa que más de 100 km. de desierto separan la última población del oasis norte (Paso de las Carretas, departamento de San Carlos) con la primera del oasis sur, cuya ciudad principal, San Rafael, en consecuencia actúa con mayor autonomía. Pero el poder político, administrativo y económico de la capital establece una dependencia del oasis sur y de las áreas desérticas y montañosas, poco pobladas aunque con valorización puntual.

En otro nivel, dentro del Nuevo Cuyo, región-programa constituida con la finalidad de aunar esfuerzos para el desarrollo, la ciudad reafirma su papel funcional como rectora del conjunto, y por otra parte, el factor de posición de encrucijada entre espacios homogéneos norte-sur y heterogéneos este-oeste, entre el Atlántico y el Pacífico, que la ha beneficiado por cuatrocientos años, desde su fundación, se refuerza ahora por el movimiento de transporte de personas y bienes originados en la nueva región internacional, el Mercosur. En síntesis, la ciudad tiene presencia en la organización del espacio en diferentes niveles, el primero es el core, centro dinámico por excelencia que ha creado su región visible. El segundo nivel, con evidencias de sombra urbana hasta los límites de la ocupación, es la "ciudad región" que en este caso es la "ciudad-oasis". Diferente al tercer nivel, la provincia de Mendoza, donde el poder urbano se ejerce por flujos invisibles al cuarto -región del Nuevo Cuyo- y quinto -Mercosur- donde la ciudad ha sumado gran capacidad de gestión al factor de situación geográfica mencionado. Fig.1.

Estos antecedentes tienen su consecuencia en el sistema urbano de la provincia de Mendoza. Las cifras son elocuentes, se trata de un sistema muy primacial, con tres subsistemas cuyos núcleos principales, las ciudades de San Martín, Tunuyán y San Rafael, no han logrado aún integrarse para organizar el territorio. Decimos que, hasta este momento el proceso de descentralización, iniciado activamente en la década del 90, no ha mitigado el crecimiento de la aglomeración mientras que el nuevo papel de los núcleos urbanos, cabeceras de departamentos, acentúa los conflictos entre ellos. Cuando logran uniones es en el marco de problemas concretos, buscando soluciones sectoriales y no territoriales. Sin embargo, el lugar donde se desenvuelve la vida cotidiana de la mayor parte de la población, donde puede expresarse y participar, que requiere un orden para facilitar los flujos, para establecer sitios adecuados para actividades diversas que van desde la recreación hasta el depósito de basuras, no demuestra esfuerzos de concertación a pesar de ser imprescindibles y accesibles en un espacio sumamente reducido, que como hemos afirmado en otras oportunidades se asemeja a un espacio europeo.

En este marco resulta valiosa la propuesta de formar una estructura que agrupe instituciones públicas y privadas para jerarquizar, priorizar problemas comunes y atender los de cada municipio. Es el caso de la cuenca del Tunuyán Superior y es alentador que en una zona de oasis se tome como eje de la planificación una cuenca hidrográfica, dicho de otra manera el recurso agua.

3. Dinámica del centro de la ciudad

Se ha dado un panorama de los cambios en la jerarquía y áreas de influencia de la ciudad de Mendoza. Con mayor detalle los cambios involucran procesos descriptos para metrópolis en todo el mundo (Castells,1989; Harvey,1989,1996) concentración-desconcentración, centralización-descentralización, fragmentación, suburbanización.

Para describir estos procesos nos detendremos en el primer nivel, la aglomeración de Mendoza.

En los últimos diez años esta ciudad tiene un dinamismo que traduce un conjunto de procesos mundiales, políticos, económicos y técnicos. Quizás dentro de las variaciones observadas, la más evidente y muy acelerada, es la renovación del centro comercial, que de una imagen dominada por comercios al servicio del consumidor, pasa a otra donde comienzan a predominar los servicios para la producción, bancos, compañías de seguros, AFJP, compañías aéreas, oficinas contables y legales, oficinas de turismos, obras sociales, comercios de computación. Se manifiestan otros signos propios del nuevo orden mundial. Así se construyen hoteles cinco estrellas para satisfacer las demandas de una clientela que visita la ciudad por negocios, turismo, reuniones científicas y culturales de nivel nacional e internacional. Este papel no nuevo, pero reforzado en estos últimos años, no sólo moviliza a las empresas privadas sino que está promovido por actuaciones estatales, como la ampliación del Centro de Congresos y Exposiciones, con tecnología moderna. Además la política municipal tiende a crear una imagen de la ciudad que le permita competir para lograr la mayor afluencia de personas y capitales.. De este modo Mendoza creó un centro histórico en su área fundacional, embelleció sus plazas, paseos y el tradicional parque "General San Martín", renovó acequias y veredas, iluminó sus calles, introdujo una peatonal. Diversos slogans intentan difundir estas cualidades. "Mendoza una ciudad en flor", "Mendoza la ciudad más linda", "Mendoza la ciudad más limpia", "Mendoza tiene un alma y ese alma es el centro". A lo descripto, se agregan elementos destinados a conformar un centro para el ocio, con bares, restaurantes, confiterías, negocios de comida rápida, un área de gran animación, especialmente nocturna, que tiende a expandirse. Lo lúdico incorpora también las plazas que funcionan como espacios recreativos populares donde actúan desde la orquesta sinfónica a títeres para niños. Sin embargo, la emigración de los cines del tradicional centro comercial hacia los shoppings ha restado dinamismo nocturno especialmente los fines de semana. Además, se pierde poco a poco el atractivo que la calle San Martín, eje de la estructura urbana, siempre tuvo para el mendocino de todas las edades.

El comercio tradicional ha migrado dejando varias calles con signos de abandono, del cual son un patético ejemplo las galerías que quince años atrás representaron la renovación del centro comercial. Frente a este desplazamiento llama la atención el número, tamaño e imagen destacada de farmacias y casas para deporte. El comercio minorista más dinámico se encuentra en un área del centro funcional donde se localizan las ferias persas; frente a un espacio adaptado de mucha tradición, el mercado central, en franco retroceso por la competencia de super, hipermercados y shoppings.

En fin, estas renovaciones contrastan con signos demasiado elocuentes de deficiencias culturales, sociales y ambientales. Utilizar las acequias como basurero o planificar taparlas, permitir el deterioro del arbolado que se enferma y no se renueva habla de un retroceso cultural. No detener la contaminación del aire, la agresión del ruido... indica poca conciencia ambiental y quizás el hecho más significativo de los dualismos que se dan en las ciudades es el lamentable espectáculo de los niños mendigando por la calle. El desplazamiento del comercio, en algunos casos ha consolidado tendencias ya observadas en 1992 (Schmidt,1991). Expansión y densificación de subcentros comerciales en calles perpendiculares al eje del centro funcional en algunos casos cercanos a él y en otros, a uno o dos kilómetros de distancia de la calle San Martín. Se pueden citar como las más dinámicas las calles Arístides Villanueva, Suipacha y Jorge A. Calle. Este fenómeno también se observa fuera de los límites de la capital en arterias que continúan ejes principales del centro en los tres departamentos limítrofes, por ejemplo la calle San Martín en Las Heras y las calles Godoy Cruz y Adolfo Calle en Guaymallén.

Por otra parte, la red de supermercados y la oferta del comercio minorista y de servicios colectivos -educación y salud- ha revitalizado el área comercial de las ciudades incluidas en la aglomeración, especialmente las más lejanas, Maipú y Luján. Satisface la demanda de una población en crecimiento residente en los numerosos barrios nuevos y a la población rural.

Además, en los últimos cinco años se establece en Mendoza otra expresión urbana reciente, relacionada con la globalización, son dos centros comerciales -shoppings- ubicados estratégicamente sobre ejes de máxima circulación, en áreas densamente pobladas a cinco kilómetros del centro. Constituyen núcleos de comercio y de servicio muy completos, atienden una gama amplísima de demandas que hasta su instalación solo ofrecía el centro funcional de la ciudad. En ellos se perfila una cierta especialización que los diferencia. En el caso, del "Mendoza Plaza Shopping" en la actualidad se complementa con un hotel cinco estrellas, que prevee las expectativas del movimiento poblacional relacionado con la posición que la ciudad cumplirá en el Mercosur, como sede de reuniones, congresos científicos, culturales y políticos. El "Palmares Presidente" incorpora mediante planificación urbanística un barrio de categoría alta, destinado a personas que buscan seguridad, servicios y entorno en un lugar accesible.

El segundo proceso, la desconcentración residencial ya se percibía en la década del sesenta, con evidencias de competencia por el suelo entre agricultura, urbanización, industria registradas en varios trabajos (Furlani de Civit, Gutiérrez de Manchón, et al 1972, 1973 ).

Actualmente, la fuerza expansiva de la ciudad es alarmante por su dimensión y descontrol. Ya se analizó (Furlani de Civit, Gutiérrez de Manchón, et al, 1996) el impacto de los conjuntos habitacionales con efecto masivo y contundente y el accionar de dos agentes urbanizadores, el I.P.V. y el Banco Hipotecario Nacional. En el período que va de 1949 a 1976 el IPV construyó 58 barrios, mientras que entre 1977 y 1991, 151; por su parte el Banco Hipotecario Nacional financió entre 1965 y 1994, 322 barrios. Los números son de por sí elocuentes, pero se transforman en un gravísimo problema cuando se considera el patrón de distribución disperso y el predominio de casas de una sola planta en una periferia muy frágil. En efecto, el sitio de la ciudad de Mendoza se encuentra entre dos unidades geomorfológicas diferenciadas. Al este una playa ocupada por la agricultura bajo riego, con las mejores condiciones ecológicas de la provincia para los cultivos tradicionales, al oeste, un glacis con procesos morfogenéticos activos por la pendiente y el clima, con grandes amplitudes térmicas y precipitaciones escasas, concentradas en el tiempo y el espacio. En ambas direcciones la expansión es conflictiva, riesgosa hacia el oeste por el peligro de aluviones y onerosa hacia la planicie por el deterioro irreversible de un sistema agrario eficiente.

Los barrios mencionados denotaban ya por su localización, por sus diferencias edilicias y los planos urbanísticos que los sustentaban un esbozo de fragmentación urbana, agravado por la presencia de asentamientos marginales (Furlani de Civit, Gutiérrez de Manchón,et al,1989) intercalados en la trama de la ciudad. Una nueva modalidad residencial, representada por los barrios cerrados y exclusivos para grupos sociales con alto poder adquisitivo, los countries, ha agudizado el proceso de diseño diferencial del espacio. Estas diferencias en el habitat prueban la tendencia hacia una sociedad segmentada en la que se profundizan las diferencias económicas, el predominio de un grupo formal o de un grupo informal.

Presuponemos situaciones que es preciso corroborar y confrontar con los varios dualismos urbanos y varias dicotomías estudiadas por la sociología urbana (Castells, 1989). Siguiendo el esquema de Castells sobre la restructuración de la fuerza de trabajo, los barrios exclusivos estarán ocupados por la fuerza de trabajo "mejorada", los asentamientos ilegales por los excluidos y el gran conjunto de barrios intermedios por población de las dos modalidades anteriores junto con la tercera, los trabajadores descualificados. Estas diferencias se manifiestan en estilos de vida contrapuestos. Observamos la tendencia al espacio fragmentado, empleo segmentado y riesgo de llegar a discriminaciones sociales .

Retomando el avance urbano señalemos que la situación descripta se reitera alrededor de las ciudades y pueblos involucrados en la ciudad-región. Aquí se conjuga el accionar del I.P.V. descentralizado con la fuerza de organizaciones no gubernamentales, en especial uniones vecinales (Furlani de Civit, Gutiérrez de Manchón, et al ,1998).

La centralización del poder político, económico, educativo y de las nuevas funciones mencionadas, localizadas en el centro, se refuerza con la permanencia de los ejes de circulación que por otra parte siguen las dos rutas regionales, la 7, E-W y la 40, N-S; llegan a las ciudades satélites de San Martín y Tunuyán y han contribuido a su incorporación. Estas rutas han necesitado adecuación permanente a las exigencias del tránsito. En este momento un Plan de Modernización de la red vial ha contemplado una ampliación de los accesos norte y sur. En él se ha previsto una ruta de circunvalación cercana a la ciudad de Mendoza, pero no se ha considerado un anillo que una los centros de Lavalle, San Martín y Tunuyán.

Las posibilidades de centralización se acrecientan no sólo por las características de las vías, sino también por la variedad de vehículos, los numerosos automóviles, los microómnibus y las ágiles traffics de servicios contratados. Con esta motorización se relacionan las estaciones de servicios, espacios adaptados que han modificado su apariencia y han ampliado sus funciones.

Por su parte el "centro" está saturado por el tránsito, la congestión se vuelve ingobernable sumada a una falta de educación vial. Cabe agregar que nunca se han concretado planes tendientes a agilitar el movimiento, evitar la contaminación.

Hasta el momento nos hemos referido a un espacio concreto, con unidades delimitadas y flujos visibles, pero la transformación más significativa está ligada a la teconología informática y de comunicación. La provincia cuenta con comunicaciones por medio de fibra óptica, cable coaxil, satélites, microndas, diferentes posibilidades para encauzar mensajes. Los productos ligados a este intercambio de información son diversos y están en continua actualización. Interesa destacar que Mendoza se comporta como un nudo de comunicaciones con funciones en los niveles local, regional, nacional e internacional reafirmando su posición de núcleo trasmisor y receptor.

La avalancha de innovaciones en las modalidades de comunicación: telefonía móvil, tarjetas, edificios inteligentes, internet, correo electrónico... introducen cambios que influyen la percepción y uso del espacio que toma otras connotaciones, por una parte se amplía la visión y posibilidad de relación con el mundo y por otra la tecnología induce al aislamiento.

4. Reflexiones finales

Finalmente, los fenómenos descriptos y las tendencias observadas nos permiten reflexionar sobre algunos puntos.

Mendoza es una más, una de las tantas metrópolis latinoamericanas que recibe los impactos de las nuevas reestructuraciones impuestas por el sistema económico mundial. Los procesos que se desarrollan tienden a crear situaciones territoriales muy semejantes de deterioro ambiental y social. Pero lo que notamos y nos parece alarmante es que a los nuevos caracteres urbanos descriptos se suman otros antiguos que en esta ciudad esperan solución. Nos referimos especialmente a la falta de determinación sobre los sitios más adecuados para la expansión urbana. Desde 1963 se realizan estudios y proyectos sobre el uso del suelo urbano enriquecidos con el aporte de múltiples disciplinas. Se ha logrado un aceptable conocimiento de los problemas y la divulgación de los mismos por los medios de difusión ha interesado a la población que empieza a concientizarse. Sin embargo, hasta el momento, falta una ley de uso del suelo para la ciudad-región, nunca llega, a pesar de los varios intentos realizados. El último se encuentra en la Legislatura provincial esperando su sanción. Mientras tanto, los problemas se agudizan. Entendemos que si en las décadas de los 70 a 90 la planificación tuvo un retroceso, por considerarse que no era el camino para solucionar los múltiples conflictos del conjunto urbano, la tendencia actual es una vuelta a la planificación urbana, pero aceptando la desagregación de problemas con una participación activa de los involucrados, es más, ellos deben priorizar sus necesidades. Es nuestro convencimiento que esta ciudad requiere con urgencia una amplia ley que permita, en la medida de lo posible, corregir los desatinos en la producción del espacio y orientar los impactos actuales. Aquí, en la ciudad de Mendoza, nos hemos apoderado de un territorio frágil por la escasez de agua que crea una necesidad de organizar sus usos, por la sismicidad que obliga a un tipo de construcción y continuas precauciones por la amenaza de aluviones; por la desaparición por un lado de las áreas agrarias con las mejores condiciones ecológicas para ciertos frutales, vides y hortalizas; por otro, la destrucción de partes del piedemonte, terreno vulnerable, donde la ocupación no ha tenido en cuenta los mecanismos ecológicos.

Junto con estos hechos territoriales se encuentran los sociales. Nos referimos al cinturón de asentamientos marginales, que desde hace cincuenta años han ido creciendo, y cuyas condiciones no se solucionan todavía.

Se avanzó en procesos de fijación especialmente en barrios de la ciudad capital y en departamentos como Las Heras y San Martín, pero la atracción que ejerce la ciudad-región, provoca una afluencia de migrantes de Chile, Bolvia y Perú. De tal modo, esos barrios que empezaban a integrarse en el tejido urbano y mejoraban las condiciones de sus ciudades y servicios, continuan su crecimiento incorporando espacios en el piedemonte, ahora en condiciones mucho más precarias. Además, se presentan conflictos por competencia de trabajo. Entonces nos preguntamos. ¿Es la ciudad-región productora de trabajo? ¿Ha logrado un ambiente construido adecuado a los procesos actuales? ¿Busca un desarrollo sostenible? ¿Protege su patrimonio cultural visible e invisible? ¿Se ha enunciado dónde se puede construir, cómo controlar la contaminación, cómo organizar el tráfico y el tránsito? Estos interrogantes nos indican que está muy lejano el ideal de ciudad que tienda al bien común, a la tolerancia, dicho de otra manera, una ciudad "amable".

Por otra prate, si no hay una reglamentación para la ciudad-región, más lejos aún está la de la Provincia. En este caso queda librado al sentido común del poder municipal, de la capacidad de gestión del intendente y su Consejo Deliberante.

Como ya algo se anticipó, la descentralización ha mejorado aspectos habitacionales, ha propiciado la formación de organismos no gubernamentales que cobran fuerzas y logros. Pero observamos que su accionar es muy limitado, ya que el presupuesto del que disponen es bajo -por coparticipación y recaudación-; en consecuencia la expansión de servicios, las mejoras edilicias, estéticas y culturales se posponen indefinidamente.

La gestión provincial debería estar organizada no sólo para atender los asuntos internos sino que buscará conciliar y completarse con San Juan, La Rioja y San Luis con la finalidad de encontrar soluciones a las marginalidades naturales y sociales, distribuir actividades y enfrentar mercados complejos. Evitando así las estériles relaciones competitivas.

Este modo concertado de tomar decisiones es un requisito imprescindible para actuar con eficacia y mayor garantía en las nuevas integraciones económicas regionales, como el Mercosur.

Por último, reiteramos el objetivo de este ensayo, plasmar una apreciación de fenómenos urbanos para confrontarlos con las ideas que sobre ellos han elaborado estudiosos de las ciencias sociales dedicados al análisis de la ciudad. Reiteramos, también, el núcleo del desarrollo temático, según el cual los problemas urbanos de Mendoza se organizaron en forma de jerarquías territoriales en consonancia con un planteo ineludible de la Geografía, el de la escala. De acuerdo con este concepto se pueden encontrar caracteres y procesos específicos de cada nivel, otros que se transfieren a varios niveles y están aquellos que atraviesan verticalmente toda la jerarquía.

Este enfoque abre dos perspectivas de investigación, de un lado la necesidad de comprobar empíricamente los hechos enunciados para la ciudad de Mendoza y, de otro, profundizar en el contenido teórico de los efectos de escala en los estudios urbanos.

Bibliografía

-Castells, Manuel (1989), La ciudad informal, Madrid, Alianza.

-Furlani de Civit, María E., Gutiérrez de Manchón, María J., Butera, Raquel (1972), "Un ejemplo elocuente de las relaciones ciudad-campo: Las Heras y sus vinculaciones urbanísticas con la aglomeración mendocina", en Revista Geográfica, n. 76, junio, pp. 9-59.

-Furlani de Civit, María E., Gutiérrez de Manchón, María J., et al (1973), "La competencia por el suelo, Guaymallén, Mendoza", en Revista Geográfica, n. 78, pp. 55-96.

-Furlani de Civit, María E., Gutiérrez de Manchón, María J., et al (1989), "Los asentamientos espontáneos en las ciudades intermedias. Su relación y comparación con el desarrollo espacial de la metrópoli de Mendoza, Argentina", en Revista Interamericana de Planificación, vol. XXII, ns. 87-88, julio-set y oct-dic, pp.156-162.

-Furlani de Civit, María E., Gutiérrez de Manchón, María J., (1994), "Possibilities of endogenous development in minor center of Mendoza, Argentina", in Marginality and development issues in marginal regions. Taiwan, UGI, Taiwan University, pp. 117-137.

-Furlani de Civit, María E., Gutiérrez de Manchón, María J., (coord.) (1996), Mendoza, una Geografía en Transformación, Mendoza, Fac. de Filosofía y Letras, UN de Cuyo.

-Furlani de Civit, María E., García de Martín, Griselda, Gutiérrez de Manchón, María J., et al (1996), "Area rururbana de Mendoza. Regresión de la agricultura", en Furlani de Civit, María E., Gutiérrez de Manchón, María J., (coord.)(1996), Mendoza, una Geografía en Transformación, Mendoza, Fac. de Filosofía y Letras, UN de Cuyo, pp. 63-114.

-Furlani de Civit, María E., Gutiérrez de Manchón, María J., Molina de Buono, Gladys, Lotfi, Viviana, (1998), Producción del espacio urbano en un área de oasis.

-Gray de Cerdán, Nelly (1989), "Modelos espontáneos e inducidos en la organización espacial de la ciudad de Mendoza, Argentina", en Revista Interamericana de Planificación, vol. XXII, ns. 87-88, julio-set y oct-dic, pp. 163-178.

-Harvey, Davis (1989), The condition of Postmodernity, an enquiry into the origins of cultural change, Cambridge- Massachusetts, Blackweel.

-Harvey, Davis (1996), Justice & the Geography of Difference, Massachusetts-Oxford, Blackweel, pp.403-438.

-Schmidt, Margarita (1991), "Diferenciación espacial del área central de la ciudad de Mendoza", Boletín de Estudios Geográficos, vol. XXIV, n. 87, Mendoza, Fac. de Filosofía y Letras, UNde Cuyo.

Ponencia presentada durante el Primer Encuentro Internacional Humboldt. Buenos Aires, Argentina. Noviembre de 1999.